{"id":25130,"date":"2020-08-10T22:00:00","date_gmt":"2020-08-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-10T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-10T22:00:00","slug":"juan-tu-y-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/juan-tu-y-yo\/","title":{"rendered":"Juan, t\u00fa y yo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25130\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Durante la infinita cuarentena, te dije que cuando &eacute;sta terminara, me quer&iacute;a regalar un par de d&iacute;as en el sur&#8230; El confinamiento fue demasiado y merec&iacute;a salir a un lugar lindo, lleno de naturaleza y paz. Es as&iacute; como prepar&eacute; todo y arrend&eacute; una caba&ntilde;a en Puerto Varas. Te dije que me acompa&ntilde;aras, pero nunca me confirmaste.<\/p>\n<p>No nos hab&iacute;amos visto desde hace meses, nos deb&iacute;amos el reencuentro. De igual forma, te di las coordenadas y fechas de mi viaje, horarios de viaje, para que supieras donde estar&iacute;a, en mi retiro post pandemia.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a Puerto Montt un mi&eacute;rcoles muy temprano, hac&iacute;a fr&iacute;o, hab&iacute;a llovido, era un d&iacute;a perfecto. Me fui a Puerto Varas, por fin estaba respirando aire puro, mirando el lago, desde una linda caba&ntilde;a, retirada de las otras y rodeada de &aacute;rboles, con una gran terraza.<\/p>\n<p>Arregl&eacute; mis cosas&#8230; era temprano, no andaba mucha gente&#8230; faltaban horas para el almuerzo, as&iacute; que me recost&eacute; un rato, para recuperarme del viaje. Pens&eacute; mucho en ti&#8230; en las ganas que ten&iacute;a de verte y estar contigo, record&eacute; tus manos, tu piel&#8230; tus besos&#8230; y comenc&eacute; a tocarme&#8230; como t&uacute; lo haces&#8230; no fue necesario mojar mis dedos, porque mi vagina ya estaba h&uacute;meda&#8230; suavemente, roc&eacute; mi cl&iacute;toris varias veces&#8230; pensando que era tu lengua&#8230; record&eacute; la sensaci&oacute;n exquisita que siento cada vez que me penetras, al sentir tu pene duro entrando en m&iacute;. Record&eacute; tu olor, el sabor de tus besos, tu lengua perfecta&#8230; fue as&iacute; y no bastaron muchos minutos para sentir un rico orgasmo, que me relaj&oacute; y permiti&oacute; dormir un rato.<\/p>\n<p>Despert&eacute; a las 13 horas, me duch&eacute; y sal&iacute; a caminar, para buscar alg&uacute;n lugar y almorzar&#8230;<\/p>\n<p>Mientras caminaba, te imaginaba ah&iacute;, conmigo, de la mano, sin temor a que nadie nos viera&#8230; sin temor a nada. Llegu&eacute; a un restor&aacute;n pintoresco, hab&iacute;a gente, algunos extranjeros incluso. Almorc&eacute; algo liviano y me tom&eacute; un t&eacute;&#8230; te escrib&iacute; y te dije que te extra&ntilde;aba, que estaba en el lugar perfecto para que estuvi&eacute;ramos juntos, pero me respondiste que estabas ocupado y que no pod&iacute;as hablar, porque ten&iacute;as mucho trabajo. Qued&eacute; triste, tu frialdad me angusti&oacute;&#8230; pero decid&iacute; disfrutar el resto del d&iacute;a&#8230; como fuera.<\/p>\n<p>Sal&iacute; del restor&aacute;n y comenc&eacute; a caminar, me fui a unas tiendas para ver si compraba alg&uacute;n recuerdo. Mientras conversaba con una vendedora, siento que entra un grupo de personas a la tienda, hablando y riendo&#8230; de pronto, alguien se acerc&oacute; a m&iacute;, por atr&aacute;s y me habl&oacute; al o&iacute;do&#8230; me dijo&#8230; &quot;No puedo creer que seas t&uacute;&quot;, me di vuelta y era un ex pololo, no pod&iacute;a creer que despu&eacute;s de 28 a&ntilde;os sin saber nada de &eacute;l, estuviera frente a m&iacute;. No terminamos de mala manera, ni con rencores, ni tristezas, porque hab&iacute;a sido un pololeo corto, con cari&ntilde;o, pero nada m&aacute;s que eso, no hubo sexo ni nada que se le acercara&#8230; aunque ganas no faltaron.