{"id":25523,"date":"2020-09-01T05:51:15","date_gmt":"2020-09-01T05:51:15","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-01T05:51:15","modified_gmt":"2020-09-01T05:51:15","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-17\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 17)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25523\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>-&iquest;Cu&aacute;nto por el culo? &ndash;me pregunt&oacute; uno de los hombres. Frot&aacute;ndose las manos y relami&eacute;ndose como si no pudiese aguantar ni un segundo m&aacute;s sin ponerle las manos encima a mi prima, que solo respiraba dormida, sin saber nada de lo que ocurr&iacute;a. -&iquest;Cu&aacute;nto por el culo? &ndash;repiti&oacute; un segundo despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; en silencio. Sorprendido, porque no pensaba cobrar nada. Era s&oacute;lo por cuestiones de morbosidad que los hab&iacute;a invitado. Y tambi&eacute;n porque el culo era s&oacute;lo para m&iacute;. Pero compartir, era compartir.<\/p>\n<p>Otro de los tipos sac&oacute; la billetera y al ver que yo no contestaba nada, comenz&oacute; a contar la plata que ten&iacute;a adentro.<\/p>\n<p>-Tengo 800 d&oacute;lares. 812 con el cambio. Decime que me alcanza, flaco. &ndash;dijo algo preocupado. Si le dec&iacute;a que no, dejaba hasta el anillo de compromiso que ten&iacute;a en el dedo de su mano izquierda.<\/p>\n<p>Dos de ellos eran brasileros, que por suerte hablaban espa&ntilde;ol, me preguntaron si pod&iacute;an pagar con reales. O tarjeta de cr&eacute;dito. Dos m&aacute;s ven&iacute;an de Per&uacute; y otro de Bolivia. Ellos ten&iacute;an d&oacute;lares. Los dos restantes eran argentinos. Uno de Tucum&aacute;n y el otro del conurbano bonaerense. El tucumano peg&oacute; un grito de dolor al escuchar la conversaci&oacute;n. Me explic&oacute; que ven&iacute;a casi de prestado al viaje, que se lo hab&iacute;an regalado sus hijos para festejar el aniversario de casamiento con su esposa, pero que no ten&iacute;a un mango.<\/p>\n<p>Les ped&iacute; un momento para pensar. Al ver que hab&iacute;a un celular filmando, me preguntaron si ten&iacute;a algo para tapar sus caras. Les dije que no. Que vayan a buscar y vuelvan. Que traigan m&aacute;s guita y forros. Al tucumano le dije que si no ten&iacute;a plata, que venga igual, que algo &iacute;bamos a arreglar.<\/p>\n<p>Cuando salieron, me sent&iacute; aliviado. Sent&iacute;a que lo que hab&iacute;a empezado era demasiado. Me hab&iacute;a metido en flor de quilombo y no sab&iacute;a muy bien c&oacute;mo manejarlo. Necesitaba aclarar la cabeza para organizar todo lo mejor posible.<\/p>\n<p>Para pensar mejor y m&aacute;s tranquilo, le empec&eacute; a hacer el orto a mi prima. Esta vez estaba completamente dilatado, no apretaba tanto cuando se la met&iacute;a. Me dejaba llegar hasta el fondo del intestino sin necesidad de hacer tanta fuerza. Julia respiraba siempre igual. Ni se quejaba, ni gem&iacute;a, ni se mov&iacute;a. Era realmente una experiencia distinta culearla de esa forma. Me encantaba, pero m&aacute;s me encantaba que se la iban a culear siete tipos m&aacute;s.<\/p>\n<p>Entre cada penetrada que llegaba a lo m&aacute;s profundo del ojete, mi perversi&oacute;n aumentaba y la estrategia funcionaba. Cada espasmo que recib&iacute;a del esf&iacute;nter inconsciente del ano de Julia se acompa&ntilde;aba con mayor seguridad para resolver el tema de los viejos a los que hab&iacute;a invitado a culearla.<\/p>\n<p>Recordando sus caras de enfermos al encontrarse con semejante espect&aacute;culo tendido sobre la cama, algunos bastante borrachos, otros sin todav&iacute;a poder creer la oportunidad que ten&iacute;an enfrente, la de cogerse a una pendeja en ese estado con un culito de ensue&ntilde;o empinado y ya preparado para recibir sus penes de tipos grandes, sent&iacute; otro orgasmo mental.<\/p>\n<p>Me dispuse a cogerla con m&aacute;s fuerza y cuando golpearon la puerta se me ocurri&oacute; una forma de cobrarle al tucumano.