{"id":24855,"date":"2020-07-24T01:55:06","date_gmt":"2020-07-24T01:55:06","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-24T01:55:06","modified_gmt":"2020-07-24T01:55:06","slug":"la-falsa-inocencia-de-mi-amante-segunda-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-falsa-inocencia-de-mi-amante-segunda-parte\/","title":{"rendered":"La falsa inocencia de mi amante (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24855\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esa noche, &ldquo;Irina&rdquo; mi falsa inocente amante, sab&iacute;a perfectamente que por fin iba a recibir una buena dotaci&oacute;n de verga, una andanada de caricias, un torrente de besos, un c&uacute;mulo de chupadas, porque su joven cuerpo de 26 a&ntilde;itos, sus pechos blancos firmes y jugosos, sus perfectas caderas en forma de pera, sus nalgas en forma de coraz&oacute;n, divinas y firmes, su caliente, apretadito, rugoso y hermoso orificio anal, su provocativa, armoniosa y esponjosa vulva, su caliente, su h&uacute;meda, olorosa, joven y ansiosa vagina, porque todo su bello cuerpo hac&iacute;a ya m&aacute;s de dos a&ntilde;os y medio que no recib&iacute;a caricias sexuales por doquier.<\/p>\n<p>Se cas&oacute; a sus 20 tiernos inocentes y virginales a&ntilde;os, sin m&aacute;s experiencia sexual previa que la de un par de agasajos a sus carnes temerosas le hab&iacute;an proporcionado sendos est&uacute;pidos e inexpertos noviecitos que solo apretaron y estrujaron sus carnes tr&eacute;mulas, sus blancas nalgas v&iacute;rgenes y sus inocentes senitos, tiernos como capullos, como si de bolas de papel se tratara, un bestial e insensible agarr&oacute;n a su temeroso, sellado como un bot&oacute;n de rosa, tierno, tembloroso y n&uacute;bil capullo, sin cuidado, que solo le produjeron una sensaci&oacute;n de suciedad m&aacute;s que de excitaci&oacute;n, y de c&oacute;mo no debe tratarse a una dama virgen que ans&iacute;a su primera experiencia sexual con miedo, con curiosidad pero con deseo impetuoso.<\/p>\n<p>Sus senos ya padec&iacute;an fr&iacute;o y soledad cr&oacute;nicos, ansiaban unas manos que los acariciaran, una boca que los succionara y una lengua que pusieran sus pezones como rocas mientras sus ojos se pondr&iacute;an en blanco, sus tiernos genitales femeninos extra&ntilde;aban una largu&iacute;sima sesi&oacute;n de candente y delicada mamada de labios y cl&iacute;toris, de una colosal chupada de vulva, sus labios, p&eacute;talos de flor, tambi&eacute;n anhelaban sentir un miembro duro y caliente en su interior, su lengua quer&iacute;a otra vez sentir lamer y chupar la cabeza roja y caliente de una verga por unos buenos, largos y placenteros minutos, degustar el l&iacute;quido seminal, su boquita a&ntilde;oraba llenarse de una pieza sexual de carne venosa y dura y no solo una mamadita furtiva y llena de miedo como la que me dio la noche previa, pero ante todo, necesitada de una buena dosis de miembro de macho viril erecto en sus entra&ntilde;as, en su interior sexual, de ba&ntilde;ar y envolver en sus ardientes jugos una buena verga que le diera placer y que provocara esas electrizantes sensaciones sexuales que ya conoc&iacute;a su cuerpecito joven, porque al casarse, descubri&oacute; los placeres carnales, se dio cuenta que hab&iacute;a un mundo de gozo que su piel le pod&iacute;a proporcionar.