{"id":25338,"date":"2020-08-23T00:43:46","date_gmt":"2020-08-23T00:43:46","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-23T00:43:46","modified_gmt":"2020-08-23T00:43:46","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-12\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 12)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25338\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La cantidad de comida que ofrec&iacute;a el crucero, era impresionante. Parec&iacute;a un tenedor libre de los m&aacute;s caros y en sus mejores &eacute;pocas. Incluso con tanta variedad para elegir, prefer&iacute; llenarme el plato con frutas. Julia en cambio opt&oacute; por la pizza. Los dos est&aacute;bamos m&aacute;s interesados en volver r&aacute;pidamente al cuarto y comenzar la fiestita que nos hab&iacute;amos auto organizado. No quer&iacute;amos perder ni un minuto decidiendo que men&uacute; probar. Lo cl&aacute;sico nos ahorr&oacute; tiempo.<\/p>\n<p>-&iquest;Vas a comer postre, Rodri? &ndash; me pregunt&oacute;, sin prestar atenci&oacute;n a que casi casi hab&iacute;a comido una ensalada de frutas.<\/p>\n<p>Le dije que no. Ella me contest&oacute; que era un amargo de mierda y se fue a buscar uno. Volvi&oacute; al rato, sosteniendo un vasito con una bocha de helado de frutillas. En vez de sentarse enfrente, en su lugar, me corri&oacute; del m&iacute;o y se sent&oacute; a mi lado. Lo hizo de una manera tan brusca que pr&aacute;cticamente qued&eacute; con la ventana que daba al oc&eacute;ano pegada a mi hombro.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; mir&aacute;ndola, esperando aunque sea una disculpa. Pero otra vez su mirada picarona me cautiv&oacute; por completo. Puso su mano sobre mi pija y encima de la maya que llevaba puesta, comenz&oacute; a masajearme. Me estaba haciendo una paja con la ropa puesta, debajo de la mesa, rodeados de gente y mir&aacute;ndome a los ojos de costado. Era la mejor disculpa del mundo que alguna vez alguien me hab&iacute;a dado.<\/p>\n<p>-&iquest;Ya la ten&eacute;s paradita de nuevo? Se ve que te gusta que tu prima te toque el pito.<\/p>\n<p>Le dije que s&iacute;, intentando disimular mis gestos de placer y acomod&aacute;ndome mejor, con las piernas un poco m&aacute;s abiertas, para que tenga mejor acceso.<\/p>\n<p>Los masajes que me hac&iacute;a en la poronga ya estaban comenzando a hacerse m&aacute;s brucos. Hasta pod&iacute;a notar que la mesa incluso se mov&iacute;a.<\/p>\n<p>Con la otra mano llev&oacute; una cucharadita de helado a su boca y comenz&oacute; a comerlo.<\/p>\n<p>-Esta riqu&iacute;simo. &iquest;Seguro que no quer&eacute;s? &ndash; pregunt&oacute;, como si nada. Lamiendo la cuchara como una petera insaciable.<\/p>\n<p>Estaba por decirle que no. Que siga disfrutando su helado ella, que yo tambi&eacute;n lo estaba haciendo, pero no me dej&oacute; ni mover los labios para comenzar a hablar. Se sirvi&oacute; otro bocado y como si se le hubiese ca&iacute;do algo, se agach&oacute;. Sincronizadamente dej&oacute; mi pija al aire y se la puso en la boca. Otra sensaci&oacute;n hermosa era sentir su lengua, esta vez fr&iacute;a. Tal vez no tan perfecta como sentirla caliente por el caf&eacute; pero, sin dudas, me dej&oacute; sin respirar.<\/p>\n<p>-Vos cuida que no nos vea nadie. &ndash; me dijo, todav&iacute;a con la verga adentro.