{"id":25167,"date":"2020-08-12T05:06:35","date_gmt":"2020-08-12T05:06:35","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-12T05:06:35","modified_gmt":"2020-08-12T05:06:35","slug":"la-vi-crecer-capitulo-5-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-vi-crecer-capitulo-5-final\/","title":{"rendered":"La vi crecer (Cap\u00edtulo 5): Final"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25167\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>XIII<\/p>\n<p>A veces las cosas simplemente salen bien. Eso era lo que pensaba cada vez que me resultaba demasiado buena mi situaci&oacute;n. Ten&iacute;a a las dos mujeres de la casa dispuestas a saciar mis necesidades sexuales. Carmen se hab&iacute;a rendido y ahora no s&oacute;lo aceptaba mis exigencias, sino que ella misma buscaba mi verga por las ma&ntilde;anas. Sin embargo, era Lelu la que me colmaba de alegr&iacute;a. Haber concretado con ella, despu&eacute;s de tantas fantas&iacute;as, de tantas dudas, de tantos miedos, y sobre todo, despu&eacute;s de arriesgarme a dejar mi moral y honestidad de lado, me generaban un sentimiento que jam&aacute;s sent&iacute;. Se trataba simplemente de la felicidad.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de nuestra primera noche, no hubo mucho que charlar. Durante el d&iacute;a, mientras Carmen dorm&iacute;a, nos d&aacute;bamos nuestro espacio, quiz&aacute; m&aacute;s por temor que por otra cosa. Eso s&iacute;, cada tanto me la cruzaba en la concina, le pellizcaba su hermoso orto, o simplemente le daba una nalgada. Pero trat&aacute;bamos de mantener la distancia, porque la calentura nos pod&iacute;a, y era muy arriesgado hacer algo mientras mi mujer estaba en casa.<\/p>\n<p>Pero a la noche, cuando Carmen por fin nos liberaba de su presencia, nos arranc&aacute;bamos las cadenas y nos dej&aacute;bamos llevar por la pasi&oacute;n y el ingenio.<\/p>\n<p>Nuestra segunda vez, fue la noche siguiente a la primera. No hab&iacute;a motivos para esperar. Sin embargo, Lelu, quien cada vez se mostraba m&aacute;s perversa, fingi&oacute; desinter&eacute;s.<\/p>\n<p>Cenamos frente al televisor. Le di muchos besos mientras mis manos se mov&iacute;an por todos los rincones de su cuerpo. Estaba con la pija como roca, y entonces Lelu me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Me voy que tengo que hacer una videollamada.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No pueden esperar las chicas? &mdash;pregunt&eacute;, curioso.<\/p>\n<p>&mdash;No es con las chicas.<\/p>\n<p>No pregunt&eacute; nada, pero esperaba que ella me aclarara con qui&eacute;n iba a hablar. Pero no dijo nada al respecto. Se fue con una sonrisa burlona a su cuarto.<\/p>\n<p>Esper&eacute; una hora, dos horas. Lleg&oacute; la medianoche y Lelu no sal&iacute;a de su cuarto.<\/p>\n<p>Me decid&iacute; a mandare un mensaje, pregunt&aacute;ndole si quer&iacute;a tomar unas cervezas. Pero me clav&oacute; el visto y no respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Estaba indignado. Una pendeja no iba a jugar conmigo. Si se la daba de hist&eacute;rica, que se joda. Ya seria ella la que me buscar&iacute;a despu&eacute;s. Eso era lo que me repet&iacute;a en la cabeza, pero la verdad es que no pude evitar mirar a cada rato el celular, a ver si me respond&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero nada.<\/p>\n<p>Estaba muy caliente. No me pod&iacute;a sacar de la cabeza todo lo que hab&iacute;amos hecho el d&iacute;a anterior. Ya le conoc&iacute;a hasta los lunares que estaban ocultos en los lugares m&aacute;s rec&oacute;nditos de ese cuerpo despampanante capaz de enloquecer hasta al m&aacute;s fiel de los hombres.