{"id":25559,"date":"2020-09-03T06:46:38","date_gmt":"2020-09-03T06:46:38","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-03T06:46:38","modified_gmt":"2020-09-03T06:46:38","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-18","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-18\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia (Cap\u00edtulo 18)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25559\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Cuando escuch&oacute; que uno de los desconocidos ofrec&iacute;a 800 d&oacute;lares, Julia levant&oacute; una ceja.<\/p>\n<p>Fue una leve se&ntilde;al que no dud&eacute; en aprovechar al m&aacute;ximo. Por insignificante que parezca, cualquier muesca de excitaci&oacute;n deb&iacute;a ser aprovechada. Sin dudarlo me arrodill&eacute; sobre el suelo y con mucha suavidad acerqu&eacute; mi lengua al agujero de su ano destruido, todav&iacute;a semi abierto y con la piel del entorno toda paspada. Rojo a m&aacute;s no poder y con signos de haber sido hasta rasgu&ntilde;ado. Abr&iacute; los cachetes y le apoy&eacute; apenas la punta.<\/p>\n<p>-&iexcl;Mir&aacute; como te dejaron la cola! &ndash;exclam&eacute; cuando se quej&oacute; del dolor, al sentir un poco de presi&oacute;n en el esf&iacute;nter.&ndash; Viejos pajeros. &iexcl;Sinverg&uuml;enzas! Le rompieron la cola a una nena.<\/p>\n<p>Necesitaba hablar yo. Que no hable ella. Aunque sea para que su cabeza llegase al punto de, al menos, no estar del toda segura si lo ocurrido era, o no, motivo para enojarse. Y a pesar de que la idea original era que ella me petease a m&iacute; al ver el video, ni me anim&eacute; a sugerirlo.<\/p>\n<p>-Todo el culo con gusto a pija vieja ten&eacute;s ahora. Y tu primo te lo chupa igual. &ndash;Dije para que su silencio no llegase a ser inc&oacute;modo.&ndash; Sana, sana, colita de rana &ndash;repet&iacute; luego varias veces, entre leng&uuml;etazo y leng&uuml;etazo que le daba por la raya del ojete y un beso en el centro del ano roto.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a su respuesta era silencio. De esos silencios que se forman en los momentos m&aacute;s tensos de la vida. Cu&aacute;ndo se juegan situaciones y posibles interpretaciones que te pueden cambiar la vida para siempre. Y mientras la pantalla ahora mostraba a un desconocido abri&eacute;ndole la boca con los dedos de su mano para meterle el pito adentro, Julia estaba pensando en si sentirse violada o no.<\/p>\n<p>Ella necesitaba saber si su orgullo estaba da&ntilde;ado, si su decencia segu&iacute;a intacta o se hab&iacute;a quebrado. Y yo necesitaba, si o si, de la ayuda de mi aliado. Necesitaba casi obligatoriamente que su deseo jugase a mi favor. Al menos ese tipo de ideas eran las que rondaban por mi cabeza en ese momento.<\/p>\n<p>Decid&iacute; tirar sobre la mesa la carta del humor, aunque sea para ver si lograba relajarla m&aacute;s, o distraerla. Esta vez habl&aacute;ndole s&oacute;lo a su ano, le dije que, de ahora en m&aacute;s, le promet&iacute;a que ninguna otra pija que no sea la m&iacute;a lo iba a penetrar. Que ya se lo hab&iacute;a cogido medio barco, y que era suficiente. Que hasta me estaba sintiendo un poco celoso.<\/p>\n<p>Esta vez no pudo ocultar una breve sonrisa. Aunque fue s&oacute;lo un segundo, la sent&iacute; como una lluvia torrencial en pleno desierto.<\/p>\n<p>-Qu&eacute; le vamos a hacer. &ndash;Le dije mientras acariciaba una nalga a quien quer&iacute;a consolar.