{"id":25314,"date":"2020-08-22T08:38:26","date_gmt":"2020-08-22T08:38:26","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-22T08:38:26","modified_gmt":"2020-08-22T08:38:26","slug":"antes-del-cafe-capitulo-14-problemas-de-prostitutas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/antes-del-cafe-capitulo-14-problemas-de-prostitutas\/","title":{"rendered":"Antes del caf\u00e9 (Cap\u00edtulo 14): Problemas de prostitutas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25314\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Versi&oacute;n de Braulio:<\/p>\n<p>Lizbeth ten&iacute;a que ir a su universidad. La verg&uuml;enza que pasamos en la casa de sus padres la dej&oacute; sin un techo bajo el cual dormir y yo le ofrec&iacute; vivir en mi departamento y, por ende, dormir conmigo. Ella no se mostraba apenada, sino motivada a independizarse, aunque su manutenci&oacute;n corr&iacute;a en parte por mi cuenta.<\/p>\n<p>Ese mismo d&iacute;a que despidieron de su trabajo a Azucena e Ingrid era cumplea&ntilde;os de Leilany, a quien invit&eacute; a mi apartamento una vez que Lizbeth se retir&oacute;. Mi objetivo era cumplirle una de sus tantas fantas&iacute;as sexuales para felicitarla.<\/p>\n<p>La jovencita de 23 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos ingres&oacute; a mi departamento a las 4 de la tarde. Yo me encontraba tras la puerta y en una maniobra r&aacute;pida, la pesqu&eacute; de su boca con un pa&ntilde;uelo y arrim&eacute; fuertemente mi pelvis a su trasero. Inmediatamente, amarr&eacute; los extremos del pa&ntilde;uelo y sujet&eacute; sus brazos con violencia. Proced&iacute; a darle unos finos besos en el cuello para tranquilizarla, mientras ella me hechizaba con su mirada de p&aacute;nico y sus anulados gemidos que me hac&iacute;an sentir su amo, al mismo tiempo que restregaba su culo en mi ingle.<\/p>\n<p>La sent&eacute; y amarr&eacute; sus manos y pies a la silla con una soga, no sin antes despojarla de su su&eacute;ter azul con rayas blancas y su jersey floral. Luc&iacute;a como una inocente ovejita solo con su falda plisada y su brasier de copa suave color blanco.<\/p>\n<p>De frente a sus ojos, me quit&eacute; el cintur&oacute;n, azotando el cuero levemente con sus mejillas en el proceso. En secuencia, rode&eacute; su cuello con el cintur&oacute;n para acercar su boca a la cremallera de mi pantal&oacute;n, retir&eacute; el pa&ntilde;uelo de su boca y ella baj&oacute; el cierre sutilmente con sus dientes, arrastrando luego su lengua por el bulto que formaba por dentro mi pene.<\/p>\n<p>Mi pantal&oacute;n cay&oacute; y por la abertura de mi b&oacute;xer se asom&oacute; mi glande. Al alcance de mi mano izquierda se encontraba el interruptor de la luz y la encend&iacute; para disfrutar a todo color el impactante franc&eacute;s que me practic&oacute; Leilany. Su lengua carg&oacute; mi pija y la recorri&oacute; de atr&aacute;s hacia adelante repetidamente hasta que la puso firme. Enseguida, mordi&oacute; el resorte de mi b&oacute;xer para hacerlo descender y desenfundar completamente mi sable. Continu&oacute; jugueteando con su lengua, rodeando con la punta el borde de mi glande, caus&aacute;ndome bastante excitaci&oacute;n y sensaci&oacute;n de corrientes el&eacute;ctricas veloces por todo mi cuerpo partiendo de mi pene. Todo el tiempo, su mirada coqueta apuntaba hacia la m&iacute;a, elevando m&aacute;s la temperatura en mi interior.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, ella meti&oacute; mi verga en su boca y con el extremo del cintur&oacute;n yo moderaba la velocidad y profundidad a la que le llegaba, ahorc&aacute;ndola no muy fuerte. Comenc&eacute; despacio, tratando de que poco a poco entrara completa y sintiendo el abismo en su garganta. Ella sent&iacute;a ahogarse, as&iacute; que ces&eacute; de introducirla hondo. Con sus labios, ella sigui&oacute; frotando la base de mi b&aacute;lano, provocando que yo no pudiera evitar hacer una colita de caballo con su pelo y jalarlo para colaborar con esa fenomenal mamada.