{"id":25348,"date":"2020-08-24T00:33:58","date_gmt":"2020-08-24T00:33:58","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-24T00:33:58","modified_gmt":"2020-08-24T00:33:58","slug":"franciseis-damian-y-su-hermano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/franciseis-damian-y-su-hermano\/","title":{"rendered":"Francis\u00e9is: Dami\u00e1n y su hermano"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25348\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La luz de las l&aacute;mparas se aten&uacute;a. La sala de estar con sus paredes de color verde botella en la que estamos entrando no es muy grande. Dos sof&aacute;s de tela de color aceitunado llenan la esquina, una l&aacute;mpara de pie con una pantalla beige complementa el escenario de la esquina. La ventana de la pared derecha, encima del primer sof&aacute;, est&aacute; abierta. Las cortinas est&aacute;n corridas. En la pared opuesta hay una puerta de madera totalmente cerrada. En el suelo, una gran alfombra cubre el lin&oacute;leo a cuadros blanco y burdeos. Hay una mesa de caf&eacute; en el centro, sumergida en botellas y vasos de alcohol. Nada, aparte de estos muebles, encaja en la habitaci&oacute;n. El tocador &mdash;era uno de ellos&mdash; ten&iacute;a encanto s&oacute;lo en su simplicidad. Mi anfitri&oacute;n me sigui&oacute;, acariciando mi columna vertebral al pasar, y se sent&oacute; en el sof&aacute; de enfrente. Casi se queda all&iacute;, como un pasha, con ancha sonrisa en su cara.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Est&aacute;s dudando?<\/p>\n<p>&mdash; No, estoy observando.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; est&aacute;s observando?<\/p>\n<p>&mdash; El l&iacute;o al que me est&aacute;s llevando.<\/p>\n<p>&mdash; Mi desorden parece molestarte.<\/p>\n<p>&mdash; No, no es as&iacute;.<\/p>\n<p>Estoy sentado en el sof&aacute; de la ventana. Me est&aacute; mirando, con los ojos entrecerrados, agarrado a su cigarrillo. La puerta de madera se abre, y dos chicas desnudas me miran.<\/p>\n<p>&mdash; Lolita, la pelirroja, y Nuria, la rubia.<\/p>\n<p>Al presentarme, mi anfitri&oacute;n abre una botella. Saca cinco copas de debajo de la mesa y nos sirve un vino tinto.<\/p>\n<p>Las dos t&iacute;midas chicas miran fijamente el lin&oacute;leo. Probablemente no m&aacute;s de diecinueve o veinte a&ntilde;os, parecen fr&aacute;giles e inexpertas.<\/p>\n<p>&mdash; Lolita y Nuria est&aacute;n en mi casa desde hace dos d&iacute;as. No hablan mucho, pero creo que la vista que me dan cada d&iacute;a es suficiente para m&iacute;. Ac&eacute;rcate, no tengas miedo de mi joven amigo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Es a quien quieres follarte?<\/p>\n<p>&mdash; No s&oacute;lo eso.<\/p>\n<p>Conoc&iacute; a Dami&aacute;n en un club gay en Niza. S&oacute;lo fui all&iacute; para satisfacer a mis amigos gays. No ten&iacute;a intenci&oacute;n de experimentar con nada nuevo. Me gustaba el sonido, siempre me re&iacute;a mucho en esos lugares. Esa noche, un joven de no m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, alto, moreno, guapo, me miraba insistentemente en un rinc&oacute;n del club. Cuando tom&eacute; un trago en el bar, vino a hablar conmigo. Un tipo de fuera de la ciudad, que estaba aqu&iacute; para sus vacaciones. No era gay como yo, pero no confirm&oacute; que s&oacute;lo le gustaban las mujeres. Hablamos bastante. Estaba aqu&iacute; para descomprimirse, seg&uacute;n me dijo. Sus padres ten&iacute;an una casa en el distrito de la m&uacute;sica, no lejos del club. Despu&eacute;s de unos tragos m&aacute;s, me roz&oacute; las nalgas con la mano, me la puso en la espalda y susurr&oacute; en mi oreja para invitarme a fumar un cigarrillo afuera. No fumo, pero lo hago. Afuera, me ofreci&oacute; algo. Un tr&iacute;o en su apartamento esa noche.<\/p>\n<p>&mdash;Seremos cinco &mdash;dijo&mdash;, Habr&aacute; chicas y nosotros.