{"id":25111,"date":"2020-08-08T22:00:00","date_gmt":"2020-08-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-08T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-08T22:00:00","slug":"cuckold-1-una-experiencia-humillante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuckold-1-una-experiencia-humillante\/","title":{"rendered":"Cuckold (1): Una experiencia humillante"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25111\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">10<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eran casi las doce de la noche. No s&eacute; por qu&eacute; hab&iacute;amos elegido ese horario, justo cuando termina un d&iacute;a y comienza otro. Quiz&aacute; lo hicimos como una analog&iacute;a de lo que nos pasaba como pareja: termin&aacute;bamos con una etapa para empezar otra. Lo que no sab&iacute;amos era si esta nueva etapa servir&iacute;a para afianzar nuestro v&iacute;nculo o simplemente terminar&iacute;a por romper el delgado hilo que todav&iacute;a nos manten&iacute;a unidos.<\/p>\n<p>Camila estuvo encerrada en el ba&ntilde;o durante una hora, y luego otro tanto en el cuarto. Yo me hab&iacute;a dado una ducha y en cinco minutos estaba listo. Me calc&eacute; una camisa nueva, bien planchada, y un pantal&oacute;n chup&iacute;n de gabardina gris. La esper&eacute;, y en cierto punto creo que era mejor que se quedara en el cuarto hasta el &uacute;ltimo momento. Esperar junto a ella podr&iacute;a ser una tortura.<\/p>\n<p>Se vino para la sala de estar cuando faltaban cinco minutos para los doce. Llevaba un vestido floreado bastante casual, que dejaba ver lo justo y necesario. Sus mayores atributos estaban en sus piernas, que con los a&ntilde;os de perseverante running fueron cobrando una forma digna de una modelo. El vestido le llegaba bastante por encima de las rodillas y dejaba ver parte de esas deliciosas gambas que tanto admiraba; y el escote era bastante humilde, s&oacute;lo dejaba al desnudo parte de su piel. Los pechos estaban completamente cubiertos. De todas formas no eran muy grandes: dos manzanitas con botoncitos parados. Su cabello ondulado estaba recogido.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; con nerviosismo, mostrando sus perfectos dientes blancos.<\/p>\n<p>&mdash;Ay estoy nerviosa. &mdash;dijo.<\/p>\n<p>Camila tiene una belleza que puede resultar imposible de resistir, ya que es una belleza sutil, que en principio pasa desapercibida. De hecho, quien la viera en otra situaci&oacute;n, no tan producida como en ese momento, no reparar&iacute;a en ella. Sin embargo es la clase de chicas que siempre tiene varios pretendientes al acecho. Su actitud amable y relajada, y el hecho de no ser extremadamente sensual, generan en los hombres la confianza suficiente como para creer que ser&iacute;a f&aacute;cil seducirla.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo luch&eacute; contra mis celos, pero, con tal de salvar nuestro noviazgo, desde hace tiempo que me trago mi orgullo y mi desconfianza.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute;s preciosa &mdash;le dije, con voz temblorosa.<\/p>\n<p>En su mirada pude ver la complicidad que nos mantuvo juntos los &uacute;ltimos meses.<\/p>\n<p>Me abraz&oacute;. Yo sent&iacute; c&oacute;mo mi coraz&oacute;n se encog&iacute;a al sentir el calor de su cuerpo pegado al m&iacute;o. Su cuello desped&iacute;a un olor a perfume delicioso. La mir&eacute; atentamente. Su nariz prominente era, quiz&aacute;, su &uacute;nico defecto f&iacute;sico. Pero lo cierto es que combina bien con su rostro de labios gruesos y ojos marrones de mirada profunda. Bes&eacute; su boca. Nuestras miradas no se despegaban.