<\/p>\n<p>El andaba con un grupo de compa&ntilde;eros de trabajo, en una jornada de acercamiento post coronavirus. Me pregunt&oacute; que qu&eacute; hac&iacute;a en el sur, con quien andaba&#8230; le dije que estaba sola, que necesitaba arrancar de la ciudad&#8230; y que nadie me acompa&ntilde;aba, pero que estaba bien as&iacute;. Ellos se estaban quedando en un recinto cercano, que pertenece a la empresa donde trabajan. Su grupo comenz&oacute; a alejarse, me pidi&oacute; el n&uacute;mero de mi celular, se lo di y se fue&#8230; observ&eacute; que no llevaba argolla y usaba la misma cadena de oro que usaba cuando polole&aacute;bamos&#8230; no hab&iacute;a cambiado mucho, solo algunas canas y leves arrugas cerca de sus ojos. Lo vi marcharse, caminando erguido, como siempre, m&aacute;s alto que los dem&aacute;s&#8230; de pronto se dio vuelta y me hizo una se&ntilde;al de &quot;adi&oacute;s&quot; con su mano.<\/p>\n<p>Compr&eacute; un par de cosas&#8230; me sent&eacute; en una banca frente al lago&#8230; llevaba aud&iacute;fonos y Elvis sonaba en mi playlist. Estuve ah&iacute; hasta las 6 de la tarde&#8230; perdida en el horizonte del lago, recordando, so&ntilde;ando, invent&aacute;ndome mil historias&#8230; pensando mucho en ti&#8230; a las 18:05 son&oacute; una notificaci&oacute;n y era un mensaje tuyo&#8230; &quot;Voy saliendo, tambi&eacute;n te extra&ntilde;o, besos&quot;&#8230; eso fue todo&#8230; te contest&eacute;, pero mi mensaje nunca entr&oacute;.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la caba&ntilde;a y recib&iacute; una llamada&#8230; pens&eacute; que eras t&uacute;, pero no, era Juan, mi ex, y me invit&oacute; a cenar a las 19 horas, al mismo restor&aacute;n que fui al almuerzo&#8230; le dije que s&iacute;, pero que nos junt&aacute;ramos all&aacute;. Me cambi&eacute; de ropa, me maquill&eacute; un poco y a las 19 en punto llegu&eacute;&#8230; Juan estaba ah&iacute;, esper&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Fue una cena bastante agradable&#8230; hablamos de la vida, de lo que fue de la suya y de la m&iacute;a&#8230; Juan es un hombre encantador, te da confianza desde el primer minuto&#8230; lo que me dio pie para contarle de tu presencia en mi vida&#8230; no pod&iacute;a creerlo, con lo conservadora que era cuando &eacute;l me conoci&oacute;. Le cont&eacute; todo, nuestros encuentros y perversiones, nuestras ganas de cumplir fantas&iacute;as, etc&#8230; y para mi grata sorpresa me dijo que &eacute;l ten&iacute;a las mismas fantas&iacute;as y que muchas de ellas ya las hab&iacute;a cumplido&#8230; as&iacute; que no me sent&iacute; juzgada, al contrario.<\/p>\n<p>Nos dieron las 10 de la noche, el tiempo se pas&oacute; volando. Me dijo que me ir&iacute;a a dejar, le dije que solo me encaminara, la caba&ntilde;a estaba cerca y todo era seguro. Fue as&iacute; como termin&oacute; ese primer d&iacute;a en Puerto Varas, (eso pensaba yo), nos despedimos y eso.