<\/p>\n<p>Al principio su esposo, loco de excitaci&oacute;n por su doncella no par&oacute; de poseerla y ense&ntilde;arle todos los secretos de la vida sexual, desde los m&aacute;s tiernos hasta los m&aacute;s sucios, pero en unos meses se aburri&oacute; de ella, abandonando sus curvas, dej&aacute;ndola en orfandad de los placeres sexuales y carnales a los que ella se hab&iacute;a acostumbrado. Me confes&oacute; que de solo imaginar en la posibilidad de coger de nuevo, d&iacute;as antes ya se hab&iacute;a masturbado pensando en m&iacute; en un par de ocasiones, en la cama al lado de su esposo, para finalmente provocar que &eacute;l se la cogiera como anta&ntilde;o y as&iacute; ahorrarse la infidelidad y la monserga de establecerse con un amante, pero el muy imb&eacute;cil ni caso hac&iacute;a de sus s&uacute;plicas, aunque fueran adornadas con gemidos, ni con los movimientos sexuales de su cadera, ni al sonido embrujante y excitante de los jugos en su vulvita que le brotaban desde sus entra&ntilde;as femeninas, ella jalaba aire con su boquita semiabierta mientras con su manita derecha se pellizcaba sus pezones, los jalaba, se manoseaba sus senos para excitarse, con su manita izquierda delicadamente se acariciaba su cl&iacute;toris y los labiecitos menores rosaditos repartiendo por toda su vainita sus juguitos con su dedito medio de su blanca y delgada manita a toda su vulvita pulposa para satisfacer lo que su joven y pulsante cuerpo le exig&iacute;a: placer. Y esta noche ella se prepar&oacute; para tal evento, para excitar al m&aacute;ximo al macho que hab&iacute;a elegido para tal fin, uno que por fin le diera su ansiada mega-cogida porque su cuerpecito no pod&iacute;a esperar una noche m&aacute;s.<\/p>\n<p>As&iacute; que no tuve m&aacute;s remedio que complacerla, es muy dif&iacute;cil resistirse a tal ofrecimiento, una joven bella, con cuerpecito de diosa, firme y torneado y carente de sexo, no caer en las garras de la falsa inocencia de mi amante Irina era pr&aacute;cticamente imposible.<\/p>\n<p>Porque su carita ovalada, su negro pelo ondulado, sus labios delgados, su peque&ntilde;o ment&oacute;n, sus expresiones faciales, su sonrisa juguetona, sus coqueteos de ni&ntilde;a, sus ademanes, su vocecita, su comportamiento, eran de una mujercita inocente, t&iacute;mida, introvertida, incapaz de enga&ntilde;ar a su esposo, (Ella misma lo presum&iacute;a).<\/p>\n<p>-Nunca le pondr&iacute;a el cuerno a mi esposo- afirmaba con la convicci&oacute;n devota de una santa.<\/p>\n<p>Pero la falta de respeto hacia su c&oacute;nyuge, su nulo temor a las consecuencias, el pensar que nunca la descubrir&iacute;an, pero sobre todo su carencia de control f&iacute;sico y dominio a la ansiedad, a la tensi&oacute;n sexual de su cuerpo perfecto y las necesidades de sus carnes j&oacute;venes y faltos de los placeres sexuales que cada d&iacute;a le suplicaban y exig&iacute;an satisfacci&oacute;n oblig&aacute;ndola a ella a masturbarse todas las noches para complacer las ansias juveniles de su hermoso cuerpecito. Todo, las carencias de afecto, de sexo y ese cuerpecito candente agobiado y dominado por sus necesidades sexuales hicieron que pronto olvidara todo prejuicio y barrera moral.<\/p>\n<p>Ya en su interior, bajo esa fachada de carita de &aacute;ngel inmaculado, con esa apariencia celestial et&eacute;rea, en el fondo de esa personalidad virginal, se escond&iacute;a una mujer deseosa de ser cogida, muy muy bien cogida, como su cuerpo se lo merec&iacute;a, como ella lo deseaba y las noches previas que me visit&oacute; presagiaban el volc&aacute;n que entre sus piernas escond&iacute;a, el fuego que su vagina conten&iacute;a, la lava transparente y saladita que de su interior fluir&iacute;a, los movimientos tel&uacute;ricos y trepidatorios de sus caderas y los terremotos que sus blancas y redondas nalgas provocar&iacute;an, sus s&iacute;smicos orgasmos vaginales y las r&eacute;plicas palpitaciones del peque&ntilde;o orificio de su ano, abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose de forma lepera y vulgar, intermitente e involuntaria.