{"id":25349,"date":"2020-08-23T22:00:00","date_gmt":"2020-08-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-23T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-23T22:00:00","slug":"cuerdas-sobre-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuerdas-sobre-mi\/","title":{"rendered":"Cuerdas sobre m\u00ed"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25349\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde la ventana pod&iacute;a observar como del otro lado de la bah&iacute;a las luces de la ciudad comenzaban a cobrar vida.<\/p>\n<p>Los &aacute;rboles del Golden Gate Park parec&iacute;an una mancha verde oscura en medio de la ciudad, segu&iacute; mi recorrido hasta toparme con el famoso puente rojo que tantos visitantes atra&iacute;a a la ciudad, me sorprendi&oacute; que la neblina no lo hubiera ocultado. R&aacute;pidamente se empez&oacute; a transformar ante mi vista, el rojo caracter&iacute;stico comenz&oacute; a ceder volvi&eacute;ndose cada vez m&aacute;s oscuro y l&uacute;gubre, solo las luces rojas de los autom&oacute;viles ayudaban a notar sus l&iacute;mites.<\/p>\n<p>Mi vista fue m&aacute;s all&aacute; de los altos edificios del centro de negocios de la ciudad, ah&iacute; no parec&iacute;a llegar la noche pues los edificios se iluminaban mucho antes de que el sol se pusiera por el horizonte, desafiando a la luna.<\/p>\n<p>Mis ojos siguieron viajando por el per&iacute;metro del agua, recorriendo todo el contorno visible de la ciudad que todav&iacute;a hace unos minutos se pod&iacute;a apreciar a plenitud.<\/p>\n<p>Con los &uacute;ltimos rayos que se negaban a morir alcance a ver la torre de la hermosa y antigua catedral de Santa Mar&iacute;a, desde donde estaba no pod&iacute;a ver los detalles de su escultura solo su silueta que ante la oscuridad se tornaba tenebrosa. Quien la viera as&iacute; no podr&iacute;a pensar que de d&iacute;a su belleza era &uacute;nica por el arte tallado en su arquitectura. Y por los miles de detalles dentro de ella.<\/p>\n<p>Mir&eacute; no s&eacute; cu&aacute;nto tiempo las luces parpadeantes de los barcos entrar al puerto eran en su mayor&iacute;a barcos tur&iacute;sticos que llevaban a miles de turistas a recorrer la bah&iacute;a o la famosa isla que en a&ntilde;os pasados era la prisi&oacute;n m&aacute;s segura del pa&iacute;s y que ahora era un museo.<\/p>\n<p>Algunos barcos apenas comenzaban su viaje zarpan por la noche. Son yates donde las personas m&aacute;s adineradas realizan todo tipo de fiestas tem&aacute;ticas que muy pocas personas tienen la oportunidad de disfrutar, no regresan sino hasta ya entrada la madrugada luego de la bacanal fiesta a bordo de ellos.<\/p>\n<p>No hace mucho hab&iacute;a invitado a mi profesor favorito a una de esas fiestas ahora &eacute;l estaba dormido en mi cama.<\/p>\n<p>Vi el reflejo de mi cuerpo en el vidrio de la ventana y su contorno apareci&oacute; en &eacute;l.<\/p>\n<p>El vidrio me regres&oacute; una imagen perfecta de mi figura, el sudor ya hab&iacute;a desaparecido hace rato pero mis cabellos a&uacute;n estaban alborotados eso provoc&oacute; una sonrisa, a&uacute;n estaba completamente desnuda, la ropa que hab&iacute;a escogido con tanto cuidado para la cita estaba a&uacute;n bien doblada junto a la puerta tal como &eacute;l me lo hab&iacute;a ordenado, solo unas bragas rotas estaban tiradas justo al borde de la cama &mdash;tal vez las guarde como un peque&ntilde;o recuerdo de ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Me descubr&iacute; mirando mi cuerpo embelesada y trat&eacute; de acomodar mis cabellos en la imagen. Luego como si mi dedo &iacute;ndice me acariciara baje cuidadosamente por mi largo cuello de cisne jugu&eacute; un poco con el hoyuelo que tengo entre mi clav&iacute;cula y el hombro, acaricie por completo mi brazo y sub&iacute; traviesamente por el fr&iacute;o reflejo.<\/p>\n<p>Mis dedos jugaron un poco con la peque&ntilde;a cadenita que cuelga de mi cuello y enseguida bajaron hasta mis senos, pude notar como el rosado de mis pezones se reflejaba en el vidrio casi como si fuera un espejo, casi como un capullo, mi mano se peg&oacute; a&uacute;n m&aacute;s al fr&iacute;o vidrio buscando tocarlos, casi pude notar su textura y un escalofr&iacute;o me puso la piel de gallina, ya no estaban rojos, pero no pude evitar sentir un agradable hormigueo en la parte baja de mi abdomen.