{"id":25202,"date":"2020-08-15T05:07:59","date_gmt":"2020-08-15T05:07:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-15T05:07:59","modified_gmt":"2020-08-15T05:07:59","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-7","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-7\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 7)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25202\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al escuchar sus palabras, baj&eacute; una mano y la apoy&eacute; en su cola. Mi prima sigui&oacute; acarici&aacute;ndome la pija suavemente sobre el b&oacute;xer, sin dejar de mirarme a los ojos, aunque los m&iacute;os ya se encontraban desviados hacia el techo.<\/p>\n<p>Cuando mi erecci&oacute;n ya fue m&aacute;s que evidente, Julia comenz&oacute; a jugar con sus u&ntilde;as. Me rascaba la verga sobre la tela con un dedo, a veces dos, sin notar mi temor a que vaya explotar en cualquier momento. La imit&eacute; rasgu&ntilde;&aacute;ndole despacito la nalga. Rondaba el silencio y ambos sospech&aacute;bamos que ser&iacute;a poco pr&aacute;ctico emitir palabra alguna.<\/p>\n<p>Ya preso por el demonio, apret&eacute; el dedo &iacute;ndice sobre su ano, como queriendo met&eacute;rselo con bombacha y todo. El silenci&oacute; se rompi&oacute; con su suspiro.<\/p>\n<p>Gir&eacute; mi cuerpo y ella acomod&oacute; el suyo, hasta quedar enfrentados y otra vez mir&aacute;ndonos cara a cara, aunque en realidad lo que nos mir&aacute;bamos eran nuestras bocas. Me mor&iacute;a de ganas de besarla, de sentir el gusto de su lengua enroscada contra la m&iacute;a. El olor de su aliento se sent&iacute;a como la peor de las morbosidades diluida en los dos o tres cent&iacute;metros de aire que hab&iacute;a entre nosotros.<\/p>\n<p>Sin pensar nada m&aacute;s, puse mi mano en la parte de la tanga que sosten&iacute;a a su conchita y al presionar un poco con el dedo que segundos antes ten&iacute;a en su ano, record&eacute; a Macarena.<\/p>\n<p>Maca hab&iacute;a sido mi primera novia, mi primer gran amor, con ella hab&iacute;a tenido mi primera experiencia sexual y ella tambi&eacute;n lo hab&iacute;a hecho conmigo. Tal vez percibir la concha apretada de mi prima bajo su bombacha conect&oacute; en mi mente aquella hermosa sensaci&oacute;n al romperle el himen a esa morochita de la cual hab&iacute;a estado perdidamente enamorado, varios a&ntilde;os atr&aacute;s. Pero al instante supe que no, no era eso.<\/p>\n<p>Macarena me hab&iacute;a dejado de un d&iacute;a para otro y en aquellos tiempos mi coraz&oacute;n estaba destrozado. No entend&iacute;a por qu&eacute;, ni para qu&eacute;, ni siquiera hasta el d&iacute;a de hoy he logrado encontrar alguna pista previa que se me haya podido haber salteado entre tanto amor y llanto. Hab&iacute;a cortado la relaci&oacute;n dej&aacute;ndome completamente sorprendido y desbastado, es cierto, pero tambi&eacute;n me regal&oacute; una flor de lecci&oacute;n: a los pocos d&iacute;as de su tajante decisi&oacute;n me llam&oacute; para volver a vernos. Imag&iacute;nense mi alegr&iacute;a e ilusi&oacute;n, en aquel entonces, al sentir que la recuperar&iacute;a, que no volver&iacute;a a equivocarme (si era que lo hab&iacute;a hecho), que conseguir&iacute;a otra oportunidad y que volver&iacute;amos a estar juntos, &eacute;sta vez para el resto de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Nos encontramos y pasamos una tarde fant&aacute;stica. No dej&eacute; de decirle cu&aacute;nto la amaba y todo lo que cuidar&iacute;a de ella desde ese d&iacute;a en adelante. Verla sonre&iacute;r y hasta emocionarse con mis palabras, me hicieron sentir el pibe m&aacute;s feliz del mundo.