{"id":25371,"date":"2020-08-24T22:43:43","date_gmt":"2020-08-24T22:43:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-24T22:43:43","modified_gmt":"2020-08-24T22:43:43","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-13\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 13)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25371\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta vez dorm&iacute; hasta las cuatro de la tarde.&nbsp; El cansancio acumulado se hab&iacute;a hecho sentir con creces. Pero la importancia, era un cero absoluto.<\/p>\n<p>Como ya estaba comenzando a acostumbrarme, supe que estaba despierto cuando sent&iacute; el &ldquo;Gaag. Agg. Agg. Gaag.&rdquo;, que produc&iacute;a mi pija ya parada sobre la garganta de mi prima al intentar met&eacute;rsela m&aacute;s y m&aacute;s profundo. Se la quer&iacute;a comer toda, literalmente.<\/p>\n<p>Los chorros de saliva y el sonido gutural sonaban a campanadas recibi&eacute;ndome en el para&iacute;so. Era una sensaci&oacute;n perfecta. Julia era perfecta. Todo era perfecto. Sent&iacute;a que hasta yo mismo era perfecto. Y si eso no era la sensaci&oacute;n plena de paz que describen los genios cuando hablan del cielo, no entend&iacute; nada.<\/p>\n<p>Al instante me distraje del pete que me hac&iacute;a mi prima y record&eacute; que hab&iacute;a aceptado hacer la fiesta del culo.<\/p>\n<p>Entre sus labios, sus besos, su baba y su garganta, la verga volvi&oacute; a latirme sin piedad. El orgasmo hab&iacute;a comenzado en mi mente al saber que finalmente le har&iacute;a la cola a mi prima. No solamente le har&iacute;a la colita: se la iba a desvirgar. El ano de Julia llevar&iacute;a mi marca por siempre. Aquellas punteadas que le hab&iacute;a dado mientras dorm&iacute;a borracha, finalmente completar&iacute;an la misi&oacute;n. El solo hecho de imaginar su culito estrecho cedi&eacute;ndole lugar a mi verga, poco a poco, despacio para no generarle un dolor extra, me estaba haciendo estallar el esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>La tom&eacute; de las mejillas y le marqu&eacute; el ritmo. Uno podr&iacute;a pensar que era el momento perfecto para hacer que su cabeza suba y baje con toda la fuerza, pero no parec&iacute;a ser necesario.<\/p>\n<p>-Hoy desayunas guasca &ndash; le dije entre gemidos. Ignorando que el horario para desayunar ya hab&iacute;a finalizado.<\/p>\n<p>Julia emiti&oacute; dos sonidos parecidos a un &ldquo;no&rdquo;, todav&iacute;a con la pija en la boca, pero fue en vano. Con una de mis manos sobre su ment&oacute;n y otra sobre su nuca, le fue imposible salirse all&iacute;. Dos, tres y cuatro lechazos le llenaron nuevamente el paladar de semen. Cinco y seis lechazos m&aacute;s le hicieron tener que inflar los cachetes, para poder contenerla toda.<\/p>\n<p>Mi prima me mir&oacute; con cara de odio cuando la solt&eacute;. Se puso de pie y con las tetas al aire y la bombacha de su amiga puesta, agitaba las manos como si se estar&iacute;a quemando, o como si le dar&iacute;a asco tener tanto esperma de su primo en la boquita. Parec&iacute;a que estaba por vomitar en cualquier momento.<\/p>\n<p>Yo en cambio la mir&eacute; sorprendido y le pregunt&eacute; qu&eacute; le pasaba. No me hab&iacute;a dado hasta ese entonces la idea de que era una de esas pibitas que necesiten que les avisen cuando uno iba a acabar. Mientras ella buscaba algo en donde escupir la leche, mi curiosidad no hac&iacute;a otra cosa que aumentar.<\/p>\n<p>Encontr&oacute; un vaso de vidrio, como los que se usan para tomar whisky y escupi&oacute; todo el semen que ten&iacute;a en la boca, en un segundo.<\/p>\n<p>-&iquest;Sos pelotudo, Rodrigo? &ndash; me pregunt&oacute; cuando pudo usar la lengua para hablar, en vez de petear. &ndash; &iquest;Sos pelotudo o te haces?<\/p>\n<p>Abr&iacute; mis brazos como respuesta, para que sepa que no entend&iacute;a nada. Ella volvi&oacute; a escupir sobre el vaso los restos de semen que quedaban en su boca y todav&iacute;a con gesto de enojada me dijo que me vaya a la mierda. Que no pod&iacute;a ser tan pelotudo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Pero qu&eacute; te pasa! &ndash; le dije &ndash; &iquest;Te despertaste al&eacute;rgica al semen? &ndash; el no entender que ocurr&iacute;a ya me estaba molestando.<\/p>\n<p>Tras dos segundos de silencio, que parecieron muchos m&aacute;s, Julia se tir&oacute; en la cama, a mi lado y me bes&oacute;.