<\/p>\n<p>Un tipo que me ofrece eso, saliendo de un club gay, es sospechoso. Pero el tipo es agradable, guapo, bien hecho y me imagino f&aacute;cilmente en una org&iacute;a con &eacute;l.<\/p>\n<p>As&iacute; que aqu&iacute; estoy en su casa, y estas dos lindas chicas frente a &eacute;l, avergonzadas como todas. Cada una se sienta junto a Dami&aacute;n y toma una copa. Finalmente Nuria me habla:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;De d&oacute;nde eres?<\/p>\n<p>&mdash; A partir de aqu&iacute;, soy un ni&ccedil;ois, &iquest;y t&uacute;?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Eres soltero?<\/p>\n<p>&mdash; No, estoy comprometido.<\/p>\n<p>&mdash; Basta de charla de chicas &mdash;dice Dami&aacute;n, siempre con un cigarrillo en la boca.<\/p>\n<p>Se abre la bragueta, saca de sus vaqueros un pene medio blando que ya es bastante grueso. La vista de esta polla no me deja indiferente. Agarra a la pelirroja de su izquierda por el cuello y le lleva la cara entre las piernas, sin ning&uacute;n tipo de restricci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Ah&iacute;, ch&uacute;palo, eso es bueno. Nuria, cuida de nuestro amigo.<\/p>\n<p>Nuria se levanta y se pone de pie delante de m&iacute;. La miro de abajo a arriba, disfruto de la vista de su hermoso co&ntilde;o rubio, metido en un billete de metro, de frente a m&iacute;. Mi polla reacciona inmediatamente, empiezo a tener una buena erecci&oacute;n. Se pone en cuclillas entre mis piernas, me abre la bragueta, me saca la polla y la lleva directamente a la boca. Los sonidos de la succi&oacute;n est&aacute;n acompa&ntilde;ados por los gemidos de Dami&aacute;n, que de vez en cuando me env&iacute;a miradas c&oacute;mplices. Al mismo tiempo que me molesta, la situaci&oacute;n me excita&#8230; la situaci&oacute;n o &eacute;l mismo. Despu&eacute;s de un tiempo Dami&aacute;n me pregunta:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y? &iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>&mdash; Bueno, s&iacute;, totalmente.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Vamos al siguiente paso?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; es lo siguiente?<\/p>\n<p>Dami&aacute;n se levanta, desaparece completamente. Empuja la mesa de caf&eacute; contra la pared junto a la puerta principal y pone a Lolita en el sof&aacute; con las piernas separadas. Se le cae el cigarrillo, se agacha y le lame el co&ntilde;o mientras le acaricia el cl&iacute;toris. Cuando Nuria se levanta, se une a la pareja y besa a la pelirroja en la boca, amasando sus peque&ntilde;as tetas. En cuanto a m&iacute;, me pongo sobrio, me quito la ropa no muy lejos de la mesa y empiezo a excitarme seriamente mientras la miro. Estas dos lesbianas andando a tientas y comi&eacute;ndose la boca, y tambi&eacute;n el mismo Dami&aacute;n, por detr&aacute;s, agachado, con su cara enterrada entre los muslos de una chica, su espalda arqueada, sus nalgas redondeadas; no s&eacute; qu&eacute; es lo que m&aacute;s me excita.<\/p>\n<p>Las llaves giran en la cerradura de la puerta principal. Me sorprende tanto que me pongo muy r&aacute;pido la camisa sobre los hombros. El tr&iacute;o parece no haber escuchado, y sigue y sigue. All&iacute;, entra un adolescente. Un joven, probablemente de diecisiete a&ntilde;os, dice que tiene dieciocho. M&aacute;s peque&ntilde;o que yo, delgado, pareci&eacute;ndose extra&ntilde;amente a Dami&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Te est&aacute;bamos esperando ya, &mdash;dice Dami&aacute;n, dirigi&eacute;ndose al adolescente.<\/p>\n<p>&mdash; Dami&aacute;n, &iexcl;&iquest;qu&eacute; co&ntilde;o est&aacute;s haciendo?! &iexcl;Te dije que no quer&iacute;a eso en mi casa!<\/p>\n<p>&mdash; Oh, est&aacute; bien, c&aacute;llate y &uacute;nete a nosotros, hermanito. Mira el regalo que te he tra&iacute;do, &mdash;dijo, se&ntilde;al&aacute;ndome.