{"id":25069,"date":"2020-08-05T22:00:00","date_gmt":"2020-08-05T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-05T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-05T22:00:00","slug":"la-santurrona-y-su-hijo-culturista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-santurrona-y-su-hijo-culturista\/","title":{"rendered":"La santurrona y su hijo culturista"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25069\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Estar mucho tiempo confinados en casa una madre y un hijo aunque la madre sea una santurrona lleva a que ocurran cosas que en otra situaci&oacute;n no ocurrir&iacute;an.<\/p>\n<p>Eva, a la que apodan La Sosa, tiene 40 a&ntilde;os, es morena, de ojos marrones, mide poco m&aacute;s de un metro sesenta, sus tetas son medianas, sus caderas anchas, su culo gordo, sus piernas delgadas y es muy atractiva.<\/p>\n<p>Lorenzo tiene 20 a&ntilde;os y trabajaba de fontanero, es moreno, de ojos azules, mide un metro setenta y es un fan&aacute;tico del culturismo.<\/p>\n<p>Al principio Lorenzo hac&iacute;a ejercicios en su habitaci&oacute;n, pero con el paso del tiempo pas&oacute; a hacerlos en todas las partes de la casa, esto llev&oacute; a que Eva viese el cuerpo perfecto de su hijo y el tremendo paquete que se marcaba en el pantal&oacute;n de deporte.<\/p>\n<p>El viaje sin retorno comenz&oacute; el d&iacute;a que Lorenzo estaba haciendo flexiones en el piso de la sala y le dijo a su madre:<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate en mi espalda, Eva.<\/p>\n<p>-Ahora iba a darme una ducha.<\/p>\n<p>-Ser&aacute; un momento.<\/p>\n<p>-A ver si te fastidias la columna.<\/p>\n<p>-No te preocupes, sienta.<\/p>\n<p>Eva dej&oacute; en el piso la toalla que llevaba en la mano, recogi&oacute; las piernas, se sent&oacute; a la altura de la cintura de su hijo y apoy&oacute; sus manos en la espalda. Lorenzo haciendo las flexiones sinti&oacute; c&oacute;mo su madre le mojaba la espalda al frotarla con su co&ntilde;o. Era sudor, pero se empalm&oacute; imaginando que se humedeciera. Despu&eacute;s de hacer m&aacute;s de treinta flexiones se qued&oacute; boca abajo para que su madre no viese el empalme que ten&iacute;a. No sab&iacute;a c&oacute;mo iba a hacer para darse la vuelta, Eva lo quit&oacute; del apuro, ya que le dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a dar una ducha.<\/p>\n<p>Al irse su madre Lorenzo sac&oacute; la polla para darle un par de toquecitos. &iexcl;Qu&eacute; polla ten&iacute;a el condenado! Aquel trozo de carne con una cabeza c&oacute;mo un pu&ntilde;o, con las venas y el nervio dorsal marcados en &eacute;l parec&iacute;a el monstruo del lago Ness, o eso le pareci&oacute; a Eva que volviera a recoger su toalla, toalla que qued&oacute; sin recoger.<\/p>\n<p>A Eva, bajo el agua de la ducha, le ven&iacute;a la imagen de la tremenda verga de su hijo, se santiguaba y pensaba en otras cosas para quitarla de la cabeza, pero al enjabonar el co&ntilde;o y sentir sus dedos deslizarse por &eacute;l volvi&oacute; a verlo. Su co&ntilde;o comenz&oacute; a latir y a picarle. Puso el agua fr&iacute;a, pero era igual, volvi&oacute; a ver la tremenda verga. Se santigu&oacute; de nuevo, toc&oacute; con su mano derecha la frente, luego el hombro izquierdo y apret&oacute; la teta con su brazo, llev&oacute; la mano al otro hombro, mejor dicho, quiso llevarla, ya que la pos&oacute; en la teta y la magre&oacute;, y despu&eacute;s la llev&oacute; a los labios, pero no a los de la boca. Ten&iacute;a que masturbarse. Era pecado, pero su cabeza le dec&iacute;a una cosa y su co&ntilde;o otra. Llevaba m&aacute;s de un mes sin correrse.