{"id":24780,"date":"2020-07-17T22:00:00","date_gmt":"2020-07-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-17T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-17T22:00:00","slug":"cunada-solidaria-ultima-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cunada-solidaria-ultima-parte\/","title":{"rendered":"Cu\u00f1ada solidaria (\u00daltima parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24780\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Durante la madrugada del jueves mi mujer Paola no pudo dormir bien a pesar de que el ardor de la cistitis hab&iacute;a cedido ya bastante. As&iacute; que me acariciaba el pecho velludo como buscando regocijo. Normalmente hace eso cuando desea sexo, pero &eacute;sta vez ella era plenamente consciente de que era imposible. As&iacute; que se content&oacute; con acariciarme, pasar su mano por mi abdomen y de vez en cuando rozar mi pene por encima de mi calzoncillo muy suavemente. Por un momento me dieron unas ganas tremendas de cog&eacute;rmela y una erecci&oacute;n fulminante se produjo espont&aacute;neamente.<\/p>\n<p>-Ay amor con ganas de montarme encima<\/p>\n<p>-Y yo de met&eacute;rtela ahora mismo, pero es mejor tener paciencia amor.<\/p>\n<p>-S&iacute;, lo s&eacute;<\/p>\n<p>Nos quedamos dormidos sin musitar m&aacute;s palabras hasta que la alarma matutina son&oacute; para que ella empezara su rutina e irse al trabajo. En mi pensamiento estaba Sara, su culo redondo de tez clara, sus gemidos. En mi cuerpo hab&iacute;a aun restos de las placenteras sensaciones del sexo del d&iacute;a anterior. La ansiedad se comenz&oacute; a apoderar otra vez de m&iacute;. Deseaba con fuerza que fueran ya las diez de la ma&ntilde;ana. Yo era consciente de que algo hab&iacute;a trascendido entre mi cu&ntilde;ada y yo. La cosa se hab&iacute;a salido de lo puramente solidario y m&eacute;dico. Hab&iacute;a cierta emoci&oacute;n en la atm&oacute;sfera.<\/p>\n<p>-Amor, ven apl&iacute;came el medicamento por favor!<\/p>\n<p>Mi mujer me sac&oacute; de las cavilaciones con su hermana mayor. En la alcoba, con las piernas abiertas not&eacute; su vulva a todo dar, reci&eacute;n afeitada. Me provocaba met&eacute;rsela. Yo andaba demasiado sexual como para no desearla.<\/p>\n<p>-Se te ve bonita, como para lamerla.<\/p>\n<p>-Ay amor, no me digas eso, que me pones caliente. Me arrechas.<\/p>\n<p>Le apliqu&eacute; su medicamento pastoso, se puso su prenda &iacute;ntima y continu&oacute; visti&eacute;ndose para marcharse al trabajo.<\/p>\n<p>Pocos minutos pasaron despu&eacute;s de que mi mujer saliera cuando recib&iacute; una llamada en mi tel&eacute;fono m&oacute;vil. Era Sara para decirme que no iba a poder venir a la hora habitual, sino que vendr&iacute;a en unos minutos porque ten&iacute;a una diligencia inesperada que hacer. R&aacute;pidamente me fui al ba&ntilde;o a tomarme una ducha y oler a limpio. Aun me estaba yo secando el cuerpo cuando escuch&eacute; su voz gritar.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is, &aacute;breme por favor!<\/p>\n<p>Subi&oacute; y al abrirle la puerta estaba vestida con una blusa de tirantas azul turqu&iacute; y un mocho o short de tela jean con flecos bien ajustado a su pelvis que dibujaba sus curvas. Luc&iacute;a un poco vulgar ciertamente, pero muy caliente.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is. Quiero que me cojas como ayer. Rico<\/p>\n<p>-Siempre te lo voy a hacer as&iacute;. Rico. No he dejado de pensarte y desearte toda la noche.