{"id":24941,"date":"2020-07-29T22:00:00","date_gmt":"2020-07-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-29T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-29T22:00:00","slug":"adorado-hijo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/adorado-hijo\/","title":{"rendered":"Adorado hijo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24941\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi&nbsp;nombre es Raquel, tengo 39 a&ntilde;os, muy cerquita de los 40, si bien me cas&eacute; a fines del siglo XX, nuestras familias mantienen a&uacute;n arraigadas, ciertas costumbres cl&aacute;sicas de nuestra comunidad, ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y mi esposo 32, m&eacute;dico, muy buen hombre. Admito que no estaba muy enamorada de &eacute;l, pero era una decisi&oacute;n entre familias, en donde mi decisi&oacute;n era nula, parece mentira, pero fue as&iacute;, acced&iacute; con la esperanza que con el pasar del tiempo llegar&iacute;a a amarlo.<\/p>\n<p>No tengo quejas hacia &eacute;l, hemos tenido una buena convivencia, faltaba algo, nuestra relaci&oacute;n sexual no era nada apasionada, donde nunca conoc&iacute; un orgasmo, era algo met&oacute;dico, en donde me imped&iacute;a hacer ciertas cosas, como utilizar lencer&iacute;a sexy o tener sexo oral, por ejemplo. Con los a&ntilde;os me fui acostumbrando o m&aacute;s bien lo fui soportando, por suerte la venida de dos hijos cambio mi vida, me dedicaba a ellos, hoy Benjam&iacute;n de 19 y Laura de 15.<\/p>\n<p>Adoro a ambos, pero Benjam&iacute;n, que llamamos Ben, es un chico muy comprador y galante, que con sus piropos y halagos, ha compensado lo que mi esposo no me ha brindado.<\/p>\n<p>No s&eacute; con exactitud, cuando comenz&oacute; todo, recuerdo que en una oportunidad llegue a verlo desnudo saliendo del ba&ntilde;o, no s&eacute; si se percat&oacute; de mi presencia, pero su sexo realmente me impacto. Ya no lo vi como mi hijo, sino como hombre, moviliz&aacute;ndome por dentro al ver su sexo algo erguido. Trat&eacute; de apaciguarme, intentando borrar de mi mente ese instante tan alterador, conteni&eacute;ndome en ese aspecto como lo ven&iacute;a haciendo desde hac&iacute;a mucho, que comprend&iacute;a perfectamente que era algo indebido, trate de borrar ese instante profano, aunque un d&iacute;a llegue a masturbarme mientras manten&iacute;a ese recuerdo. No era mi costumbre hacerlo, sent&iacute;a que traicionaba a mi esposo, aunque cada tanto necesitaba aplacar mi excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En el transcurso de un largo tiempo, se fueron originando una serie de hechos que si bien en un principio, no los tom&eacute; demasiado en cuenta, ni sospechaba o realmente trataba de neg&aacute;rmelos.<\/p>\n<p>Una de ellas fue en un viaje con otros familiares, como los autos no eran suficiente para llevarnos a todos, opt&eacute; por sentarme sobre las rodillas de mi hijo, tom&aacute;ndome del asiento delantero, el movimiento del auto sumado a mi trasero sobre las piernas de mi hijo, tuve la sensaci&oacute;n o m&aacute;s bien la seguridad que ese contacto lo hab&iacute;a alterado, lo mir&eacute; como dici&eacute;ndole, &ldquo;Que te pasa?&rdquo;, cuando note que sus cachetes se sonrojaban, me re&iacute; por dentro, continuando el viaje, tratando de olvidar el incidente, aunque creo que ese podr&iacute;a ser el punto de partida.<\/p>\n<p>De vez en cuando mientras elaboraba el desayuno, se acercaba por atr&aacute;s, me abrazaba fuertemente notando su pene apoyarse en mi traste, que si bien en principio trataba de separarme, poco a poco comenc&eacute; a deleitarme con ese contacto transgresivo e inmoral. Pensaba que estaba creciendo y que se estaba haciendo hombre.