<\/p>\n<p>-Te dije anoche que hoy era la fiesta de la leche. No podes acabarme as&iacute;. Arruinaste todo.<\/p>\n<p>Era cierto. Lo hab&iacute;a olvidado. Me hab&iacute;a quedado pensando en la otra fiesta. La que vendr&iacute;a. Pero no pude ni disculparme. No habr&iacute;a sido sincero.<\/p>\n<p>-Explicame, genia de la vida, &iacute;dola de los deslechados &ndash; le dije ir&oacute;nicamente -&iquest;Qu&eacute; mierda es la fiesta de la leche? &ndash; pregunt&eacute; despu&eacute;s, resignado a no poder sincronizar mi imaginaci&oacute;n con la de ella.<\/p>\n<p>Julia sonri&oacute;. A penas. Entendi&oacute; ah&iacute; que no hab&iacute;a sido del todo mi culpa llenarle la boca de semen sin previo aviso.<\/p>\n<p>-La fiesta de la leche es que yo te chupo la pija todo el d&iacute;a y vos aguantas. No acabas hasta la noche. &ndash; me dijo, ya con menos enojo en su rostro. &ndash; Entonces antes de dormir me tomo toda la lechita acumulada.<\/p>\n<p>&ldquo;Lleg&oacute; el momento m&aacute;s esperado de la noche&rdquo;, sent&iacute; escuchar cuando cerr&eacute; los ojos por un momento. &ldquo;El premio para el hombre m&aacute;s est&uacute;pido del planeta Tierra es para&hellip; taran, taran&hellip; &ldquo;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a arruinado alta fiesta. El sue&ntilde;o del pibe. Que te chupen la pija todo el d&iacute;a, relajado en un barco de lujo, tomando toda la birra que quieras y encima la due&ntilde;a de la garganta iba a ser mi prima.<\/p>\n<p>Ni tuve que imaginar mi nombre. El premio era para m&iacute;.<\/p>\n<p>Pero no suelo dejarme llevar por la desilusi&oacute;n por mucho tiempo. Ya lo sabr&aacute;n. La comodidad que te ofrece la tristeza, es adictiva. Cu&aacute;nto m&aacute;s r&aacute;pido salga uno de ella, m&aacute;s oportunidades tendr&aacute; en la vida.<\/p>\n<p>-Esa no es la fiesta de la leche, boba. &ndash; dije sin saber que m&aacute;s ir&iacute;a a decir. -Esa es la fiesta de la chupapija. &ndash; Aclar&eacute; luego, todav&iacute;a sin idea de lo que quer&iacute;a explicar.-La hacemos otro d&iacute;a esa fiesta.<\/p>\n<p>Julia sonri&oacute;. Esta vez me convenci&oacute; un poco m&aacute;s de que ya no estaba enojada. Cuando me dijo que le explique, entonces, cu&aacute;l era la fiesta de la leche, saqu&eacute; la guitarra. Todo lo que hab&iacute;a aprendido sobre el chamullo a las minitas exig&iacute;a inmediatamente aplicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella lo sab&iacute;a. Y le gustaba. La volv&iacute;a loca saber que me la iba a chamullar como a una putita que reci&eacute;n conoc&iacute;a en un bar.<\/p>\n<p>La tom&eacute; del rostro y le bes&eacute; la frente. Luego el hombro e inmediatamente me puse a chuparle una teta. Como para darle tiempo a mi cabeza a que consiga, al menos, algo parecido a una idea.<\/p>\n<p>-La fiesta de la leche es que acabe siempre en un vaso. Y al final te la tomas &ndash; improvis&eacute; &ndash; Te la tragas fresquita, bien concentrada. Con mucho gusto a semen.<\/p>\n<p>Julia hizo un gesto de asco. Mitad de asco para ser preciso. La otra mitad demostraba duda.<\/p>\n<p>-No s&eacute; si me va a gustar, Rodri. &ndash; me dijo t&iacute;midamente &ndash; Nunca tome la leche fr&iacute;a. Siempre me gust&oacute; calentita. Y tanta cantidad junta&hellip; no s&eacute;.<\/p>\n<p>Mi cabeza se dirigi&oacute; al cielo nuevamente. Ya me estaba excitando otra vez. Esa carita de desagrado que pon&iacute;a cuando parec&iacute;a ven&iacute;rsele encima algo de lo que no estaba segura, me hac&iacute;a hervir la sangre. Y toda esa sangre hirviendo iba a parar al pene, para no dejarlo dormir ni un minuto tranquilo. Otra vez al palo. Otra vez dur&iacute;sima, con los test&iacute;culos reci&eacute;n vaciados.<\/p>\n<p>-Te va a gustar, porque sos toda una lecherita. Vas a ver.<\/p>\n<p>Mi prima dudo pero acept&oacute;. Al verme la pija otra vez parada se acomod&oacute; para volver a chup&aacute;rmela.<\/p>\n<p>-Si segu&iacute;s as&iacute; me parece que me vas a tener todo el d&iacute;a mam&aacute;ndotela igual.<\/p>\n<p>Le asent&iacute; con la cabeza. Esta vez mis manos fueron a mi nuca y cerr&eacute; los ojos para que mi prima me peteara como ella quisiese.