{"id":25176,"date":"2020-08-12T23:09:16","date_gmt":"2020-08-12T23:09:16","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-12T23:09:16","modified_gmt":"2020-08-12T23:09:16","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-5\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 5)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25176\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>-Quiero la leche en la lengua, Rodro &ndash;Me dijo la noche del s&aacute;bado, mientras le tocaba suavemente el cl&iacute;toris por encima de la bombacha.&ndash; La quiero ac&aacute; &ndash;la escuch&eacute; susurrarme al o&iacute;do, a la vez que se pon&iacute;a un dedo en la boca y lo lam&iacute;a como una petera fuera de s&iacute;. Mi mano entera estaba empapada por el flujo que lograba traspasar la tela.<\/p>\n<p>Esa noche, ella no deb&iacute;a estar ah&iacute;. En ese momento ella deb&iacute;a estar entrando en la Iglesia, vestida de novia y siendo el centro de atenci&oacute;n de toda nuestra familia emocionada por ver semejante espect&aacute;culo. Pero no.<\/p>\n<p>-Toda la leche, Rodro. Para tragarla despacito y sentirle el gusto hasta en la garganta. Toda la lechita en la lengua, quiero. &ndash;me repiti&oacute;.<\/p>\n<p>A esa hora en su lengua deb&iacute;a estar deseando tener la ostia de la misa a la cual habr&iacute;a entrado soltera y salido felizmente casada. El cuerpo de Cristo, perdonando toda tentaci&oacute;n y recibi&eacute;ndola, nuevamente, en su reba&ntilde;o. Pero no. All&iacute; estaba ella en cambio, acostada en mi cama, llegando al orgasmo y deseando el semen de su primo.<\/p>\n<p>Pero en el segundo p&aacute;rrafo de esta historia les promet&iacute; ser detallado y creo que lo mejor es no romperle una promesa a un amigo, ni a una amiga. Porque aunque les parezca exagerado, as&iacute; los considero: son ustedes los confidentes de mi mayor perversi&oacute;n. De mis deseos m&aacute;s oscuros, sin temor a ser juzgado m&aacute;s que por una coma o una tilde que no puse, o una palabra que repet&iacute; m&aacute;s de una vez, sin necesidad.<\/p>\n<p>Debo entonces volver al lunes anterior, cuando me despert&eacute; todav&iacute;a con la mano en el culo de Julia. Ella ya estaba despierta y acariciaba el bulto que dejaba mi verga sobre el b&oacute;xer. Habr&aacute;n pasado dos minutos hasta que son&oacute; la alarma de mi celular. Siempre hab&iacute;a sufrido esa especie de situaci&oacute;n paranormal de despertarme dos minutos antes de que suene el despertador, pero nunca con mi prima toc&aacute;ndome la pija.<\/p>\n<p>Cuando las primeras notas de la canci&oacute;n &ldquo;Anhedonia&rdquo;, de Charly Garc&iacute;a, usurp&oacute; el silencio de la habitaci&oacute;n, mi prima retir&oacute; su mano y la puso en mi mejilla. Ya no ten&iacute;a la cabeza en mi hombro, sino sobre su almohada. Me gir&oacute; tiernamente la cara y nuestras bocas quedaron casi a un cent&iacute;metro de distancia.<\/p>\n<p>-No podemos coger, Rodri. &ndash;Me dijo. Tan cerca, que pod&iacute;a inhalar su aliento.&ndash; Somos primos.<\/p>\n<p>Por esas cosas que uno no puede explicar, a&uacute;n medio dormido, lo primero que me llam&oacute; la atenci&oacute;n fue el olor a menta. Quiz&aacute; porque pensaba que de su boca saldr&iacute;a el olor a la verga de Fabi&aacute;n. O al culo de una pendeja desconocida, seg&uacute;n la informaci&oacute;n que ella misma me hab&iacute;a dado recientemente. Pero no fue as&iacute;. Adem&aacute;s de ba&ntilde;arse, aparentemente, tambi&eacute;n hab&iacute;a recordado lavarse los dientes, porque las palabras de July se sintieron con aroma a picante, literalmente. Aunque quer&iacute;a corroborarlo con el sabor, con el olor me conform&eacute;.