<\/p>\n<p>No pude con mi genio. Me levant&eacute;. Estaba vestido s&oacute;lo con mi b&oacute;xer, y la erecci&oacute;n que estaba a media asta parec&iacute;a una lanza dispuesta a lanzarse ante la primera provocaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fui hasta el cuarto de Lelu. Golpe&eacute; la puerta.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No estoy! &mdash;grit&oacute;, bromeando.<\/p>\n<p>Entr&eacute; al cuarto. Lelu me esperaba completamente desnuda. Estaba boca abajo. Su pierna derecha flexionada, dejaba ver sus labios vaginales. Gir&oacute; la cabeza, y me mir&oacute;, sonriendo.<\/p>\n<p>&mdash;Tardaste mucho. &mdash;Me dijo con un puchero en la cara.<\/p>\n<p>Me quit&eacute; el b&oacute;xer y me sub&iacute; a la cama. Apoy&eacute; las manos en cada una de sus nalgas. Aun estando completamente abiertas, no pod&iacute;an abarcar totalmente el monumental orto de mi hijastra. Se lo estruj&eacute; con violencia, quiz&aacute; como castigo por haber jugado conmigo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Ay! &mdash;se quej&oacute;, a lo que respond&iacute; con una nalgada.<\/p>\n<p>Luego le di un mordisco, y acto seguido, lam&iacute; su delicioso ano. Lelu ri&oacute; por las cosquillas que le produc&iacute;a mi lengua jugueteando con su orto, pero me dejaba hacer.<\/p>\n<p>Cuando me divert&iacute; lo suficiente, Lelu gir&oacute; y se sent&oacute; sobre la cama. Estir&oacute; su mano y envolvi&oacute; con ella a mi verga.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta as&iacute;? &mdash;dijo, mientras me masajeaba el tronco.<\/p>\n<p>&mdash;Me gusta m&aacute;s cuando te la met&eacute;s en la boca &mdash;confes&eacute; yo.<\/p>\n<p>Lelu ri&oacute;. Yo apoy&eacute; la mano en su nuca, e hice presi&oacute;n hac&iacute;a abajo.<\/p>\n<p>&mdash;Ay no entiendo qu&eacute; quer&eacute;s que haga. &mdash;Minti&oacute; Lelu, moviendo la cabeza en&eacute;rgicamente.<\/p>\n<p>&mdash;Que me la chupes &mdash;le dije, forz&aacute;ndola a que se acerque a la cabeza de mi pija.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;No, esa es una cochinada! &iexcl;As&iacute; no se hace el amor!<\/p>\n<p>Empuj&eacute; con m&aacute;s fuerza, acallando sus tonter&iacute;as, cuando mi sexo se meti&oacute; entre sus labios. Una vez adentro, Lelu dej&oacute; de lado su papel de nena inexperta, y comenz&oacute; a demostrar lo que ya me hab&iacute;a demostrado la noche anterior: no era ninguna virgen, y era casi seguro que sus experiencias sexuales dataran incluso de antes a cuando su cuerpo sufri&oacute; esa gran metamorfosis.<\/p>\n<p>Mientras me la mamaba, yo estiraba la mano y pellizcaba las nalgas, alternando esto con chirlos fuertes que la obligaban a interrumpir unos instantes el bucal.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Ya vas a acabar? Mir&aacute;, ya est&aacute; saliendo mucho presemen. &mdash;susurr&oacute;.<\/p>\n<p>Apoy&oacute; el dedo &iacute;ndice, con ternura, sobre el glande. Lo frot&oacute; y el dedo se impregn&oacute; del fluido. Se lo llev&oacute; a la boca y lo chup&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute; rica? &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ajm &mdash;articul&oacute; ella, asintiendo con la cabeza, con el dedo todav&iacute;a en la boca.