<\/p>\n<p>Esa fue la &uacute;ltima vez que la vi.<\/p>\n<p>Esa tarde me hab&iacute;a &ldquo;chequeado&rdquo;. Su ego en realidad me hab&iacute;a chequeado. Hab&iacute;a pasado la tarde conmigo solamente para inspeccionar cada detalle, para saber si yo segu&iacute;a disponible para ella. Supo que s&iacute;, se tranquiliz&oacute;, se sinti&oacute; mejor con su autoestima y sigui&oacute; adelante. Sin m&iacute;. Ya no me necesitaba y lo bien que hac&iacute;a. Yo aprend&iacute; que con tal de no lastimarse la autoestima, las mujeres pueden ser los seres m&aacute;s crueles de la tierra. Y por supuesto, a no dejarme &ldquo;chequear&rdquo; nunca m&aacute;s.<\/p>\n<p>Eso era exactamente lo que Julia estaba haciendo.<\/p>\n<p>Faltaba s&oacute;lo un paso m&aacute;s para cogerla como a una putita y no pod&iacute;a darme el lujo de fallar en nada. Quit&eacute; mi mano de su concha y aprovech&eacute; para continuar con mi plan: hab&iacute;a llegado la hora de desdramatizar el hecho de que fu&eacute;semos primos, trasladar ese problema a otro m&aacute;s f&aacute;cil de resolver.<\/p>\n<p>Entiendo si me tildan de obsesivo o de analizar mucho las cosas. Realmente no lo soy. Esta nunca pretendi&oacute; ser de esas historias donde la prima se le tira, o acepta al toque, o ambos desatan las ganas acumuladas. No. No digo que no sean ciertas las an&eacute;cdotas de esos tres o cuatro afortunados, digo que aqu&iacute; pretendo relatar lo que nos pasa a los simples mortales en la realidad. Podr&aacute;n tratarme de aburrido, pero nunca de mentiroso. Desde el primer momento les dije que iba a explicar todos los detalles necesarios. Y si no lo logro, al menos dormir&eacute; tranquilo al saber que hice todo lo posible para ense&ntilde;arles que, si con estas t&aacute;cticas logr&eacute; algo con mi prima, ustedes pueden lograr lo que quieran, cuando quieran y con quien quieran.<\/p>\n<p>Y es m&aacute;s, aprovechando que romp&iacute; varias reglas literarias con esta aclaraci&oacute;n, perm&iacute;tanme romper una m&aacute;s y repetirles a modo de ferviente consejo: Nunca se dejen &ldquo;chequear&rdquo;. Nunca. No les den respuestas a sus temores. Dejen que las preguntas que las pibas se hacen, las responda su imaginaci&oacute;n. Cr&eacute;anme: su imaginaci&oacute;n jugar&aacute; siempre para ustedes. Respuestas ambiguas como &ldquo;Estoy aprendiendo muchas cosas&rdquo;, &ldquo;Estoy viviendo experiencias nuevas que jam&aacute;s pens&eacute; que ser&iacute;an tan agradables&rdquo; o &ldquo;Estoy aprendiendo a disfrutar de personas que ni sab&iacute;a que ten&iacute;a cerca&rdquo;, no solamente crean misterio y ponen su inseguridad a trabajar, sino que tambi&eacute;n los har&aacute; aparentar m&aacute;s maduros, m&aacute;s libres y sobre todas las cosas: m&aacute;s independientes de ella. Siempre ambiguas, ojo, nunca digan que est&aacute;n con otra persona si no es cierto.