{"id":25359,"date":"2020-08-23T22:00:00","date_gmt":"2020-08-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-23T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-23T22:00:00","slug":"antes-del-cafe-capitulo-15-demasiado-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/antes-del-cafe-capitulo-15-demasiado-sexo\/","title":{"rendered":"Antes del caf\u00e9 (Cap\u00edtulo 15): Demasiado sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25359\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Versi&oacute;n de Azucena:<\/p>\n<p>Mi padre, hablando alteradamente por el tel&eacute;fono, me exigi&oacute; darle mi ubicaci&oacute;n para que contactara a la embajada del lugar y me repatriara junto con Ingrid. Parec&iacute; una insolente al decirle que segu&iacute;a de vacaciones, como si no me importara el trabajo que hab&iacute;a perdido y, en efecto, as&iacute; era. El rega&ntilde;o era de esperarse, pero llam&oacute; mi atenci&oacute;n que entre sus reprimendas mencionara que mi hermano tambi&eacute;n fue despedido por motivos denigrantes. Sin duda, no era el d&iacute;a correcto para ser reprendida de esa forma, por lo que, al desquiciarme, lo escup&iacute; todo y le confes&eacute; que estaba trabajando como prostituta en Ibiza. De pronto, la llamada finaliz&oacute;, mi padre no contest&oacute; nada al respecto.<\/p>\n<p>A los pocos minutos, Braulio me llam&oacute; y me coment&oacute; que nuestro padre estaba con &eacute;l minutos antes y decidi&oacute; que no contactar&iacute;a a la embajada, pero se sinti&oacute; muy avergonzado de los dos y dijo saber demasiado. Adem&aacute;s, me explic&oacute; porqu&eacute; fue despedido y le ped&iacute; cada detalle, as&iacute; como yo le cont&eacute; mis aventuras con Ingrid como escorts, pidi&eacute;ndole que guardara el secreto de Erick. Somos unos c&iacute;nicos hermanos.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as que nos baj&oacute; la regla a Ingrid y a m&iacute; fueron pesados, sobre todo por el declive de nuestro capital. Fue severa la situaci&oacute;n, tanto que pens&aacute;bamos en resignarnos y pedirle el favor a Braulio o a Erick de pagarnos un viaje de vuelta a Puerto Vallarta. Sin embargo, decidimos hacer el &uacute;ltimo intento, una vez que terminaran los d&iacute;as de sangrado.<\/p>\n<p>Durante el periodo, mi amiga invirti&oacute; lo poco que nos restaba para abrir una nueva cuenta bancaria y comprar un nuevo celular y as&iacute; aceptar pagos con tarjeta al ofrecer por separado o juntas los servicios de paquetes de fotos y videos, chat, llamadas y videollamadas er&oacute;ticas. Result&oacute; ser una buena fuente econ&oacute;mica, ya que no enfocamos el anuncio solamente en Ibiza o Espa&ntilde;a, sino tambi&eacute;n en todo el continente americano y otros pa&iacute;ses europeos como Portugal, Francia e Italia.<\/p>\n<p>No obstante, los que resid&iacute;an o visitaban la isla Balear solicitaban encuentros sexuales y tuvimos que decirles amablemente que no est&aacute;bamos disponibles. Algunos hombres eran tercos e insistentes. No falt&oacute; el tipo que ofendi&oacute; verbalmente a Ingrid, quien devolvi&oacute; el insulto categ&oacute;ricamente. Pero &iexcl;qu&eacute; lindo es cuando un var&oacute;n se da cuenta de tus situaciones! &iexcl;Esos que nos tienen muy bien estudiadas y se fijan con atenci&oacute;n en nosotras merecen la insignia de caballeros! Tambi&eacute;n le sucedi&oacute; a mi amiga: Un se&ntilde;or soltero le hizo la pl&aacute;tica y dedujo que Ingrid estaba menstruando, por lo que le pidi&oacute; un servicio con oral &uacute;nicamente y le inspir&oacute; a tener confianza en &eacute;l. Ella acudi&oacute; a su domicilio y volvi&oacute; con el dinero de un servicio normal de una hora m&aacute;s propina, ya que se anim&oacute; a que el cliente tambi&eacute;n le practicara un anal. Mi amiga no dejaba de elogiarlo y decir que era todo un macho de falo enorme.