{"id":24942,"date":"2020-07-29T22:00:00","date_gmt":"2020-07-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-07-29T22:00:00","modified_gmt":"2020-07-29T22:00:00","slug":"antes-del-cafe-capitulo-2-calentura-y-locura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/antes-del-cafe-capitulo-2-calentura-y-locura\/","title":{"rendered":"Antes del caf\u00e9 (Cap\u00edtulo 2): Calentura y locura"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"24942\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aqu&iacute; en medio del suspenso y antes de tomar el caf&eacute; para leer este cap&iacute;tulo, la autora y su servidora, Lorena Padilla, me permito intervenir como narradora, ya que existen momentos en que, tanto la versi&oacute;n de Azucena como la de Braulio coinciden completamente, o son solo di&aacute;logos entre ellos.<\/p>\n<p>Aprovecho esta interrupci&oacute;n tambi&eacute;n para explicar algunos peque&ntilde;os detalles: Los protagonistas son grandes amigos m&iacute;os y cada uno me relat&oacute; su versi&oacute;n de los hechos, por eso cada cap&iacute;tulo tiene ambas perspectivas. En su momento, redact&eacute; la historia como vivencia m&iacute;a porque tambi&eacute;n fui part&iacute;cipe, pero es mucho m&aacute;s interesante lo que pasa entre ellos. Lo m&iacute;o lo compartir&eacute; posteriormente como una novela m&aacute;s corta.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, los personajes de esta novela tienen nombres distintos a los reales, incluyendo el m&iacute;o. De esta manera, a lo largo de la novela se deja a la sabia intuici&oacute;n del lector adivinar qu&eacute; personaje soy y a su fina imaginaci&oacute;n cada fragmento er&oacute;tico. Sin m&aacute;s que agregar, iniciar&eacute; narrando la siguiente conversaci&oacute;n, cuando Braulio se acerc&oacute; a Azucena despu&eacute;s de que ella tuvo sexo con un tipo que no era su novio.<\/p>\n<p>-Hola, hermanita.<\/p>\n<p>Entre asustada y molesta, Azucena se dio la vuelta lentamente y con rostro serio, le respondi&oacute;.<\/p>\n<p>-Nada de hermanita, mocoso. Soy mayor que t&uacute;, en cambio, t&uacute; pareces un adolescente. &iquest;Qu&eacute; haces aqu&iacute;? Se supone que deber&iacute;as de estar en la universidad.<\/p>\n<p>A modo de aparentar seguridad, Braulio emiti&oacute; una peque&ntilde;a risa, se dirigi&oacute; hacia la alacena, sac&oacute; su taza favorita y sirvi&eacute;ndose directo de la cafetera que previamente sus padres dejaron preparada desde temprano, contest&oacute; sonriente y astutamente.<\/p>\n<p>-Azu, somos adultos. Me dio flojera ir a la universidad. Y t&uacute;, m&iacute;rate, teniendo m&aacute;s responsabilidades que yo, decidiste no ir a trabajar a escondidas de nuestros padres, est&aacute;s en fachas de actriz porno y le acabas de dar el culo a un sujeto que no es tu novio, de lo cual tengo evidencia en mi celular.<\/p>\n<p>Boquiabierta por el desvergonzado vocabulario de su hermano, Azucena se dirigi&oacute; a &eacute;l, enojada y casi gritando.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay! &iexcl;Primero que nada t&uacute; no deb&iacute;as de estar aqu&iacute;, borra todo lo que hayas capturado y ten cuidado con que me acuses con mis padres! &iexcl;En segunda, ten m&aacute;s respeto hacia m&iacute; que soy mujer, yo hago lo que quiero con mi vida y mi cuerpo! &iexcl;Adem&aacute;s, Ernesto me fue infiel, as&iacute; que tengo derecho de coger con quien quiera, es m&aacute;s, hoy mismo lo voy a mandar al diablo!