<\/p>\n<p>Le respond&iacute; que estaba bien, que ten&iacute;a raz&oacute;n y que coger ser&iacute;a un error. Le di un beso en la frente para darle los buenos d&iacute;as y me fui a ba&ntilde;ar.<\/p>\n<p>Por primera vez en la historia me encontraba en una situaci&oacute;n que sab&iacute;a manejar muy bien. Jam&aacute;s deber&iacute;a mostrarme desesperado ante ella. No importa qui&eacute;n sea, ni cu&aacute;nto me lata la pija cada vez que la vea. Si existe una chance de comerle la concha a una mujer como ella, tu mejor aliada es su imaginaci&oacute;n. Su intriga, su inseguridad y su sensaci&oacute;n de que todo depende de ella, siempre terminar&iacute;an jugando a tu favor.<\/p>\n<p>Estaba seguro de que Julia en ese momento sinti&oacute; temor de que nunca pasar&iacute;a nada m&aacute;s entre nosotros. Pod&iacute;a pr&aacute;cticamente leer su pensamiento en ese instante: coger con su primo estaba mal, era incorrecto, pero &iquest;qu&eacute; carajos iba a hacer con su deseo? Si el ser, encima, un deseo prohibido (estaba convencido) la excitaba a&uacute;n m&aacute;s. &iexcl;Y para colmo de males contaba con mi aprobaci&oacute;n!<\/p>\n<p>All&iacute; su imaginaci&oacute;n entrar&iacute;a a jugar para mi equipo. &iquest;La estaba rechazando? &iquest;Estar&iacute;a yo pensando que ella era una trola cualquiera? &iquest;Estar&iacute;a ella m&aacute;s interesada en coger conmigo, que yo con ella? Y lo m&aacute;s importante: &iquest;Ser&iacute;a &eacute;sta la &uacute;nica chance que tendr&iacute;a a su alcance para cumplir su fantas&iacute;a? Una mina nunca deja esas preguntas sin contestar por una sencilla raz&oacute;n: su inseguridad, ante dos opciones, la har&iacute;a imaginar la peor. Si o si, por su propio orgullo, estaban obligadas a conocer las respuestas reales. Sea como sea, cueste lo que cueste.<\/p>\n<p>Si todo depend&iacute;a de ella, con el tiempo, adem&aacute;s de libertad de decidir, sentir&iacute;a una profunda responsabilidad. Tan profunda que se convertir&iacute;a en temor. En no saber qu&eacute; hacer. Tener el control ya no le resultar&iacute;a tan c&oacute;modo e, inconscientemente y poco a poco, me lo ir&iacute;a delegando a m&iacute;. Ese es, sin ninguna duda, el primer signo que muestra una persona cuando se entrega a otra. Dicho de otra forma: eso finalmente har&iacute;a que mi prima se me entregue.<\/p>\n<p>S&eacute; que este punto pudo haber sonado ofensivo para algunos de ustedes. No s&oacute;lo ofensivo sino que manipulador y machista tambi&eacute;n. Pero d&eacute;jenme aclararles dos cosas.<\/p>\n<p>La primera: no estoy generalizando a todas las mujeres. Solo revelo la t&aacute;ctica que cre&iacute; conveniente usar para entrar en la concha de mi prima, que hab&iacute;a probado en situaciones anteriores, en otro tipo de relaciones y que me hab&iacute;a dado buenos resultados. Una t&aacute;ctica que ni siquiera hab&iacute;a inventado yo: guerras enteras se hab&iacute;an ganado a lo largo de la historia de la humanidad gracias a los l&iacute;deres que supieron cuando retroceder para que el enemigo entre a la zona que ellos quer&iacute;an, donde vencerlos ser&iacute;a mucho m&aacute;s f&aacute;cil.<\/p>\n<p>Y la segunda: ese enemigo ya no era su consentimiento. El enemigo era un prejuicio. Una norma social a la que ya no le encontraba sentido alguno. El enemigo, en ese momento, se merec&iacute;a mi manipulaci&oacute;n, porque me parec&iacute;a hasta desagradable. Que una sociedad te condene o que una instituci&oacute;n parecida a una empresa cuyo logo es, ni m&aacute;s ni menos, que un arma de tortura, te amenace con mandarte al infierno por el s&oacute;lo hecho de desear algo que ellos consideraban incorrecto, era una manipulaci&oacute;n mucho peor. &iexcl;Ni un pelo se me mover&iacute;a por jugar a su juego! Su mensaje deb&iacute;a ser simplemente amor. Puro. Sin temor. Y deber&iacute;a escribir otra historia nueva para poder explicarle a quien no entienda que la pasi&oacute;n y el deseo, son la forma m&aacute;s humanamente pura de amor que puede existir entre dos personas que comparten esos sentimientos.