&ndash; Te dejaron a cargo de un pervertido. &iquest;A qui&eacute;n se le ocurre confiar en m&iacute; mentalidad qued&aacute;ndose dormida? Era obvio que ibas a quedar destrozado. &ndash;me contest&eacute; luego a m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>El gusto tan especial que ten&iacute;a el culo de mi prima en ese momento, todo cogido y ultrajado con violencia y desesperaci&oacute;n por tantos tipos, sumado a un poco de semen seco mezclado con el sabor pl&aacute;stico de los forros, todo eso diluy&eacute;ndose entre las ocho transpiraciones del contacto piel a piel que hab&iacute;a sufrido, nueve con la de Julia, me estaba volviendo loco nuevamente. Hasta el olor a sangre me enfermaba.<\/p>\n<p>Pero bien sab&iacute;a que deb&iacute;a seguir enfocado en el objetivo de desdramatizar el tema. Era sumamente importante que mi prima caiga presa de su morbo y en eso deb&iacute;a enfocarme. S&iacute; o s&iacute;. Sin excusas.<\/p>\n<p>Pero ese gusto&hellip;<\/p>\n<p>Y esa sensaci&oacute;n de haber enfiestado a mi prima.<\/p>\n<p>Y la de que no se pod&iacute;a ni parar de lo rota que le hab&iacute;amos dejado la cola.<\/p>\n<p>Y la de que si sal&iacute;a de la habitaci&oacute;n, se podr&iacute;a encontrar a un hombre que se la haya culeado. Y no saber cu&aacute;l. Y por su cabeza, entonces, tendr&iacute;a la duda de que todos podr&iacute;an haberla cogido. Desde ese momento su mente no podr&iacute;a mirar jam&aacute;s a ning&uacute;n hombre del barco sin pensar en que tal vez tuvo su pene en la boca. O en la concha. O en el culo recientemente desvirgado. En todos lados, en realidad.<\/p>\n<p>Pero, sobre todas las cosas, fue ese gusto a culo de puta lo que me pudo. Venci&oacute; mis objetivos y me oblig&oacute;, pr&aacute;cticamente, a hacerle la cola de nuevo.<\/p>\n<p>Sub&iacute; a los besos por su cintura hasta que mi boca, esquivando su nuca y corri&eacute;ndole el pelo, qued&oacute; en su o&iacute;do. Ella permanec&iacute;a con los codos sobre el colch&oacute;n, mirando fijamente a su celular. Ahora ve&iacute;a c&oacute;mo era penetrada por tres hombres encapuchados que gem&iacute;an como si fuese una pel&iacute;cula porno barata. Y ella la protagonista, a la que ni le hab&iacute;an dado una l&iacute;nea para decir. La puta que s&oacute;lo serv&iacute;a para hacer el papel de un par de agujeros. Si pensaba algo, o ten&iacute;a una inteligencia prodigiosa, no importaba. Que ponga el culo y se deje de hinchar las pelotas, parec&iacute;a decir el inter texto del video. Mientras ella estaba todav&iacute;a incr&eacute;dula. Teniendo que acercar la vista de vez en tanto para asegurarse que era ella. Todav&iacute;a le costaba creer del todo que la putita del medio era ella. Pero era: la flaquita con tres pijas dentro del cuerpo, era ella. No cab&iacute;a lugar a ni una duda m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Ah&iacute; est&aacute;n tapados &ndash;le susurr&eacute;&ndash; Pero no sabes la cara que ten&iacute;an.<\/p>\n<p>Julia me contest&oacute; con un gesto. Como que me vaya, sacudiendo una mano. Luego llev&oacute; un dedo a sus labios, para que entienda que me calle la boca. Y que todav&iacute;a estaba enojada.<\/p>\n<p>Yo en cambio la agarr&eacute; de la cintura y la hice romper el silencio cuando apoy&eacute; con fuerza la cabeza de la pija en el culo, sin previo aviso.<\/p>\n<p>-&iexcl;Rodrigo! Ni se te ocurr&hellip; Ahhhh &ndash;dijo sabiendo que ya estaba siendo penetrada otra vez.&ndash; &iexcl;No podes ser tan hijo de puta! &ndash;agreg&oacute; cuando me dej&eacute; caer y mi verga lleg&oacute; al fondo. D&aacute;ndole otra vez patadas a mi espalda con sus talones.&ndash; Dejala adentro pero no me cojas, que me duele &ndash;negoci&oacute; al final y sigui&oacute; viendo el video.<\/p>\n<p>Ahora sent&iacute; claramente la diferencia entre un orto dormido y uno despierto. Aunque me quedaba quieto, recib&iacute;a una especie de abrazo que apretaba el tronco de mi verga y de a ratos lo soltaba. El de la noche anterior parec&iacute;a un juguete, este en cambio se contra&iacute;a y se dilataba de una manera en donde no hac&iacute;a falta ni que me mueva yo.