{"id":25262,"date":"2020-08-18T22:00:00","date_gmt":"2020-08-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-18T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-18T22:00:00","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-9\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 9)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25262\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Apenas lo vi, corr&iacute; como un loco hacia &eacute;l. Le di dos pu&ntilde;etazos en la cara y cuando qued&oacute; tirado en el suelo, le mord&iacute; el abdomen hasta dejarle los dientes marcados.&nbsp; No lo hice ni por resentido, ni por el dolor de sentir mis planes desintegrarse entre mis dedos. Lo hice porque mis viejos me ense&ntilde;aron a siempre cumplir una promesa.<\/p>\n<p>Cuando el chinito logr&oacute; sacarme de encima de Fabi&aacute;n, recuper&eacute; un poco la cordura y escuch&eacute; a mi prima gritarme desesperada que pare. Que no lo mate.<\/p>\n<p>-Te dije que si la ve&iacute;a llorar, te com&iacute;a el h&iacute;gado con los dientes. &iexcl;Hijo de puta! &ndash; le grit&eacute;, haciendo fuerzas para respirar.<\/p>\n<p>Era cierto lo que le hab&iacute;a dicho a penas lo conoc&iacute;, cuando mi prima lo present&oacute; como su novio. En aquel entonces s&oacute;lo estaba parafraseando a Yayo, de Videomatch, que en una de sus c&aacute;maras ocultas hab&iacute;a soltado esa frase. Recuerdo que todos rieron de mi broma. Pero yo lo hab&iacute;a dicho enserio. Como una de esas cosas que quedan guardadas en tu memoria para ser utilizadas solamente de ser necesario, hab&iacute;a salido en ese momento. Era una reacci&oacute;n animal, es cierto, pero ten&iacute;a un fundamento.<\/p>\n<p>Al segundo, llegaron una especie de guardias de seguridad. Fue tal vez por el momento adrenal&iacute;nico que estaba viviendo, que pens&eacute; que me sacar&iacute;an del barco. Que me meter&iacute;an en una especie de calabozo y aunque se r&iacute;an, pens&eacute; tambi&eacute;n que me ir&iacute;an a tirar por la borda, como si fuese una obra de teatro sobre piratas y novias putas.<\/p>\n<p>Julia me meti&oacute; en la habitaci&oacute;n y supe luego que el chinito, a quien estaba comenzando a odiar unos minutos antes, se disfraz&oacute; de mi mejor amigo y les dijo a los de seguridad que Fabi&aacute;n me hab&iacute;a atacado primero.<\/p>\n<p>Ahora golpeaban otra vez la puerta. Pero sab&iacute;amos que era por un motivo diferente. Mi prima se visti&oacute; con lo primero que encontr&oacute; y antes de abrir me exigi&oacute; que me recomponga. Lo hice cu&aacute;ndo Julia se fue con Fabi&aacute;n y me encontr&eacute; s&oacute;lo en el camarote. Todav&iacute;a me costaba un poco respirar.<\/p>\n<p>Tard&eacute; unos minutos en vestirme y salir, los suficientes como para que el resto se haya ido. Salvo el chinito que ten&iacute;a dos tarjetitas en las manos y me hablaba en una especie de italiano\/espa&ntilde;ol que por primera vez no le pod&iacute;a entender. &Eacute;l lo noto y comenz&oacute; a hacer ademanes. Cuando cerr&oacute; su pu&ntilde;o con el pulgar arriba y lo llev&oacute; a su boca, supe que me dec&iacute;a que las tarjetas eran para las bebidas. Las tom&eacute; y ya m&aacute;s tranquilo le agradec&iacute; con una palmadita sobre el hombro. No pod&iacute;a negarlo: el pibe ya me estaba cayendo bien.<\/p>\n<p>Busqu&eacute; a Julia por todo el barco y no la encontr&eacute;. Me entregu&eacute; entonces a ser el t&iacute;pico borracho deprimido en un bar y comenc&eacute; a utilizar la tarjeta de bebidas libres que hab&iacute;a comprado para otra utilidad.