<\/p>\n<p>Sonar&iacute;a repetitivo narrar cada encuentro sexual que sostuvimos desde el t&eacute;rmino de nuestra regla en adelante. En resumen, hubo de todo: Nacionales, extranjeros, interraciales, j&oacute;venes, adultos, ancianos, tr&iacute;os HMH y MHM con Ingrid y yo o con otra mujer, m&aacute;s penes chicos y delgados que vergas largas y gruesas, una org&iacute;a que no dur&oacute; ni una hora y muchas fantas&iacute;as masculinas cumplidas.<\/p>\n<p>Hubo servicios que requirieron nuestro desplazamiento a otras regiones de Espa&ntilde;a, como Mallorca, Gand&iacute;a, Valencia, Barcelona, Sevilla e inclusive, Madrid. Al estar de visita, publicamos anuncios en cada sitio para no desperdiciar el viaje y conseguir clientes en el lugar.<\/p>\n<p>A manera de par&eacute;ntesis, Ingrid ten&iacute;a el gran sue&ntilde;o de follar con el famoso actor porno espa&ntilde;ol Nacho Vidal, pero no se le hizo realidad, pues &eacute;l nunca vio sus mensajes que seg&uacute;n ella le envi&oacute;.<\/p>\n<p>Vivimos momentos graciosos y especiales, por ejemplo, un hombre nos solicit&oacute; para exhibirle un show l&eacute;sbico. Aceptamos el servicio y acudimos a su hotel, el cual era muy lujoso. Entramos a su habitaci&oacute;n tomadas de la cintura una de la otra, el amable cliente nos recibi&oacute; con cervezas para entrar en calor y procedimos al acto. Sinceramente, Ingrid y yo no sab&iacute;amos exactamente qu&eacute; hacer y no pod&iacute;amos evitar re&iacute;rnos durante el previo, pero una vez desnudas y excitadas nos mamamos las conchas y las tetas la una a la otra, simulamos los tijerazos y nos corrimos a chorros, de forma que hicimos que el var&oacute;n, quien estaba como espectador masturb&aacute;ndose, se viniera en nuestras caras y nos tragamos su leche. No gust&oacute; penetrarnos, pero cada qui&eacute;n sus gustos.<\/p>\n<p>Otra experiencia curiosa fue cuando nos tom&oacute; por sorpresa la llamada de una mujer costarricense que se encontraba de vacaciones e igual que nosotras se promocion&oacute; como escort, pero su deseo era que le concedi&eacute;ramos un tr&iacute;o l&eacute;sbico. Fue incre&iacute;ble armonizar con su sensualidad. Incluso, yo ya estaba dudando de mi heterosexualidad ante ese monumento de curvas en piel bronceada, senos y gl&uacute;teos grandes y redondos y un bell&iacute;simo rostro adornado por su cabello pelirrojo. Ella solo estaba de paso y se fue pocos d&iacute;as despu&eacute;s de nuestro libidinoso encuentro.<\/p>\n<p>En promedio, yo brind&eacute; alrededor de cinco servicios al d&iacute;a e Ingrid poco m&aacute;s de siete, incluyendo en los que particip&aacute;bamos ambas. Esto sumado a nuestro negocio de packs, chat, llamadas y videollamadas er&oacute;ticas, nos llev&oacute; a que el 24 de febrero lleg&aacute;ramos a la meta establecida de 60,000 euros, equivalente a m&aacute;s de mill&oacute;n y medio de pesos mexicanos. Ese d&iacute;a, Ingrid y yo nos despedimos de Ibiza y tomamos un vuelo a Londres, con el fin de pasar unas verdaderas vacaciones.