{"id":25488,"date":"2020-08-29T22:35:20","date_gmt":"2020-08-29T22:35:20","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-08-29T22:35:20","modified_gmt":"2020-08-29T22:35:20","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-15","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-15\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 15)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25488\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>As&iacute; fue que me dispuse a dormir con la pija metida en el culito reci&eacute;n desvirgado de mi prima.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con la bombacha que estaba destinada a su noche de bodas corrida hacia un costado. Sin siquiera limpiarle los restos de sangre seca que recorr&iacute;an sus muslos formando diferentes caminos hacia el colch&oacute;n. No eran ni tenebrosos, ni impactantes, ni mucho menos causaban esa impresi&oacute;n capaz de bajarle la presi&oacute;n a cualquier persona que no quiera ni mirarla, ni saber nada con esa clase de fluidos. A m&iacute; me resultaban sumamente sexy, con esa sensualidad que dejan las huellas de un momento inolvidable. Eran la marca de una colita por primera vez hecha. Las marcas perversamente prohibidas del culo roto de mi prima.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a sintiendo el calor de su ano reconcili&aacute;ndose con el grosor de mi verga que, hasta ese momento e incluso luego de haberme dado el orgasmo m&aacute;s largo y placentero que jam&aacute;s hab&iacute;a sentido, segu&iacute;a sin querer achicarse del todo, volv&iacute; a sentirme completo.<\/p>\n<p>Los &uacute;nicos movimientos eran los de nuestra respiraci&oacute;n y alg&uacute;n que otro espasmo que me daba el esf&iacute;nter de Julia, para intentar sanarse despu&eacute;s de la semejante rotura que hab&iacute;a sufrido. Apenas mis recuerdos y pensamientos me hac&iacute;an crecer la pija un poco, ya mi prima sent&iacute;a el dolor ante una nueva dilataci&oacute;n. Aunque su reacci&oacute;n estaba seriamente comprometida por el poder del alcohol y la pesadez de su sue&ntilde;o, s&oacute;lo pod&iacute;a disfrutar de sentirla adentro. Inm&oacute;vil. Intentando no quitarla, ni que crezca de golpe. S&oacute;lo recibiendo el abrazo apretado del culo y como propina alguna que otra contracci&oacute;n involuntaria.<\/p>\n<p>Cuando el sol comenz&oacute; a molestarme, me estir&eacute; con cuidado para alcanzar la cortina y cerrarla de un manotazo.<\/p>\n<p>-Rojo, rojo -dijo mi prima, casi inconsciente, como hablando dormida, cuando sin querer la chota avanzo m&aacute;s profundo debido a aquel movimiento. Luego se qued&oacute; dormida otra vez, sin llegar siquiera a pronunciar la &uacute;ltima &ldquo;o&rdquo;.<\/p>\n<p>Ya con la habitaci&oacute;n completamente a oscuras, decid&iacute; que era momento de dormirme yo tambi&eacute;n. Sabiendo que al despertar, la cola de Julia recibir&iacute;a una segunda vuelta. Y una tercera. Y una cuarta y todas las vueltas que quisiese.<\/p>\n<p>Esa sensaci&oacute;n de plenitud, de confort inagotable, me acompa&ntilde;&oacute; toda la velada. Dormir abrazado a mi prima de esa forma, era realmente tan maravilloso como un cuento de hadas. Rodearle la cintura con el brazo, mi codo en su cadera y el resto de mi miembro superior acariciando su piel hasta apretarle una teta con la mano, fue por lejos mi posici&oacute;n favorita. S&uacute;menle la pija adentro del culo, achic&aacute;ndose y agrand&aacute;ndose conforme pasaban los minutos y las ideas en mi mente y entender&aacute;n mejor si les digo que era mejor que poder volar, o tener cualquier poder de cualquier superh&eacute;roe. Eso era, y en ese momento la tuve en toda el alma, la felicidad.<\/p>\n<p>Cada tanto me despertaba y si se hab&iacute;a salido, volv&iacute;a a met&eacute;rsela. Incluso dormida mi prima empinaba la colita cuando sent&iacute;a el glande salirse de su ano. O querer entrar. Incluso en sus sue&ntilde;os no paraba de ser mi putita. Corr&iacute;a el culo hacia mi cuerpo y luego lo meneaba para hacerme m&aacute;s f&aacute;cil el culearla toda la noche. Todo el d&iacute;a. Felicidad. Sin dudas, era felicidad extrema. Tan extrema que hasta me sent&iacute;a un verdadero ignorante recordando cuando me cre&iacute;a tan inteligente al afirmar que eso no exist&iacute;a.