<\/p>\n<p>La depresi&oacute;n lleg&oacute; reci&eacute;n a la quinta cerveza. El mareo a la sexta y cuando me pareci&oacute; ver de reojo a la pibita del culito lindo entre la gente, supe que ya estaba comenzando a sentir l&aacute;stima por m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a caer tan bajo. Hasta el dolor debe tener sus l&iacute;mites. Creer ver a una persona cu&aacute;ndo reci&eacute;n perdiste a otra que te interesaba m&aacute;s, es uno de ellos. Esa especie de enamoramiento hacia alguien pr&aacute;cticamente insignificante, era un claro signo de angustia del perdedor. Del abandonado. No pod&iacute;a caer tan, pero tan bajo.<\/p>\n<p>Sabiendo que ya no me encontraba en una situaci&oacute;n que sab&iacute;a manejar, resignado, volv&iacute; al cuarto.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba Julia, llorando sentada al pie de la cama. Al verme, corri&oacute; a abrazarme. Me pregunt&oacute; si estaba bien y puso su cabeza en mi pecho, haciendo puchero. Como hac&iacute;a siempre que pasaba algo que no le gustaba.<\/p>\n<p>-&iexcl;No lo quiero ver m&aacute;s, Rodri! &ndash;me dijo- &iexcl;Esto arruina todo nuestros planes! &ndash;sentenci&oacute; al final.<\/p>\n<p>Era algo que ya me imaginaba, pero costaba o&iacute;rlo. Encima yo no ten&iacute;a ni la m&aacute;s puta idea de c&oacute;mo responder. Ni de c&oacute;mo continuar con mi plan. Yo era simplemente una fantas&iacute;a y &eacute;l era el amor de su vida. Incluso yo mismo, en el fondo, deseaba que se arreglen y que mi prima sea feliz. Mucho m&aacute;s que cog&eacute;rmela. Pero en el momento justo en donde bajaba mi cabeza para que el verdugo utilice su espada, mi prima me dio una chispa de esperanza.<\/p>\n<p>-Me pidi&oacute; perd&oacute;n, me dijo que no lo volver&iacute;a a hacer nunca m&aacute;s &ndash;dijo.<\/p>\n<p>Fabi&aacute;n hab&iacute;a cometido el error de su vida: le hab&iacute;a confesado que en verdad la hab&iacute;a enga&ntilde;ado una semana antes de su boda.<\/p>\n<p>Entiendo si me dicen que era evidente, que al menos mostr&oacute; madurez y responsabilidad al hacerse cargo de haberse culeado a una pendeja. No, mis amigos. Est&aacute;n equivocados. En estos casos siempre, pero siempre, hay que decirle a una mujer lo que ellas quieren o&iacute;r. Julia quer&iacute;a escuchar con toda su alma que no era cierto. Que el video era viejo. O que no era &eacute;l. Si le hubiese dicho que en realidad era un hermano gemelo que viv&iacute;a en Invernalia y los hab&iacute;an separado de chiquitos porque ten&iacute;a que pelear por el Trono de Hierro contra John Snow, con el tiempo le habr&iacute;a cre&iacute;do. Porque su alma entera prefer&iacute;a que eso sea verdad.<\/p>\n<p>Aunque te pesquen en pleno acto, con la pija metida en el fondo del orto de una extra&ntilde;a, siempre digan que no. Que vieron mal. Podr&aacute;n pasar d&iacute;as, semanas, a&ntilde;os incluso, pero sin confirmaci&oacute;n, al final les creer&aacute;n. Es m&aacute;s f&aacute;cil soportar la humillaci&oacute;n de ser enga&ntilde;adas si les creen.<\/p>\n<p>Es verdad que haci&eacute;ndose responsable tambi&eacute;n tendr&aacute;n chances de recibir su perd&oacute;n, pero no sin antes pasar por su venganza. Y ah&iacute; entend&iacute; mi nuevo rol. Ah&iacute; comprend&iacute; que no me bajar&iacute;a de ese barco sin hacerle la concha a mi prima. Sin atragantarla de pija. Sin llenarle el est&oacute;mago con mi leche. Solamente me iba a costar un poco m&aacute;s, pero ten&iacute;a tiempo.<\/p>\n<p>-&iquest;Te puedo pedir un favor, Rodri? &ndash;escuch&eacute; decir entre llantos.&ndash; No le pegues m&aacute;s.<\/p>\n<p>Le dije que estaba bien, que no volver&iacute;a a golpearlo. La tom&eacute; de las mejillas y la bes&eacute;. Para mi fortuna Julia respondi&oacute; a mi beso. Y para desdramatizar, le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te dijo por haberte visto vestida de novia puta? &ndash;le pregunt&eacute; realmente con curiosidad.