<\/p>\n<p>La &uacute;ltima vez fuera follando con su marido, en la posici&oacute;n del misionero, un marido mea pilas c&oacute;mo ella, que ahora estaba confinado en un hotel madrile&ntilde;o. Pens&oacute; en esa &uacute;ltima vez. Puso el agua templada&#8230; Vio a su marido, la estaba follando, fue recordando paso a paso lo que hicieran hasta que sinti&oacute; que se ven&iacute;a. En el momento en que se comenz&oacute; a correr lo que vio fue la verga de su hijo. Imaginando que la enorme verga le llenaba el co&ntilde;o de leche se corri&oacute; c&oacute;mo una burra.<\/p>\n<p>Al acabar se sinti&oacute; mal y se prometi&oacute; a si misma que jam&aacute;s se volver&iacute;a a tocar. Esperar&iacute;a a que volviese su marido para satisfacer sus deseos carnales.<\/p>\n<p>Esa noche cenando, Lorenzo, que llegara a la mesa vestido solo con un ba&ntilde;ador azul, le dijo a su madre, que vest&iacute;a con una bata verde que le llegaba a los tobillos:<\/p>\n<p>-Cuando pase la pandemia me voy a presentar a un concurso de culturismo.<\/p>\n<p>-Buen cuerpo lo tienes, hijo.<\/p>\n<p>Lorenzo se levant&oacute; y le hizo unas posturitas.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo me ver&eacute; oleado?<\/p>\n<p>Eva miraba las posturitas y de reojo el tremendo paquete que se marcaba en el ba&ntilde;ador de su hijo.<\/p>\n<p>-Brillante, hijo, te ver&aacute;s brillante, pero ahora si&eacute;ntate y come el pollo.<\/p>\n<p>La verdad es que Lorenzo era un Adonis, y lo sab&iacute;a. Las posturitas y el ba&ntilde;ador apretado eran para calentar a su madre. Ya la hab&iacute;a pose&iacute;do muchas veces con el pensamiento y ahora quer&iacute;a probar su carne. Hablaron de culturismo durante la cena. Al acabar de cenar, Lorenzo cogi&oacute; en la alacena una botella de aceite de oliva, y le dijo a su madre:<\/p>\n<p>-&Uacute;ntame la espalda de aceite, Eva, quiero verme brillante.<\/p>\n<p>-Eso es vanidad, hijo, y la vanidad es un pecado.<\/p>\n<p>-No me importa pecar por vanidoso, peor ser&iacute;a que pecara de envidia si envidiara el cuerpo de otro.<\/p>\n<p>-S&iacute;, la envidia es un pecado capital.<\/p>\n<p>Eva cogi&oacute; la botella, ech&oacute; aceite en la palma de una mano, las frot&oacute; y le masaje&oacute; el cuello, los brazos y la espalda con las palmas y con el dorso de sus manos, palmas y dorsos que despu&eacute;s cubrieron las partes traseras de sus piernas de aceite. Luego le dijo:<\/p>\n<p>-Por delante echa el aceite t&uacute;.<\/p>\n<p>Eva regres&oacute; a su silla y vio c&oacute;mo su hijo se echaba aceite en los pectorales, en sus brazos, en su vientre&#8230; Vio el bulto que hac&iacute;a la verga de su hijo moverse debajo del ba&ntilde;ador y su co&ntilde;o se empez&oacute; a mojar m&aacute;s de la cuenta. Lorenzo se quit&oacute; el ba&ntilde;ador y Eva vio la verga tiesa y mirando hacia el techo. Escandalizada, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;T&aacute;pate, sinverg&uuml;enza, t&aacute;pate!<\/p>\n<p>Lorenzo ech&oacute; la mano a la verga y la madre vio c&oacute;mo su mano iba desliz&aacute;ndose por ella descubriendo y cubriendo el glande con la piel.<\/p>\n<p>-&iquest;No te gustar&iacute;a tenerla dentro de tu co&ntilde;o?<\/p>\n<p>-Eres mi hijo. &iexcl;Jam&aacute;s har&iacute;a nada contigo! T&aacute;pate, por Dios te lo pido, t&aacute;pate.<\/p>\n<p>Mirando para el muslo de una pierna que ense&ntilde;aba su bata entreabierta, le dijo:<\/p>\n<p>-Te deseo, Eva.<\/p>\n<p>Eva cerr&oacute; la bata y tap&oacute; los ojos con una mano.<\/p>\n<p>-&iexcl;Calla, sinverg&uuml;enza, calla!<\/p>\n<p>Fue a su lado.<\/p>\n<p>-La lujuria puede conmigo, Eva -le pas&oacute; la verga por los labios-. Te necesito.<\/p>\n<p>Eva pon&iacute;a cara de asco al sentir la verga en sus labios, gir&oacute; la cabeza, y le dijo:<\/p>\n<p>-Para, Lorenzo, para.<\/p>\n<p>-Peca, Eva, peca de gula, peca de lujuria.