{"id":25470,"date":"2020-08-28T22:00:00","date_gmt":"2020-08-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-28T22:00:00","modified_gmt":"2020-08-28T22:00:00","slug":"primer-beso-sexo-y-orgasmo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/primer-beso-sexo-y-orgasmo\/","title":{"rendered":"Primer beso, sexo y orgasmo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25470\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando recib&iacute; su solicitud de amistad hace algunos d&iacute;as no lograba reconocerla. Ha pasado tanto tiempo y muchas de esas memorias se van borrando paulatinamente. Y mi experiencia con Ximena, fue una que creo mi consciente con ese sentimiento de culpabilidad de alguna manera siempre intent&oacute; bloquear.<\/p>\n<p>Ximena era esa chica recatada de la escuela, muy aplicada en sus estudios que inclusive pertenec&iacute;a al grupo de los que muchos llaman &ldquo;nerds&rdquo;. En la escuela solo coincid&iacute; con ella en dos clases y es como tambi&eacute;n conoc&iacute; a la China, as&iacute; le llam&aacute;bamos a su amiga quien era de nacionalidad taiwanesa, chica flaca y con unos lentes de una gruesa graduaci&oacute;n. En cambio, Ximena era muy atractiva, de un semblante deportivo pues incluso representaba a la escuela en el deporte del tenis. Ten&iacute;a un rostro ovalado, cabello y ojos oscuros, de una altura de aproximadamente un metro y sesenta y cinco. No ten&iacute;a mucho busto, pero si una bonita y redondita cola. Le luc&iacute;an muy bien los pantalones vaqueros que vest&iacute;a bien ce&ntilde;idos a su atl&eacute;tico cuerpo. Era de esas chicas populares de la escuela y muchos quer&iacute;an con ella, pero no recuerdo haberla visto con novio o con muchos amigos del sexo opuesto. S&eacute; que muchos quer&iacute;an con ella, pero Ximena de alguna manera procuraba estar alejada de chicos como yo.<\/p>\n<p>Mi caso era diferente. Aunque fui aplicado para mis estudios que inclusive me gan&eacute; algunas becas, la mayor&iacute;a me conoc&iacute;a por promiscuo, por andar como dicen por ah&iacute;: de pica flor. No lo pod&iacute;a negar y aunque esto me causaba mucha estima por ser aceptado por muchas chicas, tambi&eacute;n me afectaba en llegar a chicas que no solamente me gustaban por su belleza f&iacute;sica, pero tambi&eacute;n por la manera que eran. Y Ximena era esa chica que me gustaba mucho y sab&iacute;a que yo le gustaba, pero se impon&iacute;a mi reputaci&oacute;n y cuando nos conocimos la chica m&aacute;s extrovertida de la escuela de nombre Gabriela, procuraba a toda costa hacerle saber a todo el mundo que ella era mi novia; inclusive cuando realmente ya no ten&iacute;amos nada entre s&iacute;.<\/p>\n<p>Cuando ya no la miraba muy seguido a Ximena fue porque ya no coincidimos en ninguna clase y las veces que le miraba era siempre en los recreos con su grupo de &ldquo;nerds&rdquo;. No recuerdo las circunstancias, pero un d&iacute;a la China me invit&oacute; a un asado en su piscina. S&eacute; que yo le ca&iacute;a bien a la China, pero estoy seguro de que ella deb&iacute;a de intuir que ella no era el tipo de chica que me atra&iacute;a. Me fui con mi amigo en el veh&iacute;culo que mi madre me permit&iacute;a conducir, pues &eacute;l verdaderamente estaba obsesionado con Ximena y sab&iacute;a que estar&iacute;a ah&iacute; esa tarde.<\/p>\n<p>Cuando llegamos ya hab&iacute;a un buen grupo y se o&iacute;a la algarab&iacute;a alrededor de la piscina. Resulta que los padres de la China se hab&iacute;an ido desde el viernes a Las Vegas y llegar&iacute;an hasta el domingo por la tarde. La fiesta o el asado se extendi&oacute; hasta horas bien entrada la noche y ahora que Ximena me contacta por medio de estos medios sociales me lleg&oacute; el recuerdo de esta &iacute;ntima experiencia.