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n en una oportunidad fuimos a una fiesta los tres, mi esposo tuvo que quedarse, no s&eacute; porque, y lo pasamos muy bien, hasta baile con mi hijo, sintiendo su sexo cerca de mi abdomen, dado que &eacute;l es m&aacute;s alto. Hab&iacute;amos bailado tan juntos que me encantaba estar unidos por esa melod&iacute;a, algo que no hab&iacute;a experimentado desde hac&iacute;a mucho tiempo atr&aacute;s, llegando a un punto d&oacute;nde ya est&aacute;bamos apretando nuestros cuerpos. Al regresar a la mesa mi hija dice&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vaya, parec&iacute;an novios&rdquo;, si bien me sonroje algo, me agrado su comentario.<\/p>\n<p>Atentamente mi hijo la invito a bailar la pr&oacute;xima pieza musical, como evitando posibles celos.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n creo que a veces trataba de verme mientras me cambiaba o sal&iacute;a de darme una ducha, creo que no me molestaba esa actitud, aunque trataba de no mostrar mis partes m&aacute;s provocativas. No puedo decir que esos momentos me llevaron a excitar, creo que m&aacute;s que nada era sentir que a pesar de ser mi hijo todav&iacute;a, alguien se interesaba en mi figura.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de vestirme m&aacute;s a la moda, haciendo resaltar parte de mi cuerpo, que por supuesto mi esposo lo censuro r&aacute;pidamente, diciendo que era una se&ntilde;ora con dos hijos grandes y no s&eacute; cu&aacute;ntas cosas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Hubo, por parte de mi hijo intenciones de efectuarme algunos masajes o cosas similares, a lo que trat&eacute; de evitar, aunque su atenci&oacute;n hacia m&iacute;, esas flores, o los chocolates que eran mi preferencia, me fueron llevando a sentir que estaba tratando de conquistarme, cosa que si bien lo era, fui como acept&aacute;ndolo con mucho agrado.<\/p>\n<p>Un domingo que tuvimos un almuerzo familiar, alrededor de 12 personas, Ben se sent&oacute; a mi lado, en un momento apoy&oacute; su mano en mi rodilla, jugando con su pulgar en parte de mi entrepierna, debo confesar que sent&iacute; una excitaci&oacute;n, al punto de levantarme con la excusa de ir a buscar algo, trat&eacute; de olvidar ese momento, aunque eran detalles que me iban inconscientemente llevando a algo m&aacute;s.<\/p>\n<p>En otra oportunidad, me dol&iacute;an los pies, se ofreci&oacute; a hacerme unos masajes, si bien me opuse en un principio, ante su grata insistencia, acepte su ofrecimiento. Fuimos a mi dormitorio, me sent&eacute; en el borde de la cama y el arrodillado comenz&oacute; con unos suaves masajes, que me fueron agradando r&aacute;pidamente al punto de acostarme, mientras iba disfrutando pl&aacute;cidamente de esas frotaciones. Creo que abr&iacute; las piernas un poco, no s&eacute; si llegaba a ver la uni&oacute;n de ellas, pero creo que me atra&iacute;a saber que podr&iacute;a estar observando,<\/p>\n<p>Ese momento fue como una especie de fusible que me trajo a la realidad, o por lo menos reconocer que algo buscaba mi hijo, que yo lo estaba consintiendo, y que deb&iacute;a dar un corte antes de llegar a mayores, si bien me atra&iacute;a todo eso creo que deber&iacute;a poner un l&iacute;mite.