<\/p>\n<p>Ahora penetr&aacute;ndole el orto de manera bestial, la saque apenas para eyacularle un poco dentro y el resto en sus nalgas y el agujero del ano, pero por fuera. Una buena cantidad de leche le recorr&iacute;a hasta por los muslos en el momento en que decid&iacute; ir a abrirle al primero que hab&iacute;a vuelto.<\/p>\n<p>En el camino encontr&eacute; un balde, de esos que se usan para mantener fresco a un buen champagne y lo apoy&eacute; sobre el mueble que estaba al pie de la cama, al lado del tr&iacute;pode con el celular de Julia filmando todo.<\/p>\n<p>Era el tipo de Merlo. Ten&iacute;a en su mano una bufanda y la billetera. Tuvo que volver a irse porque se hab&iacute;a olvidado los forros.<\/p>\n<p>Creo que es necesario en este punto aclararles un par de cosas que quedaron pendientes. Mi prima estaba tomando pastillas anticonceptivas, pero no era por eso que cada vez que me la coj&iacute;a, pod&iacute;a hacerlo sin preservativo. Era porque los dos nos conoc&iacute;amos bien y ten&iacute;amos bien en claro que ninguno ten&iacute;a enfermedad alguna capaz de contagiarnos mutuamente. Las p&iacute;ldoras sirven para no tener hijos indeseados, pero s&oacute;lo el preservativo sirve, adem&aacute;s, para no contraer enfermedades.<\/p>\n<p>Siento el deber de escribirlo, porque esto puede estar ley&eacute;ndolo alguien que no lo sepa, y es muy importante.<\/p>\n<p>Y ya que est&aacute;, aprovecho para remarcar que lo que se transmite en una relaci&oacute;n sexual es el virus del HIV, no el SIDA. Eso es una enfermedad que produce dicho virus. No todo el que tenga el virus HIV, tiene SIDA. Y se contagia por el semen y la sangre. No por la saliva. No sean giles de no tomar un mate o tener miedo de besar a alguien con HIV, o darle la mano o un abrazo. S&oacute;lo estar&iacute;an caus&aacute;ndoles una enfermedad peor, que es el estigma social que la infecci&oacute;n trae a su alrededor. Sepan tambi&eacute;n que seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, la forma, por lejos, m&aacute;s frecuente de contagio, es por relaciones sexuales sin protecci&oacute;n entre un hombre y una mujer. No vuelvan a decir nunca m&aacute;s que es una enfermedad de homosexuales, como se dec&iacute;a muchos a&ntilde;os atr&aacute;s. Es totalmente incorrecto. Y siempre, pero siempre cojan con forro. Al menos que sea con Julia, que ya s&eacute; que no tiene ninguna enfermedad de trasmisi&oacute;n sexual. O alguna de sus primas o primos, que con total seguridad sepan que tampoco tiene. O una pareja en quien conf&iacute;an.<\/p>\n<p>Por m&aacute;s que tenga la guita del mundo en su bolsillo, el que se olvidaba los preservativos deb&iacute;a ir a buscarlos, no importa cuantas veces sea necesario. Era la &uacute;nica regla que mi prima me hab&iacute;a pedido: que la cuide.<\/p>\n<p>Un rato despu&eacute;s, ya estaban los siete. Algunos cubr&iacute;an sus caras con bufandas enrolladas, otros con m&aacute;scaras que hab&iacute;an comprado para una fiesta del barco. Sin preguntarme nada, comenzaron a dejar d&oacute;lares en el balde del champagne. Y los celulares a un costado.<\/p>\n<p>Al ver al tucumano un poco preocupado le indiqu&eacute; con firmeza que elija a alguno de los otros hombres del cuarto. Sin saber a d&oacute;nde quer&iacute;a llegar y dudando un poco, escogi&oacute; a un brasilero.<\/p>\n<p>-Ah&iacute; dej&eacute; un lechazo en el orto de la piba &ndash;le dije al tipo elegido.&ndash;Chup&aacute;selo y comete todo el semen. Dej&aacute;le el culo bien limpito de leche, sino se van los dos. &ndash;agregu&eacute; luego.<\/p>\n<p>El tipo se agach&oacute; desesperado. Le importaba un pito comerse unos chorros de guasca con tal de lamerle el ojete a mi prima. Una pendeja a la que doblaba en edad, durmiendo inconsciente, era est&iacute;mulo suficiente para hacer cualquier cosa posible.<\/p>\n<p>Un segundo despu&eacute;s el ano y los muslos de Julia estaban como nuevos. Y arranc&oacute; la fiesta.