<\/p>\n<p>Siendo las 2 de la tarde arribamos a la capital brit&aacute;nica, conseguimos una fascinante habitaci&oacute;n de hotel, nos duchamos en el jacuzzi y alrededor de las 5 de la tarde nos quedamos dormidas hasta las 9 de la ma&ntilde;ana del d&iacute;a siguiente. Sin duda, fue exhaustivo el trabajo de sexosevidora, debido a que no dorm&iacute;amos m&aacute;s de cuatro horas al d&iacute;a durante ese lapso, pero vali&oacute; totalmente la pena.<\/p>\n<p>Mi amiga y yo salimos a dar el rol, nos tomamos fotos con el Big Ben y The Tower Bridge de fondo, nos subimos al London Eye y como siempre, visitamos los bares nocturnos.<\/p>\n<p>En particular, disfrut&eacute; demasiado el polvo que me ech&eacute; con un hombre que ligu&eacute;, pues luego de mucho sexo con sujetos donde me esforc&eacute; por complacerlos al prostituirme y no a la inversa, aquel ingl&eacute;s busc&oacute; mi placer sobre el suyo, explorando cada rinc&oacute;n de mi piel con sus labios, erizando mis bellos, degustando mis n&eacute;ctares vaginales y haci&eacute;ndome suya con movimientos impresionantes, de ese modo, experiment&eacute; de los mejores orgasmos de mi vida. En agradecimiento, despu&eacute;s de que se vino delicioso en mi concha, lo acost&eacute; y le regal&eacute; un exquisito y minucioso franc&eacute;s, en el que me met&iacute; a la boca sus test&iacute;culos, los chup&eacute; cada uno y mam&eacute; su vergota por un largo rato hasta que lo orde&ntilde;&eacute; completo. Nunca hab&iacute;a provocado que un hombre eyaculara tres veces seguidas. Toda su lechita calientita fue a parar a mi boca.<\/p>\n<p>El 1 de marzo, Ingrid y yo abandonamos Londres y volvimos a Puerto Vallarta. Fuimos recibidas calurosamente por Braulio, Erick, Lizbeth, Leilany, Iv&aacute;n y H&eacute;ctor, quienes prepararon una fiesta en el departamento de mi hermano.<\/p>\n<p>Versi&oacute;n de Braulio:<\/p>\n<p>Mi padre colg&oacute; el tel&eacute;fono y luego de mostrar una vez m&aacute;s su decepci&oacute;n de m&iacute; y de mi hermana, se fue callado, evidentemente frustrado. Enseguida llam&eacute; a Azucena, le cont&eacute; lo sucedido y tambi&eacute;n le expliqu&eacute; porqu&eacute; me despidieron. Por su parte, me confes&oacute; que el motivo por el que ella e Ingrid continuaban en Europa era por cuestiones de trabajo como escorts en Ibiza. La noticia me sorprendi&oacute;, pero lo vi como una salida a sus problemas y le promet&iacute; no contarle el secreto a su marido.<\/p>\n<p>La siguiente semana consegu&iacute; un nuevo empleo matutino. De este modo, tendr&iacute;a las tardes libres y estar&iacute;a con Lizbeth solo en las noches. Eso me daba la oportunidad de tener tiempo para estar con Leilany.<\/p>\n<p>Inici&oacute; el mes de febrero. Parec&iacute;a un adolescente embobado, cursi, atento y meloso con Leilany. Inevitablemente me estaba gustando demasiado y ella ya se hab&iacute;a dado cuenta.<\/p>\n<p>La ocasi&oacute;n perfecta para tener una cita rom&aacute;ntica fue el 14 de febrero. Era viernes por la tarde. Llegu&eacute; al cine donde quedamos de vernos y la vi sentada en una silla con su codo recargado en la mesa, tan inocentemente fogosa con su sombrero beret color morado, sus t&iacute;picos lentes de armaz&oacute;n redondo, sombra, labial y u&ntilde;as en p&uacute;rpura met&aacute;lico discreto, un top corto de un solo hombro color blanco, su minifalda tipo burbuja color morado, sus medias largas blancas con franjas horizontales moradas y sus botas afelpadas tambi&eacute;n moradas. Enamorado estaba yo de su sexy look, notando que era el centro de atenci&oacute;n de varios chicos que iban con sus novias.