<\/p>\n<p>Braulio permanec&iacute;a sereno y pretendi&oacute; terminar con la discusi&oacute;n antes de darle el primer trago a su caf&eacute;.<\/p>\n<p>-Es lo que estoy tratando de decirte. Somos adultos, hacemos lo que queremos, as&iacute; que, no te preocupes, que yo no les dir&eacute; nada a nuestros padres. Pero, as&iacute; como somos adultos sabemos perfectamente lo que es un trato y quiero proponerte uno.<\/p>\n<p>Azucena puso una mirada de sospecha y ante la pausa de su hermano, quien comenz&oacute; a ingerir su caf&eacute;, pens&oacute; en posibles chantajes, pero el que m&aacute;s la intimid&oacute; fue el de tener sexo con &eacute;l, por lo cual reaccion&oacute; intensamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ni se te ocurra! &iexcl;Ni loca lo har&iacute;a!<\/p>\n<p>De pronto, la supuesta seguridad de Braulio se esfum&oacute;. Le dio un trago m&aacute;s a su caf&eacute;, esta vez algo prolongado, para saber qu&eacute; contestar, ya que estaba creyendo que su hermana dedujo cosas sucias entre ella y &eacute;l. As&iacute;, procedi&oacute; a hacerle la propuesta, trab&aacute;ndose entre tantas muletillas que me ahorrar&eacute; escribir.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Tranquila! &iquest;Pues en qu&eacute; piensas, cochina? Escucha, anoche Isabel me termin&oacute; y desde que tuve mi primera pareja he querido saber qu&eacute; se siente tener sexo. Viendo que t&uacute; est&aacute;s disfrutando plenamente de tu sexualidad me dio, pues, mucha envidia, &iquest;me explico? Lo &uacute;nico que quiero es que, discretamente, le recomiendes a una de tus bellas amigas acerca de m&iacute; y consigas que folle conmigo. De lo contrario, las pruebas que tengo de tu cogida de hoy se las dar&eacute; a conocer a nuestros padres &iquest;Trato hecho?<\/p>\n<p>Con las manos en la cintura y una sonrisa burlona, pareciera que Azucena atrap&oacute; la seguridad que a Braulio se le hab&iacute;a escapado y sin demorarse, replic&oacute; de forma tenue.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Hermanito de mi vida! Te crees inteligente, pero no lo eres. &iquest;En realidad crees que una mujer con estabilidad y una vida solucionada, como mis amigas, estar&iacute;a interesada en coger con un escuincle como t&uacute;? P&iacute;deme algo que sea posible, por favor.<\/p>\n<p>Desde aquella postura que adopt&oacute; Azucena, la mirada de Braulio se ancl&oacute; en los muslos de su hermana y en el movimiento de su minifalda. Inevitablemente, su miembro tuvo una erecci&oacute;n y &eacute;l comenz&oacute; a sentirse inc&oacute;modo. Azucena se dio cuenta, pero su prudencia fue superior para no delatarse, pues claramente observ&oacute; el bulto en su ropa. Braulio, a&uacute;n nervioso, se apresur&oacute; a acabar con la pl&aacute;tica.<\/p>\n<p>-Lo lamento, pero esos son mis intereses. Pi&eacute;nsalo. Yo me retiro, todav&iacute;a alcanzo a llegar a la clase de las once.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente, Braulio camin&oacute; hacia su cuarto, carg&oacute; su mochila, se dirigi&oacute; hacia la puerta queriendo evadir la vista a su hermana y sali&oacute; en camino a su universidad. Azucena mantuvo la misma posici&oacute;n hasta que su hermano se march&oacute;. Lo que sucedi&oacute; despu&eacute;s corre por la cuenta de ambos, cada qui&eacute;n por su parte.