<\/p>\n<p>-Yo tambi&eacute;n cu&ntilde;is. No s&eacute; qu&eacute; me sucede. No era la idea.<\/p>\n<p>-No te pasa nada. Deja que las cosas sean lo que van a hacer. As&iacute; es m&aacute;s placentera la vida.<\/p>\n<p>-Ay cu&ntilde;is, no, no, no me siento c&oacute;moda con esto. Pero me encant&oacute; el sexo contigo.<\/p>\n<p>No le argument&eacute; m&aacute;s nada. La tom&eacute; de las manos. La acerqu&eacute; a mi cuerpo cubierto apenas por la toalla desde la cintura hacia abajo y la ajust&eacute; con una fuerza sutil. La abrac&eacute; con mis brazos cruzados rodeando su cadera. La mir&eacute; a su cara que apenas si se separaba de la m&iacute;a. La respiraci&oacute;n era intensa, agresiva. Dej&eacute; caer mis manos un tanto y puse cada una en una nalga. Apret&eacute; su culo con actitud segura y la as&iacute; oblig&aacute;ndola a empinarse un tanto. Su boca roz&oacute; la m&iacute;a inevitablemente. Su respiraci&oacute;n se hizo cortante y su mirada emiti&oacute; un brillo de lujuria. La pupila estaba dilatada. No le di oportunidad para la duda o el arrepentimiento. Apretuj&eacute; a&uacute;n m&aacute;s su culo de manera vulgar y descarada. Estamp&eacute; mi boca contra la de ella y un beso profundo, alocado, carn&iacute;voro y desaforado prendi&oacute; fuego al deseo represado desde ayer.<\/p>\n<p>Se entreg&oacute; al beso. El movimiento sinuoso de su cuerpo contra el m&iacute;o deshizo el nudo lateral flojo de mi toalla que cay&oacute; al piso de cualquier manera. El beso sigui&oacute; su curso. Su lengua h&uacute;meda, carnosa y c&aacute;lida jugaba con la m&iacute;a. Entraba en mi boca y a ratos era la m&iacute;a la que entraba en la de ella. Fue un beso sellador, atrevido, dulcemente prohibido. Sara vencida, tambi&eacute;n me abrazaba. Acariciaba mi pecho y su mano tanteaba sin precisi&oacute;n mi pene duro que se estallaba contra la tela gruesa de su short de jean. Sin dejar de besarnos fuimos andando como levitando hac&iacute;a mi cama matrimonial en la que nos dejamos tumbar aun con las s&aacute;banas desarregladas y con el olor a cuerpo y perfume de mi mujer. Sara se sent&oacute; al borde y ella misma retir&oacute; su blusa que dejo caer al suelo. Los senos carnosos se asomaban jugosamente vomitados en la v de sus sostenes. Me miraba con sus ojos grandes negros y expresivos. Abri&oacute; su boca y engullo mi verga de un solo tajo, sin avisos y titubeos. Era mi mujer en ese momento. Se la com&iacute;a con delicadeza y placer. No dejaba de mirar hacia arriba para buscar mis ojos y asegurarse que me estaba dando placer.<\/p>\n<p>Yo ayudaba a que su mamada fuera m&aacute;s placentera tom&aacute;ndola delicadamente por su cabellera espesa y acariciando su cuello. Sentir su boca y el jugueteo de su lengua h&uacute;meda recorrer mi verga me llevaba al cielo. Aprovech&eacute; y deshice el broche trasero de sus sostenes y por fin liber&eacute; ese par de tetas. Ella continu&oacute; engullendo mi verga. Mi boca sinti&oacute; una sed, una ansiedad repentina por comerse esos senos blancos y abundantes tan diferentes a los de su hermana.<\/p>\n<p>Se cans&oacute;. Su boca estaba floreada, vencida, rojiza. Luc&iacute;a sexy as&iacute; desnuda desde arriba hasta su cadera. Solo manten&iacute;a en ese momento el jean corto de flecos como chica caliente. Entonces se dej&oacute; tumbar boca arriba en la cama. Yo me le encim&eacute; como le&oacute;n cazador. La bes&eacute; en el cuello y desaforadamente ataqu&eacute; sus senos. Los lam&iacute; uno a uno. Los bes&oacute; como si fueran los &uacute;ltimos del mundo. Los chup&eacute; con cadencia y cordura asegur&aacute;ndome de tocar sus partes sensibles. Sus pezones eran marrones claros amplios y ovalados bien definidos. Que tetas lindas tiene mi cu&ntilde;ada. Alguna vez mi mujer me hab&iacute;a comentado eso. Que lo que m&aacute;s bonito ten&iacute;a su hermana mayor eras sus tetas perfectas. S&iacute; que lo eran.