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; a mi departamento, hermosa como siempre, sus labios brillantes con gloss que invitaban a morderlos, un collar de ojo de venado que llegaba al pecho para reposar atrapado justo entre sus generosas tetas, con cinco pulseras de colores en su mu&ntilde;eca derecha, algunas tejidas, otras de pl&aacute;stico y peque&ntilde;os mu&ntilde;ecos colgando de ellas, una blusita blanca, ajustada, sus peque&ntilde;os hombros femeninos resaltaban como dos bolitas de hermosa carne cubiertos apenas por peque&ntilde;as mangas con olanes, sus perfectos senos brillaban con luz propia y con la palabra &quot;bebe&quot; formada con letras grandes de brillos met&aacute;licos sobre sus pechos, sus pezones, preparados para mi lengua y labios se mostraban ya paraditos, para quebrarse de manera bell&iacute;sima la curva bajo sus pechos y comenzar su abdomen plano y sin gota de grasa, hasta dejar cinco cent&iacute;metros libres de su piel mostrando su cintura y su perfecto y ovalado ombligo similar a su vulvita pero depilada.<\/p>\n<p>El pantal&oacute;n de mezclilla azul cielo justo cubr&iacute;an sus lustrados y brillantes botines negros, ajustado a la perfecci&oacute;n de sus formas femeninas, mostraba desde sus tobillos el contorno inicial de su silueta que continuaba con las pantorrillas firmes, sus rodillas en proporci&oacute;n ideal daban comienzo a la zona por la que tenemos pasiones, luchas y sue&ntilde;os h&uacute;medos: las piernas, esas poderosas y perturbadoras columnas de carne firme, torneada, conforme sube en su anatom&iacute;a se hacen m&aacute;s anchas y que son la entrada, la garita al reino de los cielos: la cadera, donde en su conjunto se albergan casi todos los orificios, protuberancias, pliegues, gl&aacute;ndulas, pieles claras y obscuras, vellosas y lampi&ntilde;as, rugosas y suaves, dulces y saladas que producen los mejores placeres sexuales, la entrepierna, el camel toe, la vulva, la entrada vaginal, las nalgas, el ano, el perineo, su monte de Venus etc. etc.<\/p>\n<p>Todo ese conjunto de placer envuelto en su pantal&oacute;n, escondido en su cadera, todo eso ah&iacute;, bajo su ropa exterior e interior, todo eso ah&iacute;, el potencial sexual y er&oacute;tico contenido en esa peque&ntilde;a &aacute;rea de su cuerpo, preparada para dar placer y darse ella misma el anhelado gozo carnal que tanto extra&ntilde;a y viene con tal disposici&oacute;n de recibir verga y de darse verga, que ella siente que merece porque su bello, ardiente y torneado cuerpo se lo exige.<\/p>\n<p>La imagen es perturbadora, se quita sus botines y luego levanta sus bracitos para quitarse la blusa, al despojarse de la prenda sus pechos saltan a mi vista, son bell&iacute;simos, blancos y duros naturales, su sost&eacute;n es de lo m&aacute;s femenino, con encaje y media copa que muestra la protuberancia de sus senos, como peque&ntilde;as monta&ntilde;as de suave nieve rosada, se agacha y provoca que caigan de una manera excitante y atisbo sus pezones negros, se lleva sus manitas al centro de su cintura para despojarse del pantal&oacute;n, se desabotona y sus manitas bajan poco a poco sus pantalones hasta quedar frente a m&iacute; solo con ropa interior, excelente su elegancia y elecci&oacute;n de sus pantaletas cacheteras colombianas casi me provocan un infarto, de encaje rosita y matices blancos, hasta su puentecito de algod&oacute;n tiene encaje; a cada lado de las caderas, las dos partes, frente y trasera de la prenda est&aacute;n unidas por un zig zag de un dulce y suave list&oacute;n rosa delgado rematado en la parte superior con un coqueto mo&ntilde;ito, al tacto su piel de la cadera, abdomen y sobre todo sus bell&iacute;simas nalgas se siente calientita y firme y aspiro un olor sexual que comienza a fluir de su intimidad, aprovecho su calentura y bajo a su entrepierna, coloco mi lengua bajo su puentecito de algod&oacute;n y alcanzo a probar y oler un poco ese elixir que fluye ya entre sus piernas y que est&aacute; reservado para los placeres sexuales m&aacute;s &iacute;ntimos mientras ella gime suavemente me aprieta mi cabeza contra su vulva.