{"id":25081,"date":"2020-08-06T22:00:00","date_gmt":"2020-08-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-06T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-06T22:00:00","slug":"caprichos-mananeros-de-una-gatita-en-celo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/caprichos-mananeros-de-una-gatita-en-celo\/","title":{"rendered":"Caprichos ma\u00f1aneros de una gatita en celo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25081\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p style=\"text-align:center\"><span style=\"font-family:Georgia,serif\"><span style=\"font-size:16px\"><img decoding=\"async\" alt=\"Gatita en celo acabada de levantar\" src=\"https:\/\/1.bp.blogspot.com\/-ihkU-N1Q3gM\/Xv980xHgTyI\/AAAAAAAARQs\/5O4n7DwgL6UnAS8PRnfDx0bc73xk3QWuACLcBGAsYHQ\/s1600\/gatitacaprichosa.jpg\" style=\"height:211px; margin-bottom:10px; margin-top:10px; text-align:center; width:250px\" title=\"\"><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">\u2015&iquest;Ad&oacute;nde vas?<\/p>\n<p>\u2015&iquest;C&oacute;mo que ad&oacute;nde voy? \u2015le digo subi&eacute;ndome los calzoncillos, girando la cabeza y mir&aacute;ndola de reojo\u2015. Sabes que he quedado con R&oacute;ber. Tengo partido.<\/p>\n<p>Era domingo. Hab&iacute;amos tenido relaciones sexuales esa misma ma&ntilde;ana. Eran algo m&aacute;s de las diez, y yo comenzaba a vestirme, sentado a un lado de la cama. Ella segu&iacute;a desnuda, recostada de lado, d&aacute;ndome la espalda. Trataba de taparse los pechos con un trozo de s&aacute;bana, pero ten&iacute;a las piernas separadas y se le pod&iacute;a ver el vello sobre la vulva y los labios internos sobresaliendo ligeramente. Segu&iacute;a h&uacute;meda.<\/p>\n<p>\u2015No puedes irte \u2015me dice tajante. Yo recojo los vaqueros del suelo para pon&eacute;rmelos.<\/p>\n<p>\u2015&iquest;Qu&eacute;? \u2015le pregunto sin girarme.<\/p>\n<p>\u2015Que no puedes irte, no puedes dejarme as&iacute;.<\/p>\n<p>Detr&aacute;s de m&iacute;, oigo el siseo de las s&aacute;banas. Estoy tratando de meter un pie dentro la pernera del pantal&oacute;n, pero al escuchar su comentario me detengo. Me vuelvo a girar hacia atr&aacute;s y, &iquest;qu&eacute; es lo que veo?<\/p>\n<p>\u2015Tengo mucha necesidad&hellip; \u2015me dice. Los ojos se me salen de las cuencas. Se ha puesto a cuatro patas, d&aacute;ndome la espalda, y ha abierto ligeramente las piernas. Balancea su cuerpo hacia delante y hacia atr&aacute;s, poniendo el culo en pompa y movi&eacute;ndolo hacia los lados\u2015. Y no puedes irte \u2015sigue dici&eacute;ndome.<\/p>\n<p>No deja de retorcerse como una gata. Cuando se mueve hacia atr&aacute;s, sus nalgas se abren y me muestra todo su co&ntilde;o abierto. El vello oscuro circunda la raja h&uacute;meda, rosada, y los labios internos de la vagina se abren como si fuera la boca de un molusco hambriento.<\/p>\n<p>\u2015Dame lo que necesito \u2015me dice.<\/p>\n<p>Tengo la pernera del pantal&oacute;n atravesada en el pie. Ah&iacute; se qued&oacute;, atascada, y yo me sujeto los vaqueros mirando aquel espect&aacute;culo con cara de alelado. La polla se me ha puesto tiesa como el mango de una azada y los calzoncillos parecen un obelisco. Me llevo la mano instintivamente al paquete y me lo agarro, con tela y todo. &laquo;Dios m&iacute;o bendito&raquo;, es lo que pienso.<\/p>\n<p>La gata sigue contone&aacute;ndose, mostr&aacute;ndome su pedazo de culo en pompa, movi&eacute;ndolo a un lado y a otro y balance&aacute;ndose sobre sus cuatro patas, hacia atr&aacute;s y hacia delante, hambrienta. Las tetas le cuelgan provocativamente, y sus pezones morenos, tiesos, amenazan con soltar su leche ahora mismo y manchar la cama. Veo que se agarra una teta con la mano y empieza a sob&aacute;rsela.