<\/p>\n<p>En fin, sal&iacute; de la ducha sinti&eacute;ndome un campe&oacute;n. Con la seguridad de que mi morbo m&aacute;s perverso, tarde o temprano, se har&iacute;a realidad. Podr&iacute;a llevarme un tiempo, era cierto, pero se har&iacute;a realidad. No ten&iacute;a m&aacute;s dudas de eso.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; al trabajo lo primero que hice fue cambiar la fecha de mis vacaciones. Pensaba irme, en enero, unos quince d&iacute;as a Canc&uacute;n, pero las adelant&eacute; para quedarme en casa. Lamentablemente hab&iacute;a calculado que ese lunes ser&iacute;a mi &uacute;ltimo d&iacute;a all&iacute;, pero s&oacute;lo pudieron acomodarme para tom&aacute;rmelas a partir del viernes. Podr&iacute;a haber sido peor y no me quej&eacute;. Me quedaban s&oacute;lo cuatro d&iacute;as y toc&aacute;ndole el culo a mi prima todas las noches, se me pasar&iacute;an volando.<\/p>\n<p>Al llegar a mi departamento, Julia ya me esperaba acostada, con el orto entangado para arriba, sus codos apoyados en el colch&oacute;n y en sus manos, el celular. Vest&iacute;a igual: la misma musculosa y la misma bombacha sucia con leche.<\/p>\n<p>Pens&eacute; en sacarme el pantal&oacute;n y tirarme a su lado a meterle mano, pero record&eacute; mi t&aacute;ctica. &ldquo;No importa cu&aacute;nto te lata la pija&rdquo;. Pens&eacute; tambi&eacute;n que podr&iacute;a ir a saludarla con un beso, tiernamente preguntarle c&oacute;mo estaba y darle un peque&ntilde;o masaje en la espalda. Lentamente bajar una mano hasta el culo y jugar con mis dedos en la tanguita. No tendr&iacute;a por qu&eacute; negarse a eso. Ser&iacute;a una buena oportunidad para besarle los hombros primero y luego la espalda, sobre la musculosa, desde arriba hasta abajo, hasta que la prenda se termine. Levantarla un poco para besar la piel de su zona lumbar y a la vez tener su cola bien a la vista. La mano bajar&iacute;a despacio hasta su concha y ella ya excitad&iacute;sima se dar&iacute;a vuelta pidi&eacute;ndome por favor que se la chupe un poquito, o que le meta aunque sea un dedo. Bien sabido es que de los dedos a la pija hay tres minutos de distancia.<\/p>\n<p>Cuando la verga me apret&oacute; el pantal&oacute;n volv&iacute; a mis cabales. &ldquo;No importa cuando te lata la pija&rdquo;, me repet&iacute;. Esta operaci&oacute;n era bastante compleja y no pod&iacute;a darme el lujo de cometer absolutamente ning&uacute;n error.<\/p>\n<p>-Ya llegu&eacute;, Ju. Ven&iacute; a tomarte unos mates.<\/p>\n<p>Se notaba que hab&iacute;a estado llorando, pero eso no era lo &uacute;nico que hab&iacute;a estado haciendo. Por su mirada sospech&eacute; que, hasta no hac&iacute;a mucho tiempo, tambi&eacute;n se hab&iacute;a estado tocando la almeja. Cuando se sent&oacute; a mi lado, ya con el mate preparado, la tom&eacute; de las manos y al bes&aacute;rselas confirm&eacute; mi sospecha. Ella solt&oacute; una sonrisa que me result&oacute; medio p&iacute;cara y yo le pregunt&eacute; c&oacute;mo hab&iacute;a estado, si ya se encontraba mejor.<\/p>\n<p>-Mal, Rodrigo. &iquest;C&oacute;mo voy a estar? Hubiese sido mejor que me deje plantada en el altar -me respondi&oacute;, haci&eacute;ndome se&ntilde;a de que le sebe uno.&ndash; Me estuvo llamando todo el d&iacute;a el pelotudo encima. Tuve que bloquearlo.