<\/p>\n<p>El adolescente me mira, medio enfadado, medio intrigado. Luego se va a la otra puerta, desaparece. En ese momento Dami&aacute;n comenz&oacute; a meter su mierda en el co&ntilde;o de la pelirroja. Ella gem&iacute;a, mientras &eacute;l susurraba insultos como:<\/p>\n<p>&mdash; Toma, mi bella puta, date el gusto. Aqu&iacute;, perra, s&eacute; que te gusta que te pateen la verga, &iquest;no?<\/p>\n<p>En cuanto a Nuria, se acariciaba a s&iacute; misma, atrapada en el sof&aacute;, con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>&mdash; Oye, hombre, no est&eacute;s solo. Mira esta hermosa perra que te espera. Cu&iacute;dala.<\/p>\n<p>Sus palabras no me importaban mucho. Me levant&eacute;, me puse de pie y puse mi polla directamente sobre la boca de Nuria. Sorprendida, abri&oacute; los ojos e intent&oacute; por reflejo quitarse, pero yo le agarr&eacute; la cara con las dos manos y le met&iacute; la polla entre los labios. Ya no se neg&oacute;. Me cogi&oacute; la polla en la garganta y empez&oacute; a moverse hacia atr&aacute;s y adelante a lo largo de mi eje, como una reina. Ella bombe&oacute; fren&eacute;ticamente, como una puta, me mir&oacute; con envidia. Me excit&eacute;, le agarr&eacute; el pelo con una mano, y con la otra a veces me sacaba la polla y me daba una palmadita en la cara.<\/p>\n<p>En ese momento, el adolescente lleg&oacute;. Estaba desnudo, inm&oacute;vil en la puerta, me miraba fijamente. Era muy joven pero ten&iacute;a el cuerpo de un atleta, musculoso, seco, con una polla medio blanda, impresionante, descansando sobre un pesado par de pelotas. Se acerc&oacute; a m&iacute;, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer. Estaba preocupado, me hab&iacute;a convencido de que no hab&iacute;a ca&iacute;do en una trampa gay. Empez&oacute; a acariciarme los hombros, pero le quit&eacute; la mano, retroced&iacute; y me tropec&eacute; con el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Tranquilo, hombre, s&oacute;lo intenta divertirse contigo, &mdash;dice Dami&aacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Lo siento chicos, pero no soy gay. Si sigue en bi, ser&aacute; sin m&iacute;, &mdash;dije.<\/p>\n<p>Dami&aacute;n se levanta, con la polla cubierta por el prepucio y en alto, unos buenos 18 cent&iacute;metros majestuosos, y se sienta a mi lado en el sof&aacute;.<\/p>\n<p>&mdash; Te dir&eacute; algo, el joven que tienes delante es sin duda el mejor sexo que podr&aacute;s probar si te decides. Cr&eacute;eme, chico, eso tampoco era lo m&iacute;o. Hasta que un d&iacute;a la zorra de mi hermano quiso mi polla. Te lo digo, nunca he tenido tal sensaci&oacute;n como la de estar metido en su boca, y lo dem&aacute;s ni siquiera te lo cuento.<\/p>\n<p>Mientras hablaba, me acarici&oacute; el muslo. Termin&oacute; de convencerme de que este es un experimento que debe hacerse. Las dos chicas guapas hab&iacute;an aprovechado la oportunidad de recoger la poca ropa que ten&iacute;an y luego salieron, cerrando la puerta tras ellas. Me encontr&eacute; con mi polla levantada ante dos tipos, dos hermanos muy espeluznantes que me miraban con ansias. As&iacute; que no s&eacute; si fue el perfume de Dami&aacute;n el que despert&oacute; mis sentidos o si fueron las miradas de su hermano, brillando con ojos azules iluminados por el tamiz de las l&aacute;mparas lo que me hizo quebrar, pero me dej&eacute; llevar por sus caricias y desde entonces me dej&eacute; guiar completamente por los dos chicos.<\/p>\n<p>M&aacute;ximo, el joven hermano se instal&oacute; a mis pies y comenz&oacute; una felaci&oacute;n real. Su hermano ten&iacute;a una mano en el pelo y me bes&oacute; el cuello y me lami&oacute; los l&oacute;bulos de las orejas. No sab&iacute;a qu&eacute; hacer, as&iacute; que acompa&ntilde;&eacute; la mano de Dami&aacute;n en la cabeza de M&aacute;ximo y con la otra mano acarici&eacute; la espalda y las nalgas de mi anfitri&oacute;n.