<\/p>\n<p>-Le dije que pens&aacute;bamos que esta noche hab&iacute;a una fiesta de disfraces. El boludo me crey&oacute;. Hasta me dijo que &eacute;l no ten&iacute;a disfraz. &ndash;contest&oacute; a mi pregunta y tambi&eacute;n aclar&oacute; que lo que les dije unos p&aacute;rrafos arriba funciona para todos los g&eacute;neros: creer es m&aacute;s f&aacute;cil.<\/p>\n<p>S&oacute;lo por curiosidad le pregunt&eacute; si Fabi&aacute;n hab&iacute;a venido con su prima. Cuando se empez&oacute; a re&iacute;r, supe que era una locura. Pero ten&iacute;a que confirmarlo. Ella pens&oacute; simplemente que era una broma y me dio otro beso, pero lejos de tranquilizarse se rio m&aacute;s fuerte. Ahora a carcajadas. Tanto que hasta ten&iacute;a que agacharse de vez en tanto, para poder respirar. Al sacar sus manos de la cara las puso sobre mis mejillas.<\/p>\n<p>-&iexcl;No puedo creer que le mordiste la panza! &ndash;me dijo.<\/p>\n<p>-A vos te dio miedo. Pero, cuando lo vi, a m&iacute; me dio hambre. &ndash;le contest&eacute; para escucharla re&iacute;r un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Pasado el momento de gracia me cont&oacute; que se encontrar&iacute;a con Fabi&aacute;n en uno de los tantos bares que ten&iacute;a el crucero, despu&eacute;s de cenar, para hablar mejor. Me encantaba la idea. Cu&aacute;nto m&aacute;s hable el tonto, m&aacute;s aumentaba mi esperanza.<\/p>\n<p>-Yo s&eacute;, Rodri, que lo que te voy a pedir parece un boludeo. Que te estoy pelotudeando. Que vinimos ac&aacute; pensando en otra cosa &ndash;Julia hablaba como excus&aacute;ndose de algo que en realidad ni me importaba.<\/p>\n<p>Aunque ten&iacute;a una leve idea en mi imaginaci&oacute;n de lo que ser&iacute;a su pedido, le acarici&eacute; el pelo d&aacute;ndole a entender que todo estaba bien. Que lo que m&aacute;s deseaba en el mundo era que ella este bien. Y era totalmente cierto. De todas formas, ni cerca estuve de leerle la mente.<\/p>\n<p>-Pero aprovechando que debes tener las bolas llenas de leche. &ndash;continu&oacute; con una sonrisa mitad c&oacute;mplice y mitad sincera- &iquest;No me acabas en la bombacha? Por si logra convencerme de dejarme chupar la concha. &iexcl;Que el hijo de puta se coma tu semen!<\/p>\n<p>La simple idea me hizo parar la pija. Sab&iacute;a que era imposible. No hab&iacute;a chance alguna de que Fabi&aacute;n la convenciese, siquiera, de tocarle una pierna. Pero no me importaba. Me auto di la bienvenida a la venganza y le dije que s&iacute;, pero tambi&eacute;n aprovech&eacute; la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Si yo te hago un favor, vos me ten&eacute;s que hacer uno a m&iacute;. &ndash;Le dije y record&eacute; que esa misma frase la hab&iacute;amos utilizado m&aacute;s de mil veces, de ni&ntilde;os. Tambi&eacute;n haciendo travesuras, pero claro, de otro tipo.<\/p>\n<p>Ella tambi&eacute;n lo record&oacute; y esboz&oacute; una sonrisa.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien. &ndash;respondi&oacute;&ndash; Pero no podemos coger, Rodri. No voy a poder disimular.<\/p>\n<p>Mi prima hab&iacute;a le&iacute;do mis intenciones. Eran demasiado obvias. Pero me relaj&oacute; no escucharla decir &ldquo;somos primos&rdquo;, cuando aclar&oacute; por qu&eacute; no pod&iacute;amos coger.<\/p>\n<p>-Bueno. &ndash;dije luego de pensar un ratito&ndash; Arrodillate y abr&iacute; la boquita entonces.<\/p>\n<p>Julia apret&oacute; los labios y saco apenas la lengua. Ya la conoc&iacute;a: se le hac&iacute;a agua la boca. Pero me dijo que no. Que por favor no sea nada sexual. Como si dejarle la concha llena de leche no lo fuese.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; un momento en silencio y casi sin pensarlo le dije que se desnude y que vaya a la ducha. Que la quer&iacute;a mear toda. La orden me sorprendi&oacute; hasta a m&iacute;. Una lluvia dorada era algo que nunca hab&iacute;a hecho y a decir verdad, tampoco me llamaba mucho la atenci&oacute;n. Pero me hab&iacute;a salido, como un acto fallido o un reflejo del inconsciente. Al ver su reacci&oacute;n logr&eacute; encontrar un significado a mi pedido. Ella sonri&oacute; y supo que era en serio cuando me mir&oacute; a la cara.