<\/p>\n<p>A&uacute;n estaban doloridos por las cuerdas que los aprisionaron hace algunas horas como su fueran parte de un regalo, nunca hab&iacute;a llevado cuerdas en esa zona, nunca hab&iacute;a llevado cuerdas en ninguna parte de m&iacute; cuerpo, sent&iacute; como mis labios palpitaban de nuevo al notar el placer que sent&iacute;a cada que mi profesor daba un peque&ntilde;o tir&oacute;n, fue una experiencia nueva y excitante para m&iacute;, como todo lo que estaba viviendo con mi profesor Ford.<\/p>\n<p>Mi dedo sigui&oacute; su camino por mi cuerpo pase lentamente por mis cosillas tal como primero una suave pluma &eacute;l lo hab&iacute;a hecho, pero fueron sus dedos los que sent&iacute; como fuego viajando por esa zona.<\/p>\n<p>Me detuve en el ombligo, ah&iacute; donde &eacute;l se hab&iacute;a detenido solo para depositar el m&aacute;s lento de sus besos provocando en m&iacute; un peque&ntilde;o gemido.<\/p>\n<p>Mi mano continu&oacute;, trat&eacute; de aferrarme fuerte al reflejo de mis caderas como &eacute;l lo hizo, roce suavemente mi trasero, a&uacute;n dol&iacute;a, pero extra&ntilde;amente eso tambi&eacute;n me hizo sonre&iacute;r -tal vez estoy loca-, busque las marcas de sus manos, pero estas ya no estaban, aun as&iacute; yo las sent&iacute;a sobre mi piel, el escozor que caus&oacute; su mano firme y fuerte cayendo sobre mi trasero, la primer nalgada me provoc&oacute; un peque&ntilde;o grito de sorpresa, no la esperaba, pero la ame.<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Te gust&oacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;!<\/p>\n<p>&mdash;Yo s&eacute; que si<\/p>\n<p>Luego otra, otra y otra y varias m&aacute;s, hasta dejar mi culo rojo, alternaba cada nalga para azotarla y alternaba sus caricias con ellas, luego del escozor una suave caricia, creo que no podr&eacute; sentarme ma&ntilde;ana sin evitar recordarlo. Creo que esa era su intenci&oacute;n. Creo que mi sonrisa vendr&aacute; cada vez que me siente.<\/p>\n<p>Nunca pens&eacute; que unas nalgadas en el momento justo pudieran arrancarle un orgasmo a alguien, pero yo era prueba de que puede suceder. O tal vez fueran sus r&iacute;tmicas y firmes embestidas combinadas con las nalgadas y sus susurros en mi o&iacute;do lo que me lo provocaron, o tal vez el por fin estar entre sus brazos.<\/p>\n<p>Sea como sea lo hicieron.<\/p>\n<p>Vi como las polillas se empezaban a acumular abajo en la calle ya volaban alrededor de un farol justo frente a m&iacute;, eran atra&iacute;das por cientos hacia su luz. En ese momento yo me sitia as&iacute; con Oswaldo, como una polilla atra&iacute;da a su luz esperando no quemarse.<\/p>\n<p>Deje de mirar mi reflejo ahora mi cuerpo ard&iacute;a de nuevo, me gire y quede de frente a la cama, ah&iacute; estaba mi profesor, ahora mis ojos paseaban por su cuerpo ten&iacute;a treinta y ocho a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&Eacute;l est&aacute; en muy buena forma, su cabello empezaba a ponerse blanco en ciertas zonas lo que le daba un aspecto sexi, siempre llevaba el rostro rasurado impecablemente &mdash;en lo personal me muero por verlo con su barba un poco crecida.<\/p>\n<p>Me encantaba perderme y reencontrarme en el negro de sus ojos. Su ancha nariz al igual que su ment&oacute;n sobresale en su rostro, su boca es fina en comparaci&oacute;n de su nariz, pero siempre me provoca el besarlo.<\/p>\n<p>Mide cerca del uno ochenta, yo apenas super&oacute; el uno sesenta as&iacute; que es una gran diferencia.<\/p>\n<p>Ah&iacute; estaba mi adonis con las s&aacute;banas revueltas bajo sus piernas, totalmente desnudo y yo con mis ganas creciendo cada vez m&aacute;s, mire su fuerte pecho subir y bajar r&iacute;tmicamente, ten&iacute;a un brazo detr&aacute;s de su cabeza y el otro el izquierdo descansaba sobre su pierna con su tatuaje en el antebrazo a la vista, cuatro fechas estaban escritas para siempre sobre su piel, cuatro fechas que me recordaron su significado, un significado que caus&oacute; una punzada de celos, unos celos enfermizos que yo deber&iacute;a soportar si es que quiero permanecer a su lado.<\/p>\n<p>Su miembro ahora fl&aacute;cido descansaba en su muslo derecho, as&iacute; dormido parec&iacute;a un angelito descansando.<\/p>\n<p>Pero de &aacute;ngel no tiene mucho, es un hombre fant&aacute;stico lleno de muchas sorpresas.<\/p>\n<p>Camine de puntillas los pocos pasos que nos separaban dud&eacute; un poco al llegar a su lado.<\/p>\n<p>Se hab&iacute;a quedado dormido desde hac&iacute;a un rato, se abraz&oacute; a m&iacute; luego de nuestro encuentro, sent&iacute; sus suaves caricias por mi cuerpo mientras nuestros latidos volv&iacute;an a su normalidad, luego hasta que se qued&oacute; inconsciente.