<\/p>\n<p>&mdash;Acordate de todo lo que hablamos. Si no&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No me lo repitas. &mdash;La interrump&iacute;&mdash;. En serio, no hace falta.<\/p>\n<p>Y era cierto. Hab&iacute;amos hablado de ello muchas veces, y de manera detallada. No val&iacute;a la pena volver a lo mismo.<\/p>\n<p>Camila me sonri&oacute;. Creo que hab&iacute;a algo de l&aacute;stima en su mirada.<\/p>\n<p>Entonces son&oacute; el timbre.<\/p>\n<p>&mdash;Yo abro &mdash;dije, aferr&aacute;ndome a una de las pocas cosas sobre la que ten&iacute;a control.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s y Santiago estaban al otro lado de la puerta. Los hice pasar.<\/p>\n<p>&mdash;C&oacute;mo and&aacute;s chab&oacute;n. &mdash;Salud&oacute; Tom&aacute;s, exageradamente efusivo.<\/p>\n<p>Era un rubio de ojos azules, muy alto y bastante delgado. Llevaba el pelo corto. Creo que tiene veinticinco a&ntilde;os o algo as&iacute;. Yo sab&iacute;a que era m&uacute;sico. Camila lo conoc&iacute;a de alguna p&aacute;gina de internet y varias veces me hab&iacute;a hablado de &eacute;l, sin que yo le diera mucha importancia. Nunca me gustaron esos m&uacute;sicos indies que escriben cualquier cosa y se dicen artistas.<\/p>\n<p>El otro era amigo de Tom&aacute;s. Ten&iacute;a el pelo bastante largo y la barba frondosa. Era un poco mayor que Tom&aacute;s, treinta a&ntilde;os quiz&aacute;.<\/p>\n<p>Camila se hab&iacute;a mantenido atr&aacute;s. Cuando los muchachos terminaron de saludarme, se acercaron a ella. Tom&aacute;s le dio un beso en la mejilla, agarr&aacute;ndola de la cintura. Mi novia enrojeci&oacute; levemente.<\/p>\n<p>&mdash;Mucho gusto &mdash;dijo despu&eacute;s, cuando salud&oacute; a Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, por fin nos conocemos. &mdash;dijo este &uacute;ltimo, sosteni&eacute;ndole la mirada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quieren tomar algo? &mdash;Pregunt&oacute; ella.<\/p>\n<p>&mdash;Una cerveza estar&iacute;a bien. &mdash;dijo Tom&aacute;s&mdash;. Te ayudo &mdash;Agreg&oacute; despu&eacute;s, y fue detr&aacute;s de mi novia a la cocina.<\/p>\n<p>Acompa&ntilde;&eacute; a Santiago al living. De la cocina escuch&eacute; una carcajada de Camila que me hel&oacute; la sangre.<\/p>\n<p>Al rato volvieron con una botella de cerveza artesanal y cuatro vasos.<\/p>\n<p>Camila se sent&oacute; a mi lado. Los visitantes quedaron en frente nuestro, en otro sof&aacute;.<\/p>\n<p>Tengo que reconocer que siempre tuve una faceta prejuiciosa. Nunca me cayeron bien los &ldquo;chetos&rdquo; de Capital. Camila tambi&eacute;n era de ah&iacute;, y mi condici&oacute;n de ciudadano del conurbano siempre caus&oacute; cierta rispidez entre nosotros. Aunque nunca lo hab&iacute;amos hablado, ser de una condici&oacute;n sociocultural diferente, a veces era un problema. Yo siempre me sent&iacute; inseguro con este tipo de personas, siempre tan cancheras y sofisticadas.<\/p>\n<p>Hubo unos cuantos segundos de tenso silencio. Hasta que Santiago rompi&oacute; el hielo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;A qu&eacute; te dedic&aacute;s? &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Me pareci&oacute; una pregunta tonta, pero al menos dijo algo.<\/p>\n<p>&mdash;Contratista. &mdash;contest&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; copado &mdash;dijo.<\/p>\n<p>Me dieron ganas de preguntarle qu&eacute; ten&iacute;a de copado ser contratista, pero me contuve.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s llen&oacute; los vasos de cerveza, mientras cruzaba miradas con Cami.<\/p>\n<p>&mdash;Che creo que no te dije &mdash;coment&oacute; dirigi&eacute;ndose a mi novia&mdash;, felicidades por tu nuevo trabajo. Creo que el otro d&iacute;a cuando me lo comentaste no te felicit&eacute;, soy un colgado.