{"id":25301,"date":"2020-08-21T05:36:06","date_gmt":"2020-08-21T05:36:06","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-21T05:36:06","modified_gmt":"2020-08-21T05:36:06","slug":"compartiendo-a-sofia-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/compartiendo-a-sofia-ii\/","title":{"rendered":"Compartiendo a Sofia (II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25301\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nunca hab&iacute;a pasado de darle una nalgada o hacerle un agarre ocasional sobre esas tetitas j&oacute;venes y deliciosas, incluso de un roce de mi verga cuando la sentaba en mis piernas, pero esa tarde algo cambi&oacute; y Sof&iacute;a comenz&oacute; a ser para m&iacute; lo que era para los dem&aacute;s.&nbsp; Tambi&eacute;n, descubr&iacute; uno de los secretos de Sof&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>&quot;Noc, noc. &iquest;Ya decidiste qu&eacute; vas a ponerte?&quot; pregunt&eacute; desde el otro lado de la puerta, esper&eacute; paciente a que bajara el volumen de la m&uacute;sica, si es que se puede llamar m&uacute;sica a ese mundana, del &quot;pop&quot;. Abri&oacute; la puerta con un puchero pero no me permiti&oacute; ver nada m&aacute;s que su rostro y su cabello: llevaba un labial con glitter rosa que hac&iacute;a que su boquita se viese apetitosa, las pesta&ntilde;as m&aacute;s grandes de los normal, quiz&aacute; alg&uacute;n implante o algo que se hizo durante la ma&ntilde;ana, las mejillas rojitas, pero no por alg&uacute;n rubor sino por el coraje que hac&iacute;a en ese momento, el cabello se ca&iacute;a, tan casta&ntilde;o y ondulado como siempre con un sencillo partido a la mitad de la cabeza. Sof&iacute;a nunca necesitaba nada exuberante para ser sensual.<\/p>\n<p>&quot;No s&eacute; qu&eacute; bikini usar&quot; se quej&oacute;. &quot;&iquest;T&uacute; vas a usar eso nada m&aacute;s?&quot;<\/p>\n<p>Cuando me se&ntilde;al&oacute; mostro cierto desd&eacute;n que pudo haberme ofendido, pero no lo hizo, porque la conozco. Mis sandalias y mis bermudas blancas eran sencillas, junto con la camiseta blanca, debajo tra&iacute;a mi ba&ntilde;ador; obviamente carec&iacute;a de elegancia o estilo, para ella eso era imposible, siempre estaba perfecta. Me sonre&iacute; y empuj&eacute; la puerta con la yema de mis dedos para que me dejase pasar.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;No! No estoy lista.&quot;<\/p>\n<p>&quot;Sofi, Duncan y Daniel no tardan en llegar, tambi&eacute;n Catrina dijo que llegar&iacute;an a las once&quot; reprend&iacute; con un tono m&aacute;s firme, ella hizo otro puchero, en ese momento se escuch&oacute; el abrir del port&oacute;n el&eacute;ctrico, el mayordomo, Jimenez, debi&oacute; darles la entrada a los Daring. &quot;Deben ser ellos. Voy a recibirlos, date prisa&quot;.<\/p>\n<p>Yo baj&eacute; a recibir a mis socios y amigos, ellos tra&iacute;an tambi&eacute;n un look m&aacute;s casual que la noche anterior, y dos botellas de buena champa&ntilde;a que pronto puse a helar para que estuviesen a punto. Duncan tra&iacute;a unos caqui con una camiseta azul celeste que resaltaba el color de sus ojos, sus m&uacute;sculos siempre resaltaban sin importar qu&eacute; usara, pero en esta ocasi&oacute;n se pod&iacute;an ver sus tatuajes cubri&eacute;ndole hasta el cuello y las mu&ntilde;ecas como una segunda capa interior, tra&iacute;a sus gafas de armaz&oacute;n negro. Daniel llevaba jeans, camisa de vestir blanca arremangada a los codos, gafas de sol negras marca Ray-Ban y cargaba los dos bolsos de mano de ambos ya que su hermano tra&iacute;a la champa&ntilde;a, siempre bien rasurado. El ama de llaves les asign&oacute; una peque&ntilde;a habitaci&oacute;n en la planta de abajo con ba&ntilde;o para dejar sus maletas, lo primero que hicieron fue preguntar por Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;No est&aacute; lista&quot; respond&iacute; resignado. &quot;No sabe qu&eacute; ponerse&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Ah, mi gatita!, pero si se ve hermosa con lo que sea&quot; dijo Daniel, buscando algo de su bolso, una caja cubierta con terciopelo negro que cab&iacute;a en sus dos manos.