<\/p>\n<p>Esa conclusi&oacute;n tienen que sacarlas ellas mismas reflexionando en su cama, por la noche, solas. La idea no es darle celos, sino hacerlas maquinar. Tampoco jam&aacute;s le rueguen a una mina volver con ustedes si ella los dej&oacute;, o les pidi&oacute; un tiempo. Jam&aacute;s apuesten a su instinto maternal brind&aacute;ndole l&aacute;stima. Si existen chances de que vuelva s&oacute;lo las aprovechar&aacute;n mostr&aacute;ndose bien, contentos, rehaciendo su vida. Aunque sea mentira. Y no sean giles: no la llamen mil veces, dejen que sienta ella tambi&eacute;n el miedo a perderlos a ustedes. Que sientan que si la relaci&oacute;n se termina, ustedes entran al maravilloso mundo de la solter&iacute;a donde mil conchitas nuevas los esperan con las piernas abiertas y ellas al mismo mundo donde, lejos de parecerles maravilloso, deber&aacute;n aguantar d&iacute;a y noche su natural miedo a morir solas. Aunque sea mentira.<\/p>\n<p>Si, ya se. Los hombres tambi&eacute;n solemos ser crueles cu&aacute;ndo lastiman nuestro amor propio.<\/p>\n<p>-No es s&oacute;lo el hecho de ser primos, July. &ndash;Dije acarici&aacute;ndole, ahora, el rostro.&ndash; Ni siquiera creo que ese sea el verdadero problema.<\/p>\n<p>Ella me escuchaba con atenci&oacute;n y sinti&eacute;ndose a penas rechazada quit&oacute; su mano del b&oacute;xer y la apoy&oacute; sobre mi abdomen, sin dejar de jugar con sus u&ntilde;as.<\/p>\n<p>-No pienses que no tengo ganas, boluda. No dudar&iacute;a ni un segundo en ponerte la pija hasta el fondo, si fuese otro contexto. Sabes que sos hermosa. Tocarte el culo nom&aacute;s me hace parar la verga como nunca.<\/p>\n<p>Su mano volvi&oacute; a la pija y una vez m&aacute;s su respiraci&oacute;n me dec&iacute;a que se estaba excitando.<\/p>\n<p>-El problema es que si nos descubren, se arma flor de quilombo. Ser primos, vaya y pase. Somos dos personas que se quieren mucho antes que eso. Pero si cogemos, es probable que nos cueste disimularlo.<\/p>\n<p>Julia no dec&iacute;a nada, s&oacute;lo me escuchaba y eso era una buena se&ntilde;al. Ah&iacute; estaba la clave para desdramatizar la situaci&oacute;n incestuosa. Ser primos era inevitable, un problema que jam&aacute;s se ir&iacute;a a resolver, nuestro parentesco era de por vida; pero al trasladarlo al &ldquo;ser descubiertos&rdquo;, adem&aacute;s de provocarle un poco m&aacute;s de excitaci&oacute;n al ser algo prohibido, se volv&iacute;a un problema que ten&iacute;a soluci&oacute;n por lo que hab&iacute;a chances de resolverlo.<\/p>\n<p>-Imaginate que te hago la concha ac&aacute; nom&aacute;s, &iquest;c&oacute;mo vuelvo a dormir en esta cama, en esta pieza, sin pensar en hac&eacute;rtela de nuevo? &ndash;le pregunt&eacute; ret&oacute;ricamente. Mi idea era clara: echarle todo el problema encima al lugar e ir proponiendo, con el tiempo y como soluci&oacute;n, ir a un telo.<\/p>\n<p>A estas alturas yo ya lo imaginaba con absoluta nitidez: ir a un hotel alojamiento, pagar toda una noche, comerle la concha, llen&aacute;rsela de leche luego. Continuar hablando se me hac&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil cada vez que las escenas recorr&iacute;an mi mente. Pero deb&iacute;a continuar. Con paciencia, es cierto, todav&iacute;a era jueves y me hab&iacute;a puesto como meta cog&eacute;rmela el s&aacute;bado o el domingo, a m&aacute;s tardar.<\/p>\n<p>-Es cierto, Rodri. Alg&uacute;n error vamos a cometer. Una mirada de m&aacute;s delante de la gente equivocada puede llegar a ser suficiente. Si cogemos nos van a descubrir aunque sea por una pavada.