{"id":25088,"date":"2020-08-07T22:00:00","date_gmt":"2020-08-07T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-07T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-07T22:00:00","slug":"nuestras-primeras-noches-juntos-segundo-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/nuestras-primeras-noches-juntos-segundo-dia\/","title":{"rendered":"Nuestras primeras noches juntos: Segundo d\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25088\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nuestro segundo d&iacute;a en Concepci&oacute;n comenz&oacute; a eso de mediod&iacute;a, ya que despu&eacute;s de llegar desde el departamento de Leo y Mario, y los polvos que hab&iacute;amos tirado, est&aacute;bamos un poco agotados. Por suerte las reuniones de ese d&iacute;a estaban canceladas y nos dieron el d&iacute;a libre. As&iacute; que ten&iacute;amos m&aacute;s tiempo para nosotros.<\/p>\n<p>Una vez que despertamos y volvimos a la conciencia, empezamos a conversar de lo sucedido la noche anterior con nuestros nuevos amigos. Por tu manera de hablar acerca de ellos, supe que lo hab&iacute;as pasado muy bien y que no estabas arrepentida de nada de los hab&iacute;amos hecho. Me contaste tambi&eacute;n de lo que hab&iacute;as sentido al besar por primera vez una vagina. El olor y sabor que sentiste te dej&oacute; marcada, yo siempre te lo hab&iacute;a pedido y siempre desviabas el tema, dici&eacute;ndome que eso no era lo tuyo. Pero Leo te debe haber llamado mucho la atenci&oacute;n para hacerla acabar con tu lengua en su cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a est&aacute;bamos recostados en la cama, desnudos y mientras me contabas, no pude controlar la erecci&oacute;n de mi pene, lo que aproveche&sbquo; para tocarlo y estimularlo, como nos gusta a menudo. Por tu parte, t&uacute; tambi&eacute;n te empezaste a tocar. Y as&iacute; estuvimos charlando y masturb&aacute;ndonos por cerca de una hora. Pero ya no aguant&aacute;bamos m&aacute;s, lo recordado nos hab&iacute;a calentado mucho y terminamos haciendo un rico 69. Esto nos sirvi&oacute; para oler y saborear nuestros sexos con los restos de acci&oacute;n de la noche anterior.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; la cantidad de fluido que vaciaste en mi boca, generalmente no botas tanto, pero esta vez fue una cantidad generosa y explosiva, que no dude en recibir, saborearla y tragarla. Lo que me dej&oacute; un rico gusto en mi garganta durante todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos ba&ntilde;amos y arreglamos para salir a comer algo. Aprovechamos un restaurante que estaba cerca del hotel. Nos pasaron la carta y ordenamos. Mientras llegaban los platos aprovechaste de ir al servicio. Yo esper&eacute; en la mesa con un sabroso pisco sour. No hab&iacute;an pasado ni 2 minutos y recibo un whatsapp tuyo. Me extra&ntilde;&oacute;, pero al leerlo entend&iacute; que tramabas, ya que me acord&eacute; de una de tus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>El mensaje dec&iacute;a que fuera al ba&ntilde;o de mujeres, que esperara al lado de la puerta. Le hice una se&ntilde;a al chico que nos estaba atendiendo, para que supiera que segu&iacute;amos en el restaurant y no nos hab&iacute;amos ido. Me acerque al lado de la puerta y sali&oacute; una mujer de su interior. Inmediatamente abriste la puerta y me agarraste para llevarme hacia el interior. Estabas sola y nos encerramos en el habit&aacute;culo del final del ba&ntilde;o. Ese era una de tus fantas&iacute;as que estaban pendientes. Nos besamos y desabrochaste mi pantal&oacute;n. Lubricaste mi pene con tu saliva y sin m&aacute;s tr&aacute;mite, me diste la espalda y te agachaste hacia adelante, permitiendo dejar tu sexo a mi disposici&oacute;n. Sin dudarlo entr&eacute; hasta el fondo de tu vagina y empec&eacute; a bombear, r&aacute;pido, descontrolado, sabiendo que en cualquier momento pod&iacute;a entrar alguien. Tus gemidos no tardaron en llegar y mi respiraci&oacute;n agitada generaba un ambiente muy caliente.