{"id":25303,"date":"2020-08-20T22:00:00","date_gmt":"2020-08-20T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-20T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-20T22:00:00","slug":"antes-del-cafe-capitulo-13-desempleados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/antes-del-cafe-capitulo-13-desempleados\/","title":{"rendered":"Antes del caf\u00e9 (Cap\u00edtulo 13): Desempleados"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25303\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Versi&oacute;n de Azucena:<\/p>\n<p>-Odio los aviones -expres&eacute; una y mil veces durante el vuelo hacia &Aacute;msterdam, despu&eacute;s de haber hecho una escala de hora y media en la Ciudad de M&eacute;xico. Me angustiaba tener que volar por m&aacute;s de 10 horas y no ver m&aacute;s que el cielo y el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico por la ventana, pero ten&iacute;a que acostumbrarme, porque en nuestros planes y posibilidades econ&oacute;micas ten&iacute;amos programados por lo menos otros siete viajes, incluyendo el de regreso a Puerto Vallarta.<\/p>\n<p>Es importante aclarar que nuestra misi&oacute;n principal era coger m&iacute;nimo con un hombre de cada pa&iacute;s que pis&aacute;ramos. Las reglas eran: No gastar dinero de m&aacute;s, si nos distanciamos permanecer en constante comunicaci&oacute;n, ser puntuales para tomar los pr&oacute;ximos vuelos y registrar evidencia de nuestras aventuras sexuales. En caso de haber una perdedora, tendr&iacute;a que raparse como Britney Spears y ser evidenciada en redes sociales.<\/p>\n<p>Todo corr&iacute;a por cuenta de Ingrid: los tr&aacute;mites, los traslados, los pagos y si yo me extraviara solo tendr&iacute;a que llamarla y solucionar&iacute;a mi problema. La admiraba tanto por ser pol&iacute;glota.<\/p>\n<p>El cambio de horario me confundi&oacute; demasiado, pero siendo la hora local mediod&iacute;a del 29 de diciembre aterrizamos en la capital de los Pa&iacute;ses Bajos. Antes de retirarnos del Aeropuerto, Ingrid cambi&oacute; las divisas y consigui&oacute; boletos para viajar a Roma el siguiente d&iacute;a.<\/p>\n<p>Luego de dejar nuestras maletas en el hotel, recorrimos la ciudad, de la cual me enamoraron sus construcciones, pero a&uacute;n m&aacute;s los r&iacute;os y canales, pues est&aacute; ubicada al nivel del mar, seg&uacute;n me explicaba mi siempre inteligente mejor amiga.<\/p>\n<p>En la noche fuimos a divertirnos en un bar. Ingrid me invit&oacute; una bebida en la barra y comenzamos a platicar, notando que los hombres holandeses eran cohibidos. Sin duda alguna, mi amiga luc&iacute;a apetecible en su vestido tipo maxi ajustado color negro y su abrigo plateado con puntos negros, por encima de mi modesto su&eacute;ter crop top guinda y mis leggins de cuero negro.<\/p>\n<p>Era obvio que Ingrid haya sido cortejada primero por un apuesto se&ntilde;or alto y fortach&oacute;n, quien se la llev&oacute; del bar. Minutos despu&eacute;s, un joven alto, guapo, rubio y de ojos verdes me quiso hacer la pl&aacute;tica. A pesar de que yo no sab&iacute;a su idioma, &eacute;l no dej&oacute; de intentar comunicarse conmigo hasta que pudimos entendernos a medias. Al parecer, su nombre era Nick y ten&iacute;a 25 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ingrid me mand&oacute; un mensaje avis&aacute;ndome que su ligue pag&oacute; la noche en un hotel de su preferencia, as&iacute; que yo pod&iacute;a llevar a Nick al hotel que hab&iacute;amos alquilado previamente y me sent&iacute; satisfecha de haber logrado cog&eacute;rmelo.<\/p>\n<p>Su verga era tama&ntilde;o promedio, blanca, lampi&ntilde;a y muy rica. Me foll&oacute; delicioso al estar yo en cuatro, pero la mejor parte fue cuando lo dom&eacute; y con mis movimientos tapat&iacute;os lo hice venirse en mis nalgas. Capt&eacute; un peque&ntilde;o video de esa cogida con mi celular y me tom&eacute; algunas fotos con &eacute;l para envi&aacute;rselas a Ingrid. Despu&eacute;s, ella me envi&oacute; lo suyo y as&iacute;, las dos cumplimos el primer reto.