<\/p>\n<p>&quot;Eso le he dicho, pero no escucha. &iquest;Y eso?&quot; se&ntilde;al&eacute; a la caja.<\/p>\n<p>&quot;Es su obsequio de Par&iacute;s. &iquest;D&oacute;nde est&aacute;? Vamos a verla&quot;<\/p>\n<p>&quot;En su habitaci&oacute;n, pero no deja entrar a nadie&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Tonter&iacute;as&quot; terci&oacute; Duncan, firme y contrayendo la mand&iacute;bula, por un momento &eacute;l ten&iacute;a m&aacute;s aspecto de padre enfadado por el retraso de su hija que yo. Los tres subimos las escaleras para llegar frente a la puerta de Sof&iacute;a. Duncan y Daniel se pusieron al frente y tocaron, Sof&iacute;a volvi&oacute; a bajar el volumen de la m&uacute;sica y se asom&oacute;, su carita entera se torn&oacute; roja de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;Sorpresa, gatita! A ver, &iquest;por qu&eacute; no has salido a recibirnos, eh?&quot;<\/p>\n<p>&quot;D&eacute;janos entrar a darte un abrazo, princesita&quot; secund&oacute; Duncan.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;No! No s&eacute; qu&eacute; ponerme&quot; insisti&oacute;, reteniendo la puerta y mostr&aacute;ndonos s&oacute;lo su cuello.<\/p>\n<p>&quot;D&eacute;jame ayudarte entonces&quot; dijo Daniel con calma, haciendo un poco m&aacute;s de presi&oacute;n en su empuje, ella comenz&oacute; a ceder hasta que nos dej&oacute; entrar en su habitaci&oacute;n olorosa a Channel n&deg;5. Hab&iacute;a al menos una docena de trajes de ba&ntilde;o tendidos en la cama, y en el suelo el doble de faldas y blusitas y vestidos y shorts&#8230; Era un desastre. Cuando gir&eacute; a verla estaba en su batita de seda color rose gold, se ve&iacute;a la ca&iacute;da de sus tetas y los pezones bien marcados, las piernas largas desnudas y sus piecitos peque&ntilde;os y bien manicurados dentro de unas pantuflas de conejito. &quot;&iexcl;Qu&eacute; ricura! Por mi que te quedes as&iacute;, &iquest;no, Duncan?&quot;<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, princesa, est&aacute;s preciosa, ven ac&aacute;. Dame un abrazo&quot; secund&oacute; el hermano mayor, ella se acerc&oacute; t&iacute;mida y puso sus manos alrededor de su torso, pegando la mejilla en el pecho de Duncan, &eacute;ste dej&oacute; un beso en su coronilla y la apart&oacute;, dej&aacute;ndosela a su hermano. Daniel no fue tan t&iacute;mido, y la hizo rodear sus hombros en lugar del torso, la tom&oacute; de la cintura y la levant&oacute; en vilo, debi&oacute; haber sentido sus tetas aprision&aacute;rsele. Le abri&oacute; las piernas y se rode&oacute; las caderas con ellas, ella comenz&oacute; a re&iacute;r de nuevo.