<\/p>\n<p>Yo a pesar de estar cansada no pod&iacute;a dormir, mi cuerpo estaba en &eacute;xtasis total as&iacute; que luego de unos minutos acostada me zaf&eacute; de su brazo con cuidado y sal&iacute; de la cama.<\/p>\n<p>Ahora estaba de nuevo en ella. Mi lengua busc&oacute; por instinto a su piel, estaba un poco salada por el sudor que le provoc&oacute; el encuentro eso no me importo me hac&iacute;a desearlo a&uacute;n m&aacute;s, su aroma de hombre me hipnotizaba. Aspire su olor una vez m&aacute;s, creo que nunca me cansar&eacute; de eso. Mi boca ten&iacute;a antojo, as&iacute; que se lo cumpl&iacute;. Busque sus labios y lo bese.<\/p>\n<p>&Eacute;l abri&oacute; los ojos y sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Mi ni&ntilde;a, eres insaciable&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Shhhh no digas nada, solo siente.<\/p>\n<p>&Eacute;l que por lo regular es quien dicta las &oacute;rdenes ahora me complaci&oacute; y guard&oacute; silencio.<\/p>\n<p>Mi &aacute;vida lengua disfruto de su piel, avance pausadamente por su mejilla en direcci&oacute;n de su oreja, pude notar como su piel reaccionaba cuando lam&iacute; perversamente su l&oacute;bulo, en ese instante &eacute;l dej&oacute; escapar un leve gemido ese sonido me alent&oacute; seguir, ahora soy yo quien provoca que de sus labios escapen esos ruidos, mientras su cuello se encogi&oacute; involuntariamente, eso me excito mucho.<\/p>\n<p>Segu&iacute; bajando por las l&iacute;neas de su cuerpo buscando cualquier indicio de que lo disfrutaba, llegue al c&oacute;ncavo de su pecho y mord&iacute; un poco. Luego en su ombligo, hice exactamente lo que &eacute;l hab&iacute;a hecho, lo bese lentamente, mi beso fue m&aacute;s fuerte, lo mord&iacute; con tal fuerza, que sus caderas se elevaron del colch&oacute;n, sus manos cayeron sobre mi piel. De nuevo ese escozor, de nuevo esa sensaci&oacute;n de calor sobre mi cuerpo los latidos de mi coraz&oacute;n se intensificaron.<\/p>\n<p>Lo solt&eacute; y mi lengua sigui&oacute; su camino, ya estaba cerca, ya no pod&iacute;a detenerme solo faltaba un poco m&aacute;s, yo estaba hambrienta pero me fui con calma, dibuj&eacute; su nombre con mi lengua sobre la base de su hombr&iacute;a&#8230;<\/p>\n<p>En ese momento ya no ten&iacute;a los nervios que sent&iacute; hace tres d&iacute;as, desde que mi profesor me dijo:<\/p>\n<p>&mdash;Te veo el lunes despu&eacute;s del almuerzo.<\/p>\n<p>Anhelaba esa cita, desde hac&iacute;a un tiempo deseaba lo que hoy tal vez ocurrir&iacute;a<\/p>\n<p>Me despert&eacute; temprano ese d&iacute;a, sal&iacute; a correr para calmar los nervios, solo corr&iacute; un poco alrededor de mi calle disfrutando el canto de las aves y sintiendo una peque&ntilde;a brisa sobre mi rostro. A esa hora no hay mucha gente en la calle salude a Mr. Adams es un viejo gru&ntilde;&oacute;n al que no le gustan las fiestas ni el ruido.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a casa cuando sent&iacute; flaquear mis piernas, dej&eacute; los tenis al cruzar la puerta de mi departamento y en ese entonces era muy desordenada y los dej&eacute; regados al igual que mis calcetines &mdash;vaya que esa peque&ntilde;a conducta me costar&iacute;a varios castigos rigurosos.<\/p>\n<p>Entre en la ducha y r&aacute;pidamente me saqu&eacute; las mayas y la blusa deportiva las bragas quedaron sobre la tapa del inodoro.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a estar bella para &eacute;l, as&iacute; que aplique crema sobre mi piel despu&eacute;s del ba&ntilde;o, sal&iacute; de ah&iacute; envuelta s&oacute;lo con la toalla, fui directo a la cocina a preparar mi almuerzo un par de s&aacute;ndwich de panela con un poco de mayonesa, el caf&eacute; le dio calor a mi cuerpo y &aacute;nimo a mi esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>Ya con mi hambre saciada fui a mi cuarto a buscar mi atuendo.<\/p>\n<p>Primero mis bragas, esa prenda &iacute;ntima que la mayor&iacute;a de la gente no ve y que solo unos pocos elegidos pueden llegar a quitar.<\/p>\n<p>Las eleg&iacute; a conciencia sabiendo lo que quer&iacute;a causar en &eacute;l cuando las viera, quer&iacute;a que sintiera el m&aacute;s puro y salvaje deseo que le dieran ganas de arrancarlas de mi cuerpo, eran unas finas bragas que hab&iacute;a comprado a juego con el sujetador solo para esa ocasi&oacute;n, eran de un encaje de seda fina semi transparente solo cubr&iacute;a lo m&aacute;s necesario, estaban ribeteadas en la orilla por un bordado suave como una pluma. El sujetador sin tirantes tambi&eacute;n era semi transparente dejando ver un poco m&aacute;s de lo necesario.