{"id":25056,"date":"2020-08-05T22:00:00","date_gmt":"2020-08-05T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-05T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-05T22:00:00","slug":"nuestras-primeras-noches-juntos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nuestras-primeras-noches-juntos\/","title":{"rendered":"Nuestras primeras noches juntos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25056\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Por viaje de trabajo a Concepci&oacute;n decidimos que esta es la oportunidad que busc&aacute;bamos para poder pasar unas noches juntos.<\/p>\n<p>Por agenda, no pudimos viajar en el mismo avi&oacute;n, t&uacute; viajaste en la tarde de ese mismo d&iacute;a. Yo estaba ah&iacute; esper&aacute;ndote, en la puerta de llegada de pasajeros. Apenas me ves, corres a abrazarme, nos besamos apasionadamente sin importarnos si hay alguien alrededor que nos pueda reconocer.<\/p>\n<p>Vamos hacia el auto. Mientras t&uacute; subes, yo subo tu maleta en la parte de atr&aacute;s. Me subo y antes de poner en marcha el motor nos volvemos a besar. Esta vez nuestras manos recorren los cuerpos, hace mucho que no se encontraban.<\/p>\n<p>La calentura va subiendo y, aprovechando el rinc&oacute;n del estacionamiento donde dej&eacute; el auto, me empiezas a hacer un rico sexo oral. Es lo que necesitaba.<\/p>\n<p>Tus manos acarician mis test&iacute;culos mientras te metes mi pene entero a tu boca, tus labios me aprietan. No pasa mucho tiempo y exploto en un chorro de semen. Te tragas una buena parte. Otra rebalsa por tus comisuras y lo que qued&oacute; dentro de tu boca lo compartimos en un caliente beso, h&uacute;medo, con el sabor y tibieza del semen reci&eacute;n exprimido.<\/p>\n<p>Al llegar al hotel, nos duchamos y cambiamos ropa. Ya son como las 9 PM y deseamos salir a comer algo. Llegamos a un pub en el barrio c&eacute;ntrico de la ciudad. Hay bastante gente, de todas las edades, pero encontramos una mesa. Me cuentas de tu viaje y de como el hombre que se fue a tu lado en el avi&oacute;n, te coqueteo todo el viaje. S&eacute; que eso te gusta y aprovechaste de tener un viaje agradable.<\/p>\n<p>Pasado un rato, en la mesa del lado nuestro, se sent&oacute; una pareja. &Eacute;l casi de mi edad, tal vez un par de a&ntilde;os m&aacute;s joven, pero ella no ten&iacute;a m&aacute;s de 25. Llam&oacute; la atenci&oacute;n de muchos alrededor, formaban una pareja muy atractiva.<\/p>\n<p>Como las mesas estaban tan cerca unas de otras, era casi imposible tener una conversaci&oacute;n privada, sin que se escuchara lo que dec&iacute;a el resto. Pasado un rato comenz&oacute; una ronda de karaoke. T&uacute; me deb&iacute;as unas canciones y aprovechaste de tomar el micr&oacute;fono. Todos aplaudieron tu interpretaci&oacute;n, tanto as&iacute; que pidieron que salieras a cantar al mini escenario que hab&iacute;a. La canci&oacute;n elegida era para un d&uacute;o, pero t&uacute; sabes que yo no canto, ni en la ducha, as&iacute; que Mario, el hombre que estaba a nuestro lado se ofreci&oacute; a acompa&ntilde;arte. T&uacute; no dudaste. Sabes que hay cosas que me gustan, y el que me saques celos es una de esas.<\/p>\n<p>La canci&oacute;n les sali&oacute; muy bien, incluso en un momento se tomaron de las manos, casi al final de la canci&oacute;n. Todos aplaudieron lo bien que les hab&iacute;a salido. Mientras tanto, su pareja y yo empezamos a conversar, una que otra palabra, ya que est&aacute;bamos atentos a su actuaci&oacute;n al frente. Ella se llama Leonor, pero todos le dicen Leo.<\/p>\n<p>Al terminar la canci&oacute;n, se vinieron asentar. Como Leo y yo ya est&aacute;bamos conversando, no dudamos en juntar las mesas para seguir la charla y conocernos. Leo y Mario eran personas muy agradables, ambos con muy buena facha y estampa, de buena estatura y tonificados. Ellos no estaban casados, pero ten&iacute;an un hijo peque&ntilde;o y viv&iacute;an juntos en Concepci&oacute;n. Hab&iacute;an salido a celebrar el nuevo trabajo que Leo hab&iacute;a conseguido.