<\/p>\n<p>Le acarici&eacute; el rostro c&oacute;mo respuesta y ahora fue ella quien aprovech&oacute; para darme un beso en la mano.<\/p>\n<p>-Hasta hace dos d&iacute;as pensaba que lo m&aacute;s dif&iacute;cil del mundo, era planear una boda. &ndash;Dijo casi reflexionando&ndash; Lo m&aacute;s dif&iacute;cil, es suspenderla. Tengo que hacer mil tr&aacute;mites.<\/p>\n<p>-Yo te voy a ayudar, July. El viernes arranco las vacaciones y tengo tiempo de sobra para acompa&ntilde;arte a d&oacute;nde tengas que ir.<\/p>\n<p>Mi prima me sonri&oacute; de nuevo y me agradeci&oacute; con otro beso. Quit&eacute; la mano para cebarme un mate para m&iacute;, lo tom&eacute; y le volv&iacute; a dar uno a ella.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dos mates hijo de puta! Y ya lo lavaste.<\/p>\n<p>Lo dej&oacute; en la mesa por la mitad, como si fuese una pendejita cheta, y se meti&oacute; al ba&ntilde;o. Abri&oacute; la ducha pero no llegu&eacute; ni a terminar de agarrar el termo que sali&oacute; llorando. Otra vez con las manos en la cara. Otra vez hacia mi pecho.<\/p>\n<p>-&iexcl;No puedo ser tan est&uacute;pida, Ro! &iexcl;No traje m&aacute;s ropa!<\/p>\n<p>&ldquo;Hace calor, July. Podemos dormir desnudos&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Aunque te lata la pija, pelotudo&rdquo;<\/p>\n<p>Les dije que mi t&aacute;ctica era efectiva. Nunca dije que fuese f&aacute;cil.<\/p>\n<p>-Tranquila, prima. Vamos a buscar. En dos patadas estamos de nuevo ac&aacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s loco? &iexcl;No lo quiero ni ver!<\/p>\n<p>-Entro yo. Me dec&iacute;s qu&eacute; necesitas, y listo.<\/p>\n<p>Quit&oacute; las manos de la cara y me regal&oacute; una sonrisa.<\/p>\n<p>-Si entr&aacute;s vos, una de dos: o lo matas o se muere de un infarto del cagazo cuando te vea.<\/p>\n<p>Era un buen punto. De matarlo, podr&iacute;a contenerme; pero evitarle un infarto estaba fuera de mi alcance. Fabi&aacute;n sab&iacute;a que Julia estaba conmigo y no se hab&iacute;a ni asomado por el barrio. Mi prima sab&iacute;a, tambi&eacute;n, que no lo iba a hacer y eso la tranquilizaba bastante. Es cierto que en ese momento lo odiaba con toda el alma, pero nunca antes lo hab&iacute;a visto como un mal pibe. Eso s&iacute;: desde el primer minuto me pareci&oacute; muy, pero muy cag&oacute;n.<\/p>\n<p>Julia agarr&oacute; el celular, habl&oacute; unos minutos en el balc&oacute;n y volvi&oacute; a entrar. Me dijo que ya estaba arreglado, que una amiga le traer&iacute;a un bolso en un rato, pero que viv&iacute;a en Mataderos y se iba a quedar a dormir ac&aacute;. Cuando le pregunt&eacute; d&oacute;nde iba a dormir, fue muy clara: yo iba al piso con unas frazadas como colch&oacute;n.<\/p>\n<p>Pens&eacute; en decirle que hab&iacute;a estado todo el d&iacute;a esperando la noche para apretarle el ojete, pero en cambio le dije que estaba bien, pero que si la amiga estaba buena la que dorm&iacute;a en el piso era ella. Esta vez no me sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Me puse a hacer unos fideos y cuando ya estaban listos, son&oacute; el timbre. Mi prima se puso el pantal&oacute;n con que hab&iacute;a venido la noche anterior, agarr&oacute; las llaves y como si supiese que esa noche no podr&iacute;amos hacer nada m&aacute;s, me acarici&oacute; el rostro, bajo por mi abdomen y con un dedo me roz&oacute; la pija, mir&aacute;ndome a los ojos.<\/p>\n<p>-Ya lleg&oacute;. No seas pelotudo y comportate.<\/p>\n<p>Yo la di vuelta, la agarr&eacute; de la cintura y la traje hacia m&iacute;, apoy&aacute;ndole el bulto en la cola mientras que con una mano le acarici&eacute; la concha por encima del jean.