<\/p>\n<p>Supe ah&iacute; mismo que esas cosas no existen, hasta que lo hacen. Ahora mismo puedo animarlos a nunca dudar de esto. Cr&eacute;anme si les digo que no importa si nunca antes fueron felices. Jam&aacute;s cometan el error que comet&iacute; yo al creer que si algo nunca hab&iacute;a ocurrido, directamente no era real, nunca iba a suceder.<\/p>\n<p>Como aquella vieja historia del ni&ntilde;o que se asombraba al ver que el elefante, el animal m&aacute;s grande que hab&iacute;a en el circo, solo ten&iacute;a una pata atada a un cord&oacute;n sujeta a un palo clavado en el piso. Tan s&oacute;lo eso lo separaba de su libertad. Ni una jaula, ni una gruesa cadena. S&oacute;lo un simple cord&oacute;n. El ni&ntilde;o entonces pregunt&oacute; al cuidador, por qu&eacute; carajos no se iba. Por qu&eacute; mierda no pateaba todo y se liberaba de una buena vez.<\/p>\n<p>Bueno, no lo habr&aacute; hecho con esas palabras, pero m&aacute;s o menos esa era la idea.<\/p>\n<p>Lo importante fue la respuesta que recibi&oacute;. &ldquo;El elefante es un animal de excelente memoria&rdquo; dijo el tipo &ldquo;Y est&aacute; en este circo desde chiquito&rdquo; continu&oacute; luego, ya medio hinchado las pelotas porque quer&iacute;a entrar a Cuento Relatos para leer una buena historia de sexo prohibido, pero en vez de eso deb&iacute;a estar respondiendo pelotudeces.<\/p>\n<p>&ldquo;Est&aacute; aqu&iacute; desde tan chiquito que cuando le pusimos el cord&oacute;n, era suficiente. Por supuesto que intent&oacute; e intent&oacute; quit&aacute;rselo, romperlo y escaparse; pero en aquel entonces no ten&iacute;a la fuerza suficiente, hasta que se cans&oacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>En una de las tantas veces que me despert&eacute; para volver a ponerle el pito en el culo, pens&eacute; en todas aquellas veces que fui como el elefante. Ojala ustedes, queridos lectores y lectoras, no sean nunca, pero nunca como el elefante. Que luego creci&oacute;, pero su mente le dec&iacute;a que intentar liberarse ser&iacute;a en vano. Que como ya hab&iacute;a intentado tantas veces, volver a hacerlo ser&iacute;a al pedo.<\/p>\n<p>Ojala sepan que ya crecieron. Que ahora son m&aacute;s fuertes, aunque tal vez ni lo noten o ni lo sientan. Pero lo son. Esta es la magia de la humanidad, que no necesito ni siquiera conocerlos. Porque todos, aunque no lo sepamos, somos m&aacute;s fuertes que cuando lo intentamos antes.<\/p>\n<p>Y que sepan tambi&eacute;n que siempre vale la pena pelear para liberarse, crecer, mejorar. No solo para romperle la cola a Julia. En el trabajo, en las relaciones habituales, en una carrera: llegar&aacute; un momento en el que, a pesar de haberlo intentado mil veces antes y fracasado, alguna vez lo lograr&aacute;n. Que eso que no exist&iacute;a, ahora s&iacute;. Y no importa el tiempo invertido: habr&aacute;n conocido la felicidad real. No solo vale la pena. &iexcl;Vale la vida!<\/p>\n<p>Pero no quiero que me recuerden como el usuario que pensaba en elefantes mientras le hacia la cola a su prima, por lo que continuar&eacute;, sin m&aacute;s interrupciones, con el relato que nos compete.<\/p>\n<p>Dormirme, despertarme, penetrarla, dormirme, despertarme, bombearle el orto un par de veces, dormirme. Era una rutina fant&aacute;stica. Que termin&oacute; cuando evidentemente me qued&eacute; dormido con mayor profundidad porque a la pr&oacute;xima vez que me despert&eacute; ya ni estaba en la misma posici&oacute;n. Ahora me encontraba boca arriba y al segund&oacute; de esta nueva vigilia sent&iacute; los labios de mi prima chup&aacute;ndome la pija.<\/p>\n<p>Simplemente me relaj&eacute;. Respir&eacute; y suspir&eacute; tranquilamente, pero cuando la verga se me puso dura completamente, Julia se dio cuenta que ya estaba despierto.