<\/p>\n<p>Les dije que ten&iacute;an tres horas para culearla y cog&eacute;rsela como ellos quisiesen. Pero siempre con forro. Pasadas las tres horas se iban sin chistar y nunca se volv&iacute;a a hablar de lo que hab&iacute;a ocurrido.<\/p>\n<p>El morbo ahora era parte de los siete. Ocho, cont&aacute;ndome a m&iacute;. M&aacute;s que multiplicarse por ocho, se sent&iacute;a elevarse a la octava potencia.<\/p>\n<p>Los tipos se acomodaban y se turnaban para entrarle al culito empinado de mi prima acostada. A veces uno se lo romp&iacute;a mientras otro le dejaba la chota en la boca. Hasta intentaban penetrarla de a tres. Aunque les costaba por el peso muerto de Julia, lo lograron un poco. Uno debajo le hac&iacute;a la concha, otro se la dejaba quietita en la boca y el de atr&aacute;s le daba y le daba con fuerza al culo. Habr&aacute;n pasado treinta minutos que los siete ya debieron cambiar sus preservativos. Les dije que los dejen en un caj&oacute;n, para no ensuciar el piso m&aacute;s de lo necesario y as&iacute; lo hicieron. Adem&aacute;s porque necesitaba hacer un experimento.<\/p>\n<p>Ver a mi putita siendo penetrada con tanta desesperaci&oacute;n por esos hombres gordos, viejos, ebrios, me estaba haciendo estallar la pija bajo el pantal&oacute;n. Mi prima estaba siendo ahora, la puta del barco. Y yo sent&iacute;a que iba a explotar de tanta perversi&oacute;n que recorr&iacute;a mi cuerpo entero.<\/p>\n<p>Al verla tan inm&oacute;vil, tan desparramada con el torso y la cabeza sobre el colch&oacute;n, y el resto de su cuerpo arrodillado en el piso, recibiendo pija tras pija sin siquiera emitir ni un sonido, me pareci&oacute; raro que s&oacute;lo dos pastillas pudieran dejarla en ese estado. Evidentemente me hab&iacute;a mentido en la dosis, o eso cre&iacute;a. O me costaba creer que fuese as&iacute;.<\/p>\n<p>Con un poco de miedo fui a chequear que, al menos, respirase en ese momento. Y me qued&eacute; tranquilo.<\/p>\n<p>Escucharlos hablar entre ellos o incluso cuando me dec&iacute;an algo a m&iacute;, era sumamente excitante. Usaban un tono de babosos, viejos verdes, pajeros, que no podr&iacute;an haber disimulado ni siquiera haciendo su mayor esfuerzo.<\/p>\n<p>-Una manteca la nena. Mira lo que es. &ndash;me dec&iacute;a el brasilero, en espa&ntilde;ol y con voz ronca<\/p>\n<p>-&iquest;Sabes cu&aacute;nto hace que no me cojo un culo tan apretado? Esa conchita tan tiernita&hellip; -comentaba el gordo de Merlo, mitad a m&iacute;, mitad para sus adentros.<\/p>\n<p>Estaban desesperados. Cuando se hac&iacute;an conscientes de lo que estaban haciendo, se les paraba la pija y se iban otra vez a probar alg&uacute;n agujerito de la nena que tan locos los volv&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tiene? &iquest;18? 18 a&ntilde;itos debe tener la piba esta &ndash;preguntaba uno de los brasileros a otro de los tipos.&ndash; La edad de mi nena debe tener. Qu&eacute; lindo cogerse a esta nena de pap&aacute;.<\/p>\n<p>Yo les dec&iacute;a que s&iacute;. Los 23 de Julia pasaban por 18 muy f&aacute;cilmente, y m&aacute;s en esa situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>A la hora ya todos le hab&iacute;an pegado, por lo menos dos garchadas cada uno. El ano de Julia estaba abierto y rojo, casi como la primera vez. La concha en cambio estaba empapada de la saliva que hab&iacute;an tirado los tipos para lubric&aacute;rsela en forma de escupitajos. Tambi&eacute;n roja de tanto roce con tantas porongas diferentes.<\/p>\n<p>Al verse con tiempo todav&iacute;a, empezaron a tomar cervezas de las latitas que hab&iacute;amos juntados. Aunque estaban calientes no les importaba. Se notaba a la legua que los tipos estaban llenos de guita. Agarraban una latita y tiraban cien d&oacute;lares m&aacute;s al balde, como si me las estuviesen pagando. Como si mi camarote se habr&iacute;a convertido en un telo berreta con una sola puta para todos.