{"id":25425,"date":"2020-08-26T23:03:20","date_gmt":"2020-08-26T23:03:20","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-26T23:03:20","modified_gmt":"2020-08-26T23:03:20","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-14\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 14)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25425\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi prima cerr&oacute; los ojos con fuerza y apret&oacute; los labios cuando la cabeza de mi pito entr&oacute; completamente en su ano, dilat&aacute;ndoselo de a poco, recibiendo a cambio el calor del musculo virgen que parec&iacute;a resignado a tener que abrirse cada vez m&aacute;s.&nbsp; Puede parecerles una pelotudez, pero hasta el rojo furioso que ten&iacute;an nuestras s&aacute;banas esa noche parec&iacute;a hacer juego con tanto pecado rondando en el ambiente. El infierno entero parec&iacute;a estar pendiente de nuestros actos, observ&aacute;ndonos at&oacute;nitos por lo que hac&iacute;amos en secreto.<\/p>\n<p>-Ay. Ayy. Ayyy. &ndash; grit&oacute; ante un nuevo empuj&oacute;n de mi parte. &ndash; Me duele. Me duele mucho, Ro.-dijo luego, al borde del llanto.<\/p>\n<p>Cuando la mitad de la pija le lleg&oacute; a entrar en el orto, Julia llev&oacute; una mano hacia su espalda y alcanz&oacute; a apoyarla en su cola. Un poco para ayudarme abri&eacute;ndose un cachete del culo y otro poco para sentir la seguridad de que podr&iacute;a empujarme y quitarse el pito de adentro, si le llegaba a doler demasiado.<\/p>\n<p>No crean que fue un descuido. O que de tanta desesperaci&oacute;n no lo tuve en cuenta. Los dos ten&iacute;amos el morbo, encima, de no utilizar ning&uacute;n tipo de lubricante completamente a prop&oacute;sito. Quer&iacute;amos que, aunque sea la primera vez, se sienta como naturalmente se deber&iacute;a sentir. Que haya dolor, de ser necesario. Que haya dificultad, si eso era lo natural.<\/p>\n<p>-Dejala as&iacute;, Rodri.-dijo al sentir otro empujoncito que le di, para intentar meterla toda -Dejame sentir de a poco como me rompes la cola.<\/p>\n<p>No pude ni quise negarme. La sensaci&oacute;n de su colita a medio desvirgar abraz&aacute;ndome la poronga, era espectacular. Aunque yo estaba desesperado por probarle el ojete m&aacute;s y m&aacute;s profundo, tambi&eacute;n quer&iacute;a sentir todo de a poco. Como si ese estado mental en el que me encontraba, no fuese a terminar nunca.<\/p>\n<p>&iexcl;Al fin me cog&iacute;a a mi prima por el ojete! No lo pod&iacute;a creer de todo.<\/p>\n<p>-Ya vas a entender la diferencia entre romperte la cola y hacerte el culito, como estoy haciendo ahora -la correg&iacute; y empuj&eacute; un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Mi prima respondi&oacute; con un grito. Seguido de un suspiro, que mezcl&oacute; en su risita de minita nerviosa, esa que tanto me gustaba.<\/p>\n<p>-No puedo creer que mi primo me desvirgue el culo.-dijo despu&eacute;s, como reflexionando un poco &ndash; Me siento tan puta&hellip; -y volvi&oacute; a gemir<\/p>\n<p>Con sus palabras no ayudaba en calmarme la ansiedad por enterrarle toda la verga de una. Eran un serio incentivo para ignorar mis ganas de dejar que se amolde bien a su esf&iacute;nter, de quedarme all&iacute; toda la noche de ser necesario. Con movimientos de entrada y salida tan lentos que parec&iacute;an una simple respiraci&oacute;n. Escuchando sus quejidos diluidos entre mis suspiros. Quietitos los dos, de costado, haciendo cucharita, con mi pene a medias metido en el ano, como si todo fuese un simple un juego, nos mantuvimos durante un ratito m&aacute;s, para seguir disfrutando. El roce del glande con el calor de su esf&iacute;nter y los bordes de la pija con las nalgas de mi prima, nos llevaba al l&iacute;mite de una perversi&oacute;n que conscientemente entend&iacute;amos como algo tan prohibido, tan sucio e inmoral, que nos quitaba el aire.