<\/p>\n<p>La quit&oacute; de su boca y como si la habr&iacute;a pescado haciendo algo indebido, escondi&oacute; su cara entre mis test&iacute;culos. Como esta vez estaba arrodillada al pie de la cama, pudo ocultarse entre mis piernas con m&aacute;s facilidad.<\/p>\n<p>-No romp&iacute; ninguna regla. No romp&iacute; ninguna regla. &ndash;dijo como anticip&aacute;ndose a alg&uacute;n posible reto de mi parte.&ndash; Tiene gusto a cola, as&iacute; que t&eacute;cnicamente es parte de la fiesta del culo. &ndash;Agreg&oacute; luego, simulando un tono de inocente que le dio un escalofr&iacute;o extra a mi excitaci&oacute;n.&ndash; Te la estoy limpiando nom&aacute;s.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; como respuesta y le hice un gesto de &ldquo;m&aacute;s o menos&rdquo; con la mano que entendi&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Julia se puso de pie y se tir&oacute; encima de m&iacute;. Como si ya estar&iacute;a completamente renovada de su cansancio y su borrachera anterior.<\/p>\n<p>-Vos ten&eacute;s la culpa. &iquest;C&oacute;mo vas a dormir boca arriba y con el pito tan cerca de mi boquita? -me pregunt&oacute; sin esperar respuesta&ndash; &iexcl;Si ya te dije que no puedo dejar de chup&aacute;rtelo!<\/p>\n<p>Me apret&oacute; los cachetes y me dio un beso, con el entusiasmo que a esta altura sospechaba que s&oacute;lo ella era capaz de demostrar con el culito reci&eacute;n roto. Despu&eacute;s abri&oacute; sus piernas y tras un segundo de dudar entre si pon&eacute;rsela en la concha de una buena vez por todas o seguir con la fiesta al pie de la letra, se acomod&oacute; mi verga entre sus labios vaginales y se empez&oacute; a mover suavecito.<\/p>\n<p>-&iquest;La fiesta del culo es solo por el culo? &ndash;pregunt&oacute; cu&aacute;ndo ya no pod&iacute;a aguantarse m&aacute;s las ganas de tenerla adentro.<\/p>\n<p>Era l&oacute;gico. Hac&iacute;a ya dos d&iacute;as que no la sent&iacute;a adentro de su almeja. Se la hab&iacute;a pasado peteando y entregando la colita, casi ignorando su vagina por completo. Se sent&iacute;a hasta en su aliento que no pod&iacute;a aguantarse m&aacute;s. Pero le dije que s&iacute;. Que era s&oacute;lo por el culo. Aguant&aacute;ndome las ganas yo tambi&eacute;n de rozarle el &uacute;tero con la cabeza del pito. Al fin y al cabo, era s&oacute;lo cuesti&oacute;n de tiempo.<\/p>\n<p>Se dedic&oacute; entonces a disfrutar del suave roce de mi glande con su cl&iacute;toris, gimiendo y agradeci&eacute;ndome cada tanto con un nuevo beso el hecho de que le permita aunque sea hacer eso.<\/p>\n<p>Aunque hab&iacute;a decidido para mis adentros dejarla que tenga su orgasmo tranquila, mi prima me sorprendi&oacute; cuando interrumpi&oacute; el acto antes de lograrlo. A penas se separaron nuestros genitales, sent&iacute; que iba yo a tener el m&iacute;o al sentir sus flujos empap&aacute;ndome la chota. Hasta pude percibir c&oacute;mo un par de puentes creados por sus fluidos pegajosos se formaban, se estiraban y se romp&iacute;an entre su concha y mi pija, por las lentas apoyadas que me segu&iacute;a dando.<\/p>\n<p>Pero Julia, como ya les dije, parec&iacute;a estar siempre atenta y antes de que le manche la empanadita con leche, dej&oacute; de moverse.<\/p>\n<p>Haciendo palanca con sus brazos sobre mis hombros, desliz&oacute; su cuerpo m&aacute;s hacia arriba. Luego llev&oacute; una mano hacia atr&aacute;s, me agarro la poronga y ella sola la llev&oacute; hacia su ano.<\/p>\n<p>-Ay. Ayy&#8230; &ndash;grit&oacute; cuando se dej&oacute; caer para que le entrara la cabeza del pene.- Ahh.<\/p>\n<p>Al sentirla por la mitad, volvi&oacute; a sentir el dolor de un desgarro. Apoy&oacute; sus tetas en mi pecho y se qued&oacute; quieta, para ver si lograba banc&aacute;rsela.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta c&oacute;mo se sienta tu prima en el pelado? &ndash;pregunt&oacute; fuera de s&iacute;, lami&eacute;ndome la oreja y gimiendo a penas.