{"id":25277,"date":"2020-08-20T01:34:45","date_gmt":"2020-08-20T01:34:45","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-20T01:34:45","modified_gmt":"2020-08-20T01:34:45","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-10\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 10)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25277\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Dejaron de transpirarme las manos cuando le&iacute; el primer mensaje:&nbsp;<\/p>\n<p>&ldquo;Ven&iacute; al bar del octavo piso&rdquo;<\/p>\n<p>Volv&iacute; a respirar con las palabras del siguiente, que fueron:<\/p>\n<p>&ldquo;No aguanto ni que me apoye la mano en los muslos&rdquo;<\/p>\n<p>Y se me par&oacute; la pija al tercero:<\/p>\n<p>&ldquo;Esperame en la segunda puerta del ba&ntilde;o de hombres, que necesito tu leche en la boca&rdquo;, dec&iacute;a.<\/p>\n<p>Imaginen la torpeza con la que me vest&iacute;. La rapidez producto de la ansiedad y la alegr&iacute;a, m&aacute;s la chota parada, m&aacute;s algunos cuantos litros de alcohol que ten&iacute;a en la sangre: me choqu&eacute; todo lo que ten&iacute;a al paso. Pero sal&iacute;.<\/p>\n<p>Al ratito ya estaba en el box indicado, del ba&ntilde;o indicado, del bar indicado. Cheque&eacute; en mi memoria tambi&eacute;n que sea el piso indicado y cu&aacute;ndo estaba dudando si hab&iacute;a apretado el 8 o el 6 en el tablero del ascensor, apareci&oacute; Julia.<\/p>\n<p>Al verme se tir&oacute; a mi cuello y me comi&oacute; la boca. Otra vez nuestras lenguas elevaron a&uacute;n m&aacute;s la temperatura.<\/p>\n<p>&#8211; No para de pedirme perd&oacute;n. Como si se hubiese tropezado sin querer en el culo de otra piba. &ndash; me dijo aprovechando para respirar. Mi prima me confund&iacute;a un poco con sus gestos. Por momentos parec&iacute;a que ir&iacute;a a llorar, pero por otro lado no paraba de besarme y manotearme la verga &ndash; Sacatela. Sacate la pija y m&eacute;temela en la boca, Ro.<\/p>\n<p>Ni lo dud&eacute;. Ya con m&aacute;s calma, me desabroch&eacute; el pantal&oacute;n y me lo baj&eacute; hasta los tobillos. Julia se arrodill&oacute; y continu&oacute; buscando mi desnudez ella misma. Como si hubiese estado abstinente por a&ntilde;os, me sac&oacute; la pija del b&oacute;xer con la mano y como si estuviese muerta de hambre, se la puso en la boca. Cre&iacute; que iba a explotar al sentir la humedad de la saliva calentita que usaba de lubricante.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; m&aacute;s grande que la otra vez. &ndash; Me dijo mientras hac&iacute;a circulitos con la lengua sobre mi glande, como si quisiese penetrarme la uretra. &ndash; &iexcl;Y m&aacute;s rica! &ndash; acot&oacute; despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a meterla y sacarla, a penas mis manos la tomaron de la cabeza. Me la chupaba con tanto morbo que mis piernas temblaban. Disfrutaba hasta los sonidos que sal&iacute;an de su boca. A veces gemidos y otros productos del ahogo que le produc&iacute;a llev&aacute;rsela hasta el fondo de la garganta.<\/p>\n<p>&#8211; Alta petera result&oacute; ser tu primita &ndash; me dec&iacute;a mir&aacute;ndome a los ojos, con cara de traviesa y tonada a piba de barrio. &#8211; &iquest;Te gusta, primo? &iquest;Te gusta como tira la goma tu prima &ldquo;la petera&rdquo;?<\/p>\n<p>Me volv&iacute;a loco. Era un sue&ntilde;o hecho realidad. Mi pija estaba entre los labios de mi prima. Y cuando los apretaba, me leng&uuml;eteaba la punta. Mi mejor amiga, mi confidente de toda la vida me estaba chupando la verga en el ba&ntilde;o de un bar. Un sue&ntilde;o es poco. &iexcl;Mi prima me estaba peteando como una trolita bien entrenada!