{"id":25220,"date":"2020-08-16T01:21:07","date_gmt":"2020-08-16T01:21:07","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-16T01:21:07","modified_gmt":"2020-08-16T01:21:07","slug":"compartiendo-a-sofia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/compartiendo-a-sofia\/","title":{"rendered":"Compartiendo a Sof\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25220\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca fui un hombre celoso, desde que era ni&ntilde;o me gustaba compartir todo, desde el lonche en la escuela hasta la tarea en secundaria, era el m&aacute;s listo de la clase pero tambi&eacute;n era consiente que las influencias era tan importante como el conocimiento, esto me llev&oacute; a formar mi propia empresa y hacerla crecer hasta tener las comodidades que tengo hoy en d&iacute;a: dinero, lujos, tranquilidad. Sof&iacute;a vino a mi vida cuando ten&iacute;a doce a&ntilde;os, un abogado dijo que la prueba de ADN me certificaba como padre y la &uacute;ltima voluntad de Macarena era que estuviera conmigo. &iexcl;Co&ntilde;o!, &iexcl;&iquest;yo qu&eacute; carajos sab&iacute;a de ni&ntilde;os?!<\/p>\n<p>Con treinta y dos a&ntilde;os mi hice cargo de mi hija y la crie lo mejor que pude, o mejor dicho, crecimos los dos. Al principio era inc&oacute;modo, y fuimos como dos extra&ntilde;os viviendo en la misma casa durante meses, pero poco a poco comenc&eacute; a ver mucho de Maca en ella, y de m&iacute; tambi&eacute;n. Con los a&ntilde;os nos volvimos buenos amigos y esa temida adolescencia llena de rebeld&iacute;a no golpe&oacute; tan fuerte nuestra relaci&oacute;n, quiz&aacute; porque &eacute;ramos m&aacute;s amigos que familia. Creo que nunca la vi como mi hija, nunca la sent&iacute; de esa manera, y ella nunca me vio como un padre.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo comenz&oacute; todo? Bueno, Sof&iacute;a era t&iacute;mida al principio, callada y solitaria, pero conmigo comenz&oacute; a soltarse, la comenc&eacute; a llevar a mis eventos con esperanza de que saliera m&aacute;s de casa y se comportara como una adolescente normal, no sal&iacute;a con amigas, no me ped&iacute;a dinero para tonter&iacute;as, no hab&iacute;an fiestas ni alcohol ni drogas, nada. Era raro, as&iacute; que era yo el que la llevaba a conferencias, reuniones, exhibiciones y bla, bla, bla&#8230; En el sal&oacute;n de belleza y la boutique la preparaban y le ense&ntilde;aron lo que su madre no pudo y ciertamente yo no podr&iacute;a, porque aunque s&eacute; apreciar una mujer bien arreglada y tengo idea de c&oacute;mo lo hacen.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; har&aacute;s despu&eacute;s de graduarte?&quot; le pregunt&eacute; desde el otro lado del vestidor, sentado en el sof&aacute; mientras ella terminaba de colocarse el vestido. Mir&eacute; el reloj, llev&aacute;bamos diez minutos de ventaja a&uacute;n, todo estaba bien.<\/p>\n<p>&quot;No lo s&eacute;&quot; respondi&oacute; desde el otro lado, no me sorprendi&oacute; en absoluto.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y ya decidiste qu&eacute; vas a querer por tus 18?