<\/p>\n<p>VERSI&Oacute;N DE BRAULIO:<\/p>\n<p>Esper&eacute; un poco hasta alejarme lo suficiente de la casa para explotar el c&uacute;mulo de emociones que se originaron en m&iacute;. Estando a solas, hice un gesto de enfado mezclado con desesperaci&oacute;n y regres&eacute; a mi propia conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Caray! &iquest;Qu&eacute; fue eso? Creo que, si me hubiera quedado ah&iacute;, vi&eacute;ndola detenidamente, as&iacute; como ella me ve&iacute;a a m&iacute;, hubi&eacute;ramos terminado en el sof&aacute; despu&eacute;s de varios orgasmos y una cogida muy rica. Se sent&iacute;a una energ&iacute;a candente en su mirada y en su sexy pose. Me hubiera encantado acercarme a ella, empujarla hacia el sof&aacute;, agacharme y hacerle un sublime oral para comenzar y convencerla de que no interrumpa el momento con alg&uacute;n razonamiento moral.<\/p>\n<p>Notando que mi pene volv&iacute;a a ponerse duro y sabiendo que estaba en p&uacute;blico, trat&eacute; de controlarme, aunque pronto ca&iacute; en el desconsuelo.<\/p>\n<p>-Ya no sigas. Es m&aacute;s, ni te ilusiones. Eso nunca va a pasar. Sin duda alguna me habr&aacute; considerado como un idiota y continu&oacute; con su vida. Adem&aacute;s, acerca de esa propuesta que le hice, sinceramente no ser&eacute; capaz de delatarla. Es mi hermana y la quiero como tal. Solo que, cuando le dije que me dio mucha envidia de ver que disfrutaba de su sexualidad, en realidad quer&iacute;a decirle que me dio mucha calentura y quer&iacute;a que alguien me la quitara, sin importar que fuera ella.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a estar solo. De tanta decepci&oacute;n, sent&iacute;a que no iba a soportar a la gente que se me atravesara en el camino ni en el autob&uacute;s. Decid&iacute;, por tanto, hacerle la parada a un taxi.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la entrada de la universidad. Estaba ansioso por comprar y fumarme un cigarro, sin embargo, dando unos pasos m&aacute;s me qued&eacute; inm&oacute;vil al ver a Isabel, vestida de manera tan impresionante, pero estaba siendo acariciada delicadamente por las manos del imb&eacute;cil que provoc&oacute; que mi hermana le entregara su cuerpo a un tipo cualquiera, s&iacute;, Ernesto.<\/p>\n<p>Lleno de frustraci&oacute;n, volv&iacute; hacia la calle y ped&iacute; otro taxi, esta vez, con destino a la zona hotelera de la ciudad para emprender el plan B.<\/p>\n<p>-Si mi hermana lo hizo &iquest;por qu&eacute; yo no? Solo que a ella no le cost&oacute; ni un peso. Pero yo har&eacute; que valga cada maldito centavo.<\/p>\n<p>Era casi el mediod&iacute;a cuando me instal&eacute; en el penthouse suite de uno de los hoteles tur&iacute;sticos m&aacute;s famosos de Puerto Vallarta. De esta manera, me hall&eacute; solo, entre cuatro muros de lujo. Empec&eacute; a recorrer toda la habitaci&oacute;n, incluso prepar&eacute; la tina de jacuzzi, todo con el fin de idear los movimientos que realizar&iacute;a a la hora de follar con la sexoservidora que contratar&iacute;a. En cada paso, no pude controlar mis ganas de sacarme la verga y masturbarme. Realmente deseaba que el momento fuese perfecto.<\/p>\n<p>Al terminar de afinar detalles, me di un ba&ntilde;o bastante minucioso, despu&eacute;s me acost&eacute; en la deliciosa cama king size de la habitaci&oacute;n y proced&iacute; a navegar en un sitio web de escorts a trav&eacute;s de mi celular.