{"id":25531,"date":"2020-09-01T22:00:00","date_gmt":"2020-09-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-01T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-01T22:00:00","slug":"buenas-tardes-venia-a-depilarme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/buenas-tardes-venia-a-depilarme\/","title":{"rendered":"Buenas tardes, ven\u00eda a depilarme"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25531\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Alicia lleg&oacute; a la puerta de la cl&iacute;nica. La com&iacute;an los nervios, dudaba continuamente si darse la vuelta, pero se arm&oacute; de valor y entr&oacute;.<\/p>\n<p>La luz tenue y un suave ambientador inspiraban relajaci&oacute;n, pero ella hoy estaba de los nervios. Se acerc&oacute; al mostrador donde una chica joven, delgada y morena, muy guapa, la segu&iacute;a con la mirada.<\/p>\n<p>-Buenas tardes, mi nombre es Marta, &iquest;en qu&eacute; puedo ayudarte?<\/p>\n<p>-Buenas tardes. Ven&iacute;a a hacerme una depilaci&oacute;n. &ndash;Contest&oacute;, intentando que no se le saliera el coraz&oacute;n por la boca de los nervios que llevaba.<\/p>\n<p>-Perfecto, &iquest;es la primera vez que te depilas?<\/p>\n<p>-En un centro, s&iacute;, hasta ahora me depilaba yo sola con la cuchilla.<\/p>\n<p>-Muy bien, pasa por aqu&iacute; conmigo, yo mismo lo har&eacute;.<\/p>\n<p>Alicia sigui&oacute; a la chica por el pasillo, &ldquo;menudo cuerpazo ten&iacute;a&rdquo;, pens&oacute;. Deb&iacute;a tener unos 25 a&ntilde;os, pero ni la bata blanca pod&iacute;a ocultar un cuerpo como el suyo.<\/p>\n<p>Llegaron al final del pasillo y Marta abri&oacute; la puerta de una de las cabinas, pasaron y el nudo en el est&oacute;mago de Alicia se hizo un poquito m&aacute;s fuerte. Todo blanco, parec&iacute;a un hospital; en el centro de la habitaci&oacute;n, una camilla cubierta por una s&aacute;bana tambi&eacute;n blanca.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; ten&iacute;a que pasar por este trance? Ella siempre se depilaba con cuchilla y quedaba bien, &iquest;verdad? Acababa de cumplir 18 y en una semana se ir&iacute;a de vacaciones con sus amigas, por fin, lo estaba deseando. Por primera vez sus padres hab&iacute;an accedido, con unas notas tan buenas, era de esperar&hellip;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Vas a ir sin depilar? No, sin depilar no puedes ir&rdquo;, repet&iacute;an sus amigas. Alicia era bastante reservada, la m&aacute;s t&iacute;mida de sus amigas. Morena, con el pelo rizado y una cara de buena que siempre adornaba con una sonrisita picarona. &ldquo;Yo voy a este centro, te dejan s&uacute;per bien y son muy majas&rdquo;. Total, que all&iacute; que fue decidida a depilarse por primera vez&hellip;<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; zona te quieres depilar?<\/p>\n<p>Dud&oacute;, pero contest&oacute; lo que ten&iacute;a pensado contestar:<\/p>\n<p>-Quiero depilarme el cuerpo completo. &ndash;Una vez respondi&oacute;, el calor la puso roja como un tomate, aunque aquello no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar.<\/p>\n<p>-Perfecto, pasa detr&aacute;s del biombo y desn&uacute;date. -Orden&oacute; Marta, que hab&iacute;a notado la timidez de la chica y sab&iacute;a lo que ello supon&iacute;a.<\/p>\n<p>Era la primera vez que se iba a desnudar delante de una desconocida&hellip; Sab&iacute;a que tendr&iacute;a que hacerlo, pero eso no supon&iacute;a que se muriera de la verg&uuml;enza. Todav&iacute;a no hab&iacute;a estado con ning&uacute;n chico, y aunque no le faltaban pretendientes, su actitud introvertida no ayudaba.<\/p>\n<p>Pas&oacute; detr&aacute;s del biombo y se not&oacute; ardiendo. Aunque su pelo era muy moreno, casi negro, ten&iacute;a una piel bastante blanca. Se quit&oacute; la camiseta azul ajustada que llevaba y la coloc&oacute; en la percha, sigui&oacute; con las sandalias y los vaqueros y qued&oacute; en ropa interior. &ldquo;&iquest;As&iacute; o&hellip;?