{"id":24801,"date":"2020-07-20T22:00:00","date_gmt":"2020-07-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-20T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-20T22:00:00","slug":"la-cuarentena-con-mi-sobrino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-cuarentena-con-mi-sobrino\/","title":{"rendered":"La cuarentena con mi sobrino"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24801\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El anuncio de la cuarentena nos puso paranoicos, empezamos con los llamados con mi esposo.<\/p>\n<p>&Eacute;l por negocios hab&iacute;a viajado a Europa, un negocio que ven&iacute;a tratando de cerrar durante meses, al fin se le hab&iacute;a dado cuando estalla lo de la pandemia mundial.<\/p>\n<p>Si cerraba nos salv&aacute;bamos de por vida, era un salto de calidad en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Las medidas sanitarias de todos los pa&iacute;ses comenzaron a debilitar el acuerdo.<\/p>\n<p>Yo no quer&iacute;a que estuviera expuesto al virus, pero &eacute;l dec&iacute;a que ser&iacute;a un fracaso personal y motivo de depresi&oacute;n si se ca&iacute;a todo.<\/p>\n<p>Peleamos por tel&eacute;fono, &eacute;l decidi&oacute; quedarse en Europa a pesar de las recomendaciones de volver.<\/p>\n<p>Cada tanto nos llam&aacute;bamos para saber c&oacute;mo est&aacute;bamos en cada lado del continente, ac&aacute; en Buenos Aires todav&iacute;a no hab&iacute;a arrancado nada, pero ya estaba todo cerrado, nos ped&iacute;an que nos quedemos en casa.<\/p>\n<p>Mi hermana me llama desesperada porque su hijo, mi sobrino estaba en una pensi&oacute;n con muchos estudiantes de diversos pa&iacute;ses, compartiendo cuarto, espacios comunes.<\/p>\n<p>Mi sobrino hab&iacute;a venido justo este a&ntilde;o a estudiar profesorado de educaci&oacute;n f&iacute;sica a Buenos Aires.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a algunas universidades m&aacute;s cerca de su pueblo, pero como todo adolescente estaba obnubilado por las luces de la gran ciudad.<\/p>\n<p>La mam&aacute; quer&iacute;a que volviese a su casa, que estudiar&iacute;a el pr&oacute;ximo a&ntilde;o, no quer&iacute;a que estuviera en riesgo de contagio su hijo mayor.<\/p>\n<p>Aunque hab&iacute;a terminado la escuela secundaria, para la madre siempre es un ni&ntilde;o, su beb&eacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l quer&iacute;a quedarse en Buenos Aires, seguir estudiando, no perder tiempo en su pueblo.<\/p>\n<p>Hablando con mi hermana sale lo de mi esposo, hizo los mismos planteos. Terminamos d&aacute;ndonos la raz&oacute;n de que los hombres son cabezas dura, que no piensan mucho y cuando se les mete algo en la cabeza no paran.<\/p>\n<p>Mi hermana me pide que pueda aceptar a mi sobrino en nuestra casa, ya que estar&iacute;a m&aacute;s seguro, sin tanta exposici&oacute;n de gente de otros lugares que vienen y van.<\/p>\n<p>Acepto. As&iacute; que comienza la odisea de poder trasladarlo. No sab&iacute;amos cu&aacute;nto tiempo durar&iacute;a la cuarentena as&iacute; que trae un peque&ntilde;o bolso con algo de ropa, su compu y sus efectos personales.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a mucho tiempo que no lo ve&iacute;a, ahora estaba m&aacute;s grande, con un cuerpo de hombre, pero con cara de adolescente.<\/p>\n<p>Con mi esposo hab&iacute;amos comprado una casa mediante una hipoteca, ten&iacute;amos un peque&ntilde;o jard&iacute;n con una pileta. Adem&aacute;s de nuestra habitaci&oacute;n ten&iacute;a dos m&aacute;s, una la usaba mi esposo de oficina, la otra la usaba yo para mis cosas, estaba lleno de chucher&iacute;as, de mis cursos fallidos de pintura, y otras artes pl&aacute;sticas.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un trabajo part time de oficina, as&iacute; que me indicaron que deber&iacute;a trabajar desde casa.<\/p>\n<p>Ese cuarto me deprim&iacute;a, ver todas mis cosas truncas, mis hobbies no realizados, mis libros y apuntes de una carrera universitaria abandonada, e incluso papeles de un emprendimiento de pasteler&iacute;a que quebr&oacute; a&ntilde;os atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Por lo general todo lo hac&iacute;a en el living de casa, leer, trabajar, distenderme. Incluso hacer gym.