<\/p>\n<p>Revis&eacute; mi guardarropa unas diez veces, probando diferentes atuendos sin poder elegir uno en espec&iacute;fico.<\/p>\n<p>Al final me decid&iacute; por una blusa tipo corset que realza mi figura va pegada al cuerpo, llega justo a la cadera lo que hace que una peque&ntilde;a franja de piel quede expuesta. Es de un rosa p&aacute;lido con vivos en negro, fue un verdadero suplicio poder abrochar los hilos por detr&aacute;s, tuve que pedir la ayuda de mi vecina quien apret&oacute; lo m&aacute;s fuerte que pudo dej&aacute;ndome por momentos sin poder respirar cada que apretaba un nuevo ojal.<\/p>\n<p>El pantal&oacute;n elegido era de cuero negro, ten&iacute;a una costura al frente que a cada lado llevaba remaches de estoperol color plata que sub&iacute;an por todo lo largo de la tela, desde los tobillos hasta la parte de las caderas donde se abr&iacute;a hacia atr&aacute;s en un c&iacute;rculo que rodeaba toda mi cadera dando a mi trasero una figura de coraz&oacute;n que llamaba la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Encima una chamarra de piel con un par de cierres muy vistosos, unos botines al tobillo con tac&oacute;n de aguja.<\/p>\n<p>El cabello lo ate con un peque&ntilde;o lazo rojo en una cola alta que ca&iacute;a sobre mi espalda.<\/p>\n<p>Me puse el perfume solo cuando ya iba hacia la puerta de salida, una fragancia que era una invitaci&oacute;n por si misma.<\/p>\n<p>Lo primero que vi al salir por la puerta de mi edificio fue a &eacute;l, estaba recargado sobre su motocicleta. As&iacute; no se notaba su uno ochenta de estatura, pero en cambio pude ver su pelo entre cano bien peinado, sus lentes negros cubr&iacute;an el oscuro de sus ojos, unos ojos negros como el &oacute;nix. Aun as&iacute; pude sentir su penetrante mirada sobre m&iacute;, siempre me pone nerviosa y al mismo tiempo me da una seguridad, con la forma en que me ve me siento la mujer m&aacute;s hermosa del mundo su ancha mand&iacute;bula se relaj&oacute; y hasta se dio el permiso de sonre&iacute;r cuando me vio salir.<\/p>\n<p>Pude notar sus botas cuando se acerc&oacute; a m&iacute;, un pantal&oacute;n de mezclilla y una playera negra era un atuendo sencillo pero lo hac&iacute;an ver sensual.<\/p>\n<p>Era raro verlo as&iacute;, por lo regular siempre va vestido de traje de dise&ntilde;ador.<\/p>\n<p>Camino hasta mi lado, sus manos se aferraron a mi cintura justo en la parte donde la blusa termina, sentir sus manos sobre mi piel tiene un efecto t&oacute;xico en m&iacute;.<\/p>\n<p>Pude percibir su aroma siempre huele delicioso, me acerco a &eacute;l hasta que nuestras caderas estuvieron juntas. Sent&iacute; su respiraci&oacute;n en mi rostro, sonri&oacute; de nuevo antes de acercar su boca a mi boca, me dio un beso que sac&oacute; el aire de mis pulmones rob&aacute;ndome el aliento.<\/p>\n<p>&mdash;Te ves hermosa, seductora y me dan ganas de entrar a tu departamento y desnudarte de inmediato.<\/p>\n<p>&mdash;Me encantar&iacute;a eso &mdash;dije p&iacute;caramente.<\/p>\n<p>&mdash;Creo que todo es a su tiempo &mdash;Luego, jalando mi mano caminamos hasta su moto.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; un poco decepcionada de que no haya querido entrar.<\/p>\n<p>Me avent&oacute; un casco que atrape no sin antes malabarear un poco. Enseguida me ayud&oacute; a ponerlo sobre mi cabeza, meti&oacute; mi pelo con mucha calma y lo abrocho con gran cuidado en mi barbilla.<\/p>\n<p>Al notar el nuevo color rojo que tra&iacute;a en las puntas acerc&oacute; su boca a mi o&iacute;do y susurro:<\/p>\n<p>&mdash;Me gusta tu pelo, parece que llevas el fuego dentro.<\/p>\n<p>Luego &eacute;l se ajust&oacute; su casco y partimos rumbo al muelle.<\/p>\n<p>Recorrimos las calles r&aacute;pidamente, pasamos por el Oakland Bay Bridge dejando a los autos atrapados en el tr&aacute;fico luego tom&oacute; la Av. The Embarcadero hasta llegar al muelle 39 estacion&oacute; la moto y bajamos dejando en ella los cascos.<\/p>\n<p>Caminamos un poco hasta llegar al &aacute;rea de las focas estuvimos entretenidos un tiempo viendo c&oacute;mo sub&iacute;an y bajaban de los muelles, vimos un show de magia en uno de los distintos escenarios dispuestos a lo largo del muelle &eacute;l fue voluntario en un truco de magia donde el mago le cambi&oacute; uno de cien por uno de cinco, entramos al barco museo y al submarino de la segunda Guerra mundial, caminamos entre antiguas armas de guerra y donde cientos de hombres murieron.