&quot; segu&iacute;, poni&eacute;ndome en pie para ir de un lado al otro de la &iacute;ntima habitaci&oacute;n, hab&iacute;a un perchero con todas las opciones que las asistentes le ten&iacute;an lista, ella se decidi&oacute; por un vestido escarlata que se ve&iacute;a diminuto a simple vista. En el espejo me vi reflejado con mi traje de gala, el cabello a&uacute;n en su lugar, me acomod&eacute; el pa&ntilde;uelo del saco y apreci&eacute; de nuevo la buena figura que conservaba: los hombros anchos y el abdomen plano, las piernas, siempre tuve un problema con los pantalones porque me quedaban demasiado ajustados, pero el sastre hab&iacute;a dejado el pantal&oacute;n a la medida. Era el vig&eacute;simo aniversario de la compa&ntilde;&iacute;a que inici&eacute; siendo un cr&iacute;o apenas, y all&iacute; estaba, cag&aacute;ndome en dinero.&quot;&iquest;Sofia? &iquest;Todo bien?&quot; pregunt&eacute; ante su silencio.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, la bragueta no sub&iacute;a&quot; respondi&oacute; con un quejido. &quot;No s&eacute;, papi&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Fue hace m&aacute;s de una semana, Sof&iacute;a, tienes que decidirte. &iquest;Un viaje, un auto, ropa, zapatos, joyas, una mascota? Tal vez una fiesta con tus amigos, &iquest;qu&eacute; dices? As&iacute; por una vez antes de que acabes la escuela puedo conocer la gente con la que sales&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Yo no salgo con nadie&quot; respondi&oacute; plana al otro lado. Suspir&eacute; sin ganas de seguir insistiendo. &quot;Estoy&quot; dijo corriendo la cortina del cub&iacute;culo, Cuando apareci&oacute; sent&iacute; que el coraz&oacute;n me dio un vuelco: el vestido escarlata le quedaba tan ajustado como una segunda piel, arriba no ten&iacute;a mangas, estilo tubo pero en lugar de tela en la espalda ten&iacute;a peque&ntilde;as tiritas de cinta que dejaban su espalda al descubierto, el culo le quedaba tan expuesto que si se agachaba o se mov&iacute;a podr&iacute;a ense&ntilde;ar el co&ntilde;ito y el liguero debajo, las tetas, sin brassier, le quedaban aprisionadas y los pezones se le ve&iacute;an marcados como dos cerezas erectas. &iexcl;Eso apenas y ten&iacute;a tela y me saldr&iacute;a m&aacute;s caro que todo lo que yo llevaba puesto! &quot;&iquest;C&oacute;mo me veo?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Deliciosa&quot; respond&iacute;, ofreci&eacute;ndole una mano, ella la tom&oacute; y la hice girar, cuando la tuve enfrente le di una fuerte nalgada que hizo que sus carnes rebotaran, ella se quej&oacute; y luego rio. La asistente entr&oacute; a supervisar todo y la alab&oacute;, se ve&iacute;a espectacular con el maquillaje completo: los labios rojos vibrantes y el resto del rostro m&aacute;s discreto y sencillo, un par de argollas sencillas y una cadenita de oro, fina y delgadita alrededor del cuello. Su cuerpo era todo lo que necesitaba para lucirse. Salimos de la boutique tras pagar la factura. &quot;&iquest;Viste c&oacute;mo te ve&iacute;an esos hombres con sus esposas? Te ves divina&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Ay, papi! No exageres, no me ve&iacute;an a m&iacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;No, claro, me ve&iacute;an a m&iacute;, soy irresistible!&quot; bromee, haci&eacute;ndola re&iacute;r. Su tel&eacute;fono vibr&oacute; dentro del peque&ntilde;o bolso Gucci y respondi&oacute; de prisa, el tr&aacute;fico se torn&oacute; lento. Mir&eacute; el reloj, quedaban cinco minutos de ventaja, lo dem&aacute;s era el tiempo justo para llegar a la exposici&oacute;n de arte a la que me hab&iacute;an invitado. La mir&eacute; con su celular, era lo &uacute;nico que hac&iacute;a igual que cualquier adolescente: el bendito celular, las fotos, las redes sociales&#8230; Me pregunt&eacute; de nuevo porqu&eacute; no se comportaba como cualquier otra chiquilla saliendo con sus amigos en lugar de ir a una aburrida exposici&oacute;n de arte cl&aacute;sica rodeada de un mont&oacute;n de viejos aburridos. &quot;&iquest;Todo bien con tus amigos?