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quer&eacute;s el resto? &iquest;Quer&eacute;s tomarte toda la leche?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. &mdash;contest&oacute;.<\/p>\n<p>Se corri&oacute; el pelo a un costado. Se acerc&oacute; otra vez a la verga. Se la meti&oacute; en la boca. Se prendi&oacute; de ella, como si fuese una babosa.<\/p>\n<p>&mdash;Voy a acabar &mdash;le advert&iacute;, haciendo un movimiento para retirar mi verga.<\/p>\n<p>Pero ella no se quizo desprender de mi sexo. Sigui&oacute; chupando. Eyacul&eacute; adentro suyo, y a&uacute;n cuando mi sexo se fue haciendo cada vez m&aacute;s fl&aacute;ccido, sigui&oacute; mamando. El semen sali&oacute; de su boca, y, mezclado con abundante saliva, se desliz&oacute; por mi tronco, como una avalancha de nieve que ca&iacute;a de una monta&ntilde;a. Reci&eacute;n ah&iacute; Lelu se lo sac&oacute; de la boca. Agarr&oacute; con delicadeza la pija y lami&oacute; el tronco, tomando toda la leche que pudo. Una sonrisa juguetona decoraba su carita mientras los hac&iacute;a. S&oacute;lo se priv&oacute; del semen que hab&iacute;a llegado hasta mis vellos pubianos. Tan warra no era la nena.<\/p>\n<p>Quedamos desnudos, abrazados. Deb&iacute;a descansar unos minutos para una segunda vuelta. Pero Lelu estaba muy juguetona. No quer&iacute;a esperar. As&iacute; que mientras esperaba a que mi monstruo se despertara de nuevo, us&eacute; mis manos.<\/p>\n<p>Mis dedos se enterraron en su sexo empapado, mientras con la otra mano masajeaba sus tetas.<\/p>\n<p>De repente Lelu estir&oacute; la mano hasta la mesita de luz, y agarr&oacute; el celular.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;qu&eacute; hac&eacute;s? &mdash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Me olvid&eacute; de que tengo que mandar un mensaje, pero no pares &mdash;contest&oacute;.<\/p>\n<p>Le met&iacute; los dedos m&aacute;s profundamente. Acerqu&eacute; mi cara y lam&iacute; el cl&iacute;toris mientras segu&iacute;a enterrando mis falanges. Lelu termin&oacute; de escribir y dej&oacute; el celular en la mesita.<\/p>\n<p>&mdash;Era para mam&aacute; &mdash;dijo, sin que yo se lo preguntara &mdash;Me hab&iacute;a preguntado si limpi&eacute; mi cuarto. Reci&eacute;n ahora me acord&eacute; de contestarle.<\/p>\n<p>Ri&oacute; con perversidad.<\/p>\n<p>Me dio miedo su actitud. Pero no era momento de pensar. La ten&iacute;a frente a m&iacute;, abierta de piernas, con su sexo oloroso largando fluidos. Ya estaba al palo de nuevo. Me puse el preservativo, y me la cog&iacute;.<\/p>\n<p>XIV<\/p>\n<p>El para&iacute;so no es eterno. Ser el amante de una adolescente como Lelu tambi&eacute;n tiene sus consecuencias negativas. Pero bien que las valen.<\/p>\n<p>Ayer Carmen tuvo el d&iacute;a libre. A la noche, en nuestro cuarto, me sorprendi&oacute; con un diminuto vestido negro.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a el pelo suelto, las piernas sensuales desnudas, y ol&iacute;a a flores. La abrac&eacute;. Acarici&eacute; su culo a trav&eacute;s de la seda, y la textura se sinti&oacute; deliciosa.<\/p>\n<p>&mdash;Qu&eacute; linda sorpresa &mdash;le dije al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Bes&eacute; su cuello. Ella me abraz&oacute; y acarici&oacute; mi espalda. Hac&iacute;a a&ntilde;os que no me sent&iacute;a tan unido a mi mujer.<\/p>\n<p>&mdash;Perdoname si estuve tan arisca&hellip; es que ten&iacute;a miedo de estar contagiada, y pegarte a vos el virus &mdash;dijo.