<\/p>\n<p>-&iexcl;Nunca!<\/p>\n<p>-No digas nunca, jam&aacute;s.<\/p>\n<p>Lorenzo, al ver que su madre no hac&iacute;a por librarse de &eacute;l, se subi&oacute; a la parra.<\/p>\n<p>-S&eacute; que me deseas.<\/p>\n<p>Lorenzo le volvi&oacute; a frotar la verga en los labios. Eva apart&oacute; la cabeza.<\/p>\n<p>-&iexcl;No, no puedo desear a mi propio hijo!<\/p>\n<p>Lorenzo cogi&oacute; la polla, la levant&oacute;, le puso sus huevazos en la boca a su madre y los movi&oacute; de un lado al otro. Eva sinti&oacute; c&oacute;mo corr&iacute;a un r&iacute;o de jugos dentro de su co&ntilde;o. Lorenzo le pas&oacute; la polla por los labios por tercera vez.<\/p>\n<p>-Chupa, Eva.<\/p>\n<p>Eva le dijo:<\/p>\n<p>-Quita esa cosa de mi cara.<\/p>\n<p>Eva se levant&oacute; de la silla. Lorenzo le dijo:<\/p>\n<p>-Deja que te olee yo a ti.<\/p>\n<p>-&iexcl;No!<\/p>\n<p>-Anda, deja que te ole&eacute;. Conocer&eacute; la textura de tu piel y me ayudar&aacute; en mis momentos de intimidad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Degenerado!<\/p>\n<p>Eva quiso irse, Lorenzo, detr&aacute;s de ella, la cogi&oacute; por la cintura, le abri&oacute; la bata y le magre&oacute; las tetas.<\/p>\n<p>-&iexcl;D&eacute;jame! -dijo Eva poniendo sus manos sobre las de su hijo para retirarlas-.&iexcl;Suelta mis senos!<\/p>\n<p>Lorenzo sac&oacute; las manos, las manos de su madre quedaron sobre ellas, puso sus manos encima e hizo que las magrease mientras le dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Eres un caramelito que quisiera que se derritiera en mi boca.<\/p>\n<p>Eva magreando las tetas oleadas con los pezones saliendo entre sus dedos se estaba poniendo enferma.<\/p>\n<p>-Quita -dijo sin ofrecer resistencia-, quita.<\/p>\n<p>Lorenzo sigui&oacute; haciendo que Eva magreara las tetas, le quit&oacute; la bata y frot&oacute; su pecho oleado y su verga contra la espalda y el co&ntilde;o de su madre, la bes&oacute; en el cuello y le susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Te quiero, Eva.<\/p>\n<p>Eva con los ojos cerrados, le dijo:<\/p>\n<p>-No quiero que me quieras, brib&oacute;n.<\/p>\n<p>-Finjamos que soy un desconocido.<\/p>\n<p>-Jam&aacute;s copular&iacute;a con un desconocido.<\/p>\n<p>-Joder, Eva, joder con un desconocido, dilo.<\/p>\n<p>-Copular.<\/p>\n<p>-&iexcl;Joder!<\/p>\n<p>Se sali&oacute; con la suya.<\/p>\n<p>-Copular, maleducado.<\/p>\n<p>Le dio la vuelta, le retir&oacute; las manos y vio sus bellas tetas con areolas marrones y pezones grandes y tiesos como pitones de toro. Su boca, &aacute;vida de carne tr&eacute;mula, chup&oacute; su teta derecha.<\/p>\n<p>-No -dijo Eva empujando sin fuerza la cabeza de su hijo.<\/p>\n<p>Lorenzo sigui&oacute; mamando al tiempo que le magreaba la otra teta. Al dejar de mamar la teta quiso besarla, pero Eva le hizo la cobra. Mam&oacute; la otra teta. Eva volvi&oacute; a empujar su cabeza sin fuerza.<\/p>\n<p>-Esto no est&aacute; bien, Lorenzo.<\/p>\n<p>Lorenzo sigui&oacute; mamando. Cuando dej&oacute; de mamar, Eva volvi&oacute; a poner las manos sobre sus tetas para taparlas. Lorenzo se puso en cuclillas, y le dijo:<\/p>\n<p>-Quiero que me des el n&eacute;ctar de tu co&ntilde;o en la boca.<\/p>\n<p>Eva hizo una pregunta que jam&aacute;s pens&oacute; que har&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Quieres qu&eacute; me corra en tu boca?!<\/p>\n<p>-S&iacute;, Eva, eso quiero.<\/p>\n<p>Lorenzo le quit&oacute; las bragas, las oli&oacute;, le dio la vuelta y lami&oacute; los jugos que hab&iacute;a en ellas. Eva estaba cachonda a m&aacute;s no poder. Le dijo:<\/p>\n<p>-Nunca la tentaci&oacute;n hab&iacute;a clavado sus garras en m&iacute; con tanta fuerza.<\/p>\n<p>-Si quieres gozar date la vuelta.