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta, Ro? -pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Deb&iacute;a ser yo quien le pregunte a ella, pero estaba encaprichada en ser mi putita.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta la cola de tu primita? &iquest;Ya est&aacute; abierta? &iquest;O le falta pija?<\/p>\n<p>Entonces sent&iacute; que ya no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s. El momento era el indicado. La morbosidad de desvirg&aacute;rselo completamente, ignor&oacute; todo deseo aparte que se hallaba en mi mente. La tom&eacute; de la cintura y me propuse a dar el empuj&oacute;n final. A meterle la pija, finalmente, toda adentro de su estrecho ano. A bombe&aacute;rselo tantas veces como pudiese aguantar, hasta llen&aacute;rselo de leche.<\/p>\n<p>Pero cuando estaba a mil&eacute;simas de segundos de hacerlo, la conexi&oacute;n entre primos jug&oacute;, esta vez, en mi contra.<\/p>\n<p>-&iexcl;Par&aacute;! -grit&oacute; -&iexcl;Par&aacute;, desubicado, que no me podes desvirgar el orto as&iacute; nom&aacute;s!<\/p>\n<p>&quot;&iexcl;La puta madre!&quot;, pens&eacute;. Estaba tan cerca y por simple ambici&oacute;n de disfrutar m&aacute;s dejaba que una interrupci&oacute;n me haga correr el riesgo de perderlo todo. No pod&iacute;a permitirme fracasar as&iacute;.<\/p>\n<p>Pero mi temor duro solo un instante, lo que dura un gemido en una cama prohibida. O menos.<\/p>\n<p>-Esperame que tengo una sorpresa &ndash; dijo sonriendo, sabiendo que me hab&iacute;a hecho asustar -Casi me olvido.<\/p>\n<p>Julia busco algunas cosas que no llegue a ver que eran y fue al ba&ntilde;o. Dej&aacute;ndome en la cama solo, desnudo con la poronga al palo, sin importarle. No tardo mucho, pero me pareci&oacute; una eternidad. Cuando sali&oacute;, mis ojos encontraron a la octava maravilla del mundo. La primer y mejor maravilla del m&iacute;o.<\/p>\n<p>Siendo dif&iacute;cil poder encontrar las palabras para semejante imagen, les escribo esto: Mi prima vest&iacute;a una vez m&aacute;s como una novia, pero sin el vestido y sin el disfraz.<\/p>\n<p>Llevaba una bombachita blanca de encaje, muy profesional. Parec&iacute;a haber sido hecha a mano, por un verdadero artista. Por sobre sus piernas crec&iacute;an dos medias de red, hasta m&aacute;s o menos la mitad de sus muslos, tambi&eacute;n blancas y un porta ligas haciendo juego. Sus tetas al aire y una peque&ntilde;a florcita en su cabello, que hab&iacute;a peinado en segundos, pero le quedaba perfecto. Incluso una trencita le cruzaba la cabeza, desde adelante hacia atr&aacute;s, como si fuese una colita de un mech&oacute;n de pelo perdi&eacute;ndose en el resto de su cabellera. Los labios pintados a penas de rosa y un gesto de inocente que se acoplaba armoniosamente con su rostro tan angelical. Se hab&iacute;a delineado los ojos y el verde de sus retinas se resaltaban a&uacute;n m&aacute;s. Estaba hermosa. Siempre me hab&iacute;a parecido hermosa, pero esta vez merec&iacute;a una redundancia extra.<\/p>\n<p>-As&iacute; me iban a romper el culo por primera vez -me dijo con cierta timidez, mordi&eacute;ndose la u&ntilde;a de uno de sus dedos -&iquest;Te gusta la bombachita que iba a usar en mi noche de bodas?<\/p>\n<p>Sent&iacute; una calentura enorme. Y una emoci&oacute;n indescriptible. Mis veces hab&iacute;a o&iacute;do de este tipo de emociones. La de un padre al ver a su hija caminando hacia el altar de la iglesia. O la de un hermano. O la de un primo. Esa belleza que ronda en una novia, en un momento tan especial como ese. Esa energ&iacute;a tan f&aacute;cil de percibir por todos los presentes, a su alrededor, en cada paso que da sobre la alfombra roja, hacia una nueva vida.