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pensarlo durante unos d&iacute;as, tome la decisi&oacute;n de aclarar todo eso, as&iacute; que una noche apenas se durmi&oacute; mi esposo y mi hija, silenciosamente fui a la habitaci&oacute;n de mi hijo. Dici&eacute;ndole:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hijo, quiero hablar contigo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si, dime madre&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te asustes, es para aclarar ciertas cosas&rdquo;, las que fui enumerando, lo del auto, esos abrazos matutinos, lo de ese almuerzo etc.<\/p>\n<p>Por supuesto se disculp&oacute;, reconociendo que le hab&iacute;a sucedido cosas, pero despu&eacute;s de una pausa, not&eacute; que le costaba decir algo, as&iacute; que lo alent&eacute; para que lo expresase.<\/p>\n<p>Cuando comenz&oacute; a formular, una serie de cosas, que si bien me agradaban, por otra parte me estremecieron<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Madre eres lo m&aacute;s lindo que me tocado, me encanta tu belleza, tu manera de ser, me encanta mirarte, eres tan dulce, me atrae tocar tu cuerpo, tu cuello, s&eacute; que posiblemente no te agrade, pero siento una excitaci&oacute;n cuando veo tu trasero, hasta te he visto a trav&eacute;s de la transparencia de tu camis&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>As&iacute; continuo dici&eacute;ndome cosas, que jam&aacute;s alguien me lo habr&iacute;a expresado, sent&iacute; que mi cuerpo se revolucionaba, como que eso que ten&iacute;a retenido de golpe despertaba a una realidad, imposible de aceptar. Acaricie a mi hijo, le bese la mejilla, agradeciendo sus palabras.<\/p>\n<p>Me hab&iacute;a confesado todos sus secretos, abr&iacute; los ojos viendo una mirada de amor y a su vez de deseo cuando baj&eacute; mi mirada hacia su entrepierna, observando su erecci&oacute;n, no puedo negar que me excito, esa mezcla de morbo y de incertidumbre.<\/p>\n<p>Apoye mi mano sobre su miembro, bajando mi vista con algo de verg&uuml;enza, creo que sent&iacute;a sus palpitaciones y su calidez producto de ese rigidez, mientras mi mano se manten&iacute;a posada en su sexo, le volv&iacute; a repetir que nadie me hab&iacute;a dicho tantas hermosas palabras.<\/p>\n<p>Mi mano se pos&oacute; m&aacute;s firmemente en el pene de mi hijo, dando un peque&ntilde;o brinco, sorprendido ante mi actitud.<\/p>\n<p>Not&eacute; su exaltaci&oacute;n, ese deseo contenido en su rostro, oprim&iacute; su aparato agit&aacute;ndolo suavemente a trav&eacute;s de la delgada tela de sus pants, dici&eacute;ndole con voz susurrante<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hagas nada&rdquo;<\/p>\n<p>Me arrodille frente a mi hijo, lentamente le baj&eacute; los pans, tome sutilmente su sexo erguido, cerrando los ojos comenc&eacute; a efectuar un sublime movimiento de sube y baja, oprimiendo a la vez su tronco, percibiendo sus palpitaciones, iniciando una leve masturbaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mientras mi esposo dorm&iacute;a a unos metros y mi hija mucho m&aacute;s cerca, mis manos se deleitaban frotando el pene de mi querido hijo. Hasta que mi boca se tent&oacute; a lamer ese er&oacute;tico trozo de carne, sintiendo que mi cuerpo se comenzaba a incitar, cuando mi &aacute;vida boca, lo comenz&oacute; a deglutir de una forma desesperada y voraz, disfrutando de su pene en mi cavidad bucal, lami&eacute;ndolo y succion&aacute;ndolo con total avidez.<\/p>\n<p>Todo se fue intensificando cuando mi cuerpo parec&iacute;a alterarse con la venida de un orgasmo, algo que pr&aacute;cticamente nunca lo hab&iacute;a experimentado de esta manera.