<\/p>\n<p>La humedad de su boca, el cari&ntilde;o de los leng&uuml;etazos que le daba a mis pelotas, incluso el reflejo que me produc&iacute;an sus dientes cuando a veces simulaba morderme el glande, ya estaban por hacerme eyacular de nuevo. Pero esta vez prest&eacute; m&aacute;s atenci&oacute;n: se la quit&eacute; de la boca y me puse de pie. Tom&eacute; el vaso de whisky y le sum&eacute; dos lechazos pastosos al contenido que ya hab&iacute;a escupido Julia.<\/p>\n<p>-A penas arranca la fiesta y ya est&aacute; lleno casi por la mitad. &ndash; le dije, poni&eacute;ndolo a la altura de la vista y marc&aacute;ndole con un dedo hasta d&oacute;nde llegaba el contenido de semen de su interior. &ndash; Por las dudas busquemos otro vaso.<\/p>\n<p>No era verdad. Estar&iacute;a casi un cuarto lleno. Pero me gustaba exagerarle, para tratarla como a una putita tragaleche. A ella tambi&eacute;n. Tal cual lo hab&iacute;a sospechado, su gesto de asco del comienzo era ahora de excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me miraba con una cara de trolita abstinente de pija que pens&eacute; en volver a la cama y comerle la conchita un rato. O incluso cogerla con la verga un poco muerta. Pero no me iba a arriesgar a estropear, otra vez, la fiesta que ella hab&iacute;a propuesto.<\/p>\n<p>Le dije entonces que aprovechemos a ir a buscar algo para comer y a recorrer los bares para conseguir latitas. Que le demos tiempo a que se me vuelvan a llenar las bolas de esperma, para seguir llenando el vaso que se tomar&iacute;a al final.<\/p>\n<p>En el crucero no s&oacute;lo ten&iacute;an una inmensa variedad de comida, sino que, adem&aacute;s, el comedor funcionaba las 24 horas del d&iacute;a. Sin dudas era el lugar ideal para hacer fiestitas con mi prima.<\/p>\n<p>Mientras prob&aacute;bamos el pescado (que, tal como dijo Julia, era bien fresco) sent&iacute; el peso de la resaca. Tanta cerveza de la noche anterior y dormirme sin cenar, le pasaban factura a mi cuerpo. Sobre todo a mi cabeza. Pero por suerte ten&iacute;a el ant&iacute;doto a mano: agua. Me habr&eacute; bajado cinco o seis botellitas de medio litro en menos de una hora, pero ya me sent&iacute;a mejor.<\/p>\n<p>Esta vez no cometer&iacute;a el mismo error. Aunque la recorrida por los bares nos demor&oacute; m&aacute;s tiempo que la del d&iacute;a anterior, adem&aacute;s de las latitas de cerveza, pedimos varias botellas de agua.<\/p>\n<p>Otra vez y en el mismo lugar, con la misma ropa y en la misma silla lo volv&iacute; a cruzar a Fabi&aacute;n. Ya hablaba con el barman como si fuesen amigos de toda la vida. Y aunque no ten&iacute;a bebidas libres, le regalaban de l&aacute;stima alg&uacute;n que otro trago de vez en cuando. Lo s&eacute; porque me qued&eacute; un rato observ&aacute;ndolo, desde lejos. Hasta a m&iacute; me estaba empezando a dar pena. A Julia no.<\/p>\n<p>Como si lo habr&iacute;amos ensayado todo, nos encontramos justo en la entrada de nuestro camarote. Mi prima abri&oacute; la puerta y peg&oacute; un grito: hab&iacute;an ordenado y limpiado el cuarto a la perfecci&oacute;n. En el suelo s&oacute;lo quedaron las bombachas de la fiesta. Las latas vac&iacute;as, los papeles y todo lo que estaba a su alrededor, parec&iacute;a haber desaparecido por arte de magia. La cama reci&eacute;n hecha, un bell&iacute;simo aroma a lavanda en el aire y hasta el ba&ntilde;o parec&iacute;a como nuevo. Pero a Julia nada de eso pareci&oacute; satisfacerla.<\/p>\n<p>Tal vez por los restos de resaca, pero ella fue m&aacute;s viva. Corri&oacute; hasta la mesita de luz y suspir&oacute; relajada cuando encontr&oacute; el vaso con leche.<\/p>\n<p>-&iexcl;Uff! &ndash; dijo d&aacute;ndole un beso &ndash; Pens&eacute; que lo hab&iacute;an tirado.<\/p>\n<p>Al ver la situaci&oacute;n me di cuenta que mi prima realmente estaba loca. Loca por la guasca. Y me encantaba. Me encendi&oacute; la mente, un poco m&aacute;s, imaginarme la cara que habr&aacute; puesto el o la que encontr&oacute; el vaso. Semejante olor a semen viejo, reposando en un recipiente que ni se atrevieron a tocar. Tal vez por asco, o tal vez porque no quer&iacute;an meterse con la puta que planeaba com&eacute;rselos.<\/p>\n<p>Como si quisiese terminar la tarea, mi prima junt&oacute; todas sus bombachas del suelo y las acomod&oacute; sobre la cama.<\/p>\n<p>-Vos y tu fiestita &ndash; dijo ret&aacute;ndome -Tengo todas las bombachas sucias ahora. Todas manchadas con pija.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; y la bes&eacute;, con cara de pibe arrepentido de una travesura realizada. De su cintura mi mano viaj&oacute; hasta su cola, para apret&aacute;rsela primero y manosearla despacio despu&eacute;s.