{"id":25166,"date":"2020-08-11T23:08:11","date_gmt":"2020-08-11T23:08:11","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-11T23:08:11","modified_gmt":"2020-08-11T23:08:11","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-4\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25166\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando se calm&oacute; un poco, tom&eacute; la bolsa que hab&iacute;a dejado en el suelo y la invit&eacute; a pasar. La dej&eacute; luego sobre la mesa y volv&iacute; a abrazarla. Detr&aacute;s de ella y sobre el respaldo de una silla, hab&iacute;a quedado su bombacha ensuciada completamente con mi semen. A pesar de los nervios que me gener&oacute; imaginar la posibilidad de que la haya visto, pude actuar con rapidez: estir&eacute; un brazo, sin dejar de empujarla hacia m&iacute; con la otra mano que ten&iacute;a en su espalda, tom&eacute; la tanga y la puse en su bolsa. Podr&iacute;a quitarla luego de all&iacute;, ahora lo importante era que no la viese.<\/p>\n<p>-Cont&aacute;me que pas&oacute;, Ju. &ndash; le dije al ratito.<\/p>\n<p>Ella estaba destrozada, no recordaba haberla visto alguna vez as&iacute; en toda nuestra vida. Me solt&oacute; y se sent&oacute; tap&aacute;ndose la cara, como queriendo ocultar su verg&uuml;enza. Un gesto habitual, cuando dar la cara no es algo tan simple.<\/p>\n<p>-Fabi&aacute;n me cag&oacute;. &ndash; dijo con esfuerzo, como buscando letra por letra entre su respiraci&oacute;n. &ndash; Se cogi&oacute; a una pendeja en su fiesta de despedida.<\/p>\n<p>La mente se me puso en blanco. No encontr&eacute; ninguna palabra de aliento, nada que pudiera calmarla. Reaccion&eacute; unos segundos despu&eacute;s. Fui hasta mi habitaci&oacute;n, abr&iacute; el placard y busqu&eacute; por todos lados algo que ya ni recuerdo qu&eacute; era, pero que igual no encontr&eacute;. Fui al ba&ntilde;o, a la cocina y hasta abr&iacute; la heladera. Nada. Abr&iacute; las persianas del balc&oacute;n y ah&iacute; si tuve suerte: tom&eacute; la escoba, la palita y el secador del piso y los mir&eacute;. Descarte la escoba y la palita, tome el palo del secador y como si fuese un karateca en una pel&iacute;cula de los a&ntilde;os 50, lo part&iacute; en dos con la rodilla.<\/p>\n<p>-Lo mato. &ndash; Le dije, agarrando las llaves y sosteniendo en mi axila las dos mitades del palo de madera que ya no serv&iacute;a para nada. &ndash; Esper&aacute;me un rato. Vos no te muevas de esa silla.<\/p>\n<p>Ella destap&oacute; su cara y me sonri&oacute;. Le di un beso en la frente y aunque me temblaban un poco las manos, logr&eacute; acariciarla. Al abrir la puerta, mi prima me fren&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ven&iacute; para ac&aacute;, Rodrigo! &ndash; me grit&oacute;, poni&eacute;ndose de pie. Me abraz&oacute; y volvi&oacute; a sonre&iacute;r t&iacute;midamente. &ndash; Pareces una lavandera reci&eacute;n despedida. &ndash; Finaliz&oacute;, tocando la goma donde se pone el trapo, que hab&iacute;a quedado enroscada todav&iacute;a en una de las mitades.<\/p>\n<p>Me llev&oacute; de la mano hacia su silla, acerc&oacute; otra y nos sentamos un poco m&aacute;s tranquilos. Estaba por preguntarle c&oacute;mo lo sab&iacute;a, c&oacute;mo se hab&iacute;a enterado, si &eacute;l mismo se lo hab&iacute;a contado, pero como por arte de magia, ella rompi&oacute; el silencio primero.<\/p>\n<p>-Por eso te adoro, primo. &ndash; Volver a hablar la hizo, tambi&eacute;n, volver a llorar -Porque no necesitaste saber ni por qu&eacute;, ni c&oacute;mo, ni si estaba segura. Me cre&iacute;ste sin dudar ni un segundo.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; la notebook y se la traje. Abri&oacute; su e mail y me mostr&oacute; un mensaje.<\/p>\n<p>&ldquo;Usualmente pido 15 mil d&oacute;lares en Bitcoins por este tipo de informaci&oacute;n, pero me despert&eacute; amigable. Adjunto igual mi direcci&oacute;n por si cree conveniente realizar una donaci&oacute;n&rdquo;, dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Debajo del texto ten&iacute;a un link que llevaba a un post de Poringa y que conten&iacute;a dos videos. En el primero, se lo ve&iacute;a claramente a Fabi&aacute;n, notablemente borracho, recibiendo sexo oral de una pibita, vestido como lo hab&iacute;an tra&iacute;do sus amigos unas horas atr&aacute;s. En el segundo, Fabi&aacute;n le romp&iacute;a el culo a la misma chica.