<\/p>\n<p>-Se ve que no esta tan culeadita esta putita. &ndash;se dec&iacute;an entre ellos &ndash;Fijate que la colita est&aacute; bastante dura todav&iacute;a.<\/p>\n<p>-S&iacute;, es verdad, esta fresquita todav&iacute;a la pendeja. Te digo que ma&ntilde;ana no camina la piba, mir&aacute; como tiene el ojete.<\/p>\n<p>-&iquest;Vos dec&iacute;s? Para m&iacute; es flor de petera la nena. Tiene esa carita t&iacute;pica de tragaleche. &ndash;dijo el peruano para entrar en la conversaci&oacute;n. Era, claro est&aacute;, el que m&aacute;s le hab&iacute;a sacado la ficha.<\/p>\n<p>-Debe tener la edad de mi hija. &ndash;repiti&oacute; el brasilero. Era de todos el m&aacute;s presentable y el que parec&iacute;a estar m&aacute;s forrado en plata. &ndash;Una empanadita reci&eacute;n calentita, en vez de la tarta vieja que tiene mi mujer en la concha, es una delicia.-agreg&oacute; luego y todos rieron. Hasta yo. Sin saber que su mujer, en realidad, no estaba ni en el barco.<\/p>\n<p>Decidieron ir por otra vuelta m&aacute;s. Ten&iacute;an tiempo pero ya no tanto, por lo que volvieron a cogerla de a dos, o de tres. Y ahora el que quedaba sin agujero, le buscaba la vuelta. O le manoseaba las tetas, o le lam&iacute;a la espalda, las manos y hasta hab&iacute;a uno que no paraba de chuparle los pies. Le pasaba la lengua a uno y cada uno de sus dedos, se los met&iacute;a en la boca y los succionaba, lam&iacute;a la planta y gem&iacute;a como si lo estuviesen cogiendo a &eacute;l.<\/p>\n<p>Era una escena magnifica y encima la ten&iacute;a toda en video.<\/p>\n<p>Ahora los forros, con el apuro de cambi&aacute;rselos y aprovechar los minutos que quedaban, iban directamente al piso. Pero no me importaba. Los del primer garche ya los ten&iacute;a guardado y eran los que m&aacute;s cargados de guasca estaban. Esos eran lo que me mord&iacute;an la mente, porque se los iba a hacer tomar a Julia cuando despierte.<\/p>\n<p>Cuando pasaron las tres horas, ocurri&oacute; lo que ya me esperaba: comenzaron a negociar.<\/p>\n<p>-Te tiro 2 gambas de d&oacute;lares si me dejas acabarle en la boca sin forro.<\/p>\n<p>-Pongo mil por una hora m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Dos mil si me dejas una horita solo con la nena.<\/p>\n<p>-Dejame hacerle el culito una vez m&aacute;s y te chupo la pija a vos.<\/p>\n<p>-Te dejo 500 verdes si me dejas chuparle el orto. Te la dejo limpita, limpita con la lengua, pibe.<\/p>\n<p>Todos propon&iacute;an, menos el tucumano que se la segu&iacute;a cogiendo. Era el que m&aacute;s la hab&iacute;a aprovechado. En ese punto ni recordaba si alguna vez la hab&iacute;a soltado. Cuando ten&iacute;a que cederle el culo a otro o se iba a la concha, o a la boca, pero siempre ten&iacute;a la chota en alg&uacute;n agujero.<\/p>\n<p>A todo le dije que no. Ya era demasiado. Al rato se fueron yendo, rog&aacute;ndome que se repita. Que era mejor que ir a tirar la guita al casino, sin dudas. Algunos me desped&iacute;an con un abrazo y no pod&iacute;an parar de agradecerme el regalito que les hab&iacute;a dado.<\/p>\n<p>El brasilero presentable se qued&oacute; un toque esperando a que se vayan, porque quer&iacute;a proponerme algo a solas. Lo saqu&eacute; del cuarto porque ya me imaginaba que quer&iacute;a. Le dije que me espere ah&iacute;. Seguramente iba a ofrecer m&aacute;s guita que los anteriores, mostrarme seriedad, seguridad, y cosas que no iban a interesarme; quer&iacute;a quedarme a solas yo con Julia, disfrutarla reci&eacute;n garchada, sentirle el olor a culo roto, a concha sucia. El aroma tan particular que deja en la piel el l&aacute;tex de un forro usado. El sabor, incluso, a puta barata que ten&iacute;a en su cuerpo.<\/p>\n<p>Eso no ten&iacute;a precio. Ni un palo verde le iban a ganar a esos millones de millones que ya les dije que sent&iacute;a haberme ganado.<\/p>\n<p>El tipo que me estaba esperando, creo que lo presinti&oacute;. La resignaci&oacute;n por volver a su cuarto se le fue dibujando en la cara a medida que los dem&aacute;s se iban. Pero como manotazo de ahogado, me pidi&oacute; el n&uacute;mero de celular.