<\/p>\n<p>Ya cerca de las 1 AM, nos cuentan que se tiene que ir, ya que la ni&ntilde;era no puede quedarse m&aacute;s tiempo. Pero nos invitan a que sigamos el carrete en su departamento. Nos vamos los 4 en mi auto ya que ellos hab&iacute;an llegado en Uber.<\/p>\n<p>Llegamos a su departamento, le pagaron a la ni&ntilde;era y le pidieron un Uber. Una vez que esta se fue, Leo y t&uacute; se pusieron m&aacute;s c&oacute;modas, secaron los zapatos y nos sentamos en el living. Mario trajo algunos tragos y Leo sac&oacute; algo para picar. Conversamos de todo un poco y qued&oacute; de manifiesto que nosotros &eacute;ramos amantes y que yo estaba en Concepci&oacute;n por trabajo. Salieron algunas bromas en doble sentido, para ambos lados. Nadie se cort&oacute;, por el contrario, fuimos m&aacute;s expl&iacute;citos cada vez que brome&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Mario se par&oacute; y trajo un juego de mesa. Era un tablero donde hab&iacute;a que avanzar en la medida que los dados lo indicaban. Nada muy complejo, pero cada casillero ten&iacute;a un n&uacute;mero y una prueba que cumplir. Algunas eran preguntas y otras eran desaf&iacute;os para cumplir. Si no cumpl&iacute;as con los desaf&iacute;os deb&iacute;as pagar con alguna prenda. Pero tambi&eacute;n hab&iacute;a casillas que te despojaban de alguna prenda.<\/p>\n<p>Te mire y comprend&iacute; que estabas dispuesta a jugar. As&iacute; parti&oacute; el juego. Obviamente partieron las damas jugando. La primera fuiste t&uacute;. Y tuviste que contar c&oacute;mo te gustaba hacer el amor. Tu respuesta fue r&aacute;pida y no dudaste en decir que te gustaba de cualquier manera que sintieras placer, de manera que pudieras llegar a ese orgasmo que tanto te gusta.<\/p>\n<p>Leo fue la siguiente, pero saco un par de unos. Eso significaba, de manera autom&aacute;tica, despojarse de una prenda. Leo ya no ten&iacute;a los zapatos, ya que los hab&iacute;a sacado, al igual que t&uacute;, hace un rato atr&aacute;s. Ella andaba vestida de pantal&oacute;n y blusa. No hab&iacute;a mucho donde elegir, ya que pulseras y argollas no entraban en el juego. No lo pens&oacute; mucho y se sac&oacute; la blusa, dejando mostrar un listo sost&eacute;n de encaje negro, que afirmaban un par de ricas tetas. Grandes y firmes, como sabes que me gustan. Sent&iacute; una erecci&oacute;n en mi pene y t&uacute; lo sab&iacute;as, porque miraste mi pantal&oacute;n y viste el bulto que se hab&iacute;a formado. Mario y t&uacute; aplaudieron cuando se sac&oacute; la blusa. Yo me qued&eacute; congelado, ya que no esperaba verla tan pronto as&iacute;.<\/p>\n<p>El juego sigui&oacute;, fue mi turno y despu&eacute;s el de Mario. Solo fueron casillas en las que hubo que responder. Sorteamos bien esa ronda. El ambiente se notaba un poco m&aacute;s hot. Est&aacute;bamos un poco desinhibidos por el trago y el ambiente era perfecto. La segunda ronda comenz&oacute;. Lanzaste los dados y te toc&oacute; una casilla que te ped&iacute;a despojarte de una prenda. Me preguntaste que cual me aconsejabas, si tu polera o tu pantal&oacute;n. Yo te ped&iacute; el pantal&oacute;n, pero que t&uacute; ten&iacute;as la decisi&oacute;n final. Me hiciste caso y te decidiste por el pantal&oacute;n que llevabas. Pero antes de sac&aacute;rtelo, Leo dijo que ten&iacute;a que ser al frente de todos, no de donde est&aacute;bamos sentados. As&iacute; que te paraste y te pudiste al centro de la habitaci&oacute;n y te lo sacaste al comp&aacute;s de la m&uacute;sica, de una manera sensual y provocadora. Tu hot pants luc&iacute;a fant&aacute;stico y junto a tu polera te ve&iacute;as muy atractiva.