<\/p>\n<p>&iexcl;Era pr&aacute;cticamente imposible! Est&aacute;bamos rodeados de gente. Incluso Fabi&aacute;n estaba en el mismo barco y por qu&eacute; no ir&iacute;a a estar en el comedor a la hora del almuerzo. Pero no me import&oacute;. Tambi&eacute;n era pr&aacute;cticamente imposible que pudiese importarme.<\/p>\n<p>Mi prima tampoco quiso arriesgarse m&aacute;s y volvi&oacute; a enderezar su columna para quedar sentada a mi lado. Me sonri&oacute; con cara de excitada y suspir&oacute; para recomponerse.<\/p>\n<p>-No puedo parar de chuparte la pija primo. En serio. No puedo parar. &ndash; gimi&oacute; suavecito en mi o&iacute;do. -&iquest;Sabes que quiero? Quiero crema en el helado de frutilla.<\/p>\n<p>Y todav&iacute;a con la poronga al aire sigui&oacute; masturb&aacute;ndome, con la cabeza del pito apuntando a su vasito. La mano de Julia se mov&iacute;a y me apretaba la chota mejor que si me estuviese pajeando yo.<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s contento que le vas a ver las bombachas a tu prima?<\/p>\n<p>O&iacute;rla hablar compet&iacute;a seriamente con sus t&eacute;cnicas manuales de trola.<\/p>\n<p>-Mir&aacute; que la putita de tu prima usa bombachitas muy chiquitas. El pito parece que lo ten&eacute;s contento.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a elegir las palabras que mil&eacute;simas de segundos despu&eacute;s estar&iacute;an en mi mente.<\/p>\n<p>-&iquest;Te queda crema? Decime que te queda crema para tu prima, &ldquo;la comeleche&rdquo;.-continu&oacute; susurr&aacute;ndome.<\/p>\n<p>A esa altura del partido, no era una mala pregunta. Pero le ment&iacute; dici&eacute;ndole que s&iacute;. Que me quedaba y much&iacute;sima como para llenarle la pancita de semen.<\/p>\n<p>-Pone leche en el vasito entonces, Rodri. Ponele la chele al helado de tu prima. &iexcl;Quiero helado con leche! &iexcl;Frutilla con crema! Dame crema.<\/p>\n<p>Y aunque pens&eacute; que ya no me quedaba m&aacute;s nada, el vasito recibi&oacute; dos o tres lechazos bien espesos de semen. Julia los revolvi&oacute; bien con su cuchara y me acomod&oacute; la pija nuevamente dentro de la maya.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; cantidad de comida que hay! Ma&ntilde;ana podemos probar el pescado, que debe ser re fresco. &ndash; dijo mirando hacia la cocina, como si nada habr&iacute;a pasado, mientras com&iacute;a su helado con carita de nena caprichosa. A&uacute;n reci&eacute;n pajeado no pod&iacute;a dejar de calentarme mirando los hilitos blancos mezclados en el rojo fuego de la frutilla que se llevaba cada tanto a la boca.<\/p>\n<p>Cuando lo termin&oacute;, me dijo que vayamos a pedir cervezas para la fiestita y as&iacute; lo hicimos. Era claro que si bien ten&iacute;amos bebidas libres, no nos iban a dar todo lo que quisi&eacute;ramos. S&oacute;lo nos daban de a una latita. Mi prima se apoy&oacute; sobre la barra y mostr&aacute;ndole a medias las tetas logr&oacute; que el pibe, al menos, le d&eacute; dos. Eran tres sumada a la m&iacute;a. Todav&iacute;a eran muy pocas.