{"id":24819,"date":"2020-07-22T07:10:29","date_gmt":"2020-07-22T07:10:29","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-22T07:10:29","modified_gmt":"2020-07-22T07:10:29","slug":"la-chica-del-pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-chica-del-pueblo\/","title":{"rendered":"La chica del pueblo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24819\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>En ocasiones, empezar de cero es el inicio de empezar a intimar con el mundo que nos rodea.<\/p>\n<p>Mi nombre es Nicol&aacute;s, y para la fecha que estoy redactando este relato yo ya estoy bastante viejo; mi vida despu&eacute;s de los 20 a&ntilde;os hab&iacute;a sido bastante aburrida, pues al ver que yo no ten&iacute;a gran potencial para estudiar y convertirme en un ingeniero, mis padres decidieron que lo mejor para m&iacute; era regresar a nuestra comunidad rural, es decir al campo.<\/p>\n<p>Lugar donde practicar&iacute;a la agricultura el resto de mi vida y no es algo que me desagrade pues lo hice toda mi infancia; quiero decir tiene sus ventajas, es un trabajo duro sin embargo tiene unas ventajas econ&oacute;micas y para mi gusto f&iacute;sicas que no son tan complicadas de describir: vivimos una vida sin presiones econ&oacute;micas grandes y todo nuestro trabajo nos recompensa bien, la mayor&iacute;a de los muchachos estamos generalmente muy grandes, comemos bien, tenemos una espalda ancha de estar acostumbrados a trabajos pesados, estar parados durante horas hace nuestras piernas agarrar un contorno y una fuerza sobrehumana, de vez en cuando, tenemos que empujar cosas o dedicarnos al campo a arar la tierra y esto nos deja unos antebrazos bastante llenos, unas manos toscas llenas de callos pero tambi&eacute;n unos buenos hombros donde poder recargar tu mano, as&iacute; como yo no me puedo quejar de mis b&iacute;ceps qu&eacute; acostumbrados a las peleas entre colegas estaban bastante bien para poder impresionar.<\/p>\n<p>Ha eso ya dir&eacute; que mi aspecto f&iacute;sico constaba de una piel algo tostada de un color entre g&uuml;ero y rojizo debido a que mi mam&aacute; es de origen extranjero, un corte de pelo bastante modesto, mi cabello es color negro as&iacute; como mi barba la cual he estado cuidando durante meses.<\/p>\n<p>Llegar de nuevo al rancho, aceptando mi fracaso en los estudios no fue tan complicado pues me recibieron mis amigos y prontamente comenc&eacute; a salir con mujeres, el &uacute;nico problema es que generalmente cuando empiezas a hacer una vida, las cosas se tornan bastante obligatorias, pasa poco tiempo antes de que embarazas a alguien, antes de que te cases, y vivas toda la vida esclavizado a tu familia, as&iacute; se me ense&ntilde;&oacute; que ten&iacute;a que ser.<\/p>\n<p>Por poco mi destino iba a ser ese, sin embargo lejos de la comunidad aprend&iacute; que hab&iacute;a mundo detr&aacute;s, y que mi juventud podr&iacute;a terminar en algo m&aacute;s que s&oacute;lo eso.<\/p>\n<p>No me malinterpreten, tambi&eacute;n tuve mis momentos de juventud, tambi&eacute;n ca&iacute; en recoger una muchacha de piel suave, vestido blanco, sonrisa alegre y blanca, contorno de piernas fuertes, una silueta que hace contorno a el gl&uacute;teo que es un sabroso c&iacute;rculo sostenido por caderas firmes, senos que denotaban femineidad chicos o tama&ntilde;o mediano seg&uacute;n se considere, y sobre todo una muchacha de miradas incitantes, recogerla de la casa de su padre, llevarla a dar un paseo, invitarla a una fiesta, para terminar perdidos en medio de alg&uacute;n cerro, muertos de calentura, sin condones o protecci&oacute;n alguna, apoyados en alg&uacute;n &aacute;rbol despu&eacute;s de un rato de besarnos, el cuerpo de ella abrazando un &aacute;rbol mientras el m&iacute;o la abraza ella por detr&aacute;s, ella me besa el cuello, yo s&eacute; que busca incitar de cualquier sensaci&oacute;n, ella con las manos busca rozar de cualquier parte de su cuerpo haciendo mucho &eacute;nfasis en unos c&iacute;rculos que ser&iacute;an como un baile de su trasero para mi pelvis. Yo tan solo buscaba escuchar cualquier gemido. &iquest;Y es que en medio del bosque qui&eacute;n nos iba a escuchar? Yo recuerdo rozarme contra su espalda, recuerdo la sensaci&oacute;n de rubor que recorr&iacute;a nuestro rostro, y recuerdo sentirla ceder poco a poco.