<\/p>\n<p>Ahora con la llegada de mi sobrino tan de repente no tuve tiempo de preparar su cuarto.<\/p>\n<p>No ten&iacute;amos m&aacute;s camas. &Eacute;l al vivir en pensi&oacute;n, tampoco ten&iacute;a una propia.<\/p>\n<p>Las primeras noches deber&iacute;a dormir en el sof&aacute;, hasta que consigamos una.<\/p>\n<p>Deja su bolsito y sus pertenencias en el cuarto olvidado de mis cosas.<\/p>\n<p>Comenzamos a hablar y a ponernos al d&iacute;a de todas nuestras vidas. Recordamos an&eacute;cdotas de cuando era m&aacute;s chico, de sus travesuras.<\/p>\n<p>No era muy buena cocinando, pero trato de hacer algo rico para mi sobrino.<\/p>\n<p>&Eacute;l me dice que hab&iacute;a aprendido a cocinarse en la pensi&oacute;n y que &eacute;l cocinar&iacute;a en casa ya que lo estaba alojando.<\/p>\n<p>Me dio risa esa actitud de madurez impostada de parte de mi sobrino, pero lo dej&eacute; ser.<\/p>\n<p>Llam&eacute; a mi esposo para avisarle de esta nueva situaci&oacute;n. Adem&aacute;s le dije que deber&iacute;amos comprar un colch&oacute;n para las visitas, no le gust&oacute; eso. Me dijo que acaso se quedar&iacute;a para siempre el sobrino, que ya era grande, que se vuelva con sus padres, que porque hay que gastar dinero en otra persona.<\/p>\n<p>Discut&iacute; en voz baja para que no se escuche por fuera de mi cuarto. Estuvo &aacute;spera toda la conversaci&oacute;n y le dije que har&iacute;amos lo mismo si fueran sobrinos de parte de su lado. Termine dici&eacute;ndole que igual comprar&iacute;a la cama y el colch&oacute;n, le guste o no. Enfureci&oacute; peor. As&iacute; que as&iacute; terminamos esa noche.<\/p>\n<p>Mastiqu&eacute; mucha bronca toda la noche, ensayaba argumentos en una pelea imaginaria, hasta que me qued&eacute; dormida. A la ma&ntilde;ana siguiente suena mi despertador, sent&iacute; que no hab&iacute;a dormido nada, estaba muy cansada.<\/p>\n<p>Me lavo la cara, me arreglo un poco. Me visto, ahora ten&iacute;a gente en casa, no pod&iacute;a ya salir a desayunar en ropa interior.<\/p>\n<p>Mi sobrino ya estaba levantado, le pregunto que quer&iacute;a desayunar y me dice que &eacute;l ya hab&iacute;a desayunado, que hab&iacute;a hecho sus rutinas de ejercicios matutinos y estaba esperando que me despierte.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; esa actitud, pero mejor que sea as&iacute; y no un adolescente que se levante al mediod&iacute;a.<\/p>\n<p>Estaba yendo a la cocina y me dijo que me sentara, que &eacute;l me har&iacute;a el desayuno.<\/p>\n<p>Me re&iacute;, pero acept&eacute;. Le dije que quer&iacute;a y lo hizo, me sirvi&oacute; y me atendi&oacute; como una reina.<\/p>\n<p>Se lo agradec&iacute; y luego de eso me dijo que quer&iacute;a darse una ducha en el ba&ntilde;o de la casa, pero que no sal&iacute;a agua.<\/p>\n<p>Era un ba&ntilde;o que no us&aacute;bamos, porque ten&iacute;amos el de nuestro cuarto, solo se usaba para alguna visita, pero no la ducha ni la pileta.<\/p>\n<p>Yo no sab&iacute;a c&oacute;mo arreglar nada de la casa, de eso se encargaba mi esposo. Mi sobrino le pon&iacute;a voluntad, pero se ve que no era muy listo para esas cosas.<\/p>\n<p>No sab&iacute;amos porque no sal&iacute;a agua.<\/p>\n<p>Llam&eacute; a plomeros, pero ninguno pod&iacute;a salir, la cuarentena era estricta.<\/p>\n<p>Mientras le dije que puede ba&ntilde;arse en el de mi cuarto.<\/p>\n<p>Yo me preparo para trabajar en el living de casa, enciendo la computadora, comienzo con lo m&iacute;o.<\/p>\n<p>Mi sobrino sale de mi cuarto ya ba&ntilde;ado. Me agradece y va al cuarto donde tiene sus cosas para dejar la ropa sucia.<\/p>\n<p>Le digo que ponga toda la ropa en el lavadero. Que cuando se junte la lavar&iacute;amos.<\/p>\n<p>Me pregunta si pod&iacute;a acomodar el cuarto para poder estudiar m&aacute;s c&oacute;modo, se lo permito. Yo casi no tocaba ese lugar, me deprim&iacute;a revolver entre todos mis fracasos.<\/p>\n<p>Me acomodo en el sof&aacute; para realizar mis tareas, al correr un almohad&oacute;n me doy con un short. Se ve que era el que usaba mi sobrino para dormir. Tal vez &eacute;l dorm&iacute;a en ropa interior y ahora ensayo un short muy chico y trasparentoso para guardar algo de pudor por las dudas.