{"id":24840,"date":"2020-07-23T02:59:35","date_gmt":"2020-07-23T02:59:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-23T02:59:35","modified_gmt":"2020-07-23T02:59:35","slug":"las-hermanas-de-camilo-capitulo-6-infragantis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-hermanas-de-camilo-capitulo-6-infragantis\/","title":{"rendered":"Las hermanas de Camilo (Cap\u00edtulo 6): infragantis"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24840\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era evidente el inter&eacute;s de ella por m&iacute; y el m&iacute;o por ella, as&iacute; que nuestros encuentros sexuales se iban a repetir en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. Pero siempre &iacute;bamos a contar con la dificultad del d&oacute;nde: en su apartamento exist&iacute;a el peligro de ser descubiertos por sus hermanas o su hermano, en mi casa estaban mis padres, con lo inc&oacute;modo que puede ser follar teni&eacute;ndolos en el cuarto del lado.<\/p>\n<p>Agotamos r&aacute;pidamente la opci&oacute;n de los moteles, pues como universitarios carec&iacute;amos de unos ingresos que nos permitieran ir de motel en motel. Adem&aacute;s de la exposici&oacute;n que implica ir a estos sitios. Tambi&eacute;n agotamos la posibilidad de hacerlo en sitios p&uacute;blicos, pues para ese entonces nos ganaba el p&aacute;nico de ser descubiertos, luego eso iba a cambiar, iba a ser ponderante el deseo y el morbo de hacerlo en un lugar p&uacute;blico por sobre cualquier otra cosa.<\/p>\n<p>No nos quedaba m&aacute;s opci&oacute;n que seguir buscando los momentos indicados para hacerlo en su apartamento. De todas formas no es que se tratara de algo tortuoso, pues tanto a ella como a m&iacute; nos generaba adrenalina el hecho de poder ser descubiertos por su familia, y siempre salir airosos.<\/p>\n<p>Aunque tanta dicha iba a llegar a su fin alg&uacute;n d&iacute;a. Ocurri&oacute; una ma&ntilde;ana de s&aacute;bado. Yo hab&iacute;a llegado en la noche del viernes a su apartamento para compartir unas cervezas con Camilo. Para el d&iacute;a siguiente Camilo y Diana ten&iacute;an previsto ir a un concesionario para elegir un auto que sus padres hab&iacute;an prometido les iban a regalar. El plan de Camilo era que yo le acompa&ntilde;ara y le diera mi opini&oacute;n sobre cu&aacute;l elegir, pero al d&iacute;a siguiente yo fingir&iacute;a sufrir un fuerte dolor de est&oacute;mago para no ir con &eacute;l. Alexandra tampoco estaba, pues hab&iacute;a ido a pasar el fin de semana casa de su novio.<\/p>\n<p>Todo estaba servido para pasar una ma&ntilde;ana de placer con Katherine, a quien tampoco le resultar&iacute;a muy dif&iacute;cil esquivar el compromiso de ir al concesionario. Su pretexto fue un fuerte dolor abdominal a causa de su periodo, raz&oacute;n que Diana comprendi&oacute; por completo.<\/p>\n<p>Yo permanec&iacute;a sentado en la sala, agarrando mi est&oacute;mago por el supuesto dolor, cuando Camilo y Diana salieron del apartamento. Una vez que la puerta se cerr&oacute;, sal&iacute; al balc&oacute;n a fumar un cigarro y a esperar para verlos salir del edificio y dar por hecho que el camino estaba despejado.<\/p>\n<p>Termin&eacute; el cigarro y me dirig&iacute; al cuarto de Katherine, que para ese momento segu&iacute;a durmiendo. Empec&eacute; a deslizar hacia abajo y muy despacito el pantaloncito corto que usaba como pijama.<\/p>\n<p>A pesar de que su vagina qued&oacute; expuesta ante mis ojos, no me dirig&iacute; directamente a esta sino que empec&eacute; a besar y acariciar sus piernas. No ten&iacute;a apuro alguno, ya que era pr&aacute;cticamente imposible que Camilo y Diana regresaran antes del mediod&iacute;a. Pas&eacute; mis dedos por sobre su co&ntilde;o estableciendo el contacto apenas necesario para sentirlo.