<\/p>\n<p>Estaba cayendo en la trampa. No volvi&oacute; a repetirme lo de ser primos.<\/p>\n<p>-Y s&iacute;. La otra vez me chupaste el cuello y estaba tu amiga ah&iacute; nom&aacute;s. &ndash;le respond&iacute; al segundo. En el inter texto le dej&eacute; en claro que era su responsabilidad. Ella era la que deb&iacute;a tener m&aacute;s cuidado.&ndash; Es cierto que podemos hacer otras cosas, como dec&iacute;s. Pero coger, July, no podemos. Al menos as&iacute;, no.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a poner dos dedos sobre su bombacha, acarici&aacute;ndole la conchita. Le dije que pod&iacute;amos tocarnos y ella solt&oacute; otro suspiro. Pero yo adem&aacute;s de la almeja, necesitaba tantearle otras cosas m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Podemos masturbarnos el uno al otro, tambi&eacute;n. &ndash;ella cerr&oacute; los ojos, c&oacute;mo disfrutando. Sab&iacute;a bien que el l&iacute;mite lo pondr&iacute;an sus gestos, por lo que la mir&eacute; con atenci&oacute;n.&ndash; Podemos apoyarnos sobre la ropa, frotarnos, no hace falta que te la meta para divertirnos un poco. &ndash;Julia solt&oacute; otro suspiro y apenas pude disimular el m&iacute;o cu&aacute;ndo en su rostro encontr&eacute; aceptaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mi calentura en ese momento era extrema. La seguridad que ten&iacute;a me permiti&oacute; avanzar un poco m&aacute;s. Con destreza absoluta corr&iacute; su bombacha con los dedos y apoy&eacute;, de lleno, la palma de mi mano sobre su concha desnuda. Estaba empapada. Un poco &aacute;spera. La textura me indicaba que hac&iacute;a apenas unos d&iacute;as se la hab&iacute;a depilado por completo. Me recorri&oacute; un escalofr&iacute;o sensacional. La pija bajo el b&oacute;xer se me puso dura, como pocas veces la hab&iacute;a sentido.<\/p>\n<p>&ldquo;Le estoy tocando la concha desnuda a mi prima&rdquo; pens&eacute;. &ldquo;La conchita de Julia me est&aacute; mojando la mano con todos sus fluidos&rdquo;.<\/p>\n<p>Casi hipnotizado quise acomodarme para meterle los dedos, aunque sea la yema de uno de ellos. Pero ah&iacute; me fren&oacute;. Quit&oacute; mi mano haciendo un esfuerzo. Ella tambi&eacute;n estaba muy caliente. Sent&iacute; yo ahora el peso de la ansiedad. Me mor&iacute;a de curiosidad por seguir dici&eacute;ndole cosas y ver hasta d&oacute;nde ella aceptar&iacute;a. Si tambi&eacute;n lograr&iacute;a convencerla de que pod&iacute;amos besarnos, hacernos sexo oral, acabarnos en la boca. Pero si bien eran cosas que no involucraban penetraci&oacute;n, ten&iacute;a que volverme fr&iacute;o y saber que todav&iacute;a ten&iacute;a tiempo.<\/p>\n<p>-Dejame pensarlo, Rodri. &iquest;Puede ser?<\/p>\n<p>Le ment&iacute; dici&eacute;ndole que s&iacute;. Que por supuesto. Que no ten&iacute;a absolutamente ning&uacute;n problema. Y que, al contrario, me dejaba m&aacute;s tranquilo saber que ella entend&iacute;a que esto era una cosa que deb&iacute;amos pensar bien, como adultos y que no pod&iacute;amos cometer ning&uacute;n error. Esto &uacute;ltimo era en parte cierto, s&oacute;lo omit&iacute; decirle que en realidad ella iba a pensar lo que yo quer&iacute;a que piense.<\/p>\n<p>Lo pens&oacute; ese jueves. Lo pens&oacute; tambi&eacute;n el viernes. Y el s&aacute;bado por la tarde, cuando estaba por decirme que todav&iacute;a lo segu&iacute;a pensando, comenc&eacute; a hablar primero yo:<\/p>\n<p>-July, &iquest;Te jode si me voy a dormir a lo de una compa&ntilde;era de trabajo, que quiero terminar un par de cosas?