<\/p>\n<p>Mi preferencia de b&uacute;squeda al principio fue VIP, no obstante, en los resultados siempre aparec&iacute;an chicas de 19 a 23 a&ntilde;os diciendo que se sab&iacute;an todas las posiciones y eran perfectas para los hombres exigentes (a esas edades ni conocen bien su anatom&iacute;a, comprobado). Mis gigantescas ganas de coger me solicitaban una hembra de m&iacute;nimo 25 a&ntilde;os, &iquest;acaso ser&aacute; porque me qued&eacute; intrigado por saber c&oacute;mo hubiera follado con mi hermana si se hubiera dado la oportunidad?<\/p>\n<p>En fin, cambi&eacute; el texto de b&uacute;squeda por &ldquo;madura&rdquo; y me arroj&oacute; varios perfiles de se&ntilde;oras no muy atractivas y algunos de adultas j&oacute;venes muy sexys, de las cuales solo dos llamaron mucho mi atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a ver la informaci&oacute;n de Crystal, una mujer morenaza de 27 a&ntilde;os, venezolana, delgada, destacando sus enormes nalgas y sus 1.86 metros de estatura, lo cual fue el factor determinante para elegirla. Me parec&iacute;a excitante la idea de coger con una mujer m&aacute;s alta que yo por quince cent&iacute;metros.<\/p>\n<p>Sin pensarlo dos veces la llam&eacute;. La verdad, no s&eacute; si hice lo correcto al contarle todo lo que le har&iacute;a, porque pregunt&oacute; por mi nombre y mi edad y cuando le coment&eacute; que ten&iacute;a 21 a&ntilde;os me dijo que solo acepta a hombres mayores de 25 y me colg&oacute;. El karma en su m&aacute;ximo esplendor.<\/p>\n<p>Entonces me quedaba Itzel, la chica del otro anuncio, mujer de piel canela, de 28 a&ntilde;os, mexicana, delgada, pechos prominentes y lindo atuendo de secretaria. Continu&eacute; leyendo y me detuve en el apartado donde mencionaba: &ldquo;Aplica promoci&oacute;n si deseas el tr&iacute;o con mi amiga Andrea&rdquo;. Busqu&eacute; si hab&iacute;a una foto de esa tal Andrea dentro de la publicaci&oacute;n y apareci&oacute; una foto de ambas ense&ntilde;ando sus exquisitos culos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Uf! &iexcl;Andrea tampoco est&aacute; nada mal! &iexcl;Un tr&iacute;o para ser mi primera vez ser&iacute;a espectacular!<\/p>\n<p>Inmediatamente llam&eacute; a Itzel, le dije todo lo que le har&iacute;a a ella y a su amiga, adem&aacute;s del champagne que habr&iacute;a al final. Ella son&oacute; bastante sorprendida y excitada, aunque tambi&eacute;n pregunt&oacute; por mi nombre y mi edad. Me tard&eacute; en responder falsamente que me llamo Bernardo y tengo 32 a&ntilde;os, pero ella, demasiado contenta, me confirm&oacute; la cita acompa&ntilde;ada de su amiga, a quien no se me dio por escucharla en la llamada.<\/p>\n<p>Minutos antes de que llegaran las chicas cerr&eacute; las cortinas, apagu&eacute; las luces y me desnud&eacute;. Despu&eacute;s o&iacute; el golpeteo de la puerta, me asom&eacute; por la merilla y las vi con unas m&aacute;scaras. A continuaci&oacute;n, abr&iacute; y me escond&iacute; detr&aacute;s de la puerta sin que me miraran. Esper&eacute; a que ingresaran a la habitaci&oacute;n, cerr&eacute; y lentamente me acerqu&eacute; a arrimarle mi verga al trasero de la &uacute;ltima que entr&oacute;. Me fascin&oacute; su expresi&oacute;n, diciendo &ldquo;&iexcl;Ay, papi!&rdquo; Pero su voz se me hizo familiar.<\/p>\n<p>VERSI&Oacute;N DE AZUCENA:<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de que mi hermano se larg&oacute; cruc&eacute; los brazos y me acost&eacute; en el sof&aacute;. Me sent&iacute;a ap&aacute;tica, agotada, pero todav&iacute;a bastante ganosa y ten&iacute;a mi mano derecha introduci&eacute;ndose bajo mi falda.