<\/p>\n<p>Esa emoci&oacute;n no era muy complicada para identificar. Era amor. Amaba a mi prima con toda mi alma. Pero que no se entienda mal. No la amaba de la forma en la que ama un novio enamorado. La amaba porque a su lado yo era much&iacute;simo mejor persona. Ella sacaba lo peor de m&iacute;, lo peor de lo peor, pero ten&iacute;a ese poder infinito de convertirlo en algo mejor. Y era tan claro que yo hac&iacute;a lo mismo con ella&#8230;<\/p>\n<p>Lo entend&iacute; todo cuando la vi vestida de novia. No disfrazada. No jugando. No para calentarme ni a m&iacute;, ni a su futuro marido, ni al chinito de las tarjetitas. No para impresionar a los cr&iacute;ticos que parecen salidos de una historieta, cuando hablan mal de la ropa que usa uno. Vestida de novia como si fuese un &aacute;ngel. El &aacute;ngel que ya sab&iacute;a que era. Que ya sab&iacute;a que ten&iacute;a a mi lado. Vestida de novia, ante mis ojos y sin vestido, mi prima me ense&ntilde;o que eso que se mov&iacute;a en el aire, entre nosotros dos y solo entre nosotros dos, era amor. Verdadero. Puro. Tomando la forma m&aacute;s humanamente posible entre dos personas que comparten esos sentimientos.<\/p>\n<p>Me puse de pie y le tir&eacute; una latita, que otra vez agarr&oacute; al boleo. Me acerqu&eacute; con los ojos un poco brillosos, la bes&eacute; y propuse un brindis.<\/p>\n<p>-Por mi prima, que se viste de novia -dije al aire, antes de dar un sorbo de cerveza.<\/p>\n<p>-Por tu prima, que se viste de novia para que le hagas la cola -respondi&oacute;. Y aunque Julia ya sent&iacute;a que iba a desmayarse de tanto alcohol, tambi&eacute;n bebi&oacute; un sorbo para dejarme conforme.<\/p>\n<p>Luego, el &aacute;ngel esquiv&oacute; mi cuerpo y camin&oacute; hasta el pie de la cama. All&iacute; puso sus manos sobre el colch&oacute;n y d&aacute;ndole un segundo extra al morbo, arque&oacute; la cintura y levant&oacute; la cola. La movi&oacute; de un lado hacia el otro, como para llamarme. Mi mirada estaba perdida entre la fina l&iacute;nea de tela blanca que quedaba entre los cachetes de la colita que me iba a coger y los movimientos tan sensuales de mi prima borracha. Esa era, sin duda alguna, otra de las postales que quedar&iacute;a en mi memoria por siempre. Para hacerle un cuadro y ni gastarse en ponerle un marco. Nada podr&iacute;a mejorarlo.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; inm&oacute;vil un momento m&aacute;s, para apreciarlo. Sent&iacute; que era la primera vez que realmente le ve&iacute;a el culo entangado a mi prima. O la primera vez que realmente me detuve para observarlo con atenci&oacute;n. Verlo tan entregado, redondito y duro, del tama&ntilde;o justo para mis manos, me hizo delirar la imaginaci&oacute;n todav&iacute;a un poco m&aacute;s. La forma y los el&aacute;sticos de la lencer&iacute;a ajust&aacute;ndose a las curvas de sus nalgas, con agujeros peque&ntilde;os pero que alcanzaban para que el blanco de su piel contrastara con el blanco de la prenda tan &iacute;ntima que llevaba puesta.<\/p>\n<p>Di un paso para acercarme y cuando puse una mano en la parte de la bombacha que ten&iacute;a metida entre los cachetes del culo, mi prima subi&oacute; una rodilla al colch&oacute;n. La otra pierna la subi&oacute; cuando le hice la tanga a un costado. Y sin pensarlo de m&aacute;s le introduje el dedo &iacute;ndice en la cola, justo cuando Julia quedaba en cuatro arriba de la cama.<\/p>\n<p>-Mmmm &ndash; escuch&eacute; salirle de la boca, cuando volvi&oacute; a apretar sus labios con fuerza.<\/p>\n<p>Nuevamente me dispuse a apreciar el momento. A sentir la tibieza del ano de mi prima apret&aacute;ndome el dedo. Girarlo, lentamente, para ir, de a poco, meti&eacute;ndoselo m&aacute;s profundo. A disfrutar de sus gestos mientras se lo sacaba para met&eacute;rselo de nuevo. A ver como de a poco iba cediendo la resistencia y comenzaba a disfrutarlo ella tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Fue cuando comprend&iacute; que ese espect&aacute;culo no hab&iacute;a sido pensado para m&iacute;, que percat&eacute; que en mi cerebro quedaba lugar para una gota m&aacute;s de morbo. Esa bombacha era para que la disfrute otro, no yo.<\/p>\n<p>Quien deb&iacute;a estar en mi situaci&oacute;n era su marido, no su primo.