<\/p>\n<p>Y era en verdad una experta. No dejaba de mam&aacute;rmela ni un segundo. Ni siquiera para lubricarla. La escup&iacute;a y la llenaba de baba, la succionaba, la besaba, la recorr&iacute;a entera con su lengua, pero nunca se la sacaba de la boca, hasta llev&aacute;rsela hasta el fondo y aprovechar, desde all&iacute;, a lamerme las bolas. Solo interrump&iacute;a para hablar.<\/p>\n<p>&#8211; Hoy la pruebo entera, Rodr&iacute;. Hoy te siento el gusto a semen. Llename la boca de leche. &ndash; dijo casi ignor&aacute;ndome, como si s&oacute;lo estuviesen ella y mi pene en el ambiente. &ndash; Dame leche. Tu prima quiere leche. &#8211; repiti&oacute; varias veces y aunque se tentaba a tomarla con sus manos para pajearme, las volv&iacute;a a poner sobre mis nalgas para continuar metiendo y sac&aacute;ndola de su boca s&oacute;lo con la ayuda de sus labios.<\/p>\n<p>&ldquo;Mi prima se viste de puta&rdquo; pensaba. As&iacute; habr&iacute;a titulado esta historia si lo decid&iacute;a en aquel ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de las mejillas y pr&aacute;cticamente me la cog&iacute; por la boca. Ese rostro familiar, con el maquillaje un poco corrido, mir&aacute;ndome como buscando piedad. Eso me estaba cogiendo. Era hermoso. El sabor del pecado del resto del mundo me llenaba el alma de placer. Julia se qued&oacute; quieta, obedeciendo a mis movimientos. Se la clavaba bien profundo y se la sacaba chorreando saliva. Cuando quedaba afuera de su boca mi prima aprovechaba para lamerme nuevamente los test&iacute;culos. Y pedirme leche.<\/p>\n<p>&#8211; Poneme el pito en la boca, malo &ndash; sol&iacute;a decirme, simulando estar enojada. O encaprichada por la chota. Me estaba devorando del &eacute;xtasis. &ndash; Dame la leche.<\/p>\n<p>Y entonces supe que el viaje hab&iacute;a finalmente comenzado. Un viaje en un crucero, es cierto. Pero, en realidad, era mucho m&aacute;s que eso. Era un viaje hacia lo prohibido, lo inmoral.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a pajearme, cumpliendo sus palabras como si fuesen &oacute;rdenes. Quer&iacute;a tardar m&aacute;s. Disfrutar m&aacute;s. Sentirla m&aacute;s. Pero sopape&aacute;ndole la lengua con la cabeza del pene, aguantar era cada vez m&aacute;s dif&iacute;cil. Y con la imagen, ni les cuento. Mi prima cerr&oacute; los ojos y como si estuviese probando un manjar, recibi&oacute; los primeros chorros de leche. Es verdad que los primeros ya los ten&iacute;a en la bombacha, por lo que estos eran m&aacute;s espesos. M&aacute;s concentrados. Bien puro. Y as&iacute; los deseaba ella. Si quer&iacute;a sentirle el gusto, esos lechazos eran los indicados.<\/p>\n<p>Cuando su boca qued&oacute; llena de esa crema blanca que hab&iacute;a salido de mis pelotas, se puso de pie. La mir&eacute; con atenci&oacute;n, todav&iacute;a excitado, para no perderme el momento de la degluci&oacute;n. Tal vez sea una perversi&oacute;n personal pero, a&uacute;n con las bolas sin leche, me gustaba ver los gestos de una mujer al tragarse una corrida. Y ella era mi prima. De todas las mujeres, era la m&aacute;s deseada. De todas las perversiones, ella era la mejor. Pero me dej&oacute; pagando.