&quot; pregunt&eacute; tras verla hacer un puchero.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, s&oacute;lo que estoy aburrida, ya quiero llegar a la exposici&oacute;n&quot; sugiri&oacute;, acomod&aacute;ndose las tetas dentro del vestido de nueva cuenta. &quot;Me aprieta las tetas&quot;, se quej&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Se te ven divinas&quot; le dije por inercia, ella sac&oacute; el pecho y agit&oacute; sus tetas debajo del vestido con una risa, pero a m&iacute; me caus&oacute; una r&aacute;faga de sangre que subi&oacute; directamente a mis ingles. Ella se las tom&oacute; de las manos cuando el tr&aacute;fico comenzaba a avanzar de nuevo. &quot;Divinas, como dije. Tu novio debe pasarla muy bien, beb&eacute;&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Ay, papi! Sabes que no tengo novio, si lo tuviera ya te lo hubiese presentado&quot;<\/p>\n<p>&quot;Entonces, &iquest;con qui&eacute;n chateas tanto?&quot; pregunt&eacute;. Ella se rasc&oacute; detr&aacute;s de la oreja derecha, como hac&iacute;a cada vez que estaba nerviosa.<\/p>\n<p>&quot;Con nadie importante. &iquest;No hay manera de llegar m&aacute;s r&aacute;pido? Ya quiero llegar&quot;<\/p>\n<p>El tema qued&oacute; muerto, si ella no quer&iacute;a hablar, no hablaba y ya, pero no dej&eacute; de darle vueltas al asunto de tanto mensaje, de tantas llamadas y de tanto misterio en esta chiquilla que dec&iacute;a ser hija m&iacute;a y, a pesar de serlo, era tan extra&ntilde;a a m&iacute;. La adoraban, todos la esperaban y la alababan cada vez que aparec&iacute;a en nuestras reuniones, socios, cuerpo administrativo, amigos, proveedores&#8230; Sof&iacute;a era la estrella, y esa noche todos le dec&iacute;an lo deliciosa que se ve&iacute;a con el vestidito rojo, lo rico que se ve&iacute;a su culito y lo bien que le quedaba el rojo.<\/p>\n<p>&quot;Mira estas tetitas&quot; dijo Roberto, el vicepresidente, llev&oacute; una mano a su tetita derecha y entre el pulgar y el &iacute;ndice le tom&oacute; el pez&oacute;n erecto, Sof&iacute;a sac&oacute; pecho cuando lo vio acercarse y se rio con picard&iacute;a al sentir el tir&oacute;n en la tela. &quot;Eres una mujercita, Sof&iacute;a&quot; continuaba, haciendo c&iacute;rculos sobre el pez&oacute;n con el pulgar.<\/p>\n<p>&quot;Mi ni&ntilde;a, debes tener a los jovencitos locos, &iquest;no? Te molestan mucho los muchachos en casa, &iquest;no Ezekial?&quot; me pregunt&oacute; su esposa, Martha le rodeo la cintura a mi hija y le dej&oacute; un beso en la mejilla cuando su esposo por fin dej&oacute; de tocarla. Sof&iacute;a se dejaba hacer.<\/p>\n<p>&quot;Para nada, mi nena est&aacute; muy concentrada en sus estudios&quot; respond&iacute; orgulloso. Una scort se acerc&oacute; a ofrecernos copas de champa&ntilde;a, los cuatro aceptamos una y alzamos las copas. &quot;Por Sof&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Por Sof&iacute;a&quot; secundaron los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Sof&iacute;a!