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n vimos por los binoculares la famosa isla de Alcatraz donde los turistas caminaban sin saber que desde el otro lado del muelle alguien los estaba observando, nos topamos con un puesto de frutas, ten&iacute;an las fresas m&aacute;s grandes y rojas que yo hab&iacute;a visto. Se miraban apetitosas, m&aacute;s tarde en su departamento pude probar su acidez.<\/p>\n<p>Comimos una deliciosa sopa de almeja servida sobre un pan de ajo.<\/p>\n<p>Llegamos a su departamento cerca de las dos y treinta. Su departamento estaba impecable todo en orden, en nada se parec&iacute;a a mi hogar, aqu&iacute; todo ten&iacute;a un lugar para cada cosa.<\/p>\n<p>No parec&iacute;a el departamento de un hombre soltero, el lugar era sencillo como &eacute;l.<\/p>\n<p>Junto a la puerta estaba un taburete, unas hojas membretadas con sus datos de contacto para sus clientes.<\/p>\n<p>1580 Cerezos st.<\/p>\n<p>San Francisco. 34657<\/p>\n<p>Tel. 572904218<\/p>\n<p>agragr695@gmail.com<\/p>\n<p>Enfrente, al fondo del lugar estaba la cocina un lugar dise&ntilde;ado para un chef, una sala con un par de muebles y un sill&oacute;n, encima de la chimenea una repisa con algunas fotos y un televisor, luego una pared con estantes llenos de libros desde el suelo hasta el cielo raso. A la izquierda de la puerta un peque&ntilde;o pasillo con dos puertas de un lado y otra enfrente luego un peque&ntilde;o balc&oacute;n con vista a la ciudad &mdash;debe ser un lugar ideal para una velada rom&aacute;ntica.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a algunas pinturas propias colgadas de la pared, enseguida reconoc&iacute; su estilo, me sorprendi&oacute; una en especial era una adolescente flacucha de pecas sobre sus mejillas, sus ojos verdes como las esmeraldas eran como un par de joyas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Esa soy yo! -Dije poniendo una mano en mi boca.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;. Ya desde la secundaria eras hermosa, hoy ya convertida en mujer, eres mucho m&aacute;s.<\/p>\n<p>Nunca me espere eso, s&iacute; ya antes de saber eso deseaba entregarme a &eacute;l, con esa nueva informaci&oacute;n era suya para siempre.<\/p>\n<p>&mdash;Bueno Leonora si est&aacute;s aqu&iacute; es por algo, ya sabes c&oacute;mo me gustan las relaciones. Ya lo hemos platicado. Vamos a empezar de a poco. Pero la exigencia ser&aacute; dura.<\/p>\n<p>&iquest;Est&aacute;s dispuesta?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;<\/p>\n<p>&mdash;SI QUE!?<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, mi se&ntilde;or &mdash;la primera vez que le dije: mi se&ntilde;or. Fue en un caf&eacute;, luego de algunas citas. Vi como sus ojos brillaban cuando lo dije. Supe que &eacute;l lo anhelaba tanto como yo.<\/p>\n<p>Se acerc&oacute; a m&iacute; poni&eacute;ndose a mi espalda, sent&iacute; como deslizaba la chamarra por mis brazos hasta sacarla por completo de mi cuerpo. Bes&oacute; mis hombros causando una sensaci&oacute;n de calor por todo mi ser. No se detuvo ah&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Sus dedos comenzaron a desatar el cord&oacute;n de mi corset, uno a uno fue abriendo los ojales de mi blusa, sent&iacute;a arder mi piel ah&iacute; donde sus dedos rozaban mi piel desnuda. Al llegar a mi cintura y liberar el &uacute;ltimo ojal, deposito un suave beso en lo c&oacute;ncavo de mi espalda baja. La sensaci&oacute;n que caus&oacute; eso fue m&aacute;gica, me robo un suspiro, sent&iacute; su sonrisa sobre mi piel.<\/p>\n<p>&mdash;Me mor&iacute;a por hacer eso.<\/p>\n<p>El escuchar su voz en ese tono tan seductor fue maravilloso. Luego rode&oacute; mi cuerpo hasta quedar frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Lo que falta de tu ropa lo quitar&aacute;s t&uacute;.<\/p>\n<p>Fue a sentarse en el &uacute;nico sill&oacute;n y se qued&oacute; en silencio mir&aacute;ndome, esperando que yo cumpliera su orden.<\/p>\n<p>Mis manos temblaban cuando desabroche el bot&oacute;n de mi pantal&oacute;n, di la vuelta para mostrar mi trasero baje un poco el pantal&oacute;n solo para darle a conocer mi ropa interior.