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pens&aacute;s? &iquest;Qu&eacute; te voy a manosear la conchita delante de tu amiga? &ndash;le dije al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Aunque parezca contradictorio, no estaba yendo en contra de mi plan. Era importante tambi&eacute;n que sepa que si bien ella manejaba la situaci&oacute;n, cuando decid&iacute;a avanzar deb&iacute;a estar segura de hacerlo porque mi reacci&oacute;n pod&iacute;a sorprenderla. &iexcl;Y vaya que lo hizo! Julia no se lo esperaba, pero pude sentir en su respiraci&oacute;n cu&aacute;nto le hab&iacute;a gustado. Solamente deb&iacute;a tener cuidado de no darle a entender que siempre que me buscase me iba a tener a sus pies. Ya encontrar&iacute;a luego alguna chance de rechazarla.<\/p>\n<p>Me permit&iacute; ahora avanzar un poco yo, despu&eacute;s de todo esa noche ya estaba perdida. La di vuelta nuevamente y quedamos enfrentados. Estuve a punto de besarla, pero me arrepent&iacute;. En lugar de eso le met&iacute; la mano en la cola, esta vez por debajo del pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-No voy a ser tan desubicado de tocarte el orto delante de ella. &ndash;Saque la mano y le di una palmadita &ndash;Quedate tranquila, me comporto. &ndash;y la solt&eacute; sonriendo.<\/p>\n<p>Julia tuvo que tomarse unos segundos para recomponerse y acomodarse la ropa un poco mejor. Se hab&iacute;a excitado y no lo pudo ni disimular. Yo tambi&eacute;n lo hab&iacute;a hecho, pero me puse a servir los fideos.<\/p>\n<p>Al ratito volvi&oacute; con un bolso y la amiga. La reconoc&iacute; de una. Era la pibita rubia del pantaloncito que tuve en la verga un rato, en la fiesta de despedida. La salud&eacute; un poco inc&oacute;modo, asombrado porque tambi&eacute;n ten&iacute;a buenas tetas y ni se las hab&iacute;a notado aquella vez. Puse los platos en la mesa para los tres y nos dispusimos a comer. Mientras enroscaba los espaguetis en el tenedor me enter&eacute; que, adem&aacute;s de ser amiga de Julia, era la prima de Fabi&aacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Hermosas casualidades de la vida&rdquo;. O lo habr&iacute;an sido, si aquella noche lluviosa me la habr&iacute;a cogido.<\/p>\n<p>El resto de la cena fueron puras palabras de odio hacia Fabi&aacute;n. Se notaba que ella no ten&iacute;a con su primo ni la cent&eacute;sima parte de la relaci&oacute;n que yo ten&iacute;a con Julia. Pr&aacute;cticamente lleg&oacute; a convencerme de que, lisa y llanamente, lo detestaba.<\/p>\n<p>Supe tambi&eacute;n que eran amigas desde la facultad, que la pibita le hab&iacute;a presentado a Fabi&aacute;n, que le aconsejo mil veces que no sea est&uacute;pida y que lo deje, pero July ya estaba enamorada. Que se hab&iacute;a peleado con su novio hac&iacute;a poco y que estaba soltera. Adem&aacute;s me cont&oacute; que era vegetariana y aunque usualmente los vegetarianos me caen mal, gracias a esos labios peteros que ten&iacute;a, ella no lo hizo. Todo esto en no m&aacute;s de cinco minutos. Es impresionante la cantidad de cosas de las que pueden hablar las minas en cinco minutos.<\/p>\n<p>Cuando terminamos de cenar, la amiga de mi prima se ofreci&oacute; a lavar los platos. Ten&iacute;a un shortcito de lycra que le marcaba b&aacute;rbaro el culito lindo y bien parado que ten&iacute;a, como si fuese una jugadora de v&oacute;ley porno, as&iacute; que le dije que s&iacute;. Que vaya nom&aacute;s. Yo podr&iacute;a mirarle el orto tranquilo mientras lo hac&iacute;a. Julia aprovech&oacute; para sacar ropa del bolso e irse a ba&ntilde;ar.