<\/p>\n<p>Por primera vez en varios d&iacute;as me cuestion&eacute; si mis sospechas eran realmente fundadas. Pero era dif&iacute;cil creer que Carmen no hab&iacute;a estado haciendo trampa. M&aacute;s bien me daba la sensaci&oacute;n de que hab&iacute;a cortado con su amante y quer&iacute;a reconstruir nuestra relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por m&iacute;, con eso bastaba. M&aacute;s aun teniendo en cuenta que lo que yo le hac&iacute;a era mucho peor.<\/p>\n<p>El vestido le quedaba bien, pero no dur&oacute; mucho en su cuerpo de modelo retirada. Se lo quit&eacute; con cuidado. No llevaba nada abajo. Descubr&iacute; con sorpresa que estaba depilada.<\/p>\n<p>&mdash;Que chica mala&hellip; &mdash;dije, acariciando su pubis suave.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>Gir&oacute;, y pellizc&oacute; su propio trasero, como invit&aacute;ndome a hacerlo yo mismo. As&iacute; lo hice, y luego bes&eacute; ese culo dulce.<\/p>\n<p>Carmen se puso en pose de perrita. Saqu&eacute; un preservativo de la mesita de luz. Not&eacute; que me hab&iacute;a olvidado de reponer dos paquetes que hab&iacute;a utilizado con Lelu. El coraz&oacute;n se estremeci&oacute;. Esperaba que a Carmen no se le ocurriera revisar el caj&oacute;n. Con s&oacute;lo dar un vistazo se dar&iacute;a cuenta de la ausencia y empezar&iacute;a a atar cabos.<\/p>\n<p>Espant&eacute; esas ideas de mi cabeza. Me puse el forro. Carmen me esperaba con la cola levantada y las piernas abiertas. Le di un chirlo en el culo, la agarr&eacute; de las caderas, y comenc&eacute; con el cadencioso ritmo de los movimientos p&eacute;lvicos.<\/p>\n<p>Los gemidos de Carmen eran suaves, y mor&iacute;an dentro de la habitaci&oacute;n. Yo ve&iacute;a c&oacute;mo su torso se arqueaba y se mov&iacute;a hacia adelante para luego retroceder y ser cogida una y otra vez en ese movimiento pendular.<\/p>\n<p>Pero despu&eacute;s de unos minutos cambi&oacute; de posici&oacute;n. Se puso boca arriba, y levant&oacute; las piernas con una agilidad impresionante. Sus talones quedaron apoyados en mis hombros.<\/p>\n<p>&mdash;Cogeme fuerte y r&aacute;pido &mdash;orden&oacute;.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a penetrarla como me pidi&oacute;, haciendo movimientos cortos y fren&eacute;ticos. Apoy&eacute; las manos en su cabeza, para evitar que se lastime contra el respaldo de madera en caso de que los movimientos la sacudan de tal manera que la hicieran retroceder.<\/p>\n<p>Carmen intent&oacute; ahogar los gritos, pero enseguida su garganta desat&oacute; un recital de gemidos que ya no pod&iacute;an ser contenidos adentro de esas cuatro paredes.<\/p>\n<p>No pude evitar pensar en Lelu. Desde que se convirti&oacute; en mi amante hice todo lo posible para evitarle esas situaciones. Pero me tem&iacute;a que ahora mi preciosa hijastra estaba escuchando los gemidos de su madre, mientras era penetrada salvajemente por m&iacute;.<\/p>\n<p>La adrenalina que me gener&oacute; pensar en esto, hizo que me excitara a&uacute;n m&aacute;s. Y si antes la cogida era salvaje, ahora &eacute;ramos dos animales copulando en cuerpos humanos.<\/p>\n<p>Carmen acab&oacute;, haciendo que todos los ruidos que hab&iacute;a hecho antes sean meros murmullos.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; mi eyaculaci&oacute;n, no me molest&eacute; en evitar exteriorizar el enorme placer que me caus&oacute;. No ten&iacute;a sentido hacerlo, despu&eacute;s del esc&aacute;ndalo de Carmen.