<\/p>\n<p>Me mostr&oacute; a penas la mitad, cerr&oacute; la notebook y volvi&oacute; a apoyarse en mi pecho. Julia estaba destruida. Verla as&iacute; me estaba destruyendo tambi&eacute;n a m&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;El pelotudo me deber&iacute;a haber invitado a su fiesta&rdquo;, volv&iacute; a pensar. No porque habr&iacute;a podido evitarlo. Entre todos sus amigos, ponerme en pesado hubiese sido en vano. Ir&iacute;an a hacer lo que ya ten&iacute;an planeado, de una forma u otra. Deber&iacute;a haberme invitado porque habr&iacute;a hecho cumplir la regla b&aacute;sica de cualquier fiesta: Nada de celulares. Nada de c&aacute;maras.<\/p>\n<p>De ese modo, al menos, no exist&iacute;a la posibilidad de que mi prima se enterase de esa forma y en ese momento.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a abrir la notebook, el mail, el post y me puse a investigar. Cre&iacute;a que si tal vez encontraba alg&uacute;n detalle extra, alguna prueba de vaya a saber qu&eacute; cosa, ella dejar&iacute;a al menos de taparse la cara para llorar. S&eacute; que puede parecerles una estupidez, pero me dol&iacute;a mucho sentirla tener verg&uuml;enza de ella misma.<\/p>\n<p>&ldquo;Tuvo que ser alguien de la fiesta&rdquo;. Un amigo celoso, uno de esos invitados de &uacute;ltimo momento, o la propia mina, que al otro d&iacute;a se quiso vengar por haberla dejado rengueando&hellip;<\/p>\n<p>Fui a ver el perfil del due&ntilde;o del post. Ten&iacute;a el mismo nombre que figuraba en el mail que hab&iacute;a recibido: usuario_PsyExA. Y nada m&aacute;s. Recuerdo ahora que lo &uacute;nico que me llamaba la atenci&oacute;n eran las tres primeras letras. &ldquo;Psy&rdquo; podr&iacute;a relacionarse con la carrera de Julia. Le pregunt&eacute; si hab&iacute;a all&iacute; alg&uacute;n psic&oacute;logo o psiquiatra, pero me dijo que no. Resignado, cerr&eacute; una vez m&aacute;s la notebook y me qued&eacute; en silencio, acariciando la cara de mi prima que, como siempre, terminaba en mi pecho.<\/p>\n<p>-Dejame aunque sea ir a hablarle &ndash; le ped&iacute; cuando pasaron unos minutos.-Te prometo que no llevo los palos&hellip; -Acot&eacute; mitad en serio y mitad sabiendo que mi berrinche anterior le hab&iacute;a quitado una sonrisa.<\/p>\n<p>-En serio, Ro. Yo ya le habl&eacute; &ndash; respondi&oacute; haciendo comillas con los dedos al pronunciar la &uacute;ltima palabra &ndash; Le part&iacute; la guitarra al medio. &ndash; aclar&oacute; al instante.<\/p>\n<p>En ese momento la solt&eacute;, estir&eacute; mi espalda hacia atr&aacute;s y lleve mis manos a la cabeza.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s loca, pelotuda? Te fuiste a la mierda. &iexcl;Con eso no se jode! &ndash; le dije, simulando un enojo.<\/p>\n<p>Julia solt&oacute; una carcajada que me hizo otra vez sentir en el para&iacute;so. Esta vez s&oacute;lo por escucharla re&iacute;r, con mi mente y mi pija bien lejos de su cola.<\/p>\n<p>-Estaba como nueva &ndash; agregu&eacute;. Si Fabi&aacute;n conoc&iacute;a la posici&oacute;n de los dedos para los acordes mayores y menores, al menos, era mucho.<\/p>\n<p>Ya m&aacute;s relajados, le pregunt&eacute; qu&eacute; quer&iacute;a cenar. Me dijo que nada, que prefer&iacute;a ba&ntilde;arse e irse a dormir. A los minutos entr&oacute; a ducharse y me qued&eacute; sentado solo. Tuve tiempo para reflexionar sobre aquellos deseos que hab&iacute;an despertado en m&iacute;. En el animal salvaje que me hab&iacute;a convertido. En el monstruo que quer&iacute;a coger con su prima. Y me propuse seriamente liquidarlo. En este momento no pod&iacute;a existir otra cosa en mi mente m&aacute;s que volver a ver sonre&iacute;r a Julia. En eso deb&iacute;a enfocarme. Absolutamente nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando mi prima sali&oacute; del ba&ntilde;o record&eacute; la tanga con leche que hab&iacute;a puesto en su bolsa. No fue del todo m&iacute;o el m&eacute;rito de haberlo hecho: la record&eacute; porque la ten&iacute;a puesta. La reconoc&iacute; de inmediato.