<\/p>\n<p>-Relajate un poco, gila &ndash; contest&eacute;, intentando quitar una sonrisa m&aacute;s de su rostro &ndash; Que te voy a chupar la conchita igual. Te cojo y te peteo la concha con la bombacha sucia. Te va a gustar m&aacute;s.<\/p>\n<p>Puso una mano sobre mi nuca e intercal&aacute;ndolos con su exhalaci&oacute;n, me ofreci&oacute; una buena cantidad de besos en el cuello. Al palparme la pija sobre el pantal&oacute;n, volvi&oacute; a sentirla dura.<\/p>\n<p>Me miro con cara de: &ldquo;&iquest;otra vez?&rdquo; y solamente con mi mirada entendi&oacute; que hab&iacute;a llegado el momento de chup&aacute;rmela de nuevo.<\/p>\n<p>Se puso de rodillas y me baj&oacute; la ropa de un tir&oacute;n, se la puso en la boca y otra vez pude disfrutar del &ldquo;Gaag. Aagg&rdquo; que sal&iacute;a de su garganta. Las caricias con su lengua, los apretones con sus labios. El aire caliente al respirar, chocando con mi poronga mojada por la saliva de mi prima. Era estar volando de placer.<\/p>\n<p>Ahora le avise que ir&iacute;a a acabar y cual putita sumisa, agradeci&oacute; con una sonrisa mi gesto de piedad.<\/p>\n<p>Al detectar que ya no sal&iacute;a m&aacute;s leche de mi pija, vaci&oacute; su boca en el vaso.<\/p>\n<p>Esta vez ella misma midi&oacute; el contenido, marc&aacute;ndolo con el dedo sobre el vidrio.<\/p>\n<p>-S&iacute;, creo que vamos a necesitar otro vaso, Ro.<\/p>\n<p>Como esta fiesta nos daba tiempo libre, Julia propuso aprovechar que el d&iacute;a estaba lindo e ir a la pileta que el crucero ten&iacute;a en el fondo. No me negu&eacute;, pero le dije que apenas tuviese ganas de que me haga otro pete volver&iacute;amos a la habitaci&oacute;n, de inmediato y sin excusas.<\/p>\n<p>Ella acept&oacute; y propuso que decidi&eacute;semos alg&uacute;n c&oacute;digo para que le pueda avisar.<\/p>\n<p>Era una buena idea. No pod&iacute;a decirle delante de toda gente que deb&iacute;amos irnos para llenar el vaso un poco m&aacute;s. Ni que ya sent&iacute;a las pelotas con leche suficiente como para una nueva mamada.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos a la pieza primita, que te quiero acabar en la boca&rdquo; No daba. &ldquo;La colecta de semen ya est&aacute; lista para una nueva entrega&rdquo;. Tampoco.<\/p>\n<p>Mientras se cambiaba, le escuch&eacute; decir que use la palabra &ldquo;rojo&rdquo; en una frase cualquiera y ella entender&iacute;a. A m&iacute; me dio gracia. Aguant&aacute;ndome un poco la risa, le expliqu&eacute; que esa palabra se usaba cuando uno de los participantes de una sesi&oacute;n de sadomasoquismo quer&iacute;a frenar. Que como las palabras ten&iacute;an v&iacute;a libre, los quejidos y pedidos eran ignorados. Salvo la palabra &ldquo;Rojo&rdquo;. O algo as&iacute;.<\/p>\n<p>-Bueno. &ldquo;Blanco&rdquo; entonces. &ndash; dijo desde el ba&ntilde;o &ndash; &ldquo;Rojo&rdquo; queda para cuando te zarpes de bruto cogi&eacute;ndome.-brome&oacute; al final, sacando la cabeza para espiar mi reacci&oacute;n. Quer&iacute;a saber si ahora ella me hab&iacute;a quitado una sonrisa a m&iacute; por su comentario.<\/p>\n<p>Pero cuando sali&oacute; del ba&ntilde;o, se encontr&oacute; s&oacute;lo con mi boca abierta. De sorpresa. El bikini que ten&iacute;a puesto estaba hecho a su medida. Le resaltaba las tetas de una forma tan sensual que me dej&oacute; at&oacute;nito. Y la cola&hellip; Que decirles&hellip; Ni tan tanga, ni tan conservadora. Del mismo color celeste, casi verde, que ten&iacute;an sus ojos cuando el sol le pegaba de lleno en la cara. Estaba hermosa.<\/p>\n<p>Una diosa de su altura, pase&aacute;ndose con esa bikini meti&eacute;ndosele en la colita y la almeja depilada perfectamente, marcada entre sus piernas, iba a ser un verdadero peligro para la salud de los viejos verdes que ya hab&iacute;amos visto que viajaban con nosotros.<\/p>\n<p>Cuando dio una vueltita para mostrarme como le quedaba de atr&aacute;s, recib&iacute; un flechazo en la mente. Otro m&aacute;s. Esta vez m&aacute;s fuerte: a esa colita le quedaban pocas horas de virginidad. Ese culo bell&iacute;simo que ten&iacute;a enfrente estaba cada vez m&aacute;s cerca de ser m&iacute;o. Por m&aacute;s lindo que sea, lo quer&iacute;a romper con todas las fuerzas posibles.<\/p>\n<p>-&iquest;Y? &iquest;Qu&eacute; tal me queda, Rodri? &ndash; me pregunt&oacute;, sabiendo la respuesta.