<\/p>\n<p>Disfrutando de la quietud de la nueva culeada, y para que la chota no me crezca de golpe y le haga doler, ni correr el riesgo que me exija que me salga, o que cierre esas puertas del para&iacute;so que ten&iacute;a entre las nalgas, volv&iacute; a intentar a hacerla sonre&iacute;r de nuevo.<\/p>\n<p>-A ver qu&eacute; est&aacute;s viendo. &ndash;susurr&eacute; ahora con el pito adentro, volviendo a acomodar su cabello hacia el otro lado, para que no me tape la pantalla del celular que mi prima ten&iacute;a en las manos.&ndash; Ah. Ya la vi esa. &ndash;dije al notar que Julia no ten&iacute;a todav&iacute;a intenci&oacute;n de hablar. &ndash;La bella durmiente y los siete enanitos. Esta buena. Al final se la garchan. &ndash;tir&eacute; en joda. Y aunque el chiste hab&iacute;a sido muy f&aacute;cil, Julia sonri&oacute;.<\/p>\n<p>Lo hizo con la cara, pero gracias al movimiento vibratorio que recorri&oacute; por su espalda, lo sent&iacute; como si lo habr&iacute;a hecho con el culo. Era lo &uacute;nico que me faltaba, que mi prima se r&iacute;a con el ojete. Pero aunque ese pensamiento me hizo sonre&iacute;r a m&iacute; tambi&eacute;n, prefer&iacute; no decir nada. Por las dudas. No hac&iacute;a falta, la cosa de a poco ya estaba empezando a mejorar.<\/p>\n<p>-Al menos sabemos que no fue ninguno de esos dos &ndash;dijo al ratito, se&ntilde;alando a un viejo que se cambiaba el forro para d&aacute;rsela por la concha, y a al gordo que se preparaba para pon&eacute;rsela en la boca.&ndash; Con esa pijita que tienen, seguro que no fueron ellos los que me rompieron el ojete. &ndash;y se rio por tercera vez, ahora de su propio chiste.<\/p>\n<p>Esta vez con m&aacute;s ganas. Y como yo tambi&eacute;n me re&iacute;, la pija entr&oacute; y le sali&oacute; varias veces, involuntariamente, del ano. Se quej&oacute; del dolor unos segundos despu&eacute;s y empin&oacute; la cola pidi&eacute;ndome que vuelva a dej&aacute;rsela quieta. Por favor, quieta. Que le dol&iacute;a todo. Pero por favor, tambi&eacute;n que se la deje adentro.<\/p>\n<p>Al percibir que ya estaba aflojando, volv&iacute; a hablarle al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Deber&iacute;as sentirte orgullosa. Ocho machos necesito el culito para domarlo del todo. &ndash;dije ahora.&ndash; Y vos presum&iacute;as ya estar domadita. &ndash;agregu&eacute; luego.<\/p>\n<p>Julia levant&oacute; a&uacute;n m&aacute;s la colita, para poder llevar una mano a la concha. Cuando se la empez&oacute; a acariciar, me relaj&eacute; del todo. Mi prima ya estaba nuevamente en modo puta. El modo que m&aacute;s me gustaba. Un segundo despu&eacute;s ya se masturbaba completamente excitada y ella solita sub&iacute;a y bajaba la cola, despacio, para recibir la poronga en el orto. Sus dedos, en cambio entraban y sal&iacute;an r&aacute;pidamente de su conchita que largaba flujos empapando el colch&oacute;n.<\/p>\n<p>No hab&iacute;an sido mis palabras la fuente de su calentura, sino las que escuchaba de fondo en el video.<\/p>\n<p>Escuchar que se refer&iacute;an a ella como &ldquo;mantequita&rdquo;, &ldquo;la piba con pinta de peterita&rdquo;, &ldquo;la nena culoroto de papa&rdquo;, y hasta &ldquo;empanadita calentita&rdquo;, la volv&iacute;a loca. Sin dudas, en su fantas&iacute;a de ser cogida por un desconocido mientras dorm&iacute;a, no hab&iacute;a siquiera imaginado lo que ser&iacute;a hacerlo con siete. Y viejos. Y verdes. Y sin su autorizaci&oacute;n absoluta. Ni que ofrezcan plata para romperle el culo.