<\/p>\n<p>&mdash;No pas&aacute; nada, todo bien. Gracias &mdash;contest&oacute; ella, mir&aacute;ndome a m&iacute;, como esperando que yo agregue algo.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Hace mucho que viven ac&aacute;? Es un lindo barrio. &mdash;Pregunt&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;En realidad ac&aacute; vivo yo sola &mdash;aclar&oacute; Camila, bebiendo un trago de birra&mdash;. Aunque &eacute;l viene muy seguido &mdash;. Agreg&oacute;, dirigi&eacute;ndose a m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Che, que buena colecci&oacute;n de libros tienen. No sab&iacute;a que te gustaba leer Cami &mdash;coment&oacute; Tom&aacute;s, mirando el mueble que estaba contra la pared.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, me encanta. Y a Marce tambi&eacute;n &mdash;contest&oacute; ella, intentando incluirme en la charla. Pero &eacute;l no dio la menor importancia a ese detalle.<\/p>\n<p>&mdash;Mir&aacute; vos, tantas veces que hablamos y no sab&iacute;a que tambi&eacute;n compart&iacute;amos el gusto por la literatura.<\/p>\n<p>&mdash;Una cosa m&aacute;s para que charlen &mdash;dijo Santiago, mir&aacute;ndome de reojo, como para ver mi reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Yo s&oacute;lo atin&eacute; a tragar saliva.<\/p>\n<p>&mdash;Y &iquest;hace mucho que est&aacute;n de novios? &mdash;Pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Tres a&ntilde;os &iquest;no? &mdash;dijo Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, tres a&ntilde;os. &mdash;dije yo.<\/p>\n<p>&mdash;Demasiado tiempo. &mdash;Acot&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>La conversaci&oacute;n sigui&oacute; por un rato, siempre con cosas banales. Cami les recomend&oacute; ver &ldquo;Dark&rdquo; en Netflix. Tom&aacute;s habl&oacute; de su m&uacute;sica, mientras mi novia lo miraba con ojos brillosos. Santiago observaba las piernas de Camila, sin disimular su admiraci&oacute;n. De repente, este &uacute;ltimo dijo, habl&aacute;ndome a m&iacute;:<\/p>\n<p>&mdash;Tomy me dijo que no vas a participar Marcelo. &iquest;Todav&iacute;a pens&aacute;s as&iacute;?<\/p>\n<p>Se hizo un silencio profundo y violento. Sent&iacute; c&oacute;mo Camila daba una larga exhalaci&oacute;n. La mir&eacute;. Ten&iacute;a la cabeza gacha.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, igual, si despu&eacute;s cambi&aacute;s de opini&oacute;n, no pasa nada. &mdash;Aclar&oacute; Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Pero es mejor saberlo de antes &mdash;dijo Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;No, no se preocupen, no voy a participar.<\/p>\n<p>&mdash;Joya, todo bien.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a traer otra cerveza &mdash;dijo Camila.<\/p>\n<p>&mdash;Che as&iacute; que conocieron Jujuy, es un hermoso lugar. &mdash;coment&oacute; Tom&aacute;s&mdash; La quebrada de Humahuaca es una obra de arte.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute; &mdash;contest&eacute;, con desgano.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Camila volvi&oacute; con la cerveza. Pero en lugar de sentarse a mi lado, se puso en medio de ellos. Mi coraz&oacute;n empez&oacute; a latir aceleradamente. Me di cuenta que ten&iacute;a m&iacute;as manos cerradas en un pu&ntilde;o, sobre mi regazo, y me transpiraban los dedos.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;De qu&eacute; hablaban? &mdash;pregunt&oacute; Cami, tratando de disimular su creciente nerviosismo con una sonrisa forzada.<\/p>\n<p>&mdash;Del norte &mdash;dijo Tom&aacute;s &mdash;yo fui hace un par de a&ntilde;os y me enamor&eacute; &mdash;agreg&oacute;, mirando fijamente a mi chica.