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a llegado el momento de sacar al argento de adentro y planificar c&oacute;mo hacer para conseguir m&aacute;s. Record&eacute; una t&aacute;ctica que us&aacute;bamos en la adolescencia con mis amigos. Si el lugar ten&iacute;a al menos tres barras, jam&aacute;s pag&aacute;bamos por un trago. Uno iba a la primera barra y ped&iacute;a un poco de gaseosa, para un amigo que no se sent&iacute;a bien. Generalmente te daban medio vaso, o menos, pero no te hac&iacute;an tanto l&iacute;o. Por un poquito de gaseosa, ning&uacute;n local se iba a arriesgar a que haya un problema dentro mucho peor. Otro, en la segunda barra, ped&iacute;a hielo para la gaseosa. Tampoco era un problema. Te daban dos cubitos y el vaso ya quedaba, m&aacute;s o menos, tres cuartos lleno. El m&aacute;s caradura ser&iacute;a el encargado del &uacute;ltimo paso: ir a otra barra diferente y quejarse de que el Fernet (si la gaseosa era coca) o el Gancia (si era Seven up) se lo hab&iacute;an preparado muy livianito. Que por favor le echen un poco m&aacute;s. Y listo. Como dije: jam&aacute;s pagamos un trago. No lo hac&iacute;amos de ratas, lo hac&iacute;amos porque realmente a veces no ten&iacute;amos dinero. Ni tampoco cre&iacute;amos justo el precio que le pon&iacute;an.<\/p>\n<p>En esos par&aacute;metros se mov&iacute;a mi cabeza para solucionar el problema. Mi prima, en cambio, fue mucho m&aacute;s sencilla. Mucho m&aacute;s argentina.<\/p>\n<p>-Vamos al camarote, agarramos dos mochilas y recorremos las barras. Hay como 8 en todo el barco. Nos separamos y nos encontramos en media hora en la pieza &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Y as&iacute; lo hicimos. A los treinta minutos volv&iacute; con 10 latitas. Orgulloso, porque consegu&iacute; m&aacute;s de ocho. Incluso yendo a pedir a una barra menos. En el mismo lugar donde lo hab&iacute;amos dejado comi&eacute;ndose mi leche, estaba sentado Fabi&aacute;n. Con la misma ropa, como ni no se hubiese ni movido de esa silla en todo este tiempo. Esa latita prefer&iacute; resignarla con tal de no me vea.<\/p>\n<p>De todas formas ese orgullo me dur&oacute; poco.<\/p>\n<p>Mi prima hab&iacute;a conseguido veintitr&eacute;s gracias a la calza metida en el orto que llevaba puesta y la remera escotada, sin el corpi&ntilde;o que se hab&iacute;a quitado sin que ni siquiera yo me haya enterado cuando.<\/p>\n<p>&iquest;Saben que me pregunt&oacute; la hija de puta cuando me vio?<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo mierda hice para conseguir diez?<\/p>\n<p>Le ofrec&iacute; una carcajada ir&oacute;nica como respuesta y le gust&oacute;. Despu&eacute;s nos acostamos en la cama a tomar unas cervezas y meternos mano desesperados. Los minutos siguientes fueron s&oacute;lo lengua, manoseos y tragos a las latas que se iban vaciando, cayendo al suelo y siendo reemplazadas por otra llena.<\/p>\n<p>Tener el culo de mi prima en mis manos hac&iacute;a que la cerveza pareciese tener m&aacute;s graduaci&oacute;n alcoh&oacute;lica que el vodka puro. El culito bajo la calza era una verdadera obra de arte. Apretarle las nalgas bajo la ropa, toquetearle la concha de vez en cuando, chuparle una teta, se sent&iacute;a much&iacute;simo m&aacute;s lujoso que el propio barco. El roce constante de su lengua contra la m&iacute;a, mis caricias sobre la suavidad de su piel juvenil, sus manos en mis mejillas, todo, absolutamente todo se sent&iacute;a ser parte de un plan monstruoso con el objetivo de jam&aacute;s dejar descansar al morbo del incesto del que ambos &eacute;ramos presos.