<\/p>\n<p>-No deb&iacute;a, es inmoral y&#8230;<\/p>\n<p>Eva se dio la vuelta, Lorenzo le abri&oacute; las nalgas y le lami&oacute; el perin&eacute; y el ojete.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, Eva? -le meti&oacute; dos dedos en el co&ntilde;o encharcado y le bes&oacute; el ojete.<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero no deb&iacute;a gustarme.<\/p>\n<p>Le meti&oacute; y sac&oacute; la lengua en el agujero del culo. Puso los dedos mojados de jugos a ambos lados del cl&iacute;toris y lo apret&oacute; con ellos. Eva ya se magreaba las tetas. Estaba que echaba por fuera.<\/p>\n<p>-&iquest;Sigo?<\/p>\n<p>-Sigue, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Le dio la vuelta, le cogi&oacute; las nalgas y le lami&oacute; el co&ntilde;o, un co&ntilde;o rodeado por una gran mata de pelo negro, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>-Mucho, hijo, mucho.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Pap&aacute; nunca te comi&oacute; el co&ntilde;o?!<\/p>\n<p>-Tu padre es un buen hombre.<\/p>\n<p>Eso quer&iacute;a decir que el mea pilas nunca bajara al pil&oacute;n.<\/p>\n<p>-Contesta. &iquest;Quieres correrte en mi boca?<\/p>\n<p>-S&iacute;, quiero.<\/p>\n<p>Con las manos en su cintura le lami&oacute; el co&ntilde;o de abajo a arriba ocho veces.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres acabar pronto o que te dure?<\/p>\n<p>-Que dure.<\/p>\n<p>Lami&oacute; quince veces co&ntilde;o y cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; sientes?<\/p>\n<p>-Que me voy a correr.<\/p>\n<p>Le lami&oacute; m&aacute;s de veinte veces ojete, co&ntilde;o y cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres correrte ya?<\/p>\n<p>-Quisiera estar sintiendo lo que siento horas y horas&#8230;<\/p>\n<p>Lami&oacute; media docena de veces muy lentamente.<\/p>\n<p>-Me voy a correr, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Lorenzo vio c&oacute;mo del co&ntilde;o de su madre ca&iacute;an unas gotas de jugo. Lami&oacute; de abajo a arriba cada vez m&aacute;s aprisa hasta que Eva comenz&oacute; a gemir y despu&eacute;s explot&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, hijo, me corro!<\/p>\n<p>A Eva le comenzaron a temblar las piernas y de su co&ntilde;o salieron jugos en cantidad que Lorenzo se trag&oacute; mientras su madre jadeaba c&oacute;mo una perrita<\/p>\n<p>Al acabar de correrse la cogi&oacute; en alto en peso por las nalgas, puso el cabez&oacute;n de la verga en la entrada del co&ntilde;o, y le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Meto, Eva?<\/p>\n<p>Eva no le contest&oacute;, rode&oacute; el cuello con sus brazos y pos&oacute; su cabeza en un hombro. Lorenzo empuj&oacute; y desvirg&oacute; de nuevo a su madre, ya que la verga engrasada de aceite entr&oacute; tan apretada c&oacute;mo entra el dedo medio en un dedal para el dedo me&ntilde;ique, solo que el co&ntilde;o se dilat&oacute;, y al rato ya entraba y sal&iacute;a haciendo que Eva viese las estrellas mientras lo com&iacute;a a besos. La &uacute;nica posici&oacute;n que conoc&iacute;a era la del misionero. No fue extra&ntilde;o que se corriera c&oacute;mo una loba, que Lorenzo se corriera con ella y que al acabar le dijera a su hijo:<\/p>\n<p>-No debimos hacerlo.<\/p>\n<p>Lorenzo la puso encima de la mesa, le abri&oacute; las piernas, hizo que flexionara las rodillas y le pas&oacute; la lengua por el co&ntilde;o mientras la leche sal&iacute;a de &eacute;l. Eva le dijo:<\/p>\n<p>-Lo que est&aacute;s haciendo es tan sucio que no lo hacen ni los animales.<\/p>\n<p>Lorenzo par&oacute; de lamer.<\/p>\n<p>-Si te parece muy guarro lo dejo. &iquest;Quieres que lo deje, Eva?