<\/p>\n<p>Me estaba por coger un culito vestido para otra persona. Y entonces mi mente rebals&oacute; de excitaci&oacute;n, de morbosidad y de perversi&oacute;n. Esta vez dudaba seriamente si habr&iacute;a lugar para siquiera un solo pensamiento m&aacute;s sobre lo prohibido. Jam&aacute;s me hab&iacute;a sentido tan completo.<\/p>\n<p>Ese fue el segundo exacto en donde una bomba explot&oacute; en mi cabeza, un monstruo que ya conoc&iacute;a se apoder&oacute; de m&iacute;. Ya no hab&iacute;a ni siquiera tiempo para razonar. Como si la luna sobre el oc&eacute;ano infinito que ve&iacute;amos tras el ventanal del balc&oacute;n estuviese llena, una fiera animal se encarn&oacute; en mi piel para hacerle, de una buena vez por todas, el culo a mi prima.<\/p>\n<p>Me acomod&eacute; de golpe para penetrarla, con la mente completamente distorsionada. Con una mano la tom&eacute; del pelo y ya sin nada de paciencia, le punte&eacute; la entrada del ojete sin piedad hasta que la cabeza, nuevamente, recibi&oacute; el c&aacute;lido abrazo del esf&iacute;nter del orto.<\/p>\n<p>-Ahh.-dijo cuando sinti&oacute; el glande. &ndash; Ahhh &ndash; cuando ya la mitad de mi pija se encontraba en su interior. &ndash; Ahhhh &ndash; cuando la sinti&oacute; entrar entera, luego de un &ldquo;Trac. Trac. Trac.&rdquo;, que pens&eacute; que hab&iacute;a sido un desgarro.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a gritar de dolor cuando quise empezar a bombearle. Me fren&eacute; y como una muestra de cari&ntilde;o, se la deje un rato quieta, toda adentro del culo. Julia mov&iacute;a la cabeza y los gritos se fueron transformando en gemidos. Ahora parec&iacute;a ser ella quien quer&iacute;a comenzar a moverse y dej&eacute; que lo haga. Se la met&iacute;a y se la sacaba, a penas, ella solita, moviendo su cintura de adelante hacia atr&aacute;s todo lo que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>La agarr&eacute; de las caderas para volver a tomar el control y se la empuj&eacute; con fuerza hasta el fondo de la cola. Con una mano tirone&eacute; de su pelo para hacerla levantar y que su o&iacute;do quede m&aacute;s cerca de mi boca.<\/p>\n<p>-Ya ten&eacute;s la colita hecha. &ndash; le susurr&eacute; -&iquest;Te gusta el pito de tu primo adentro del culo?<\/p>\n<p>Me respondi&oacute; que s&iacute;, entre gemidos. Y nuevamente le empuje la verga con fuerza.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta ser mi puta del culo? &iquest;Te gusta? &ndash; pregunt&eacute; con tono m&aacute;s firme. &ndash; Decime que sos. Decime. &ndash; le orden&eacute; un segundo despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Julia apenas pod&iacute;a respirar. Entre el dolor y la excitaci&oacute;n que ten&iacute;a le resultaba muy dif&iacute;cil poder emitir alguna palabra.<\/p>\n<p>-La puta del culo. &ndash; dijo al fin. &ndash; Soy la puta del culo.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; ah&iacute; nom&aacute;s a meterla y sacarla. A dejar que todo el pito reciba el calor del culito estrecho de mi primita favorita. A sentir una vez tras otra la fricci&oacute;n que provocaba el ano, recientemente desvirgado, abri&eacute;ndose. O abri&eacute;ndole paso a mi pija. A disfrutar lo cerrado que estaba y como me apretaba la verga cada vez que quer&iacute;a met&eacute;rselo de nuevo, o llegar m&aacute;s profundo. Y saber que nunca jam&aacute;s volver&iacute;a a estar tan cerradito como esa vez. A escuchar sus gemidos y hasta sentir su aliento mientras le tiraba del pelo para que me muestre tambi&eacute;n su cara.<\/p>\n<p>Esta vez el escalofr&iacute;o que recorr&iacute;a mi cuerpo dur&oacute; mucho m&aacute;s tiempo. El orto de mi prima ya no era virgen. Ya era m&iacute;o. Pero me fren&eacute; antes de llen&aacute;rselo de leche.<\/p>\n<p>-&iquest;De qui&eacute;n? &ndash; le grit&eacute; como ret&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-De mi primo. Soy la putita de mi primo. La culoroto de mi primo. &ndash; dijo simulando un miedo por no volver a equivocarse.