<\/p>\n<p>Acab&eacute;, y qued&eacute; abrazado a mi esposa, con la verga fl&aacute;ccida adentro suyo. Ella me acariciaba el pelo con ternura. Luego nos despegamos y dormimos con una sonrisa en los labios.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de una hora quiz&aacute;s, me despert&oacute; el sonido del celular que vibraba en la mesa de luz. Era un mensaje de Lelu.<\/p>\n<p>Mir&eacute; con miedo a Carmen, pero ella dorm&iacute;a pl&aacute;cidamente. Le&iacute; el mensaje &ldquo;&iexcl;Pod&eacute;s venir a la cocina por favor?&rdquo;<\/p>\n<p>Lo pens&eacute; un rato y le contest&eacute; que mejor habl&aacute;ramos ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>Ir al encuentro de Lelu en ese momento s&oacute;lo pod&iacute;a tener dos desenlaces y ninguno de ellos me gustaba: Me iba a echar en cara lo que hab&iacute;a escuchado, o pretender&iacute;a que la posea ah&iacute; mismo, mientras su madre dorm&iacute;a. O tal vez ambas cosas. En todo caso, no era buena idea seguirle la corriente.<\/p>\n<p>Desde que le hab&iacute;a mandado un mensaje a Carmen mientras yo met&iacute;a el dedo en su sexo, hab&iacute;a confirmado algo que ya sospechaba desde hace rato: Lelu ten&iacute;a cierta animosidad hacia su madre.<\/p>\n<p>No creo que la odie, pero sin dudas le guarda un rencor que viene de antes de que yo aparezca en sus vidas.<\/p>\n<p>Lelu me envi&oacute; otro mensaje, que en cierto punto confirmaba mi hip&oacute;tesis. &ldquo;Si no ven&iacute;s ahora, te juro que no me volv&eacute;s a tocar un solo pelo&rdquo;.<\/p>\n<p>No me cab&iacute;an dudas de que estaba indignada. Pero si ced&iacute;a en ese momento, Lelu pensar&iacute;a que pod&iacute;a dominarme a su antojo, y no pod&iacute;a permitir eso. Si hoy me ped&iacute;a esto &iquest;despu&eacute;s qu&eacute; seguir&iacute;a?<\/p>\n<p>&ldquo;Ma&ntilde;ana hablamos&rdquo; le escrib&iacute;, y apagu&eacute; el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de dormir, pero tard&eacute; bastante en conseguirlo. Cada tenue sonido que escuchaba, me hac&iacute;a mirar hacia la puerta de la habitaci&oacute;n, con miedo a que Lelu entrara a buscarme.<\/p>\n<p>La cosa se me estaba yendo de las manos, y si no lograba controlar a mi hijastra, s&oacute;lo ser&iacute;a cuesti&oacute;n de tiempo para que todo se vaya a la mierda.<\/p>\n<p>XV<\/p>\n<p>Lo de Lelu no era una simple amenaza.<\/p>\n<p>Durante toda la semana estuvo evit&aacute;ndome, y mantuvo una actitud arisca y casi hostil hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Me cost&oacute; encararla, porque no estaba seguro de qu&eacute; decirle. Le hab&iacute;a dicho que la relaci&oacute;n con Carmen estaba llegando a su fin, pero mi mujer se mostraba cada vez m&aacute;s complaciente, por lo que me iba a resultar muy dif&iacute;cil terminar con ella. Y peor a&uacute;n, yo mismo empezaba a dudar de si eso era lo que realmente quer&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Ten&eacute;s que entenderlo, es mi mujer. &mdash;le dije una vez en la que me la encontr&eacute; en el living.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces terminemos con esto y listo.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a negar que lo mejor ser&iacute;a eso. Lelu estaba ofendida, pero quiz&aacute; con el tiempo se le pasaba. Los j&oacute;venes tienen la cabeza diferente. Para m&iacute; era un delirio estar con ella, pero probablemente Lelu simplemente estaba viviendo una experiencia como tantas otras. Una vez que se le pasara el capricho, todo estar&iacute;a bien.