<\/p>\n<p>Se sienta sobre mi pierna derecha mir&aacute;ndome a la cara y acerca sus labios a los m&iacute;os para fundirnos en un largo y apasionado beso, coloca a cada lado una pierna y siento el calor &uacute;nico que solo produce una entrepierna femenina acompa&ntilde;ada de su tierna blandidez, pulposidad, de ese sonido celestial que se produce cuando sus labios vulvares se frotan entre s&iacute; y contra mi pierna al comp&aacute;s de sus movimientos lentos de cadera para excitarse y excitarme, le desabrocho por atr&aacute;s su sost&eacute;n, sus pechos ya calientes, inflamados, ansiosos por la excitaci&oacute;n, sus pezones est&aacute;n erectos, duritos, se los chupo con ternura y ella cubre mi cabeza con ambos brazos para sentir el calor y la caricia largamente anhelada, as&iacute; durante minutos.<\/p>\n<p>Hasta que ella decide acostarse en la cama boca abajo y me regala la imagen m&aacute;s bella (hasta ese momento) con sus bellas pantys, espalda piernas, pantorrillas, bracitos desnudos y su precioso culo femenino sus bellas y altaneras nalgas redondas, ese arco redondo de la silueta de sus nalgas paradas y partidas en la mitad por ese canal de piel m&aacute;s oscura que resto de su cuerpo que en su parte m&aacute;s profunda, cubre y esconde con celo su hermoso y c&aacute;lido ano, esa silueta excitante frente a mis ojos me provocan una erecci&oacute;n de proporciones descomunales, una ansiedad sexual y un calor en el vientre por el deseo de penetrarla en esa posici&oacute;n y en ese instante, me acerco a su trasero, coloco mi cara justo entre sus nalgas y sus piernas, la punta de mi nariz toca su anito, y da un peque&ntilde;o sobresalto y gritito por la sorpresiva intromisi&oacute;n en ese espacio prohibido, donde ella no hab&iacute;a permitido que un var&oacute;n le pusiera su cara, en ese peque&ntilde;o lugar donde convergen el l&iacute;mite de sus nalgas, comienzan su ano, su vulva y sus piernas, justo bajo su anito, ella levanta su culito de forma instintiva al sentir mi cara y lo huelo, aspiro su evidente olor sexual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La despojo de sus pantaletas poco a poco porque la protuberancia y dureza de sus nalgas dificultan la maniobra, levanta su hermoso trasero femenino, voy descubriendo sus nalgas, al fin quedan a mi vista las dos monta&ntilde;as m&aacute;s bellas del universo, protuberancias de carne femenina de la mujer amada, blancas, duras, desnudas que resguardan su anito, y sin pudor me deja que las vea, que las admire, que las adore, son grandes, son dos nalgas, son las nalgas de ella y las tengo a mi disposici&oacute;n sexual, le doy peque&ntilde;as mordidas en la parte m&aacute;s redonda de sus nalgas, en los hermosos cachetitos de la parte baja y final de sus nalgas, donde la curva es m&aacute;s redonda y donde en un quiebre natural de la figura femenina las nalgas se convierten en piernas, ah&iacute; en el &aacute;gora donde convergen en un espacio reducido el olimpo sexual, sus nalgas su ano y el inicio de su herida vulvar, sus piernas, adornado todo por delgados vellos, recorro con mi lengua toda el &aacute;rea de sus enormes nalgas, ella gime y mueve en c&iacute;rculos su cadera, recorro el canal entre sus nalgas con mi lengua, hasta llegar a su ano donde me detengo para sentir las arrugas de su orificio anal, mientras se le pone de gallina la piel de sus nalgas, al morder con mis labios y dientes su nalguita derecha, provoca que sus genitales ya con fluidos al separarse hagan ese sonido fino de los pliegues vulvares al abrirse, le arranco un gemido largo y profundo producto de su larga y obligada abstinencia sexual.