<\/p>\n<p>Le sonre&iacute; ir&oacute;nicamente y le di dos palmaditas en el hombro, para que entienda que eso no iba a pasar jam&aacute;s. Para mi sorpresa, mi negativa fue bien recibida. Me pidi&oacute; disculpas y cuando estaba por cerrar la puerta, dijo algo que me hel&oacute; la sangre.<\/p>\n<p>-Se corri&oacute; el rumor de que en el barco estaba el usuario_PsyExA, pens&eacute; que era usted y necesitaba sus servicios. &ndash;me dijo, a modo de despedida.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a abrirle la puerta de inmediato. Cuando lo hice, el tipo sac&oacute; una ficha de casino de cinco mil d&oacute;lares. Me la ofreci&oacute; otra vez a cambio de mi n&uacute;mero de celular.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndolo como si le estar&iacute;a cantando truco con dos cuatros y un cinco, disimulando mi curiosidad, le dije que yo no era ese usuario. Que no lo conoc&iacute;a. Pero le aceptaba la ficha y le daba mi n&uacute;mero, pero sin promesas de nada. Le repet&iacute; tambi&eacute;n que esto no volver&iacute;a a suceder nunca.<\/p>\n<p>Cuando cerr&eacute; la puerta y el brasilero se fue, me aviv&eacute; que ca&iacute; como un pelotudo. Aunque en realidad deb&iacute;a reconocerle cierto grado de inteligencia al hombre. Diciendo eso supo que llamar&iacute;a mi atenci&oacute;n, y lo logr&oacute;. Seguramente me hab&iacute;a visto peleando con Fabi&aacute;n en el bar, se hizo compa&ntilde;ero de bebidas y le cont&oacute; lo sucedido. El resto es utilizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, algo que la gente de plata maneja a la perfecci&oacute;n, casi como un instinto natural.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n al cerrar la puerta pude sentir el inexplicable olor a sexo que se hab&iacute;a concentrado en el camarote. Una mezcla de transpiraci&oacute;n, concha seca, fluidos masculinos y orto abierto que era una delicia de sentir en esa situaci&oacute;n. Mi prima todav&iacute;a desnuda, inconsciente, reci&eacute;n garchada, despatarrada y despeinada, pero siempre con la colita empinada. Era un ambiente maravilloso.<\/p>\n<p>Al chequear si su celular segu&iacute;a grabando, pude ver que le quedaba poca bater&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Los tuve que sacar a las patadas porque te quer&iacute;an romper el orto toda la noche. Fueron buenos y te dejaron la chele para que la tomes toda ma&ntilde;ana, del sachet&rdquo;, dije esta vez. &ldquo;Ah, y desde ahora el culo vuelve a ser s&oacute;lo para m&iacute;&rdquo;, agregu&eacute; al final, antes de apagarlo.<\/p>\n<p>Me dispuse a acomodarla mejor sobre la cama. La puse como hab&iacute;a arrancado la joda, de costado, con el ojete apuntando hacia mi lado. Listo para bancarse la &uacute;ltima cogida de la fiesta. La de mi pija, que con todo lo que hab&iacute;a visto, o&iacute;do y hasta olfateado, estaba dura como nunca. Desesperada por el ano que hac&iacute;a uno o dos d&iacute;as era virgen y ahora ya hab&iacute;a tenido ocho vergas en su interior. Siete de ellas de tipos grandes, viejos verdes que no se olvidar&iacute;an jam&aacute;s de la putita de mi prima.<\/p>\n<p>A la segunda bombeada que le pegu&eacute;, tuve otra idea. Evidentemente hacerle la colita a July era una poderosa fuente de inspiraci&oacute;n. Un poco apurado agarr&eacute; uno de los preservativos sin usar que hab&iacute;a quedado olvidado por vaya a saber qui&eacute;n y me lo puse para seguir entrando y saliendo del orto de mi prima.<\/p>\n<p>Ya no se sent&iacute;a apretado. Mi primita preferida ya ten&iacute;a el culo de una verdadera profesional. Tal vez porque al estar dormida y relajada no se recuperaba ni se cerraba tan r&aacute;pido, pero por momentos parec&iacute;a estar cogi&eacute;ndomela por un tubo sin reacci&oacute;n. Era, sin duda alguna, una sensaci&oacute;n fenomenal.