<\/p>\n<p>Sonaba a ultim&aacute;tum, lo sab&iacute;a. Pero llevaba dos d&iacute;as recibiendo caricias en la pija, manoseando una colita hermosa y toda la leche segu&iacute;a acumulada en mis test&iacute;culos.<\/p>\n<p>-No quiero dejarte sola un s&aacute;bado, pero de verdad es urgente &ndash;le ment&iacute;. Ella s&oacute;lo pensaba en silencio.<\/p>\n<p>Ya estaba de vacaciones, ambos lo sab&iacute;amos. Pero que mi compa&ntilde;era de trabajo era imaginaria, lo sab&iacute;a s&oacute;lo yo. Deber&iacute;a estar contando la plata para pagar un hotel donde la concha de mi prima quedar&iacute;a roja, no esperando una respuesta donde pagar&iacute;a un hotel para masturbarme solo. Ante su silencio, decid&iacute; continuar:<\/p>\n<p>-Si quer&eacute;s pod&eacute;s invitar a tu amiga, la petera con conchita salada. Tienen todo el departamento para ustedes solas. Hay cervezas en la helad&hellip;<\/p>\n<p>-No hay drama, Ro. And&aacute; &ndash;me interrumpi&oacute;&ndash; Estuve pensando lo que hablamos la otra vez. Ya s&eacute; que podemos hacer. Pero lo charlamos el domingo &ndash;Me dijo al fin, con una sonrisita que me caus&oacute; gracia: mi prima cre&iacute;a que era ella qui&eacute;n me estaba manipulando a m&iacute;.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y la tom&eacute; de la cintura. Le pregunt&eacute; cu&aacute;l era entonces la decisi&oacute;n que hab&iacute;a tomado. &ldquo;Podemos ir a un telo&rdquo; era la respuesta para un diez. &ldquo;Podemos masturbarnos&rdquo; era un cuatro.<\/p>\n<p>-Podemos tocarnos, apoyarnos, hacernos acabar. Podemos tambi&eacute;n decirnos cosas. Qu&eacute; nos har&iacute;amos, qu&eacute; nos gusta. Eso s&iacute;, con ropa, no podemos vernos desnudos.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; por qu&eacute; no, entendiendo que de esa respuesta vendr&iacute;a su nota. Si me dec&iacute;a que no pod&iacute;amos vernos desnudos por ser primos, se iba directamente a marzo.<\/p>\n<p>-Porque si te veo la pija no voy a poder disimular delante de nadie que te la quiero chupar.<\/p>\n<p>Aprobada. Un 6 digamos. Era un buen comienzo. Si los restos que quedaban de la conciencia de mi primita sobreviv&iacute;an a la calentura de mis manos y mis palabras sin pedirme por favor que vayamos al telo, el domingo se lo pedir&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Puse mis manos sobre su jean y le desabroch&eacute; el primer bot&oacute;n.<\/p>\n<p>-Quedate en bombacha y vamos a la cama.<\/p>\n<p>No habr&aacute;n pasado ni 30 segundos que ya la ten&iacute;a como le hab&iacute;a ordenado. Se puso de espaldas y me dijo que le apoye el bulto en la cola, y as&iacute; lo hice. La tom&eacute; de las caderas y me pegu&eacute; con fuerza sobre su cuerpo. Era el &eacute;xtasis. Un nirvana producto de mis propias hormonas cerebrales. No aguant&eacute; mucho m&aacute;s y decid&iacute; tocarle el orto. Puse mi mano en su tanga y la recorr&iacute; con los dedos, sent&iacute; cada contorno, cada mil&iacute;metro de tela antes de detenerme en la entrada de su ano. El gemido que emit&iacute;a con cada uno de mis movimientos, parec&iacute;a estar a tono con los latidos que me daba la verga. Ten&iacute;a a mi prima como aquella primera noche, entangada y a mi merced, pero esta vez, gracias a su colaboraci&oacute;n, pod&iacute;a llegar con mi mano hasta su conchita.