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a ella, nervioso por mirar semejante obra de arte ante m&iacute;. Ella me sonri&oacute;, sabiendo que con el simple gesto de mi profundo suspiro le extern&eacute; lo preciosa que me parec&iacute;a. La funci&oacute;n que reservamos estaba a una hora de comenzar, por lo que decidimos comprar palomitas, bebidas y sentarnos a platicar.<\/p>\n<p>-No dejo de pensar que tu imagen de hoy se me quedar&aacute; grabada por demasiado tiempo -expres&eacute;-. Te ves muy bella, Leilany.<\/p>\n<p>-T&uacute; siempre tan encantador, Braulio -respondi&oacute; con emoci&oacute;n, recargando su cabeza en mi hombro y entrelazando su brazo con el m&iacute;o.<\/p>\n<p>-Yo opino que deber&iacute;amos ser novios -solt&eacute; valientemente la propuesta.<\/p>\n<p>-Yo secundo esa moci&oacute;n -contest&oacute;, rob&aacute;ndome un beso en la mejilla y acariciando mi mano.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; ser novios? Era una pregunta que me plante&eacute; desde la primera vez que pens&eacute; en declar&aacute;rmele. Sin ser novios pod&iacute;a probar sus labios cuando quisiera, follarla sin pedirle permiso y sobre todo, no sentirme afectado por la toxicidad que las mujeres desprenden en una relaci&oacute;n de noviazgo. Esto me llev&oacute; a recordar cuando Lizbeth me propuso juntarme o casarme con ella en un futuro, pero siendo una pareja liberal. Ahora pensaba que Lizbeth y yo actuamos por instinto aquella vez y deb&iacute;a aclararle mi cambio de opini&oacute;n. cuanto antes. Entretanto, el momento al lado de Leilany era tan lindo y conmovedor como un cielo nocturno alumbrado por el estallido de pirotecnia multicolor.<\/p>\n<p>Lo empalagosos que est&aacute;bamos dur&oacute; hasta el momento en que comenz&oacute; la pel&iacute;cula. Al apagarse las luces en la sala de cine, Leilany y yo empezamos a hacer a lo que realmente fuimos. Los tiernos besos que nos d&aacute;bamos sub&iacute;an poco a poco de matiz. Una mano m&iacute;a en su rodilla y una suya en mi t&oacute;rax abrieron el tel&oacute;n. Ella meti&oacute; su mano a trav&eacute;s de mi camisa y yo escal&eacute; la piel de sus muslos debajo de su falda. Parec&iacute;an ser solo suaves caricias, pero sus efectos pod&iacute;an ser devastadores.<\/p>\n<p>Ella fue recost&aacute;ndose a lo largo de los asientos mientras que nuestros besos pasaban al siguiente nivel, nuestras lenguas se peleaban y nuestros dientes atrincheraban los labios contrarios. Mis manos se deslizaron dentro de su blusa, cruzando su abdomen y ascendiendo hacia sus prominentes pechos, mientras que sus manos desabrochaban desesperadamente mi cintur&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella logr&oacute; bajar mi pantal&oacute;n con todo y b&oacute;xer para acariciar mi pene, pero imped&iacute; que continuara al descender besando su cuerpo hasta llegar a su concha. Luego de bajar su pantaleta a mordidas, le di unos leng&uuml;etazos a su h&uacute;meda vagina al mismo tiempo que mis manos jugaban con sus pezones y apretaban sus tetas. Me