&ndash; La putita de tu prima se sienta en el pito. Se rompe el culo sola, la culoroto de tu prima. &iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>Le dije que s&iacute;, entrando a ese maravilloso lugar que ya conoc&iacute;a con absoluta nitidez. La tom&eacute; de las caderas y comenc&eacute; a bombearle el orto una vez m&aacute;s. Pero no pude ni empezar a darle rienda suelta a mi deseo, que se quej&oacute; nuevamente del dolor.<\/p>\n<p>Ya sab&iacute;a c&oacute;mo era, no se iba a rendir tan f&aacute;cil.<\/p>\n<p>-Le falta lubricaci&oacute;n &ndash;y como soluci&oacute;n volvi&oacute; a acomodarse para darme una flor de chupada ensalivada. Otra vez se la met&iacute;a hasta el fondo de la garganta y dejaba caer su saliva para desparram&aacute;rmela por toda la pija con la mano.&ndash; Tiene gusto a concha y culo, ahora. Est&aacute; riqu&iacute;sima. &ndash;dijo en cuanto pudo usar la boca para hablar.<\/p>\n<p>Le dije que cualquier excusa le ven&iacute;a bien para petear y petear. Que no pod&iacute;a ser tan chupapija. Que no pod&iacute;a creer lo puta que era. Lo desesperada que estaba por mamarme la verga a cada rato.<\/p>\n<p>Julia interrumpi&oacute; el pete poniendo cara de ofendida.<\/p>\n<p>-&iquest;Te parece bien, a vos, decir esas cosas de tu prima? &ndash;me ret&oacute;.&ndash; Ya te dije que es tu culpa. Te quedaste sin pete ahora. &ndash;y volvi&oacute; a sentarse encima de m&iacute;, dej&aacute;ndome la pija entre sus labios vaginales.<\/p>\n<p>&ldquo;El boludo se qued&oacute; sin pete&rdquo;, &ldquo;La prima le quer&iacute;a comer la pija y por boludo se lo perdi&oacute;&rdquo;, &ldquo;Hasta la garganta quer&iacute;a pija, la prima, pero el tarado la insult&oacute;&rdquo;. Repet&iacute;a d&aacute;ndome suaves cachetazos en la cara. De vez en cuando dejaba de re&iacute;rse para poner cara de enojada. Me estaba volviendo loco de la ternura y de la calentura que me provocaba.<\/p>\n<p>-Es tu culpa &ndash;dijo una vez m&aacute;s.&ndash; &iexcl;Habrase visto! &iexcl;Dormir boca arriba y con el pito parado! Y la culpa es m&iacute;a si me la mando a la boca&hellip; &ndash;solt&oacute; al aire, como explic&aacute;ndole otra vez a alguien que no estaba.&ndash; &iexcl;Date vuelta entonces!<\/p>\n<p>Me lo repiti&oacute; varias veces, pero la &uacute;ltima vez que lo hizo me dio un cachetazo que retumbo en toda la habitaci&oacute;n. Al darse cuenta que se le hab&iacute;a ido la mano con la brutalidad, se llev&oacute; la mano a la boca, pensando si pedirme disculpas o no. Se ve que decidi&oacute; que no, porque me dio otro. Y luego otro m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Date vuelta te dije! &ndash;me orden&oacute;.<\/p>\n<p>Era evidente que el personaje de sumisa le sal&iacute;a mejor que el de dominante. Pero aunque su actuaci&oacute;n daba l&aacute;stima de lo mala que era, la obedec&iacute; para escuchar su risa una vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>-La boluda se qued&oacute; sin pija ahora. &ndash;dije al aire cuando sent&iacute; el colch&oacute;n en la poronga, rotando mi cuerpo todav&iacute;a entre sus piernas.<\/p>\n<p>Pero no me contest&oacute;. Julia sali&oacute; de arriba m&iacute;o y se qued&oacute; en silencio. Estaba por recomendarle que para dar &oacute;rdenes, primero ten&iacute;a que pensarlas, pero no me dej&oacute;.<\/p>\n<p>Nuevamente fui preso de un escalofr&iacute;o indescriptible recorri&eacute;ndome el cuerpo al sentir las manos de mi prima abrirme los cachetes del culo, para poner su lengua sobre mi ano y comenzar a lamerlo.<\/p>\n<p>No me lo esperaba. Jam&aacute;s me hab&iacute;an hecho un beso negro, y este parec&iacute;a ser el mejor de todos. Disculpen que les insista, pero incluso sin poder respirar del todo bien, confirm&eacute; que eso era &ldquo;Felicidad&rdquo;.