<\/p>\n<p>-Blanco &ndash; dije sin dudar. Tambi&eacute;n casi sin pensar.<\/p>\n<p>La palabra sali&oacute; de mis cuerdas vocales con tanta desesperaci&oacute;n que Julia pens&oacute; que la estaba cargando.<\/p>\n<p>-Blanco. &ndash; le repet&iacute;.<\/p>\n<p>Julia sonri&oacute; con la boca chueca, signo que ya sab&iacute;a que expresaba cuando se estaba excitando.<\/p>\n<p>Se puso detr&aacute;s de m&iacute;, apoy&aacute;ndome las tetas en la espalda. Con una de sus manos me abraz&oacute; el abdomen y con la otra me sac&oacute; la verga del pantal&oacute;n, y la apret&oacute; con ternura.<\/p>\n<p>-Que pajerito result&oacute; ser mi primo. &ndash; dijo suavecito en mi o&iacute;do. &ndash; Le tengo que andar tocando el pito a cada rato.<\/p>\n<p>Y comenz&oacute; a bajar y a subir sus dedos con mi pija en el medio. Yo me estir&eacute; y le alcanc&eacute; el vaso. Lo tom&oacute; y volvi&oacute; a poner su mano sobre mi panza, esta vez apoy&aacute;ndome el cristal para tener m&aacute;s comodidad.<\/p>\n<p>-Esta vez te tengo que sacar la chele con la mano, porque me vas a dejar llagas en la boca sino. No le querr&aacute;s lastimar la boquita a la petera de tu prima &iquest;no?<\/p>\n<p>Me encantaba su tono de voz. Me calentaba tanto que ten&iacute;a siempre el trabajo mucho m&aacute;s facilitado cuando quer&iacute;a hacerme delirar. Y esas contradicciones que mostraba a veces su l&oacute;gica, no hac&iacute;an otra cosa m&aacute;s que enfermarme peor. Como si ella misma no podr&iacute;a tampoco pensar con claridad cuando ca&iacute;a presa por las ganas de coger con su primo.<\/p>\n<p>Hac&iacute;a un rato nom&aacute;s se hab&iacute;a enojado porque arruin&eacute; su plan de chuparme la pija absolutamente todo el d&iacute;a. Desde que nos despert&aacute;semos hasta que nos fu&eacute;semos a dormir. Y ahora simulaba un temor a no lastimarse la boca de tanto petear y petear.<\/p>\n<p>-Que pervertido result&oacute; ser mi primito. Pajerito y pervertido. &ndash; continu&oacute; &ndash; Le gusta que la prima le haga la paja. Y que se tome la leche.<\/p>\n<p>La pija entera me ard&iacute;a de una forma tan relajante, que me volv&iacute;a m&aacute;s y m&aacute;s loco. Mi prima era una experta chupando chota, hablando como una puta, gestualizando como una piba inocente; pero tambi&eacute;n era una experta paje&aacute;ndome.<\/p>\n<p>-Se la cogi&oacute; con todas las bombachitas que trajo y todav&iacute;a quiere que le siga tocando el pito, para acumular m&aacute;s guasca. &ndash; sigui&oacute; protestando.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a hablarle a alguien que no estaba. Como quej&aacute;ndose en serio de mis actitudes. De mis deseos. Jugaba con el morbo en primera divisi&oacute;n. Al nivel de las mejores ligas.<\/p>\n<p>-Tiene suerte que la prima es flor de puta. Alta tragaleche es la prima, que sino&hellip; sino lo saca corriendo.<\/p>\n<p>Y ya no hizo falta ning&uacute;n movimiento m&aacute;s de su mano. Atenta como siempre, acomod&oacute; el vaso sobre la punta del pene, para que no caiga ni una gota afuera.<\/p>\n<p>Al notar que ya estaba completamente deslechado, volvi&oacute; a actuar normalmente. Y como siempre, finaliz&oacute; nuestro momento sexual bes&aacute;ndome tiernamente.<\/p>\n<p>-Pens&eacute; que &ldquo;Blanco&rdquo; lo &iacute;bamos a usar para cuando yo te quer&iacute;a chupar la pija a vos. No cuando vos quer&iacute;as un pete. &ndash; me dijo confundida.<\/p>\n<p>Le contest&eacute; que daba igual. Pod&iacute;amos aplicarlo a las dos cosas. Y nos fuimos a la pileta.<\/p>\n<p>Nos cost&oacute; unos minutos meternos, porque el agua se sent&iacute;a fr&iacute;a. Contrastando con nuestra calentura era casi obvio que nos iba a parecer as&iacute;.<\/p>\n<p>Realmente pasamos un buen rato, jugando a salpicarnos y esas boludeces. Aprovechando que ten&iacute;amos la barra cerca, pudimos pedirnos unos tragos m&aacute;s ex&oacute;ticos, m&aacute;s elaborados. Y la verdad que el pibe que los preparaba le pon&iacute;a onda y los hac&iacute;a realmente bien sabrosos. Pero el sol comenzaba a irse.<\/p>\n<p>La pija se me empez&oacute; a parar de nuevo al ver que los tipos grandes, incluso ya sin sol, hac&iacute;an tiempo para no irse y poder continuar mir&aacute;ndole el culito a mi prima. Julia tambi&eacute;n lo hab&iacute;a notado. Lejos de sentirse avergonzada, les aumentaba el espect&aacute;culo. Desfilaba como una pendejita delante de ellos, cada vez que iba a buscar un trago. Les dejaba la cola parada casi en primer plano, cada vez que sal&iacute;a de la pileta. Sacud&iacute;a el pelo, les mov&iacute;a el orto y se quitaba a los manotazos las gotas de agua que quedaban en sus tetas. Aunque las esposas y los hijos les romp&iacute;an las pelotas para volver a sus habitaciones, los tipos segu&iacute;an firmes, neg&aacute;ndose a irse.