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; sentado, completamente abrumado por sus caricias y lo incongruente de la escena. M&aacute;ximo me estaba chupando la polla como nunca antes me la hab&iacute;a chupado nadie. A veces algunos de mis compa&ntilde;eros lo intentaban, pero yo nunca hab&iacute;a encontrado tanto placer. Puso mucha delicadeza y gula en ello. Me lam&iacute;a la polla, luego me lam&iacute;a el tronco con la punta de la lengua, pon&iacute;a mis pelotas en su boca, luego me chupaba toda la polla, se tragaba mi polla gruesa sin ning&uacute;n problema, acariciaba mi tronco con sus manos, y al mismo tiempo me excitaba el ano&#8230; No me atrev&iacute;a a decir nada, parec&iacute;a congelado, bajo sus empresas calientes, y bajo las caricias electrizantes de su hermano. Tuve como mini-espasmo de genes, un tic nervioso. As&iacute; que Dami&aacute;n se levant&oacute; y se sent&oacute; en la parte de atr&aacute;s del sof&aacute;, una pierna a cada lado de mi cuerpo. Su polla estaba golpeando contra la parte posterior de mi cuello. Me masajeaba los hombros, la nuca, y a veces se tocaba a s&iacute; mismo golpeando descuidadamente su glande en mi cabeza. Luego se inclin&oacute; y me susurr&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;No crees que mi hermano es hermoso? Mira esa mirada lujuriosa en su cara de inocente&#8230;<\/p>\n<p>No se equivoc&oacute;. El chico me miraba con sensualidad y se masturbaba con mi mirada. Hab&iacute;a detenido su felaci&oacute;n para observarnos. No pod&iacute;a soportar estar tan bloqueado por la experiencia, mis nervios se disparaban en mis brazos y piernas y me sent&iacute;a como si estuviera paralizado.<\/p>\n<p>&mdash; Intenta relajarte &mdash;me dijo M&aacute;ximo&mdash;. Si lo haces, prometo tener la noche m&aacute;s emotiva que puedas imaginar.<\/p>\n<p>Dami&aacute;n se quit&oacute; de mi espalda y se arrodill&oacute; junto a su hermano, tom&aacute;ndolo por el hombro.<\/p>\n<p>&mdash; Observa atentamente, &mdash;me dijo Dami&aacute;n.<\/p>\n<p>Puso sus labios contra los labios de su hermano delante de m&iacute;. Los dos efebos incestuosos se besaban sin verg&uuml;enza. Sus lenguas se mezclaban con la pasi&oacute;n, las manos de Dami&aacute;n caminaban sobre la espalda de su hermano peque&ntilde;o, mientras que las manos de M&aacute;ximo, acariciando la dulce cara, el cuello, se precipitaban sobre el cabello del hermano mayor. Nunca se separaban. Y yo, hipnotizado, los miraba, anhelaba unirme a ellos y al mismo tiempo, estaba perturbado, petrificado por la escena. Una escena as&iacute;, una escena que s&oacute;lo se sue&ntilde;a con el autodesprecio&#8230; Era consciente del contenido glacial y prohibido de la cosa y me petrific&oacute;. Finalmente, cuando los dos hombres se miraron, con una sonrisa en sus rostros, se volvieron hacia m&iacute; y me dieron una maravillosa mamada. Sus bocas lamieron mi polla de abajo a arriba, sus lenguas la envolvieron, se besaron apasionadamente, incluyendo mi polla en su beso. Dami&aacute;n se levant&oacute;, se subi&oacute; al sof&aacute; y lentamente se acerc&oacute; a mi cara. Me bes&oacute;. Sus labios y su lengua sab&iacute;an a mi polla, y probablemente a la saliva de su hermano. No pod&iacute;a soportarlo m&aacute;s, estaba muy excitado. Pens&eacute; que podr&iacute;a venirme en los pr&oacute;ximos segundos, pero las caricias m&aacute;s lentas y suaves de M&aacute;ximo me hicieron sentir menos presi&oacute;n. Mis nervios se estaban descomponiendo gradualmente. Los calambres que hab&iacute;a sentido se suavizaron y sent&iacute; un nuevo calor en mis miembros. Ya no estaba temblando, incluso me estaba calmando, calmado por los besos de Dami&aacute;n. M&aacute;ximo reanud&oacute; la felaci&oacute;n, alternando entre mi polla y la de su hermano. Lo mir&eacute; con envidia, y luego me levant&eacute; del sof&aacute; para unirme a M&aacute;ximo. Lo bes&eacute; en el cuello, en la nuca, le lam&iacute; los hombros, le lam&iacute; bajando por su columna. Se hab&iacute;a puesto a cuatro patas, con el culo bien arqueado, y le acarici&eacute; insistentemente, me permit&iacute; un ligero azote que inmediatamente le hizo gemir m&aacute;s bonito, mientras mamaba a su hermano. Dami&aacute;n me mir&oacute; con una sonrisa, diciendo:<\/p>\n<p>&mdash; Vamos, creo que le gusta.