{"id":25049,"date":"2020-08-04T22:00:00","date_gmt":"2020-08-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-04T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-04T22:00:00","slug":"una-noche-en-la-aldea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-noche-en-la-aldea\/","title":{"rendered":"Una noche en la aldea"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25049\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato comienza una noche como otra cualquiera en donde los cuentos acaban y empiezan las fantas&iacute;as, varios aldeanos y aldeanas nos encontr&aacute;bamos en una taberna en un pueblo cercano al nuestro. Entre todos, destacabas t&uacute;, morenita, muy bien proporcionada, ten&iacute;as el pelo recogido en una coleta y llevabas un vestido de algod&oacute;n, algo suelto, con una falda algo rasgada que dejaba ver con claridad tus contorneadas piernas.<\/p>\n<p>La noche transcurr&iacute;a por los cauces habituales, cerveza, hidromiel, bailes&hellip; Ya la madre blanca estaba en lo alto, con esa luminosidad que da al estar llena, t&uacute; dijiste que ten&iacute;as que tomar el aire y me ofrec&iacute; a acompa&ntilde;arte. Nada m&aacute;s salir y entre dos balas de heno vomitaste. En esos momentos no estabas especialmente atractiva, pero no pod&iacute;a dejar de mirar tus piernas y el tanga que se intu&iacute;a bajo su vestido.<\/p>\n<p>Estuvimos andando unos cuarenta minutos para que te diera el aire. Yo te hablaba, pero no parec&iacute;as enterarte de nada, sin embargo los continuos roces con tu cuerpo, dado que ibas apoyada sobre m&iacute;, me estaban provocando una tremenda excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Llegamos a un prado y decidimos sentarnos. Te sentaste, apoy&aacute;ndote sobre mis piernas y creo que te quedaste dormida. No pude por menos que alegrarme dado que hubiera sido dif&iacute;cil disimular mi erecci&oacute;n en esos momentos. Pero entonces, un providencial golpe de aire levant&oacute; tu vestido lo justo para que pudiese ver tus piernas en toda su extensi&oacute;n, justo hasta el el&aacute;stico de tu tanguita. Estir&eacute; la mano para devolver el vestido a su posici&oacute;n normal y al hacerlo roc&eacute; tu piel con las yemas de mis dedos&hellip; estaba caliente.<\/p>\n<p>Aparentemente estabas dormida y no puede evitar acariciarte un poco m&aacute;s. Deslic&eacute; mi mano desde tu rodilla hacia arriba apenas roz&aacute;ndote con las yemas de los dedos estaba nervioso, pero no pod&iacute;a parar. Mi mano alcanz&oacute; el el&aacute;stico de tu tanguita sobre tus caderas y siguiendo el borde alcanc&eacute; el peque&ntilde;o tri&aacute;ngulo de tela que cubr&iacute;a tu sexo.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; y continuabas dormida, as&iacute; que decid&iacute; ir m&aacute;s all&aacute; y deslic&eacute; mis dedos sobre aquel pedacito de tela dibujando una S sobre el tejido, casi sin rozarlo.<\/p>\n<p>Suspiraste levemente, lo que me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s as&iacute; es que comenc&eacute; a juguetear con mis dedos. De pronto abriste los ojos e instintivamente retir&eacute; las manos. Me miraste nerviosa mientras te colocabas el vestido y al hacerlo se te cay&oacute; la faltriquera. Me agach&eacute; para recog&eacute;rtela, apoy&aacute;ndome instintivamente sobre tu rodilla y al levantarme pude ver perfectamente aquel triangulito de tela que segundos antes estaba acariciando, me qued&eacute; embobado mirando y entonces te recostaste un poquito y me dijiste susurrando&hellip; &lsquo;Me gustar&iacute;a que siguieras&rsquo;.<\/p>\n<p>Aquello me dej&oacute; totalmente helado y tard&eacute; algunos segundos en reaccionar. Finalmente me decid&iacute; y comenc&eacute; a besar tus piernas comenzando desde las rodillas, subiendo lentamente, apenas rozando tu piel con mis labios, deslizaba mi lengua sobre la cara interna de tus muslos, levantando el vestido con mis manos seg&uacute;n avanzaba hasta que mi nariz top&oacute; con tu tanguita.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; y puse mi mano sobre el borde, tirando de &eacute;l hacia arriba, haciendo que presionase tu sexo. Se te escapo un leve gemido mientras mi dedo dibujaba el contorno de tu sexo sobre el tejido de su tanguita. Puse mis manos sobre tus caderas y bajando, arrastr&eacute; su tanguita hacia abajo, dej&aacute;ndolo sobre tus rodillas.<\/p>\n<p>Humedec&iacute; un poquito mi dedo &iacute;ndice y lo deslic&eacute; desde tu pubis hacia abajo, jugueteando con tu cl&iacute;toris apenas rozando los labios y subiendo muy lentamente, presion&aacute;ndolo con la yema.<\/p>\n<p>Not&eacute; como tu respiraci&oacute;n se aceleraba y unos gemidos muy suaves comenzaron a salir de tu boca mientras mi dedo se deslizaba bordeando tu cl&iacute;toris, apenas roz&aacute;ndolo. Suspiraste profundamente en el momento en que puse mi dedo sobre &eacute;l y comenc&eacute; a masajearlo, haciendo peque&ntilde;os c&iacute;rculos sobre &eacute;l presion&aacute;ndolo con la yema muy despacito.<\/p>\n<p>T&uacute; jugueteabas con mi pelo, acariciando mi nuca y con suavidad empujaste mi cabeza contra tu sexo. As&iacute; que deslic&eacute; mi dedo un poquito m&aacute;s abajo y mi lengua ocupo su lugar, bordeando tu cl&iacute;toris, humedeci&eacute;ndolo, bes&aacute;ndolo&hellip;<\/p>\n<p>Mis labios lo envolvieron y comenc&eacute; a juguetear con &eacute;l dentro de mi boca, lami&eacute;ndolo, presion&aacute;ndolo con mi lengua. Lo succion&eacute; con mucha suavidad y mientras tu estiraste las piernas cerr&aacute;ndolas un poquito. Sent&iacute;a la presi&oacute;n de tus muslos sobre mi cara y tu respiraci&oacute;n muy agitada y entonces sali&oacute; de tu boca un suspiro muy profundo, relaj&aacute;ndote al instante, te estabas corriendo.<\/p>\n<p>En ese momento o&iacute;mos el relinchar de unos caballos, est&aacute;bamos en el prado cerca de nuestra aldea. Te tapaste te corriendo, nos incorporamos tratando de tranquilizarnos, eran otros aldeanos que ven&iacute;an ya para casa, nos buscaban as&iacute; que tuvimos que interrumpir nuestro encuentro. Nos levantamos y nos dirigimos hacia la aldea. Ya llegando a la entrada de la villa, me dijiste al o&iacute;do que: &quot;esto no acaba aqu&iacute;, que ya te tocar&iacute;a a ti hacerme gozar&quot;.<\/p>\n<p>Lo que t&uacute; no sospechaba es que yo hab&iacute;a ya gozado con lo sucedido.<\/p>\n<p>Espero que te guste un cachito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Este relato comienza una noche como otra cualquiera en donde los cuentos acaban y empiezan las fantas&iacute;as, varios aldeanos y aldeanas nos encontr&aacute;bamos en una taberna en un pueblo cercano al nuestro. Entre todos, destacabas t&uacute;, morenita, muy bien proporcionada, ten&iacute;as el pelo recogido en una coleta y llevabas un vestido de algod&oacute;n, algo suelto, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15603,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25049","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15603"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25049\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}