<\/p>\n<p>Otra vez. Una vez m&aacute;s mi mano se sinti&oacute; h&uacute;meda por el flujo vaginal de mi prima favorita. Una vez m&aacute;s, de lo que sab&iacute;a, ser&iacute;an much&iacute;simas, pero much&iacute;simas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a manosearle la cola cuando en su vagina me top&eacute; con sus dedos. Julia ya no aguantaba no poder tocarse. Mi mente estaba desbordada por el placer de nuestras perversiones.<\/p>\n<p>-Haceme la cola, Ro. Desvirgala. Que quede para siempre amoldada al tama&ntilde;o de tu pija. &ndash;dijo entre gemidos.<\/p>\n<p>No le di ning&uacute;n lugar a la sorpresa. Simplemente me dej&eacute; llevar por las ganas que ten&iacute;a de romperle el culo. R&aacute;pidamente me baj&eacute; el b&oacute;xer y le hice a un lado la bombacha dejando la entrada del orto desprotegido. Ni se me ocurri&oacute; usar un dedo, o dos, para dilatarlo un poco: de una, as&iacute; como estaba, lo presione con mi glande, que lo lubric&oacute; en un instante. El calor de su esf&iacute;nter desnudo sobre la piel de la cabeza de la verga me volv&iacute;a loco.<\/p>\n<p>&ldquo;La pija en el orto de mi prima&rdquo;.<\/p>\n<p>Ella gem&iacute;a y se masajeaba el cl&iacute;toris, desesperada. Yo hice un poco m&aacute;s de presi&oacute;n, pero estaba realmente muy cerrado.<\/p>\n<p>-Par&aacute;, Rodro. Par&aacute;. &ndash;dijo, como haciendo fuerza contra una contradicci&oacute;n.&ndash; Son palabras. No me lo hagas de verdad.<\/p>\n<p>Reci&eacute;n ah&iacute; entend&iacute; su juego. Era mucho y muy f&aacute;cil para ser real. De todas formas, no perd&iacute; ni una pizca de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-T&oacute;came la concha mejor &ndash;Y se puso boca arriba, como cuidando el culo sobre el colch&oacute;n.<\/p>\n<p>All&iacute; llev&eacute; mi mano y comenc&eacute; a acariciarle el cl&iacute;toris sobre la bombacha. Mi boca fue directamente a su o&iacute;do y comenc&eacute; a jugar yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, pervertida? Que tu primo te haga la paja, te gusta &iquest;no? &ndash;Julia asent&iacute;a con la cabeza y el poco aire que sal&iacute;a de sus labios.&ndash; Me estas dejando la mano toda sucia de concha.<\/p>\n<p>-Quiero la leche en la lengua, Rodro. La quiero ac&aacute;.<\/p>\n<p>Un ratito despu&eacute;s, nuestra relaci&oacute;n cambi&oacute; para siempre. Se retorci&oacute; a m&aacute;s no poder y sobre mi mano lleg&oacute; al orgasmo. Incluso caliente como est&aacute;bamos supimos en ese instante que de esto no habr&iacute;a vuelta atr&aacute;s. De un orgasmo no hay vuelta atr&aacute;s. Ya no era parte de mis teor&iacute;as. Eso era una ley.<\/p>\n<p>-Te toca a vos, ahora &ndash;dijo agarr&aacute;ndome la pija sobre el b&oacute;xer y comenzando a moverla, como si ir&iacute;a a masturbarme as&iacute;.&ndash; &iquest;Y a vos? &iquest;Te gustan las pajas que hace tu prima? &ndash;pregunt&oacute; volviendo a excitarse.<\/p>\n<p>Estaba recibiendo una sensaci&oacute;n hermosa, no puedo neg&aacute;rselos. Pero ten&iacute;a una oportunidad extra de avanzar y la aprovech&eacute;.<\/p>\n<p>-Me encanta, July. Pero sobre el b&oacute;xer no siento mucho, me va a costar acabar as&iacute;.<\/p>\n<p>Ella pens&oacute; un poco y se dio vuelta, poniendo el culo de costado, como una perrita en celo.