<\/p>\n<p>As&iacute; es, un par de j&oacute;venes en la exposici&oacute;n de su naturaleza.<\/p>\n<p>Recordar la maldad de unas nalgas firmes, que aunque no muy grandes, se sent&iacute;an fuertes, empujarse, con la intenci&oacute;n de que a trav&eacute;s de un vestido y un pantal&oacute;n, se lograse sentir el roce entre mi miembro y su vagina.<\/p>\n<p>Yo recuerdo empezar a subir su falda, empezar con un dedo, siempre el del medio, a sentir su sexo, a descubrir si ya se encontraba mojada.<\/p>\n<p>Recuerdo la textura que es tener una tela delgada, Qu&eacute; hace de protecci&oacute;n entre tu mano empujando y algo muy delicado qu&eacute; te llama a la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Hablo del olor que suelta, que es en parte bochornoso, que es fresco, y que en la situaci&oacute;n correcta puede atraparte en una mar de sentimientos<\/p>\n<p>Hablo del tacto que es muy suave, de la parte del cuerpo m&aacute;s delicada, de una parte muy maleable, de aquello que siempre queremos y por fin tenemos.<\/p>\n<p>En pocas palabras de una sensual vagina.<\/p>\n<p>Siempre insistir&eacute; en que la sensaci&oacute;n de subirle la falda a una pueblerina, empujarla con violencia contra un &aacute;rbol, distinguiendo si su placer es ocasionado por qu&eacute; la trate con rudeza o por alg&uacute;n morbo de estar al aire libre, es algo &uacute;nico.<\/p>\n<p>Los segundos son fugaces al subirle su falda as&iacute; como al bajar tus pantalones y apartar sus bragas hacia abajo, el calor del momento hace que desesperadamente quieras rozar contra ella tu pene, mientras los dos est&aacute;n parados, ella d&aacute;ndote la espalda abrazando con sus manos a el &aacute;rbol, sentir un silencio de suspenso, mientras ella aprieta sus manos, y se prepara para dejar a disposici&oacute;n lo que le puedas hacer. Roz&aacute;ndole en los labios exteriores sin entrar a&uacute;n, recorriendo la punta de tu pene por sus labios, al acecho. Eso es sentir un beso de humedad, es sentir que la cabeza de tu pene es ba&ntilde;ada en lo que parecen cosquillas, pero son mejores, y es un beso lento, un roce suave que genera confianza, calor y desesperaci&oacute;n en partes iguales.<\/p>\n<p>Yo tom&eacute; sus caderas con mis dos manos, apretando su contorno y empujando de a poco, es incre&iacute;ble lo mucho que te puede cautivar el llamado del sexo, tanto como rubor en las mejillas, como un pulso acelerado del coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue sentir que aquello resbalaba y cerrar mis ojos, para darme cuenta de una complicidad y un silencio, mismo que s&oacute;lo pudo ser roto por las dulces notas<\/p>\n<p>De la solista, en ese momento mediante vocales era capaz de expresar su sexualidad.<\/p>\n<p>Gemidos, les llaman. Y gracias a la virilidad de un movimiento lento, a la poca aprensividad y casi libertad que se siente no interferir con tus manos y dejar que su tren inferior y tu &quot;V&quot; del abdomen hagan todo el trabajo.<\/p>\n<p>Yo pod&iacute;a contarlos y pensaba aqu&iacute; viene uno, seguido de otro, y otro m&aacute;s con m&aacute;s volumen.<\/p>\n<p>Ella, as&iacute; me respond&iacute;a; sudando, inclin&aacute;ndose hacia delante, respingando el su culo para que entrara mejor, y apoy&aacute;ndose del mismo &aacute;rbol para empujarse para atr&aacute;s con m&aacute;s fuerza, era un movimiento lineal de atracci&oacute;n y retracci&oacute;n. Para nada esto se sent&iacute;a como una l&iacute;nea, estaba claro. Yo era tan poco experto, que no comprend&iacute;a que sentir y me conformaba en el morbo de observar a ese durazno &uacute;nico, a ese coraz&oacute;n que en mi memoria est&aacute; tan tatuado como el mismo cerro. Un trasero que se abre para recibirte s&oacute;lo a ti, se ve tan &uacute;nico como la persona que te lo ofrece y de mi parte la vista de mi trozo de carne conectado a su refugio, siempre es la misma, el grosor, el abdomen de mi misma persona. Si tan s&oacute;lo se pudiera pintar lo que se siente en esos momentos.