<\/p>\n<p>El d&iacute;a siguiente, ambas estuvimos puntuales en el aeropuerto y tras dos horas de vuelo, aterrizamos al mediod&iacute;a en Roma. De igual manera, Ingrid se adelant&oacute; a comprar boletos para partir al otro d&iacute;a a Par&iacute;s.<\/p>\n<p>Era obligatorio salir a pasear, admirar las bellas arquitecturas antiguas, tomarnos fotos con el coliseo romano de fondo y comer platillos t&iacute;picos italianos.<\/p>\n<p>El lugar nocturno de nuestra elecci&oacute;n fue un bar con ambiente musical concertista. El clima de la capital italiana nos permiti&oacute; andar livianas: yo portaba un short apretado y un sexy bolero negro mientras que Ingrid vest&iacute;a una falda drapeada y un top de malla en azul marino.<\/p>\n<p>La noche se me fue veloz luego de que me embriagu&eacute;. Amanec&iacute; en un cuarto de hotel que ni siquiera era el que hab&iacute;amos alquilado Ingrid y yo. A mi lado en la cama se encontraba un sujeto gordo y peludo. Sent&iacute; asco de ver con qui&eacute;n hab&iacute;a pasado inconscientemente la noche. Revis&eacute; mi celular, eran las 9 de la ma&ntilde;ana, demasiado tarde para llegar al aeropuerto.<\/p>\n<p>Ingrid me llam&oacute;, dici&eacute;ndome que ya se encontraba en el aeropuerto con mi equipaje, le mand&eacute; mi ubicaci&oacute;n y me hizo llegar un veh&iacute;culo de transporte privado. Sin embargo, lo hice esperar unos minutos, luego de que despert&eacute; al feo barrig&oacute;n pito chico, ese con el que me acost&eacute; y le di un ma&ntilde;anero con el fin de grabarnos. Mi mejor amiga hab&iacute;a conseguido un tr&iacute;o con dos hombres y me envi&oacute; los v&iacute;deos de su apasionante noche. De esta forma, ambas cumplimos el segundo reto.<\/p>\n<p>Lamentablemente, no alcanc&eacute; a abordar el avi&oacute;n. Ingrid me insisti&oacute; para que comprara el siguiente vuelo, aunque resultara m&aacute;s caro y por ese motivo perdimos dinero. Dos horas despu&eacute;s, nos vimos en Par&iacute;s. Debido a que ah&iacute; pasar&iacute;amos el a&ntilde;o nuevo, mi amiga reserv&oacute; un vuelo a Berl&iacute;n para el 2 de enero.<\/p>\n<p>Luego de hacer cuentas y gracias a mi estupidez en Roma, de tener 200 euros estimados de sobra pasamos a tener solo 25, por lo que deb&iacute;amos ser m&aacute;s ahorradoras en las pr&oacute;ximas noches.<\/p>\n<p>Para remediarlo se me ocurri&oacute; una idea que al principio fue excelente. Evitamos gastar en provechosos recorridos para fijarnos en un solo sitio: la zona circundante a la torre Eiffel. Guardamos fotos para el recuerdo y procedimos a juntar dinero, cargando un letrero diciendo &quot;1 baiser = 1 &euro;, 1 photo = 5 &euro;&quot; (1 beso = 1 euro; 1 foto = 5 euros). Hicimos nuestro trabajo discretamente por si acaso lo que hac&iacute;amos constituyera una falta administrativa.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; hombre parisino o turista podr&iacute;a resistirse a mi esbelta figura exhibida por un vestido tipo sirena color lila brillante y a mi hermosa amiga presumiendo su piel canela en un mini vestido pegado color mel&oacute;n con un maravilloso escote que permit&iacute;a verlo todo? En cuatro horas bes&eacute; a m&aacute;s de 50 individuos, a varios m&aacute;s de una vez, me tom&eacute; fotos con 18 y consegu&iacute; algunos n&uacute;meros telef&oacute;nicos. Ingrid sali&oacute; m&aacute;s ganadora y entre las dos juntamos m&aacute;s del triple de lo que hab&iacute;a de sobra al principio.<\/p>\n<p>En la noche de fin de a&ntilde;o, Ingrid y yo escogimos al azar a dos hombres de los que recolectamos sus n&uacute;meros de tel&eacute;fono y los contactamos para que nos hicieran compa&ntilde;&iacute;a. Al poco rato llegaron muy ganosos, nos manosearon, nos prendieron y luego nos follaron rudamente, de lo cual filmamos unos minutos. Sin darnos cuenta, ya hab&iacute;an pasado de las 12. Terminamos el a&ntilde;o 2019 e iniciamos el 2020 en pleno polvo y al final celebramos con copas de champagne.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, la an&eacute;cdota se torna gris: Ingrid y yo amanecimos sin saber en qu&eacute; momento dormimos y, desgraciadamente, los sujetos con los que pasamos la noche nos robaron los celulares y las carteras con nuestro dinero, tarjetas de cr&eacute;dito, identificaciones, pasaportes y visas.