<\/p>\n<p>Uno de mis grandes placeres era darle sexo oral a Katherine. Me excitaba sobremanera lo bien cuidada que ten&iacute;a su vagina, siempre suave, siempre depilada, pr&aacute;cticamente al ras, sinti&eacute;ndose apenas esos pelitos nacientes tan caracter&iacute;sticos de las zonas &iacute;ntimas. Pero lo que m&aacute;s me pon&iacute;a de darle sexo oral a Katherine era la facilidad con que su vagina se humedec&iacute;a.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a pasear mi lengua sobre sus labios vaginales, y ella, a&uacute;n entre sue&ntilde;os disfrutaba de lo que sent&iacute;a, por momentos se retorc&iacute;a, por momentos dejaba escapar suspiros y murmuraba mi nombre en medio de la inconsciencia on&iacute;rica. Su co&ntilde;o delataba su alto estado de excitaci&oacute;n, pues ard&iacute;a a pesar de no haber pasado m&aacute;s que unos minutos de mi sesi&oacute;n de sexo oral.<\/p>\n<p>Cuando despert&oacute; se vio sorprendida de encontrarme ah&iacute;, con mi cara metida en medio de sus piernas. No porque no se lo esperara, pues era algo que hab&iacute;amos charlado, sino porque no esperaba que nuestro encuentro fuera a empezar tan temprano.<\/p>\n<p>No cruzamos palabra. Yo alcanc&eacute; a levantar un poco la mirada y a verla sonre&iacute;r antes de que me enroscara con sus piernas, metiendo de lleno mi rostro contra su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Yo segu&iacute; jugando con mi lengua en su vagina, pero ahora me ayudaba de mis manos para acariciar su torso. Para ese momento ella no hac&iacute;a algo diferente a disfrutar. Su vagina ya no ard&iacute;a &uacute;nicamente, sino que se hab&iacute;a convertido en un pozo. La mitad de mi cara y parte de mi cuello estaban empapados con sus fluidos.<\/p>\n<p>Pero nuestra sesi&oacute;n de placer se vio interrumpida de repente. Alexandra estaba parada bajo el marco de la puerta de la habitaci&oacute;n, estaba viendo todo, qui&eacute;n sabe desde hace cu&aacute;nto, pues hab&iacute;a permanecido en silencio. Nos interrumpi&oacute; a la vez que nos peg&oacute; un susto absurdo. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando aqu&iacute;?&rdquo;, dijo.<\/p>\n<p>Ambos dirigimos la mirada hacia la puerta y la vimos all&iacute; parada, sin saber qu&eacute; hacer o qu&eacute; explicaci&oacute;n darle. &iquest;Pero qu&eacute; explicaci&oacute;n pod&iacute;amos dar? Era m&aacute;s que evidente lo que hac&iacute;amos.<\/p>\n<p>Katherine, arrinconada por la situaci&oacute;n, empez&oacute; a contarle toda la verdad a Alexandra. Le cont&oacute; desde nuestro primer encuentro sexual hasta lo que est&aacute;bamos haciendo esa ma&ntilde;ana. Le pidi&oacute; guardar el secreto, pues sab&iacute;a que Camilo se molestar&iacute;a conmigo en caso de enterarse. Tambi&eacute;n cre&iacute;a que Diana no ver&iacute;a con buenos ojos que yo fornicara con su peque&ntilde;a hermana.<\/p>\n<p>Alexandra tranquiliz&oacute; a Katherine, accedi&oacute; a guardar silencio pero bajo una condici&oacute;n: Me miro y dijo &ldquo;quiero que me hagas lo que le estabas haciendo a ella&rdquo;.<\/p>\n<p>Qued&eacute; helado, me parec&iacute;a absurda la petici&oacute;n de Alexandra. Pero Katherine acept&oacute; de inmediato. Me mir&oacute; y sin decir palabra alguna, solo con sus gestos, me envi&oacute; a cumplir la misi&oacute;n de satisfacer a su hermana para comprar su silencio.<\/p>\n<p>Debo admitir que dar sexo oral es uno de mis pasatiempos favoritos, tanto as&iacute; que mis amigos m&aacute;s cercanos me hab&iacute;an bautizado como &ldquo;el lamechochas profesional&rdquo;. El hecho de poder excitar tanto a una mujer con mi lengua y mis manos me parec&iacute;a algo espectacular.