<\/p>\n<p>&quot;Te traje tu regalo, pero te lo dar&eacute; despu&eacute;s. Primero&#8230; Hay que elegir qu&eacute; te vas a poner&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Pru&eacute;bate estos&quot; dijo Duncan, que llevaba todo ese rato hurgando entre los trajes de ba&ntilde;o, ella baj&oacute; del regazo de Daniel pero pude ver en &eacute;ste la erecci&oacute;n que conten&iacute;a debajo de los pantalones. A ese punto me di cuenta que no tardar&iacute;amos los tres en estar igual. Nos pusimos c&oacute;modos en la cama, ella se iba a retirar al ba&ntilde;o para cambiarse. &quot;Hazlo aqu&iacute;&quot; orden&oacute; Duncan, con voz firme y r&iacute;gida que hasta a m&iacute; me dio escalofr&iacute;os, se cruz&oacute; de brazos y Sof&iacute;a me mir&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Anda, cari&ntilde;o, r&aacute;pido que tenemos hambre&quot; dije. &quot;Conoces a Duncan y Daniel desde hace mucho tiempo, no tengas pena. Ser&aacute; m&aacute;s r&aacute;pido&quot;.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a asinti&oacute; y se desat&oacute; el nudo de la bata de seda, &eacute;sta se abri&oacute; dej&aacute;ndonos ver debajo el cuerpecito apretadito y duro de adolescente, la cinturita y el abdomen firme marcado con una ligera l&iacute;nea al medio, las tetitas estaban libres, mostrando sus pezones rosaditos y erectos, llevaba una tanguita negra debajo . Llev&oacute; los dedos a los el&aacute;sticos de la tanga y la baj&oacute; lentamente, &eacute;ste se fue enrollando hasta quedar en sus tobillos, Duncan fue el primero en acercarse y ayudarla a quit&aacute;rselas.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Puedo qued&aacute;rmelas, princesa?&quot; pregunt&oacute; desenroll&aacute;ndolas y oli&eacute;ndolas con una fuerte aspiraci&oacute;n, Sof&iacute;a asinti&oacute; y Duncan volvi&oacute; a su puesto, Sof&iacute;a se inclin&oacute; de nuevo para colocarse la parte de abajo del bikini, sus tetas tambi&eacute;n cayeron por la gravedad. Daniel se reacomod&oacute; en la cama, yo hice lo mismo con mis entrepierna y Duncan se guardaba la tanga en el bolsillo del jean. El primer traje de ba&ntilde;o era uno de dos piezas color mostaza, ten&iacute;a unas peque&ntilde;as manguitas como revuelo en los hombros y unas cintitas en la cintura que le se ataban en la espalda y le daban el aspecto de un regalito, la parte de abajo era un bikini sencillo y aunque se entromet&iacute;a en sus carnosas nalgas no las luc&iacute;a muy bien.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; tal este?&quot; dijo ella, girando frente a los tres y al mismo tiempo se ve&iacute;a s&iacute; misma en un espejo de cuerpo completo con foquitos que ten&iacute;a junto a la cama con dosel.<\/p>\n<p>&quot;Mmm&#8230; ven aqu&iacute;.&quot; Dije, colocando mis manos en sus cinturas cuando la tuve entre mis piernas. &quot;&iquest;Qu&eacute; dicen, muchachos?&quot; La hice girar y deslic&eacute; los dedos debajo del bikini y lo tir&eacute; haciendo que saliera de entre sus cachetes. &quot;No me gusta&quot;.<\/p>\n<p>&quot;A m&iacute; tampoco&quot; secund&oacute; Daniel, extendiendo una mano que Sof&iacute;a tom&oacute;, gir&oacute; frente a &eacute;l. &quot;Hay que probar con uno que te resalte el culito, &iquest;s&iacute;, gatita?&quot; explic&oacute;, inclin&aacute;ndose para darle un beso en la nalga derecha. Sof&iacute;a volvi&oacute; a bajarse el bikini y a quedar en pelotas para los tres, Duncan le pas&oacute; un segundo ba&ntilde;ador de una pieza esta vez: Color vino, estilo tanga como quer&iacute;a Daniel, sus caderas se ve&iacute;an perfectas pero sus tetas quedaban escondidas. &quot;No le va a gustar ni a Roberto ni a Catrina&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Estoy de acuerdo. Ven aqu&iacute;, princesita. Tienes que lucir estar tetitas&quot; dec&iacute;a Duncan sujet&aacute;ndoselas con ambas manos e inclin&aacute;ndose para dejar un besito en la punta de los pezones que se adivinaban debajo de la tela, me pareci&oacute; ver que Sof&iacute;a se mord&iacute;a el labio inferior. &quot;&iquest;Te cala el co&ntilde;ito?