<\/p>\n<p>El paisaje era maravilloso y yo involucraba motricidad, pues para mi juventud el reto hab&iacute;a pasado, el premio ahora era ganarme el hecho de que me extra&ntilde;ar&aacute;, de qu&eacute; a mi falo lo recordase.<\/p>\n<p>El acto entonces, eran embestidas que implicaban llegar m&aacute;s adentro, eran plicar mi mano para rasgu&ntilde;ar su espalda usar la otra mano para con los dedos anular y coraz&oacute;n sobando su cl&iacute;toris. Buscaba besar su nuca, lamer su cuello, y susurrarle en su o&iacute;do.<\/p>\n<p>Sin importar con qui&eacute;n est&eacute;s, de m&iacute; te acordar&aacute;s toda tu vida, porque eres m&iacute;a.<\/p>\n<p>Esto gener&oacute; que de una sumisi&oacute;n, pasamos a tener movimientos violentos en una especie de competencia, era un resplandor de violencia, y por momentos, a m&iacute; me daban ganas de rendirme primero.<\/p>\n<p>Sin embargo hab&iacute;a que ser pacientes, le agarr&eacute; el gustito a la espera, entre tanto movimiento la oportunidad de sostener sus tetas, haciendo con mis manos un brasier donde las puede descansar, transmiti&eacute;ndole con las yemas de mis dedos calor en sus pezones. Buscando el otro lado de su cuello para morderla hasta dejar marca. Buscando que el choque entre nuestros cuerpos salpique y haga ruido, que sea obsceno, me provoque a darle una nalgada y apretar tambi&eacute;n su nalga, haciendo una pinza esto se me respondi&oacute; gratamente, cuando ella pas&oacute; sus manos detr&aacute;s de sus hombros y tomo mi cuello.<\/p>\n<p>Cambiando el movimiento por una ondulaci&oacute;n en sus caderas, por un subir y bajar que generaba un bucle de placer. Parec&iacute;a no haber salida Yo pon&iacute;a mis manos en sus muslos mientras me entregaba hacer consentido por ella.<\/p>\n<p>Esa dulzura combinada al sudor que no se empapaba, nos hace Olvidar de todo problema y lo reemplazaba con dulces cosquillas en nuestros miembros interconectados.<\/p>\n<p>Finalmente: un grito, abri&oacute; el estremecer de una convulsi&oacute;n, la piel de gallina, y el apret&oacute;n interno de un orgasmo vaginal, destapo mi eyaculaci&oacute;n y orgasmo. Aquello era un brote de calor, una liberaci&oacute;n de lo que reprim&iacute;an mis test&iacute;culos, dentro de ella ahora ten&iacute;a dos l&iacute;quidos que ol&iacute;an a la fragancia natural del sexo. Est&aacute;bamos juntos y acompa&ntilde;ados y quedamos as&iacute; mientras baj&aacute;bamos dulcemente de esa nube de ensue&ntilde;o, reconociendo nuestro alrededor, escuchando nuestro gotear caer a las hojas, viviendo segundos orgasmos que me dejaban inm&oacute;vil con la &uacute;nica opci&oacute;n de seguir empujando para verla en su esplendor y grabarme as&iacute; la reacci&oacute;n de sus ojos ante su orgasmo, la dureza de sus pezones, sus ansias por qu&eacute; el fin dure para siempre. Me encantaban esos movimientos internos de su vagina, eran signo de que su voz gem&iacute;a a la perfecta sincron&iacute;a de su orgasmo. Ella necesitaba rapidez para el tercer orgasmo, agarr&eacute; fuerza y me concentre en que mi pene, repleto de eyaculaci&oacute;n y fluidos vaginales, lubricase bien y que entrar&aacute; y saliera a un ritmo vivaz .La quer&iacute;a coger tan r&aacute;pido como me masturbaba yo en las noches.<\/p>\n<p>Fue as&iacute; hasta que lo consegu&iacute;. Para la tercera s&oacute;lo lleg&oacute; ella, pero mi satisfacci&oacute;n estaba completa, me separ&eacute; con el pene adormecido.<\/p>\n<p>Respire por la nariz profundamente, tomando un &uacute;ltimo vistazo del resultado final, un chochito lleno, una mujer y un hombre satisfechos. Inhalando un aire que se divid&iacute;a en partes iguales entre sexo y naturaleza. Fresca, fresca naturaleza.<\/p>\n<p>Las cosas terminaron bien, pues parte importante de ser selectivo saber qu&eacute; escoger a la pareja adecuada, comprendiendo mi visi&oacute;n de la vida, nadie termin&oacute; embarazado y nos tratamos con camarader&iacute;a y respeto.<\/p>\n<p>Aunque sab&iacute;amos que por explorar; a&uacute;n detr&aacute;s quedaba mucho m&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 En ocasiones, empezar de cero es el inicio de empezar a intimar con el mundo que nos rodea. 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