<\/p>\n<p>La pibita, apenas escuch&oacute; el ruido de la ducha, dej&oacute; la esponja, los platos y vino corriendo hacia m&iacute;. Me comi&oacute; la boca tan r&aacute;pido que me qued&eacute; con los brazos abiertos. Se arrodill&oacute; y empez&oacute; a desabrocharme el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>-No ve&iacute;a la hora de chuparte la pija &ndash;me dijo, con tonada de nenita inocente.<\/p>\n<p>Reaccion&eacute; cuando ten&iacute;a el cierre de la bragueta entre sus dientes. En realidad &ldquo;reaccion&eacute;&rdquo; es un poco exagerado. Todav&iacute;a ni entend&iacute;a lo que estaba pasando, pero la tom&eacute; de la cabeza y tras un momento de duda, entre baj&aacute;rsela y dejar que me petee tranquila o sac&aacute;rsela de mi entrepierna para no arriesgarme a que mi prima salga y se me arme quilombo, negoci&eacute; conmigo mismo.<\/p>\n<p>-Vamos al balc&oacute;n, que si te ve Julia te mata. Es m&aacute;s cuida que yo esa pendeja. &ndash;La estrategia se me estaba yendo a la mierda, pero una boquita en la pija, a esas alturas, era una verdadera necesidad.<\/p>\n<p>Me apoy&eacute; en la baranda mirando hacia adentro, a trav&eacute;s del vidrio podr&iacute;a ver si hab&iacute;a movimiento en el comedor, me prend&iacute; un pucho por si lo ten&iacute;a que usar de excusa por estar all&iacute; y le dije a la pendeja que se arrodillara. Ya ten&iacute;a la poronga dura como un fierro.<\/p>\n<p>No pens&eacute; en nada m&aacute;s. Ni pens&eacute; en que me pod&iacute;a caer, si segu&iacute;a estirando la espalda. Estaba sacado y ella desesperada.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dale, putita! &iexcl;Arrod&iacute;llate! &ndash;le volv&iacute; a repetir.- Mostrame lo que haces con esa boquita de petera que ten&eacute;s.<\/p>\n<p>Not&eacute; que la onda dominante le gustaba porque puso carita de caprichosa, como haciendo pucherito, pero me obedeci&oacute; sin chistar y se puso de rodillas en el piso. Otra vez sus dientes llegaron al cierre de la bragueta y lo baj&oacute; con una destreza que me calent&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Despu&eacute;s desabroch&oacute; mi cintur&oacute;n y le dio un par de besos h&uacute;medos a la pija sobre el b&oacute;xer. Termin&oacute; de sac&aacute;rmela con la mano, se meti&oacute; la cabeza del pito en la boca y la abraz&oacute; con los labios, mientras sent&iacute; c&oacute;mo su paladar se llenaba de saliva. La pibita era fant&aacute;stica, cada tanto me tiraba una mirada con una sonrisa de trolita que me mataba. Con los labios, ahora me apret&oacute; el pene un poco m&aacute;s, y gimiendo se lo dej&oacute; quieto en la boca, para lubricarlo y saborearlo mejor. Cuando lo sac&oacute;, pens&eacute; que se iba a ahogar ah&iacute; nom&aacute;s. Me dej&oacute; la chota chorreando baba en dos patadas, y se entretuvo unos minutos pas&aacute;ndole la lengua desde el tronco hasta el glande, como cuidando que no caiga nada sobre el suelo.<\/p>\n<p>-Te voy a hacer el petiso de tu vida &ndash;me dijo, abriendo grande la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Calladita, rubia! &ndash;Respond&iacute;, con el dedo &iacute;ndice cruzando mis labios- Segu&iacute; chupando, calladita.<\/p>\n<p>Como un acto de rebeld&iacute;a, me baj&oacute; la ropa hasta las piernas y me empez&oacute; a lamer las bolas. Intercalaba leng&uuml;etazos peque&ntilde;os y r&aacute;pidos, con leng&uuml;etazos lentos y fuertes, por todos mis test&iacute;culos, mientras me pajeaba despacio con su mano. Cada tanto me daba unos besos ensalivados en la parte interna de los muslos y luego volv&iacute;a a pasar la lengua por mis pelotas. Me estaba haciendo ver las estrellas.<\/p>\n<p>Met&iacute; una mano por el escote de su remera y le manosee una teta esquivando el corpi&ntilde;o, la saque al ratito y le pegue una suave cachetada en la carita.