<\/p>\n<p>Entr&eacute; a la caba&ntilde;a&#8230; me hice un t&eacute; y me sent&eacute; al lado de la chimenea encendida&#8230; y m&uacute;sica anglo de fondo. Mir&eacute; mi tel&eacute;fono y vi que hab&iacute;as le&iacute;do mi mensaje hac&iacute;a 30 minutos&#8230; sin respuesta. Eran las 23:30 de la noche&#8230; saqu&eacute; un libro de mi cartera para leerlo antes de dormir y alguien toc&oacute; la puerta de la caba&ntilde;a, me asust&eacute;&#8230; pero abr&iacute; pensando que era la administradora.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estabas&#8230; con un bolso en la mano y mojado, porque hab&iacute;a comenzado a llover&#8230; qued&eacute; inm&oacute;vil, de pronto pens&eacute; que estaba so&ntilde;ando. Tomaste mi cara, con tus manos fr&iacute;as y me dijiste &quot;sorpresa&quot; y me besaste largamente. Inventaste en tu casa una comisi&oacute;n de servicio, nada te import&oacute; y te fuiste al que ser&iacute;a &quot;nuestro lugar&quot; por esos d&iacute;as.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a m&aacute;s de felicidad&#8230; te tomaste un caf&eacute; y te prepar&eacute; un s&aacute;ndwich&#8230; te ten&iacute;a ah&iacute;, solo para m&iacute;. Conversamos sobre tu viaje y mi d&iacute;a&#8230; te cont&eacute; de mi encuentro con Juan, de la cena y sobre todo lo que conversamos.<\/p>\n<p>Eran las 00:45&#8230; sonaba Sea of Love de Robert Plant, estabas sentado en un sill&oacute;n muy c&oacute;modo&#8230; me sent&eacute; sobre t&iacute;&#8230; desabroch&eacute; tu camisa, no sent&iacute;amos fr&iacute;o, la chimenea segu&iacute;a encendida, nos besamos, nos acariciamos&#8230; nos desnudamos lentamente, sintiendo nuestra piel deseosa de sentirnos&#8230; sentiste mi humedad, sabore&eacute; la tuya&#8230; y frente al fuego, tirados en la alfombra, por fin &eacute;ramos uno&#8230; me penetraste suavemente, sent&iacute; tu pene duro entrar en m&iacute;&#8230;. comenzamos a gozar solo como nosotros sabemos.<\/p>\n<p>Terminamos sobre la cama&#8230; mis piernas en tus hombros&#8230; y t&uacute; con fuerza arremetiendo dentro de m&iacute;, as&iacute; quer&iacute;a tenerte&#8230; como el macho que siempre has sido&#8230; vaciaste tu semen dentro&#8230; justo despu&eacute;s de darme un exquisito orgasmo&#8230; te quedaste ah&iacute;&#8230; mir&aacute;ndome&#8230; y bajaste a limpiarme con tu lengua&#8230; despu&eacute;s nos besamos&#8230; y nos dormimos. Abrazados toda la noche, con el ruido de la lluvia de fondo.<\/p>\n<p>La ma&ntilde;ana siguiente, muy temprano, me despertaste suavemente&#8230; estabas entre mis piernas, tu lengua jugando con mi cl&iacute;toris&#8230; sent&iacute; como mis secreciones sal&iacute;an, tu cara estaba empapada, con mis jugos y restos de tu semen&#8230; me diste mucho placer, como siempre. Te ped&iacute; que te acostaras de espalda&#8230; baj&eacute; y por fin pude chupar tu pene perfectamente erecto&#8230; delicioso y h&uacute;medo&#8230; lo met&iacute; todo dentro de mi boca, lo recorr&iacute; con mi lengua&#8230; lo llen&eacute; de saliva&#8230; y mientras el glande estaba en mi boca, te masturb&eacute; con mis manos&#8230; Cuando vi que ya quer&iacute;as terminar, me mont&eacute; en ti&#8230; me mov&iacute; suavemente, tus dedos jugaban con mis pezones&#8230; ambos explotamos y sentimos un largo orgasmo&#8230; con un gemido suave&#8230; sentiste como mis contracciones succionaban tu pene.<\/p>\n<p>Nos duchamos juntos, desayunamos, quise ordenar tu ropa, pero me dijiste que prefer&iacute;a hacerlo t&uacute;&#8230; ok! y salimos. Me tomaste de la mano, mientras caminamos por la orilla del lago, nos besamos, nos abrazamos, nos tomamos fotos&#8230; parec&iacute;amos 2 adolescentes&#8230; felices, sin que nada ni nadie se interpusiera entre nosotros.