<\/p>\n<p>\u2015Ay \u2015me suelta con un largo jadeo\u2015, no puedo m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Y pensar que hasta hace unos meses era una chica t&iacute;mida, que cerraba sus piernas cuando yo acercaba mi boca para com&eacute;rselo. Y m&iacute;renla ahora, provoc&aacute;ndome de esa manera, sin ninguna piedad. Me pone como loco.<\/p>\n<p>La sangre se me ha ido toda a la cara, se me ha puesto ardiendo en dos segundos. Me quito los calzoncillos sin girar la cara, con torpeza, mis ojos fijos en aquella fuente de pecado. Estoy duro como un poste, y no pienso en otra cosa que en foll&aacute;rmela. Me saco los calzoncillos, me subo a la cama, de rodillas, y me agarro el rabo con la mano derecha. Comienzo a hacerme una paja mientras observo a la gata en celo.<\/p>\n<p>Le acaricio las nalgas con la mano izquierda, se las abro y las aprieto con fuerza, con rabia, con unas ganas irresistibles de met&eacute;rsela toda. Ella se sigue contoneando y sob&aacute;ndose las tetas con la mano. Se lleva los dedos a la boca, los empapa de saliva y luego los lleva a la raja, que empieza a acariciar con largos movimientos. Yo veo aparecer y desaparecer sus dedos por detr&aacute;s. Me est&aacute; poniendo card&iacute;aco.<\/p>\n<p>\u2015No puedes dejarme as&iacute; \u2015sigue diciendo aquella Eva monstruosa.<\/p>\n<p>Yo tampoco puedo m&aacute;s. Ya no s&eacute; ni d&oacute;nde mirar. Sin soltarle la nalga, me inclino hacia abajo y acerco mi nariz a su co&ntilde;o. Inspiro con fuerza su fragancia. Me pongo a&uacute;n m&aacute;s duro. Le doy un lametazo en toda la raja. Ella, al sentir mi lengua, la abre con los dedos.<\/p>\n<p>\u2015Ay, as&iacute; \u2015dice\u2015, c&oacute;metela.<\/p>\n<p>Y yo me la como como un desesperado. La cara se me impregna del aroma y los fluidos de su co&ntilde;o. Le doy fuertes chupetazos y estiro los labios con los m&iacute;os. Al soltarlos, se retraen y quedan vibrando. Lo hago varias veces, pero no puedo aguantar mucho m&aacute;s. Es demasiada la excitaci&oacute;n. Luego, me incorporo, me acerco por detr&aacute;s con la polla en la mano y se la ensarto de un tir&oacute;n. Le entra toda, hasta el fondo, de tan h&uacute;meda que est&aacute;.<\/p>\n<p>\u2015&iexcl;Ah! \u2015suelta la gata, alzando su cabeza hacia el cielo, cerrando los ojos.<\/p>\n<p>Me quedo pegado a ella, sintiendo sus grandes nalgas contra m&iacute;, calientes y mullidas. Me inclino hacia delante y la agarro del pelo, con fuerza. Se le arquea el cuello hacia atr&aacute;s. Yo me acerco a su o&iacute;do.<\/p>\n<p>\u2015C&oacute;mo me pones, cabrona \u2015le digo jadeando\u2015; por tu culpa voy a llegar tarde, &iquest;lo sabes, verdad?<\/p>\n<p>\u2015No me importa \u2015me dice la muy maldita. Tiene la cara contra&iacute;da en una mueca de dolor y placer, los ojos cerrados\u2015. Dame lo que quiero.<\/p>\n<p>La cabeza me da vueltas, me recorren mil escalofr&iacute;os cuando la oigo hablar as&iacute;. Sin soltarle el pelo, le vuelvo a hablar al o&iacute;do, con rabia, en rasposos jadeos.<\/p>\n<p>\u2015As&iacute; que no te importa, &iquest;eh? \u2015le digo arrastrando ligeramente mis dientes por su cuello.<\/p>\n<p>Cuando termino de decirlo, hago un r&aacute;pido movimiento con la pelvis, uno solo, hacia atr&aacute;s y hacia delante, y se la clavo todo lo fuerte que puedo. El chasquido inunda la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>\u2015&iexcl;Ah! \u2015se queja ella\u2015. No&#8230; no me importa \u2015me dice exagerando su desd&eacute;n\u2015, y no te puedes ir hasta que me des lo que necesito.