<\/p>\n<p>Al rato y s&oacute;lo dej&aacute;ndole la pija clavada en el fondo, comenc&eacute; a sentir los primeros chorros de semen llenar el forro apoyado en las tibias paredes m&aacute;s profundas del culo de Julia. El &uacute;ltimo lechazo me quit&oacute; literalmente el aliento y solt&eacute; un grito de satisfacci&oacute;n como no recordaba haberlo hecho nunca.<\/p>\n<p>Lamentablemente no qued&oacute; en el video. Aunque qued&oacute; en m&iacute;. Y s&oacute;lo en m&iacute;.<\/p>\n<p>Al recobrar fuerzas, me puse de pie para limpiar un poco la habitaci&oacute;n. No daba que lo limpien los de mantenimiento del barco. Me quit&eacute; el preservativo y lo sum&eacute; a los siete que ten&iacute;a en el caj&oacute;n. Luego me puse a recoger los del piso. Hice cuentas al aire pero ni siquiera as&iacute; pude encontrar una explicaci&oacute;n l&oacute;gica a que haya recolectado 53 m&aacute;s, todos con semen.<\/p>\n<p>Saber que a mi prima se la hab&iacute;a cogido tantas veces, me hizo volver a poner la pija dura. Y ya que estaba, se la met&iacute; en la boca y paje&aacute;ndome un poco entre sus labios le dej&eacute; una eyaculaci&oacute;n m&aacute;s en la lengua dormida. Y al sentirla respirar como si nada, con la guasca espesa cayendo por el costado de la comisura de sus labios: otra vez al palo. Y otra vez a manosearla y cogerla un poquito. Esta vez la chele se qued&oacute; en sus tetas. A penas me puse de pie me intrig&oacute; como ser&iacute;a penetrarle la almeja seca. Otra vez al palo. Otra vez a abrirle las piernitas para coger a mi prima. Y aunque esta vez ni siquiera sent&iacute; largar una sola gota de semen al acabar, supe que si me concentraba bien, le pod&iacute;a romper el culo una vez m&aacute;s. Otra vez al palo. Otra vez la leche en la cola. Mientras ella segu&iacute;a durmiendo como si nada.<\/p>\n<p>Si esto no era una adicci&oacute;n, no s&eacute; qu&eacute; lo era.<\/p>\n<p>Al abrir el ventanal que daba al balc&oacute;n para ventilar un poco el ambiente, me di cuenta que ya era de d&iacute;a. Estaba por mirar la hora, pero no quise ni saberlo. No hac&iacute;a falta. Realmente no importaba.<\/p>\n<p>Fui al casino a cambiar la ficha, sum&eacute; el efectivo a la plata que hab&iacute;a en el balde y cont&eacute; en total 18.600 d&oacute;lares. Una locura. &iquest;Con qu&eacute; cara me referir&iacute;a, de ahora en m&aacute;s, a mi prima como a una puta barata?<\/p>\n<p>Al saber ahora lo que val&iacute;a ese culito de costado que ten&iacute;a enfrente, me lo fui a coger de nuevo. Pero ahora sab&iacute;a que eyacular ser&iacute;a pr&aacute;cticamente imposible, por lo que guarde los forros con la leche de los viejos y la plata en un caj&oacute;n, y me acost&eacute; a su lado, con el pito adentro del ano abierto de Julia y me dispuse a dormir. Para bombe&aacute;rselo cada tanto y cuando se me daba la gana. Como se debe hacer con las putas, aunque sea caras.<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, pero esta vez me despert&eacute; antes que mi prima llegase a poner su boca en mi entrepierna. Vi que le costaba moverse pero incluso haciendo bastante esfuerzo por el dolor, con movimientos fragmentados, de a poquito y paso a paso logr&oacute; ubicarse para chuparme la pija. A esa altura no sab&iacute;a si me gustaba m&aacute;s a m&iacute; o a ella el despertarme as&iacute;.<\/p>\n<p>-Se ve que aprovechaste &ndash;me dijo cu&aacute;ndo la tom&eacute; de la cabeza &ndash;Es impresionante el gusto a culo que tiene esta vez. -y sonriendo se la volvi&oacute; a tragar toda para lamerla entera.<\/p>\n<p>Llev&eacute; mis manos a la nuca y me dispuse a disfrutar un rato de la mamada que estaba recibiendo. A escuchar los sonidos guturales que sal&iacute;an de su garganta. A sentir mi sangre hirviendo de perversidad al pensar que mi prima todav&iacute;a no sab&iacute;a que en verdad hab&iacute;a aprovechado medio contingente de jubilados. Todav&iacute;a no ten&iacute;a ni idea de lo que hab&iacute;a trabajado con el culo. Ni siquiera imaginaba el desayuno que le hab&iacute;a preparado, esperando ansioso en el caj&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando la quise sacar para que venga a montarme con la concha, me mando al carajo. Casi ofendida me explic&oacute; que quer&iacute;a pija en la boca y nada m&aacute;s. Que si me hab&iacute;a quedado con ganas de concha, el pelotudo era yo por haberle roto tantas veces el culo y nada m&aacute;s. Que me joda ahora. Que ella me iba a chupar la verga, a tragarse la leche y seguir chup&aacute;ndome la pija mientras ve&iacute;a el video. Que la conchita quedaba en pausa.