<\/p>\n<p>Leilany era incansable e insaciable. No se detuvo y no pidi&oacute; que parara hasta que me corr&iacute; exquisitamente en su boca. De inmediato, quit&eacute; el cintur&oacute;n de su cuello, el cual le qued&oacute; muy marcado. Despu&eacute;s de tragarse mi semen y lamer el remanente de sus labios y su barbilla, Leilany me insinu&oacute; por medio de sensuales sollozos.<\/p>\n<p>-Por favor, no sea tan rudo conmigo. Gritar&eacute; mucho si usted me coge a la fuerza.<\/p>\n<p>Alguna vez ya hab&iacute;a follado s&aacute;dicamente en mi vida, pero la fantas&iacute;a de Leilany era simular una violaci&oacute;n y al parecer yo no lo estaba haciendo bien. Sin embargo, ella deseaba que le mostrara mi creatividad y a&uacute;n siendo un inexperto, lo intent&eacute;.<\/p>\n<p>Zaf&eacute; las ataduras de los pies de Leilany, pero no las de las manos y la llev&eacute; pegada a m&iacute; hacia la habitaci&oacute;n. La desnud&eacute; agresivamente y la acost&eacute; en la cama boca abajo. Estren&eacute; una fusta que compr&eacute; para la ocasi&oacute;n y roc&eacute; con ella su piel, pas&aacute;ndola por su columna vertebral, por sus gl&uacute;teos y la l&iacute;nea en medio de ellos, por detr&aacute;s de sus muslos y sus piernas hasta jugar con la planta de sus pies. Sus gemidos eran bajos en volumen, pero luego de darle un azote en las nalgas, su grito similar a uno de angustia me oblig&oacute; a repetir el procedimiento tres veces m&aacute;s.<\/p>\n<p>Posteriormente, acerqu&eacute; mi miembro a su cola y lo frot&eacute; en medio de sus pompas mientras acariciaba su espalda con el v&eacute;rtice del l&aacute;tigo. Ella, maniatada, form&oacute; una V con los dedos de una de sus manos para que mi glande pasara entre ellos y yo sintiera muy rico.<\/p>\n<p>Sin tardar mucho, sujet&eacute; su cabello con fuerza, hice hacia atr&aacute;s mi cuerpo y enterr&eacute; mi pito en su co&ntilde;o. Reiteradamente, sacaba toda mi pija de forma lenta y luego la dejaba ir r&aacute;pido y duro. En cada empuj&oacute;n, ella pegaba gritos candentes y yo le soltaba nalgadas despiadadas al mismo tiempo. Despu&eacute;s, dur&eacute; un largo rato foll&aacute;ndola fuerte y aceleradamente, jalando con una mano su cabello y con la otra golpeando sus gl&uacute;teos.<\/p>\n<p>Ella jadeaba con mucho esfuerzo. Me detuve y di el siguiente paso: La empin&eacute; e insert&eacute; en su vagina un grueso y largu&iacute;simo vibrador encendido. Despu&eacute;s me hinqu&eacute; detr&aacute;s de ella y penetr&eacute; su ano, poniendo mi pie derecho sobre su nuca. Leilany disfrutaba el momento, pero luego sacudi&oacute; la cabeza y entend&iacute; que eso no le gust&oacute; del todo. Por lo tanto, segu&iacute; rompi&eacute;ndole el culo y puse mis manos sobre sus hombros a manera de sometimiento. Su excitaci&oacute;n ascendi&oacute; al punto de experimentar un orgasmo tras otro. Tanto era su deleite que pronunci&oacute; unas palabras que llamaron mi atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay, qu&eacute; rico, papi! &iexcl;Sigue, sigue, sigue! &iexcl;Soy tu puta!<\/p>\n<p>Curiosamente, esa frase invoc&oacute; mi eyaculaci&oacute;n en su ano, pero la obedec&iacute; y continu&eacute; cogi&eacute;ndola.<\/p>\n<p>No me importaba que sus constantes gritos pudieran ser escuchados dentro y fuera del edificio, para m&iacute; era un grand&iacute;simo placer cumplir su fantas&iacute;a. Siendo las 8 de la noche, ella pidi&oacute; que me detuviera, la desat&eacute; y descansamos un rato acostados y acarici&aacute;ndonos el uno al otro. Ella comenz&oacute; la conversaci&oacute;n post-sexo.<\/p>\n<p>-Estuviste asombroso. Aunque te falt&oacute; estrangularme, pero eso lo dejamos para la pr&oacute;xima vez.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; te gusta el masoquismo en extremo? -cuestion&eacute;.<\/p>\n<p>-Simplemente es una parafilia -respondi&oacute;-. &iquest;Te agrad&oacute; ser mi verdugo?<\/p>\n<p>-Por supuesto que s&iacute; -contest&eacute;-, aunque me sac&oacute; de onda que me dijeras que eres mi puta.