<\/p>\n<p>Ni le ped&iacute; permiso. Me sent&eacute; en su pecho. Puse mi verga mojada de su boca entre sus senos y se los ajust&eacute; con mis manos. Comenc&eacute; a menearme para masturbarme con ellos. Ella sin hablar y manoteando retir&oacute; mis manos para poner las de ellas y manejar el ritmo de la paja. Me encantaba verla as&iacute;. Sus ojos medio cerrados, dilatados, sus manos maneando sus tetas, mi verga cubierta por su carnosidad sinuosa y su cabellera negra y espesa desparramada en la s&aacute;bana deshecha de mi propia cama. Me estaba haciendo una paja rusa sin precedentes. Yo no pod&iacute;a creerlo.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is ya. Quiero verga por favor!<\/p>\n<p>Yo mismo me desmont&eacute; de su cuerpo. Le deshice el bot&oacute;n de su short. Ella levant&oacute; sus caderas y le deslic&eacute; por sus piernas de un solo envi&oacute;n su short y su panty negra. El olor a chocho invadi&oacute; la atm&oacute;sfera. Ese olor penetrante se sum&oacute; al que hab&iacute;a ya desde la ma&ntilde;ana al de su hermana. Lanc&eacute; en cualquier lado su ropa y por fin la tuve completamente desnuda ante m&iacute;. Sara estaba entregada a m&iacute;.<\/p>\n<p>-Pen&eacute;trame cu&ntilde;is<\/p>\n<p>No lo hice. Quer&iacute;a jugar y desesperarla. Me zambull&iacute; entre sus muslos y pos&eacute; mi lengua explayada y con fuerza contra su concha velluda. La deslic&eacute; como perrito. Lam&iacute;a su melcocha sin piedad. Sus carnes estaban muy h&uacute;medas. Chupaba su zona de cl&iacute;toris con mucha determinaci&oacute;n. Tom&eacute; posesi&oacute;n de mi cu&ntilde;ada. Me port&eacute; mal, atrevido, descarado y tremendamente posesivo. No le di respiro alguno. Solo escuchaba sus gemidos ahogados y sent&iacute;a el temblor en sus piernas a lado y lado de mis orejas. Su torso se contorneaba como gusano y sus manos agarraban sin control mi cabeza que se hund&iacute;a en su sexo oloroso y mojado.<\/p>\n<p>Inici&eacute; una chupada intensa, sin cesar ni compasi&oacute;n justo en su zona m&aacute;s sensible. Las lubricaciones mojaban mi boca enteramente. El olor y el sabor de su sexo me embriagaba y mis manos se extend&iacute;an para jugar con sus pezones all&aacute; en la superficie. Sara gem&iacute;a, gritaba, jadeaba, dec&iacute;a obscenidades y me incitaba a que siguiera comi&eacute;ndome su calurosa vagina. Entonces su gemido se hizo m&aacute;s intenso y desgarrador y la respiraci&oacute;n se cort&oacute; en un grito ahogado. La dej&eacute; disfrutar su orgasmo. Acariciando tenuemente sus mejillas y posando la punta de mi verga en la entrada de su raja sin penetrar.<\/p>\n<p>Su respiraci&oacute;n volvi&oacute; poco a poco a su ritmo normal. Sus pupilas estaban dilatadas y con un brillo lun&aacute;tico. El olor a sexo era a&uacute;n m&aacute;s penetrante y las s&aacute;banas ahora m&aacute;s desordenadas hab&iacute;an desnudado la cama.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is, dale. M&eacute;tela por favor!