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a Ximena vest&iacute;a un traje de ba&ntilde;o de dos piezas de color verde olivo. Con su altura y semblante atl&eacute;tico se miraba espectacular, era la que atra&iacute;a la mirada de los muchachos que est&aacute;bamos ah&iacute;, especialmente que era bien conocido que ella no ten&iacute;a novio. Su cabello espeso quebrado y oscuro siempre lo luci&oacute; corto y ten&iacute;a un cuello delgado y de tez clara donde siempre se le ve&iacute;a una cadena de oro y como medalla una rosa. Se le miraba sensual. Era muy bonita, pero lo que m&aacute;s me gustaba de esta chica era esa sonrisa dulce y coqueta. Sus labios eran sim&eacute;tricamente gruesos y usaba este color rojo en sus labios que siempre me dieron los deseos de besarla.<\/p>\n<p>Aquella tarde despu&eacute;s de haber pasado nadando en la piscina, ya para eso de las siete de la noche y que nos prepar&aacute;bamos para hacer un baile en la sala, sali&oacute; Ximena vistiendo un pantal&oacute;n corto color blanco, donde se le miraban esas piernas sedosas y atl&eacute;ticas que ten&iacute;a, una blusa color negra que le ca&iacute;a sin llegar a cubrirle el ombligo, calzaba zapatos tenis y todos nos pusimos a bailar el uno con el otro. No era cuesti&oacute;n de parejas, todos bail&aacute;bamos con todos, pero sin la intenci&oacute;n de presumir, &eacute;ramos Ximena, mi amigo y yo, los que por tener esa sangre latina sobresal&iacute;amos en el baile.<\/p>\n<p>A eso de las diez de la noche sal&iacute; a refrescarme a solas cerca de la piscina, pues con ese ambiente y el ponche alcoholizado se sent&iacute;a mucho calor. No s&eacute; si me sigui&oacute;, pero segundos despu&eacute;s la veo aparecer a Ximena. Hice como que no la hab&iacute;a visto y camin&eacute; a paso lento hacia un lado de la casa por donde estaba realmente oscuro pues hab&iacute;a dos &aacute;rboles de naranjos o de c&iacute;tricos. Tambi&eacute;n se pod&iacute;a salir por ah&iacute;, hab&iacute;a un port&oacute;n, pero la mayor&iacute;a hab&iacute;amos entrado al otro costado de la casa. Ximena se acerc&oacute; por la entrada del camino y me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; haces all&iacute;?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Refresc&aacute;ndome&hellip; meditando! -le respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te puedo hacer compa&ntilde;&iacute;a? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Si no le temes a la oscuridad&hellip; ven!<\/p>\n<p>La verdad que estaba muy oscuro, que apenas uno se pod&iacute;a ver sus propias manos. La vi caminar con desconfianza y me le acerqu&eacute; y la tom&eacute; de las manos. Esos ponches si estaban bien cargados; yo que estaba acostumbrado a tomar alcohol sent&iacute; que me hab&iacute;an hecho efecto y creo que lo mismo sent&iacute;a Ximena. Cuando la tom&eacute; de la mano sent&iacute; su nerviosismo, quiz&aacute; pensaba de qu&eacute; diablos hac&iacute;a ah&iacute; conmigo. No la dej&eacute; pensar mucho y la bes&eacute; en sus labios y ella hab&iacute;a correspondido. Nos besamos como cuando se besan unos j&oacute;venes&hellip; eso &eacute;ramos. Bes&aacute;ndola intentaba tomarla de sus nalgas y algunas veces baj&eacute; hacia sus piernas pues usaba pantalones cortos y quer&iacute;a sentir su piel. Ella cada vez que lo intentaba me llevaba mis manos a su cintura y recuerdo que me dijo: &iexcl;Pareces un pulpo!