{"id":24847,"date":"2020-07-23T22:00:00","date_gmt":"2020-07-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-23T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-23T22:00:00","slug":"encajado-y-mas-encajado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/encajado-y-mas-encajado\/","title":{"rendered":"Encajado y m\u00e1s encajado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24847\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estaba construyendo una peque&ntilde;a caba&ntilde;a en un campo propiedad de mi t&iacute;a. Ese s&aacute;bado al mediod&iacute;a est&aacute;bamos viendo unos planos con el arquitecto. Los obreros ya se hab&iacute;an marchado y no regresaban hasta el lunes. Al rato tambi&eacute;n se fue el arquitecto y yo qued&eacute; a solas en la vieja casona. Como no ten&iacute;a apuro, decid&iacute; quedarme un par de horas all&iacute;. Baj&eacute; la notebook del auto y despu&eacute;s de prepararme una taza de caf&eacute;, me puse a ver una pel&iacute;cula.<\/p>\n<p>Pasaron un par de horas y me pareci&oacute; escuchar el ruido del motor de un veh&iacute;culo. Despu&eacute;s de un par de minutos volv&iacute; a escucharlo. Me acerqu&eacute; al ventanal y observ&eacute; hacia afuera. A unos diez metros de la casa, hab&iacute;a una camioneta con las ruedas traseras patinando en el barro. El veh&iacute;culo era del corral&oacute;n de materiales, que hab&iacute;a tra&iacute;do unas planchas de telgopor. Se hab&iacute;a metido marcha atr&aacute;s y ahora le costaba salir. Cuando baj&oacute; el vidrio de la ventanilla, vi que era un chico rubiecito, de no m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, y con una expresi&oacute;n de contrariedad en el rostro.<\/p>\n<p>Como no pod&iacute;a salir hacia adelante, le dio marcha atr&aacute;s, y fue lo peor que pod&iacute;a hacer. Ah&iacute; el terreno era m&aacute;s blando y se qued&oacute; encajado. Con cierta desesperaci&oacute;n baj&oacute; a ver en qu&eacute; situaci&oacute;n estaba, y yo me llev&eacute; la sorpresa de mi vida. De la cintura haca abajo estaba&#8230; &iexcl;Vestido de mujer!<\/p>\n<p>Llevaba unos jeans elastizados tremendamente ajustados, medias de lycra color negras, y unos incre&iacute;bles zapatos negros de alt&iacute;simos tacos aguja. Cuando vio las ruedas traseras semi hundidas se puso furioso, y le dio un golpe al costado de la camioneta. En el movimiento se le enterr&oacute; uno de los tacos, y estuvo a punto de dejar un zapato en el barro. Volvi&oacute; a duras penas al asiento del veh&iacute;culo en el momento que yo estaba dirigi&eacute;ndome hacia el lugar. Al divisarme su expresi&oacute;n pas&oacute; de la furia la p&aacute;nico.<\/p>\n<p>Puso en marcha la camioneta y comenz&oacute; a acelerar a full. Era indudable que quer&iacute;a marcharse r&aacute;pidamente para que yo no lo viera. Pero el resultado fue nefasto. Las ruedas patinaban y cada vez se encajaba m&aacute;s. Cuando llegu&eacute; al lado del veh&iacute;culo, el terror estaba pintado en su rostro, que ya se estaba cubriendo de l&aacute;grimas. Yo le dije:<\/p>\n<p>-Es in&uacute;til que sigas acelerando. Vas a lograr que se hunda m&aacute;s todav&iacute;a. &iquest;C&oacute;mo fue que te encajaste as&iacute;&#39;.<\/p>\n<p>-N&#8230; no me di cuenta, se&ntilde;or, que estaba tan blando. Cuando quise salir, me encaj&eacute;. -dijo y se larg&oacute; a llorar.<\/p>\n<p>-No te pongas as&iacute;. No es la primera vez que alguien se encaja en esta quinta. Ven&iacute;, baja y tranquilizate. Yo te voy a ayudar. Vamos a la casa, te tom&aacute;s un caf&eacute; bien caliente y despu&eacute;s vemos como sacamos la camioneta.<\/p>\n<p>-No&#8230; no puedo. -contest&oacute; el chico.<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute;? &iquest;Porque est&aacute;s vestido de mujer? -le dije.<\/p>\n<p>-&iquest;Me vio?&#8230; &iexcl;Me quiero morir!&#8230;<\/p>\n<p>-Dej&aacute; de llorar y baj&aacute;. No seas tonto. No pasa nada. Adem&aacute;s ac&aacute; ya no pod&eacute;s hacer nada. Como esta encajada la camioneta y vos con esos tacos, es imposible que puedas sacarla. Ven&iacute;, despu&eacute;s que te tranquilic&eacute;s vemos que hacemos.<\/p>\n<p>El chico baj&oacute; y emprendimos la marcha haca la casona. Lo tuve que sostener de un brazo para poder avanzar. Le temblaban las piernas por el nerviosismo, y si a eso le sumamos que los finos tacos se le hund&iacute;an a cada paso, sin mi ayuda no hubiera podido dar dos pasos seguidos. Entramos a la casa, le dije que se acomodara en una silla de la cocina y fui a buscar dos tazas de caf&eacute;. Mientras beb&iacute;a, se iba tranquilizando un poco. Yo tom&eacute; un trapo de limpiar y acerc&aacute;ndome a &eacute;l le ped&iacute; uno de los zapatos. Le quit&eacute; un poco de barro y pasto que ten&iacute;a adherido al alto y fino taco, y se lo entregu&eacute;. Volv&iacute; a repetir lo mismo con el otro zapato. Al d&aacute;rselo le coment&eacute;:<\/p>\n<p>-Son hermosos estos zapatos, y que bien te quedan. Bah, todo el look te queda bien.