{"id":25439,"date":"2020-08-28T05:28:04","date_gmt":"2020-08-28T05:28:04","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-28T05:28:04","modified_gmt":"2020-08-28T05:28:04","slug":"autobiografia-sexual-parte-2-corrida-de-casa-por-puta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/autobiografia-sexual-parte-2-corrida-de-casa-por-puta\/","title":{"rendered":"Autobiograf\u00eda sexual (Parte 2): Corrida de casa por puta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25439\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil era conseguir un novio que cumpliera con mis expectativas! &iquest;Cu&aacute;les? Bueno, la &uacute;nica condici&oacute;n que establec&iacute;a era que fuera un pervertido y estuviera dispuesto a hacerme suya salvajemente.<\/p>\n<p>Parec&iacute;a la chica promedio de redes sociales que publica cosas como: &quot;nadie me quiere&quot;, &quot;quisiera tener un novio pero nadie quiere conmigo&quot;, &quot;ya estuvo que nunca me casar&eacute;&quot; y detr&aacute;s de ella tiene una larga fila de pretendientes. &iquest;Por qu&eacute; somos as&iacute;? Se preguntan muchos. En mi caso, eran demasiados hombres los que se me insinuaban, pero los descartaba por el hecho de no conocerlos. &iquest;Por qu&eacute; no animarme a conocerlos? La forma en que me hac&iacute;an la pl&aacute;tica era aburrida, rid&iacute;cula, o simplemente no me atra&iacute;an. Espero haber aclarado sus dudas existenciales.<\/p>\n<p>Por otra parte, los que conoc&iacute;a eran muy buenos amigos y solo eso. No los ve&iacute;a como futuros novios y menos como pareja sexual, pero esa noci&oacute;n llegar&iacute;a a su fin.<\/p>\n<p>Durante cuatro meses despu&eacute;s de mi primera vez, mi mente se llenaba de los posibles escenarios que se hubieran suscitado si aquella ocasi&oacute;n mi exnovio hubiera continuado con mi desfloraci&oacute;n. Me pregunt&eacute;: &quot;si &eacute;l sab&iacute;a que era mi primera vez &iquest;por qu&eacute; se decepcion&oacute; por no durar mucho?&quot;, lo hubiera tomado como algo normal debido a que era inexperta. Mi teor&iacute;a es que &eacute;l ya hab&iacute;a tenido una experiencia en la que una chica lo avergonz&oacute; por ese tema. En fin, mi punto es que las ganas de coger me carcom&iacute;an.<\/p>\n<p>D&iacute;as antes de mi cumplea&ntilde;os 19 tuve una fiesta adelantada. A dos horas de comenzar, mis familiares segu&iacute;an con los preparativos y se concentraban en el patio, mientras que yo, luego de ayudarle a mi mam&aacute; con la limpieza, permanec&iacute; en mi rec&aacute;mara. Previamente hab&iacute;a realizado las invitaciones, pero especialmente a Alfonso, mi mejor amigo en ese entonces, lo invit&eacute; m&aacute;s temprano. &Eacute;l lleg&oacute;, lo recib&iacute;, lo present&eacute; a mi familia y desaparecimos de sus vistas.<\/p>\n<p>Nos encontr&aacute;bamos en mi habitaci&oacute;n, cerr&eacute; la puerta y las cortinas y empuj&eacute; a Alfonso hacia la cama. Apresuradamente, desabroch&eacute; su cintur&oacute;n y baj&eacute; su pantal&oacute;n. Dej&eacute; su apretado b&oacute;xer para masajearlo hasta observar un bulto. &Eacute;l me preguntaba una y otra vez: &quot;&iquest;qu&eacute; est&aacute;s haciendo, Lorena?&quot;. Me sent&iacute; como una violadora, haci&eacute;ndole cosas sin consentimiento, pero &eacute;l nunca me neg&oacute; ninguna acci&oacute;n, as&iacute; que todo fue permitido.<\/p>\n<p>Apenas con la yema de mis dedos acariciaba su pene por encima de su b&oacute;xer y logr&eacute; levantarlo. De inmediato, lo expuse al aire, le plant&eacute; besos suaves, lo recorr&iacute; con mi lengua y lo met&iacute; poco a poco a mi boca. Era el primer oral que practicaba en mi vida. &Eacute;l solo hac&iacute;a ruidos como &ldquo;&iexcl;Ah! &iexcl;Uf! &iexcl;Tss!&rdquo; y yo me sent&iacute;a toda una sabionda mam&aacute;ndosela.