<\/p>\n<p>Luego como hab&iacute;a visto en infinidad de pel&iacute;culas me agach&eacute; con las piernas estiradas de la manera m&aacute;s sutil que pude hasta sacar las botas de mis pies, las avent&eacute; por el piso una por aqu&iacute; y la otra por all&aacute;. Qued&eacute; descalza bajando algunos cent&iacute;metros de mi estatura.<\/p>\n<p>Luego mis pantalones, solo faltaba el sujetador y mis bragas.<\/p>\n<p>Mis manos fueron a mi espalda, f&aacute;cilmente lo desabroche y tapando mis senos con una mano le avent&eacute; el sujetador a mi profesor, que me miraba con la pupila dilatada.<\/p>\n<p>&mdash;Deja las bragas, y quita tus manos de tus senos.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice, deje a la vista mis grandes pechos su mirada era de aprobaci&oacute;n y deseo, le gustaba lo que yo ten&iacute;a para ofrecerle &mdash;de nuevo me hizo sentir hermosa con tan solo una mirada.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y tom&oacute; un par de copas sirvi&oacute; un poco de vino tinto &mdash;no es mi favorito pero no lo negu&eacute;.<\/p>\n<p>Dio un trago y se acerc&oacute; para ofrecerme la otra copa.<\/p>\n<p>Tom&oacute; mi cabello, acarici&oacute; por la nuca hundiendo sus dedos entre el, lo enred&oacute; en su mano y tir&oacute; fuerte, provocando que mi cabeza mirara sus ojos, casi tir&eacute; el contenido de mi copa.<\/p>\n<p>&mdash;Me gusta el orden mi ni&ntilde;a -su tono era severo y firme-. Vas a juntar tu tiradero. Luego vas a doblar muy bien tu ropa y la pondr&aacute;s detr&aacute;s de la primera puerta a tu mano izquierda por el pasillo.<\/p>\n<p>Di un trago al contenido de mi copa y la vac&iacute;e de golpe, solo para inmediatamente ponerme a recoger mi tiradero.<\/p>\n<p>Mi profesor me miraba mientras buscaba en la cocina un taz&oacute;n para las fresas.<\/p>\n<p>El cuarto no era distinto al resto del lugar, tambi&eacute;n era simple y ordenado a mano derecha una enorme ventana con una vista majestuosa a la bah&iacute;a, al fondo una gran cama de s&aacute;banas de seda en color gris, con un buro negro a cada lado. Al pie de la cama un banco otomano forrado de un terciopelo color rojo sangre, era del mismo ancho de la cama, unas peque&ntilde;as repisas sobre la pared con m&aacute;s libros -tal vez los que estaba leyendo o los que m&aacute;s le han gustado.<\/p>\n<p>Un espejo gigante enfrente a la cama, del lado derecho solo un guardarropa.<\/p>\n<p>Tal como &eacute;l me orden&oacute;, deje mi ropa a un lado de la puerta. Puse con cuidado los botines, encima deje mi sujetador el cual tape con mi pantal&oacute;n, por &uacute;ltimo acomode mi cors&eacute; y mi chamarra.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; de pie sin saber bien qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>En el cuarto hab&iacute;a velas repartidas por todos lados, en el piso lo bastante retiradas de cualquier cosa que se pudiera encender, sobre el par de buros y en la repisa de la ventana.<\/p>\n<p>Mi profesor entr&oacute;, me dio un cerillo y me orden&oacute; prender todas las velas.<\/p>\n<p>Abr&iacute; los ojos, ser&iacute;a imposible prender cada una de esas velas solo con un cerillo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Hazlo!<\/p>\n<p>Empuje con rabia el cerillo sobre la lija para encenderlo me di prisa cuidando que no se apagar&aacute;, tomaba una vela y la prend&iacute; luego otra y otra m&aacute;s. Cuando iba por la cuarta el fuego ya estaba sobre mis dedos intente en vano conseguirlo pero tuve que aventar lo cuando el calor de la flama fue insoportable.<\/p>\n<p>Esperaba un reproche en lugar de eso &eacute;l se acerc&oacute; tom&oacute; mi mano y deposit&oacute; un tierno bes&oacute;, chup&oacute; mis dedos heridos, sac&oacute; una crema de uno de los cajones y la unto por la zona.<\/p>\n<p>&mdash;Era una misi&oacute;n imposible, s&oacute;lo quer&iacute;a probar tu obediencia. En un futuro no debes obedecer las &oacute;rdenes que te pongan en peligro. Aunque un poco de fuego no hace tanto da&ntilde;o, ya ver&aacute;s cuando use la cera de esas velas sobre tu cuerpo.<\/p>\n<p>Enseguida &eacute;l tom&oacute; la caja de cerillos, encendi&oacute; uno y termin&oacute; e hizo lo mismo que yo intente hacer, necesito de otros dos para poder encender todas las velas.<\/p>\n<p>Dej&oacute; los cerillos dentro de uno de los cajones, sac&oacute; una delgada y fina cuerda.<\/p>\n<p>&mdash;Tus manos detr&aacute;s de tu espalda mi cachorrita.