<\/p>\n<p>Decidimos ir a almorzar a Frutillar. Incre&iacute;blemente hab&iacute;a un d&iacute;a soleado maravilloso, pero igualmente hac&iacute;a fr&iacute;o&#8230; pasamos a vitrinear a algunas tiendas&#8230; caminamos un rato y nos recomendaron un restor&aacute;n t&iacute;pico y muy bueno. Entramos y nos sentamos mirando hacia el Lago&#8230; mientras esper&aacute;bamos que llegara el almuerzo, brindamos por nosotros (t&uacute; con un pisco sour y yo con jugo de frutilla sin az&uacute;car)&#8230; brindamos por el reencuentro, porque pese a todo el tiempo que pas&oacute; sin vernos, la pasi&oacute;n y el deseo segu&iacute;an intactos, por el cari&ntilde;o&#8230; por la entrega y la espera&#8230; por el futuro incierto&#8230; por esos d&iacute;as solos, por nuestros d&iacute;as&#8230; eran nuestros d&iacute;as y ser&iacute;an inolvidables.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; nuestro almuerzo&#8230; conversamos mucho, nos re&iacute;mos e hicimos planes para el d&iacute;a siguiente. Antes de terminar de almorzar y para mi sorpresa&#8230; lleg&oacute; al mismo restor&aacute;n Juan y algunos de sus compa&ntilde;eros&#8230; me vio, sonri&oacute; y se acerc&oacute; a saludar&#8230; te lo present&eacute; (ya te hab&iacute;a hablado de &eacute;l, as&iacute; que cuando te dije su nombre ya sab&iacute;as de quien se trataba), Juan no entend&iacute;a nada, yo le hab&iacute;a dicho que andaba sola&#8230; le cont&eacute; que llegaste de sorpresa&#8230; durante la cena de la noche anterior ya le hab&iacute;a contado quien eras t&uacute; en mi vida y la importancia que tienes.<\/p>\n<p>Cruzamos algunas frases&#8230; terminamos de almorzar y nos fuimos. Recorrimos un poco, compramos algunas cosas y nos devolvimos a Puerto Varas. Llegamos a la caba&ntilde;a, estaba todo hecho y ordenado&#8230; solo faltaba encender el fuego&#8230; t&uacute; lo hiciste. Hac&iacute;a fr&iacute;o, pero nos sentamos en la terraza y nos tomamos un t&eacute;&#8230; disfrutamos de la preciosa vista, mientras escuch&aacute;bamos m&uacute;sica de los 80&#39;&#8230; principalmente lenta.<\/p>\n<p>De pronto son&oacute; mi tel&eacute;fono, era un mensaje de Juan&#8230; nos invitaba a tomar algo a un Pub muy conocido&#8230; te pregunt&eacute; y me dijiste que si&#8230; as&iacute; que quedamos de vernos ah&iacute; a las 21 horas. Lo &uacute;nico que me preguntaste sobre Juan era cu&aacute;nto hab&iacute;amos durado pololeando&#8230; y si hab&iacute;amos tenido sexo&#8230; t&uacute; ya conoces mi historia&#8230; sabias perfectamente que &eacute;l no era parte de mi pasado sexual, pero te dije que si hubo ganas, solo que nunca concretamos.<\/p>\n<p>Al terminar nuestro t&eacute; en la terraza, comenzamos a tocarnos&#8230; el fr&iacute;o ya se hac&iacute;a presente, pero te dije que a&uacute;n no quer&iacute;a entrar&#8230; comenzaba el atardecer y nos calentamos entre besos y caricias. Me afirm&eacute; de la baranda de la terraza mirando hacia el lago, bajaste mis pantalones, bajaste los tuyos&#8230; corriste mi calz&oacute;n hacia un lado y me lo metiste con fuerza&#8230; y ah&iacute; est&aacute;bamos&#8230; con un fr&iacute;o pero hermoso atardecer, haci&eacute;ndolo a vista y paciencia del lago&#8230; mientras me penetraste, metiste tus dedos en mi ano, gem&iacute; de placer porque con la otra mano masajeabas mi cl&iacute;toris&#8230;. nunca dejamos de sentir placer&#8230; antes de que terminaras&#8230; met&iacute; tu pene en mi boca y eyaculaste ah&iacute;&#8230; lo tragu&eacute; todo, corri&oacute; suave y tibio por mi garganta&#8230; entramos, nos estiramos un rato y dormimos al menos media hora&#8230; ser&iacute;a una larga noche.