<\/p>\n<p>Llamamos a la polic&iacute;a desde la habitaci&oacute;n del hotel y como parte de la investigaci&oacute;n, fuimos sometidas a pruebas que revelaron que estuvimos bajo los efectos de benzodiacepinas que fueron mezcladas en las copas sin percatarnos y a eso se debi&oacute; nuestro sue&ntilde;o profundo. Los fulanos escaparon de la justicia y no se supo de su paradero.<\/p>\n<p>Con ayuda de los nobles oficiales, nos desplazamos hacia el aeropuerto y solicitamos el reembolso del vuelo a Berl&iacute;n, sin embargo, nos lo denegaron. Recurrimos a la embajada de M&eacute;xico en Francia, donde nos prometieron la reposici&oacute;n de nuestros pasaportes en un plazo de cinco d&iacute;as y un vuelo a M&eacute;xico en diez d&iacute;as. Para rematar, el banco en Par&iacute;s no nos pudo restituir las tarjetas de cr&eacute;dito por falta de documentos.<\/p>\n<p>El due&ntilde;o del hotel se sinti&oacute; endeudado con nosotras y nos concedi&oacute; permanecer las noches que necesit&aacute;semos con todos los servicios gratuitos. Aceptamos la oferta y decidimos conseguir dinero nuevamente con el m&eacute;todo de los besos y las fotos, para lo cual no &eacute;ramos negadas. En fin, ese fue un episodio que deseamos borrar de nuestras memorias.<\/p>\n<p>Transcurrieron los d&iacute;as y en cada uno de ellos me manten&iacute;a en contacto con Erick y Braulio a trav&eacute;s de Facebook en un caf&eacute; internet. El 9 de enero, varios d&iacute;as despu&eacute;s de lo acordado, la embajada nos entreg&oacute; nuevos pasaportes. Esto aconteci&oacute; demasiado tarde, pues el mismo d&iacute;a, Erick me notific&oacute; que Ingrid y yo hab&iacute;amos sido despedidas de nuestro trabajo por abandono, ya que las cosas por all&aacute; se hab&iacute;an puesto estrictas.<\/p>\n<p>Versi&oacute;n de Braulio:<\/p>\n<p>Habiendo regresado a mi departamento, luego de haber acompa&ntilde;ado a Azucena e Ingrid al aeropuerto el s&aacute;bado por la tarde, el ambiente en el edificio se percib&iacute;a gris&aacute;ceo, manso y fr&iacute;o, cuyos adjetivos se ajustan perfectamente si se quiere definir a la bella dama que esperaba por m&iacute;, Leilany. Tenerla sentada frente a m&iacute; representaba el arma m&aacute;s devastadora que pod&iacute;a pulverizar sutilmente mi interior.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo m&aacute;s puedo describirla? A simple vista se apreciaba su intelecto, no solo por sus atractivos lentes de armaz&oacute;n redondo, sino por su mesurada perspicacia para aprisionar la atenci&oacute;n de quien ella quisiera y parec&iacute;a que yo era su v&iacute;ctima favorita. Su sonrisa atrevida arrojaba chispas que alcanzaban a punzar mi piel y erizarla. Aquellas miradas tras sus gafas en las que sus pesta&ntilde;as con el r&iacute;mel en su punto me coqueteaban y sus pupilas escalaban hasta la parte m&aacute;s alta de su globo ocular, ancl&aacute;ndose en m&iacute; entretanto ella, cabizbaja, insinuaba todo lo que en mi mente ocurr&iacute;a al ver sus dientes mordiendo sus labios del lado derecho. Su cabello ondulado de las puntas encarnaba la malicia en forma de serpientes que ahorcaban mi cuello como una corbata demasiado ajustada, mientras ella daba muestra de actos amables y gestos infantiles, simbolizados por su sujetador con forma de mo&ntilde;o color rosa pastel. Y ni hablar de lo firmes que se observaban sus pechos cubiertos por su camisa polo blanca que asomaba la silueta de un brasier de encaje sexy y su falda tipo escolar negra con cuadros plateados, cuyo borde le llegaba a las rodillas. Inocente de m&iacute; que ca&iacute;a siempre en su juego y no lo digo en sentido figurado, pues en realidad, ella solo jugaba con mis sensaciones.<\/p>\n<p>Ella no le daba ni un sorbo a su caf&eacute; mientras le&iacute;a perdidamente un libro titulado &ldquo;Alguien que no soy&rdquo; de Elisabeth Benavent. Con miedo a interrumpir, pregunt&eacute; convencionalmente si le hab&iacute;a gustado el caf&eacute;. Ella coloc&oacute; su separador en la p&aacute;gina donde se qued&oacute;, prob&oacute; el caf&eacute; y me felicit&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; otra cosa rica saber hacer adem&aacute;s del caf&eacute; y de coger?