&rdquo; se pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a unas pantuflas desechables y se las puso para salir del biombo. Cuando Marta la vio disfrut&oacute; dici&eacute;ndole:<\/p>\n<p>-No, necesito que te desnudes completamente, tambi&eacute;n la ropa interior. Vamos a depilarte por completo&hellip;<\/p>\n<p>Trag&oacute; saliva y volvi&oacute; al biombo. Se desabroch&oacute; despacio el sujetador y dej&oacute; caer sus preciosos pechos, con un tama&ntilde;o y una forma que era la envida de sus amigas. Termin&oacute; con las braguitas, las baj&oacute; despacio, notando como su cuerpo quedaba libre de ataduras.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; delante de Marta, tap&aacute;ndose lo m&aacute;ximo posible con sus manos temblorosas. Era in&uacute;til, sab&iacute;a que todo su cuerpo quedar&iacute;a expuesto. Desnudo.<\/p>\n<p>-Puedes estar tranquila, he hecho esto mil veces. &ndash; Intent&oacute; relajarla. &ndash; T&uacute;mbate en la camilla, rel&aacute;jate&hellip;<\/p>\n<p>Muy despacio, Alicia se tumb&oacute; bocarriba en la camilla, con sus manos segu&iacute;a tapando su pubis y sus pechos. &ldquo;Qu&eacute; inocente&rdquo;, pens&oacute; Marta.<\/p>\n<p>-Tienes que relajarte, ver&aacute;s c&oacute;mo esto no es nada. &ndash;La tranquiliz&oacute; acariciando su hombro mientras se pon&iacute;a unos guantes de l&aacute;tex blancos. -&iquest;C&oacute;mo te llamas?<\/p>\n<p>-Alicia. &ndash;Tartamude&oacute;.<\/p>\n<p>-Muy bien Alicia, voy a empezar por las piernas. Cuando terminemos aplicar&eacute; una loci&oacute;n para la piel irritada &iquest;vale? Abre un poquito las piernas.<\/p>\n<p>La esteticista separ&oacute; sus muslos muy delicadamente y la chica se vio obligada a apartar las manos y dejar al descubierto su sexo. Estaba temblando. Marta no pod&iacute;a dejar de mirarla, su vello p&uacute;bico, joven y a&uacute;n disperso, apenas cubr&iacute;a su preciosa vagina. Eso, sumado a las preciosas curvas de sus pechos convert&iacute;an a Alicia en una de las mejores clientas que hab&iacute;an pasado por sus manos&hellip; &ldquo;Esto no puede quedar aqu&iacute;&rdquo;, pens&oacute;.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a aplicarle la cera en las piernas y poco a poco la chica se fue relajando. &ldquo;Pensaba que iba a ser m&aacute;s doloroso&rdquo;. Las manos expertas de la esteticista pon&iacute;an las bandas de cera y las retiraban con determinaci&oacute;n y profesionalidad. Mientras, hablaban de temas sin importancia: las vacaciones, los planes de futuro&hellip;<\/p>\n<p>Termin&oacute; la parte inferior de las piernas y fue subiendo hasta llegar a los muslos. Alicia volv&iacute;a a sentir calor, su cara volv&iacute;a a ponerse roja porque sab&iacute;a lo que le esperaba&hellip;<\/p>\n<p>-Esta parte es un poquito m&aacute;s dolorosa. Necesito que abras las piernas lo m&aacute;ximo posible, comenzar&eacute; por las ingles y me ir&eacute; acercando a tu vagina, &iquest;de acuerdo?<\/p>\n<p>-Vale. &ndash;No pudo decir nada m&aacute;s. Abri&oacute; las piernas y dej&oacute; al descubierto su sexo desnudo.<\/p>\n<p>-Es muy importante que no te muevas para que no te haga da&ntilde;o.<\/p>\n<p>La esteticista coloc&oacute; una banda de cera en una ingle y tir&oacute;. La chica no pudo evitar encoger las piernas y sollozar, le hab&iacute;a hecho da&ntilde;o. Hizo lo mismo con el otro lado y antes de que tirara, la chica estaba temblando de miedo. Si eso hab&iacute;a dolido, la parte &ldquo;central&rdquo; no la iba a aguantar. Tir&oacute;. Un grito ahogado sali&oacute; de su boca a la vez que una l&aacute;grima baja por su mejilla.<\/p>\n<p>-Por favor, para. No puedo. Me duele mucho.<\/p>\n<p>-Tranquila Alicia, no es nada. En nada habremos acabado y te aplicar&eacute; una crema en esta zona para que te calme.