<\/p>\n<p>Mis manos lo obedecieron al instante que la orden sali&oacute; de su boca. Se acerc&oacute; a m&iacute;, hizo un c&iacute;rculo peque&ntilde;o con la cuerda frente a mis ojos. Lo ajusto un poco haci&eacute;ndolo cada vez m&aacute;s peque&ntilde;o, por &uacute;ltimo lo puso sobre mi pez&oacute;n derecho y estir&oacute; los extremos de la fina cuerda.<\/p>\n<p>Sent&iacute; dolor cuando apret&oacute; el nudo, un suave beso lo calm&oacute;, hizo el mismo proceso del otro lado.<\/p>\n<p>Cuando estuvieron tal como &eacute;l quer&iacute;a jalo la cuerda arrancando peque&ntilde;as punzadas en mis pezones. Un calor se extend&iacute;a desde ellos y viajaba por todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>Fue y se sent&oacute; en la banca junto a la cama. Yo permanec&iacute;a de pie tal como &eacute;l me hab&iacute;a dejado. Trataba de no moverme. &Eacute;l me miraba y con esa sola mirada me hac&iacute;a desearlo.<\/p>\n<p>No me importaba el dolor punzante en los pezones. En ese momento yo era su lienzo y estaba dispuesta a dejar que hiciera una obra de arte en m&iacute;.<\/p>\n<p>No s&eacute; de donde saco la pluma, solo sent&iacute; lo suave que estaba cuando empez&oacute; a acariciar mi cuerpo con ella, mis cosillas, mi abdomen, mis piernas, la espalda, mi culo&hellip;<\/p>\n<p>Luego el contraste de sus manos, esos dedos expertos que hac&iacute;an arder mi piel a su paso. Deposito varios besos sobre mi cuerpo pero el que m&aacute;s recuerdo fue el del ombligo.<\/p>\n<p>Tom&oacute; el taz&oacute;n con las fresas, escogi&oacute; la m&aacute;s roja, la m&aacute;s madura, la m&aacute;s grande de todas, se ve&iacute;a exquisita y se antojaba morderla.<\/p>\n<p>Cuando se acerc&oacute; a m&iacute; boca, lo hice instintivamente, estaba dulce y jugosa, un poco de su jugo resbal&oacute; por mi ment&oacute;n.<\/p>\n<p>&Eacute;l se dio cuenta y lo limpio con su lengua.<\/p>\n<p>Solo me dejo darle una mordida, el resto se lo comi&oacute; &eacute;l mirando mis ojos.<\/p>\n<p>Sent&iacute; envidia de esa fresa, yo deseaba en ese momento ser una fresa para disfrutar de sus labios.<\/p>\n<p>Pareciera que me ley&oacute; el pensamiento.<\/p>\n<p>Me ense&ntilde;&oacute; que los besos tienen un lenguaje propio y que las caricias siguen sus propias veredas.<\/p>\n<p>Su lengua reconoci&oacute; casi por completo cada cent&iacute;metro de mi piel, por m&aacute;s que yo deseaba su boca entre mis piernas no toc&oacute; para nada esa zona dejando mis bragas en su lugar, dejando mis ansias crecer, jalaba la cuerda de vez en vez provocando un instante de dolor que se fund&iacute;a con la suavidad de sus labios sobre ellos.<\/p>\n<p>Estaban tan sensibles cuando termin&oacute; que cualquier roce de su lengua o dedos me hac&iacute;an reaccionar.<\/p>\n<p>&mdash;Quiero que me desnudes.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; por sus botas me hinque a sus pies y comenc&eacute; a desatar las cuerdas, jale con fuerza para poder sacarlas, cuando sus pies quedaron libres saque sus calcetines, mi boca beso por instinto sus pies, lam&iacute; cada uno de sus dedos.<\/p>\n<p>Cuando levant&eacute; la vista vi su satisfacci&oacute;n en sus ojos, luego su playera, la saqu&eacute; de su cuerpo llenando de caricias su torso, poniendo mi lengua sobre sus tetillas, ahora era mi turno de viajar por su cuerpo.<\/p>\n<p>Desabroche con ansias su pantal&oacute;n pod&iacute;a notar su miembro a trav&eacute;s de la mezclilla.<\/p>\n<p>No llevaba ropa interior, su erecci&oacute;n qued&oacute; brincando frente a mis ojos cuando baje un poco su pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>Lo tom&eacute; entre mis manos y jugu&eacute; con &eacute;l sin notarlo ya estaba de rodillas nuevamente ante &eacute;l pero ahora mi boca estaba hambrienta, me mor&iacute;a por hacer eso, solt&oacute; un leve suspiro cuando por fin la tuve en mis labios.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como sus manos me jalaban hasta ponerme de pie. Tom&oacute; mis bragas entre sus dedos y jalo de ellas hasta romperlas en ese momento no me importo el elevado precio que pague por ellas. Me sent&iacute; como una pluma cuando me levanto en peso, mi boca se abri&oacute; de golpe, cuando me dej&oacute; caer sobre su gruesa daga.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a su rostro pegado al m&iacute;o.<\/p>\n<p>&mdash;Quer&iacute;a ver tus ojos cuando finalmente te hiciera m&iacute;a.<\/p>\n<p>Fue un momento sublime, sutil, et&eacute;reo. Sus palabras provocaron mi humedad, me dej&oacute; ah&iacute;, con sus manos sosteniendo mis caderas y mis piernas abrazadas a su cintura, nos comimos la boca. Fue un momento &uacute;nico, sentirlo dentro, sentirme plena, llena de &eacute;l.