<\/p>\n<p>-Es un asco eso, Rodri.<\/p>\n<p>-Puede ser, pero algo m&iacute;o te ten&eacute;s que tragar.<\/p>\n<p>Me respondi&oacute; con un gesto de desagrado que me excit&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. En ese momento me encontr&eacute; calculando que tal vez esas palabras me hab&iacute;an salido buscando su rechazo y as&iacute; poder volver a insistir con el pete. Pero mi sorpresa aument&oacute; cuando mi prima me dijo que bueno, que estaba bien, que lo har&iacute;a por m&iacute;.<\/p>\n<p>La chota se me puso otra vez al palo con una simple idea. Ella se desnud&oacute;, fue hasta el ba&ntilde;o y me llam&oacute; con la mano. Arrodillada, con los ojos cerrados, como una puta de las m&aacute;s baratas recibi&oacute; mis primeros chorros de pis. El gesto de asco le dur&oacute; unos segundos. Al instante comenz&oacute; a abrir la boca y esperar a sentirla llena para escupir tranquilamente la meada sobre su pecho y sus tetas. Luego ella sola sac&oacute; la lengua para sentirle mejor el sabor. Esta vez al ver que volv&iacute;a a llenarse, corte el chorro para que lo pueda tragar.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustan las chanchadas que hace la putita de tu prima, Rodri? &ndash;Me dijo relami&eacute;ndose entre sonidos deglutorios.&ndash; Dame m&aacute;s. Quiero m&aacute;s pich&iacute;n. &ndash;agreg&oacute; con tono inocente.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice. Y en ese instante supe que en realidad lo que me hab&iacute;a obligado a hacer mi inconsciente, era marcar un territorio. Con un instinto animal la me&eacute; por todo el cuerpo, dej&aacute;ndole una buena cantidad en la boca, para que se los tomara una vez tras otra. Mi excitaci&oacute;n estaba al m&aacute;ximo. Tenerla en esa posici&oacute;n cu&aacute;l sumisa humillada me taladraba la mente. Era mi puta. Mi prima, era mi puta. Necesitaba sentir que Julia era m&iacute;a. S&oacute;lo m&iacute;a. Esa fiera salvaje que ella me hab&iacute;a despertado, ahora la disfrut&aacute;bamos o la sufr&iacute;amos los dos.<\/p>\n<p>-Que puta sucia me volviste, primo. &ndash;dijo cu&aacute;ndo finalic&eacute;&ndash; &iexcl;No puedo creer que me tom&eacute; tu pis! &iexcl;Ni que me encant&oacute;!<\/p>\n<p>Un ratito despu&eacute;s, me hizo se&ntilde;as de que me vaya, para que se pudiese ba&ntilde;ar tranquila y obedec&iacute;. Ahora ven&iacute;a mi parte. Pajearme en su bombacha para que Fabi&aacute;n, tal vez, se coma mi leche al chuparle la concha. Otra idea que me volv&iacute;a loco. El morbo que nunca hab&iacute;a sentido en toda mi vida parec&iacute;a caer todo de golpe, en una semana. Y era precioso.<\/p>\n<p>Sali&oacute; del ba&ntilde;o con una tanga rosa que le quedaba hermosa. Los pasos que dio hacia la cama los disfrut&eacute; como un verdadero espect&aacute;culo. El cuerpo de Julia me resultaba cada vez m&aacute;s perfecto. Esta vez con las tetas al aire.<\/p>\n<p>Me indico que me pare y se me puso enfrente. Sin darme m&aacute;s tiempo, con una mano me tomo la pija que estaba todav&iacute;a sucia de pis y me empez&oacute; a pajear. Su otra mano fue a mi nuca y su boca qued&oacute; a un cent&iacute;metro de la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Que degenerado que sos, Rodri. Mira como ten&eacute;s la pija. &ndash;me susurr&oacute;-&iquest;La ten&eacute;s durita por la paja que te hace tu prima?<\/p>\n<p>Me volv&iacute;a loco con sus palabras.<\/p>\n<p>-&iquest;Me vas a manchar la conchita con leche? Toda la bombacha sucia d&eacute;jame. Dale, Rodri. Enchastrale la concha a la putita de tu prima.