<\/p>\n<p>Ella se coloca boca arriba completamente desnuda y entregada, le abro sus piernas, al separarlas lentamente y descubrir su babeante tesoro, admiro boquiabierto su fruto rosado, adornado de vellos de durazno, expuesto, le abro toda la herida sexual, aprecio los rojos y h&uacute;medos labios del co&ntilde;o de la linda jovencita llena de jugos &iacute;ntimos y mi boca y lengua arremeten su sexo, ella gime profundamente, la caricia es atrevida y caliente, abarco con mi lengua toda la vaina, el cl&iacute;toris el canal que parte en dos sus labios mayores que resguarda su cl&iacute;toris, ese peque&ntilde;o canal que abre como un vado de piel brillante con la protuberancia de su cl&iacute;toris erecto que emula un peque&ntilde;o topecito vertical, hasta su monte de venus y m&aacute;s a abajo el orificio por donde ella orina, tiene un sabor saladito, leng&uuml;eteo sus ninfas menores, introduciendo mi lengua en su vagina mientras ella loca de placer grita sin control al sentir su gruta leng&uuml;eteada.<\/p>\n<p>Gira de nuevo su bello cuerpecito, boca a abajo, admiro el canal entre sus enormes nalgas, le veo su ano, que atrae poderosamente mi atenci&oacute;n, no alcanzo a entender en mi mente como puedo estar apreciando esa parte tan &iacute;ntima de ella, como puede tener su belleza facial y corporal perturbadoras y adem&aacute;s tener esa parte de su cuerpecito que rompe el molde, porque el culo es culo, aunque sea de una bella dama, y que hace que su bellezonismo no sea perfecto, sino excitantemente imperfecto, sucio, y arrastra sin remedio su aura divina a simple mortal, para llevarlo al peque&ntilde;o orificio situado entre el par de deliciosas nalgas tiene su orificio entre sus nalgas, pero eso es lo que excita, acceder con libertad al espacio m&aacute;s &iacute;ntimo y sucio de ella, abro mi boca y lentamente saco mi lengua que se dirige decidida a acariciarle, a lamerle su anito, negro, brilloso, con vellos al rededor, pero su ojetito es calvo, lampi&ntilde;o, suave, caliente y apretado, ocho son los pliegues de su piel, las l&iacute;neas que convergen en fondo de su culito, mismas que acaricio en c&iacute;rculos con mi lengua sintiendo las arrugas de su ojete, se le escapa de su garganta un -Aaahh- agudo y femenino, al centro de su orificio hay una estrella irregular cinco picos lineales de piel negra que sellan con ajuste geom&eacute;trico la entrada o salida (seg&uacute;n se desee) y que descansa al fondo de una cavidad (cutis promiserat), con sus delgadas manitas blancas separa, abre sus nalgas, su ojetito se deforma, pero ella quiere sentir mi ap&eacute;ndice m&aacute;s profundo en su recto y le abre el camino, meto el extremo de mi lengua, la pongo dura como la punta de una lanza para poder pistonear y entrar en su ano, el orificio es peque&ntilde;o y apretado pero cede a las caricias, ella lo libera y abre su orificio anal para sentir m&aacute;s adentro mi lengua que apenas entra doce mil&iacute;metros al interior de su recto se aprecian los colores de la parte final de su recto, rojo encendido, pliegues anales oscuros, vellos finos rodeando su culete y el interior de su recto palpitando, el tramo final de sus intestinos, pero suficiente para ella que con los ojos cerrados, sus pesta&ntilde;as largas, una sonrisa de satisfacci&oacute;n en su virginal rostro, piernas temblorosas y entregada a la caricia la agradezca con gemidos y con pulsiones de su ano que complacido y satisfecho aprieta mi lengua con el m&uacute;sculo circular que se aprecia como una peque&ntilde;a dona palpitante de su culo femenino que ella abre y cierra a voluntad, su orificio anal me hace gui&ntilde;os.