<\/p>\n<p>Trat&eacute; de apurarme por si mi familia se preguntaba por m&iacute; y fueran a buscarme, entonces baj&eacute; mi pantal&oacute;n y mis pantis para sentarme en su verga, pero en cuanto escuch&eacute; que alguien golpe&oacute; la puerta volv&iacute; a vestirme, le ped&iacute; a Alfonso que se vistiera y abr&iacute; la puerta, se trataba de mi t&iacute;o Marco, quien dijo estarme buscando porque mi madre me necesitaba. Ya no pude retomar el encuentro er&oacute;tico con mi mejor amigo, pues &eacute;l prefiri&oacute; retirarse y luego de eso no me volvi&oacute; a dirigir la palabra nunca en la vida. De lo que se perdi&oacute; por apenado.<\/p>\n<p>Tiempo despu&eacute;s, en ese mismo a&ntilde;o, un joven de grados inferiores, llamado Jaime, de 18 a&ntilde;os, me acosaba. Empez&oacute; busc&aacute;ndome a cualquier hora en el colegio para quedarse mir&aacute;ndome, luego me lanzaba piropos y de &uacute;ltimas me segu&iacute;a a la salida hasta mi casa. Yo me sent&iacute;a harta de ese muchacho precoz, pero, &iexcl;adivinen! Yo ten&iacute;a ganas de coger.<\/p>\n<p>Uno de esos d&iacute;as sab&iacute;a que mis padres no se encontrar&iacute;an en casa, as&iacute; que aprovech&eacute; la situaci&oacute;n. Jaime me acompa&ntilde;&oacute; como siempre hasta la puerta de mi casa, lo invit&eacute; a pasar hasta mi habitaci&oacute;n y ah&iacute; le di clases de sexo. Me desnud&eacute; sensualmente frente a &eacute;l, le indiqu&eacute; que tocara mis pechos, que los apachurrara, que metiera un dedo en mi vagina y que masajeara mi cl&iacute;toris, ese rec&oacute;ndito lugar que pocos hombres conocen.<\/p>\n<p>De pronto, &eacute;l empez&oacute; a excitarse y quer&iacute;a quitarse el pantal&oacute;n, pero lo detuve y lo hice por &eacute;l, solo lo baj&eacute; hasta sus rodillas con todo y b&oacute;xer para empezar a chupar su pene que parec&iacute;a un chup&oacute;n, chiquito, delgadito pero cabez&oacute;n. En esta ocasi&oacute;n, no me tarde en mam&aacute;rsela y proced&iacute; a sentarme e introducirla. Me di sentones duros que lo hac&iacute;an gemir y decirme cosas guarras, pero a m&iacute; no me hac&iacute;a gemir, sino que me daba cosquillas.<\/p>\n<p>Luego de diez minutos se vino dentro de m&iacute; y me quit&eacute; y agach&eacute; para lamer su pizarr&iacute;n, pero me pidi&oacute; que me colocara en cuatro. Se lo conced&iacute; y no tard&oacute; ni tres minutos en esa posici&oacute;n para correrse de nuevo en mi panocha. Se sent&iacute;a exhausto y ya no quiso m&aacute;s que seguir jugando con mis tetas. Tan pronto que acabamos, lo acompa&ntilde;&eacute; a la calle y en el camino me prometi&oacute; que ser&iacute;a el mejor padre del mundo y que cuidar&iacute;a al hijo que tendr&iacute;amos. Ni loca iba a permitir embarazarme de &eacute;l y al siguiente d&iacute;a tom&eacute; las medidas necesarias. Despu&eacute;s de esa ocasi&oacute;n lo evit&eacute; e ignor&eacute; hasta que se cans&oacute; de insistir.<\/p>\n<p>Los siguientes dos a&ntilde;os me resign&eacute;. No ten&iacute;a pareja ni quer&iacute;a tenerla, me sent&iacute;a satisfecha conmigo misma, solo con mis revistas er&oacute;ticas, mis dedos, uno que otro objeto como zanahorias o pepinos y mi creativa imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando conoc&iacute; a un chico guapo, popular y siempre limpio, luego de que reprob&oacute; un semestre y tuvo que recursarlo, quedando en el mismo grupo que yo, su nombre era Alfredo y era un a&ntilde;o mayor que yo. Sin duda, llamaba la atenci&oacute;n de muchas chicas y lleg&oacute; a tener una novia de entre las compa&ntilde;eras del sal&oacute;n. Aun as&iacute;, no quise dejar pasar la oportunidad y comenc&eacute; a hablarle, pero por Facebook. Todas las noches le enviaba un saludo, &eacute;l lo respond&iacute;a y hasta ah&iacute; se quedaba cada conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>De esa manera, cada d&iacute;a que &iacute;bamos a la escuela me miraba, causando los celos de su novia. Esa forma de provocar intriga tuvo sus frutos semanas despu&eacute;s: &Eacute;l rompi&oacute; la tradici&oacute;n y empez&oacute; a mandarme emojis de besos que yo contestaba emocionada, pero manteniendo la calma al mismo tiempo. Siempre le negu&eacute; acercarse a m&iacute; en la escuela para que no hubiera sospecha de nada y &eacute;l acataba de forma madura mi recomendaci&oacute;n. Poco a poco, nuestras charlas virtuales se volv&iacute;an muy &iacute;ntimas hasta que una noche le di fecha y hora para coger en mi casa.