<\/p>\n<p>Eso me trajo a la realidad, d&aacute;ndome cuenta que estaba obrando pesimamente, que eso no deb&iacute;a de ser. Me levant&eacute; r&aacute;pidamente encerr&aacute;ndome en el ba&ntilde;o, baj&eacute; mi pantaloncito notando lo mojada que estaba, me lave la cara, trat&eacute; de calmarme aunque me era dif&iacute;cil. Despu&eacute;s de varios minutos sal&iacute; para dirigirme a mi dormitorio, mi hijo parado en la puerta de su aposento trat&oacute; de detenerme, pero baje la cabeza, continuando mi camino, sin siguiera mirarlo o saludarlo. Estaba totalmente avergonzada por lo ocurrido, pero ya no hab&iacute;a marcha atr&aacute;s, lo hecho, hecho esta.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as subsiguientes fueron un infierno, a pesar de que mi hijo me tra&iacute;a flores y obsequios, me era imposible mirarlo a los ojos, me dejaba notas a las que no contestaba, sab&iacute;a que &eacute;l no era el culpable sino yo, con ese deseo lascivo e indebido.<\/p>\n<p>Pasaron m&aacute;s de dos semanas donde trataba de tener el m&iacute;nimo contacto con mi hijo, s&eacute; que estaba intentando preservar algo, no pod&iacute;a dejar de estimularme al recordar su pene erecto en mi boca, hasta llegue a masturbarme, algo que si bien no practicaba comenc&eacute; a practicarlo m&aacute;s frecuentemente.<\/p>\n<p>Una noche son&oacute; el tel&eacute;fono, era una urgencia que requer&iacute;an a mi marido, mientras se vest&iacute;a, trat&eacute; de levantarme para prepararle algo, pero me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Son las tres de la ma&ntilde;ana sigue durmiendo&rdquo;<\/p>\n<p>Permanec&iacute; en la cama, esperando a que se fuese, apenas lo hizo, me levante para dirigirme a la habitaci&oacute;n de mi hijo. No sab&iacute;a bien que le dir&iacute;a, lo despert&eacute; suavemente y me sent&eacute; en su cama, quer&iacute;a aclarar lo sucedido aquella noche y mi forma de actuar ante &eacute;l.<\/p>\n<p>Cuando se despierta, me mira asombrado, y le digo:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No te asustes, quiero decirte algo, antes que nada lo que hice contigo, no es propio de una madre, he actuado as&iacute; &uacute;ltimamente, porque estaba totalmente avergonzada de mi actuaci&oacute;n de aquella noche&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero que esto termine sin perjudicarnos m&aacute;s, me lastima tanto hacerte da&ntilde;o de esta manera, me lastima ya no verte, c&oacute;mo te alejas, me lastima mucho no hablarte, pero como te lo dije eso que pas&oacute; estuvo muy mal, fue una atrocidad lo que pas&oacute;, no tuvo que haber sucedido&rdquo;,<\/p>\n<p>Y as&iacute; continu&eacute; hablando tratando de disculparme por lo de esa vez, cuando pone sus dedos en mi boca y me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&aacute;llate madre, fue lo m&aacute;s hermoso que sent&iacute; en mi vida, no dejo de recordar ese momento, tus manos tocando mi sexo, y tu boca bes&aacute;ndolo&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero eso no es normal, eres mi hijo, mi propia sangre&rdquo; le contesto algo avergonzada.<\/p>\n<p>Y as&iacute; continuo la conversaci&oacute;n, apoyando su mano en mis rodillas, acariciando parte de mi muslo, hasta que me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me encantar&iacute;a devolverte ese favor, hacerte sentir mujer, que te permitas romper esa prohibici&oacute;n que nos impone la sociedad&rdquo;<\/p>\n<p>Realmente no sab&iacute;a qu&eacute; hacer, no niego que me agradaba esa proposici&oacute;n, sent&iacute; por vez primera como si mariposas aleteaban en mi est&oacute;mago, a la vez que mis pulsaciones aumentaban, en el momento que me hace acostar sobre la cama, levantando levemente mi camis&oacute;n, dici&eacute;ndome:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;D&eacute;jate