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a mandarme al carajo cuando le acab&eacute; a los cinco minutos. Y me cachete&oacute; la mejilla con la mano que estir&oacute; desde mis test&iacute;culos para hacerme saber que deb&iacute;a haber aguantado m&aacute;s tiempo para saciar su sed de pito.<\/p>\n<p>-&iquest;Podes ser tan gil? &ndash;me pregunt&oacute;, ri&eacute;ndose mientras recib&iacute;a las escasas gotas de semen en la boca.<\/p>\n<p>Me encantaba que se r&iacute;a con el pito adentro. Esos movimientos de su garganta productos de la risa roz&aacute;ndome la chota y el aire caliente de su aliento saliendo de golpe, eran una bendici&oacute;n extra.<\/p>\n<p>-Te digo que quiero pija y ya me lecheas. &ndash;continu&oacute;&ndash; Date vuelta que te chupo el culo ahora.<\/p>\n<p>Le contest&eacute; que me espere, que no me hab&iacute;a ba&ntilde;ado a&uacute;n, que me pegaba una ducha y en dos minutos me pon&iacute;a en la posici&oacute;n que ella quisiese, para que me chupe todo lo que ella desease. Pero con la verga achic&aacute;ndose entre los labios movi&oacute; su cabeza lentamente hacia los costados, para que entienda que no.<\/p>\n<p>-Date vuelta, que me lo quiero comer as&iacute; como est&aacute; &ndash;dijo cuando solt&oacute; el pito. Esta vez sin siquiera sonre&iacute;r. Con esa seriedad que mostraba cuando empezaba a perder el control sobre sus deseos. &ndash;Te lavo el culo con la lengua.<\/p>\n<p>Obedec&iacute; sus &oacute;rdenes y al segundo Julia estamp&oacute; su cara en mis nalgas y con su lengua me recorri&oacute; el orto. Me manchaba la raja del culo con su saliva de una forma tan h&aacute;bil que daba escalofr&iacute;os. Hasta en su respiraci&oacute;n se notaba la calentura que ten&iacute;a. Presionaba sobre mi ano y escuchaba los sonidos de sus labios al succionar y lamer, entre alg&uacute;n que otro gemido y quejido por el dolor que comenzaba a sentir en su cuerpo luego de haber sido cogida por varias pijas y m&aacute;s de sesenta veces en unas pocas horas. Parec&iacute;a que estaba comiendo desesperadamente. Aun as&iacute; como estaba, deslechado a m&aacute;s no poder, me llevaba a las nubes el placer que me produc&iacute;an sus acciones, sus palabras y hasta mi mente cada vez que me deten&iacute;a a pensar en las cosas que era capaz de hacer. Lo trola, lo degenerada y chupaculo que era mi prima.<\/p>\n<p>Me volv&iacute;a loco cuando jugaba a penetrarme con la punta de la lengua. A meterla y sacarla del ano, abri&eacute;ndome los cachetes y cabeceando desesperada, como si me quisiese culear r&aacute;pidamente con su boca. Y luego frenar con dos o tres besos suaves llenos de baba, como pidi&eacute;ndole disculpa al anillo del orto por querer romperlo. Volver luego a intentar meterla lo m&aacute;s profundo que pudiese. A moverla en c&iacute;rculos cuando lograba que entre aunque sea un poquito, para terminar el ciclo con una fuerte apoyada de la lengua entera y una lamida bien fuerte, primero en el agujero y en todo su alrededor despu&eacute;s. Una vez tras otra, por un buen rato, hasta que, como siempre, haciendo un esfuerzo para recomponerse y volver a sus cabales, dejaba caer su cara sobre mis nalgas para quedar en silencio como reflexionando, o enamorada de un culo.<\/p>\n<p>-Me voy a ba&ntilde;ar yo, porque si no me quedo todo el d&iacute;a chupando culo y quiero ver el video &ndash;dijo cuando consigui&oacute; las fuerzas necesarias para frenar un rato.