<\/p>\n<p>La contuvo en la boca y me tom&oacute; de las manos. La ayud&eacute; a abrir la puerta y los dos salimos del ba&ntilde;o. Apenas lo hicimos, mi coraz&oacute;n comenz&oacute; a latir m&aacute;s fuerte. Ya sab&iacute;a lo que se ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Con volumen casi ensordecedor, se escuchaba de fondo una de las cumbias m&aacute;s bellas de la rep&uacute;blica Argentina. La versi&oacute;n de Gilda, de la canci&oacute;n &ldquo;Paisaje&rdquo;.<\/p>\n<p>Presos en una escena filmogr&aacute;fica, otra vez, atravesamos a la gente que bailaba en la pista y sentado en la barra, estaba Fabi&aacute;n. Vestido como la primera vez que lo hab&iacute;a visto. Un short verde deste&ntilde;ido y la remera blanca, con mis dientes marcados.<\/p>\n<p>&ldquo;T&uacute;, no podr&aacute;s faltarme cuando falte todo a mi alrededor&rdquo;, se escuchaba cuando Julia lo bes&oacute;, con mi leche en la boca. El pelotudo que no me invit&oacute; a su fiesta, con cara de ilusionado disfrut&oacute; del beso blanco como un completo idiota. Mi pene comenz&oacute; a crecer nuevamente, cuando pude ver mi semen entre sus lenguas. Reconozco que me asust&eacute; un poco al pensar que se dar&iacute;a cuenta. Pero en ese momento Fabi&aacute;n deb&iacute;a estar como loco, creyendo que ese beso hab&iacute;a sido, en realidad, un paso hacia la reconciliaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Dej&aacute;me pensar en este viaje &ndash; le dijo &ndash; Cuando lleguemos a Buenos Aires vamos a poder hablar m&aacute;s tranquilos.<\/p>\n<p>El boludo no dejaba de sonre&iacute;r. A penas levant&eacute; la mano, reaccion&oacute; tir&aacute;ndose para atr&aacute;s, como defendi&eacute;ndose. Sin embargo no pude evitar darle un gesto de comprensi&oacute;n: la apoy&eacute; sobre su hombro y le di dos palmaditas.<\/p>\n<p>Otra vez tom&aacute;ndome de la mano, mi prima me guio para que nos vayamos.<\/p>\n<p>&ldquo;T&uacute;, aire que respiro en aquel paisaje donde vivo yo&rdquo;, repet&iacute;a ahora la canci&oacute;n. No se me ocurre que otra frase habr&iacute;a sido mejor para darle inici&oacute; a algo tan familiar. Lo percib&iacute; como una se&ntilde;al divina de que lo nuestro ten&iacute;a v&iacute;a libre. Y Julia tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Ya s&eacute;, Rodri. &ndash; Me dijo cuando salimos y la m&uacute;sica nos permiti&oacute; hablar sin gritar. &ndash; Afuera del cuarto vamos a tener que decir que somos primos &ndash; continu&oacute; cuando el ascensor ya estaba disponible para bajar con nosotros. Al comenzar a sonre&iacute;r pude sentir el olor a guasca que todav&iacute;a le sal&iacute;a de la boca &ndash; Pero adentro soy tu putita.<\/p>\n<p>Como si una sola se&ntilde;al no fuese suficiente, cada vez m&aacute;s lejano por nuestro caminar, Rodrigo Bueno nos dec&iacute;a: &ldquo;Fue lo mejor del amor, lo que he vivido contigo&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Cu&aacute;ndo la puerta se cerr&oacute; y nos quedamos solos, Julia me bes&oacute;. Casi instintivamente puse mis manos apret&aacute;ndole el culo sobre el vestido, el cual fui corriendo para manosearle la bombacha, primero desde atr&aacute;s y luego sobre la parte de la concha. Mi prima estaba empapada. Y mi verga otra vez al palo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y qui&eacute;n quiere salir del cuarto? &ndash; pregunt&oacute;, al mismo tiempo que una campanilla nos avisaba que ya est&aacute;bamos en nuestro piso.<\/p>\n<p>No necesitaba respuesta.