<\/p>\n<p>&mdash;Ay s&iacute;, es incre&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Camila no termin&oacute; la frase. Tom&aacute;s arrim&oacute; su cara, con rapidez, y le comi&oacute; la boca de un beso. Ella retrocedi&oacute; por instinto. Su espalda qued&oacute; pegada contra el respaldo del sof&aacute;. Los mir&eacute;, boquiabierto. Tom&aacute;s redobl&oacute; la apuesta. La agarr&oacute; de la cintura y la bes&oacute; de nuevo. Esta vez Cami cedi&oacute;. Rode&oacute; con sus brazos el cuello de Tom&aacute;s y correspondi&oacute; al beso con un hambre que hizo que el alma se me cayera al piso.<\/p>\n<p>Cuando la escena termin&oacute;, Cami me mir&oacute;. Yo no pod&iacute;a articular palabra.<\/p>\n<p>&mdash;Marcelo &iquest;te gusta que te humillen? &mdash;pregunt&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; &mdash;dije, desconcertado.<\/p>\n<p>&mdash;A algunos les gusta que los humillen.<\/p>\n<p>&mdash;No s&eacute;. No. Creo que no.<\/p>\n<p>Santiago agarr&oacute; de la barbilla a Camila. La hiso girar hacia &eacute;l. Ella se acerc&oacute;. Lo miraba con cierta incertidumbre. Santiago le susurr&oacute; algo al o&iacute;do y ella solt&oacute; una risa nerviosa.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; le dijiste? &mdash;reclam&eacute; saber.<\/p>\n<p>Santiago me mir&oacute;, con desd&eacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Le dije que es mucha mujer para un salame como vos.<\/p>\n<p>Sent&iacute; que mi sangre herv&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Menti&hellip;&mdash;Cami quiso advertirme que lo que me dijo Santiago era una broma, pero este la acall&oacute; con un beso.<\/p>\n<p>Era demasiado extra&ntilde;o ver c&oacute;mo los labios de mi novia se mov&iacute;an, apasionados, y su lengua sal&iacute;a y se tocaba con la de ese tipo barbudo. Lo hac&iacute;a con una naturalidad que me espantaba.<\/p>\n<p>Santiago le susurr&oacute; otra cosa al o&iacute;do. Esta vez fue una frase muy larga. Mi novia me mir&oacute; con verg&uuml;enza, y luego lo mir&oacute; a &eacute;l. No me molest&eacute; en preguntarle qu&eacute; le dijo, seguramente s&oacute;lo me ganar&iacute;a otra de sus gastadas.<\/p>\n<p>&mdash;La tres &mdash;dijo Camila, contestando alguna pregunta quiz&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Escuchaste Tomy? &mdash;dijo Santiago a su amigo.<\/p>\n<p>&mdash;Perfecto &mdash;contest&oacute; este.<\/p>\n<p>Los dos se arrimaron a ella, quedando pegados a su cuerpo. Camila estaba atrapada entre los dos cuerpos. Tom&aacute;s le dio un beso, mientras Santiago le daba un chup&oacute;n en el cuello. Me sent&iacute; indignado al darme cuenta de que mi novia llevar&iacute;a la marca de ese chup&oacute;n por un par de d&iacute;as.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s empez&oacute; a masajear la peque&ntilde;a teta de mi novia, haciendo movimientos circulares con la palma de la mano. Santiago desliz&oacute; la mano, lentamente, hasta la rodilla de Camila. Ella ten&iacute;a los ojos cerrados. Una sonrisa se le dibujaba en la cara, ya que sent&iacute;a algo de cosquillas en el cuello. Abri&oacute; los ojos y me mir&oacute;, expectante.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de regalarle una sonrisa, pero mis labios temblaban tanto como el resto de mi cuerpo, y s&oacute;lo pude hacer un gesto grotesco. Sin embargo, asent&iacute; con la cabeza, con vehemencia.