<\/p>\n<p>Por mi podr&iacute;a quedarse. No ten&iacute;a ninguna cosa m&aacute;s importante que hacer. Podr&iacute;a quedarse con su lengua en mi ano toda la vida si as&iacute; lo desease. Pero volviendo a ponerme boca arriba, simplemente le dije que s&iacute;. Que vaya y al volver, le mostraba el video.<\/p>\n<p>Pero apenas se quiso parar, peg&oacute; un grito y cay&oacute; sentada de culo nuevamente sobre el colch&oacute;n. Peg&oacute; otro grito y se tir&oacute;, esta vez, boca abajo sobre mi pecho.<\/p>\n<p>-Ayy. Ayy. Hijo de puta. &iquest;Qu&eacute; mierda me hiciste? &ndash;pregunt&oacute; casi llorando, con sus dos manos acarici&aacute;ndose el ano que le dol&iacute;a a m&aacute;s no poder.&ndash;&iquest;Que me metiste, forro? &iexcl;Me duele el orto como nunca!<\/p>\n<p>Le dije que solo pija. Pero no me crey&oacute;.<\/p>\n<p>Le jur&eacute; dos veces m&aacute;s que s&oacute;lo pija le hab&iacute;a entrado en la cola. Y volvi&oacute; a repetirme que no pod&iacute;a ser. Que no se pod&iacute;a ni parar. Que todo el culo roto ten&iacute;a. Que me hab&iacute;a re zarpado.<\/p>\n<p>Llorando ahora con m&aacute;s intensidad, me pidi&oacute; que le alcance su celular y que lo enchufe. Que quer&iacute;a ver ya mismo el video porque se pudr&iacute;a todo si me hab&iacute;a zarpado mucho. Esta vez supe que lo dec&iacute;a en serio y sent&iacute; miedo. Conoc&iacute;a tan bien a mi prima que sab&iacute;a que si se enojaba, el enojo le iba a durar un buen tiempo. Y encima yo era consciente de que me hab&iacute;a zarpado bastante.<\/p>\n<p>Dud&eacute; un momento si mostrarle el video o no. Podr&iacute;a borrarlo en dos patadas sin que Julia pudiese hacer nada para evitarlo. Literalmente no pod&iacute;a ni ponerse de pie.<\/p>\n<p>Pero decid&iacute; que no. Que se merec&iacute;a verlo, porque era su fiesta.<\/p>\n<p>Dej&oacute; de llorar para mezclar sus l&aacute;grimas con una sonrisa al o&iacute;r mis palabras iniciales. Aquellas donde solo le daba la bienvenida a la &ldquo;fiesta del sue&ntilde;o&rdquo;. Pero no dur&oacute; mucho.<\/p>\n<p>-&iquest;&iexcl;Que mierda hiciste, Rodrigo?! &ndash;pregunt&oacute; gritando, cuando el primer viejo apareci&oacute; en pantalla, cubriendo su rostro con una bufanda vieja enroscada en la cara, agach&aacute;ndose para limpiarle el lechazo que le hab&iacute;a dejado en el ojete. &ndash;&iquest;Qui&eacute;n es ese gordo horrible que me chupa el culo? &iexcl;Rodrigo! &iquest;Qu&eacute; mierda hiciste? &ndash;repiti&oacute; dos veces, tap&aacute;ndose la cara con las manos y dejando a un lado el celular reproduciendo el video.<\/p>\n<p>Creo que ni ella se imaginaba, en ese momento, que todav&iacute;a faltaban aparecer seis tipos m&aacute;s, meti&eacute;ndole mano por todo su cuerpo desnudo, cogi&eacute;ndola por todos sus agujeros, una vez tras otra. Solo lloraba y volv&iacute;a a preguntarme qu&eacute; mierda hab&iacute;a hecho, mientras yo estaba petrificado, mir&aacute;ndola sin saber que decirle. Sabiendo ahora con total seguridad que me hab&iacute;a ido a la mierda con mi idea.<\/p>\n<p>Aunque verla taparse la cara de verg&uuml;enza era el gesto que menos me gustaba de Julia, prefer&iacute;a que se quede de esa forma las tres horas y cuarenta y dos minutos que le quedaban al video.<\/p>\n<p>Pero las quit&oacute; al ratito, cuando escuch&oacute; m&aacute;s voces de fondo hablando de ella como si fuese un pedazo de carne. Una putita de mierda tirada inconsciente en la cama. Pregunt&aacute;ndome cu&aacute;nto les cobraba, para dejarlos romperle el culo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 -&iquest;Cu&aacute;nto por el culo? &ndash;me pregunt&oacute; uno de los hombres. Frot&aacute;ndose las manos y relami&eacute;ndose como si no pudiese aguantar ni un segundo m&aacute;s sin ponerle las manos encima a mi prima, que solo respiraba dormida, sin saber nada de lo que ocurr&iacute;a. -&iquest;Cu&aacute;nto por el culo? &ndash;repiti&oacute; un segundo despu&eacute;s. 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