llevar, d&eacute;jame hacerte gozar, y hacerte lo que nadie te ha dado&rdquo;<\/p>\n<p>Sin decir nada trat&eacute; de relajarme, mientras levantaba m&aacute;s mi camis&oacute;n, y sus manos acariciaban mi abdomen, pasando por mi ingle, rosando mi vagina a trav&eacute;s de mi calzoncito. Sus manos exploraban mi zona prohibida, excitando mi cuerpo, cuando sent&iacute; que mi prenda era desplazada suavemente. Sab&iacute;a que eso no deb&iacute;a de ser, pero nunca hab&iacute;a sentido algo as&iacute; en mi vida, permitiendo que continuase con su objetivo.<\/p>\n<p>Al estar mi zona intima descubierta, sus dedos continuaron explorando el sector, rosando e introduci&eacute;ndose levemente en mi vagina humedecida sus dedos, friccionando las paredes de mi interior..<\/p>\n<p>Cuando coloc&oacute; un almohad&oacute;n bajo mi traste, separo mis piernas arrodill&aacute;ndose para meter su cabeza entre ella, sintiendo su lengua humedecer mi sexo, no me pod&iacute;a detener en esa loca decisi&oacute;n, me fui entregando, disfrutando de ese regalo que mi hijo me ofrec&iacute;a.<\/p>\n<p>Mientras su &aacute;vida lengua recorr&iacute;a mi raja hasta introducirse en ella, rozando mi cl&iacute;toris, llev&aacute;ndome a un estado de total paroxismo, mi cuerpo parec&iacute;a explotar, a la vez que mis hormonas estaban totalmente revolucionadas, me arqueaba, empujando mi pelvis contra su cara, conten&iacute;a mis gemidos para evitar de despertar a mi hija.<\/p>\n<p>Mientras su boca succionaba mis labios vaginales sin dejar de acariciar mi abdomen, llev&aacute;ndome en pocos minutos a paroxismo total.<\/p>\n<p>Ben no ced&iacute;a, hasta que me transporto a un conmovedor orgasmo, algo indescriptible, algo que nunca hab&iacute;a sentido, sintiendo que mis tetillas se ergu&iacute;an.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de contener mi orgasmo que estaba alterando la totalidad de mi cuerpo, sab&iacute;a que est&aacute;bamos haciendo algo indebido, pero el placer que me estaba produciendo me imped&iacute;a detenerlo.<\/p>\n<p>Mi mano tap&oacute; mi boca para contener mis gemidos, mientras la lengua de mi hijo no dejaba de acosar mi sexo. Despu&eacute;s de venirme estuve varios minutos tratando de recuperar el aliento, mientras en mi mente no pod&iacute;a organizar mis pensamientos, abrace la cabeza de mi hijo, agradeci&eacute;ndole lo que me hab&iacute;a hecho, cuando sentimos el auto de mi esposo llegar, corr&iacute; a mi dormitorio, para meterme en la cama, tratando de dormirme sin dejar de pensar en lo sucedido.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente fui la primera en levantarme, cada vez que recordaba lo de la noche anterior me motivaba, cuando sent&iacute; que mi hijo, me abrazaba bes&aacute;ndome el cuello, me entregue ante esa c&aacute;lido demostraci&oacute;n de cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puedo tocar tus pechos? Me pregunto susurr&aacute;ndome al o&iacute;do&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si te agrada, hazlo&rdquo; le contest&eacute; suavemente, sintiendo aflojarse mis piernas&hellip;<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a levantar mi camis&oacute;n, hasta que sus manos se apoyaron en mis senos, apretuj&aacute;ndolos suavemente, tocando mis pezones erguidos por mi motivaci&oacute;n, apret&aacute;ndolos d&oacute;cilmente, llev&aacute;ndome a pegarme a su cuerpo, inclinando mi cabeza contra su hombro, mientras sus manos recorr&iacute;an mi candente cuerpo, llegando a mi abdomen, hasta meterse entre mi calzoncito, accediendo a mi sexo. Sent&iacute; mojarme al percibir ese acercamiento, no pod&iacute;a contener mi excitaci&oacute;n ante esas sutiles y penetrantes caricias de mi hijo.