<\/p>\n<p>Los dedos de Santiago se mov&iacute;an lentamente sobre los muslos de mi novia, con la paciencia que tiene el que sabe que no habr&aacute; nada que le impida llegar a su meta. De repente, ya se encontraban debajo de la tela floreada del vestido. Tom&aacute;s la besaba con una ternura inmensa, como si fuese su verdadero novio. La mano de Santiago se perdi&oacute;, al fin, en la entrepierna de Cami. &Eacute;l me mir&oacute;, mientras hac&iacute;a movimientos ah&iacute; adentro. Despu&eacute;s de un rato retir&oacute; la mano, pero con ella agarraba la bombacha rosa que hasta hace unos segundos llevaba puesta mi novia.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; que haya elegido esa prenda para esa noche. S&oacute;lo usaba ese color en navidad. Supongo que lo hizo por tratarse de una noche especial.<\/p>\n<p>Santiago revole&oacute; la bombacha y la tir&oacute; hacia donde yo estaba.<\/p>\n<p>&mdash;Guardatelo de recuerdo &mdash;dijo&mdash;. Un suvenir de tu debut como cornudo.<\/p>\n<p>Sin pensarlo, la agarr&eacute;, la dobl&eacute; en cuatro y me la met&iacute; en el bolsillo del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s c&oacute;moda ac&aacute;, o prefer&iacute;s ir al cuarto? &mdash;Pregunt&oacute; Tom&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Yo estoy bien &mdash;contest&oacute; ella, tal vez pensando m&aacute;s en mi comodidad que en la suya, ya que en el cuarto deber&iacute;a sentarme en una peque&ntilde;a silla&mdash;. Pero como ustedes quieran &mdash;agreg&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ac&aacute; est&aacute; bien &mdash;dijo Santiago. Le hizo un gui&ntilde;o a Tom&aacute;s, y este asinti&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Santiago se puso de pie, y se coloc&oacute; en uno de los laterales del sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ven&iacute; flaquita. Ac&aacute; ten&eacute;s lo que quer&iacute;as. &mdash;dijo, desabroch&aacute;ndose el cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que Camila iba a mirarme, buscando mi aprobaci&oacute;n nuevamente. Pero se acerc&oacute; a donde estaba &eacute;l.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s la agarr&oacute; de las piernas, y ella acompa&ntilde;&oacute; el movimiento, extendiendo su cuerpo, el cual qued&oacute; boca abajo. Como el sof&aacute; no era tan grande, sus piernas quedaron apoyadas sobre el apoyabrazos y sus pies en el aire.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se sac&oacute; la remera. A pesar de ser delgado, ten&iacute;a un f&iacute;sico admirable, tipo nadador: su cintura delgada y sus hombros anchos hac&iacute;an que la parte superior de su cuerpo fuera casi triangular, y su abdomen era plano y marcado.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en el borde del sof&aacute;, apoy&oacute; la mano sobre las piernas de mi chica, y frot&oacute; con vehemencia, hasta meterse debajo del vestido. Entonces vi c&oacute;mo la mano se mov&iacute;a, masajeando el culo desnudo de Camila.<\/p>\n<p>Ella no esper&oacute; a que Santiago desabroche el pantal&oacute;n, sino que lo hizo por &eacute;l. Su boca se abri&oacute;, como asombrada, cuando vio el bulto enorme. Luego le baj&oacute; el b&oacute;xer. Una poderosa pija venosa qued&oacute; frente a ella, a cent&iacute;metros de sus labios.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s le levant&oacute; el vestido. Las nalgas de Camila quedaron expuestas. Le dio un beso en el culo. Santiago apoy&oacute; una mano sobre la cabeza de ella, y empuj&oacute;.<\/p>\n<p>Camila, al tiempo que se aferraba a ese tronco grueso, abri&oacute; la boca. La verga entr&oacute; lentamente. Vi con claridad c&oacute;mo la lengua de mi novia, hecha agua, daba el primer leng&uuml;etazo al glande. Santiago gimi&oacute;. Camila lo masturbaba mientras se la chupaba. &Eacute;l cerr&oacute; los ojos y arque&oacute; la espalda, embriagado de placer.