&quot; pregunt&oacute; &eacute;l al ver c&oacute;mo se le marcaba el camello por lo ajustada de la tela en esa zona, le pas&oacute; el dedo medio en esa l&iacute;nea que se marcaba y Sof&iacute;a se sonri&oacute; por reflejo y se estremeci&oacute;, &eacute;l comenz&oacute; a rozar la palma de la mano por completo. &quot;S&iacute;, creo que s&iacute;, estas sensible, &iquest;no te parece, Eze?&quot;<\/p>\n<p>Estir&eacute; la mano y ella abri&oacute; m&aacute;s las piernas cuando me vio cerca, me tembl&oacute; un poco la mano pero sent&iacute; su calorcito y como se le marcaban los labios en la tela, as&iacute; como el cl&iacute;toris durito como un ch&iacute;charo, lo roc&eacute; con el pulgar y Sof&iacute;a solt&oacute; un gemidito que los tres escuchamos, haci&eacute;ndonos re&iacute;r.<\/p>\n<p>&quot;Anda ya, el otro que tengo hambre&quot; apremi&eacute;, d&aacute;ndole una palmadita en el co&ntilde;ito, solt&aacute;ndola Duncan tambi&eacute;n. &quot;Cari&ntilde;o, &eacute;sta vez qu&iacute;tatelo de espaldas&quot; suger&iacute;.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, gatita, date la vuelta para verte mejor desde ese &aacute;ngulo tambi&eacute;n y poder ponernos de acuerdo los tres. &iquest;O no, se&ntilde;ores?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Claro&quot; secundamos.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a se dio la vuelta y baj&oacute; los tirantes del ba&ntilde;ador, lo baj&oacute; por su cintura y caderas, lleg&oacute; a las piernas y se inclin&oacute;, abriendo para nosotros as&iacute; su co&ntilde;ito y ese anito m&aacute;s obscurito y arrugado qued&oacute; a la vista de los tres, Sof&iacute;a no dobl&oacute; sus rodillas en ning&uacute;n momento y permaneci&oacute; as&iacute; un segundo, subiendo lentamente hasta que volvi&oacute; a estar erguida, se acomod&oacute; el pelo y tom&oacute; la parte superior del bikini. &Eacute;ste era de apenas unas tiritas cuadradas de color platinado que le cubr&iacute;an los pezones, y unas cintitas que se ataban a la espalda; iban de maravilla con su tono de piel. El bikini era tipo tanga como quer&iacute;a Daniel y se ataba a las caderas como un regalito tambi&eacute;n, as&iacute; s&iacute; cumpl&iacute;a los requisitos de mis invitados,.<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;&Eacute;ste, este es!&quot; dijo Daniel, alegre. &quot;&iexcl;Ven aqu&iacute;!&quot; Sof&iacute;a se acerc&oacute; a &eacute;l y las manos gruesas y grandes le ajustaron la tanguita y aprovecharon para introducir un dedo en su rayita, roz&aacute;ndola ligeramente. &quot;Incl&iacute;nate, quiero ver que no te quede ajustado&quot;, dijo Daniel, apoy&aacute;ndola en su hombro le subi&oacute; una pierna a la cama, quedando de espalda a nosotros y abiertita. &quot;S&iacute;, cree que ya no te aprieta de aqu&iacute;, &iquest;verdad?&quot; Daniel hac&iacute;a a un lado la tanga platinada y le pasaba el dedo &iacute;ndice por la rayita del culo hasta la vagina, haciendo peque&ntilde;os c&iacute;rculos en el anito arrugado de Sof&iacute;a.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, &eacute;ste me gusta, &iquest;qu&eacute; dices, Papi? &iquest;Duncan?