<\/p>\n<p>&ldquo;Mi prima tiene mi semen en la conchita&rdquo;. El monstruo se cagaba de risa de mi ingenuidad.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a salido todav&iacute;a sec&aacute;ndose el pelo, con una musculosa blanca ajustada, esta vez no era larga. A simple vista se le ve&iacute;a la bombacha, tambi&eacute;n blanca, con mi leche sec&aacute;ndose en la parte de la concha.<\/p>\n<p>-&iquest;Ven&iacute;s a la cama conmigo? &ndash; me pregunt&oacute;, c&oacute;mo invit&aacute;ndome al infierno.<\/p>\n<p>Me puse de pie y la segu&iacute; hasta mi habitaci&oacute;n. Me quit&eacute; las zapatillas, el pantal&oacute;n, la remera, las medias y estuve a punto de quitarme tambi&eacute;n el b&oacute;xer. Me acost&eacute; boca arriba, a su lado. Julia puso una vez m&aacute;s su cabeza en mi pecho y su mano en mi abdomen. Rodee su cuello con mi brazo y me dispuse a jugar con su pelo. Mis dedos lo sent&iacute;an suave, todav&iacute;a h&uacute;medo, mientras que disfrutaba del olor a shampoo que llegaba a mi olfato.<\/p>\n<p>-No puedo creer que Fabi&aacute;n se haya cogido a otra &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Intensifiqu&eacute; a penas el masaje que le estaba dando a su cabeza como respuesta y ella me bes&oacute; el pecho, como agradecimiento.<\/p>\n<p>-Le hizo el orto a una pendeja de mierda. &ndash; continu&oacute;. &ndash; Fui tan pelotuda cuando me lo quer&iacute;a hacer a m&iacute; y yo me negaba&hellip;<\/p>\n<p>-Nada de esto fue tu culpa, Ju. &ndash; la interrump&iacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Ella pareci&oacute; calmarse con mi comentario, pero s&oacute;lo por unos minutos.<\/p>\n<p>-Ni siquiera pens&oacute; en cuidarme usando forro.<\/p>\n<p>-El &uacute;nico forro es &eacute;l. Quedate tranquila que no se la va a llevar de arriba.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a calmarse. Yo entend&iacute;a que todo esto le resultaba muy dif&iacute;cil. Necesitaba descargarse pero, sobre todas las cosas, necesitaba que alguien le dijese que todo iba a estar bien.<\/p>\n<p>-Le puso la pija en el culo a una pendeja cualquiera, sin forro&ndash; repiti&oacute; haciendo fuerzas para no largarse nuevamente a llorar &ndash; Y yo se la chup&eacute;. &ndash; dijo un segundo despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; un momento para pensar que hacer, que decir, c&oacute;mo ayudarla, hasta que detect&eacute; que mi mente se estaba yendo por las ramas pensando en otras cosas.<\/p>\n<p>-Ya s&eacute;. &ndash; Le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Nos quedamos en silencio. S&oacute;lo nuestras respiraciones y mis dedos entrelazados en su pelo pon&iacute;an movimiento a esa noche en mi cuarto.<\/p>\n<p>-Ya me estoy quedando dormida, Rodri.<\/p>\n<p>Se sent&iacute;a en el ambiente una melancol&iacute;a muy especial. Hab&iacute;a tristeza, es cierto, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a una sensual complicidad dando vueltas.<\/p>\n<p>-Si quer&eacute;s t&oacute;came la cola&hellip; -a&ntilde;adi&oacute; casi susurrando.<\/p>\n<p>No fui ni lento, ni perezoso. Quit&eacute; la mano de su cabeza y la met&iacute; de lleno bajo su tanga, agarr&aacute;ndole una nalga. Julia me la sopape&oacute; con cari&ntilde;o, como si estuviese haciendo algo indebido.<\/p>\n<p>-Por arriba de la bombacha, degenerado. Que somos primos.<\/p>\n<p>Segu&iacute; su orden, pero no le respond&iacute;. Al otro d&iacute;a era lunes y ten&iacute;a que ir a trabajar. Mir&eacute; el techo hasta que cerr&eacute; los ojos.<\/p>\n<p>En unas horas comenzaba una nueva semana laboral, pero me dorm&iacute; sabiendo que, en verdad, lo que comenzaba, era otra vida.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Cuando se calm&oacute; un poco, tom&eacute; la bolsa que hab&iacute;a dejado en el suelo y la invit&eacute; a pasar. La dej&eacute; luego sobre la mesa y volv&iacute; a abrazarla. Detr&aacute;s de ella y sobre el respaldo de una silla, hab&iacute;a quedado su bombacha ensuciada completamente con mi semen. 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