<\/p>\n<p>Yo vuelvo a hacer otro brusco movimiento, m&aacute;s fuerte si cabe, penetr&aacute;ndola todo lo que puedo, forz&aacute;ndole la cabeza hacia atr&aacute;s y sujet&aacute;ndola con la otra mano por la cadera, apretando con fuerza su carne con el pu&ntilde;o. Veo como le tiemblan las nalgas y c&oacute;mo sus tetas se balancean con la embestida. Le sigo gru&ntilde;endo al o&iacute;do.<\/p>\n<p>\u2015Qu&eacute; perra eres \u2015le digo\u2015, c&oacute;mo me pones. Te voy a dar lo que te mereces.<\/p>\n<p>Empiezo a moverme despacio con movimientos profundos, meti&eacute;ndosela toda. Mi pelvis estalla contra su culo provocando fuertes golpetazos. Miro hacia abajo y veo c&oacute;mo mi polla entra y sale brillante de su raja. Le suelto la cadera y la agarro de las tetas. Se las sobo mientras la penetro. Voy aumentando el ritmo poco a poco. Mi cuerpo comienza a sudar. Sigo sin soltarle el pelo. Puedo ver la expresi&oacute;n de su cara. Abre la boca en una mueca de placer. El cuello arqueado empieza a humedec&eacute;rsele por el sudor.<\/p>\n<p>\u2015Ah&#8230; as&iacute; \u2015trata de articular la perrita en medio de los empujones\u2015, d&aacute;selo todo a tu putita.<\/p>\n<p>Ahora me muevo m&aacute;s r&aacute;pido. Me siento dur&iacute;simo dentro de ella. Quiero llegarle lo m&aacute;s adentro posible, follarla con rabia. Le suelto la melena y la agarro con fuerza de las caderas. De tanto en tanto, le azoto una nalga con fuerza. Los dedos dejan una marca rosada en la piel. Le vuelvo a agarrar la carne de las nalgas con los pu&ntilde;os, apretando, mientras la sigo penetrando con desesperaci&oacute;n. Veo que ella lleva una mano por debajo y vuelve a masajearse el co&ntilde;o. Empieza a emitir gemidos de placer. La vuelvo a sujetar del pelo y tiro hacia atr&aacute;s.<\/p>\n<p>\u2015Ya me tienes donde quer&iacute;as, &iquest;eh? \u2015le digo con rabia, sin dejar de penetrarla.<\/p>\n<p>\u2015Ay, s&iacute;, d&aacute;melo \u2015me dice con voz entrecortada\u2015, f&oacute;llate a tu perrita.<\/p>\n<p>Me vuelve loco. Estoy a punto de correrme. Empiezan a caerme algunas gotas de sudor por las sientes y por el pecho. Entonces ella echa un brazo hacia atr&aacute;s y me empuja el muslo, intenta detenerme.<\/p>\n<p>\u2015No, para \u2015me dice.<\/p>\n<p>\u2015&iquest;Que pare? \u2015le digo sin soltarle del pelo\u2015. Vaya, &iquest;ya est&aacute;s satisfecha, eh?<\/p>\n<p>\u2015No. Ahora por el culito \u2015me suelta con voz melosa.<\/p>\n<p>Un escalofr&iacute;o me recorre el cuerpo. Sus palabras me arrebatan. Tengo que hacer un esfuerzo para seguir con el juego, para pensar lo que le voy a decir. Le suelto la melena y descanso mis manos sobre su grupa.<\/p>\n<p>\u2015Vaya, ahora quieres por el culito, &iquest;eh, zorrita? \u2015le pregunto sin despegarme de ella.<\/p>\n<p>\u2015S&iacute;&#8230; ahora quiero por el culito \u2015me dice llev&aacute;ndose un dedo a la boca, girando su cara hacia atr&aacute;s, mir&aacute;ndome de reojo, como una ni&ntilde;a traviesa chupando una piruleta\u2015. M&eacute;tesela a tu perrita por el culo \u2015y termina la frase con una sonrisilla.<\/p>\n<p>Yo abro los ojos como platos. Tengo que controlar mi excitaci&oacute;n. Mis pulsaciones est&aacute;n desbocadas. Me despego de ella, me inclino hacia abajo y dejo caer un hilo de saliva sobre su ano. Lo recojo con el dedo &iacute;ndice y se lo embadurno. Se lo meto un poco, recojo m&aacute;s saliva y lo vuelvo a meter, agrand&aacute;ndolo. Escupo de nuevo, sigo embadurn&aacute;ndolo, se lo meto un poco m&aacute;s. Ahora ba&ntilde;o mi polla con m&aacute;s saliva y la apunto a la entrada. Empujo despacio. El glande se pierde dentro.<\/p>\n<p>\u2015&iexcl;Huy! \u2015dice la gata\u2015, duele.<\/p>\n<p>\u2015&iquest;Duele? \u2015pregunto imitando su tono mimoso.<\/p>\n<p>\u2015S&iacute;, s&iacute; duele, pero me gusta \u2015contin&uacute;a dici&eacute;ndome\u2015. M&aacute;s.