<\/p>\n<p>El co&ntilde;o de Alexandra no era una novedad para m&iacute;, pero si lo iba a ser el sexo oral con este. Nunca le hab&iacute;a dado sexo oral a ella porque me parec&iacute;a el polo opuesto a Katherine: no le daba la atenci&oacute;n suficiente a su zona &iacute;ntima, ni siquiera se tomaba el trabajo de depilarla.<\/p>\n<p>Pero no ten&iacute;a otra opci&oacute;n. Era un acuerdo establecido entre los tres para conservar el perfil bajo de nuestra relaci&oacute;n con Katherine. Tampoco se trataba de una tortura, as&iacute; que me puse manos a la obra para cumplir con lo pactado.<\/p>\n<p>Alexandra se sac&oacute; el pantal&oacute;n y luego sus calzones, que en esa ocasi&oacute;n eran unos cacheteros con encaje. Su vagina estaba tal y como la recordaba, oculta bajo una densa capa de bello.<\/p>\n<p>La acost&eacute; en la cama y proced&iacute; a consentirla con la lengua mientras Katherine ve&iacute;a todo. Supongo que para ella fue inc&oacute;modo, para m&iacute; no dej&oacute; de ser supremamente excitante.<\/p>\n<p>Claro que esa sensaci&oacute;n de calentura se disipaba al sentir el sabor del co&ntilde;o de Alexandra, pues era bastante fuerte; imped&iacute;a concentrarse en dar un buen sexo oral.<\/p>\n<p>Aunque poco a poco me fui acostumbrando y pude tolerarlo. De todas formas no ten&iacute;a otra opci&oacute;n, pues romper el acuerdo implicaba no poder contar con su silencio.<\/p>\n<p>Alexandra disfrutaba bastante de la sesi&oacute;n de sexo oral. Su vagina estaba lejos de producir la cantidad fluidos que lograba la de su hermana menor, pero su aumento de temperatura la dejaba en evidencia.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n el accionar de sus manos, que poco a poco fueron ejerciendo m&aacute;s presi&oacute;n sobre mi cabeza contra su pelvis.<\/p>\n<p>Teniendo mi rostro hundido entre su humanidad, me era imposible ver la reacci&oacute;n de Katherine, que todav&iacute;a segu&iacute;a a un costado, observ&aacute;ndolo todo.<\/p>\n<p>Alexandra goz&oacute; tanto de la situaci&oacute;n que se dej&oacute; llevar y empez&oacute; a pedirme que la follara. Cuando eso ocurri&oacute;, Katherine reaccion&oacute; diciendo: &ldquo;No m&aacute;s, ha sido suficiente&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo levant&eacute; mi cabeza, anonadado a&uacute;n por lo que hab&iacute;a escuchado. Ella sigui&oacute; hablando, &ldquo;prefiero contarles yo a permitirte que te tires a mi novio&rdquo;. Luego me tom&oacute; de la mano, me hizo poner en pie, y empez&oacute; a besarme; sin importar el inminente sabor a co&ntilde;o impregnado en mis labios y en general en mi cara.<\/p>\n<p>Yo sab&iacute;a que no hab&iacute;a alternativa, o se destapaba todo porque Alexandra lo contaba, o porque nosotros lo hac&iacute;amos, pero no hab&iacute;a escapatoria, hab&iacute;a llegado el momento de confesar a Camilo que me estaba tirando a una de sus hermanas.<\/p>\n<p>&#8211; C&aacute;lmate, que no me interesa tu novio. Solo quer&iacute;a saber por qu&eacute; disfrutabas tanto, dijo Alexandra tratando de tranquilizar a Katherine<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Vete a la mierda!, respondi&oacute; Katherine a su aprovechada hermana<\/p>\n<p>Sin soltarme la mano, Katherine me llev&oacute; hacia uno de los ba&ntilde;os para rematar la faena que su hermana hab&iacute;a interrumpido. Ser&iacute;a el &uacute;ltimo polvo que echar&iacute;amos con el desconocimiento de su familia. Seguramente ser&iacute;a el &uacute;ltimo que tendr&iacute;amos de forma clandestina, escondidos, como si hici&eacute;ramos algo malo, aunque eso depend&iacute;a de la reacci&oacute;n que tuvieran Camilo y Diana una vez que se enteraran de lo nuestro.