<\/p>\n<p>Lo hice. La penetr&eacute; despacio. Observ&eacute; con morbo como mi pene fue desapareciendo entre la vor&aacute;gine oscura de sus vellosidades. Entr&oacute; toda. Se la met&iacute;. Me acomod&eacute; encima. La bes&eacute; con amor y comenc&eacute; a menarme. Su vagina estaba muy h&uacute;meda y c&aacute;lida. Ella termin&oacute; el beso para dedicarse a gemir. Necesitaba hacerlo. Jadeaba con cada embestida. Sus manos casi ara&ntilde;aban dulcemente mi espalda y mi cuerpo se escurr&iacute;a pande&aacute;ndose encima del de ella. Era rico hacer el amor as&iacute;. Era lo deliciosamente prohibido que me hab&iacute;a sucedido en la vida. La penetraba con fuerza de macho. Mi pelvis se golpeaba contra la de ella. Tac, tac, tac, tac, tac sonaban nuestros cuerpos y un crujido suave emit&iacute;a la cama. Eran los sonidos r&iacute;tmicos del sexo. Rico sexo.<\/p>\n<p>-Quiero subirme cu&ntilde;is. Puedo?<\/p>\n<p>Me acost&eacute; boca arriba. Claro que yo quer&iacute;a. Por fin esa pose tan deseada por mi morbo.<\/p>\n<p>-Ten cuidado Sara.<\/p>\n<p>-Tranquilo<\/p>\n<p>Ella se sent&oacute; en mi pelvis. Sent&iacute; el calor de su vulva en mis vellos p&uacute;bicos. Sus tetas desnudas lindas atra&iacute;an mi vista. Poco a poco se fue deslizando despacito hasta que la punta de mi verga roz&oacute; su culo. Se acomod&oacute; y luego sin mucho esfuerzo ya estaba apuntalada en la entrada de su raja. Solo mene&oacute; un poco su cadera y sent&iacute; como mi verga entraba otra vez en su gruta. La llen&eacute; nuevamente mi cuerpo. Yo metido en ella. Empez&oacute; a menarse despacio sin dejar de mirarme para asegurarse de que yo me sent&iacute;a c&oacute;modo con pose. Yo no pod&iacute;a dejar de mirar sus senos jugosos ca&iacute;dos. Levant&oacute; su torso para sentarse completamente con m&aacute;s confianza. Empez&oacute; a subir y a bajar despacio con sus manos en sus caderas. Era incre&iacute;blemente sensual verla as&iacute; hincada en mi verga. Disfrutando cada sentada. Era la primera vez que yo pod&iacute;a disfrutar de esa pose sin tensionarme. Mi pene ahora derecho no corr&iacute;a riesgo. Sara sub&iacute;a y bajaba sin problema. Sus tetas se balanceaban y yo no dejaba de mirarlas.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is, solo te gustan mis tetas por lo visto<\/p>\n<p>-No, Me gustas toda. Pero tus tetas son lindas. Muy lindas<\/p>\n<p>Se inclin&oacute; y me las puso cerca de mi cara. Ella misma hizo una pausa y acomod&oacute; una almohada para que mi cabeza se inclinara hac&iacute;a adelante. Las tuve en mi cara. Ella se meneaba y sus senos rozaban mi cara. Que placentero sentir eso. Las tom&eacute; con mis manos y las comenc&eacute; a chupar una a una mientras Sara no dejaba de menarse hacia adelante y hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Esto me va a hacer venirme otra vez cu&ntilde;is.<\/p>\n<p>Su voz se hizo gemidos y mi verga hurgaba dentro de su sexo carnoso y c&aacute;lido. Por momentos nos bes&aacute;bamos en esa pose c&oacute;moda. Mi boca no descansaba entre besar sus labios y comerme sus tetas. Pero esta vez fui yo quien anunci&eacute;<\/p>\n<p>-Sara me voy a venir, me voy a venir.<\/p>\n<p>Ella aceler&oacute; el ritmo de sus caderas. Su culeo se hizo m&aacute;s intenso y cadencioso. Con eso lo dec&iacute;a todo. Quer&iacute;a mi semen dentro. Deseaba sentirse mujer.