<\/p>\n<p>Yo, por mi parte, ya hab&iacute;a cumplido mi mayor fantas&iacute;a. Ten&iacute;a una an&eacute;cdota diga de ser contada en un libro. Un recuerdo que jam&aacute;s se borrar&iacute;a de mi mente. Como dir&iacute;a mi difunta madre, nadie me quitaba lo bailado.<\/p>\n<p>Pero olvidaba que vivir bajo el mismo techo que una bomba sexy como Lelu, no era f&aacute;cil.<\/p>\n<p>Antes de ayer estaba en la cocina, supuestamente limpiando, aunque yo intu&iacute;a que estaba esper&aacute;ndome. Llevaba un diminuto short blanco, de esos que le dejaban media nalga desnuda.<\/p>\n<p>&mdash;Hola &mdash; la salud&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Hola &mdash;respondi&oacute; ella, y sigui&oacute; rociando la mesada con un l&iacute;quido.<\/p>\n<p>Era incre&iacute;ble, pero a pesar de habitar la misma casa, se las hab&iacute;a arreglado para cruzarse conmigo lo justo y necesario. Yo me sent&iacute; muchas veces tentado a visitarla por la noche, pero me apegu&eacute; a la idea de dejar en el pasado esa fugaz y apasionada relaci&oacute;n. Aunque tengo que reconocer que el hecho de que Lelu no me invitase a pasar la noche con ella, contribuy&oacute; en gran medida a poder cumplir con mi objetivo de fidelidad.<\/p>\n<p>Lelu frot&oacute; un trapo sobre la mesada, d&aacute;ndome la espalda.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Est&aacute;s bien? &mdash;Le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Y por qu&eacute; no iba a estarlo?<\/p>\n<p>&mdash;Y entre nosotros&hellip; &iquest;Est&aacute; todo bien?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute; Eze, todo bien &mdash;respondi&oacute;, con un tono neutro.<\/p>\n<p>Se le cay&oacute; el trapo al piso. Se inclin&oacute; a recogerlo, sin flexionar las rodillas.<\/p>\n<p>As&iacute; de poderoso puede llegar a ser un culo perfecto. Con s&oacute;lo verlo, todas mis maquinaciones de marido leal se fueron a la mierda.<\/p>\n<p>Convencido de que se hab&iacute;a puesto en esa postura s&oacute;lo para provocarme, me abalanc&eacute; hacia ella. Apoy&eacute; mis manos en sus gl&uacute;teos y los apret&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;No te das cuenta que esto puede terminar mal? &mdash;le dije, sin dejar de manosearla.<\/p>\n<p>Ella no dijo nada. Yo la abrac&eacute; por detr&aacute;s. Mi pelvis qued&oacute; pegada a sus nalgas. Lelu hizo un movimiento y frot&oacute; su orto con mi bragueta.<\/p>\n<p>&mdash;A ver, quiero sentir c&oacute;mo se endurece &mdash;dijo, repitiendo el movimiento una y otra vez, hasta que mi pija se alz&oacute; y se puso como piedra.<\/p>\n<p>Lelu la apret&oacute;. Me desabroch&oacute; el cintur&oacute;n y baj&oacute; el cierre. Mi verga salt&oacute; como resorte.<\/p>\n<p>Ella se arrodill&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Quer&eacute;s que te la chupe? &mdash;pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>La agarr&eacute; de la cabeza, y asent&iacute;.<\/p>\n<p>Lelu se puso de pie.<\/p>\n<p>&mdash;Ahora vas a sentir lo que es que te dejen con la calentura. &mdash;dijo.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de la cocina, dej&aacute;ndome con los pantalones bajos.<\/p>\n<p>Sospechaba que pretend&iacute;a que vaya a su cuarto a cogerla. No me gustaba la idea de caer ante sus manipulaciones, pero en ese momento de excitaci&oacute;n, no pod&iacute;a pensar de manera razonable.<\/p>\n<p>Me sub&iacute; el pantal&oacute;n y fui hasta su cuarto.<\/p>\n<p>Estaba cerrado con llave.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Dejame en paz viejo degenerado! &mdash;grit&oacute;.