<\/p>\n<p>Nos besamos apasionadamente por largos minutos y a la vez le besaba el cuello. Quer&iacute;a llegar a sus peque&ntilde;os pechos, pero ella no me lo permiti&oacute; y no s&eacute; c&oacute;mo pas&oacute;, pero posteriormente estaba frente de m&iacute; y la ten&iacute;a por sus espaldas. Le continuaba besando el cuello mientras que con mis manos frotaba sus pechos por sobre su blusa. Sab&iacute;a que sent&iacute;a mi paquete bien erecto friccionando su pronunciado trasero y creo que eso le excit&oacute; y en esa posici&oacute;n bes&aacute;ndole el cuello desde atr&aacute;s logr&eacute; desabrocharle su pantal&oacute;n corto. Pens&eacute; que me lo iba a impedir, pero mi mano se desliz&oacute; hasta encontrar su monte venus.<\/p>\n<p>De alguna manera su pantal&oacute;n corto se baj&oacute; y se sosten&iacute;a al nivel de sus rodillas. Mi mano acarici&oacute; el calor de esa abertura de su conchita c&aacute;lida y h&uacute;meda. Con mis dedos comenc&eacute; a sobar su cl&iacute;toris. Mi mano derecha en su vulva y mi izquierda en uno de sus pechos y segu&iacute;a besando su cuello. Ximena suspiraba, gem&iacute;a y sent&iacute;a un temblor en sus gemidos y en su cuerpo. Con los minutos, mis dedos no solo masajeaban el exterior de su sexo, mis dedos se hund&iacute;an a ese fuego exquisito de su vagina juvenil. Pude sentir su orgasmo, pues sus piernas temblaron por esa excitaci&oacute;n y Ximena hizo un peque&ntilde;o grito que supe que era de placer. Le he bajado su panti hasta su rodilla y de alguna manera en esa posici&oacute;n sobre su espalda le asomo mi glande a la entrada de su para&iacute;so. Ella me quiso gritar un &ldquo;no&rdquo;, pero ya era tarde. Mi glande se hizo camino y le abr&iacute; esas reducidas paredes y ella solo exclam&oacute;: &ldquo;No Tony&rdquo;. Hice caso omiso y la segu&iacute; pompeando por unos cuantos minutos hasta que eyacul&eacute; en su deliciosa y h&uacute;meda vagina.<\/p>\n<p>En ese momento se call&oacute; todo&hellip; la oscuridad qued&oacute; en silencio y recuerdo que Ximena se subi&oacute; su panti y su pantal&oacute;n corto de color blanco y yo hice lo propio y salt&eacute; ese port&oacute;n&hellip; sub&iacute; a mi autom&oacute;vil y me qued&eacute; unos cuantos minutos a pensar. De repente mi amigo se aparece, entra al coche y me dice antes que cierre la puerta: &iexcl;Hueles como si te acabaras de comer una panocha! &ndash; Nos fuimos y al llegar a mi casa, solo pod&iacute;a vivir repitiendo lo que hab&iacute;a vivido esa noche con Ximena.<\/p>\n<p>No la ver&iacute;a hasta un mes despu&eacute;s. Era el &uacute;ltimo baile de despedida para terminar aquel ciclo escolar de nuestra juventud. Me incomodaba verla&hellip; no sab&iacute;a c&oacute;mo responder y no sab&iacute;a en realidad si ella querr&iacute;a acercarse a m&iacute; de nuevo. No estaba al tanto de las actividades de la escuela, pero esa noche Ximena ser&iacute;a coronada como la reina de ese a&ntilde;o. Como dije&hellip; hab&iacute;a muchos admiradores y yo apenas pude acercarme para felicitarla. Me vio y con su agraciada magia sensual recibi&oacute; mi beso en la mej&iacute;a y un abrazo. No intent&eacute; ni a sacarla a bailar en aquella noche&hellip; me sent&iacute;a una basura ante ella. No recuerdo que palabras us&oacute; la China para decirme y me insinuaba que Ximena dormir&iacute;a esa noche en su casa. No s&eacute; si era algo planeado, pero me encontr&eacute; con Ximena en ese mismo lugar. Nos besamos apasionadamente e hicimos lo mismo de un mes atr&aacute;s. La &uacute;nica diferencia que esta noche yo llevaba un par de condones. En esa oscuridad y parados hemos hecho el amor y Ximena se ha ido dos veces y las mismas me fui yo.