&quot; pregunt&oacute; ella a&uacute;n sobre el hombro de Daniel, &eacute;ste apart&oacute; su dedo y en cambio le abri&oacute; las nalgas para nosotros, yo fui el primero el pasar mis dedos por esa rayita abierta y ese co&ntilde;ito expuesto, rosadito y comenzando a gotear juguitos que aromatizaban la habitaci&oacute;n adolescente. Su anito estaba contray&eacute;ndose y relaj&aacute;ndose&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Traviesa&quot; dijo Duncan, d&aacute;ndole una nalgada que la hizo re&iacute;r y sacudirse, pronto Sof&iacute;a ten&iacute;a dos manos rozando sus agujeros y un par de manos abri&eacute;ndole las nalgas. &quot;&Eacute;ste es&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y si abrimos tu obsequio y te lo pones? Te ir&iacute;a muy bien con &eacute;ste bikini&quot; sugiri&oacute; Daniel, solt&aacute;ndola y dej&aacute;ndola ir, haciendo imposible para nosotros seguir explor&aacute;ndola. Ella se apart&oacute; pero Daniel volvi&oacute; a tomarla de la cintura y la sent&oacute; en sus piernas, o mejor dicho sobre la erecci&oacute;n tremenda que mostraba debajo de los caqui. Ella se abri&oacute; de piernas y puso la caja entre medio, Daniel no dejaba de tocar a mi nena en sus piernas o sus tetitas. Sof&iacute;a abri&oacute; la caja y encontr&oacute; un collar de diamantes y peque&ntilde;as perlitas que le quedaba muy adherido al cuello, los ojos le brillaron al verlo, tambi&eacute;n hab&iacute;a algo m&aacute;s oculto en la caja. &quot;D&eacute;jame pon&eacute;rtelo&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Y esto otro?&quot; inquiri&oacute; ella mientras Daniel le pon&iacute;a el collar. Abri&oacute; el otro compartimiento de la caja negra y adentr&oacute; hab&iacute;a un juguete.<\/p>\n<p>&quot;Para que juegues, gatita, con tu novio, o con quien quieras, te va a gustar, como nuestros juegos&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;&acute;Nuestro juegos&acute;?&quot; Intervine, mirando a Sof&iacute;a y a Daniel de manera intermitente, ambos se sonrojaron, pero en ning&uacute;n momento mostraron verg&uuml;enza y tampoco yo llegu&eacute; a sentir ni celos ni molestia. &quot;&iquest;Con que por eso tan cari&ntilde;osa con &eacute;l? A ver ese juguete entonces&quot;.<\/p>\n<p>Cuando met&iacute; la mano en la caja v&iacute; que era un plug anal plateado. Como dijo Daniel, va perfectamente con el bikini.<\/p>\n<p>&quot;Pero, &iquest;por qu&eacute; tiene que jugar con el novio o contigo nada m&aacute;s? &iquest;Por qu&eacute; no lo usamos hoy?&quot; sugiri&oacute; Duncan.<\/p>\n<p>Sof&iacute;a me mir&oacute;, sus ojitos estaban brillantes y se mord&iacute;a el labio inferior, no s&eacute; si por las caricias de Daniel o porque me rogaba el permiso para ponerse un plug anal, pero sent&iacute; mi verga tan dura despu&eacute;s de tanto verla exhibirse y ser toqueteada, que asent&iacute;. Los Daring, ni cortos ni t&iacute;midos, la hicieron acomodarse en la cama, sobre los trajes de ba&ntilde;o a&uacute;n esparcidos, le abrieron las nalguitas y le hicieron a un lado la tanga.<\/p>\n<p>&quot;Deber&iacute;amos prepararla. Cari&ntilde;o, haremos lo posible porque no te duela&quot; dije desde detr&aacute;s, ella estaba apoyada sobre sus codos, lo que dejaba una vista magn&iacute;fica de su melocot&oacute;n blanco y carnoso. Pens&eacute; que la mejor forma de hacer que se relajara ser&iacute;a lami&eacute;ndole el culito, as&iacute; que me acomod&eacute; en la orilla de la cama, con Daniel y Duncan sujet&aacute;ndole cada uno una nalga, y me inclin&eacute; para oler su co&ntilde;o h&uacute;medo y su ano por primera vez, su olor me envi&oacute; una fuerte punzada a las ingles, a hembrita caliente. Saqu&eacute; la lengua primero la pas&eacute; en la raya divisoria de sus nalgas, luego me fui hasta lo m&aacute;s al frente que pude de su co&ntilde;o y saqu&eacute; la lengua, lamiendo lentamente, sintiendo sus labios calientes y h&uacute;medos contra mi lengua, luego el perineo y por &uacute;ltimo el culito arrugado donde me detuve a escuchar a mi nena suspirar y gemir quedito mientras hac&iacute;a mi mejor esfuerzo por lamer su hoyito juvenil e introducir la lengua. Mientras m&aacute;s lam&iacute;a, m&aacute;s humedad brotaba de su vagina.