<\/p>\n<p>Me fui al living, furioso. Puse un programa de televisi&oacute;n, pero no pod&iacute;a prestarle atenci&oacute;n. Me fui a dormir, con el alma envenenada.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a era el franco de Carmen.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Pas&oacute; algo entre Lelu y vos? &mdash;pregunt&oacute; cuando terminamos de comer. Lelu hab&iacute;a cenado antes y se encerr&oacute; en su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;C&oacute;mo? &mdash;pregunt&eacute;, exaltado.<\/p>\n<p>&mdash;La vi muy seria, y no s&oacute;lo conmigo, como es costumbre.<\/p>\n<p>&mdash;Ah, no, nada. No pas&oacute; nada &mdash;dije, ya que no se me ocurr&iacute;a otra cosa que contestar&mdash;. Despu&eacute;s hablo con ella. &mdash;Agregu&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No te enojes pero hoy me duele la cabeza. &mdash;dijo Carmen, insinuando que esa noche no quer&iacute;a coger.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a decirle nada, &uacute;ltimamente se hab&iacute;a portado m&aacute;s que bien en la cama.<\/p>\n<p>Pusimos una pel&iacute;cula y ella se durmi&oacute; a la media hora.<\/p>\n<p>La ausencia de sexo en ese d&iacute;a, y el recuerdo del franeleo con Lelu el d&iacute;a anterior, hicieron que me pusiera al palo.<\/p>\n<p>Llev&eacute; mi mano a la verga, dispuesto a autocomplacerme, cuando el celular vibr&oacute;.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que era ella, y sab&iacute;a que era una trampa. Pero la intriga me pudo.<\/p>\n<p>No era un mensaje de texto. Era una foto. Lelu se la hab&iacute;a sacado frente al espejo de su tocador. Llevaba un short rosa cuya tela se hund&iacute;a en sus nalgas; un top blanco, y una vincha del mismo color que el short, la cual ten&iacute;a una especie de mo&ntilde;o en el centro, d&aacute;ndole un aspecto infantil que contrastaba morbosamente con la expresi&oacute;n provocadora que le hac&iacute;a a la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>Si me hubiese agarrado en otro momento, tal vez lo hubiese soportado. Pero observar esa foto mientras con la otra mano sosten&iacute;a mi verga dura, a punto de entregarme a las artes del onanismo, fue un golpe imposible de esquivar.<\/p>\n<p>Baj&eacute; de la cama, haciendo el menor ruido posible. Sal&iacute; del cuarto, y mientras cerraba la puerta, me asegur&eacute; de que mi mujer segu&iacute;a durmiendo.<\/p>\n<p>Fui al cuarto de Lelu. Si lo encontraba cerrado con llave de nuevo, ya me escuchar&iacute;a al d&iacute;a siguiente.<\/p>\n<p>Pero no lo estaba.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gust&oacute; la foto? La acabo de subir a Instagram y ya tiene ciento cincuenta likes.<\/p>\n<p>&mdash;Demasiado provocadora para compartirla con todo el mundo &mdash;respond&iacute;.<\/p>\n<p>Lelu se arrodill&oacute; en el borde de la cama. Tante&oacute; mi miembro, el cual segu&iacute;a igual de duro que hace unos minutos.<\/p>\n<p>&mdash;Si no ponemos l&iacute;mites nos vamos a arruinar la vida &mdash;dije. Pero Lelu no hizo el menor caso. Agarr&oacute; el el&aacute;stico del b&oacute;xer y tir&oacute; hac&iacute;a abajo. &mdash;Si tu mam&aacute; se despierta y nota que no estuve por mucho tiempo&hellip;<\/p>\n<p>Lelu sonri&oacute;. Sus dientes blancos brillaban a cent&iacute;metros de mi verga. Sac&oacute; la lengua, y la frot&oacute; en el glande.