<\/p>\n<p>\u2015&iquest;M&aacute;s? \u2015le digo sin dejar de empujar. Cuando la tengo casi toda dentro, le suelto\u2015: &iquest;As&iacute;?<\/p>\n<p>\u2015&iexcl;Ay!, s&iacute; \u2015dice quej&aacute;ndose, pero con tono de placer a la misma vez\u2015, as&iacute;, sigue.<\/p>\n<p>Yo empiezo a moverme despacio. Su culo se traga mi polla. La siento muy apretada, me da mucho gusto. La agarro de nuevo de las caderas y la penetro. Tras unos pocos movimientos, la saco y vuelvo a escupir en el ano. Se la ensarto otra vez, ella suelta otro quejido. Ahora se desliza mejor. Comienzo a moverme m&aacute;s r&aacute;pido. Me da much&iacute;simo gusto, no voy a aguantar mucho.<\/p>\n<p>\u2015Oh&#8230; s&iacute; \u2015comienza a gemir ella\u2015. Ay, c&oacute;mo duele&#8230; Qu&eacute; rico.<\/p>\n<p>Sus tetas se mueven con los empujones. Ella lleva una mano por debajo y se toca el co&ntilde;o con desesperaci&oacute;n. Sus dedos hacen ruido de chapoteos, est&aacute; empapada. Yo empiezo a jadear, estoy que exploto. Levanto mi cara hacia el techo, los ojos apretados, muri&eacute;ndome de gusto. Ella gime y empuja su culo contra m&iacute;, arrebatada. Su mano se agita sobre su co&ntilde;o. El olor de nuestros cuerpos lo inunda todo. Se corre como una loca, le tiemblan las piernas, agita su cabeza arriba y abajo, el pelo se le pega en la nuca, por el sudor. Yo me corro dentro de ella, mis manos se crispan sobre sus nalgas, apret&aacute;ndole la carne. Me descargo dentro de su culo, mi pelvis y mi est&oacute;mago se contraen, jadeo escandalosamente.<\/p>\n<p>Poco a poco los cuerpos se van ralentizando. Yo me dejo caer un poco sobre sus nalgas, respirando fatigado. Ella apoya las dos manos sobre el colch&oacute;n y baja su cabeza, exhausta. Su vientre se hincha y deshincha agitado. Se deja caer despacio hacia delante. Mi polla sale de su culo, venosa, el glande muy rojo. Me echo hacia atr&aacute;s, apoyando las manos sobre las s&aacute;banas. Mi vientre sube y baja, buscando ox&iacute;geno. Ella se echa de lado y se amodorra entre las s&aacute;banas. Cierra los ojos.<\/p>\n<p>Yo la miro de arriba abajo, con deseo. Veo que sonr&iacute;e, su cara apoyada sobre la almohada.<\/p>\n<p>\u2015&iquest;Ya est&aacute; satisfecha la se&ntilde;orita? \u2015le pregunto con retint&iacute;n, tratando de hablar mientras recupero el aliento.<\/p>\n<p>\u2015S&iacute; \u2015dice sin abrir los ojos y sin dejar de sonre&iacute;r\u2015. Ya puedes irte \u2015me suelta con desd&eacute;n.<\/p>\n<p>Vuelvo a sentir un chispazo dentro de m&iacute;. &laquo;Me la cargo&raquo;, pienso. Aprieto los dientes con deseo y niego con la cabeza, sin dejar de mirarla. Me siento en el borde de la cama y recojo con pereza los calzoncillos. Me los pongo. Luego, cojo los vaqueros y comienzo a meter un pie.<\/p>\n<p>\u2015Saluda a R&oacute;ber de mi parte \u2015dice finalmente, sin despegar la cabeza de la almohada.<\/p>\n<p>Yo dejo el pie en suspenso y giro hacia atr&aacute;s la cabeza. Noto que me enciendo por momentos. No puedo evitar que se me escape una sonrisa. Vuelvo a negar con la cabeza. Entonces s&eacute; que tengo que dejar de mirarla, porque si no tendr&eacute; que cancelar el partido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 \u2015&iquest;Ad&oacute;nde vas? \u2015&iquest;C&oacute;mo que ad&oacute;nde voy? \u2015le digo subi&eacute;ndome los calzoncillos, girando la cabeza y mir&aacute;ndola de reojo\u2015. Sabes que he quedado con R&oacute;ber. Tengo partido. Era domingo. Hab&iacute;amos tenido relaciones sexuales esa misma ma&ntilde;ana. Eran algo m&aacute;s de las diez, y yo comenzaba a vestirme, sentado a un lado de la cama. 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