esforc&eacute; por hacer que se corriera y lo consegu&iacute;, aunque eso me tom&oacute; algo de tiempo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s, nuestros simularon respiraci&oacute;n de boca a boca. En medio de esa intensidad, ella sujet&oacute; mi verga y frot&oacute; su cl&iacute;toris con mi glande. Enseguida, la coloc&oacute; en posici&oacute;n y yo simplemente la dej&eacute; ir toda en su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sus agudos gemidos provocaban que yo acelerara y ella levant&oacute; mi camisa por detr&aacute;s para rasgu&ntilde;ar mi espalda. Sus ojos casi siempre estaban cerrados, pero algo estaba pasando porque, de repente, se le estaban yendo hacia atr&aacute;s. Fue entonces cuando alz&oacute; sus piernas, sujet&oacute; mis nalgas hacia ella de modo que mi pija quedara completamente enterrada y de pronto, un chapuz&oacute;n empap&oacute; nuestros genitales. Leilany se vino por segunda vez y no dud&oacute; en incitar que yo fuera el siguiente. As&iacute; que, rode&aacute;ndome con sus piernas y empujando con sus manos mis gl&uacute;teos para meter y sacar r&aacute;pidamente mi pija de su chocha, pronunci&oacute; gemidos sexys en mis o&iacute;dos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ah, qu&eacute; sabroso me coges, amor! &iexcl;Tu verga bien gruesa me rompe el co&ntilde;o! &iexcl;Mmm, s&iacute;! &iexcl;Ouch, qu&eacute; larga la tienes! &iexcl;Emb&iacute;steme m&aacute;s duro, papi! &iquest;Te quieres correr en m&iacute; concha? &iexcl;Tss! &iexcl;Ay, no pares! &iexcl;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;! &iexcl;Dame toda tu lechita! &iexcl;La quiero toda calientita dentro de m&iacute;! &iexcl;Uf, no puede ser! &iexcl;Voy a venirme otra vez!<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente baj&eacute; una de mis manos hacia su cl&iacute;toris y lo estimul&eacute; para que se corriera de nuevo y eso sucedi&oacute; simult&aacute;neamente a mi eyaculaci&oacute;n. Qu&eacute; suerte que la pel&iacute;cula tuviera alto volumen. Indiscutiblemente, la pel&iacute;cula en vivo que Leilany y yo protagonizamos en la &uacute;ltima fila era digna de un Oscar. El orgasmo mutuo nos dej&oacute; escurriendo, gimiendo y jadeando inconteniblemente. Nuestra primera vez como novios fue un deleite que continu&oacute; en mi departamento y ten&iacute;a el enorme deseo de que ella fuera quien durmiera conmigo.<\/p>\n<p>Transcurrieron unos d&iacute;as. Tuve una demora en mi nuevo trabajo y el jefe no me permiti&oacute; la entrada. Regres&eacute; a mi apartamento y para sorpresa m&iacute;a, Lizbeth estaba follando en la habitaci&oacute;n. Rato despu&eacute;s, al escuchar que ella sal&iacute;a de la rec&aacute;mara con su invitado, me escond&iacute; detr&aacute;s de la barra y una vez que el sujeto se fue, interrogu&eacute; a la muchacha. Lizbeth fue franca conmigo y admiti&oacute; que se vio tentada por trabajar como sexoservidora, era su tercer d&iacute;a y su objetivo a corto plazo era rentar un departamento, por lo que fui comprensible y le permit&iacute; el uso del m&iacute;o por mientras. A su vez, le cont&eacute; la nueva de que Leilany era mi novia y ella no lo tom&oacute; a mal, sino que me felicit&oacute; y me dese&oacute; lo mejor.<\/p>\n<p>El 29 de febrero fue un d&iacute;a bipolar. Azucena e Ingrid nos alegraban al informar que volv&iacute;an a Puerto Vallarta al siguiente d&iacute;a. Pero, muy angustioso fue saber que Leilany ten&iacute;a problemas familiares que atender con urgencia en su natal Tequisquiapan, Quer&eacute;taro.