<\/p>\n<p>Julia recorr&iacute;a la raya del orto con su lengua de arriba hacia abajo, y de abajo hacia arriba. Se deten&iacute;a en el esf&iacute;nter y presionaba como queriendo penetrarme. Pod&iacute;a escuchar los sonidos que emit&iacute;a su boca casi sin querer, como si deglutiese o estuviese comiendo velozmente todo lo que ten&iacute;a a su paso. A veces lograba meter la punta, para sacarla y volver a meterla de golpe. Varias veces. Algunas r&aacute;pido, otras lento, para volver a lamerme el ano en forma circular. Hasta el calorcito que ten&iacute;a su saliva me hac&iacute;a ver las estrellas. Era una sensaci&oacute;n completamente nueva, cargada tan hermosamente de morbosidad que cre&iacute; llegar a otro nivel de relajaci&oacute;n. Y ella, mientras yo disfrutaba, segu&iacute;a chup&aacute;ndome el culo como si nada. Sabiendo que me estaba volviendo loco. Volvi&eacute;ndose ella tambi&eacute;n una esclava de la perversi&oacute;n del incesto y los sabores nuevos.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mir&aacute; las cosas que me haces hacer! &ndash;me recrimin&oacute;, suspirando antes de continuar con su trabajo.<\/p>\n<p>Sentir la pija creciendo inc&oacute;modamente sobre el colch&oacute;n me regalaba una especie de dolor que me excitaba a&uacute;n m&aacute;s. Mi prima se mantuvo con la cara pegada al culo por lo menos quince o veinte minutos. Solo retiraba la lengua para escupirme el agujero del ano y luego volver a lamerlo, jugar a penetrarlo con su boca, dejarme la punta lo m&aacute;s profundo que pod&iacute;a para volver a escupirlo, todo al un&iacute;sono con los sonidos que produc&iacute;an su saliva, sus gemidos y los m&iacute;os.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a treparse por mi cuerpo hasta apoyarme las tetas en la espalda y la concha en el culo, movi&eacute;ndose como si me estuviese montando dado vuelta. Esta vez sus fluidos vaginales los sent&iacute; recorrerme las nalgas y cuando con sus manos me separaba los cachetes y me apoyaba con fuerza, los sent&iacute; entibi&aacute;ndome hasta el orto. Otra vez los puentes pegajosos que se romp&iacute;an e incluso sin poder verla supe que la almeja de mi prima estaba que chorreaba de tanta calentura. Sus gemidos en mi o&iacute;do apoyaban esa teor&iacute;a y una vez m&aacute;s sent&iacute; que iba a acabar, sin siquiera poder acariciarme un poco la verga.<\/p>\n<p>-&iquest;No habr&aacute;s pensado que tu culito no estaba invitado a la fiesta? &ndash;Me pregunt&oacute;, esta vez con una actuaci&oacute;n mucho m&aacute;s convincente.- &iquest;Te parece lindo a vos? &iexcl;Hacerle la cola a tu prima toda la noche mientras duerme! &ndash;Continu&oacute; ret&aacute;ndome, como hac&iacute;an los grandes cuando nuestras travesuras de ni&ntilde;os eran descubiertas- &iexcl;Pendejo pajero! &ndash;agreg&oacute; al final.<\/p>\n<p>Llev&oacute; una mano hacia su conchita e introdujo un poquito de su dedo &iacute;ndice adentro de mi ano, el pulgar se lo meti&oacute; dentro de su concha y as&iacute;, penetrados ambos por sus dedos, nuevamente volvi&oacute; a moverse como si estuviese ella cogi&eacute;ndome a m&iacute;. Pero se detuvo antes de llegar al orgasmo.<\/p>\n<p>Al sentir su respiraci&oacute;n, que se deten&iacute;a y suspiraba con esfuerzo, pens&eacute; en que ya no podr&iacute;a aguantar ni un minuto m&aacute;s sin volver a romperle el culo. All&iacute; mismo, ah&iacute; nom&aacute;s, deseaba con toda el alma sentir de nuevo el culo de mi prima rode&aacute;ndome la pija hasta la ra&iacute;z.<\/p>\n<p>Julia lo presinti&oacute; de inmediato, se puso de pie para dejarme parar tambi&eacute;n a m&iacute; y cuando lo hice, ella misma se puso en cuatro sobre la cama, esta vez de forma m&aacute;s exagerada, entreg&aacute;ndome el culo, ahora desnudo y un poco menos apretado que aquella primera vez.<\/p>\n<p>Sin poder resistirme, ignor&eacute; las suplicas de la pija por entrar hasta el fondo de aquel hermoso orificio y me dediqu&eacute; yo tambi&eacute;n a probarlo con la boca. Era una exquisitez. Comerle el culo a mi propia prima, era una nueva adicci&oacute;n. Recorrerlo con los labios y mi lengua, darle un tierno beso cada tanto justo en el centro del orto, escuchar sus gemidos incrementarse cada vez m&aacute;s. Una zarpada adicci&oacute;n perversa. Muy zarpada. Muy, pero muy perversa.<\/p>\n<p>Otra vez sent&iacute; a mi poronga latir sin ning&uacute;n contacto cercano. Y otra vez m&aacute;s, antes de eyacular definitivamente, se la met&iacute; de golpe hasta el fondo del orto. Ahora el ardor la volv&iacute;a loca a ella. Aunque estaba m&aacute;s abierto y lubricado que la noche anterior, mi prima no paraba de mezclar sus gemidos de placer con sus gritos de dolor.