&quot; llamaron desde detr&aacute;s de nosotros. Gabriela, la directora de mercadeo lleg&oacute; con nosotros, ni siquiera esa mujer a sus veinticinco a&ntilde;os, con unas tetas de infarto y un vestido casi tan peque&ntilde;o como el de mi hija se le podr&iacute;a comparar, Sof&iacute;a atra&iacute;a las miradas esa noche. &quot;Ven te quiero presentar a alguien. Espero que no les moleste que se las robe un segundo&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Claro que no, divi&eacute;rtete, hija&quot; le dije d&aacute;ndole un beso en la mejilla contraria de donde Martha la ten&iacute;a sujetada y con una palmada en el trasero la esposa de mi colega la dej&oacute; ir. La vi reunirse con otros viejos y adultos, Gabriela era la m&aacute;s joven entre ellos, todos los dem&aacute;s tendr&iacute;an entre treinta y cinco y hasta sesenta y dos a&ntilde;os, pero Sof&iacute;a se desenvolv&iacute;a bien, la agasajaban, le daban cachetes en las nalgas, le acariciaban la cintura y ella flu&iacute;a sin que nada le incomodara, ni siquiera las erecciones notorias que le apoyaban en la espalda baja o entre ese par de nalgas.<\/p>\n<p>&quot;T&uacute; ni&ntilde;a es una bomba&quot; me dijo Roberto, su esposa le secund&oacute;. &quot;&iquest;Sabe qu&eacute; va a hacer cuando se grad&uacute;e?&quot;<\/p>\n<p>&quot;No, no me ha dicho nada, no tengo idea de qu&eacute; le gusta y cuando le pregunto parece no estar interesada&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Bueno, tr&aacute;ela a la empresa, que sirva como asistente o en cualquier departamento mientras se va dando cuenta de lo que quiere, nos vendr&iacute;a bien a todos tenerla alrededor siempre, no nos basta con verla en las reuniones o cuando vamos a visitarte a tu casa. &iexcl;Esa nena es tremenda!&quot;<\/p>\n<p>&quot;Un vaso de agua fresca&quot; secund&oacute; Martha, tomando del brazo a su esposo. &quot;Miren quien viene all&aacute;&quot;.<\/p>\n<p>Mientras yo meditaba en esa opci&oacute;n de tener a mi hija conmigo en la empresa adem&aacute;s de en casa, Daniel y Duncan aparecieron, los inversionistas del mercado europeo. Ambos eran hermanos, Daniel rondaba los cuarenta y cinco y Duncan los cincuenta y dos, eran divorciados pero siempre tra&iacute;an consigo alg&uacute;n jovencito acompa&ntilde;&aacute;ndolos, &quot;pasantes&quot;, dec&iacute;an ellos. Fornido era Duncan con un porte firme, m&uacute;sculos r&iacute;gidos por el gimnasio, barba impregnada de canas, ojos azules detr&aacute;s de las gafas. Daniel no usaba gafas, ni barba, era m&aacute;s delgado y serio. Intercambiamos palabras vagas, que el mercado aqu&iacute;, que la bolsa all&aacute;, que las ganancias, bla, bla, bla&#8230; Fuimos a la sala tras dar una vuelta y ver las pinturas, Martha nos ayudaba con los conceptos y las explicaciones, se nos uni&oacute; Catrina, una posible socia de Brasil, piel morena, ojos pardos y una melena rizada casta&ntilde;a que le ca&iacute;a en la espalda, todos los rasgos que podr&iacute;an esperarse de una deliciosa brasile&ntilde;a de treinta y ocho a&ntilde;os pero el acento brit&aacute;nico en su ingl&eacute;s, por todo el tiempo que vivi&oacute; en Londres antes de regresar. Nos ubicamos en los divanes.<\/p>\n<p>&quot;Es bueno tenerte, Catrina, y es bueno que pudieran venir&quot; dije luego hacia los hermanos Daring. Ech&eacute; un vistazo hacia Sof&iacute;a al otro lado de la sala, ella tambi&eacute;n me mir&oacute; y me sonri&oacute;, el viejo Garred le estaba acariciando una teta tambi&eacute;n, ella le escucha atentamente mientras &eacute;l aparentemente le explicaba algo referente a ellos, se los levantaba, le pasaba un dedo por el borde del top del vestido, escabull&eacute;ndolo dentro. Ella sent&iacute;a y sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Por Dios, &iquest;esa es Sof&iacute;a?!