<\/p>\n<p>-Aahh, nadie me hab&iacute;a hecho eso antes, sent&iacute; riqu&iacute;sima tu lengua en mi ano- me confes&oacute; excitada pero sobretodo agradecida por la nueva sensaci&oacute;n sexual que le proporcione.<\/p>\n<p>Todo lo anterior provoca que los jugos en su vulva desde el inicio de la caricia comiencen a destilar, en este momento su vulva es un bollito saturado de jugos, el gran momento para ella y sobre todo para m&iacute;, se acerca, se agacha todo lo que puede, su posici&oacute;n hace que su cadera y nalgas se vean enormes, m&aacute;s grandes de los que son, separa las piernas y su vulva aparece, deseosa, mojada, excitada, con la necesidad imperiosa de ser cogida, muy muy bien cogida, porque ella as&iacute; lo desea, as&iacute; siente que se lo merece, darle ese gusto y placer a su cuerpecito.<\/p>\n<p>Yo, desnudo desde ya, preparo mi verga que ya presenta una larga gota de l&iacute;quido seminal transparente en la punta de la cabeza, saliendo de su rajita roja y brillante para dirigirla a su cavidad tierna y delicada pero a la vez ansiosa y caliente deseosa de verga, mis test&iacute;culos son dos grandes bolas esf&eacute;ricas y brillantes repletas de semen, ansiosas de descargar su blanca semilla, la falsa inocencia de mi amante espera recibirme ya en su interior para lo que me ofrece su gran trasero, la trampa de su enorme par de nalgas, su excitante cadera, todo su poder femenino de atracci&oacute;n sexual lo pone a su propio beneficio para la obtenci&oacute;n de su sucio deseo, ser cogida, ser penetrada, ser pose&iacute;da, ser muy muy bien cogida, por alguien que no es su esposo, le acerco mi tiesa verga, se la muestro para que admire todo lo que se va a engullir de un solo golpe y bocado.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Wooow que grande es! &iquest;Porque lo tienes tan grande?- me pregunta.<\/p>\n<p>Mi verga roja y dura cuelga y tiembla al comp&aacute;s de los latidos de mi coraz&oacute;n, moviendo como un p&eacute;ndulo de arriba hacia abajo mi arma babosa.<\/p>\n<p>La sorprendo y en vez de clavarle mi verga en su vagina se la meto en la boca, sin contemplaciones, sin avisarle, lo recibe con ansia desbordada, lo llena de saliva y mientras est&aacute; en cuatro recibe sin tocarlo las arremetidas de verga en su tierna boquita, en su carita de ni&ntilde;a bien portada, en sus delicadas facciones y su boquita ahora ya deformada por el tama&ntilde;o de mi verga, en la falsa inocencia de mi amante, su pelo ya ensortijado por la humedad del sudor se mece al comp&aacute;s de la mamada, su boca apenas logra envolver una parte de mi miembro, la saliva goteando se le escapa entre la comisura de sus labios, su lengua aprisiona mi verga, se aprecia su &oacute;rgano rosado lamiendo la parte baja de mi tronco, la tomo del pelo para controlar la chupada, ella se somete a mis deseos y desacelera sus mamadas, lenta y suavemente llevo de arriba hacia abajo su carita cogida, su boquita caliente y mojada, ella clava su mirada en la carne caliente y dura que se est&aacute; engullendo, voltea hacia arriba y me mira a los ojos, admira a su macho, al due&ntilde;o de esa verga que le est&aacute; llenando la boca y cogiendo su carita, entre tanto, su vulvita ya gotea sus l&iacute;quidos calientes, su puchita saturada de jugos suelta sus &iacute;ntimos l&iacute;quidos, ella satisfecha de ser violada en su boquita, de saber que su hermoso e inocente rostro ha sido humillado, libera sus babeantes labios de semejante verga.