<\/p>\n<p>-Pero no puedes negar que eso te hizo venir -coment&oacute;.<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n, pero me dio curiosidad saber porqu&eacute; lo hiciste -expres&eacute;.<\/p>\n<p>-Te resumir&eacute; la historia, porque a&uacute;n no me siento lista para contarla toda -empez&oacute; a narrar-. Yo fui prostituta. Mi ninfoman&iacute;a me llev&oacute; a ello y defiendo la prostituci&oacute;n. Las prostitutas son valientes y se enriquecen con algo que muchas mujeres hacen gratuitamente. Una mujer com&uacute;n folla casualmente con un hombre con la misma frialdad que una ramera, ya sea por curiosidad, calentura, pasatiempo, infidelidad, por presumir o simplemente, por no sentirse sola. La diferencia es que una mujer com&uacute;n no consigue beneficios econ&oacute;micos y si los obtiene es una puta, aunque no se da cuenta. Adem&aacute;s, juegan intencionalmente o no con los sentimientos de los hombres.<\/p>\n<p>-Ingrid opina lo mismo que t&uacute; -mencion&eacute;-. &iquest;Y por qu&eacute; dejaste de serlo?<\/p>\n<p>-Porque para una principiante como yo, result&oacute; ser un mundo de conflictos que ineludiblemente magullaron mis emociones -relat&oacute;-: Los m&aacute;s comunes son fraudes, violencia excesiva, que se nieguen a pagar, que humillen, que juzguen y que esclavicen. No por ser putas significa que solo sirven para coger. A veces es por diversi&oacute;n, curiosidad o ambici&oacute;n, pero en otras representa la colegiatura de una universitaria, el sustento de un hogar, la formaci&oacute;n de los hijos, el camino hacia la emancipaci&oacute;n, la persecuci&oacute;n de un sue&ntilde;o, las medicinas de un familiar enfermo, la pensi&oacute;n a un ex marido, etc&eacute;tera.<\/p>\n<p>Aquella noche am&eacute; haber conocido m&aacute;s de Leilany y su forma de pensar las cosas. Seriamente, no pude negar sentir un gran afecto por ella.<\/p>\n<p>La siguiente semana, mi padre me visit&oacute;, enterado de que fui despedido por un acto deshonroso. Me alz&oacute; la voz y me pidi&oacute; que hallara la forma de comunicarse con Azucena, pues estaba preocupado por ella y tambi&eacute;n por su despido.<\/p>\n<p>Versi&oacute;n de Azucena:<\/p>\n<p>La noticia de nuestro despido tuvo un doble efecto en m&iacute;. Por un lado, la tristeza de dejar de pertenecer a un corporativo para el que trabaj&eacute; por m&aacute;s de 5 a&ntilde;os, el qu&eacute; pensar&aacute;n mis padres y el esfuerzo por tener que encontrar otro trabajo que me ofrezca un sueldo de la misma talla. Aunque, por otro lado, experiment&eacute; una sensaci&oacute;n de libertad. Ingrid no resultaba afectada, pues ten&iacute;a acciones en Puerto Vallarta que le conced&iacute;an buenas sumas de dinero.<\/p>\n<p>A su vez, obtuvimos excelentes ganancias al vender nuestros besos y ofrecernos para fotos en diferentes puntos de la capital francesa, lo cual nos permiti&oacute; ahorrar suficiente dinero para comprar al menos un tel&eacute;fono celular y para salir de Par&iacute;s. &iquest;A d&oacute;nde? Lo m&aacute;s inteligente hubiera sido volver a casa, pero estimando precios y sin la preocupaci&oacute;n de regresar a M&eacute;xico para trabajar, nos alcanzaba para un viaje m&aacute;s. Yo quer&iacute;a ir a Londres e Ingrid a Ibiza, pero debido a nuestras diferencias, mi amiga compr&oacute; boletos para Berl&iacute;n.<\/p>\n<p>El enojo se nos quit&oacute; cuando aterrizamos en la ma&ntilde;ana del 11 de enero en la capital germana. Ingrid y yo nos reconciliamos y luego de encontrar hospedaje, solo quisimos disfrutar de los lugares tur&iacute;sticos juntas. No obstante, se vino la noche y como lobas en celo se nos antoj&oacute; probar una verga alemana.<\/p>\n<p>El lugar ideal para pasar la noche fue en una t&iacute;pica taberna. Ingrid y yo nos vimos tentadas por los tarros de cerveza y cual si fu&eacute;ramos hombres les dimos competencia a los presentes. El resultado fue una borrachera leve, un ligue doble de se&ntilde;ores, hotel gratis y sexo extremadamente s&aacute;dico hasta destrozarnos los co&ntilde;os.