<\/p>\n<p>Le solt&eacute; la cabeza para que sepa que me hab&iacute;a respondido justo lo que esperaba y con fuerza la empuj&eacute; sobre la cama y me acost&eacute; sobre ella, inmoviliz&aacute;ndola con mis piernas para que no abra las suyas. Todav&iacute;a con la pija adentro, volv&iacute; a tomarla del pelo y gir&eacute; su cara para poder besarla, pero en vez de hacerlo la dej&eacute; con las ganas. Julia tir&oacute; dos o tres leng&uuml;etazos al aire y como no encontr&oacute; mi boca, me escupi&oacute;, simulando estar ofendida.<\/p>\n<p>-Ya te hice la colita. &ndash; le dije al o&iacute;do, con tranquilidad -Ahora te voy a romper el culo como a una putita de cuarta. Ahora vas a aprender la diferencia.<\/p>\n<p>Mi prima se movi&oacute; con brusquedad, como si quisiese escaparse. Cuando logr&oacute; liberar una mano, la us&oacute; para tocar y golpear varias veces la funda de la almohada que ten&iacute;a a su lado y arrugarla luego cerrando el pu&ntilde;o. El mensaje estaba recibido.<\/p>\n<p>-No s&eacute;, Rodri. &ndash; dijo con vocecita de nena caprichosa -Ayy. Ayyy. &ndash; repiti&oacute; varias veces cuando le tire un poco del pelo. -Me haces mal, en serio, Rodrigo. Par&aacute;. Ya fue, en serio. Par&aacute;. &ndash; grit&oacute; antes de que mi mano le tape la boca.<\/p>\n<p>Sus palabras no hac&iacute;an m&aacute;s que calentarme. Estaba preso de una enfermedad incontrolable. No s&oacute;lo me rend&iacute; ante la bestia, sino que disfrutaba del extra&ntilde;o ser en el que me estaba convirtiendo esa noche.<\/p>\n<p>A pesar de los movimientos que hac&iacute;a para intentar quitarme de encima, le enterr&eacute; la pija en el fondo del culo e ignorando las vibraciones que sent&iacute;a en la palma de la mano producto del &ldquo;mmmm&rdquo; que emit&iacute;a mi prima sin entender del todo mi actitud, en medio de los &ldquo;No. No. No.&rdquo; que lograba pronunciar, comenc&eacute; a penetrarla con fuerza.<\/p>\n<p>Esta vez el &ldquo;Trac. Trac. Trac.&rdquo; se escuch&oacute; con m&aacute;s intensidad. Pero continu&eacute;. Sabiendo que le estaba doliendo a m&aacute;s no poder. Sabiendo que la sutileza se hab&iacute;a acabado. Incluso de esa forma, sab&iacute;a que no iba a parar hasta dejarle el culo roto, abierto y rojo como nunca jam&aacute;s hab&iacute;a estado antes. Romperle el orto hab&iacute;a pasado de ser un deseo prohibido, a una obsesi&oacute;n incontrolable, en apenas minutos. La enfermedad crec&iacute;a y crec&iacute;a en mi interior y la conciencia se me iba debilitando. Lo sent&iacute;a con absoluta claridad.<\/p>\n<p>-&iexcl;Hijo de puta, me haces mal! Me estas rompiendo el orto, Rodrigo. &iexcl;Par&aacute;!. En serio. Que me duele. &ndash; grit&oacute; desesperada, cuando mi mano le solt&oacute; la boca por un instante. Sent&iacute;a a sus talones golpe&aacute;rmela espalda de las patadas que daba al aire, pero no me importaban -&iexcl;Hijo de puta, me estas violando! &ndash; dijo luego, resignada al ver que una vez tras otra ignoraba sus pedidos. -&iexcl;Me estas violando el orto, hijo de puta!<\/p>\n<p>Sus palabras no hac&iacute;an otra cosa m&aacute;s que alimentar a la fiera. Todav&iacute;a con m&aacute;s fuerza que antes, la segu&iacute; penetrando. Ahora le dej&eacute; la boca libre para escucharla gritar y suplicarme que pare. Una mano la us&eacute; para inmovilizar sus brazos y con la otra volv&iacute; a tirarle del pelo, que ya estaba completamente despeinado.<\/p>\n<p>-Te sale sangre del culo, prima. &iquest;Te gusta? &ndash; le pregunt&eacute; ret&oacute;ricamente. &ndash; Tengo la pija ensangrentada de tanto romperte el orto. Y todav&iacute;a falta, putita. Te lo voy a romper m&aacute;s todav&iacute;a.<\/p>\n<p>Ella s&oacute;lo se mov&iacute;a y me ped&iacute;a que pare. Sus ojos se llenaron de l&aacute;grimas y sigui&oacute; pute&aacute;ndome desesperada, ahora llorando.<\/p>\n<p>-Por favor, forro. Hijo de puta. &iexcl;Para! &ndash; escuch&eacute; una vez tras otra entre su llanto.