<\/p>\n<p>Todo fue premeditado. Mis padres no estaban y yo fui la primera en llegar a casa. Alfredo, luego de acompa&ntilde;ar a su novia a su casa, lleg&oacute; a la m&iacute;a. Le abr&iacute; la puerta, lo quise llevar a mi rec&aacute;mara, pero &eacute;l vio c&oacute;moda mi sala. Los besos intensos pronto llevaron a que &eacute;l me acostara en el sof&aacute; y se apresurara a bajarme el pantal&oacute;n. No cre&iacute; que lo fuera a hacer, pero se atrevi&oacute;. Antes de que yo tomara la batuta, &eacute;l me desnud&oacute; totalmente de abajo y comenz&oacute; a hacerme un oral lamiendo mis labios vaginales y despu&eacute;s leng&uuml;eteando mi co&ntilde;o por dentro. Era el primer oral que recib&iacute;a en mi vida. Lo hizo muy bien y no digo maravilloso o espectacular, porque olvid&oacute; el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Minutos despu&eacute;s se quit&oacute; el cintur&oacute;n, baj&oacute; su pantal&oacute;n y me acost&eacute; de lado para que pusiera su verga en mi boca. En esa posici&oacute;n &eacute;l apoyaba sus manos en mi cabeza para introducir su pija hasta el fondo de mi boca, fue rico que tuviera esa mentalidad y esa herramienta no tan larga, pero s&iacute; gruesita.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s, &eacute;l se coloc&oacute; atr&aacute;s de m&iacute; teni&eacute;ndome acostada de lado y con la vista en mi trasero meti&oacute; r&aacute;pido su polla en mi concha. No dud&oacute; en pisar el acelerador de inmediato, foll&aacute;ndome r&aacute;pido y duro. Me encant&oacute; que tuviera iniciativa y creatividad, pues luego de hacerlo en esa posici&oacute;n me manipul&oacute; a su manera: me tuvo acostada boca abajo, abierta de piernas y finalmente de perrito, todo sobre la comodidad del sof&aacute;. La mezcla de sus embestidas y el frotamiento de mi cl&iacute;toris con mi mano me llevaron al primer orgasmo de mi vida durante el sexo.<\/p>\n<p>Ya hab&iacute;an pasado cuarenta minutos y &eacute;l no se ven&iacute;a, pero segu&iacute;a d&aacute;ndome fuerte. Entonces, &eacute;l tom&oacute; mi cabello y lo jalaba mientras me cog&iacute;a, cosa que me fascin&oacute; y me hizo gemir demasiado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Mmm! &iexcl;Qu&eacute; rico me das, Alfredo! &iexcl;Sigue! &iexcl;No pares!<\/p>\n<p>Lamentablemente, justo cuando Alfredo avisaba con correrse, se abri&oacute; la puerta. Eran mis padres. Mi pap&aacute; se alter&oacute; mucho, comenz&oacute; a gritarme: &quot;&iexcl;eres una zorra! &iexcl;Una puta! &iexcl;No te quiero en mi casa! &iexcl;L&aacute;rgate con este cabr&oacute;n!&quot;. Alfredo y yo nos separamos, &eacute;l eyacul&oacute; pero del miedo y ambos nos vestimos de prisa. Mi mam&aacute; lloraba, no por la decepci&oacute;n, sino por la actitud enfurecida de mi padre, quien para apurarnos, amenaz&oacute; con mostrarnos su pistola. Quise tomar mis cosas, mi mochila o mi bolso, pero ni eso me permiti&oacute; mi padre y remat&oacute; pidi&eacute;ndome que no volviera nunca.<\/p>\n<p>No ten&iacute;a a d&oacute;nde ir. Alfredo se disculp&oacute; de algo que no ten&iacute;a culpa, pues no pod&iacute;a ofrecerme su casa para pasar la noche y lo entend&iacute;. Contact&eacute; con mi celular a mis amigos (no ten&iacute;a amigas), pero ninguno pod&iacute;a recibirme. Esa noche iba a dormir en la calle, pero alguien lo impidi&oacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 &iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil era conseguir un novio que cumpliera con mis expectativas! &iquest;Cu&aacute;les? Bueno, la &uacute;nica condici&oacute;n que establec&iacute;a era que fuera un pervertido y estuviera dispuesto a hacerme suya salvajemente. 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