<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; la que coge de maravilla eres t&uacute; -lanc&eacute; el cumplido y di rienda suelta a mi interrogatorio-. &iquest;Qu&eacute; es lo que hace a una joven de 22 a&ntilde;os como t&uacute; tan experta en el sexo?<\/p>\n<p>-22 a&ntilde;os con 11 meses y 20 d&iacute;as para ser exactos -corrigi&oacute;-. Me doy cuenta del inter&eacute;s que tienes por conocer los secretos que pueda exhibir, pero son solo eso, secretos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Vamos! Hay que intercambiar an&eacute;cdotas -incit&eacute; desesperadamente.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, te contar&eacute; una -acept&oacute;, aunque parec&iacute;a decirlo sarc&aacute;sticamente y enseguida me dio la raz&oacute;n-. Un d&iacute;a caminaba por la orilla del mar en Puerto Vallarta, me encontr&eacute; a dos sujetos que jugaban voleibol, me les un&iacute; y terminamos exhaustos luego de una noche de pel&iacute;culas y coito desenfrenado.<\/p>\n<p>-Me suena familiar -coment&eacute; pat&eacute;ticamente y a continuaci&oacute;n insist&iacute;-. En serio, cu&eacute;ntame algo que te haya pasado anteriormente y yo corresponder&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Recuerdas cuando Erick me recomend&oacute; ir a alg&uacute;n bar de la ciudad y le contest&eacute; que yo ya no era una chica de fiestas? -cuestion&oacute; y respondi&oacute; de inmediato-. Est&aacute;s ante la nueva Leilany, la de antes fue mancillada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; quieres decir con eso? -despert&oacute; en m&iacute; la duda.<\/p>\n<p>-Nada, solo si&eacute;ntete afortunado de conocer a mi nueva yo. Aclara tus dudas con el diccionario -me dej&oacute; en rid&iacute;culo y volvi&oacute; a abrir su libro.<\/p>\n<p>-La nueva Leilany me gusta mucho -admit&iacute; de manera p&iacute;cara.<\/p>\n<p>-Gracias, es imposible no gustarle a alguien siendo como soy -dijo vanidosamente.<\/p>\n<p>-Me pregunto c&oacute;mo habr&aacute; sido la de antes -segu&iacute; molestando.<\/p>\n<p>-Veo que el motivo de tu invitaci&oacute;n no fue para follar sino para fastidiarme -expres&oacute; al azotar su libro en la mesa y levantarse de su silla.<\/p>\n<p>-Yo veo que t&uacute; necesitas trabajar con tu actitud y tus emociones, aceptar tu pasado y sentirte orgullosa de que eres lo que eres gracias a lo que fuiste en su momento -repliqu&eacute; mientras le abr&iacute;a la puerta amablemente.<\/p>\n<p>-Hablas como cualquier hombre promedio, insensible y sinverg&uuml;enza -expuso sus complejos al mismo tiempo que se dirig&iacute;a hacia la puerta-. No sabes cu&aacute;nta gente lastim&eacute; y peor a&uacute;n, cu&aacute;nta gente me lastim&oacute;, haci&eacute;ndome sentir menos que mierda, pero no creo que lo comprendas.<\/p>\n<p>-As&iacute; es -afirm&eacute;-. No lo comprendo, ni s&eacute; de lo que me hablas, pero no me quitas la raz&oacute;n. Guardas mucho rencor y te mortificas. Te recomiendo que busques la manera de eliminarlo. &iquest;Heriste a alguien y alguien te hiri&oacute;? Es la ley de la vida. En la vida hay que hacer lo que se nos apetezca, solo estamos de paso. Y &iquest;sabes qu&eacute;? Da igual lo que quieras hacer, siempre habr&aacute; quien hable mal de ti. Lo importante es que lo disfrutes.<\/p>\n<p>Las palabras con las que remat&eacute; la hicieron romper en llanto y marcharse. Tal como si fueran un encantamiento, minaron las ruinas que hab&iacute;a en su interior. Los siguientes d&iacute;as me dediqu&eacute; a leer sobre la autora que ella le&iacute;a y me di cuenta de que parafrase&eacute; unos renglones de la misma obra.