<\/p>\n<p>-Hacetela vos y acabame en la cola. Llename la bombacha de leche. &ndash;me dijo con voz de putita.<\/p>\n<p>Y ah&iacute; me encontr&eacute; otra vez. Apuntando la pija hacia el orto de mi prima. No s&eacute; si podr&iacute;a haber negociado algo mejor, o no, pero, en ese momento, cualquier cosa me conformaba.<\/p>\n<p>-Manchame la cola, Rodrigo. La cola con leche quiero.<\/p>\n<p>Y as&iacute; lo hice. Mi prima gimi&oacute; al sentir los primeros lechazos explotar sobre la piel de sus nalgas. No s&oacute;lo le ensuci&eacute; la bombacha, sino que le dej&eacute; chorreando semen hasta en las piernas. Ya relajados los dos volvi&oacute; a girarse, levantando la cola para no manchar el colch&oacute;n, como si eso importase.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ya s&eacute;, Rodri! &ndash;exclam&oacute; con el tono con el que usualmente alg&uacute;n cient&iacute;fico dir&iacute;a &ldquo;eureka&rdquo;- Ya s&eacute; d&oacute;nde podemos ir a garcharnos sin riesgo a que nadie nos conozca, ni que nos traiga recuerdos que nos cueste disimular.<\/p>\n<p>&ldquo;Al fin&rdquo; pens&eacute;. Y aunque le hab&iacute;a regalado pr&aacute;cticamente la idea, me hice el sorprendido y le pregunt&eacute; a d&oacute;nde.<\/p>\n<p>Mi prima sonri&oacute;, junt&oacute; con su dedo un poco de la leche que ten&iacute;a en el muslo y lo acerc&oacute; a mi boca. El morbo de leerle la intenci&oacute;n de hacerme probar mi propio semen comenz&oacute; a provocarme una nueva erecci&oacute;n. Lo puso en mi boca y me dijo que no lo trague. El mismo dedo lo meti&oacute; ahora en su concha, lo sac&oacute; suspirando y completamente empapado lo lami&oacute;, con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>&iquest;Conocen ustedes a alguien que se haya ganado la loter&iacute;a?<\/p>\n<p>Con mi semen en mi boca y con sus jugos en la suya, como cerrando un trato, me bes&oacute;. Por primera vez sent&iacute; el sabor de su lengua. Y el de su concha. Por primera vez mi prima tuvo mi leche en la boca. Y todo en un solo acto.<\/p>\n<p>No pregunto por esos que ganan cien, doscientos, o hasta mil d&oacute;lares. &iquest;Conocen a alguien que se haya ganado, digamos, un mill&oacute;n?<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana sale el crucero de mi luna de miel. Tengo los pasajes. Tenemos nueve d&iacute;as, Rodro. Nueve d&iacute;as para coger todo lo que queramos. &iquest;Quer&eacute;s ir?<\/p>\n<p>Le dije que s&iacute;, sintiendo como si me hubiese ganado diez.<\/p>\n<p>Sintiendo tambi&eacute;n que si en una noche de telo podr&iacute;a dejarle la concha roja, en nueve d&iacute;as, en un barco de lujo, las chances de dejarle tambi&eacute;n el culo roto, eran muy favorables.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Al escuchar sus palabras, baj&eacute; una mano y la apoy&eacute; en su cola. Mi prima sigui&oacute; acarici&aacute;ndome la pija suavemente sobre el b&oacute;xer, sin dejar de mirarme a los ojos, aunque los m&iacute;os ya se encontraban desviados hacia el techo. Cuando mi erecci&oacute;n ya fue m&aacute;s que evidente, Julia comenz&oacute; a jugar con sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25202","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25202"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25202\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25202"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}