<\/p>\n<p>-No me cabe todo- afirma jadeando.<\/p>\n<p>Y la tomo de la cadera, dirijo mi verga a la entrada de su tierna vagina que ansiosa palpita suplicando por una buena verga erecta, su vaina ya gotea l&iacute;quido lubricante, froto la cabeza babeante en su vulva, mojo con sus jugos mi verga y se los reparto por su vulvita, ella ansiosa me pide que se lo meta de una buena vez, pues hace mucho tiempo que ese cuerpecito desea ser ensartado por una pieza bestial, justo lo que deseaba, que me la pidiera, que me rogara por verga, su larga espera ha terminado.<\/p>\n<p>La aprisiono fuerte de la cadera para que no se mueva, desde mi perspectiva se aprecia su cinturita, hacia arriba su pelo largo y sus hombros delicados, el canal que corre por la mitad de su espalda y que llega hasta su cadera, m&aacute;s abajo aparecen sus nalgas en forma de coraz&oacute;n y en el v&eacute;rtice de ambas aparece su bell&iacute;simo ano, negrito, con vellos, pongo la cabeza de mi verga en la entrada de su vagina, todo el glande, la dejo unos segundos con s&oacute;lo la cabeza penetr&aacute;ndola, ella incapaz de esperar m&aacute;s arroja sus nalgas y cadera hacia mi vientre para que al fin ella reciba toda mi verga, entra como una trucha, f&aacute;cil por lo lubricada que ya estaba, apretada mi verga por su carne joven, la joven criatura comienza a moverse r&aacute;pido en un vaiv&eacute;n interminable acompa&ntilde;ado de sus gritos y gemidos mientras sus manitas se aferran a las blancas s&aacute;banas, jala mucho aire por su boca, porque el de su nariz no alcanza para cubrir su demanda de ox&iacute;geno, al no poder avanzar m&aacute;s a trav&eacute;s de su cuerpo, sus grandes y blancas nalgas detienen mi &iacute;mpetu temblando con cada arremetida de verga que le proporciono, veo como mi enorme pito entra y sale de su hambrienta vagina, de esa cueva caliente que se abre como una vaina para alojar una verga, los pelos de su sexo y los m&iacute;os se entretejen, entre sus nalgas, su culito me mira con su &uacute;nico ojito, aprecia con placer como me estoy cogiendo a su due&ntilde;a porque el tambi&eacute;n recibe placer al cog&eacute;rmela, desde su lugar entre sus nalgas.<\/p>\n<p>Mi pene est&aacute; lleno de su leche femenina que lubrica mi fierro para placer de ambos, es tanta la humedad que libera que la cuenca que rodea su anito pronto se llena de ese l&iacute;quido mientras ella se inclina m&aacute;s para recibir una mejor penetraci&oacute;n, abro con mi manos sus nalgas, las separo para admirar en todo su esplendor su ano palpitando, su m&uacute;sculo anal me hace coquetos gui&ntilde;os org&aacute;smicos, ella no para de gritar por la fuerza de mi verga y cadera que la arremeten salvajemente por lo que toma una almohada para ahogar sus gritos que en estos momentos deben estar escandalizando a no pocos vecinos, jadeando los dos por la violencia y rapidez de nuestro encuentro sexual, ella me ruega porque se lo haga en el suelo, igual en cuatro, antes coloco un toalla para que no se lastimen sus rodillas y procedo a empujarla y clavarle sin piedad mi verga en su vagina ya abierta al m&aacute;ximo por su posici&oacute;n, arranc&aacute;ndole mayores alaridos al sentir semejante intromisi&oacute;n en su vagina, con sus ojos en blanco goza de una colosal cogida, a&uacute;lla, gime, grita, mueve su cadera en c&iacute;rculos al ser pose&iacute;da por una verga, as&iacute; durante varios minutos al fin satisface su bajo deseo de ser cogida, muy muy bien cogida, ya agotada me pide que le arroje mi semen.<\/p>\n<p>-&Eacute;chame tu semen en mi espalda -suplica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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