<\/p>\n<p>El juego sigui&oacute; de esa manera, fuimos perdiendo prendas hasta que todos quedamos solo con nuestra ropa interior. Es decir Leo y t&uacute; con sus calzones y sostenes y Mario y yo en calzoncillos. Pensamos que el juego paraba ah&iacute;, pero creo que ninguno quer&iacute;a que parara. La mirada de nosotros cuatro se cruzaron y sin decir nada, seguimos jugando. Entre preguntas y pruebas er&oacute;ticas, cada vez m&aacute;s er&oacute;ticas. Adem&aacute;s nosotros mismos pusimos m&aacute;s condiciones que dej&oacute; el juego m&aacute;s caliente, ya que quien perd&iacute;a una prenda, deb&iacute;a ser despojada por el acompa&ntilde;ante del sexo opuesto de la otra pareja. Es as&iacute; como Mario te despojo de tu sost&eacute;n. Lo sac&oacute; solo con una mano, como un profesional, mientras te miraba fijamente a los ojos. Se pod&iacute;a notar desde lejos tu respiraci&oacute;n agitada. A m&iacute; me toc&oacute; lo mismo con Leo, y lo hice bajo tu atenta mirada. Para verme la cara cuando descubriera ese tremendo par de tetas frente a m&iacute;. Al poco rato, est&aacute;bamos todos desnudos, sin pudor. En este momento cada pareja se comenz&oacute; a besar, de manera apasionada y caliente. Por la ubicaci&oacute;n en que cada uno estaba, pod&iacute;amos ver perfectamente que estaba haciendo la otra pareja, la luz era lo suficiente para vernos detalladamente. Te toque y estabas en un charco de secreci&oacute;n. Me contaste que llevabas mucho rato as&iacute;. Me dijiste que ten&iacute;as ganas de todo esa noche.<\/p>\n<p>Vimos como Leo empez&oacute; a besar el pene de Mario, que ten&iacute;a un muy buen tama&ntilde;o y grosor. Ella se puso en una posici&oacute;n tal que dej&oacute; su sexo frente a nosotros. Obviamente lo hizo a prop&oacute;sito, se notaba como corr&iacute;an sus fluidos desde su interior. Me pediste que me sentara para t&uacute; montarte sobre m&iacute;. As&iacute; lo hice. Me montaste y partiste cabalg&aacute;ndome. Cuando te dejaste de mover supe que hab&iacute;as llegado a tu cl&iacute;max. Sent&iacute; como tu orgasmo me transmit&iacute;a esa electricidad que nos gusta. Cuando acabaste, vimos como Leo y Mario nos miraban, con deseo y lujuria. Leo ten&iacute;a restos de semen de Mario en sus pechos y boca. Yo a&uacute;n no acababa.<\/p>\n<p>Te saliste de arriba m&iacute;o y tus fluidos corr&iacute;an por tus piernas. Leo te pregunt&oacute; algo al o&iacute;do y asentiste con tu cabeza. Te sentaste a mi lado y Leo se trag&oacute; mi pene, perdi&eacute;ndose en su boca. Qu&eacute; bien lo chupaba. Parece que quer&iacute;a seguir gozando, ya que reci&eacute;n hab&iacute;a hecho acabar a Mario de la misma manera. Mientras me chupaba mi pene, con su mano tocaba tu sexo, que estaba todo mojado. Me pidi&oacute; que le avisara cuando fuera a acabar. Eso hice y te hizo una se&ntilde;a para que entre las dos recibieran mi semen en sus bocas. De esta manera nada se perdi&oacute;, ya que entre las 2 me vaciaron. Lo que qued&oacute; en tu cara Leo te lo limpi&oacute; con un beso er&oacute;tico.<\/p>\n<p>Mario miraba esta escena mientras se masturbaba para revivir su buen miembro que ten&iacute;a. Una vez que ustedes se despegaron, Leo bes&oacute; en la boca a Mario, con la mezcla de semen de ambos. T&uacute; me besaste y pude sentir el sabor de esa rica eyaculaci&oacute;n que Leo me hizo.<\/p>\n<p>Todos hab&iacute;amos acabado, a excepci&oacute;n de Leo. T&uacute; me pediste permiso con tu mirada y entend&iacute; perfectamente que quer&iacute;as hacer. Tomaste a Leo y la acostaste boca arriba. Hicieron un rico 69. Te encargaste de cada rinc&oacute;n de ella, de manera tierna y dominante. La hiciste acabar despu&eacute;s de escuchar sus gemidos al accionar de tu lengua y labios. Tu cara volvi&oacute; a quedar empapada, pero esta vez por culpa de los fluidos de Leo. Me contaste que era tu primera vez que besabas otra vagina y que te hab&iacute;a encantado. Te bes&eacute; y pude comprobar el gusto a miel que ten&iacute;an los fluidos de Leo.<\/p>\n<p>El d&iacute;a hab&iacute;a sido largo y ya eran cerca de las 4 am. Nos ten&iacute;amos que ir. Nos vestimos y despedimos como amigos de toda la vida. Nos quedaban un par de d&iacute;as en Concepci&oacute;n y decidimos juntarnos al d&iacute;a siguiente. Pero eso es otra historia a contar.<\/p>\n<p>Llegamos al hotel y apenas cruzamos la puerta de la habitaci&oacute;n, nos despojamos de todo he hicimos el amor, rudamente hasta quedar casi inconscientes. Ni siquiera tuvimos fuerza para ir a limpiarnos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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