<\/p>\n<p>Pero no pod&iacute;a. Ni siquiera con un arma apunt&aacute;ndome en la cabeza creo que habr&iacute;a podido parar. Me segu&iacute;a cogiendo el culo de mi prima de una forma desenfrenada, con ella boca abajo, la colita parada, sometida completamente a la lujuria de mi pija y las bombeadas que le estaba pegando. Tan fuertes que hasta a m&iacute; mismo me sorprend&iacute;a todo el tiempo que hab&iacute;a aguantado sin acabar.<\/p>\n<p>Cuando sent&iacute; su sangre recorrer mis test&iacute;culos, se la saqu&eacute; de una. No lo hab&iacute;a hecho por piedad. Quer&iacute;a observar c&oacute;mo le estaba quedando el ano. Quer&iacute;a ver bien como se lo hab&iacute;a dejado. Quer&iacute;a apreciar los resultados, como un artista revisando su obra de arte, para continuar mejor&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Al v&eacute;rselo tan abierto, tan roto, tan rojo, completamente rojo, no solo por los hilos de sangre que le chorreaban hasta por la parte interna de sus muslos, coloreando la bombachita que alguna vez hab&iacute;a sido blanca, me sent&iacute; satisfecho.<\/p>\n<p>Se la volv&iacute; a poner entera, sin aviso. El grito de dolor de mi prima retumb&oacute; en toda la habitaci&oacute;n, cuando me dej&eacute; caer sobre ella, dej&aacute;ndole la verga completamente en su culito. Otra vez sent&iacute; su sangre mancharme hasta las bolas y quit&aacute;ndole el pelo que ten&iacute;a sobre el costado de la cara, volv&iacute; a hablarle.<\/p>\n<p>-&iquest;Quer&eacute;s que pare? &iquest;Te duele mucho la cola, prima? La ten&eacute;s toda rota. No sabes c&oacute;mo la ten&eacute;s. Todo el culo roto ten&eacute;s.<\/p>\n<p>Ver su maquillaje completamente arruinado por las l&aacute;grimas, me llenaba a&uacute;n m&aacute;s de ambici&oacute;n, de perversi&oacute;n bestial. Esos ojos hermosos, ahora ten&iacute;an los bordes rojos producto del llanto y de la fuerza que ten&iacute;a que hacer para aguantar el dolor. El negro del delineador se escurr&iacute;a por todas sus mejillas. Mi excitaci&oacute;n no paraba de aumentar.<\/p>\n<p>-Si. Par&aacute;, por favor. &ndash; me respondi&oacute; ya sin fuerzas &ndash; Hago lo que quieras, pero s&aacute;camela del culo, Rodrigo. &iexcl;Por favor!<\/p>\n<p>Esta vez le hice caso y me puse de pie. Al ver que Julia segu&iacute;a llorando con su cara sobre el colch&oacute;n, la agarr&eacute; del pelo para que me mirara.<\/p>\n<p>-Arrodillate y chupamela. Limpiamela con la lengua que est&aacute; toda sucia. Toda la pija sucia de culo y sangre me dejaste.<\/p>\n<p>Me dijo que no. Mir&aacute;ndome a los ojos, buscando un poco de misericordia para que no la obligue a hacer eso. Pero ni sus l&aacute;grimas, ni el rostro de pibita abusada, me conmovieron. Volv&iacute; a tirarme sobre ella y clav&aacute;ndole nuevamente el pito en el fondo del culo, volv&iacute; a escucharla gritar de dolor.<\/p>\n<p>-Te sigo rompiendo el culo entonces. Toda la noche y todos los d&iacute;as que restan vas a sentir mi poronga desgarrarte m&aacute;s y m&aacute;s el orto. &iquest;Est&aacute;s segura que no quer&eacute;s petear?<\/p>\n<p>Le bombee dos, tres y cuatro veces con fuerza, hasta que acept&oacute; mi oferta. Sin dejar de llorar me dijo que estaba bien. Pero que pare. Que me limpiaba la pija sucia con la boca. Pero que por favor pare.<\/p>\n<p>Me puse de pie y al instante mi prima se arrodill&oacute;, esta vez sin mirarme a los ojos. Abri&oacute; la boquita y a penas la toc&oacute; con la lengua sinti&eacute;ndole el sabor, se la quit&oacute;. Tosi&oacute; varias veces y de forma violenta hacia un costado, como si de tanto asco ir&iacute;a a vomitar sobre la alfombra del piso. Dej&eacute; que se le pasen un poco las arcadas y sin necesidad de decirle nada, ella sola y todav&iacute;a sin mirarme, volvi&oacute; a pon&eacute;rsela en la boca para empezar a mamarla.