<\/p>\n<p>No dije m&aacute;s nada. Solo me abandon&eacute; a los abismos del placer infinito. Cerr&eacute; los ojos, solt&eacute; sus tetas y emit&iacute; un gemido profundo cuando sent&iacute; que el primer chorro sali&oacute; disparado all&iacute; entre sus paredes vaginales. Ella sonri&oacute; de placer mirando mi rostro de gestos org&aacute;smicos. No dej&oacute; de menearse y gozar morbosamente sintiendo las palpitaciones de mi verga dentro de su sexo. Se qued&oacute; quieta para sentirse mujer pose&iacute;da. Sinti&oacute; un temblor en su cuerpo y dej&oacute; que su segundo orgasmo recorriera su cuerpo. Se recost&oacute; encima, su boca busc&oacute; la m&iacute;a y nos dimos besos de reci&eacute;n enamorados.<\/p>\n<p>Se desensart&oacute; de mi pene ya casi fl&aacute;ccido y sent&iacute; que mi semen sal&iacute;a a borbotones de su vagina para mojarme la pelvis. Era bastante cantidad la verdad.<\/p>\n<p>-Botas bastante leche cu&ntilde;is.<\/p>\n<p>-Te parece?<\/p>\n<p>-Alberto no bota as&iacute; tanto.<\/p>\n<p>-Ah no?<\/p>\n<p>-No cu&ntilde;is. Creo que tu pene funciona de maravilla. Todo est&aacute; bien. Ma&ntilde;ana no podr&eacute; venir. Alberto no trabaja y el fin de semana ni modo porque estamos con nuestras parejas. El lunes lo hacemos otra vez si quieres. Aunque si me baja la regla ya no podremos. As&iacute; no me gusta. Pero igual vengo as&iacute; sea a chup&aacute;rtela un ratico jeje.<\/p>\n<p>-Claro que quiero Sara. Ya quiero que sea lunes. Vienes y me la mamas rico.<\/p>\n<p>-Ay cu&ntilde;is que malos somos. De todos modos ya el mi&eacute;rcoles tienes tu cita.<\/p>\n<p>-Si Sara as&iacute; es.<\/p>\n<p>-Cu&ntilde;is y cuando es que ya puedes tener sexo con Paola.<\/p>\n<p>-Todav&iacute;a le faltan como una semana m&aacute;s. Esta desesperada porque se la meta.<\/p>\n<p>-En serio?<\/p>\n<p>-Si, en serio. Pero no puede por lo del medicamento.<\/p>\n<p>-El mi&eacute;rcoles despu&eacute;s de la cita le dir&eacute; ya el m&eacute;dico me autoriz&oacute; y simplemente ser&aacute; cuesti&oacute;n de esperar a que ella est&eacute; lista. Sera cuesti&oacute;n de unos dos o tres d&iacute;as y listo.<\/p>\n<p>No hubo m&aacute;s dialogo. Nos metimos a la ducha los dos desnudos. Nos besamos. Nos declaramos amores. Le dije que me gustaba. Ella me confes&oacute; que estaba loca por m&iacute;. Que mantendr&iacute;amos esto en secreto. Que culear&iacute;amos cuando pudi&eacute;ramos sin tomar riesgos. Nos besamos muchas veces moj&aacute;ndonos. Sara cuidaba de no mojar su cabello. Ella me enjabonaba y yo a ella. Yo termin&eacute; erecto a los pocos minutos. Ella no estaba con ganas pero quiso complacerme. Le ped&iacute; que se volteara y se pusiera contra la pared y abriera las piernas. La penetr&eacute; desde atr&aacute;s. Fue f&aacute;cil. Era la primera vez que experimentaba yo esa pose. La cog&iacute; un par de minutos pero tambi&eacute;n mi cuerpo estaba cansado. Ella deb&iacute;a irse. Deb&iacute;a salir a su diligencia.<\/p>\n<p>Se visti&oacute;, en la puerta nos dimos un beso largo y profundo. Su lengua con la m&iacute;a sellaron un deseo y una bonita y prohibida relaci&oacute;n febril que durar&iacute;a mil doscientos treinta y dos d&iacute;as, y doscientos setenta y seis polvos echados entre mi cama matrimonial, su cocina, mi cocina, su cama matrimonial, seis moteles diferentes de la ciudad, una playa solitaria, la alcoba de mis suegros, un callej&oacute;n perdido oscuro de un pueblo lejano, y la casa de una amiga de ella.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Durante la madrugada del jueves mi mujer Paola no pudo dormir bien a pesar de que el ardor de la cistitis hab&iacute;a cedido ya bastante. As&iacute; que me acariciaba el pecho velludo como buscando regocijo. 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