<\/p>\n<p>Cuando en el suelo pude contar ocho latas vac&iacute;as, Julia se puso de pie y de un caj&oacute;n, que ni sab&iacute;a que el camarote ten&iacute;a, sac&oacute; todas las bombachas que hab&iacute;a tra&iacute;do y las tir&oacute; sobre la cama, a mi lado.<\/p>\n<p>-&iquest;Con cu&aacute;l me quer&eacute;s empezar a coger? &ndash; me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Ser&iacute;an alrededor de doce, o quince. La mayor&iacute;a, tal cual me hab&iacute;a anticipado, eran sumamente chicas. Recuerdo haber pensado que con la tela de una de mis remeras, alcanzaba para fabricarlas a todas. Apoy&eacute; la espalda en la pared de atr&aacute;s de la cama y comenc&eacute; a tocarlas, imaginando cosas que si se las cuento podr&iacute;a ir preso.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a muchas tangas, varios culotes y hasta una especie de b&oacute;xer. De diferentes colores y estampados. Algunas de algod&oacute;n y otras de encaje.<\/p>\n<p>Si un pirata lograba ser fotografiado en el momento justo de abrir un cofre con monedas de oro, seguramente tendr&iacute;a el mismo gesto de satisfacci&oacute;n que yo ten&iacute;a en ese momento.<\/p>\n<p>-Esta va a ser la primera. &ndash; le dije, d&aacute;ndole un culote rosa con un coraz&oacute;n blanco en la concha. Ten&iacute;a una especie de inocencia en su dise&ntilde;o que me pareci&oacute; ser la indicada para comenzar la fiesta. &ndash; As&iacute; te chupo la conchita y el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Julia prendi&oacute; la tele y encontr&oacute; un canal donde pasaban m&uacute;sica. Todo nos sal&iacute;a bien. Era el &uacute;nico canal que andaba. En realidad s&oacute;lo ese y otro con publicidades del barco. Comenz&oacute; entonces a sacarse la calza como una prostituta en un club barato. Se la baj&oacute; hasta las rodillas, agach&aacute;ndose para mostrarme bien el culo, y se la volvi&oacute; a subir. Se dio vuelta y se qued&oacute; en tetas.<\/p>\n<p>-No podemos empezar la fiesta sin un brindis, Rodrigo. &ndash; protest&oacute;.<\/p>\n<p>Le segu&iacute; la corriente y le tir&eacute; una latita de cerveza cerrada. La agarr&oacute; al boleo y mordi&eacute;ndose el labio inferior me dijo que no. Que quer&iacute;a brindar con otra cosa.<\/p>\n<p>-Quiero pis &ndash; me dijo t&iacute;midamente. Mirando al piso, pero espiando con sus ojos cu&aacute;l ser&iacute;a mi reacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al ver que me hab&iacute;a dejado sin palabras, se tir&oacute; a la cama encima de m&iacute;. Una mano volvi&oacute; a tocarme la pija y su lengua repart&iacute;a el tiempo entre lamerme el cuello y susurrarme.<\/p>\n<p>-Brindamos en la ducha con tu verga y mi boca. Y el pich&iacute;n de bebida. &iquest;Quer&eacute;s? &ndash; y un leng&uuml;etazo me volvi&oacute; a poner en mis cabales.<\/p>\n<p>-Mir&aacute; que tom&eacute; mucha birra, va a salir mucho. &ndash; la amenac&eacute;.<\/p>\n<p>Mi prima suspir&oacute; otra vez, como ya sab&iacute;a yo que hac&iacute;a cada vez que se excitaba de m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Si te portas bien te dejo mearme ac&aacute; &ndash; me dijo llevando una mano a su cola. &ndash; Te dejo mearle el culito a tu prima. Y la conchita tambi&eacute;n. -Agreg&oacute; luego. &ndash; &iquest;Quer&eacute;s mancharle de pichin la concha y la cola a tu prima? Pero eso s&iacute;: si de verdad hay mucha, porque tengo mucha sed. &ndash; aclar&oacute;. Tan seria, que logr&oacute; hacerme dudar si era cierto que ten&iacute;a semejante sed.