<\/p>\n<p>Esta noche hab&iacute;a m&aacute;s luz, la luna iluminaba mucho m&aacute;s. Llevaba ese vestido de color marfil de superficie rustica. Esta vez me permiti&oacute; desabrocharle el vestido y por primera vez saborear sus peque&ntilde;os pechos. No se lo remov&iacute; completamente, pero si le remov&iacute; su panti el que qued&oacute; en un bolso de mi pantal&oacute;n. Aquella noche en esa acera dura Ximena se ha recostado y me abri&oacute; sus piernas para sacarle un orgasmo oral. Me quiso bloquear, pues creo que no se lo esperaba, pero tampoco ella quer&iacute;a hacer mucho ruido y tuvo que ceder. Le hund&iacute; la lengua en su rica y h&uacute;meda rajadura y ella cedi&oacute; al placer que le provocaba. Como cualquier joven inexperto, despu&eacute;s de verla disfrutar de su orgasmo f&aacute;cilmente me fui con una eyaculaci&oacute;n que dej&oacute; con ese olor a cloro que neutralizo el aroma de los c&iacute;tricos.<\/p>\n<p>El segundo palo lo hicimos parados y Ximena solo apoy&oacute; sus brazos en contra de la pared. Al principio comenzamos con unos embates violentos por nuestra ansiedad de hacernos sentir el uno al otro, pero en el silencio de aquella oscuridad se o&iacute;an los cacheteos de sus nalgas chocando con mi pelvis. La penetraci&oacute;n se volvi&oacute; m&aacute;s lenta y delicada pero profunda. Con los minutos la vi experimentar su segundo orgasmo y aunque Ximena no me lo anunciaba, pod&iacute;a sentir su temblor en sus piernas y como su vagina vibraba. Suspir&oacute; trag&aacute;ndose sus propios gemidos y solo aceler&oacute; ese vaiv&eacute;n para saciar la excitaci&oacute;n que viv&iacute;a. Era mi segundo palo y lo hab&iacute;amos iniciado despu&eacute;s de terminar el primero (ventajas de la juventud). Me tom&oacute; otros cinco minutos despu&eacute;s de o&iacute;r acabar a Ximena que sent&iacute; de nuevo la explosi&oacute;n y no me import&oacute; como se o&iacute;a ese cacheteo de sus nalgas, se las golpe&eacute; a placer hasta que me sali&oacute; la &uacute;ltima gota.<\/p>\n<p>De nuevo, Ximena se mostr&oacute; un tanto inquieta y no s&eacute; por qu&eacute;&hellip; no lo recuerdo; salte aquel port&oacute;n y mi amigo que me esperaba en mi coche me vuelve a decir: &#8211; Hoy si s&eacute;, hueles a la panocha de la China. Nunca se lo rectifiqu&eacute;, pues tampoco quer&iacute;a herir sus sentimientos, pues sab&iacute;a que Ximena era su amor plat&oacute;nico. No me di cuenta hasta d&iacute;as despu&eacute;s que lavaba mi ropa que encontr&eacute; su bikini color oro en el bolsillo de mi pantal&oacute;n. Me gust&oacute; mucho encontrarlo pues me hac&iacute;a revivir ese momento cuando se los bajaba. Estaban secos y tostados donde sus jugos vaginales se hab&iacute;an secado. Los ol&iacute;a y me recordaba de la rica cogida que nos hab&iacute;amos dado.<\/p>\n<p>Quiz&aacute; hubi&eacute;semos empezado una relaci&oacute;n pues ambos nos gust&aacute;bamos, pero cerca de m&iacute; siempre hab&iacute;a una chica que intentaba ligarse conmigo y eso de coger con chicas diferentes se me hab&iacute;a hecho ya una adicci&oacute;n a temprana edad. Creo que Ximena lo intu&iacute;a y la &uacute;ltima vez que la vi de lejos fue cuando estuvimos en la ceremonia de graduaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando Ximena me contact&oacute; y volvimos a recordar esas vivencias, realmente olvidaba detalles que ella dio a luz al recuerdo de esos d&iacute;as. Enfatiz&oacute; con decirme que fui yo el primer hombre en su vida. Me dijo de una