<\/p>\n<p>&quot;A ver, d&eacute;jame a m&iacute;&quot; pidi&oacute; Daniel, aprovechando el cambio para dar una palmadita en las nalgas de mi nena. Ella s&oacute;lo agit&oacute; sus caderas aprop&oacute;sito, haciendo un peque&ntilde;o twerk para nosotros. &quot;Hazlo otra vez&quot;, dijo &eacute;l, dando otra palmada, &quot;que tu papi vea lo que has aprendido conmigo, eh&quot;. Ella volvi&oacute; a mover sus caderas.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;En qu&eacute; momento has&#8230;?&quot;<\/p>\n<p>&quot;Tengo mis trucos, &iquest;no, gatita?&quot; continu&oacute; &eacute;l mientras ella hac&iacute;a su movimiento.<\/p>\n<p>&quot;S&iacute;, Dani&quot; ronroneo como la gatita que parec&iacute;a en ese momento. Daniel se inclin&oacute; y &eacute;sta vez no tuvo piedad de su co&ntilde;ito lami&eacute;ndolo y moviendo su lengua los tent&aacute;culos de un pulpo, intercambiando su culito y su panochita por igual.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Te unes, hermano?&quot; dijo hacia Duncan, que no tard&oacute; en coordinarse y pronto mi Sofi ten&iacute;a dos lenguas, una en cada uno de sus agujeritos. Mi nena ya gem&iacute;a rico y quedito, casi como un ronroneo, rodee la cama para ver su carita: ten&iacute;a las mejillas y el cuello rojo, los ojos cerrados y los labios entreabiertos, jadeaba con inquietud, me inclin&eacute; hasta acercarme a su boquita y besarla por primera vez. Ella correspondi&oacute; uniendo sus labios con los m&iacute;os y permitiendo mi lengua entrar en ella, donde segundos antes estuvo en su ano, pude sentir el sabor a fresa de su gloss y ella el sabor de sus juguitos adolescentes.<\/p>\n<p>&quot;Te amo, papi&quot; gimi&oacute; cuando me separ&eacute;.<\/p>\n<p>&quot;Est&aacute; lista&quot; dijo, Daniel, tomando el plug y lami&eacute;ndolo, Sof&iacute;a me mir&oacute;, agitada.<\/p>\n<p>&quot;Tranquila, te gustar&aacute;&quot; le dije, tomando sus manos y mirando su preciosas facciones cambiar poquito a poco mientras Daniel le iba insertando el juguete en su orificio, ella me gem&iacute;a en la boca, me llamaba &quot;papi&quot; y apretaba mis manos, pero cuando estuvo todo dentro relaj&oacute; sus facciones, Daniel continu&oacute; acarici&aacute;ndole el cl&iacute;toris en esa posici&oacute;n. &quot;&iquest;Qu&eacute; tal?&quot; pregunt&eacute;, ayud&aacute;ndola a incorporarse. Ella se removi&oacute; de pie frente a los tres y asinti&oacute;.<\/p>\n<p>&quot;Se siente rico. Gracias por mi regalo, Dani&quot; dijo, acerc&aacute;ndose para darle un beso en la mejilla.<\/p>\n<p>&quot;No hay de qu&eacute;, Gatita. Ahora vamos abajo que tengo mucha hambre&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Oh, no&quot;.<\/p>\n<p>&quot;&iquest;Qu&eacute; pasa?&quot; Los tres nos giramos hacia Duncan que analizaba algo en su iPhone.<\/p>\n<p>&quot;Catrina tiene una emergencia de &uacute;ltima hora, una alegr&iacute;a, no podr&aacute; venir&quot;.<\/p>\n<p>&quot;Es una l&aacute;stima pero&hellip; &iexcl;Hey&quot;, m&aacute;s Sof&iacute;a para nosotros, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8230;<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Decid&iacute; dejar el cap&iacute;tulo hasta aqu&iacute; porque se extend&iacute;a demasiado. &iquest;Qu&eacute; les ha parecido el rumbo que ha tomado estos juegos con Sof&iacute;a? &iquest;Jugar&iacute;an tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>Un beso rico donde quieran,<\/p>\n<p>Emma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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