<\/p>\n<p>Sent&iacute; bajar mi prenda, sin llegar a impedirlo, hasta que sus manos tocaron mis gl&uacute;teos, sintiendo su verga apoyarse entre mis cachetes, me sent&iacute;a transportar, con el deseo de ser pose&iacute;da por mi propio hijo.<\/p>\n<p>Continuo baj&aacute;ndola, sintiendo su mano recorrer mis nalgas, hasta llegar a mi vagina, transitando mis humedecidos labios inferiores.<\/p>\n<p>Cuando unos pasos en la escalera detuvo nuestro encuentro tan lascivo, arreglando mis prendas r&aacute;pidamente mientras Ben se sentaba a la mesa, tras ella bajo mi esposo y desayunamos como lo hac&iacute;amos habitualmente, aunque mi estado era bastante alterado.<\/p>\n<p>Mis movimientos, llegaron a delatarme, dado que mi esposo de una manera algo grosera, me dice:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que te pasa mujer, pareces trastornada?&rdquo;<\/p>\n<p>No dije nada y trate de calmarme, mientras mi cabeza no dejaba de pensar, aunque mi decisi&oacute;n estaba tomada, para bien o para mal. Mientras todos se preparaban para ir, mi esposo al consultorio y mis hijos a sus escuelas, me acerque a Ben y le dije:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No vayas a la universidad&rdquo;, mir&aacute;ndome con una sonrisa de oreja a oreja, me dio un beso en la mejilla y se fue, comprend&iacute; cu&aacute;l era su intenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Rato m&aacute;s tarde se fue mi esposo con mi hija para llevarla a su escuela, e ir a su consultorio, no solo sab&iacute;a que cont&aacute;bamos con m&aacute;s de 5 horas para nosotros, sino que estaba dando un paso a algo prohibido, a un tab&uacute;, algo que no ten&iacute;a explicaci&oacute;n a un deseo que no pod&iacute;a reprimir m&aacute;s.<\/p>\n<p>Est&aacute; bien, est&aacute; mal, no s&eacute;, solo s&eacute; que lo deseaba, pero porque con mi hijo, podr&iacute;a haber sido otro, pero &eacute;l me despert&oacute; de ese letargo, de ese mundo frio e irreal donde el sexo no exist&iacute;a. Sabia con qu&eacute; pod&iacute;a encontrarme, pod&iacute;a destruir la familia, pero creo que lo que har&iacute;amos valdr&iacute;a correr el riesgo.<\/p>\n<p>Apenas quede sola arregle las camas r&aacute;pidamente d&aacute;ndole prioridad a la de Ben, me duch&eacute;, perfume, coloc&aacute;ndome mi mejor y m&aacute;s transparente camis&oacute;n, trat&eacute; de aligerar mi vello vaginal, termin&aacute;ndome acostando en la cama de mi hijo a la espera de un infrecuente y prohibido encuentro nupcial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Mi&nbsp;nombre es Raquel, tengo 39 a&ntilde;os, muy cerquita de los 40, si bien me cas&eacute; a fines del siglo XX, nuestras familias mantienen a&uacute;n arraigadas, ciertas costumbres cl&aacute;sicas de nuestra comunidad, ten&iacute;a 18 a&ntilde;os y mi esposo 32, m&eacute;dico, muy buen hombre. Admito que no estaba muy enamorada de &eacute;l, pero era una decisi&oacute;n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15708,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-24941","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24941","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15708"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24941"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24941\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24941"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24941"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24941"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}