<\/p>\n<p>Katherine se sac&oacute; la camiseta que cubr&iacute;a su torso y r&aacute;pidamente entr&oacute; a la ducha. Yo tard&eacute; un poco m&aacute;s, pues entre leng&uuml;etazo y leng&uuml;etazo no me hab&iacute;a dado tiempo de quitarme la ropa.<\/p>\n<p>Una vez que me desvest&iacute; e ingres&eacute;, la encontr&eacute; all&iacute; tirada en el suelo, recostada contra una de las paredes, con sus piernas abiertas y haci&eacute;ndome se&ntilde;as de que rematara el cunnilingus que hab&iacute;a empezado minutos atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Lo hice con gusto. Para m&iacute; la vagina de Katherine era como un delicioso postre, no por su sabor, que tambi&eacute;n pod&iacute;a llegar a ser desagradable como el de cualquier vagina, sino por el efecto placer que produc&iacute;a a Katherine. Aunque a esa altura de la ma&ntilde;ana ya era m&aacute;s que justo y necesario penetrarla. Me lo hab&iacute;a ganado, hab&iacute;a hecho m&eacute;ritos suficientes, y ella lo entendi&oacute; as&iacute;.<\/p>\n<p>Salimos de la ducha y nos sentamos sobre el inodoro. Bueno, ella no, ella se sent&oacute; encima de m&iacute; y empez&oacute; a darme una cabalgata brutal, utilizando mi miembro erecto como su consolador ideal. Yo la dej&eacute; moverse a su gusto, no utilic&eacute; mis manos para guiar su movimiento en ning&uacute;n momento. Lo que si hice fue jugar con sus peque&ntilde;os y tiernos senos entre mis manos y entre mi boca. Tambi&eacute;n le met&iacute; un dedo por el ojete, m&aacute;s concretamente el &iacute;ndice de la mano derecha, era algo que ven&iacute;a anhelando y que hasta ahora no me hab&iacute;a dado el gusto de cumplir.<\/p>\n<p>Lo hice sin ser muy intrusivo, con mucha delicadeza y sin apuro. Ella no me reproch&oacute; en ning&uacute;n momento. Solo clavaba sus ojos en mi rostro, abriendo y cerrando su boquita al mismo ritmo que gem&iacute;a. Ocasionalmente me besaba y ocasionalmente me enterraba las u&ntilde;as en la espalda.<\/p>\n<p>Cuando mi excitaci&oacute;n lleg&oacute; a su c&uacute;spide, se lo hice saber, pues ya era una costumbre descargar mis orgasmos en su rostro.<\/p>\n<p>Ella tuvo que volver a ba&ntilde;arse, pues el coito le hab&iacute;a puesto a sudar su co&ntilde;ito, adem&aacute;s que su rostro hab&iacute;a quedado cubierto de semen.<\/p>\n<p>Mientras ella estaba en la ducha, yo permanec&iacute; sentado en el v&aacute;ter, pensando c&oacute;mo le iba a explicar a Camilo que me estaba follando a su hermana, a la menor de todas.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">*******************<\/p>\n<p><u>Cap&iacute;tulo 7<\/u>: <em>Entrando por el garaje<\/em><\/p>\n<p>La excitaci&oacute;n del polvo ma&ntilde;anero y sabatino hab&iacute;a pasado. Ahora caminaba de lado a lado en ese apartamento, pensando en la reacci&oacute;n que iba a tener mi mejor amigo. Tambi&eacute;n entendiendo que si Katherine estaba dispuesta a revelar esto a su familia, era porque consideraba que yo era su pareja. Ella y yo ven&iacute;amos follando desde hace unos meses, pero nunca charlamos acerca de nosotros, ni salimos en plan de novios, ni nada parecido, hasta ahora se hab&iacute;a tratado de sexo ocasional&#8230;<\/p>\n<p>Twitter: <strong>felodel2016<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Era evidente el inter&eacute;s de ella por m&iacute; y el m&iacute;o por ella, as&iacute; que nuestros encuentros sexuales se iban a repetir en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n. 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