<\/p>\n<p>-No, cari&ntilde;o, si a ti te gusta&#8230;<\/p>\n<p>Lorenzo lami&oacute; su co&ntilde;o, luego con su lengua pastosa de jugos y leche le lami&oacute; los pezones y despu&eacute;s le mam&oacute; las tetas&#8230; Volvi&oacute; a subir con la lengua pringada, bes&oacute; a su madre, Eva sabore&oacute; sus jugos y despu&eacute;s le meti&oacute; la lengua hasta la campanilla&#8230; Lorenzo volvi&oacute; a masajear y a lamer y mamar sus tetas. Dej&oacute; las manos sobre ellas y ya se qued&oacute; en el co&ntilde;o&#8230; Su lengua lo lami&oacute; de abajo a arriba, lami&oacute; el cl&iacute;toris, entr&oacute; y sali&oacute; de su vagina. Volvi&oacute; a lamer de abajo a arriba mientras le magreaba las tetas&#8230; La lengua volv&iacute;a a hacer el camin&oacute; una y otra vez hasta que Eva le dijo:<\/p>\n<p>-Mam&aacute; se va a correr otra vez, cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; lamiendo y se encontr&oacute; con una riada de jugos pastosos que Lorenzo se trag&oacute; gustosamente mientras su madre se derret&iacute;a diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a morir!<\/p>\n<p>A acabar de correrse, sigui&oacute; lamiendo para aprovechar los &uacute;ltimos jugos que sal&iacute;an de su vagina. Cuando iba a retirar la boca, Eva se la volvi&oacute; a apretar de nuevo contra su co&ntilde;o. La se&ntilde;al que le mandaba era inequ&iacute;voca, quer&iacute;a correrse otra vez. La lengua volvi&oacute; a hacer el camino que la llevara al orgasmo. Minutos m&aacute;s tarde los gemidos de Eva ya eran de nuevo escandalosos. Le volvi&oacute; a meter la verga en el co&ntilde;o empapado, Eva, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a correr otra vez, me voy a correr otra vez!<\/p>\n<p>La foll&oacute; a lo bestia y en menos de un minuto se corri&oacute; dos veces. Cuando se iba a correr por tercera vez la atrajo hacia &eacute;l, le levant&oacute; las nalgas se la acerc&oacute; al ojete y le clav&oacute; el cabez&oacute;n en el culo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyyy!<\/p>\n<p>Lorenzo, le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;La quito, madre?<\/p>\n<p>Iba a ser que no quer&iacute;a que se la quitase, ya que dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me corro!!<\/p>\n<p>Eva se corri&oacute; sintiendo una mezcla de placer y de dolor que hizo que la corrida durase una eternidad. Lorenzo vio a su madre temblar, con los ojos en blanco y c&oacute;mo de su co&ntilde;o sal&iacute;a una cascada de jugos espesos c&oacute;mo babas que bajaban por sus nalgas y acababan en la mesa.<\/p>\n<p>No sigui&oacute; metiendo. Se corri&oacute; dentro del culo de su madre solo con el glande dentro.<\/p>\n<p>Al acabar, Eva, arrepentida, se baj&oacute; de la mesa, se arrodill&oacute;, junt&oacute; las manos, mir&oacute; hacia el techo, y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Perd&oacute;n! No sab&iacute;a lo que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>La verga de Lorenzo baj&oacute; la cabeza y adelgaz&oacute; una cosa mala. Mir&aacute;ndola, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Co&ntilde;o, Eva&#8230;!<\/p>\n<p>Eva estaba fuera de si.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vete! &iexcl;&iexcl;Al&eacute;jate de m&iacute;, Satan&aacute;s!!<\/p>\n<p>Lorenzo se fue para cama. Se sent&iacute;a mal por haber seducido a su madre. Dos horas despu&eacute;s le iba a pasar todo el mal. Eva, desnuda, se meti&oacute; en su cama, lo despert&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-&iquest;Por d&oacute;nde &iacute;bamos, cerdito m&iacute;o?<\/p>\n<p>Se ve que se hab&iacute;a arrepentido de nuevo.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Estar mucho tiempo confinados en casa una madre y un hijo aunque la madre sea una santurrona lleva a que ocurran cosas que en otra situaci&oacute;n no ocurrir&iacute;an. 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