<\/p>\n<p>Esta vez me la chupaba distinto. Como si sus ganas se habr&iacute;an esfumado. A pesar de que no usaba tanta saliva y cada tanto le volv&iacute;an las arcadas e interrump&iacute;a el pete, a m&iacute; me encantaba. Me hac&iacute;a ver las estrellas el notar a mi prima tan sometida, tan humillada chup&aacute;ndome el pito reci&eacute;n salido de su propio culo. Incluso me excitaba pensar que su amor por la leche parec&iacute;a haberse terminado.<\/p>\n<p>Me volv&iacute;a loco reflexionando, entre sus gestos de asco, las diferentes etapas que tiene el amor. No solo por su amor al semen, sino tambi&eacute;n por aquella emoci&oacute;n que apenas minutos atr&aacute;s me hab&iacute;a hecho sentir a m&iacute;, al verla vestida de novia.<\/p>\n<p>Me la estuvo limpiando a los leng&uuml;etazos y succionadas por varios minutos. Siempre con actitud de ausente. Cuando qued&eacute; conforme con c&oacute;mo me la hab&iacute;a dejado, le dije que vuelva a ponerse de pie. Le cost&oacute; un poco por el dolor, pero lo hizo sin siquiera decir una sola palabra.<\/p>\n<p>Cuando su cara estuvo a la altura de la m&iacute;a, pude ver la rabia en su mirada.<\/p>\n<p>-Ponete en cuatro, primita. &ndash; le dije sonriendo.-Que tengo ganas de romperte el culo un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Julia me mir&oacute; fijamente, haciendo equilibrio por el temblor que sent&iacute;a en sus piernas. Ten&iacute;a un gesto de enojo que a cualquiera le habr&iacute;a hecho helar la sangre. Pero a m&iacute; no me movi&oacute; ni un pelo. Se acerc&oacute; m&aacute;s y me escupi&oacute; con fuerza, juntando saliva. Cuando me quit&eacute; el escupitajo que me hab&iacute;a pegado en la cara, volvi&oacute; a escupirme con furia. Luego se limpi&oacute; la comisura de los labios con una mano y todav&iacute;a sin decir absolutamente nada, me obedeci&oacute;. Se puso lentamente sobre el colch&oacute;n, levant&aacute;ndome la cola para que le haga lo que quisiese.<\/p>\n<p>Otra vez me detuve a mirarle el culo. Ahora roto. La tanga estirada a un costado, manchada de sangre, con el esf&iacute;nter que comenzaba a cerrarse de a poco. Era, sin dudas, una postal mejor que la anterior.<\/p>\n<p>-Te lo lleno de leche y te dejo descansar &ndash; le dije. Y volv&iacute; a pon&eacute;rsela de una, ahora agarr&aacute;ndola de la cintura para poder cogerla con m&aacute;s fuerza. Mi prima no me contest&oacute;.<\/p>\n<p>No s&eacute; si ya no sent&iacute;a tanto dolor o pretend&iacute;a aparentar resignada, pero ni siquiera se quej&oacute; cuando la sinti&oacute; entrar y salir hasta lo m&aacute;s profundo del ojete. Una vez tras otra, mientras yo tambi&eacute;n sent&iacute;a que me temblaban las piernas. Pero de placer.<\/p>\n<p>S&oacute;lo cre&iacute; escuchar un gemido cuando el primer lechazo le golpe&oacute; en el fondo de su intestino.<\/p>\n<p>Hice fuerza para llegar m&aacute;s adentro y los restantes chorros de semen le llenaron el culo.<\/p>\n<p>El orgasmo me dur&oacute; un mont&oacute;n. Luego de haberla sodomizado a mi manera, saque la pija y le apret&eacute; los cachetes para que la leche se quede en su ano la mayor cantidad de tiempo posible, para que la absorba y lo lleve siempre consigo. Pero a pesar de mi esfuerzo, cuando lo solt&eacute;, una buena cantidad se le escurri&oacute; entre los muslos, imitando las huellas que hab&iacute;a dejado el recorrido que antes hab&iacute;a hecho su sangre, ahora seca y pegada a su piel. Ambos respiramos aliviados de que finalmente hab&iacute;a terminado.<\/p>\n<p>Nos quedamos rendidos en silencio un buen rato. Mi prima se acost&oacute; y se acomod&oacute; en la cama hasta llegar a la almohada, y con el culo para arriba, todav&iacute;a abierto, suspir&oacute;. Yo, en cambio, me qued&eacute; sentado, solo mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>El esfuerzo que hac&iacute;a para respirar y relajarse despu&eacute;s de la cojida que hab&iacute;a recibido ya me estaba haciendo parar la pija de nuevo. Cuando vi que estaba empezando a amanecer, me di cuenta que le hab&iacute;a estado rompiendo el culo por horas.