<\/p>\n<p>No necesitaba verlo para saber que le estaba pasando bien. Si mi novia ten&iacute;a un talento, era saber chupar una verga. Lo estaba haciendo igual a como me lo hac&iacute;a a m&iacute;. Primero frot&oacute; con vehemencia la cabeza, llen&aacute;ndola de saliva. Luego se la trag&oacute; casi entera, y despu&eacute;s de nuevo en la cabeza, generando ese placer tan intenso que es dif&iacute;cil de soportar por mucho tiempo. Santiago ten&iacute;a los test&iacute;culos tan frondosos como su rostro. Ella los masajeaba mientras se llevaba una y otra vez la verga de aquel tipo que acababa de conocer a la boca.<\/p>\n<p>Mientras tanto Tom&aacute;s le com&iacute;a el culo. Estaba en una posici&oacute;n en la que me permit&iacute;a ver todo con lujo de detalle. Su lengua se meti&oacute; entre las nalgas de Cami, y frot&oacute; el ano con ella. Por momentos Camila paraba de mam&aacute;rsela al otro, para girar y observar c&oacute;mo el otro le devoraba el orto. Supongo que era una imagen que quer&iacute;a guardar de recuerdo.<\/p>\n<p>Pero Santiago enseguida la llamaba para que contin&uacute;e con su tarea, a lo que ella acud&iacute;a sin chistar.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se desnud&oacute; por completo. Agarr&oacute; un preservativo que guardaba en su pantal&oacute;n. Se subi&oacute; al sof&aacute; y se puso encima de ella.<\/p>\n<p>&mdash;No te la cojas hasta que te lo pida. &mdash;dijo Santiago.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s esper&oacute; con su larga y delgada verga. Camila me mir&oacute; y luego susurr&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Cogeme.<\/p>\n<p>&mdash;Ped&iacute;selo por favor. &mdash;Orden&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;Cogeme por favor. &mdash;Exclam&oacute; ella en voz alta.<\/p>\n<p>Tom&aacute;s se acomod&oacute; y le enterr&oacute; la verga. Cami gimi&oacute;, y Santiago aprovech&oacute; para meterle de nuevo la pija en la boca.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute; lo h&aacute;bil que era mi novia. Tom&aacute;s la ensartaba con potencia, pero ella no se separaba de la pija del otro, y no paraba de estrujarla y lamerla. De apoco, su mirada de chica de clase media, bien educada, y de una familia chapada a la antigua, era reemplazada por una cara de viciosa adicta al semen.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvieron cogiendo frente a mis ojos. Media hora quiz&aacute;. Pero no cabe duda de que duraron mucho m&aacute;s de lo que yo jam&aacute;s dur&eacute;. Camila acab&oacute; dos veces mientras su delgado cuerpo era sacudido por Tom&aacute;s. Este, a su vez, explot&oacute; en un intenso orgasmo que exterioriz&oacute; con un grito salvaje.<\/p>\n<p>Al rato Santiago lleg&oacute; a su l&iacute;mite.<\/p>\n<p>Cami abri&oacute; la boca, sac&oacute; la lengua y comenz&oacute; a moverla mientras &eacute;l se masturbaba. Nunca la hab&iacute;a visto hacer ese gesto, pero no era m&aacute;s que un detalle un poco grotesco en esa noche alocada.<\/p>\n<p>El visitante larg&oacute; tres chorros de semen, pero muy poco fue a parar adentro de la boca. La mayor&iacute;a qued&oacute; resbal&aacute;ndose sobre su p&oacute;mulo, y otro tanto ensuci&oacute; su pelo.<\/p>\n<p>&mdash;Mostrale a tu novio c&oacute;mo qued&oacute; tu cara. &mdash;dijo Santiago. Ella me mir&oacute; con verg&uuml;enza luego neg&oacute; con la cabeza.&mdash; Haceme caso &mdash;Agreg&oacute; &eacute;l&mdash;. A &eacute;l le va a gustar. Ac&eacute;rcate y mostrale.<\/p>\n<p>Camila me mir&oacute;, interrogante. Yo no dije nada. Ni que s&iacute;, ni que no.