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno, si quer&eacute;s andate a dormir. &mdash;dijo, y larg&oacute; una carcajada hist&eacute;rica.<\/p>\n<p>&mdash;No grites, boluda &mdash;le recrimin&eacute;, asustado.<\/p>\n<p>&mdash;Si no tengo mi lengua ocupada con algo, voy a seguir hablando y se me puede escapar alg&uacute;n grito.<\/p>\n<p>&mdash;Sos una hija de puta &mdash;le dije, y le di de comer mi pija, para que cerrara la boca.<\/p>\n<p>Con algo de rabia, la agarr&eacute; de los pelos y le clav&eacute; la pija hasta que se enterr&oacute; por completo. Mis vellos p&uacute;bicos raspaban sus labios, su barbilla y nariz. Me golpe&oacute; la pierna para que parara, pero no dej&eacute; de castigarla hasta que sus mejillas se pusieron coloradas y sus ojos se abrieron desmesuradamente.<\/p>\n<p>&mdash;Pendeja atrevida. Ahora vas a ver c&oacute;mo te castiga pap&aacute;.<\/p>\n<p>Lelu, asustada y excitada, se dej&oacute; desnudar por completo. Se acurruc&oacute; en la cama, en posici&oacute;n fetal. Tap&eacute; su boca con la mano, y apret&eacute; con fuerza. Ella separ&oacute; las piernas. Me acomod&eacute; y la penetr&eacute;. Gimi&oacute;, y el ruido qued&oacute; neutralizado por mi mano.<\/p>\n<p>Escuch&eacute; un ruido que vino de no s&eacute; d&oacute;nde. Dej&eacute; de penetrarla. Mis manos segu&iacute;an apretando las mand&iacute;bulas de mi hijastra.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que era el final de todo. &iquest;C&oacute;mo iba a reaccionar Carmen cuando nos viera ah&iacute;? &iquest;Qu&eacute; excusas pod&iacute;a inventar en una situaci&oacute;n tan comprometedora? Sent&iacute; pavor. Carmen pod&iacute;a llegar a matarme al enterarse de nuestra traici&oacute;n. El miedo me paraliz&oacute;.<\/p>\n<p>Sin embargo, el tiempo pas&oacute; y no volv&iacute; a escuchar ruido alguno. Mir&eacute; a Lelu, quien mov&iacute;a la cabeza de un lado a otro, en un gesto de negaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que fue en la calle el ruido &mdash;dijo, cuando la liber&eacute; de mi mano.<\/p>\n<p>Nos miramos en silencio durante algunos segundos, y luego re&iacute;mos al un&iacute;sono. No s&eacute; si nos re&iacute;mos de mi miedo, de nuestra traici&oacute;n, de la locura, o del hecho de que Carmen estaba durmiendo mientras yo estaba adentro de su hija. Pero esa risa nos uni&oacute; m&aacute;s de lo que nos hab&iacute;a unido tantos polvos furtivos.<\/p>\n<p>Le tap&eacute; la boca de nuevo, y la penetr&eacute; una y otra vez. La cama hac&iacute;a un leve ruido, pero alg&uacute;n riesgo deb&iacute;amos correr.<\/p>\n<p>En ese momento decid&iacute; que no pod&iacute;a dejar de acostarme con Lelu. Iba a seguir haci&eacute;ndolo, hasta que la mecha que se hab&iacute;a encendido en alg&uacute;n momento de nuestras vidas, hiciera volar todo por el aire.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 XIII A veces las cosas simplemente salen bien. Eso era lo que pensaba cada vez que me resultaba demasiado buena mi situaci&oacute;n. Ten&iacute;a a las dos mujeres de la casa dispuestas a saciar mis necesidades sexuales. Carmen se hab&iacute;a rendido y ahora no s&oacute;lo aceptaba mis exigencias, sino que ella misma buscaba mi verga [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4947,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25167","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4947"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25167"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25167\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}