<\/p>\n<p>Luego comenz&oacute; sus movimientos, &eacute;l me sub&iacute;a y bajaba a su antojo sobre su polla.<\/p>\n<p>Arriba y abajo una vez tras otra, su boca no dejaba de estar quieta, atrapaba mi boca acompasado en sus movimientos.<\/p>\n<p>Cuando me aferre a su cuello sintiendo lo que ven&iacute;a, sigui&oacute; bombeando mientras se expand&iacute;a por mi cuerpo una ola de sensaciones cada vez m&aacute;s intensas que brotaban de lo m&aacute;s profundo de mi ser, me aferre a &eacute;l en el momento de la explosi&oacute;n, ese momento tan ef&iacute;mero que te hace perder el control, ese peque&ntilde;o instante donde el cerebro se desconecta causando la m&aacute;s sublime de las sensaciones.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s sent&iacute; que volaba, no, no era por el gran orgasmo que me hab&iacute;a provocado. Me avent&oacute; de espaldas sobre la cama, tom&oacute; otra gran fresa.<\/p>\n<p>&mdash;Abre tus piernas.<\/p>\n<p>Su orden fue seca pero a mi me moj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>Abr&iacute; mis piernas dejando que me observar&aacute;, me sent&iacute;a como una diosa.<\/p>\n<p>Con sus manos la exprimi&oacute; sobre mi monte de venus y mis labios, dejando que los jugos de la fresa se mezclaran con los m&iacute;os y al final dejo caer unas gotas por la parte interna de mis muslos, despu&eacute;s con sus firmes manos abri&oacute; a&uacute;n m&aacute;s mis piernas dejando libre mi sexo para &eacute;l. Por fin lo que tanto deseaba, puso su boca entre mis piernas justo en el lugar donde mi deseo palpitaba por su atenci&oacute;n, su lengua era experta sub&iacute;a y bajaba por mis h&uacute;medos labios, abri&oacute; con ella mi capullo intentando follarme con ella, sub&iacute;a hasta mi rugoso bot&oacute;n y lo aprisionaba entre sus dientes mordiendo y succionando, mis manos de nuevo se aferraron a &eacute;l, esta vez a su cabeza, esta vez jalando de su pelo.<\/p>\n<p>Se incorpor&oacute; con una sonrisa en su rostro, sus oscuros ojos brillaban.<\/p>\n<p>Sent&iacute; como su peso me atrap&oacute; entre las suaves s&aacute;banas y &eacute;l.<\/p>\n<p>El beso que me dio mientras volv&iacute;a a entrar en m&iacute; era una mezcla de mi sabor dulz&oacute;n, con la acidez de la fresa y lo salado de su esencia. Sab&iacute;a a nosotros.<\/p>\n<p>Que f&aacute;cil iba a ser para m&iacute; acostumbrarme a recibirlo de esa manera, a mirar sus oscuros ojos mientras la sensaci&oacute;n de sentirme llena me hac&iacute;a abrir la boca y dejarme llevar.<\/p>\n<p>Luego su boca fue a mi cuello lamia al tiempo que comenzaba a moverse encima de m&iacute;.<\/p>\n<p>No dej&oacute; de besarme, la boca, el cuello, mis senos tiraba fuerte de la cuerda haciendo que mi boca protestar&aacute;, pero sus arremetidas calmaban cualquier intento de queja.<\/p>\n<p>Cuando subi&oacute; mis piernas a sus hombros toco ese lugar m&aacute;gico, solo hicieron falta dos embestidas as&iacute; para sentir c&oacute;mo las piernas me temblaban, para saborear de nuevo las mieles de la muerte chiquita.<\/p>\n<p>Sent&iacute; cuando sali&oacute; de mi dejando mi cuerpo.<\/p>\n<p>&mdash;Volt&eacute;ate.<\/p>\n<p>Qued&eacute; acostada ofreciendo mi espalda. Su mano cay&oacute; con furia sobre m&iacute;, un ardor se apoder&oacute; de m&iacute; nalga luego una caricia, despu&eacute;s la nalgadas cay&oacute; sobre la otra nalga, hubo varias antes de sentir como su daga me invad&iacute;a de nuevo.<\/p>\n<p>Esta vez fuerte, de un solo empuj&oacute;n lleg&oacute; hasta lo m&aacute;s profundo de m&iacute;.<\/p>\n<p>Pronto la sensaci&oacute;n de escozor de las nalgadas fue reemplazada por su miembro entrando y saliendo, no s&oacute;lo entraba y sal&iacute;a de m&iacute;. No, &eacute;l sab&iacute;a el &aacute;ngulo correcto, ese donde al entrar me hac&iacute;a vibrar, ese donde antes entrar rozaba toda la exenci&oacute;n de mis labios causando mis gemidos.<\/p>\n<p>Cuando terminamos est&aacute;bamos sudando y agotados.<\/p>\n<p>Me acurruque en su pecho mientras los desacompasados latidos de nuestros corazones se normalizaron, mientras nuestras aceleradas respiraciones volv&iacute;an a la normalidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Desde la ventana pod&iacute;a observar como del otro lado de la bah&iacute;a las luces de la ciudad comenzaban a cobrar vida. 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