<\/p>\n<p>-Pon&eacute;te el pito en la boca, piba.<\/p>\n<p>De vez en cuando se daba vuelta para ver si Julia no hab&iacute;a salido del ba&ntilde;o, pero yo le volv&iacute;a a girar la cabeza hacia mi pija. Ahora yo tambi&eacute;n estaba desesperado.<\/p>\n<p>Sentir la humedad de su lengua, el calor de su aliento y el roce de mi verga entrando y saliendo de su cara, era una belleza que se disfrutaba m&aacute;s con los ojos cerrados. La pibita le daba besitos, leng&uuml;etazos, la escup&iacute;a y se sopapeaba la lengua para volver a met&eacute;rsela en la boca y saborearla un buen rato m&aacute;s. Cada dos o tres veces que me chupaba el glande, una se la tragaba entera hasta hacerla toser y sacarla toda enchastrada. Me estaba haciendo rebalsar de calentura. Cuando termin&eacute; el pucho me prend&iacute; otro de inmediato y la hice sentir m&aacute;s trolita todav&iacute;a: con una mano fumaba, la otra la ten&iacute;a en mi nuca y encima, ni la miraba mientras me com&iacute;a la verga. Ahora me la chupaba como compitiendo con el cigarrillo, a ver qui&eacute;n me daba m&aacute;s placer.<\/p>\n<p>-Dame la lechita. Por favor, dame la chele antes que salga Julia. Mira que no me voy de ac&aacute; sin la lechita &ndash;me dijo al rato, con los brazos en la espalda y una mirada de gatito abandonado que daba hasta ternura.- &iexcl;Dale! &iexcl;Por favor! Llename la boquita de leche.<\/p>\n<p>Sintiendo que ya me estaba costando respirar, la tom&eacute; con una mano de la mand&iacute;bula y le empec&eacute; a coger la boca a la fuerza, como si fuese una putita barata que se ten&iacute;a que adaptar a mi ritmo. Trataba de aguantar lo m&aacute;s que pod&iacute;a, porque en verdad me la estaba mamando de una forma fenomenal y quer&iacute;a seguir disfrutando un rato m&aacute;s. El ritmo lo volv&iacute; lento, nuevamente. Le segu&iacute;a cogiendo la boca pero, esta vez, m&aacute;s suave, como si fuese una nena inocente a qui&eacute;n le ten&iacute;a cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>En medio de la excitaci&oacute;n, el espect&aacute;culo tom&oacute; un giro dram&aacute;tico cuando del otro lado del vidrio la vi a mi prima. Estaba apoyada sobre la pared mir&aacute;ndonos, como hipnotizada. Ten&iacute;a puesto un pijama rosa, con corazones blancos y su mano adentro, para masajearse la concha. Ni tuve que aumentar la velocidad de la cogida, que sent&iacute; que no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Te lleno la boquita, rubia. Traga todo, que si cae al piso, lo limpias con la lengua &ndash;le dije sin mirarla, cuando se me termin&oacute; el cigarrillo. Aunque me pareci&oacute; abusivo, mi vista estaba esclavizada por la escena que se desarrollaba detr&aacute;s del vidrio del ventanal.<\/p>\n<p>La amiga de Julia me contest&oacute; que s&iacute;, moviendo la cabeza, sin sacarse la pija de la boca. Esta vez la tom&eacute; de las mejillas y lentamente, ella solita se la fue metiendo toda entera hasta la garganta. Ni un movimiento m&aacute;s hizo falta que le largu&eacute; el primer chorro de semen bajo la atenta mirada de mi prima, que se tocaba la concha cada vez con m&aacute;s intensidad. Obediente como nadie, la pibita del culito lindo, se lo trag&oacute; sin esfuerzo. Los dos siguientes lechazos le dieron algunas arcadas, pero tambi&eacute;n se los trago de una. Me quedaban dos chorros m&aacute;s que se los dej&eacute; en la lengua y volv&iacute; a mirarla cuando cay&oacute; la &uacute;ltima gota que sali&oacute; al sacudirle la chota sobre su cara. Verla ah&iacute; arrodillada, con su mirada en mis ojos, la boca toda roja, con una actitud parecida a un pedido de perd&oacute;n y aguantando una buena cantidad de leche en la lengua para saborearla un poco antes de tragarla, tambi&eacute;n era un flor de espect&aacute;culo. La mantuvo as&iacute; por un instante y la degluti&oacute;, haciendo ruido de satisfacci&oacute;n. Se limpi&oacute; los labios con la lengua y luego, con la mano y prolijamente, la boquita entera. Y finalmente, dej&oacute; al personaje de sumisa a un lado, cuando sonri&oacute;.