<\/p>\n<p>Se desnud&oacute; en un segundo, yo hice lo mismo y nos fuimos al ba&ntilde;o. El alcohol ahora le daba mucho m&aacute;s brillo a toda la situaci&oacute;n. Julia llenaba la boca una y otra vez con mi meada y se la tragaba sin abrir los ojos. Relami&eacute;ndose y disfrutando de ser humillada por su primo. Esa sensaci&oacute;n de sumisi&oacute;n parec&iacute;a, esta vez, excitarla m&aacute;s a ella que a m&iacute;. Sentirse mi puta personal le generaba una morbosidad mayor a lo que jam&aacute;s se habr&iacute;a imaginado. Tenerla tan regalada, tan f&aacute;cil, tan trolita, me llenaba el cerebro de locura. Pero a ella se lo llenaba m&aacute;s. Estaba seguro.<\/p>\n<p>Cuando se puso de pie para que le mee el orto, ya me quedaba poco pis en la vejiga. Ella lo supo de inmediato y se agach&oacute; abri&eacute;ndose los cachetes, para que su ano rosado y apretado reciba aunque sea unas gotas. Mi prima respiraba en esa posici&oacute;n, recibiendo las punteadas que mi pija le daba en el culo, como si estuviese teniendo un orgasmo inesperado.<\/p>\n<p>Al notar que ya no me quedaba nada, abri&oacute; la ducha y empez&oacute; a enjabonarse de una forma extra&ntilde;a. Como si estuviese ausente.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya que est&aacute;bamos ah&iacute;, podr&iacute;a aprovechar y cogerla bajo la ducha&rdquo;, pens&eacute;.<\/p>\n<p>La abrac&eacute; de la cintura y cuando el shampoo le permiti&oacute; abrir sus ojos, en vez de besarme puso su cabeza en mi pecho, haciendo puchero.<\/p>\n<p>-Te juro, Rodri, que no soy tan puta. &ndash; me dijo casi llorando &ndash; No quiero que pienses que soy siempre as&iacute;. No lo soy. Ni cerca.<\/p>\n<p>Era obvio y esperable que en alg&uacute;n momento sienta algo de culpa. El incesto no era de esas cosas que uno puede tomarse a la ligera.<\/p>\n<p>-Ni tan puta, ni tan nada. Siempre vas a ser perfecta para m&iacute;. &ndash; le respond&iacute;. Quer&iacute;a dejarle bien en claro que no ten&iacute;a que preocuparse m&aacute;s por esas pavadas. &ndash; Y es m&aacute;s. Conmigo podes ser todo lo putita que quieras, que me vas a gustar m&aacute;s todav&iacute;a, si es que eso es posible.<\/p>\n<p>Ella sonri&oacute; ante mis palabras, porque sab&iacute;a que eran ciertas. El momento reflexivo se termin&oacute; segundo despu&eacute;s, bajo un fuerte abrazo con nuestros cuerpos desnudos y la lluvia de la ducha, que parec&iacute;a comenzar a enfriarse. No era lo &uacute;nico. Tambi&eacute;n el momento de calentura estaba amenazando con terminar y no pod&iacute;a permitirlo.<\/p>\n<p>-Vamos, que quiero verle las bombachas a mi prima. &ndash; le indiqu&eacute;.<\/p>\n<p>Julia volvi&oacute; a sonre&iacute;r de forma perversa. Ya sin culpa. Tiro un sonido parecido a un &ldquo;si&rdquo; y comenzamos entonces la fiesta de las bombachas.<\/p>\n<p>Y era una fiesta con todas las letras. La m&uacute;sica, la cerveza, las tetas de Julia como si fuesen los globos y el baile de trolita que hac&iacute;a para cambiarse la bombacha, era diversi&oacute;n absoluta. Deseosa y morbosamente, diversi&oacute;n entre primos.<\/p>\n<p>Vestida solamente con el culote que hab&iacute;a elegido se tir&oacute;, nuevamente, encima de m&iacute;. Yo puse mis manos de lleno en su cola y una la corr&iacute; hacia debajo de la tela, para tocarle una nalga desnuda.