<\/p>\n<p>-&iquest;Le parece, se&ntilde;or?<\/p>\n<p>-Por supuesto. Y decime, siempre and&aacute;s as&iacute;?<\/p>\n<p>-No, no. A veces me visto as&iacute;, pero estando solo. Hoy cre&iacute; que no iba a haber nadie ac&aacute;. Los s&aacute;bados a la tarde cuando traigo algo del corral&oacute;n nunca hay nadie. Y&hellip; hoy est&aacute; usted. Y encima me quede &quot;encajada&quot;&#8230; perd&oacute;n, encajado.<\/p>\n<p>Mientras tomaba el caf&eacute;, volvi&oacute; a ponerse los zapatos. Se notaba que le gustaba bastante estar de tacos altos. Yo me dirig&iacute; a la sala y me acomod&eacute; en un amplio sill&oacute;n. Desde all&iacute; le dije que se acercara. &Eacute;l se par&oacute; y vino hacia donde yo estaba. Verlo caminar sobre esos tacos era algo excitante. Sab&iacute;a hacerlo y tambi&eacute;n mover las caderas al mismo ritmo. Se me estaba parando la pija. Se sent&oacute; a mi lado y le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ndo te vest&iacute;s as&iacute;, te sent&iacute;s minita, no? Lo pregunto porque hoy dijiste encajada en lugar de encajado. &iquest;Es as&iacute;?<\/p>\n<p>-Si&#8230; si se&ntilde;or, ay me da verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>-Nada de verg&uuml;enza. Si te queda b&aacute;rbaro. Est&aacute;s muy linda.<\/p>\n<p>No supo que decir, pero se le ilumin&oacute; la mirada. Y no tuvo tiempo de m&aacute;s. Le tom&eacute; el rostro con ambas manos y le di un largo y caliente beso en la boca. El respondi&oacute; con la respiraci&oacute;n entrecortada. Comenc&eacute; a acariciarle las piernas y el culito. &Eacute;l se entregaba a las caricias, y cuando llev&eacute; su mano a mi entrepierna, empez&oacute; a tocar mi verga con ansias. Yo me quit&eacute; el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer, y el chico se sac&oacute; el ajustado jean. Debajo ten&iacute;a una tanguita negra bien diminuta. Se volvi&oacute; a poner los tacos, y se arrodill&oacute; buscando mi pija. Estuvo m&aacute;s de 10 minutos chup&aacute;ndome la verga. Y bien que sab&iacute;a hacerlo.<\/p>\n<p>Yo ve&iacute;a que estaba por acabar, pero quer&iacute;a cog&eacute;rmelo. Me retir&eacute; y lo hice arrodillar sobre el sill&oacute;n. Comenc&eacute; a introducirle la cabeza de la pija, y notaba como se estremec&iacute;a. Lanzaba unos grititos, que m&aacute;s me hac&iacute;an calentar. Cuanto m&aacute;s avanzaba mi verga dentro de su culo, m&aacute;s se retorc&iacute;a de placer. Dejando a un lado su timidez inicial me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Ay, as&iacute;, si as&iacute;. Cogeme, cogeme bien cogida. Si damela toda, papi. Ay, como la siento. Segu&iacute;, segu&iacute;. Cogete a tu perrita. sii.<\/p>\n<p>Con la calentutra que yo ten&iacute;a, no tarde en acabar, llen&aacute;ndole el culito de leche. Cuando la saqu&eacute; de adentro suyo, &eacute;l se acomod&oacute; y comenz&oacute; a limpiarme la cabeza de la pija con su lengua. Y se iba tragando el semen. Result&oacute; &quot;una guachita divina&quot;. Despu&eacute;s de higienizarnos y vestirnos, yo llam&eacute; a un vecino de otra quinta, y vino con el tractor a ayudarme a sacar la camioneta. En un solo tir&oacute;n estuvo fuera del barro. Obviamente el chico esperaba adentro de la casa. Antes de marcharse, el chico me dio una franeleada terrible, que me dej&oacute; nuevamente al palo. Me dijo:<\/p>\n<p>-As&iacute; me recuerda. &iquest;Puedo volver alguna vez?<\/p>\n<p>-Por supuesto, linda. Cuando yo est&eacute; solo ac&aacute;, llamo al corral&oacute;n y pido que te env&iacute;en con alguna boludez. Decime. Si llueve vienen igual?<\/p>\n<p>-Si es para usted, seguro que vengo. Y si llueve mejor, as&iacute; me quedo &quot;encajada&quot; enseguida, ja, ja.<\/p>\n<p>Y ten&iacute;a raz&oacute;n. Se qued&oacute; encajada dos veces. Con la camioneta y en mi verga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Estaba construyendo una peque&ntilde;a caba&ntilde;a en un campo propiedad de mi t&iacute;a. Ese s&aacute;bado al mediod&iacute;a est&aacute;bamos viendo unos planos con el arquitecto. Los obreros ya se hab&iacute;an marchado y no regresaban hasta el lunes. Al rato tambi&eacute;n se fue el arquitecto y yo qued&eacute; a solas en la vieja casona. Como no ten&iacute;a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15654,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24847","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24847","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15654"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24847"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24847\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24847"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24847"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24847"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}