<\/p>\n<p>Esa noche, estaba seguro, Julia estar&iacute;a en la mente de varios hombres paje&aacute;ndose pensando en ella. Imagin&aacute;ndola desnuda, bien trolita, bien pero bien peterita. Me encantaba saber que el &uacute;nico que la disfrutar&iacute;a en la realidad, ser&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Estaba por iniciar una campa&ntilde;a por la unidad de la familia, darles respiro a esos tipos y sobre todo a sus esposas, pero antes de poder pronunciar la palabra m&aacute;gica e irnos, mi prima habl&oacute; primero.<\/p>\n<p>-Blanco. &ndash; dijo<\/p>\n<p>Al ver que yo solamente la miraba sonriendo, sorprendido de la conexi&oacute;n que ten&iacute;amos, se acerc&oacute; nadando y continu&oacute;.<\/p>\n<p>-Blanco. Blanco. &ndash; repiti&oacute;, esta vez agitando sus manos frente a mis ojos y chasqueando de vez en cuando los dedos sobre el agua, para salpicarme un poco la cara &ndash; Blanco. &ndash; y me peg&oacute; una cachetadita en la mejilla, sonriendo ahora ella tambi&eacute;n. &ndash; Te quiero chupar la pija, Rodri. &ndash; me susurr&oacute; al final. Por las dudas de que no le haya entendido.<\/p>\n<p>A penas salimos de la pileta para ir a llenar un poco m&aacute;s el vaso, ambos sentimos el efecto del alcohol. Ni mareos, ni nauseas. Encontrarnos en ese estado, s&oacute;lo nos produjo una carcajada de felicidad. Tanta felicidad que casi le como la boca delante de todos, pero por suerte tuve fuerzas para contenerme.<\/p>\n<p>Al llegar al camarote: otra contradicci&oacute;n. Julia se arrodill&oacute; y me la empez&oacute; a chupar desesperada. Lejos de aquel temor a lastimarse la boca, ahora parec&iacute;a querer lastim&aacute;rsela aprop&oacute;sito.<\/p>\n<p>La entend&iacute;a. No recordaba ni siquiera haberle tocado la concha un poquito en todo el d&iacute;a. Sin dudas estaba caliente como nunca. Pero eso me serv&iacute;a. La quer&iacute;a con muchas ganas para romperle el culo. Y la obediencia de mi prima me ven&iacute;a al pelo: ella tampoco me lo pidi&oacute; siquiera. La fiesta de la leche, era la fiesta de la leche. Y nada m&aacute;s. As&iacute; las deseaba ella. Y, por supuesto, yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Nuevamente me corr&iacute; adentro de su boca, pensando en su culo, disfrutando su lengua. Escupi&oacute; la acabada toda adentro del vaso y se sent&oacute; en el suelo.<\/p>\n<p>-Se est&aacute; por llenar &ndash; dijo relajada, como si ella tambi&eacute;n habr&iacute;a tenido un orgasmo &ndash; Tiene la re pinta, me la quiero comer ya.<\/p>\n<p>Esta vez era cierto. Hay que reconocer que el contenido adem&aacute;s de mi semen ten&iacute;a bastante de su saliva. Pero a las ocho de la noche exactas, el vaso ten&iacute;a lugar solo para uno, o dos, lechazos m&aacute;s. Si mi prima quer&iacute;a petearme o pajearme m&aacute;s veces, necesitar&iacute;amos otro.<\/p>\n<p>Nos acostamos con nuestras espaldas en la pared de la cama y bromeamos un poco sobre las miradas de los tipos de la pileta, mientras beb&iacute;amos una lata de cerveza tras otra, sin importarnos en lo m&aacute;s m&iacute;nimo que estuviesen calientes. El coraje y la valent&iacute;a que me daba todo el entorno lo us&eacute; para tocar el tema que me hab&iacute;a comido el cerebro todo el d&iacute;a. Toda la vida, en realidad, aunque s&oacute;lo lo supe unos d&iacute;as atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Le quedan, a ver&hellip; -dije pensando con la mirada en el reloj &ndash; 3 horas y 21 minutos exactos de vida al vaso.<\/p>\n<p>Julia me mir&oacute; de reojo pero no dijo nada. La conexi&oacute;n que nuestras mentes ten&iacute;an me hac&iacute;an sospechar que ella tambi&eacute;n estaba pensando en lo mismo que yo. Interpret&eacute; su silencio como un permiso para seguir hablando.<\/p>\n<p>-A las 23:59 te lo tom&aacute;s de una. Toda la leche del d&iacute;a termina en tu pancita. &ndash; y me inclin&eacute; para besarle y lamerle, a penas, el vientre. &ndash; Porque a las 00:00 arranca la fiesta del culo. &ndash; sentenci&eacute; despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Esta vez sonri&oacute; nerviosa. Ambos supimos que &eacute;ste en verdad era un temor y no el de las llagas en su boca.