<\/p>\n<p>Al siguiente d&iacute;a, Erick, Lizbeth, Leilany, Iv&aacute;n, H&eacute;ctor y yo recibimos en mi departamento a Azucena e Ingrid con una fiesta sorpresa.<\/p>\n<p>Intervenci&oacute;n de la narradora:<\/p>\n<p>La fiesta quedar&iacute;a para el recuerdo. Los brindis fueron en honor al regreso de Azucena e Ingrid, al noviazgo reci&eacute;n iniciado entre Braulio y Leilany y al viaje que emprender&iacute;a Leilany, dese&aacute;ndole la mejor de las suertes y un pronto retorno.<\/p>\n<p>Los tragos fueron en aumento, al mismo tiempo que la calentura de todos. Ingrid comenz&oacute; a quitarse la ropa y las dem&aacute;s le segu&iacute;an. La alfombra se convirti&oacute; en pista de baile nudista por parte de las chicas y posteriormente se arm&oacute; una competencia de seducciones. Al poco rato se dio un intercambio de tremendas mamadas, mientras que ciertas parejas ya comenzaban a follar. El esc&aacute;ndalo de gemidos y gritos era eclipsado por la m&uacute;sica a alto volumen.<\/p>\n<p>A las 3 de la madrugada ya se hab&iacute;an dado casi todos los d&uacute;os posibles, solo faltaba que entre Azucena y Braulio se diera el polvo. Los hermanos sorprendieron a todos los presentes y les brindaron el delicioso espect&aacute;culo, cambiando de posici&oacute;n seg&uacute;n las sugerencias de los dem&aacute;s. La noche termin&oacute; con las cuatro mujeres de rodillas y los cuatro hombres de pie masturb&aacute;ndose o recibiendo un oral por parte de las chicas. El ba&ntilde;o de semen para culminar la org&iacute;a fue fenomenal.<\/p>\n<p>Al amanecer, Braulio y Leilany tomaron una ducha juntos, se vistieron y fueron a la terminal de autobuses, donde ha sido la &uacute;ltima vez que se vieron en persona.<\/p>\n<p>Tiempo despu&eacute;s, los novios se manten&iacute;an en contacto y probaban lo que se conoce como sexo telef&oacute;nico o por videollamada. Adem&aacute;s, Leilany, por su poca capacidad de abstinencia, frecuentaba con un viejo amigo de su pueblo para follar y le transmit&iacute;a en vivo a su novio, quien disfrutaba las escenas pornogr&aacute;ficas.<\/p>\n<p>A los hermanos les qued&oacute; la espina de mantener relaciones sexuales, por lo que, siempre que Erick se retiraba a trabajar desde muy temprano, ellos pasaban ratos excitantes y luego disfrutaban su acostumbrado caf&eacute; matutino.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, Lizbeth junt&oacute; bastante dinero en poco tiempo trabajando como escort (motivada por su ninfoman&iacute;a al igual que Azucena, Ingrid y Leilany en su momento). Ella consigui&oacute; vivir aparte y decidi&oacute; unir sus fondos a los de Azucena e Ingrid para poseer en conjunto una fortuna que les vendr&iacute;a muy bien ante la inminente crisis, efecto de la pandemia.<\/p>\n<p>FIN (No por mucho).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Versi&oacute;n de Azucena: Mi padre, hablando alteradamente por el tel&eacute;fono, me exigi&oacute; darle mi ubicaci&oacute;n para que contactara a la embajada del lugar y me repatriara junto con Ingrid. Parec&iacute; una insolente al decirle que segu&iacute;a de vacaciones, como si no me importara el trabajo que hab&iacute;a perdido y, en efecto, as&iacute; era. 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