<\/p>\n<p>Santiago la agarr&oacute; de la mu&ntilde;eca. Me pareci&oacute; notar que a Tom&aacute;s no le gustaba la actitud de su secuaz, pero no dijo nada. El otro la acerc&oacute; a m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Mirala de cerca &mdash;dijo. Apoy&oacute; su mano sobre el hombro de Camila e hiso presi&oacute;n. Ella se arrodill&oacute;.&mdash; Mir&aacute; como qued&oacute; la puerca. &iquest;Por qu&eacute; no la ayud&aacute;s a limpiarse?<\/p>\n<p>&mdash;Dale mi amor &mdash;dijo ella&mdash;. Hac&eacute; lo que vos quieras. Esto es por los dos.<\/p>\n<p>El semen que hab&iacute;a quedado en su p&oacute;mulo ahora colgaba de su barbilla. Hac&iacute;a una sonrisa forzada que convert&iacute;a la escena en m&aacute;s bizarra de lo que ya era.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; la bombacha que me hab&iacute;a guardado en el bolsillo, y la frot&eacute; en su rostro, hasta dejarlo limpio. Luego la volv&iacute; a doblar y la guard&eacute;.<\/p>\n<p>Santiago acarici&oacute; la cabeza de Cami con ternura.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Por qu&eacute; no vas a buscar otra cerveza? &mdash;le dijo.<\/p>\n<p>Ella se acomod&oacute; el vestido y se fue a la cocina. Los hombres se sentaron. Quedamos un rato en silencio. Camila tardaba. Creo que antes de ir por la cerveza fue al ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute;? &mdash;Pregunt&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute; todo bien? &mdash;inquiri&oacute; Tom&aacute;s, quien estaba aun completamente desnudo, aunque tuvo la delicadeza de apoyar su trasero en su pantal&oacute;n, el cual hab&iacute;a extendido en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Fue muy intenso &mdash;contest&eacute;&mdash;. Es dif&iacute;cil decir otra cosa ahora.<\/p>\n<p>&mdash;Pero no te molesta que nos sigamos comiendo a tu mujer &iquest;no?<\/p>\n<p>&mdash;Mientras ella est&eacute; de acuerdo, hagan lo que quieran.<\/p>\n<p>Camila volvi&oacute; con la cerveza. Me sorprendi&oacute;, y un poco me indign&oacute;, que aceptase el papel de sumisa con tanta facilidad. Pero supongo que cuando a una mujer la hacen gozar, es capaz de hacer muchas concesiones.<\/p>\n<p>&mdash;Y a vos Cami &iquest;Qu&eacute; te pareci&oacute; la experiencia?<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; se yo, es muy raro.<\/p>\n<p>&mdash;As&iacute; que Marcelo sabe que te hab&iacute;as chapado a Tomy.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, me lo cont&oacute;. &mdash;respond&iacute; yo por ella.<\/p>\n<p>&mdash;Me imagino que por ah&iacute; viene la mano &mdash;coment&oacute; Santiago&mdash; Una cosa es que te hagan cornudo por la espalda, y otra muy distinta es que vos lo consientas. La misma historia de siempre. Sentir que ten&eacute;s el control sobre la infidelidad te hace sentir m&aacute;s seguro &iquest;no?<\/p>\n<p>Qued&eacute; pensativo un rato. Todo lo que dec&iacute;a Santiago parec&iacute;a que era para sacarme de mis casillas. Pero no pod&iacute;a negar que algo de raz&oacute;n ten&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;No lo pens&eacute; tan intelectualmente, pero puede que est&eacute;s en lo cierto.<\/p>\n<p>&mdash;No te preocupes Marcelo &mdash;dijo Tom&aacute;s&mdash;. Si te va eso de ser cornudo, est&aacute; todo bien. Adem&aacute;s, esto queda ac&aacute;, entre nosotros cuatro.<\/p>\n<p>&mdash;Obvio &mdash;afirm&oacute; Santiago, y luego, mirando a mi novia agreg&oacute;&mdash;: Cami, ponente en bolas.<\/p>\n<p>Camila se hab&iacute;a sentado a mi lado nuevamente. Sentir su olor a sudor y a semen me generaba una sensaci&oacute;n indescriptiblemente morbosa.<\/p>\n<p>Se par&oacute;, se despoj&oacute; del vestido y luego del corpi&ntilde;o.<\/p>\n<p>&mdash;Que rica piba. &mdash;coment&oacute; Santiago.<\/p>\n<p>&mdash;Gracias &mdash;dijo ella.<\/p>\n<p>&mdash;Ven&iacute;. Marcelo no te va a coger hoy.