manera muy sentimental que yo hab&iacute;a sido ese primer beso y que hab&iacute;a perdido la virginidad y logrado su primer orgasmo ese mismo d&iacute;a. Hice el recuerdo y remont&eacute; esa primera noche en la piscina. Llegu&eacute; a casa y en esos d&iacute;as usaba de esos calzoncillos blancos de algod&oacute;n y recuerdo esa mancha rojiza en ellos. Vagamente pens&eacute; en que Ximena estaba en su menstruaci&oacute;n, pero ella me aclaraba que ese d&iacute;a hab&iacute;a perdido su virginidad. En esa pl&aacute;tica me dijo algo que me alivi&oacute; de ese sentimiento de culpa de esos a&ntilde;os: &#8211; Nunca nadie me hab&iacute;a besado&hellip; ese d&iacute;a ese muchacho que tanto me gustaba me bes&oacute; y me hizo el amor&hellip; me hiciste sentir esa primera sensaci&oacute;n que me mantuvo enamorada de ti hasta que un d&iacute;a conoc&iacute; al que vendr&iacute;a a ser mi marido. Esa noche lo perd&iacute;a todo, pero lo ganaba todo&hellip; me hiciste tu mujer y lo disfrut&eacute; como toda una mujer y pens&eacute;&hellip; que quer&iacute;a sentirlo una segunda vez. -Yo le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; dijiste &ldquo;no&rdquo;? Me sent&iacute; culpable tiempo despu&eacute;s por lo que hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>&#8211; Creo que solo quer&iacute;a camuflar mis deseos y en verdad quer&iacute;a decir &ldquo;si&rdquo;. &iexcl;Qu&eacute; bueno que no me hiciste caso! En ese momento solo quer&iacute;a sentirte.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n me cont&oacute; lo afligida que se sent&iacute;a esa primera vez que lo hicimos, pues cuando entr&oacute; al ba&ntilde;o a limpiarse de esa primera corrida que le deje ir, ella no se esperaba ver tanto liquido blancuzco con esa mancha rojiza. Me dijo que le qued&oacute; una sensaci&oacute;n de ardor, pero tambi&eacute;n no entend&iacute;a ese enorme placer que fue su primer orgasmo. Se lo cont&oacute; a la China y pasaron hablando de lo mismo con ella sobre esa primera cogida que hasta cree que su amiga se masturbaba viviendo en su fantas&iacute;a el relato de Ximena. Vivi&oacute; esa semana con mucha incertidumbre hasta que se sinti&oacute; aliviada de ver llegar otro ciclo menstrual ocho d&iacute;as despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Ximena tiene un doctorado en psicolog&iacute;a al igual al que obtuvo mi madre. Hemos platicado y me ha liberado de esas culpas del pasado. En su &uacute;ltima pl&aacute;tica ella termin&oacute; diciendo algo que me hizo sentir muy bien:<\/p>\n<p>&#8211; No te sientas culpable Tony, pues yo lo quer&iacute;a. Desde que te conoc&iacute; siempre so&ntilde;&eacute; un momento como ese. Fuiste mi fantas&iacute;a y mi realidad y goce de ambas. Sabes y siempre te lo quise decir: &iexcl;Que hermosa verga ten&iacute;as! Sue&ntilde;o de vez en cuando con ella.<\/p>\n<p>Sigue viviendo cerca de la misma vecindad de la escuela. Fue un secreto que ella junto con la China llevan en com&uacute;n, pues como tambi&eacute;n hacemos muchos de los varones en esa &eacute;poca, la China fue espectadora sin yo darme cuenta de esa segunda y &uacute;ltima cogida que nos dimos con la hermosa Ximena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Cuando recib&iacute; su solicitud de amistad hace algunos d&iacute;as no lograba reconocerla. Ha pasado tanto tiempo y muchas de esas memorias se van borrando paulatinamente. Y mi experiencia con Ximena, fue una que creo mi consciente con ese sentimiento de culpabilidad de alguna manera siempre intent&oacute; bloquear. 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