<\/p>\n<p>Pas&oacute; la cera los labios mayores de la joven. Muy despacio, fue aplicando la cera y preparando el tir&oacute;n. Alicia no paraba de moverse, aunque insisti&oacute; Marta en que dejara de hacerlo no hab&iacute;a forma. Tir&oacute;. Otro grito de dolor.<\/p>\n<p>La chica con su cuerpo desnudo, tembloroso, agarrada a la camilla, suplicaba que parara.<\/p>\n<p>-No podemos dejarlo as&iacute;. Solo un poco m&aacute;s. Voy a pedir a una compa&ntilde;era que venga a ayudarme.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a los dos minutos con otra chica que agarr&oacute; por la espalda los hombros de Alicia a la camilla.<\/p>\n<p>-No te puedes mover, es por tu bien. En 5 minutos habremos terminado. &ndash; Escuch&oacute; a su espalda Alicia. Aunque no se pod&iacute;a mover no paraba de temblar.<\/p>\n<p>Estaba muy asustada. Desnuda totalmente, con sus piernas abiertas mientras dos desconocidas la ten&iacute;an a su merced. Otro tir&oacute;n, otra l&aacute;grima, otro grito. Intentaba incorporarse para ver su entrepierna, pero la esteticista que la ten&iacute;a agarrada no se lo permit&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ya queda menos. Tranquila, solo tienes que aguantar un poquito m&aacute;s.<\/p>\n<p>Not&oacute; las manos de Marta en su vagina. Parec&iacute;a que hab&iacute;a terminado. Suspir&oacute;. Estaba exhausta.<\/p>\n<p>-Lo has hecho muy bien Alicia.<\/p>\n<p>Alicia empez&oacute; a relajarse y respirar. Las manos de la otra chica se despegaron y pudo incorporarse para verse. Ten&iacute;a toda la zona roja, pero sin rastro de vello&hellip;<\/p>\n<p>-Est&aacute; un poquito rojo, no te preocupes, ahora te dar&eacute; un masaje con crema para que la piel se relaje. Y t&uacute; tambi&eacute;n. &ndash;Le dedic&oacute; Marta con un gui&ntilde;o de ojo mientras ve&iacute;a los ojos llorosos de la pobre chica. &ndash; Pero antes tenemos que terminar&hellip; Date la vuelta y ponte a cuatro patas, por favor.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo? &ndash;Balbuce&oacute; Alicia.<\/p>\n<p>-S&iacute;, necesitamos ahora depilar la parte del ano. No podemos dejarlo as&iacute;. Ser&aacute; solo un minuto, ya ver&aacute;s.<\/p>\n<p>La chica ya no era capaz ni de oponerse. Muy despacio se incorpor&oacute; en la camilla y se dio la vuelta. Sumisa, se puso a cuatro patas sobre la camilla, con su precioso culo en las manos de la esteticista. Marta no pod&iacute;a apartar su mirada de ese precioso cuerpo. Sus pechos ca&iacute;an perfectos. No pod&iacute;a dejar de pensar en el masaje que le iba a dar.<\/p>\n<p>-Ya no es necesario que nos ayudes Roc&iacute;o. &ndash; Le coment&oacute; a su compa&ntilde;era. Quer&iacute;a quedarse a solas&hellip; -Alicia ya est&aacute; mucho m&aacute;s tranquila, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;&hellip; -contest&oacute; con un hilo de voz.<\/p>\n<p>Alicia ahora no pod&iacute;a ver nada, notaba como las manos enguatadas recorr&iacute;an su trasero. Not&oacute; c&oacute;mo la banda de cera se pegaba justo a su ano y unos segundos despu&eacute;s&hellip; No pudo evitar el grito ahogado. Arque&oacute; su espalda. Escuch&oacute; lo que m&aacute;s deseaba escuchar&hellip;<\/p>\n<p>-Hemos terminado.<\/p>\n<p>Alicia se dej&oacute; caer, bocabajo, en la camilla. Ya no le importaba estar desnuda, no le importaba la sensaci&oacute;n de humillaci&oacute;n y verg&uuml;enza que hab&iacute;a sentido. Solo quer&iacute;a que aquello terminara y marcharse a casa, nunca m&aacute;s volver&iacute;a a depilarse su zona &iacute;ntima. Empez&oacute; a llorar, sus l&aacute;grimas empaparon la s&aacute;bana de la camilla.