<\/p>\n<p>A&uacute;n no acab&aacute;bamos cuando escuchamos entrar a alguien. El sonido de la puerta nos congel&oacute;, nos quedamos quietos, pero t&uacute; empezaste a moverte lentamente. Con tu movimiento mi pene entraba y sal&iacute;a de ti. Estuviste as&iacute; hasta que te hice saber que me iba a correr. En ese momento entra otra persona al ba&ntilde;o, pero t&uacute; segu&iacute;as movi&eacute;ndote. Yo ya no aguantaba. Creo que las dos mujeres que estaban en el ba&ntilde;o se percataron de lo que pasaba, porque se empezaron a re&iacute;r y a hacer algunos comentarios, pero eso no nos import&oacute;.<\/p>\n<p>Te saliste justo antes de que acabara y te llevaste mi pene a tu boca, para recibir toda la descarga. No se&sbquo; c&oacute;mo lo hiciste, pero no desperdiciaste nada de semen. Me imagino que no quer&iacute;as ensuciar tu ropa. Me besaste y salimos. Las dos mujeres ya no estaban, pero cuando regresamos a la mesa sentimos un par de miradas sobre nosotros, deben haber sido ellas. Pero a nosotros no nos import&oacute;, terminamos nuestro pisco sour y llegaron nuestros platos. Almorzamos tranquilamente y conversamos bastante. Nos re&iacute;mos de lo que hab&iacute;amos hecho y de haber podido cumplir una de tus fantas&iacute;as.<\/p>\n<p>El almuerzo estuvo muy entretenido, conversamos bastante, nos re&iacute;mos y nos sirvi&oacute; para recuperar energ&iacute;as perdidas. Despu&eacute;s de un bajativo, nos fuimos a caminar a un parque cercano, tomados de la mano como si reci&eacute;n fu&eacute;ramos novios. Sentados en una banca a media sombra, se nos acerca por detr&aacute;s una persona y nos asusta. Era Mario que andaba haciendo unas compras. Nos saludamos como grandes amigos y nos pregunta que planes ten&iacute;amos para la noche. T&uacute;, sin vacilar, le dices que nada, que lo mejor que podr&iacute;a suceder es pasarlas nuevamente los 4 juntos.<\/p>\n<p>Mario te mira, se acerca a ti y te susurra al o&iacute;do algo que no alcanc&eacute; a escuchar. No me quisiste contar en ese momento, que m&aacute;s tarde me enterar&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos despedimos, ya que a Mario le quedaban cosas que comprar todav&iacute;a. Nosotros nos regresamos al hotel y nos pusimos a dormir una merecida siesta. La necesit&aacute;bamos.<\/p>\n<p>A eso de las 20 horas escuch&oacute; que sales del ba&ntilde;o, ya estabas ba&ntilde;ada y te empezabas a vestir. Not&eacute; que te colocaste ese conjunto de ropa interior que te regal&eacute; para Navidad. Ese que me encanta como se trasluce y la tanga como se pierde entre tus nalgas. As&iacute; que me fui r&aacute;pidamente al ba&ntilde;o, me duch&eacute; y me vest&iacute; para la ocasi&oacute;n. Sab&iacute;a a lo que &iacute;bamos y lo que suceder&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando llegamos al departamento de Leo y Mario, me extra&ntilde;&oacute; escuchar m&aacute;s voces. Tocamos la puerta y Leo, muy radiante como siempre, nos saluda a ambos con un beso en la boca, suave y tierno. Nos hace pasar y nos presenta a una amiga de la infancia y a una prima de Mario, Julia y Remi. Julia, su amiga de la infancia, es una colorina de unos 32 a&ntilde;os, delgada y con buena delantera. Remi, prima de Mario, es de apenas unos 22 o 23 a&ntilde;os, muy sensual en su actuar y con unos labios muy sugerentes.<\/p>\n<p>En la cocina estaba Mario, preparando algunas cosas. Pero no estaba solo, estaba con un amigo llamado Crist&oacute;bal. Muy simp&aacute;tico, que enganch&oacute; inmediatamente con todos. Se notaba que ten&iacute;a mundo vivido, la manera de tratar a las mujeres y su simpat&iacute;a lo destacaban.<\/p>\n<p>Por un momento me imagin&eacute; que los planes de Mario y Leo hab&iacute;an cambiado y que terminar&iacute;amos cantando karaoke, pero fue en ese momento cuando me dijiste lo que Mario te hab&iacute;a susurrado durante la tarde&#8230; &quot;prep&aacute;rense porque van m&aacute;s amigos y vamos a tener una rica org&iacute;a&#8230;&quot;. Te mire y solo me cerraste un ojo, me diste un beso en la mejilla y te fuiste a conversar con las chicas. Yo por mi parte me qued&eacute; ayudando a Mario y Crist&oacute;bal a servir los tragos y los entremeses que ten&iacute;a en el horno.<\/p>\n<p>Una vez todo estuvo servido, nos acercamos hacia donde estaban ustedes. Nos acomodamos en el living y partimos contando distintas historias. Obviamente nos preguntaron si est&aacute;bamos casados o solo &eacute;ramos novios. Nuestra respuesta fue al un&iacute;sono&#8230; &quot;somos amantes&quot;. Obviamente todos se rieron y nos comenzaron a interrogar de muchas cosas. Pero el ambiente estaba muy suelto y a medida que se vaciaban las botellas de licor, el tono de la conversaci&oacute;n sub&iacute;a. Cada vez m&aacute;s hot y con provocaciones de todos hacia todos.