&quot; pregunt&oacute; Daniel al darse cuenta que me perd&iacute;a de la conversaci&oacute;n. Su mirada sigui&oacute; a la m&iacute;a y vio lo que yo ve&iacute;a, pronto la atenci&oacute;n de todos se centr&oacute; en Sof&iacute;a. &quot;Pero si est&aacute; riqu&iacute;sima la nena. Ll&aacute;mala, que nos venga a saludar&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Claro. &iexcl;Sof&iacute;a!&quot; llam&eacute; y ella se gir&oacute; a vernos, el viejo Garred alej&oacute; sus dedos arrugados de ella y levant&oacute; la copa como saludo, al cual respond&iacute; con el mismo gesto. Ella se despidi&oacute; de &eacute;l con otro beso en la mejilla y &eacute;l la dej&oacute; ir tras una cachetada en ese culazo. Lleg&oacute; meneando sus caderas pero no alcanz&oacute; a llegar a m&iacute; porque Daniel estir&oacute; una mano y la tom&oacute; de la mu&ntilde;eca, la hizo sentarse en sus piernas.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Ven aqu&iacute;, Gatita! Llevo mucho sin verte, llego y est&aacute;s as&iacute;: hermosa, riqu&iacute;sima&#8230; &iquest;cu&aacute;ndo creciste tanto?&quot; Le dijo d&aacute;ndole un beso en el cuello y desliz&aacute;ndole una mano por la espalda y otra por la cintura, sus manos eran tan grandes y la cintura de Sof&iacute;a tan peque&ntilde;a que la abarcaba casi por completo. Sof&iacute;a se re&iacute;a y sacud&iacute;a por las caricias de Daniel, me hizo muy feliz verla tan sonriente y satisfecha con la atenci&oacute;n. &quot;&iquest;Me extra&ntilde;aste?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, mucho. &iquest;Me trajiste algo de Paris?&quot; pregunt&oacute; ella, manteniendo sus piernas muy juntas a&uacute;n, pero las piernas largas y firmes se le ve&iacute;an fenomenales.<\/p>\n<p>&quot;Claro que s&iacute;, pero no lo tengo aqu&iacute; porque no estaba seguro de si te ver&iacute;a. Ir&eacute; a visitarte a tu casa y all&iacute; te lo dar&eacute;, &iquest;vale?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Vale&quot; respondi&oacute; ella, d&aacute;ndole un beso de piquito en los labios, Daniel la estrech&oacute; a&uacute;n m&aacute;s y Sof&iacute;a perdi&oacute; un poco el equilibrio, abri&oacute; sus piernas para no perder el balance por completo, al hacerlo se vio debajo la tanguita negra que hac&iacute;a juego con el liguero, Catrina y yo que est&aacute;bamos frente a ella vimos su co&ntilde;ito abierto, brillante de humedad por tanto roce y tocadera en sus pechos, ella se qued&oacute; recostada en el pecho de Daniel unos minutos mientras &eacute;ste le dec&iacute;a sabr&aacute; Dios qu&eacute; en el o&iacute;do, ella se sonre&iacute;a con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;Ya, ya, d&eacute;jala para m&iacute; un rato&quot;, Intervino su hermano. &quot;Ven aqu&iacute;, princesita, hace mucho no te veo tampoco, d&eacute;jame ver c&oacute;mo has crecido&quot; le dijo luego de que ella se volviera a poner en pie y llegara frente a &eacute;l. Duncan, al igual que todos, lo primero que hizo fue llevar las manos a sus tetitas y jugar con sus pezones, luego le rodeo la cintura con las manos mientras Sof&iacute;a