<\/p>\n<p>A penas entramos a la habitaci&oacute;n, Julia se trep&oacute; encima de m&iacute; y con la espalda cerramos la puerta. Sus piernas rode&aacute;ndome la cintura no fueron obst&aacute;culo alguno para bajarme el pantal&oacute;n y el b&oacute;xer, todo de una vez. Sentir su lengua recorrerme el cuello, era otro motivo m&aacute;s para perder el aliento. Mi prima se corri&oacute; la tanga a un costado y sin m&aacute;s esfuerzo la penetr&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh. &ndash; dijimos al un&iacute;sono, cuando mi pija le lleg&oacute; al fondo de la concha, por primera vez.<\/p>\n<p>El viaje que hab&iacute;amos planeado finalmente comenzaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Como dejarte si te llevo conmigo&rdquo;, imagin&eacute; escuchar varias veces, en cada paso que d&aacute;bamos sin dejar de estar unidos por nuestros sexos hacia la cama.<\/p>\n<p>Cuando la solt&eacute;, rebot&oacute; sobre el colch&oacute;n al menos dos veces. El golpeteo me hab&iacute;a dejado ver la bombachita bajo el vestido por un instante y m&aacute;s loco me volvi&oacute;. Sin poder pensar en nada m&aacute;s, la tom&eacute; por los costados y disfrutando de la morbosidad de la situaci&oacute;n completa, le baj&eacute; la tanga lentamente hasta dejarle la concha libre, toda entera para mi vista. La concha de mi prima, era toda para m&iacute;.<\/p>\n<p>Met&iacute; mi cabeza entre sus piernas y me dediqu&eacute; un instante a olerla bien. Los flujos parec&iacute;an hipnotizarme.<\/p>\n<p>&#8211; Dale, Rodri. Metele lengua a la concha de tu prima. &ndash; me apur&oacute;, simulando una inocencia que ambos sab&iacute;amos que no ten&iacute;a. &ndash; Chupame la concha, que me muero.<\/p>\n<p>Y as&iacute; lo hice. Primero con la punta y luego con la lengua entera. Al primer leng&uuml;etazo nomas la pija me empez&oacute; a latir. La suavidad de su piel, erizaba la m&iacute;a. Una y otra vez le recorr&iacute; toda la vagina a mi prima. Era un manjar. No sab&iacute;a, en ese momento, c&oacute;mo podr&iacute;a dejar de chup&aacute;rsela alguna vez. Deseaba poder vivir lami&eacute;ndola. Sus labios, su cl&iacute;toris, el agujero, eran los nuevos due&ntilde;os absolutos de mi boca. El sabor de sus fluidos, casi amargos, casi dulces, casi salados, penetraban mi mente hasta dejarme so&ntilde;ando, despierto.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhh. Ahhhh. Ahhhhh. &ndash; le escuchaba decir.<\/p>\n<p>Puse mis dedos sobre su cl&iacute;toris y como si mi lengua fuese la punta de la verga, comenc&eacute; a met&eacute;rsela y sac&aacute;rsela. Penetrarla de esa forma nos enloquec&iacute;a a ambos.<\/p>\n<p>&#8211; Ahhhhh.<\/p>\n<p>Luego invert&iacute; los papeles. Mi lengua se dirigi&oacute; hacia el cl&iacute;toris y mis dedos hacia su interior. Mi prima volvi&oacute; a gritar, esta vez m&aacute;s fuerte y sobre mi boca acab&oacute;. En ese momento mezcl&eacute; en mi paladar su acabada con la m&iacute;a, ya seca sobre la piel y sin siquiera tocarme la pija, cre&iacute; que ir&iacute;a a eyacular. Me tragu&eacute; todo lo que pude. Todos los l&iacute;quidos que encontr&eacute; en cada rinc&oacute;n de su conchita, fueron a parar a mi garganta. Y aunque cada vez quedaba menos, no pod&iacute;a dejar de comer.<\/p>\n<p>Julia puso una mano en mi frente, para que la mirara a la cara. Una vez m&aacute;s, le obedec&iacute;. Su rostro era de satisfacci&oacute;n absoluta. A aquella mirada mitad picara y mitad inocente, se le sumaban unas gotas de agradecimiento.<\/p>\n<p>&#8211; Veni a cogerte a tu putita ahora. &ndash; me indic&oacute; un segund&oacute; m&aacute;s tarde, y asi lo hice.