<\/p>\n<p>A los pocos minutos, estall&eacute; dentro del ojete de mi prima. Tantas veces, tantos lechazos cre&iacute; dejarle en el intestino que hasta a m&iacute; me sorprend&iacute;a cuando ven&iacute;a otro. Era acabar, llenar la pija, acabar y acabar y acabar. Y cuando pensaba que ya ten&iacute;a los test&iacute;culos vac&iacute;os, aparec&iacute;a el lugar para otro lechazo m&aacute;s. Y otro. Y otro. Esta vez realmente sent&iacute; que le hab&iacute;a llenado el orto de leche, literalmente. Y ella tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Cay&oacute; rendida sobre la cama reci&eacute;n cuando el pito comenz&oacute; a achicarse y pareci&oacute; soltarse del culo.<\/p>\n<p>Charlamos unos minutos abrazados, todav&iacute;a traspirados de tanto morbo. Me dijo que nunca le hab&iacute;an dado un beso negro, ni mucho menos lo hab&iacute;a hecho ella. Le dije que yo tampoco. Cuando me aclar&oacute; que nunca jam&aacute;s se lo har&iacute;a a otro hombre, que ser&iacute;a s&oacute;lo un regalo para m&iacute;, ya present&iacute;a que la chota volver&iacute;a a despertarse en cualquier momento.<\/p>\n<p>Finalmente se puso como un fierro al escucharla decir que tampoco iba a entregarle el culo a otro tipo. Que tambi&eacute;n ser&iacute;a solo para m&iacute;. No tuve otra cosa m&aacute;s que decirle que entonces hab&iacute;a que aprovechar el tiempo.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a romperle el culo en cuatro, boca abajo, ella mont&aacute;ndome a m&iacute;. Me encant&oacute; hacerle la cola de parado. O sentado y ella encima de m&iacute;. Cada vez el orto parec&iacute;a m&aacute;s abierto, es cierto, pero me encantaba tambi&eacute;n no dejar de sentir su reciente virginidad perderse del todo. Su dolor y el verlo cerrarse lentamente al retirar mi pija, me incentivaba a volver a culearla. Sabiendo, ambos, que luego de cada eyaculaci&oacute;n, la rotura de cola ser&iacute;a m&aacute;s larga que la anterior.<\/p>\n<p>La mente se resignaba a ser invadida por la perversi&oacute;n, una vez tras otra, al ver a mi prima caminando con cierta dificultad, desnuda por la habitaci&oacute;n. Todo era incentivo para volver a meterle la pija en la cola. Y as&iacute; lo hicimos.<\/p>\n<p>El &uacute;ltimo lechazo me lo pidi&oacute; en la boca. Y aunque verla relamerse con el poquito semen que sali&oacute; del pito, que a su vez reci&eacute;n sal&iacute;a de su culo, era un incentivo enorme para cog&eacute;rmela por el orto una vez m&aacute;s, Julia supo que ya eran las doce de la noche y se fue a ba&ntilde;ar para ponerle punto final a la fiesta del culo. Una fiesta que jam&aacute;s olvidar&iacute;amos ninguno de los dos. No importaba lo que pasase, tanto ella como yo sab&iacute;amos que no exist&iacute;a forma alguna de olvidarnos de ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Sab&iacute;amos, tambi&eacute;n, que volver a la normalidad, al pisar nuestra amada tierra Argentina, ser&iacute;a much&iacute;simo m&aacute;s dif&iacute;cil de lo que hab&iacute;amos imaginado. Dudando incluso, si quer&iacute;amos realmente esa normalidad. Estoy seguro que si en ese momento alguno de los dos propon&iacute;a mudarnos de pa&iacute;s, abandonar todo. Amigos, familiares, trabajo. Todo. Para vivir por siempre en nuestro pecado, al menos lo habr&iacute;amos pensado. Pero ninguno lo hizo. No porque no nos animamos, ni por falta de coraje. Ninguno de los dos lo propuso, porque no quer&iacute;amos pensar.<\/p>\n<p>Al salir de la ducha, se agach&oacute; para mostrarme el culo una vez m&aacute;s, antes de ponerse la bombacha. O al menos eso cre&iacute;.<\/p>\n<p>-Parece que me dejaste sorda de tanto romperme el orto, pendejito. &ndash;me dijo y tir&oacute; con cierta violencia dos tarjetitas sobre la cama que cayeron en mi pecho.<\/p>\n<p>-O dejaste sordo al chinito de tanto gritar como putita &ndash;respond&iacute;. Sorprendido porque si en verdad hab&iacute;a golpeado la puerta, no estuve ni cerca de haberlo escuchado.