<\/p>\n<p>As&iacute; que le di otro, un poco m&aacute;s fuerte, y empez&oacute; a gemir m&aacute;s bonito. Le abr&iacute; las nalgas y le met&iacute; la cara. &iexcl;Bes&eacute; su roseta, lo lam&iacute; por el borde, le penetr&eacute; el culo con mi lengua, y gimi&oacute; l&aacute;nguidamente! No pude soportarlo m&aacute;s, me levant&eacute; y apunt&eacute; mi cola a su agujero. No quer&iacute;a ser tierno, quer&iacute;a poseerlo lo antes posible. As&iacute; que me la puse como un est&uacute;pido. Grit&oacute; mucho, pero no me dej&oacute; salir. Me qued&eacute; un tiempo para que se acostumbrara.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;&iquest;A qu&eacute; est&aacute;s esperando?! &iexcl;Pat&eacute;ame el culo! &iexcl;F&oacute;llame, quiero que me folles como a una perra, como a una perra!<\/p>\n<p>&mdash; Ok, nena, vas a probarlo!<\/p>\n<p>Voy a limar su culo tan fuerte y r&aacute;pido como pueda. Quer&iacute;a romperle el culo delante de su hermano. &iexcl;Estaba gimiendo fuertemente, gritando con placer! En un momento en que me estaba ablandando, Dami&aacute;n me sonri&oacute; y se levant&oacute;. Se par&oacute; frente a m&iacute; y me present&oacute; su hermosa polla.<\/p>\n<p>&mdash; Se puede probar.<\/p>\n<p>Estaba un poco aprensivo, todav&iacute;a follando con su hermano, entonces sin pensar, puse mis labios en el glande de Dami&aacute;n. Tom&oacute; mi cara en sus manos, y comenz&oacute; a ir de un lado a otro de mi boca. Me dej&eacute; llevar y me pareci&oacute; emocionante. Estaba sudando por mi jugueteo con M&aacute;ximo y por el calor que puede haber emanado de nuestros cuerpos. Estaba empezando a disfrutar de esta masa de carne en mi boca, pod&iacute;a sentir su l&iacute;quido, lo estaba probando con emoci&oacute;n. Entonces, de repente, se volvi&oacute; m&aacute;s violento, literalmente me tom&oacute; la boca, me la cogi&oacute; como un agujero de jugo. Se masturb&oacute; en mi boca con total frenes&iacute;. Mantuve el ritmo del puto M&aacute;ximo y pronto no pude soportarlo m&aacute;s, me sent&iacute; venir al mismo tiempo que sent&iacute; el pito de Dami&aacute;n moverse en mi boca, y en el mismo grito de placer nos chorreamos el uno al otro al mismo tiempo. Me inund&oacute; la boca y la cara con su esperma. Me lo ech&oacute; por toda la cara refunfu&ntilde;ando, justo cuando me estaba sacando todo de las pelotas en el culo del hermanito que hab&iacute;a contra&iacute;do su culo en el momento oportuno. Le llenar&iacute;a la barriga con todo mi esperma.<\/p>\n<p>Los tres, agotados, nos derrumbamos juntos sobre la alfombra. El esperma de M&aacute;ximo estaba pegado a nuestras espaldas. Se corri&oacute; al mismo tiempo que nosotros. Est&aacute;bamos respirando con dificultad&#8230;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos momentos, M&aacute;ximo puso su cabeza en mi pecho. Ya no me sorprend&iacute;a ninguna prueba de afecto entre hombres, y aceptaba felizmente su cuerpo contra el m&iacute;o. Su hermano se calm&oacute; y nos acostamos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 La luz de las l&aacute;mparas se aten&uacute;a. La sala de estar con sus paredes de color verde botella en la que estamos entrando no es muy grande. Dos sof&aacute;s de tela de color aceitunado llenan la esquina, una l&aacute;mpara de pie con una pantalla beige complementa el escenario de la esquina. La ventana de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":12322,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25348","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-gays"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12322"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}