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con el vestido puesto, acomod&eacute; sus piernas. Las abr&iacute; un poco m&aacute;s para apoyar la pija en la entrada de su concha y volv&iacute; a met&eacute;rsela hasta el fondo. Me tom&eacute; unos segundos para clavar ese momento en mi memoria, para siempre. El roce apenas perceptible de mi verga en su conchita depilada era de esas cosas que uno debe tener siempre guardado, como un tesoro.<\/p>\n<p>Hasta que ya no pude m&aacute;s. El mete y saca se volvi&oacute; m&aacute;s rudo, plenamente salvaje. Y con sus u&ntilde;as recorriendo mi espalda, acab&eacute; dentro de ella. El mejor orgasmo de toda mi vida me lo hab&iacute;a dado la puta de mi prima. Se sinti&oacute; tan fuerte que los anteriores orgasmos, ni siquiera parec&iacute;an orgasmos. Este fue totalmente diferente. Cien, Mil, Millones de veces m&aacute;s fuerte. Y era s&oacute;lo el primero.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a sin ser del todo consciente de lo que hab&iacute;a ocurrido, volv&iacute; a empujarle el pito m&aacute;s adentro. Como para que reciba hasta la &uacute;ltima gota de mi semen.<\/p>\n<p>La bes&eacute; en la boca nuevamente, agradecido por ella. No simplemente A ella. Agradecido, a la vida, POR ella.<\/p>\n<p>Mi verga sali&oacute; de su concha cuando comenz&oacute; a achicarse. Todav&iacute;a nos costaba a ambos respirar normalmente. Y entonces ca&iacute;:<\/p>\n<p>&iexcl;Me hab&iacute;a cogido a mi prima! Hab&iacute;amos pasado de ser almas gemelas, a ser amantes. De jugar a la mancha, a mancharle la bombacha. De jugar a las escondidas, a coger sin que nos viesen. De jugar a tomar el t&eacute;, a tomar la leche.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a besarla, todav&iacute;a m&aacute;s agradecido que antes y ella hizo lo mismo. Estaba a punto de dormirme cuando July sali&oacute; de mis brazos y me dijo que se iba a ba&ntilde;ar. Reaccion&eacute; tir&aacute;ndola del brazo, para que su cuerpo chocase con el m&iacute;o, apenas se puso de pie. Esta vez ella qued&oacute; encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>Le puse una mano en la cola desnuda y con mis dedos esquiv&eacute; las nalgas, para apoyarle uno en la entrada de su ano.<\/p>\n<p>&#8211; Las putas de verdad, se dejan romper el culo &ndash; le dije, tanteando su mirada.<\/p>\n<p>&#8211; Mmmmm. No, Rodri. El culo no. &ndash; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Era entendible. Pero esa parte de los hombres, que algunos llaman codicia, hab&iacute;a logrado mil veces cambiar el mundo. No pod&iacute;a no intentarlo.<\/p>\n<p>Presione el dedo, haci&eacute;ndole circulitos. Tal vez por la transpiraci&oacute;n, pero not&eacute; que estaba h&uacute;medo. Mi prima hizo un gesto de placer y me anim&eacute; a empujarlo un poco m&aacute;s. Hice presi&oacute;n lentamente y logr&eacute; introduc&iacute;rselo un poco. Como el gesto ahora fue de dolor, me detuve.<\/p>\n<p>&#8211; Las putas de verdad, se dejan romper el culo &ndash; le repet&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Mmmmm. Rodro. Par&aacute;, par&aacute;. Que me duele &ndash; dijo con los ojos cerrados &ndash; No se&hellip;<\/p>\n<p>Era todo lo que necesitaba. Si de los dedos a la pija hay tres minutos de distancia, de un &ldquo;no s&eacute;&rdquo; a un &ldquo;si, por favor&rdquo;, hay solamente cuatro.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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