<\/p>\n<p>Julia sonri&oacute; de esa forma que me volv&iacute;a loco, busco un shortcito y todav&iacute;a en tetas y rengueando un poco, se sent&oacute; a mi lado.<\/p>\n<p>-Nos invitaron a otra fiesta, pero seguro que no quer&eacute;s ir. &ndash;dijo algo resignada mientras se peinaba.<\/p>\n<p>Pero le dije que s&iacute;. Que vayamos. Que deber&iacute;amos comer algo antes, pero que vayamos a disfrutar un poco del barco. Unas horas no har&iacute;an la diferencia, ni tampoco le devolver&iacute;an la virginidad al culo. Adem&aacute;s nos vendr&iacute;a bien salir de la melancol&iacute;a que hab&iacute;a comenzado a sentirse en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando se quit&oacute; el shortcito para vestirse mejor, me fui a ba&ntilde;ar. Le di una nalgueadita al paso y le aconsej&eacute; que se vista bien trola, que hab&iacute;a viejitos que la estaban esperando para la paja.<\/p>\n<p>Esta vez comimos como dos verdaderos muertos de hambre, mucho pero r&aacute;pido. A los pocos minutos nos sentamos en una mesa del bar donde se hac&iacute;a la fiesta. Julia se hab&iacute;a puesto una musculosa, una camperita de cuero y un jean ajustado que le marcaba m&aacute;s la concha que la cola. Le quedaba pintado. Cuando se sent&oacute; a mi lado y no enfrente, yo solo abr&iacute; las piernas porque ya entend&iacute;a lo que iba a hacer.<\/p>\n<p>-Me encant&oacute; que me cojas dormida. &ndash;Me dijo cuando su mano ya hab&iacute;a abierto la bragueta de mi pantal&oacute;n y estaba bien c&oacute;moda para acariciarme la pija sobre el b&oacute;xer.&ndash; Iba a elegir la fiesta del <em>clonazepam<\/em>. &ndash;contin&uacute;o, record&aacute;ndome que, si hab&iacute;a fiesta despu&eacute;s de la del culo, le tocaba elegir a ella.<\/p>\n<p>Aunque me estaba comiendo la cabeza pensar en tenerla drogada a mi merced, para hacerle lo que quisiese mientras estaba inconsciente, le dije que me daba un poco de miedo dormirla con pastillas. Pero ella me ignor&oacute; por completo.<\/p>\n<p>-Ya s&eacute; que fiesta quiero. La de la concha. &ndash;aunque su mirada estaba perdida en la pista del baile, pude ver que me gui&ntilde;aba un ojo como buscando complicidad.&ndash; Eso quiero. La fiesta de la concha. &ndash;y me quit&oacute; la mano de la verga para estirarla sobre el aire, como imagin&aacute;ndose un cartel con sus palabras.<\/p>\n<p>Le respond&iacute; que me parec&iacute;a perfecto. Que cuando quiera volver al camarote, que simplemente me avise y la comenz&aacute;bamos. Y solt&oacute; una risa malvada al escucharme decir que me estaba muriendo de ganas de chuparle la concha todo el d&iacute;a.<\/p>\n<p>-No de esta concha, boludo &ndash;dijo se&ntilde;al&aacute;ndose la entrepierna.&ndash; Aquella concha. &ndash;Y con la cabeza me se&ntilde;alo a una rubiecita que bailaba en pollerita, con el pap&aacute;.&ndash; Quiero comerme aquella concha.<\/p>\n<p>La mir&eacute; fijo para saber si hablaba en serio. Y si, lo hac&iacute;a. La mir&eacute; luego como dici&eacute;ndole que no quer&iacute;a ir preso. Ni que ella caiga en cana. Julia me capt&oacute; el gesto en el acto.<\/p>\n<p>-La vi en la barra. Le pidieron documento para darle un trago, es mayor de edad. Tranqui.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con curiosidad, volv&iacute; a mirarla. La verdad que mi prima ten&iacute;a un muy buen gusto. La pendeja se part&iacute;a sola. Rubia, flaquita, con una carita t&iacute;mida y una pollera tableada que amenazaba a mostrar el orto en cada vueltita que daba. Parec&iacute;a reci&eacute;n salida del colegio o la facultad.<\/p>\n<p>Pero estaba con el pap&aacute;. Y ten&iacute;a una pinta b&aacute;rbara de brasilera. &iquest;Y se supon&iacute;a que me la ten&iacute;a que ir a encarar yo, en otro idioma y para que se enfieste conmigo y con mi prima? Era complicado. Muy.<\/p>\n<p>&ldquo;Pero por mi prima, lo que sea&rdquo; pens&eacute;, mientras le afirmaba con la cabeza que lo iba a intentar.