<\/p>\n<p>Cuando fuiste al ba&ntilde;o, Julia te acompa&ntilde;&oacute; y Remi se sent&oacute; a mi lado. Tardaste un poco m&aacute;s de la cuenta, lo que Remi parece sab&iacute;a iba a suceder. Porque su mano estuvo en mi pierna todo el rato. En un momento me cont&oacute; al o&iacute;do que t&uacute; y yo le gust&aacute;bamos como pareja y que nos quer&iacute;a conocer m&aacute;s. Me cont&oacute; que le excitaban las parejas que eran amantes. Cuando regresaste del ba&ntilde;o, ven&iacute;as algo colorada, pero feliz. Y estabas de la mano con Julia. Todos lo notaron y comenzaron a festejar y aplaudir. Julia te mira y se besan frente a todos. Se nota que fue un beso h&uacute;medo.<\/p>\n<p>Miro a Remi y ella se sienta a sobre mis piernas, mir&aacute;ndome de frente y me comienza a comer el cuello. Miro de reojos y veo a Leo sac&aacute;ndole la camisa a Crist&oacute;bal, mientras Mario te abrazaba desde atr&aacute;s, quedando t&uacute; al medio de Julia y Mario.<\/p>\n<p>Remi me despoj&oacute; r&aacute;pidamente de mi ropa, lo primero que hizo fue llevarse mi pene a su boca. Era una maestra en el arte del sexo oral. Luego se puso de espaldas, apoyada en el sill&oacute;n, y me dej&oacute; penetrarla analmente. Se notaba que ten&iacute;a experiencia, ya que no cost&oacute; nada que entrara. No estaba con cond&oacute;n puesto, pero a ella no le import&oacute;. Me pidi&oacute; que acabara dentro de ella, lo que hice gustoso. Con sus gemidos y movimientos, mi eyaculaci&oacute;n fue a borbotones. Restos de semen sal&iacute;an de su ano, pero r&aacute;pidamente llegaste para no desperdiciar nada.<\/p>\n<p>Mientras me besabas, compartiendo ese semen que minutos antes hab&iacute;a depositado en el ano de Remi, ella por su parte, limpiaba mi pene con su boca, sin dejar rastro alguno.<\/p>\n<p>Volviste con Julia, que ya desde tu ida al ba&ntilde;o te ten&iacute;a loca. Entre ella y Mario te desvistieron. Tu encaje dej&oacute; a todos locos, ya que llamaba mucho la atenci&oacute;n. Te pusieron en cuatro. Julia debajo tuyo lista para un 69 y Mario te empez&oacute; a bombear desde atr&aacute;s. Los sonidos de tus nalgas con el cuerpo de Mario, eran como aplausos del p&uacute;blico. Por su parte, Julia, en la posici&oacute;n privilegiada que ten&iacute;a, jugaba con tu sexo y las bolas de Mario. Muy pronto acabaste, Mario tambi&eacute;n. Ambos rendidos del rico sexo que hab&iacute;an tenido. Julia aprovech&oacute; de tragar todo el semen que sali&oacute; de tu vagina. T&uacute; gozabas con eso.<\/p>\n<p>El olor a sexo era indescriptible. Nunca hab&iacute;amos probado tanto semen ni jugos de otras personas. Todo lo que saboreabas lo compart&iacute;as conmigo. Yo hice lo mismo contigo.<\/p>\n<p>Nos re&iacute;mos, gozamos y disfrutamos mucho. Perdimos noci&oacute;n de la hora. Perdimos control de nuestros cuerpos y de nuestros orgasmos.<\/p>\n<p>Cuando despert&eacute; ya era de d&iacute;a. T&uacute; solo con la camisa de Crist&oacute;bal, nada para abajo. Me contaste que no encontraste tu conjunto de ropa interior, seguro alguna de la chicas se lo llev&oacute;. De la habitaci&oacute;n de Leo y Mario, escuchamos gemir a Crist&oacute;bal, nos asomamos y ambos due&ntilde;os de casa se estaban comiendo su gran pene. Pero eso es otra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Nuestro segundo d&iacute;a en Concepci&oacute;n comenz&oacute; a eso de mediod&iacute;a, ya que despu&eacute;s de llegar desde el departamento de Leo y Mario, y los polvos que hab&iacute;amos tirado, est&aacute;bamos un poco agotados. Por suerte las reuniones de ese d&iacute;a estaban canceladas y nos dieron el d&iacute;a libre. As&iacute; que ten&iacute;amos m&aacute;s tiempo para nosotros. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15744,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25088","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15744"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25088\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}