<\/p>\n<p>Marta la dej&oacute; desahogarse, sab&iacute;a el mal rato que hab&iacute;a pasado. Poco a poco se fue tranquilizando y fue consciente otra vez de como estaba y donde, desnuda a los ojos de una desconocida. Empez&oacute; a notar mucho escozor en la zona de su vagina. Instintivamente, baj&oacute; sus manos para tocarla. Estaba totalmente depilada, no hab&iacute;a rastro de pelo, pero la irritaci&oacute;n le ard&iacute;a, por m&aacute;s que intentara tocar esa zona con sus manos.<\/p>\n<p>La esteticista se agach&oacute; y se acerc&oacute; a su cara, empez&oacute; a acariciarle las mejillas y limpiar sus l&aacute;grimas mientras le hablaba pr&aacute;cticamente en susurros.<\/p>\n<p>-Siento el mal rato que has pasado. Ya ha terminado, &iquest;me dejas que te d&eacute; un masaje con crema hidratante? Ver&aacute;s c&oacute;mo te calma el picor.<\/p>\n<p>Alicia asinti&oacute;.<\/p>\n<p>-Date la vuelta por favor.<\/p>\n<p>Marta se quit&oacute; los guantes y se acerc&oacute; a una mesa donde ten&iacute;a un bote de crema. La ech&oacute; directamente sobre las piernas de la chica y empez&oacute; a masajearlas. Lo hizo despacio, sin prisa. Poco a poco fue subiendo por las piernas, mientras no pod&iacute;a evitar quitar la vista sobre el cuerpo desnudo de Alicia.<\/p>\n<p>Esta vez la sensaci&oacute;n era diferente, a Alicia le subieron las pulsaciones, pero no por miedo, sino por placer. Era algo nuevo para ella, la primera vez que le pasaba esto, pero estaba empezando a excitarse con el masaje.<\/p>\n<p>-Abre las piernas.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a coger la crema y la empez&oacute; a repartir por la entrepierna de la chica, que ya gem&iacute;a sin control. Not&oacute; como se humedec&iacute;a su entrepierna, mientras las manos no se deten&iacute;an. Muy despacio, empez&oacute; a deslizar sus dedos en la abertura de la chica, pero &eacute;sta se incorpor&oacute; y le sujet&oacute; la mano.<\/p>\n<p>-No por favor, soy virgen.<\/p>\n<p>-Pues as&iacute; no te puedes quedar, vuelve a ponerte a cuatro patas.<\/p>\n<p>Alicia ofreci&oacute; su culo a Marta, que repiti&oacute; el masaje con la crema en los alrededores de su ano. Esta vez s&iacute;, muy despacio introdujo su dedo en el ano de Alicia que ped&iacute;a m&aacute;s. La penetr&oacute;, primero con un dedo lubricado y poco despu&eacute;s con dos. Esta vez los gritos eran de placer. Alicia estaba experimentando algo totalmente desconocido para ella, pero no pod&iacute;a disfrutarlo m&aacute;s. Se pellizcaba los pezones, totalmente excitados. Mientras introduc&iacute;a los dedos, Marta estimulaba con la otra mano el cl&iacute;toris de Alicia, que temblaba, ahora de placer.<\/p>\n<p>No hizo falta mucho m&aacute;s, Alicia alcanz&oacute; un brutal orgasmo. Su primer orgasmo. Los gemidos debieron de llegar hasta la calle, pero le daba igual. Volvi&oacute; a rendirse, bocabajo en la camilla, pero muy diferente a como lo fue antes. Le cost&oacute; varios minutos reponerse y recuperar el aliento. Cuando lo consigui&oacute;, se dio la vuelta y mir&oacute; a Marta, que le sonre&iacute;a. Ambas hab&iacute;an pasado la mejor tarde de sus vidas.<\/p>\n<p>-Gracias por esta depilaci&oacute;n tan profesional, Marta.<\/p>\n<p>-Gracias a ti Alicia, espero que se haya pasado el dolor&hellip;<\/p>\n<p>-Por supuesto, &iquest;nos vemos pronto?<\/p>\n<p>-Claro, pero la pr&oacute;xima te toca a ti darme el masaje&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>9 Alicia lleg&oacute; a la puerta de la cl&iacute;nica. La com&iacute;an los nervios, dudaba continuamente si darse la vuelta, pero se arm&oacute; de valor y entr&oacute;. La luz tenue y un suave ambientador inspiraban relajaci&oacute;n, pero ella hoy estaba de los nervios. Se acerc&oacute; al mostrador donde una chica joven, delgada y morena, muy guapa, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16071,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25531","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-lesbicos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16071"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}