<\/p>\n<p>Nos duchamos, nos vestimos y nos fuimos al pub a juntarnos con Juan&#8230;, llegamos puntualmente, era un lugar solo con gente adulta, buena m&uacute;sica y promet&iacute;a Karaoke. La m&uacute;sica no estaba alta, por lo que pudimos conversar amenamente. Nos pregunt&oacute; desde hac&iacute;a cu&aacute;nto tiempo &eacute;ramos amantes&#8230; nos cont&oacute; de una experiencia parecida que &eacute;l vivi&oacute; tambi&eacute;n&#8230; hablamos de las fantas&iacute;as, las que ten&iacute;amos y de las que &eacute;l ya hab&iacute;a concretado&#8230; y as&iacute; se fue pasando la noche&#8230; sal&iacute; a cantar un par de canciones, mientras ustedes me miraban y se re&iacute;an de mis locuras y desplante en el escenario&#8230; cuando llegu&eacute; a la mesa&#8230; me tomaste de las caderas y me basaste con fuerza&#8230; y al o&iacute;do me dijiste que no olvidara que era tuya.<\/p>\n<p>Pasaron las horas y decidimos irnos&#8230; te pregunt&eacute; si quer&iacute;as que invitara a Juan a la caba&ntilde;a para el bajativo&#8230; me conoces tanto, que ya sab&iacute;as mis intenciones&#8230; as&iacute; que sin pensarlo mucho&#8230; partimos los 3 a la caba&ntilde;a.<\/p>\n<p>Llegamos y la caba&ntilde;a estaba templada&#8230; pusiste m&aacute;s le&ntilde;a al fuego y le serviste un Ron cola a Juan, que era lo que estaban tomando en el Pub, yo me serv&iacute; un t&eacute; y puse algo de picoteo en la mesa&#8230; Juan nos mir&oacute; y nos dijo abiertamente que &eacute;l estaba dispuesto a que hici&eacute;ramos un tr&iacute;o&#8230; no recordaba que &eacute;l fuera tan directo&#8230; te mir&eacute; y me sonre&iacute;ste, &eacute;ramos c&oacute;mplices tu y yo&#8230; puse m&uacute;sica&#8230; y baj&eacute; la luz y comenzamos el juego&#8230; mientras Juan se fue a lavar las manos, comenzaste a acariciarme y volviste a repetirme que no olvidara que era tuya&#8230; te mir&eacute; y te dije que sab&iacute;as que as&iacute; era y que Juan solo ser&iacute;a parte del juego.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; Juan y se uni&oacute; al juego&#8230; mientras t&uacute;, frente a m&iacute; bajabas mis pantalones, Juan me abrazaba por atr&aacute;s y hac&iacute;a notar su pene erecto mientras se mov&iacute;a&#8230; meti&oacute; sus manos bajo mi chaleco y acarici&oacute; mis pezones mientras besaba mi cuello&#8230;<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a gemir mientras t&uacute;, con tus dedos habr&iacute;as mis labios y met&iacute;as tu lengua en mi vagina.<\/p>\n<p>Tuve ganas de gritar&#8230; el placer era incontrolable&#8230;<\/p>\n<p>T&uacute; y juan se sacaron la ropa&#8230; yo qued&eacute; solo con una polera con pabilos. Quer&iacute;as ver como Juan me penetraba&#8230; as&iacute; que se puso un cond&oacute;n y se sent&oacute; en el sill&oacute;n, me mont&eacute; en &eacute;l, pero d&aacute;ndole la espalda&#8230; mir&aacute;ndote, nunca dejamos de mirarnos tu y yo&#8230; vi tu cara de caliente cuando Juan me penetraba lentamente y tu viste mi cara&#8230; porque sabes que me encanta cuando entra el pene duro en mi vagina, mientras comenc&eacute; a moverme, te acercaste y metiste tu pene en mi boca&#8230; ah&iacute; est&aacute;bamos los 3, gozando con la luz tenue de la caba&ntilde;a y la chimenea ardiendo como nosotros.