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, Ingrid y yo amanecimos en la misma cama solas, adoloridas, pero muy contentas. Nuestros verdugos se retiraron temprano debido a sus labores cotidianas, pero fue grato su obsequio: 500 euros. Sin duda, nos vieron la cara de rameras, aunque fuimos doblemente galardonadas.<\/p>\n<p>Yo pensaba en viajar por fin a Londres con ese dinero y el remanente nos llevar&iacute;a a casa. Sin embargo, Ingrid era m&aacute;s astuta y con su mente inversionista, propuso y decret&oacute; nuestro pr&oacute;ximo destino y tambi&eacute;n nuestra pr&oacute;xima misi&oacute;n: trabajar un tiempo como escorts en Ibiza.<\/p>\n<p>Tan pronto como pudimos, nos trasladamos al hotel donde hab&iacute;amos dejado nuestro equipaje, lo recogimos, acudimos al aeropuerto, solicitamos el vuelo y luego de tres horas aterrizamos en la isla Balear, siendo la 1 de la tarde del 12 de enero.<\/p>\n<p>Yo estaba nerviosa y dudaba un poco de la idea de Ingrid, ya que no conoc&iacute;a a la gente de esos rumbos y su educaci&oacute;n. Sin embargo, mientras est&aacute;bamos de compras en un sex shop, Ingrid me hizo entrar en confianza y me convenci&oacute; con su frase de siempre.<\/p>\n<p>-Putas ya somos, querida. Pero ahora le vamos a sacar provecho. Ya sabes lo que pienso, &iquest;por qu&eacute; no lucrar con algo que todas hacen gratis? Nos haremos de muchos euros, nos daremos una vuelta por Londres y regresaremos a M&eacute;xico siendo ricas.<\/p>\n<p>La p&aacute;gina web que aquella vez utilizamos para promocionarnos en Puerto Vallarta tambi&eacute;n operaba en Espa&ntilde;a, as&iacute; que, luego de una sesi&oacute;n de fotos con sexy lencer&iacute;a en la rec&aacute;mara del c&eacute;ntrico hotel que alquilamos, creamos nuestra publicidad. Basadas en los precios que manejaban algunas escorts de la zona, decidimos cobrar individualmente 100 euros por hora y 350 la noche, en caso de querer contratarnos a las dos, la hora costar&iacute;a 150 y la noche 500.<\/p>\n<p>Antes de continuar el d&iacute;a, llam&eacute; a Erick y a Braulio con el fin de informarles que Ingrid y yo conseguimos dinero y seguir&iacute;amos de vacaciones, para que no se preocuparan.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, el tel&eacute;fono no son&oacute; en toda la tarde. Pens&aacute;bamos que nuestros precios eran muy caros o que la competencia era demasiada, pues hab&iacute;a muchas sexoservidoras locales y extranjeras. Ingrid intent&oacute; hacer m&uacute;ltiples anuncios y fue hasta la noche que recibimos la primera llamada.<\/p>\n<p>Se dice que echando a perder se aprende y esto fue lo que nos aconteci&oacute; aquella primera noche de puter&iacute;a. El individuo al otro lado de la l&iacute;nea telef&oacute;nica me contrat&oacute; solo a m&iacute; para pasar la noche en nuestra habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Primer problema: El cliente (A) lleg&oacute; en cuesti&oacute;n de minutos y le expliqu&eacute; que Ingrid permanecer&iacute;a en la habitaci&oacute;n por si &eacute;l deseaba pagar el costo extra por las dos, pero, por una desconocida raz&oacute;n, &eacute;l no acept&oacute; y prefiri&oacute; que ella no estuviera con nosotros. Pens&eacute; que tem&iacute;a que lo estaf&aacute;ramos, que no le agradaban las morenas o en realidad solo quer&iacute;a estar conmigo. Yo quise negarme a que Ingrid se retirara, pero ella acept&oacute; la condici&oacute;n y luego de que se fuera, le ofrec&iacute; a mi cliente el oral que me pidi&oacute; y cogimos con preservativo. El tipo no dur&oacute; ni una hora en la cama y me pidi&oacute; cambio de tarifa porque deseaba volver a casa, entonces solo le cobr&eacute; 100 euros y se fue.