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta esta bombachita primo? &iquest;Me queda bien? &iquest;Me hace linda cola?<\/p>\n<p>Mi cabeza se mov&iacute;a de arriba abajo como si estuviese dando un examen.<\/p>\n<p>Entonces se gir&oacute; como para hacer un sesenta y nueve, y de lleno mi lengua fue a recorrerle el corazoncito que ten&iacute;a dibujado. La bombacha quedaba mojada desde adentro por sus flujos y desde afuera por mi saliva. Cada vez que se mojaba m&aacute;s, m&aacute;s rica se sent&iacute;a. Otra vez, sin descanso, mi pija estaba como un fierro.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a darse vuelta, pero esta vez ella sola se corri&oacute; la prenda y dej&oacute; caerse sobre mi poronga, que entro facil&iacute;simo.<\/p>\n<p>Julia sab&iacute;a que no ten&iacute;a por qu&eacute; apurarse y cumpli&oacute; con la regla. A las dos o tres penetradas profundas se puso de pie, y sonriendo me dijo que ahora le tocaba a otra bombacha. Que solo era &ldquo;coger un poquito con cada una&rdquo;. Yo estaba delirando del deseo. Pero tambi&eacute;n ten&iacute;a la relajaci&oacute;n de dejarla a ella que decida qu&eacute; hacer, c&oacute;mo hacer, cu&aacute;nto y hasta cu&aacute;ndo. Todo me gustaba.<\/p>\n<p>Me la coji y le chup&eacute; la concha con una tanga roja, un culote de lencer&iacute;a rosa, otra tanga de leopardo, otra tanga fucsia, dos negras, una de ella con lunares blancos, y muchas m&aacute;s. Muchas, muchas m&aacute;s. Todas quedaron empapadas por sus flujos, mi baba y hasta mis l&iacute;quidos pre seminales.<\/p>\n<p>Cuando terminamos las cervezas y las bombachas, pens&eacute; en acabar de una buena vez. Cogerla por horas sin eyacular comenzaba tambi&eacute;n a dolerme en las pelotas. Pero como era de sospechar, mi prima ten&iacute;a algo m&aacute;s que acotar.<\/p>\n<p>-Tengo una sorpresa. &ndash; me dijo.<\/p>\n<p>Le pregunt&eacute; cu&aacute;l ser&iacute;a. Y me dijo que ten&iacute;a una bombacha especial.<\/p>\n<p>-Genial. &ndash; le contest&eacute;. &ndash; Con esa especial te rompo el culo. Tralela.<\/p>\n<p>Sonri&oacute; nuevamente nerviosa. Le gustaba que insista, le gustaba que le guste que insista, le gustaba la idea y le gustaba, tambi&eacute;n, que ella misma sab&iacute;a que me iba a entregar la cola, tarde o temprano. Ya ni se gastaba en ponerle negativas mediante palabras.<\/p>\n<p>-Si me prometes que no vas a decir, nada te la muestro.<\/p>\n<p>Le dije que no. &iquest;A qui&eacute;n le iba a decir? O qu&eacute;. &ldquo;No sabes la bombachita que pelo mi prima en la fiesta de las bombachas. Se trag&oacute; una meada y cuando est&aacute;bamos terminando, pelo esta tanga que no sabes lo que era&hellip;&rdquo; O c&oacute;mo.<\/p>\n<p>Se puso de pie y se cambi&oacute; la bombacha. Otro culote que no me hab&iacute;a mostrado antes. Este era negro, con rayitas grises. No le ve&iacute;a nada de extra&ntilde;o, por lo que me costaba encontrar una explicaci&oacute;n al por qu&eacute; tanto misterio. Estaba a punto de preguntarle por qu&eacute; tanto lio, pero no fue necesario.<\/p>\n<p>-Esta bombacha es de la prima de Fabi&aacute;n. &ndash; me dijo &ndash; el hijo de puta me hizo rob&aacute;rsela, porque me quer&iacute;a coger con la bombacha de su prima.