<\/p>\n<p>-Negociemos como puedo zafar &ndash; me dijo con un poco de resignaci&oacute;n. Mi respuesta ya la sab&iacute;a, pero igual me mir&oacute; con los ojitos entrecerrados, para dar l&aacute;stima.<\/p>\n<p>-Negociemos que te rompo el culo. Y si te duele mucho, te doy un beso. &ndash; respond&iacute;, con una sonrisa de atorrante dibujada en los labios &ndash; Y te sigo rompiendo el culo.<\/p>\n<p>La cara de mi prima me confirm&oacute; que estaba bien. Que se retiraba de la negociaci&oacute;n y que me entregar&iacute;a el culito en unas horas. Me dijo sonriendo que al menos lo hab&iacute;a intentado y que no sea muy bestia. Cuando me toc&oacute; el pito y me acus&oacute; de pervertido, otra vez, por querer desvirgarle el ojete, ya estaba para otro petardo. Al dec&iacute;rselo, casi me manda al carajo por lo insensible que era; pero se arrodill&oacute; y me la chup&oacute;, sin protestar de m&aacute;s.<\/p>\n<p>Esta vez era seguro. El pech&oacute; se me infl&oacute; con esa percepci&oacute;n que marca la diferencia entre un antes y despu&eacute;s. La diferencia, para que me entiendan, entre ir a rendir un examen confiado, sabiendo que se hab&iacute;an esforzado hasta el cansancio para aprobarlo y salir efectivamente aprobado. Como haber conseguido el trabajo que quer&iacute;as. O haber pateado el penal que te dio la copa.<\/p>\n<p>Esta vez era seguro. Y aunque la calidad de petera que ten&iacute;a mi prima era sobresaliente, los chorros de semen que recibi&oacute; el vaso, esta vez fueron m&eacute;rito exclusivo de esa sensaci&oacute;n de logro. De esa sensaci&oacute;n de ganador que me produc&iacute;a saber que en tres horas, minutos m&aacute;s o minutos menos, el culo de mi prima ser&iacute;a para m&iacute;. Por primera vez. El primer pene en entrar en &eacute;l, ser&iacute;a m&iacute;o. Si al otro d&iacute;a mi prima no pod&iacute;a caminar bien, ser&iacute;a por mi culpa.<\/p>\n<p>Julia ten&iacute;a miedo, por ser una experiencia nueva. Dolorosa, seg&uacute;n alguna que otra amiga que le haya contado. Pero tambi&eacute;n la atemorizaba verme tan desesperado. Pero se lo banc&oacute; como una reina. En vez de seguir quej&aacute;ndose o intentar negociar, o convencerme de que no sea tan bruto, prioriz&oacute; al morbo. A ella tambi&eacute;n le gustaba la idea. A ella tambi&eacute;n la volv&iacute;a loca. Ella tambi&eacute;n quer&iacute;a entregarle la cola a su primo.<\/p>\n<p>Le daba miedo, pero tambi&eacute;n se desesperaba por probar. Pedir piedad era algo que no la convenc&iacute;a del todo, porque una parte suya no la quer&iacute;a. Ambos lo sab&iacute;amos.<\/p>\n<p>Me dijo que vayamos a cenar. Lo hicimos.<\/p>\n<p>Me dijo que quer&iacute;a tomar m&aacute;s cerveza para &ldquo;anestesiarse&rdquo; un poco. Lo hizo.<\/p>\n<p>Me dijo, al regresar, que quer&iacute;a otro lechazo para llenar el vaso hasta el tope. Se lo di.<\/p>\n<p>Recordamos juntos cuando en navidad o a&ntilde;o nuevo, nos pon&iacute;amos frente al televisor, casi siempre clavado en Cr&oacute;nica Tv, y esper&aacute;bamos de la mano que sean las doce justas para avisarle al resto de la familia que ya era la hora. Ya hab&iacute;a que brindar, celebrar, abrazarse y desearnos felicidad.<\/p>\n<p>Esta vez era un minuto de diferencia. Con la diferencia, tambi&eacute;n, de que esto no se lo &iacute;bamos a avisar nunca jam&aacute;s a la familia. Desearnos felicidad era en vano, porque ya lo &eacute;ramos. Y aunque el brindis ser&iacute;a con semen y s&oacute;lo para ella, era un brindis al fin.<\/p>\n<p>Incluso con evidentes diferencias, tal cual record&aacute;bamos de aquellas noches, dejamos nuestras miradas sobre el reloj del celular, tomados de la mano.<\/p>\n<p>Cuando cambi&oacute; el 8 por el 9, del 23:58 que marcaba, Julia volvi&oacute; a levantar el vaso, tal como hab&iacute;a hecho con el caf&eacute;, y mir&aacute;ndome a los ojos con la cara de putita que sol&iacute;a poner al hacer travesuras de este tipo, se lo tom&oacute; entero, haciendo fondo blanco.<\/p>\n<p>Luego tosi&oacute;, puso cara de asco y hasta sinti&oacute; arcadas. Pero se trag&oacute; toda la leche. Toda. Esta vez fr&iacute;a, acumulada, en cantidad comparable a la que habr&iacute;a en un verdadero gangbang.