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;En serio quise seducir a mi hermano con mi mirada y mi pose? &iquest;En serio me le qued&eacute; mirando el bulto? Es que, vaya que se ve&iacute;a grueso y largo lo que tra&iacute;a ah&iacute; adentro. No puede estar pas&aacute;ndome esto, &iexcl;que alguien me diga que esto es un sue&ntilde;o!<\/p>\n<p>Mi mano pas&oacute; la barrera de mi pantaleta y en cuanto toqu&eacute; mis labios vaginales, suspir&eacute; y experiment&eacute; vibraciones deliciosas.<\/p>\n<p>-En estos momentos, la persona indicada estar&iacute;a pasando su lengua por toda mi concha, estimulando mi cl&iacute;toris, provocando que me venga y despu&eacute;s, metiendo toda su venosa pija hasta topar con mi c&eacute;rvix. &iexcl;Uf! Probar varias posiciones por un largo rato hasta que me diera aviso de que pronto eyacular&iacute;a para mam&aacute;rsela y se viniera en mi boca. Si mi hermano pudiera hacer eso, de verdad lo hubiera permitido.<\/p>\n<p>Dentro de mi vagina se encontraban dos de mis dedos y con mi mano izquierda apretaba mis senos. Estuve a nada de entrar al punto de no retorno, pero mi moralidad me mortific&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No, Azucena! &iquest;En qu&eacute; est&aacute;s pensando? Tu hermano no debe hacerte lo que est&aacute;s imaginando.<\/p>\n<p>Pronto par&eacute; de manosearme, tom&eacute; mi tel&eacute;fono y llam&eacute; a Ingrid para que viniera a la casa y contarle lo sucedido, bueno, solo lo m&aacute;s importante. Entretanto se trasladaba hacia ac&aacute; me duch&eacute; y me vest&iacute; c&oacute;modamente.<\/p>\n<p>Mi amiga lleg&oacute; a las 10 en punto e insisti&oacute; en que lo que ten&iacute;a que contarme era urgente. Le ped&iacute; de favor que primero me dejara hablar a m&iacute; y lo hice, aunque ella acept&oacute; de mala gana.<\/p>\n<p>Durante mi charla motivacional agradeci&eacute;ndole lo de Ernesto y platic&aacute;ndole lo de Ignacio, el celular de Ingrid son&oacute; varias veces, pero ella me dijo que no me preocupara y siguiera hablando.<\/p>\n<p>Finalmente, termin&eacute; cont&aacute;ndole lo que pas&oacute; con mi hermano, resaltando la propuesta que me hizo, es decir, insinuando que fuera ella quien accediera a sus t&eacute;rminos. De pronto, Ingrid pregunt&oacute; algo que tom&eacute; como broma.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y tu hermano estar&iacute;a dispuesto a remunerarme econ&oacute;micamente si lo hago con &eacute;l?<\/p>\n<p>Mi reacci&oacute;n consisti&oacute; en llevar la palma de mi mano hacia mi frente y contest&eacute; sarc&aacute;sticamente.<\/p>\n<p>-El que te estar&iacute;a pagando es mi pap&aacute;, porque &eacute;l le deposita a su cuenta para sus gastos mensuales.<\/p>\n<p>Debo mencionar que Ingrid es una chica muy interesada, el dinero la hace muy feliz, sin importar a qui&eacute;n lastime. Acto seguido, ella comienza a contarme su chisme.<\/p>\n<p>-Aun as&iacute;, los ahorros son de tu hermano. Y te pregunt&eacute; lo anterior porque &iquest;qu&eacute; crees? Anoche me anunci&eacute; en una p&aacute;gina de sexoservidoras. Quiero intentar en ese ambiente.<\/p>\n<p>La mir&eacute; a los ojos y le grit&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;&iexcl;Est&aacute;s demente!?<\/p>\n<p>Sin embargo, ella defendi&oacute; su punto de vista y, por si fuera poco, logr&oacute; envolverme con su discurso, al fin y al cabo, yo ya lo hab&iacute;a pensado desde antes.