<\/p>\n<p>Nuevamente me gan&oacute; la perversi&oacute;n y me acost&eacute; encima de ella, otra vez. Todav&iacute;a con la pija afuera pero apoy&aacute;ndosela entre las nalgas, le corri el pelo de su cara y le sequ&eacute; las l&aacute;grimas que todav&iacute;a ten&iacute;a en sus mejillas, mezcladas con la traspiraci&oacute;n y los restos de su maquillaje.<\/p>\n<p>Al segundo mi prima reaccion&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Otra vez tenes el pito duro? &ndash; me pregunt&oacute;. &ndash; No creo que aguante otra vez, Rodrigo. De verdad me arde el orto como nunca.<\/p>\n<p>La bes&eacute; tiernamente y le dije que le ten&iacute;a fe. Que ella era tan puta que iba a poder soportarlo. Me acomod&eacute; para enterr&aacute;rsela salvajemente de nuevo y Julia volvi&oacute; a hacer retumbar la habitaci&oacute;n por su grito, apenas entr&oacute; glande.<\/p>\n<p>-&iexcl;Rojo. Rojo. Rojo! &ndash; dijo ahora &ndash; Perdoname, Rodrigo, pero &ldquo;Rojo&rdquo;.<\/p>\n<p>El tono de su voz me hizo largar una carcajada. Retir&eacute; la pija del ano y me acost&eacute; a su lado. Mi prima gir&oacute; su cara hacia la m&iacute;a y me bes&oacute;. Una vez tras otra. No s&oacute;lo en la boca, sino en toda la cara.<\/p>\n<p>-Perdoname, Ro. Perdoname. &ndash; me repet&iacute;a mil veces, sonriendo, entre cada beso. &ndash; Ma&ntilde;ana voy a poder aguantar m&aacute;s. &ndash; dijo al final.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a reprocharle absolutamente nada. &iquest;Qu&eacute; le iba a reprochar? Si era la prima perfecta.<\/p>\n<p>Le dije que estaba bien. Que se la hab&iacute;a aguantado m&aacute;s que bien. Cuando le pregunt&eacute; si le hab&iacute;a gustado, me respondi&oacute;, con su t&iacute;pica sonrisita que tanto, pero tanto, me gustaba. Luego me dijo que s&iacute;. Que nunca se hab&iacute;a sentido tan putita y que no sab&iacute;a si alguna vez volver&iacute;a a sentirse as&iacute;. Que le hab&iacute;a encantado.<\/p>\n<p>Con cuidado de no apoyar mucho la cola en el colch&oacute;n, porque todav&iacute;a le dol&iacute;a, se puso de costado y me pidi&oacute; que la abrace.<\/p>\n<p>-No creo que ahora me aguante que me rompas de nuevo el culo, Rodri.-repiti&oacute; &ndash; Pero pod&eacute;s hacerme la colita si quer&eacute;s.<\/p>\n<p>Sin dudarlo la abrac&eacute; haciendo cucharita, rode&eacute; su cuello con mi brazo y suavemente le fui poniendo el pito adentro del orto que ya ten&iacute;a abierto.<\/p>\n<p>-Ahh. S&iacute;. As&iacute;. &ndash; susurr&oacute; como una putita cuando lo sinti&oacute;. &ndash; Dejamel&aacute; toda la noche as&iacute;.<\/p>\n<p>Haci&eacute;ndole caso, ni me mov&iacute;. Y aunque la noche ya hab&iacute;a terminado, no pensaba en sac&aacute;rsela hasta que volvamos a despertarnos.<\/p>\n<p>Julia, como ya era costumbre, antes de dormirse definitivamente, volvi&oacute; a hablar.<\/p>\n<p>-Es hermoso, Rodri. &ndash; dijo al ver a trav&eacute;s de la ventana que daba al balc&oacute;n &ndash; El oc&eacute;ano y el cielo tienen el mismo color. Parece que estuvi&eacute;semos volando.<\/p>\n<p>Sonre&iacute; recordando aquel primer d&iacute;a, pensando en que ojal&aacute; nuestra nave nodriza no vuelva nunca m&aacute;s a la Tierra. Hasta que, preso de tanto placer y tanto amor, me dorm&iacute; yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Satisfecho, pero tambi&eacute;n tranquilo. Porque la fiesta del culo reci&eacute;n estaba comenzando.<\/p>\n<p>Ni yo sab&iacute;a, en ese momento, todo lo que le faltaba a la fiesta a&uacute;n.<\/p>\n<p>Si les gusta, continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Mi prima cerr&oacute; los ojos con fuerza y apret&oacute; los labios cuando la cabeza de mi pito entr&oacute; completamente en su ano, dilat&aacute;ndoselo de a poco, recibiendo a cambio el calor del musculo virgen que parec&iacute;a resignado a tener que abrirse cada vez m&aacute;s.&nbsp; Puede parecerles una pelotudez, pero hasta el rojo furioso que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25425","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}