permanec&iacute;a de pie frente a &eacute;l, desliz&oacute; sus manos de dedos largos y delgados hasta las piernas cubiertas con el liguero. Duncan desliz&oacute; una rodilla entre las piernas de Sof&iacute;a, haciendo que las abriera m&aacute;s. Le roz&oacute; las nalgas paradas y duras, le dio un cachete que desde nuestra perspectiva hizo que se le sacudieran los orbes que ten&iacute;a por nalgas mi nena. &quot;Vaya que has crecido&quot; le dijo tras la inspecci&oacute;n. &quot;Si&eacute;ntate&quot; indic&oacute;, ayud&aacute;ndola a acomodarse sobre sus piernas tambi&eacute;n. Sof&iacute;a sac&oacute; el bendito celular y sigui&oacute; en sus cosas de chica mientras nosotros habl&aacute;bamos.<\/p>\n<p>&quot;Tu hija es una preciosidad. Parece que todo el mundo la quiere&quot; me dijo Catrina, visiblemente aturdida por el espect&aacute;culo que ofrec&iacute;a Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;Sof&iacute;a es la consentida de todos&quot; expliqu&eacute;, pidiendo otra copa de champa&ntilde;a.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Su madre?&quot; inquiri&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Muri&oacute; cuando ella ten&iacute;a doce a&ntilde;os, fue cuando vino a vivir conmigo. Te la presento oficialmente. Sof&iacute;a&quot; llam&eacute;, hice un gesto con los dedos a lo que ella acudi&oacute; de inmediato, tom&oacute; mi mano derecha con la suya, dejando su peque&ntilde;o bolso a mi lado. &quot;Te presento a una amiga: Catrina. Catrina, ella es mi hija, Sof&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Hola, Sof&iacute;a.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Hola, se&ntilde;ora Catrina&quot;.<\/p>\n<p>&quot;No me digas &acute;se&ntilde;ora&acute; que me sale una arruga cada vez que me lo dicen&quot; Sof&iacute;a se sonri&oacute;, las mejillas le formaron dos peque&ntilde;os hoyuelos, &quot;dime Cat, o Catrina, como quieras. Est&aacute;s hermosa, Sof&iacute;a&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Gracias, Catrina. &iquest;Usted tambi&eacute;n es muy guapa? &iquest;Va a ser socia de mi papi?&quot;<\/p>\n<p>Catrina me vio con una sonrisa.<\/p>\n<p>&quot;Gracias por lo de guapa, claro que no me comparo contigo. Eres una delicia. Y con respecto a lo de la sociedad, me lo pensar&eacute; muy en serio s&oacute;lo si t&uacute; eres parte de la empresa, preciosa. &iquest;Qu&eacute; dices?&quot;<\/p>\n<p>&quot;&iquest;De verdad?&quot; pregunt&eacute;, sintiendo que por fin est&aacute;bamos a punto de cerrar el trato.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Claro! Me encantar&iacute;a trabajar aqu&iacute; si voy a verte m&aacute;s seguido. &iquest;Que a nadie se le ha ocurrido hacer de esta preciosura la cara de la nueva marca?&quot; sugiri&oacute; ella, iluminando en todos una idea brillante y &uacute;nica. &quot;Ven aqu&iacute;, d&eacute;jame verte&quot; Sof&iacute;a, d&oacute;cil y mansa se sent&oacute; en las piernas de la brasile&ntilde;a como lo hab&iacute;a hecho con los Daring, &eacute;sta vez sus piernas abiertas quedaron en mi direcci&oacute;n. El co&ntilde;ito le destilaba ya un olor delicioso a humedad y excitaci&oacute;n. Catrina le llev&oacute; una de las manos hasta las tetitas y sobre el vestido de las magreo con suavidad, Sof&iacute;a sac&oacute; el pecho y se dej&oacute; hacer mientras Catrina le besaba el cuello. Los dem&aacute;s, mientras comenzamos a considerar la opci&oacute;n, llamamos a Gabriela y programamos una sesi&oacute;n de fotos piloto para Sof&iacute;a as&iacute; como un concurso en los equipos de dise&ntilde;o para ver opciones para nueva imagen dirigida al p&uacute;blico de brasile&ntilde;o. Cuando volvimos la atenci&oacute;n a Sof&iacute;a, ella y Catrina re&iacute;an y charlaban como dos grandes amigas, estir&eacute; mi mano hasta las piernas de mi ni&ntilde;a y deslic&eacute; mis dedos sobre el encaje de la tanguita.