<\/p>\n<p>Camila fue al encuentro de los corneadores. Se sent&oacute; entre ellos. Tom&aacute;s acarici&oacute; su rostro. Ella sonri&oacute;. Parec&iacute;a haber una conexi&oacute;n que iba m&aacute;s all&aacute; de lo sexual entre ellos, y eso me molestaba mucho m&aacute;s que todo lo que le acababan de hacer frente a mis narices. Le dijo algo al o&iacute;do. Nunca odi&eacute; tanto los susurros como en esa noche. Pero aun as&iacute;, ansiaba mirar c&oacute;mo se cog&iacute;an a mi novia nuevamente.<\/p>\n<p>Ella masaje&oacute; la verga de Tom&aacute;s, la cual estaba toda pegoteada y largaba un olor que hasta yo sent&iacute;a. Enseguida se puso dura. Camila se inclin&oacute; y comenz&oacute; a chuparla. Santiago le magreaba el culo. Luego ella dej&oacute; de mamarla, se par&oacute;, y camin&oacute; hasta la puerta. Tom&aacute;s la sigui&oacute; con la pija como m&aacute;stil. Camila apoy&oacute; sus manos en la puerta y separ&oacute; las piernas. &Eacute;l se puso otro preservativo. La agarr&oacute; de las caderas. Bes&oacute; su hombro y se meti&oacute; adentro suyo, con dulzura.<\/p>\n<p>Sus movimientos fueron de apoco, cada vez m&aacute;s intensos. Cami ara&ntilde;aba la madera y gem&iacute;a como una posesa. Algunos de los vecinos podr&iacute;an escucharla, y si hab&iacute;an visto entrar a los visitantes, sus mentes podridas los har&iacute;an especular historias muy cercanas a la realidad.<\/p>\n<p>Cuando Tom&aacute;s acab&oacute;, Santiago fue por su turno. Este &uacute;ltimo se la cogi&oacute; con un salvajismo que solo vi en algunas pel&iacute;culas pornogr&aacute;ficas. Sus test&iacute;culos chocaban con las nalgas de mi chica cuando su sexo se enterraba por completo. Ella qued&oacute; con el torso pegado a la puerta, largando gemidos incontrolables, apenas pudiendo mantenerse de pie. Estoy seguro de que alcanz&oacute; el orgasmo al menos dos veces m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando Santiago acab&oacute;, eyacul&oacute; sobre la cola de Cami.<\/p>\n<p>Ellos todav&iacute;a quer&iacute;an guerra. Pero mi novia ya no daba m&aacute;s. Hab&iacute;a quedado totalmente exhausta.<\/p>\n<p>Los corneadores pasaron un rato al ba&ntilde;o, se vistieron, y se despidieron.<\/p>\n<p>&mdash;La pas&eacute; incre&iacute;ble &mdash;dijo Tom&aacute;s, dirigi&eacute;ndose a Camila, quien se hab&iacute;a puesto el arrugado vestido para despedirlos.<\/p>\n<p>&mdash;Cuando quieran cuenten conmigo. Una mina divina tu novia &mdash;dijo Santiago.<\/p>\n<p>Camila se meti&oacute; en la ducha. Yo abr&iacute; el cierre de mi pantal&oacute;n, y me encontr&eacute; con mi verga fl&aacute;ccida y el calzoncillo empapado de semen. Hab&iacute;a acabado sin siquiera tocarme.<\/p>\n<p>Me desnud&eacute;, dejando la ropa tirada en el suelo de ese living lleno de olor a sexo. Abr&iacute; la puerta del ba&ntilde;o y me met&iacute; en la ducha, junto a Camila. Nos ba&ntilde;amos juntos, sin decir una palabra. Fuimos al cuarto y nos acostamos abrazados.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Qu&eacute; te parece si la pr&oacute;xima vez elijo yo a los tipos? &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Est&aacute; bien &mdash;dijo despu&eacute;s de un corto silencio&mdash;. Pero yo los tengo que aprobar.<\/p>\n<p>&mdash;Obvio &mdash;conced&iacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>10 Eran casi las doce de la noche. No s&eacute; por qu&eacute; hab&iacute;amos elegido ese horario, justo cuando termina un d&iacute;a y comienza otro. Quiz&aacute; lo hicimos como una analog&iacute;a de lo que nos pasaba como pareja: termin&aacute;bamos con una etapa para empezar otra. 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