<\/p>\n<p>En la noche de fin de a&ntilde;o me dirig&iacute; al hostal donde ella reposaba. Ella abri&oacute; la puerta y me vio con una caja de chocolates, sacando un papelito del bolsillo de mi camisa para recitarle un sentimiento expresado en palabras toscas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;T&uacute; eres la mujer, por ende, no tienes pene. No puedes negar el gran placer que experimentas cuando te introduzco mi pene que yo, como hombre, poseo. Pero debo admitir que eso no se compara a la excitaci&oacute;n que me provocas cuando me penetras con tu excelsa hermosura e inteligencia. Con solo mirarte me corro en lo &iacute;ntimo de mi ser. Por favor, f&oacute;llame siempre a tu sexy manera.&rdquo;<\/p>\n<p>-Rid&iacute;culo -profiri&oacute; sin poder evitar re&iacute;rse y me abraz&oacute;.<\/p>\n<p>Mi declamaci&oacute;n fue totalmente sincera, aunque excesivamente melodram&aacute;tica. No pod&iacute;a explicarme lo que sent&iacute;a en esos momentos. Sent&iacute;a enamorarme de algo o de alguien, pero no sab&iacute;a exactamente de qu&eacute; o de qui&eacute;n. Algunas veces, una persona se enamora de otra, pero en otros casos, se enamora de s&iacute; misma al estar con aquella persona y yo no sab&iacute;a identificar mi caso. Tampoco supe diferenciar si lo que ocurri&oacute; entre las 11 de la noche del 31 de diciembre del 2019 y la 1 de la madrugada del 1 de enero del 2020 fue que Leilany y yo hicimos el amor o sencillamente fue una cogida rom&aacute;ntica. Lo importante sobre todo fue que ella super&oacute; sus temores y recuper&oacute; la determinaci&oacute;n de s&iacute; misma que parec&iacute;a haber muerto.<\/p>\n<p>El primer fin de semana del nuevo a&ntilde;o, Erick, Lizbeth, Leilany y yo decidimos pagar la cuenta que ten&iacute;amos pendiente. A invitaci&oacute;n de Lizbeth, nos presentamos en su casa a las 7 de la noche, vimos una pel&iacute;cula porno en su fina pantalla curva de 105 pulgadas, hicimos uso de su jacuzzi privado y ah&iacute; en el agua prendimos la fogata.<\/p>\n<p>Estando todos completamente desnudos, Lizbeth comenz&oacute; a mamar mi pene, mientras Erick le daba arrimones al trasero de Leilany. Los gemidos de las muchachas se dejaron escuchar en alto volumen y eso fue causa de gran excitaci&oacute;n para nosotros los varones.<\/p>\n<p>Lizbeth sugiri&oacute; ir despacio, pues ten&iacute;amos toda la noche, ya que sus padres salieron de la ciudad y volver&iacute;an al siguiente d&iacute;a en la noche.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de intercambiar parejas y posiciones en el jacuzzi, Lizbeth nos permiti&oacute; la entrada al cuarto de sus padres. Para m&iacute; resultaba raro follar en la cama de mi jefe, pero las ganas siempre estaban un paso adelante.<\/p>\n<p>Lizbeth y Leilany estaban en 69 lateral, yo penetraba a Leilany y Erick a Lizbeth. Poco a poco, la calentura se elevaba y Erick se corri&oacute; primero.<\/p>\n<p>La escena pornogr&aacute;fica se convirti&oacute; en tr&aacute;gica cuando mi jefe ingres&oacute; de improvisto a la casa junto con su esposa. En secuencia nos descubri&oacute;, me despidi&oacute;, nos corri&oacute; de su casa y le orden&oacute; a Lizbeth no volver.<\/p>\n<p>Por si fuera poco, a Azucena e Ingrid les robaron sus pertenencias en Par&iacute;s y su recorrido por el viejo continente fue retardado. Esto tuvo como efecto que el jueves de la siguiente semana se le notificara a mi cu&ntilde;ado por parte de la empresa donde laboraban Azucena e Ingrid que estaban despedidas por abandono de trabajo y despu&eacute;s &eacute;l se lo hizo saber a su esposa, sin mencionarle mi situaci&oacute;n a petici&oacute;n m&iacute;a.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Versi&oacute;n de Azucena: -Odio los aviones -expres&eacute; una y mil veces durante el vuelo hacia &Aacute;msterdam, despu&eacute;s de haber hecho una escala de hora y media en la Ciudad de M&eacute;xico. Me angustiaba tener que volar por m&aacute;s de 10 horas y no ver m&aacute;s que el cielo y el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico por la ventana, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15747,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25303","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15747"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25303"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25303\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}