<\/p>\n<p>&quot;Sofi, est&aacute;s empapada&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;De verdad?&quot; pregunt&oacute; Catrina. Yo saqu&eacute; mi mano y ella meti&oacute; la suya debajo del vestido escarlata, Sof&iacute;a se retorci&oacute; un poquito. La morena sac&oacute; los dedos y los llev&oacute; a su boca. &quot;Es verdad, est&aacute;s mojadita&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Ve a limpiarte, Sof&iacute;a, vas a mojar a la Catrina&quot; le dije, ella se sonroj&oacute; como si le hubiese dicho que se orin&oacute; en las bragas.<\/p>\n<p>&quot;No te preocupes, preciosa, no te averg&uuml;ences. Ven conmigo, yo te ayudo&quot;.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se dej&oacute; llevar con calma, me dej&oacute; su celular que no dej&oacute; de recibir uno que otro mensaje durante todo el rato que se fueron las dos mujeres&#8230;<\/p>\n<p>En el ba&ntilde;o, Sof&iacute;a se dej&oacute; llevar de la mano de la brasile&ntilde;a. Catrina la llev&oacute; a &uacute;ltimo cub&iacute;culo y entr&oacute; tras de ella, puso el seguro y se acerc&oacute; para besarle los labios con apenas un roce de los suyos. Hab&iacute;a m&aacute;s que suficiente espacio para ambas pero Catrina permaneci&oacute; con el pecho pegado al de ella, olfate&aacute;ndole el cuello mientras la nena se dejaba hacer con total comodidad.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Me dejas ver tus tetas, preciosa?&quot; le pregunt&oacute; la madura. Sof&iacute;a asinti&oacute; y Catrina llev&oacute; sus dedos largos y manicurados hasta el top del vestido, llevaba un anillo de plata en cada dedo, se lo baj&oacute; despacio hasta que las tetitas brincaron fuera, erguidas y suaves. Sof&iacute;a vio a la mujer acercar sus labios al pez&oacute;n derecho y succionarlo, luego desliz&oacute; su lengua larga por &eacute;l y lo entrecerr&oacute; con los dientes, haci&eacute;ndola gemir.<\/p>\n<p>&quot;Son bonitos&quot;, le dijo apart&aacute;ndose y poni&eacute;ndose de rodillas. &quot;A ver ese co&ntilde;ito h&uacute;medo&quot;. &Eacute;sta vez le levant&oacute; el vestido, el liguero y la tanguita de encaje se mostraron, ten&iacute;a empapada la braga y los jugos se le deslizaban en toda la entrepiernas. &quot;Vamos a quitarte estas braguitas. &iexcl;Oh, pero si est&aacute;n mojad&iacute;simas, cielo!&quot; dijo la mujer, desliz&aacute;ndolas y devel&aacute;ndole los labios vaginales externos, gruesos, cubriendo los labios internos, todo bien depiladito y brillante por los juguitos de Sof&iacute;a. Catrina acerc&oacute; la nariz al co&ntilde;ito de Sof&iacute;a y lo olfate&oacute;. &quot;Que rico huele, mmm&#8230; Eres deliciosa, &iquest;lo sabes, Sof&iacute;a?&quot; Ella asinti&oacute;. &quot;Abre las piernas para m&iacute;&quot; orden&oacute; mientras la ayudaba a apoyarse de espaldas en el cub&iacute;culo y obedecer, los labios se le abrieron como una flor al amanecer, una gotita de humedad se estir&oacute; y cay&oacute; al suelo. &quot;&iexcl;Oh, qu&eacute; desperdicio! Vamos a limpiarte&quot;.