<\/p>\n<p>De inmediato, Ingrid regres&oacute; al cuarto, mostrando molestia por la actitud del sujeto, pero me explic&oacute; que ella no pod&iacute;a mostrarse autoritaria ni grosera con los clientes, pues ellos podr&iacute;an reportarnos en la p&aacute;gina, evidenciarnos por mal servicio, o mentir diciendo que el anuncio es falso. Tambi&eacute;n me cont&oacute; que mientras yo atend&iacute;a al cliente ella estuvo fuera del hotel, fumando y buscando en internet d&oacute;nde dormir, pensando que el servicio durar&iacute;a toda la noche. Enseguida son&oacute; el tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>-Hola guapo, &iquest;con qui&eacute;n deseas hablar? -contest&oacute; Ingrid la llamada y enseguida me dio el celular.<\/p>\n<p>Se trataba de otro cliente (B) pidiendo la noche solo conmigo en un hotel cerca de la playa y acept&eacute;. Esto enfad&oacute; m&aacute;s a mi amiga por sentir que no atra&iacute;a ni a ibicencos ni a turistas.<\/p>\n<p>Ingrid quer&iacute;a conservar el celular por si llamaba otro hombre, pero yo lo necesitaba para estar en comunicaci&oacute;n con mi cliente por si no daba con su ubicaci&oacute;n o por si cancelaba y para solicitar transporte de ida y vuelta. La discusi&oacute;n termin&oacute; al quedarme con el tel&eacute;fono y le promet&iacute; que al siguiente d&iacute;a comprar&iacute;a uno nuevo.<\/p>\n<p>Segundo problema: Desgraciadamente, en camino a mi destino en un taxi, mi cliente llam&oacute; para cancelar y tuve que pedirle al conductor que volviera.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a ignorado las llamadas anteriores, pero luego de la cancelaci&oacute;n, atend&iacute; una llamada y acept&eacute; la invitaci&oacute;n del nuevo cliente (C), quien pidi&oacute; solo por m&iacute;. Le solicit&eacute; al chofer retomar la ruta hacia la playa y eso caus&oacute; una elevaci&oacute;n en la tarifa del viaje.<\/p>\n<p>Por fortuna, en la ma&ntilde;ana siguiente recuper&eacute; el dinero gastado en transporte, despu&eacute;s de una noche prendida con alcohol y delicioso sexo anal con mi cliente, quien era un empresario de elegante porte. Sin embargo, a pesar de que me pag&oacute; con propina, no fue suficiente plata para comprar un buen celular.<\/p>\n<p>Volv&iacute; al hotel, le cont&eacute; mi noche a Ingrid y entendi&oacute; la situaci&oacute;n. Tercer problema: Mi amiga amaneci&oacute; con la llegada de la regla, lo cual significaba que en uno o dos d&iacute;as m&aacute;s yo tambi&eacute;n comenzar&iacute;a con mi menstruaci&oacute;n, por lo que deb&iacute;a conseguir suficiente dinero lo antes posible. Curiosamente y como si se tratara de una broma, las siguientes llamadas solicitaban a Ingrid y tuve que comentar que se encontraba ocupada.<\/p>\n<p>Alrededor de las 2 de la tarde recibir&iacute;a a un nuevo cliente (D), quien solicit&oacute; dos horas conmigo por 150 euros. Cuarto problema: Llegada la hora, abr&iacute; la puerta y frente a m&iacute; estaba el recepcionista, quien ya se hab&iacute;a vuelto nuestro amigo y me inform&oacute; que le impidi&oacute; el ingreso a una persona que ven&iacute;a a visitarme porque no contaba con identificaci&oacute;n y adem&aacute;s confes&oacute; ser menor de edad. Me vi en la necesidad de bloquear el n&uacute;mero del chico, luego de que insistiera llamando a cada rato.<\/p>\n<p>Posteriormente, concret&eacute; una cita con un cliente (E) en su casa y echamos un polvo que result&oacute; aburrido porque su pizarr&iacute;n era diminuto. Quinto problema: Adem&aacute;s de no satisfacerme, el muchacho no ten&iacute;a el dinero que cost&oacute; hacerlo por hora y media y tuve que hacerle un descuento.<\/p>\n<p>Regres&eacute; al hotel, cansada, insatisfecha, pero con 110 euros m&aacute;s. Lamentablemente, mi periodo se adelant&oacute;. Los pr&oacute;ximos cuatro d&iacute;as tendr&iacute;amos que ahorrar demasiado, pues con los gastos de hospedaje y alimentos, podr&iacute;amos estar en ceros.<\/p>\n<p>En la noche recib&iacute; una llamada con lada de Jalisco, contest&eacute; y me espant&eacute; al o&iacute;r la voz de mi padre.<\/p>\n<p>CONTINUAR&Aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Versi&oacute;n de Braulio: Lizbeth ten&iacute;a que ir a su universidad. 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