<\/p>\n<p>Tan ensimismada en mi rutina no me di cuenta que estaba sentada donde mi sobrino durmi&oacute; y dormir&iacute;a por varias noches, ya que el env&iacute;o de la cama para el tardar&iacute;a unos 15 d&iacute;as sin confirmar debido a las restricciones sanitarias.<\/p>\n<p>Acomodo donde estaba ese min&uacute;sculo short y me levanto para ir a trabajar al estudio de mi esposo.<\/p>\n<p>Llega la hora de almorzar y cuando estoy yendo a preparar el almuerzo mi sobrino me ofrece su ayuda, dice que le diga que hacer que lo har&iacute;a con gusto.<\/p>\n<p>Almorzamos, hablamos de muchas cosas, no miramos la televisi&oacute;n que est&aacute; encendida, pero no es necesaria porque seguimos hablando de la situaci&oacute;n actual, de su carrera, de sus planes.<\/p>\n<p>Me cuenta que quiere ser personal trainer, tener una cadena de gimnasios, y muchos sue&ntilde;os, como todos los tuvimos alguna vez. Yo lo aliento a seguir adelante, no le cuento acerca de mis frustraciones.<\/p>\n<p>Al finalizar mi trabajo, luego me dedico a dormir una siesta, despu&eacute;s de eso hago mis rutinas de gym, pero con mi sobrino en casa me daba verg&uuml;enza, as&iacute; que este primer d&iacute;a no lo hice, me qued&eacute; en mi cuarto mirando televisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Pasa el primer d&iacute;a, cenamos, algo parecido a lo del mediod&iacute;a. Al finalizar el mismo levanta la mesa y se dispone a lavar los platos.<\/p>\n<p>Desde atr&aacute;s uno no se da cuenta que es tan joven, tiene su espalda formada, sus brazos est&aacute;n trabajados, su cola se mueve firme al fregar.<\/p>\n<p>Ese segundo de m&aacute;s que me qued&eacute; mirando la cola de mi sobrino me llen&oacute; de culpa. Inmediatamente me levant&eacute; y le dije que descansara bien que me ir&iacute;a a acostar.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a argumentar en mi cabeza porque hab&iacute;a pasado lo que pas&oacute;, me dec&iacute;a a mi misma que era producto del encierro, de tanto tiempo que no estaba con mi esposo, hasta me ment&iacute; a mi misma pensando de que solo hab&iacute;a sido una mirada como cualquiera que uno hace a alguno de la televisi&oacute;n o de una pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Fui a darme una ducha, para cambiar mi cabeza de pensamientos, mientras me duchaba pude notar que mis pezones estaban erectos. Verlos as&iacute; hizo que se pongan m&aacute;s erectos, la piel se me puso de gallina, a pesar del agua caliente que ca&iacute;a en mi cuerpo.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a escalofr&iacute;os cuando la esponja pasaba por ciertas partes de mi cuerpo, mis piernas, mis muslos, mi cola, cuando lo pas&eacute; por mi conchita sent&iacute; electricidad casi, de esas que una chica siente cuando el cuerpo se est&aacute; por encender.<\/p>\n<p>Termin&eacute; de ba&ntilde;arme y sal&iacute; a secarme. Me mir&eacute; al espejo. Vi lo que soy, una mujer de 35 a&ntilde;os que pelea contra el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Compito en el trabajo con chicas de 20 a&ntilde;os que tienen todo en su lugar y un rostro angelical sin arrugas. Nos llaman en secreto &quot;las t&iacute;as&quot; a las que somos mayores de 30, tenemos que hacer mas gym, mas rutinas, mas dietas, mas maquillaje, mas tratamientos para competir en el mundo machista que nos excluye cuando no somos m&aacute;s atractivas.<\/p>\n<p>Tengo algo de tetas, no mucho, ayuda el pushup. Mi cintura y mi cola eran mi fuerte de m&aacute;s joven, ahora a la cintura la debo ayudar con ropa elastizada, la cola tambi&eacute;n debe ser ayudada por el pantal&oacute;n adecuado o las medias de nylon.<\/p>\n<p>Me pongo crema en el cuerpo, al llegar a mis muslos observo mi celulitis, es poco por mis cuidados, pero ah&iacute; est&aacute;n, en una foto uno puede editar, puede posar para que no se vea, pero en el d&iacute;a a d&iacute;a, una no puede andar posando, una se agacha, se para de cierta manera que queda expuesta.