<\/p>\n<p>Mientras yo montaba a Juan, &eacute;l humedec&iacute;a sus dedos y los met&iacute;a en mi ano y mientras yo chupaba tu pico&#8230; met&iacute;a mis dedos en el tuyo&#8230; no s&eacute; cu&aacute;l de los 3 gozaba m&aacute;s. Cambiamos de posici&oacute;n me recost&eacute; en el sill&oacute;n, abr&iacute; mis piernas y comenzaste a chupar mi vagina&#8230; tu lengua y mi cl&iacute;toris eran uno solo&#8230; Juan miraba&#8230; baj&oacute; un pabilo de mi polera y comenz&oacute; a besar uno de mis pezones mientras con su otra mano jugaba con el otro, supo de inmediato que eso me volv&iacute;a loca&#8230; quiso besarme, en la boca&#8230; pero no lo dej&eacute;.<\/p>\n<p>De pronto se hinc&oacute; a mi lado, yo no pod&iacute;a m&aacute;s de placer sintiendo tus dedos y lengua en mi vagina&#8230; cuando viste que Juan acercaba su pene duro a mi boca te mir&eacute; y consentiste&#8230; lo tom&eacute; con mi mano y comenc&eacute; a masturbarlo&#8230; nos miraste y me dijiste que lo metiera en mi boca&#8230; mientras mirabas y tus dedos los met&iacute;as en mi vagina, con la otra mano comenzaste a masturbarte&#8230; est&aacute;bamos viviendo nuestra fantas&iacute;a&#8230; plenamente&#8230; tu y yo muy calientes gozando con otro hombre&#8230; que seguramente no ver&iacute;amos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Nos fuimos a la cama, necesitaba que t&uacute; me penetraras, necesitaba sentirte dentro&#8230; porque finalmente t&uacute; eres mi hombre, no Juan. Te chup&eacute; el pico, met&iacute; mis dedos en tu ano, bes&eacute; tus test&iacute;culos, bes&eacute; tu piel&#8230; te bes&eacute; y pudiste sentir el sabor del pene de Juan en mi boca.<\/p>\n<p>Juan se puso un cond&oacute;n y mientras yo te montaba y gozaba sobre ti&#8230; Juan moj&oacute; sus dedos y los meti&oacute; en mi ano, luego pas&oacute; su lengua y me empap&oacute; con su saliva. Solo se escuchaban los sonidos de la le&ntilde;a quem&aacute;ndose, nuestra respiraci&oacute;n, hasta que mi gemido se hizo presente.<\/p>\n<p>Te mir&eacute; mientras Juan met&iacute;a su pene en mi ano, los ten&iacute;a a ambos dentro&#8230; todo estaba muy caliente, tu, Juan y yo&#8230; mientras ambos se mov&iacute;an&#8230; yo no aguant&eacute; m&aacute;s&#8230; y mis contracciones fueron inevitables&#8230; sent&iacute; los gemidos de Juan, que terminaba&#8230; y luego tus gemidos, que me avisaban que vaciabas tu semen dentro de m&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>Juan sac&oacute; su pene y fue al ba&ntilde;o&#8230; yo, con tu pene y semen dentro de m&iacute;&#8230; me incorpor&eacute; y me puse en posici&oacute;n del 69&#8230; tu propio semen sal&iacute;a de m&iacute; y ca&iacute;a en tu cara&#8230; empap&aacute;ndote&#8230; metiste tus dedos en mi ano abierto mientras me chupabas la vagina.<\/p>\n<p>Juan nos miraba mientras se vest&iacute;a. Eran las 3 a.m. Juan se fue en silencio&#8230; y nosotros nos besamos hasta dormirnos.<\/p>\n<p>Nos quedaban a&uacute;n dos d&iacute;as en el sur.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Durante la infinita cuarentena, te dije que cuando &eacute;sta terminara, me quer&iacute;a regalar un par de d&iacute;as en el sur&#8230; El confinamiento fue demasiado y merec&iacute;a salir a un lugar lindo, lleno de naturaleza y paz. Es as&iacute; como prepar&eacute; todo y arrend&eacute; una caba&ntilde;a en Puerto Varas. 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