<\/p>\n<p>Verla as&iacute;, me volvi&oacute; loco. Literalmente, sent&iacute; locura. Ser consciente de lo que comenzar&iacute;a en un minuto, m&aacute;s su lengua recorriendo el interior del vaso, m&aacute;s su mirada de sumisa caliente, de ni&ntilde;a pecando por desear la verga de su primo, de putita abandonada que no recibi&oacute; ni una caricia en la concha por todo su trabajo. Todo eso permanece hasta el d&iacute;a de hoy como una de esas cosas que uno sabe que lo acompa&ntilde;ar&aacute;n toda su vida. O m&aacute;s all&aacute;. Esa locura exquisitamente prohibida que se despert&oacute; en ese instante, era amor. Esa clase de amor capaz de convertir al malo en bueno, al torpe en genio, al diablo en dios. Y ese amor me cambi&oacute; para siempre.<\/p>\n<p>Cuando llegaron las 00 exactas, Julia me bes&oacute;. Me di cuenta que estaba demasiado borracha, cuando tropez&oacute; camino a la cama. Llevaba en su rostro ese gesto que tanto me calentaba.<\/p>\n<p>Se sac&oacute; el pantal&oacute;n y la parte de abajo de la bikini que ten&iacute;a todav&iacute;a puesta. Luego la remera y la parte de arriba. Una vez desnuda se tir&oacute; en la cama de costado, poniendo el orto apuntando hacia mi lado. Y me llam&oacute;, presa del alcohol y el deseo.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ven&iacute; ac&aacute;, Ro!-dijo casi llorando &ndash; Ven&iacute; a dormir conmigo. &ndash; agreg&oacute; cuando apoy&oacute; su cabeza en la almohada.<\/p>\n<p>Me detuve un momento m&aacute;s para disfrutar del espect&aacute;culo. Con una mano se separ&oacute; una nalga, para mostrarme el agujero del culo, y al rato la solt&oacute;, para dejarla caer y taparlo. Realmente estaba muy borracha. M&aacute;s que anestesiada, parec&iacute;a que ir&iacute;a a quedar inconsciente de un momento a otro. Pero el morbo no quer&iacute;a soltarla. Ni ella que la suelte.<\/p>\n<p>-Veni a hacerle la cola a tu prima &ndash; susurr&oacute; al notar que ya estaba desnudo, acost&aacute;ndome a su lado. &ndash; No seas pelotudo y si me quedo dormida, aprovech&aacute;.<\/p>\n<p>Con la verga m&aacute;s dura que nunca, le hice caso. El glande de mi pija sinti&oacute; una vez m&aacute;s el calorcito tan sexy de su ano apretado y comenc&eacute; a empujar de a poco. Cuando la apoyada que le estaba pegando se hizo m&aacute;s intensa, un nuevo escalofr&iacute;o se apoder&oacute; de mi cuerpo entero.<\/p>\n<p>Segundos despu&eacute;s, el esf&iacute;nter externo ya abrazaba la punta de mi pija con total normalidad. Julia emiti&oacute; un gritito de dolor, que m&aacute;s loco me volvi&oacute;.<\/p>\n<p>-Despacio &ndash; dijo, justo cuando me dispon&iacute;a a pon&eacute;rsela entera. &ndash; Dejame la cabecita adentro nomas, que me duele.<\/p>\n<p>Peleando una feroz batalla entre el deseo de romperle el orto y la intenci&oacute;n de no lastimarla, le obedec&iacute;. La dej&eacute; quieta para que se adapte mejor a sus contornos y me entretuve disfrutando los espasmos que recib&iacute;a en la puntita del pene por las contracciones que daba el culito virgen de mi prima. Eran los &uacute;ltimos segundos de virginidad y lo sab&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyy! &ndash; grit&oacute; cuando quise penetr&aacute;rselo un poco m&aacute;s. &ndash; &iexcl;Ayyy! Despacio. &ndash; se volvi&oacute; a quejar.<\/p>\n<p>Pero ya no pod&iacute;a obedecerla m&aacute;s. Mi alma entera ahora le pertenec&iacute;a al demonio que hab&iacute;a pose&iacute;do mi cuerpo.<\/p>\n<p>&iquest;Conocen ustedes a alguien que se haya ganado ciento setenta mil millones de millones de millones de millones de d&oacute;lares a la loter&iacute;a?<\/p>\n<p>Tengan un poco m&aacute;s de paciencia.<\/p>\n<p>Lo van a conocer en el pr&oacute;ximo cap&iacute;tulo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 15<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Esta vez dorm&iacute; hasta las cuatro de la tarde.&nbsp; El cansancio acumulado se hab&iacute;a hecho sentir con creces. Pero la importancia, era un cero absoluto. Como ya estaba comenzando a acostumbrarme, supe que estaba despierto cuando sent&iacute; el &ldquo;Gaag. Agg. Agg. Gaag.&rdquo;, que produc&iacute;a mi pija ya parada sobre la garganta de mi prima [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25371","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25371"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25371\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}