<\/p>\n<p>Luego de la crema, me pongo la ropa interior, y un baby doll a tono.<\/p>\n<p>Me acuesto recordando a mi esposo, pensando en los d&iacute;as que nos conocimos, en como yo elimin&eacute; a su novia, porque mi cola lo atrap&oacute;.<\/p>\n<p>Mi esposo me llama putita en la intimidad, por c&oacute;mo me propuse conquistarlo a pesar de que ten&iacute;a novia, &eacute;l dijo que no pod&iacute;a resistirse a una cola como la m&iacute;a, pero esa cola de 19 a&ntilde;os no era la misma que la de 35 que ostentaba ahora.<\/p>\n<p>Recodando me vi pasando mis dedos arriba de mi tanga, masajeando mi vulva.<\/p>\n<p>Con los ojos cerrados segu&iacute; recordando, de c&oacute;mo hab&iacute;a sido nuestra primera vez en una pileta, mientras mis suegros dorm&iacute;an la siesta.<\/p>\n<p>Ese recuerdo de como dentro de la pileta mirando a la ventana del cuarto de mis suegros para verificar que no se despertaran avivaba el calor de mi interior.<\/p>\n<p>En la pileta, apoyados en el borde estaba yo y quien es mi esposo por detr&aacute;s, comenz&oacute; a meterme dedos corriendo la bikini. Con la otra mano trataba de masajear mis tetas sin ser brusco para que no me saliera la parte de arriba de la bikini.<\/p>\n<p>Sus dedos hurgaron por la raya de mi cola, jugo con mi ano y se perdi&oacute; entre mis labios vaginales.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;amos c&oacute;mplices mientras pasaba eso, para que nadie en ning&uacute;n lugar del mundo sospeche lo que hac&iacute;amos.<\/p>\n<p>Me calent&eacute; tanto en ese momento que no me importo que ocurra, solo quer&iacute;a hacerlo, y fue cuando mi esposo, novio en ese momento, sac&oacute; su pija y comenz&oacute; a tantear entre mis piernas hasta encontrar el lugar adecuado para entrar.<\/p>\n<p>Yo con mi mano lo ayud&eacute;, como est&aacute;bamos en la pileta m&aacute;s la excitaci&oacute;n, no cost&oacute; mucho que entre. Sent&iacute; todo el calor de mi novio, toda su fuerza, toda la pasi&oacute;n de dos novios que lo hac&iacute;an por primera vez.<\/p>\n<p>Fue nuestra primera vez y nuestro primer susto, porque me acab&oacute; adentro.<\/p>\n<p>El sali&oacute;, primero de la pileta, mientras yo me acomodaba el bikini.<\/p>\n<p>Lo miro subir las escaleras de la pileta y veo su maya transparent&aacute;ndose, una maya corta, se pod&iacute;a ver la cola dura de mi novio, en ese entonces, bien formada.<\/p>\n<p>Una cola de un chico de 20 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>En ese instante del recuerdo, abro los ojos y me doy con mis dedos entrando y saliendo de mi vagina, dedos h&uacute;medos, lleno de fluidos.<\/p>\n<p>Un instante m&aacute;s y mi mente deriva ese pensamiento en la cola de mi sobrino movi&eacute;ndose al fregar los platos.<\/p>\n<p>Al querer sacar los dedos de mi vagina siento un torrencial de placer el&eacute;ctrico que va desde arriba hasta mi panza llegando a mi vagina. Exploto de placer, chorreando m&aacute;s fluidos, caen, entre mis dedos, manchan mi tanga y las sabanas.<\/p>\n<p>El olor de mis fluidos son fuert&iacute;simos, inundan la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Saco mis dedos temblorosos, mis piernas abiertas tambi&eacute;n tiemblan e intentan cerrarse culposas.<\/p>\n<p>No s&eacute; qu&eacute; hacer con mis dedos mojados, quiero pensar en mi esposo nuevamente y cierro los ojos con fuerza. Me llevo los dedos a la boca, siento mis propios jugos, mi olor. Chupo mis dedos como tratando de agregar otras ideas a mi cabeza retorcida.<\/p>\n<p>As&iacute; me quedo recordando a mi esposo y me quedo dormida, con las sabanas mojadas, mi tanga manchada, y mis dedos en mi boca.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">******************<\/p>\n<p><strong><em>Comenten que les parece hasta ahora, todo es bienvenido.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 El anuncio de la cuarentena nos puso paranoicos, empezamos con los llamados con mi esposo. &Eacute;l por negocios hab&iacute;a viajado a Europa, un negocio que ven&iacute;a tratando de cerrar durante meses, al fin se le hab&iacute;a dado cuando estalla lo de la pandemia mundial. 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