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y por qu&eacute; no? &iexcl;Har&eacute; lo que tanto me gusta y ganar&eacute; dinero por ello! Apuesto a que t&uacute; desear&iacute;as un trabajo as&iacute;, querida. &iquest;Por qu&eacute; no lucrar con algo que casi todas hacen gratis? De hecho, quer&iacute;a saber si te animar&iacute;as a promocionarte conmigo. Como te est&aacute;s dando cuenta, me han estado llamando muchas veces, pero no he contestado y necesito saber tu respuesta. &iquest;Qu&eacute; dices?<\/p>\n<p>No pod&iacute;a negar mis enormes ganas de volver a follar en el d&iacute;a, o m&aacute;s bien, de follar verdaderamente. Adem&aacute;s, mi amiga sabe perfectamente que soy una perra y que soy muy buena en la cama, por lo que, para ella, cumplo con el perfil de una escort y por eso recurri&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>-Mi respuesta es, s&iacute;. Pero &uacute;nicamente por hoy. Dependiendo de los resultados y las ganancias ver&eacute; si me animo a continuar.<\/p>\n<p>Entonces, Ingrid se apresur&oacute; a crear un nuevo anuncio en la plataforma donde se public&oacute; e incluy&oacute; una oferta por follar con las dos en un tr&iacute;o, sin revelar nuestras verdaderas identidades. Llen&oacute; unos requisitos, subi&oacute; unas fotos suyas y me pidi&oacute; que le enviara una imagen provocativa m&iacute;a, pero le propuse tomarnos una juntas y as&iacute; lo hicimos.<\/p>\n<p>El anuncio qued&oacute; listo, se public&oacute; y en menos de dos minutos mi amiga recibi&oacute; dos llamadas. Ella y yo concordamos en que los urgidos no cuentan. Sin embargo, parece que volvimos locos a los navegadores de la p&aacute;gina web, porque las llamadas fueron constantes.<\/p>\n<p>Por lo tanto, Ingrid y yo acordamos que ella contestar&iacute;a la primera llamada que le llegara despu&eacute;s de quince minutos sin que suene el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Esperamos hasta que pas&oacute; el mediod&iacute;a y prestamos atenci&oacute;n cuando el tel&eacute;fono dej&oacute; de sonar por quince minutos. No tard&oacute; mucho en llegar la llamada del elegido, Ingrid contest&oacute;, se puso cachonda en el tel&eacute;fono, confirm&oacute; la cita, colg&oacute; y cuando me dijo el hotel donde estaba hospedado el var&oacute;n de 32 a&ntilde;os que nos esperaba yo no pod&iacute;a creerlo. &iexcl;Pens&eacute; que ser&iacute;a un hombre rico!<\/p>\n<p>Las dos nos vestimos con ropa y lencer&iacute;a de secretaria, nos arreglamos, nos pusimos unas m&aacute;scaras, ordenamos un veh&iacute;culo de transporte privado y en menos de una hora, mi amiga y yo est&aacute;bamos en la puerta del penthouse suite de uno de los hoteles m&aacute;s nombrados de la zona hotelera de Puerto Vallarta.<\/p>\n<p>Ingrid toc&oacute; la puerta. Por dentro, la habitaci&oacute;n luc&iacute;a oscura, lo cual nos extra&ntilde;&oacute;. De pronto, la puerta se abri&oacute; e ingresamos. Escuch&eacute; que la puerta se cerr&oacute;, pero antes de voltear a ver, sent&iacute; lo dura y gruesa de una verga bien erecta justo en la l&iacute;nea entre mis gl&uacute;teos. No pude hacer m&aacute;s que disfrutarlo y gritar: &quot;&iexcl;Ay, papi!<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Aqu&iacute; en medio del suspenso y antes de tomar el caf&eacute; para leer este cap&iacute;tulo, la autora y su servidora, Lorena Padilla, me permito intervenir como narradora, ya que existen momentos en que, tanto la versi&oacute;n de Azucena como la de Braulio coinciden completamente, o son solo di&aacute;logos entre ellos. 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