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; sorprendid&iacute;simo. Como si la situaci&oacute;n me habr&iacute;a tocado una fibra de excitaci&oacute;n sensible, la empuje para que quede, esta vez, ella abajo. Y me dej&eacute; llevar. En una especie de misionero a la fuerza, se me la met&iacute; desenfrenadamente. Cuando quer&iacute;a decir algo le tapaba la boca y mi prima m&aacute;s caliente se pon&iacute;a. Al segundo escuch&eacute; su orgasmo y al otro segundo volv&iacute; a llenarle la conchita de semen.<\/p>\n<p>-Te dije que era especial &ndash; me dijo sonriendo. Sorprendida por la bestia que me hab&iacute;a sacado de adentro un simple pedazo de tela. Yo no le respond&iacute;.<\/p>\n<p>Dos minutos en silencio y mirando al techo me hicieron dar cuenta de que el est&uacute;pido de Fabi&aacute;n me hab&iacute;a ayudado a cogerme a su futura esposa.<\/p>\n<p>Tal vez no haya sido tan claro en ese momento, pero al pedirle la bombacha de su prima, Julia autom&aacute;ticamente hab&iacute;a entrado al mundo del incesto. Indirectamente. Es cierto. Pero una vez que alguien da el primer paso, es muy dif&iacute;cil volver. El solo hecho de tener un pie adentro hace pr&aacute;cticamente imposible retirarlo en lugar de meter el otro. Aun cuando delante nuestro hay algo que nos asusta. Un espejo que nos muestra nuestra imagen tan deformada, que nos produce rechazo, al principio. Pero nos ilumina, despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Y es que finalmente, no somos todos tan diferentes.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de tanto alcohol y tanto ejercicio entre el pito y la almeja, nos empez&oacute; a ganar el cansancio. Acomod&eacute; la cabeza sobre el culo de mi prima y me comenc&eacute; a dormir. La cola de Julia era la mejor almohada que pod&iacute;a uno desear tener.<\/p>\n<p>-&iquest;Rodro, estas despierto? &ndash; me pregunt&oacute; con voz apagada, como si ella tambi&eacute;n estar&iacute;a por dormirse. Le respond&iacute; que s&iacute; y entonces continu&oacute; hablando. &ndash; Ma&ntilde;ana me toca elegir la fiesta a m&iacute;.<\/p>\n<p>Y nos invadi&oacute; el silencio. Me gustaba la idea de las fiestas. Era una excusa perfecta para disfrazar los deseos m&aacute;s ocultos que ten&iacute;amos el uno hacia el otro.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana hacemos la fiesta del culo. &ndash; le dije en broma. Bueno: mitad en broma.<\/p>\n<p>Julia sonri&oacute;, pero no dijo que no. En cambio me dijo que ma&ntilde;ana eleg&iacute;a ella.<\/p>\n<p>-Ma&ntilde;ana hacemos la fiesta de la leche. &ndash; dijo.<\/p>\n<p>Me encantaba la idea. No sab&iacute;a todav&iacute;a en que estaba pensando. Tal vez comerse mi semen en una torta, que se yo. Pero sonaba lindo.<\/p>\n<p>Y cuando estaba por desenchufarme nuevamente del mundo, la sent&iacute; hablar una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Para la del culo, tengo tambi&eacute;n una bombacha especial. &ndash; dijo. Y se durmi&oacute;.<\/p>\n<p>Al o&iacute;rla, la pija me lati&oacute; dos veces, incluso muerta. Y me dorm&iacute; yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 La cantidad de comida que ofrec&iacute;a el crucero, era impresionante. Parec&iacute;a un tenedor libre de los m&aacute;s caros y en sus mejores &eacute;pocas. Incluso con tanta variedad para elegir, prefer&iacute; llenarme el plato con frutas. Julia en cambio opt&oacute; por la pizza. 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