<\/p>\n<p>Catrina extendi&oacute; su lengua y la desliz&oacute; a lo largo de los labios de Sof&iacute;a, recolectando todo el juguito posible y trag&aacute;ndolo. Sof&iacute;a estaba tan sensible que se estremeci&oacute;, como un molusco la lengua de la madura le jug&oacute; los labios de arriba a abajo, frotando en c&iacute;rculos alrededor del delicado cl&iacute;toris que ya ten&iacute;a tan duro como los pezones. Abri&oacute; la boca tanto como pudo y abarc&oacute; el co&ntilde;ito de Sof&iacute;a, succion&aacute;ndolo con fuerza.<\/p>\n<p>&quot;Catrina&#8230;&quot; se quej&oacute; Sof&iacute;a, coloc&aacute;ndole una mano en la cabeza y retorci&eacute;ndose, pero sin cerrar las piernas en ning&uacute;n momento. &quot;Catrina&#8230;&quot;<\/p>\n<p>La solt&oacute; cuando sinti&oacute; que estaba a punto de correrse con la succi&oacute;n, impidi&eacute;ndolo. Las tetitas de Sof&iacute;a sub&iacute;an y bajaban con su respiraci&oacute;n agitada, pero Catrina no terminaba, le desliz&oacute; uno de los dedos dentro de la cuevita virgen hasta que el anillo grueso que ten&iacute;a le roz&oacute;, el fr&iacute;o del metal le caus&oacute; escalofr&iacute;os de placer. El co&ntilde;ito de Sof&iacute;a no dejaba de exhalar juguitos y Catrina hac&iacute;a lo posible por beberlos todos, se concentr&oacute; en su cl&iacute;toris y con su lengua al ritmo de las metidas de dedo comenz&oacute; a frotarlo, Sof&iacute;a se descontrol&oacute; y se agit&oacute; contra la pared del cub&iacute;culo, contrajo las paredes de su vagina alrededor del dedo de la madura y le solt&oacute; un peque&ntilde;o chorrito de humedad que cay&oacute; en la barbilla de Catrina. Poco a poco se relaj&oacute; la joven y Catrina continu&oacute; pas&aacute;ndole su lengua hasta dejarla limpia, se relami&oacute; ella la barbilla y tom&oacute; una de las toallas disponibles afuera junto a los lavamanos, volvi&oacute; con la nena y las sec&oacute;, ella se qued&oacute; con las bragas mojadas, se sec&oacute; la barbilla, le acomod&oacute; la ropa a Sof&iacute;a y la tom&oacute; de la mano. La puso frente al espejo del lavamanos y desde su espalda, apoy&aacute;ndole las tetas en la espalda le ayud&oacute; a lavarse las manos. Sof&iacute;a se dejaba hacer, su padre le hab&iacute;a ense&ntilde;ado a compartir.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Okay. Segundo intento de comenzar estos relatos. Espero que les guste la historia de Sof&iacute;a. Por fis, d&eacute;jenme saber si les gusta, &iquest;qu&eacute; puede mejorar? &iquest;Les gustar&iacute;a una segunda parte? &iquest;Qu&eacute; opinan de Sof&iacute;a? Besitos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 Nunca fui un hombre celoso, desde que era ni&ntilde;o me gustaba compartir todo, desde el lonche en la escuela hasta la tarea en secundaria, era el m&aacute;s listo de la clase pero tambi&eacute;n era consiente que las influencias era tan importante como el conocimiento, esto me llev&oacute; a formar mi propia empresa y hacerla [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15851,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25220","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15851"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25220"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25220\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}