<\/p>\n<p>Quit&oacute; la mano que ten&iacute;a en la parte posterior de mi cuello y la us&oacute; para abrirse la bombacha, estirando el el&aacute;stico que quedaba sobre su abdomen. Verle la concha desde arriba, casi espiando, le facilit&oacute; ciertamente la tarea. Al segundo acab&eacute; como nunca. Mi semen le peg&oacute; en la pancita y luego ella misma apunto mi chota hacia sus labios vaginales. No pude contar la cantidad de lechazos que recibi&oacute; en total, pero la leche no s&oacute;lo se le acumul&oacute; en la tanga sino que, sobrepasando los bordes, le manch&oacute; todos los muslos.<\/p>\n<p>Al terminar mi orgasmo ca&iacute; rendido, con mi frente sobre su hombro. Ella se aplast&oacute; la bombacha para desparramar mejor la leche y se lami&oacute; la mano cuando qued&oacute; sucia por los fluidos que traspasaron la tela. Al verla sent&iacute; que ya estaba para una paja m&aacute;s, pero me contuve. Como lo ten&iacute;a cerca, bes&eacute; su hombro, baj&eacute; con la lengua un poquito y ella misma volvi&oacute; a tomar una teta y me la ofreci&oacute; para que se la chupe un poquito. La excitaci&oacute;n otra vez se estaba apoderando de ambos.<\/p>\n<p>La apret&eacute; fuerte del culo y la bes&eacute; en la boca. Todav&iacute;a con la pija al aire la apoy&eacute; con pasi&oacute;n sobre su tanga, que ahora parec&iacute;a roja. Cuando mis dedos comenzaban a esquivar la bombacha y tocarle el orto desnudo, me fren&oacute;. S&eacute; que le cost&oacute;. S&eacute; con total seguridad que hubo un segundo en donde pens&oacute; en colgarse de mi cuello y abrazarme con las piernas abiertas y mandar todo al diablo. Pero del otro lado estaba el amor de su vida y eso tambi&eacute;n tuvo peso en la decisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n sab&iacute;a yo que, una vez m&aacute;s, era s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo. Se ir&iacute;an a encontrar, se besar&iacute;an, capaz, a la tercera cerveza y cuando la calentura le nublar&iacute;a la mente, entre esas nubes grises aparecer&iacute;a la imagen del culo abierto de la pendeja. La calentura de mi prima volver&iacute;a a la habitaci&oacute;n como m&aacute;ximo a las dos horas.<\/p>\n<p>Se puso un vestido floreado de verano, hermoso. De esos que se pegan a las nalgas aunque sean sueltos. Cenamos y cuando lleg&oacute; el momento del encuentro, le dese&eacute; suerte y me fui a tirar para descansar un rato.<\/p>\n<p>Pasaron dos horas. Luego tres. A la cuarta, pens&eacute; que tal vez hab&iacute;a calculado mal. Y a la quinta, hasta pod&iacute;a imagin&aacute;rmelos teniendo sexo desenfrenado. Sent&iacute; tanto miedo que ni me calentaba la idea de Fabi&aacute;n chup&aacute;ndole la concha enlechada. Si ten&iacute;an sexo y se arreglaban, por un lado, no puedo negarlo, me alegraba porque sab&iacute;a que eso har&iacute;a muy feliz a mi prima.<\/p>\n<p>Pero, por otro, entend&iacute;a que ya no tendr&iacute;a chances de cog&eacute;rmela.<\/p>\n<p>En medio del p&aacute;nico lleg&oacute; un mensaje de Julia a mi celular. Dude en leerlo. Me temblaban las manos.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an pasado seis horas y si el mensaje era para avisarme que dormir&iacute;a con &eacute;l, todo estaba perdido.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Apenas lo vi, corr&iacute; como un loco hacia &eacute;l. Le di dos pu&ntilde;etazos en la cara y cuando qued&oacute; tirado en el suelo, le mord&iacute; el abdomen hasta dejarle los dientes marcados.&nbsp; No lo hice ni por resentido, ni por el dolor de sentir mis planes desintegrarse entre mis dedos. Lo hice porque mis [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25262","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25262\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}