<\/p>\n<p>-Hijo de puta, me empachaste.<\/p>\n<p>Le di un pico y la abrac&eacute; como agradecimiento. Es cierto que la cara de puta que ten&iacute;a mi prima cuando se masturbaba viendo c&oacute;mo me chupaban la pija hab&iacute;a ayudado, pero la pendeja hab&iacute;a tenido raz&oacute;n: el pete que me hab&iacute;a hecho, dif&iacute;cilmente salga alg&uacute;n d&iacute;a de mi memoria.<\/p>\n<p>Cuando espi&eacute; otra vez hacia el comedor, Julia ya no estaba.<\/p>\n<p>Nunca se me hab&iacute;a regalado una minita as&iacute;, tan f&aacute;cil. Pensaba que esas cosas pasaban solamente en las historias que cont&aacute;bamos borrachos en un bar o en las pel&iacute;culas porno. No sab&iacute;a bien por qu&eacute; pero, por las dudas, me dije a mi mismo que, desde ese d&iacute;a, la remera que hab&iacute;a llevado a la fiesta de despedidas de July ser&iacute;a, para siempre, mi remera de la suerte.<\/p>\n<p>Entramos y la pibita se fue a terminar de lavar los platos. Mi prima sali&oacute; del ba&ntilde;o un ratito despu&eacute;s, ambas actuaron como si nada habr&iacute;a ocurrido.<\/p>\n<p>-Igual dorm&iacute;s en el piso, forro. &ndash;Dijo susurr&aacute;ndome en el o&iacute;do. Como su amiga estaba de espaldas, de pasada me regalo un leng&uuml;etazo en el cuello.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue que llegamos a la noche del lunes.<\/p>\n<p>Entiendo perfectamente que sea la noche del s&aacute;bado a la que ustedes quieran llegar. Aquella en la que mi prima en vez de estar entrando a la Iglesia para casarse, estaba en bombacha acostada en mi cama deseando tragarse mi leche.<\/p>\n<p>Deber&aacute;n tener m&aacute;s paciencia. Creo que es necesario que entiendan c&oacute;mo llegue a eso.<\/p>\n<p>No porque piense que alguno de ustedes quiera cogerse a su prima y tal vez esta historia le pueda servir como un manual para lograrlo.<\/p>\n<p>No&hellip; nada que ver&hellip;<\/p>\n<p>Digamos que son solamente obsesiones literarias.<\/p>\n<p>Eso s&iacute;: Por ninguna raz&oacute;n se les ocurra pensar que esa noche del s&aacute;bado fue la noche en donde esta historia termin&oacute;.<\/p>\n<p>A modo de anticipo les confieso algo:<\/p>\n<p>&iquest;Recuerdan cuando les dije que hab&iacute;a dudado sobre si ser&iacute;a correcto comenzar esta narraci&oacute;n en aquella noche lluviosa del mes de noviembre?<\/p>\n<p>La raz&oacute;n era porque justamente esa noche del s&aacute;bado, tambi&eacute;n hubiese sido un buen comienzo para este relato.<\/p>\n<p>M&aacute;s adelante entender&aacute;n por qu&eacute;. Y estoy seguro que me dar&aacute;n la raz&oacute;n.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 -Quiero la leche en la lengua, Rodro &ndash;Me dijo la noche del s&aacute;bado, mientras le tocaba suavemente el cl&iacute;toris por encima de la bombacha.&ndash; La quiero ac&aacute; &ndash;la escuch&eacute; susurrarme al o&iacute;do, a la vez que se pon&iacute;a un dedo en la boca y lo lam&iacute;a como una petera fuera de s&iacute;. Mi mano [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25176","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25176"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25176\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}