<\/p>\n<p>A penas me levant&eacute;, apareci&oacute; Fabi&aacute;n. Todav&iacute;a vestido de la misma manera. Desalineado como si habr&iacute;a estado naufragando. La barba y el pelo le hab&iacute;an crecido incre&iacute;blemente en solo unos d&iacute;as. Llevaba una postura que cualquiera hubiese dicho que era por estar completamente borracho, aunque no lo estaba. Era m&aacute;s bien parecido a un indigente. O un loco.<\/p>\n<p>-July, por favor, tenemos que hablar. &ndash;Le dijo, ignor&aacute;ndome.&ndash; Por favor, hablemos que no aguanto m&aacute;s, amor. &ndash;suplic&oacute; luego.<\/p>\n<p>Con una crueldad que nunca le hab&iacute;a visto antes, mi prima le respondi&oacute; que ya le hab&iacute;a dicho que hablaban en Buenos Aires. Sin siquiera mirarlo. Siguiendo con la vista solamente los movimientos de la rubiecita a la que quer&iacute;a chuparle la almeja.<\/p>\n<p>-Amor. Por favor, te lo pido. Hablemos, nada m&aacute;s. Tengo el coraz&oacute;n roto. &ndash;insisti&oacute; el pelotudo. Sin saber que, Julia, ten&iacute;a otros planes en la cabeza en ese momento. Ni que su novia lo que ten&iacute;a roto, era el culito.<\/p>\n<p>Cuando volvi&oacute; a repet&iacute;rselo, le toqu&eacute; el hombro y le dije que se vaya. Que no joda. Que no me haga enojar al pedo. Que no arme quilombo y que ni se le ocurra volver a molestar a mi prima. Hice &eacute;nfasis al explicarle que si no se iba, esto iba a terminar muy mal.<\/p>\n<p>-&iexcl;Dejame, Rodrigo! Dejame que estoy hablando con mi novia, no con vos. &ndash;me respondi&oacute;, esnifando aire y sin mirarme, como un completo esquizofr&eacute;nico. O un flaco abandonado, perdiendo al amor de su vida.&ndash; No te metas, que no te interesa.<\/p>\n<p>Pero si me interesaba. La felicidad de Julia me interesaba m&aacute;s que cualquier cosa en la vida. Una vez m&aacute;s, ya perdiendo la paciencia, le insist&iacute; para que se vaya, para que deje de romper las pelotas.<\/p>\n<p>Pero no pude terminar ni siquiera la primera oraci&oacute;n. Fabi&aacute;n me dio un pu&ntilde;etazo en la cara, con la mala suerte de que uno de sus nudillos me lleg&oacute; a golpear el ojo.<\/p>\n<p>Mientras ten&iacute;a la percepci&oacute;n de un flash en la pupila, record&eacute; un viejo pensamiento que ten&iacute;a en la adolescencia: si alguien, alguna vez me golpeaba primero, ojal&aacute; que me deje tumbado, inconsciente, o directamente muerto. Porque sab&iacute;a bien que si lograba levantarme y recuperarme del golpe, el que terminar&iacute;a muerto ser&iacute;a &eacute;l. Me conoc&iacute;a demasiado bien a m&iacute; mismo c&oacute;mo para saber que ser&iacute;a imposible contenerme de molerlo a trompadas, de no frenar hasta, al menos, desfigurarle la cara.<\/p>\n<p>Luego sent&iacute; que todo el bar se quedaba quieto, incluso hasta tuve la sensaci&oacute;n de que la m&uacute;sica hab&iacute;a sido apagada de repente. Que todos estaban mirando lo que ocurr&iacute;a y Julia no pod&iacute;a cerrar la boca del asombro. A veces, cuando me devoraba un monstruo negro, una locura homicida, sent&iacute;a lo mismo.<\/p>\n<p>El pu&ntilde;etazo de Fabi&aacute;n me doli&oacute;, no puedo neg&aacute;rselos. Pero no me noque&oacute;.<\/p>\n<p>Es m&aacute;s: no tard&eacute; ni dos segundos en recuperarme.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 As&iacute; fue que me dispuse a dormir con la pija metida en el culito reci&eacute;n desvirgado de mi prima. Todav&iacute;a con la bombacha que estaba destinada a su noche de bodas corrida hacia un costado. Sin siquiera limpiarle los restos de sangre seca que recorr&iacute;an sus muslos formando diferentes caminos hacia el colch&oacute;n. No [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25488","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25488","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25488"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25488\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25488"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25488"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25488"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}