<\/p>\n<p>Ahora ni se gastaba en simular un enojo. El video lo miraba de reojo. Y con una mano masaje&aacute;ndose el cl&iacute;toris y con la cola aguantando el dolor de la culeada que le estaba dando, acab&oacute; al instante. Un orgasmo que parec&iacute;a no terminar nunca. Y de s&oacute;lo o&iacute;rla gemir como la putita que era, y ahora solo para m&iacute;, acab&eacute; tambi&eacute;n yo.<\/p>\n<p>-Ven&iacute; a ponerme el pito en la boca &ndash;me pidi&oacute; despu&eacute;s.- As&iacute; sigo viendo el video.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hice, y recibiendo el calor de su saliva y las caricias de su lengua, dej&eacute; a mi verga que se achique y crezca cuando quiera. Que haga la suya. Y mi prima tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Se hizo dos pajas m&aacute;s, me pajeo para tomarse la leche una vez, amag&oacute; con tocarse al menos cinco o seis m&aacute;s; pero cuando termin&oacute; el video se puso de pie y como si se habr&iacute;a olvidado del dolor del culo, dio dos saltos de entusiasmo. Al verla volv&iacute; a recordar al pibito con sus figuritas, pero me cort&oacute; a la mitad, porque otra vez cay&oacute; sobre el colch&oacute;n al sentir un nuevo puntazo en la cola. Pero esta vez no hab&iacute;a arruinado ni un poco su humor.<\/p>\n<p>-&iexcl;La mejor fiesta de todas! &ndash;exclam&oacute; cuando dej&oacute; de besarme. Contenta por ser tan trola.&ndash; Decime que guardaste la leche. &ndash;me dijo al final.<\/p>\n<p>Le contest&eacute; que s&iacute;. Que se quede tranquila. Fui a buscar la tanda de preservativos usados con semen enfri&aacute;ndose en su interior y los tir&eacute; a su lado, sobre el colch&oacute;n. Al ver la cantidad no se intimid&oacute;. Se sent&oacute; como un chinito, con cuidado de no provocarse dolor extra y uno a uno los empez&oacute; a vaciar con su boca.<\/p>\n<p>-Lleg&oacute; el delivery del lechero &ndash;dijo al empezar a gemir otra vez, mezclando su excitaci&oacute;n con sonidos de satisfacci&oacute;n por la cena que estaba comiendo.&ndash; El pedido para la lechera. La come leche de tu prima, hoy se empacha.<\/p>\n<p>Aunque ten&iacute;a muchos, no quer&iacute;a desperdiciar nada: cuando no pod&iacute;a exprimir m&aacute;s con sus dedos, daba vuelta el forro y se lo pon&iacute;a entero en la boca para sacarlos completamente limpios. Uno tras otro. Casi hipnotizada. Sin importarle nada. Comiendo guasca ajena como si fuese su plato favorito.<\/p>\n<p>Verla as&iacute; me dio otra descarga el&eacute;ctrica en el cerebro. De vez en cuando me miraba poniendo cara de petera. De tragaleche ofreciendo un show en concha para su primo. Lo disfrutaba tanto que no sab&iacute;a del todo si lo hac&iacute;a para calentarme a m&iacute; o porque ella no daba m&aacute;s de tanta perversi&oacute;n que hab&iacute;amos vivido en unos cuantos d&iacute;as. La escena era absolutamente morbosa.<\/p>\n<p>Esta vez se hab&iacute;a tragado m&aacute;s esperma junta que nunca en su vida, pero ni una arcada le escuch&eacute; soltar. Cuando sacaba el forro que saboreaba en la boca, del lado donde hab&iacute;a estado la verga, cerraba los ojos presa de su adicci&oacute;n. Lo dejaba a un costado, en la pilita de los &ldquo;limpios&rdquo; y vaciaba el pr&oacute;ximo, para luego darlo vuelta y mand&aacute;rselo a la boca.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; rica es la leche viejita! &ndash;Dec&iacute;a de vez en cuando.- &iexcl;Esta chele era para la mujer, no para la nena! &ndash;dec&iacute;a sino. Siempre seguido de un &ldquo;mmm&rdquo;, o un &ldquo;ahj&rdquo; como si se estuviese refrescando.<\/p>\n<p>Sin duda alguna, sentir ardor en la cola, comerse la chele del forro, haberse visto siendo usada y abusada por tantos hombres casados, le descargaba la misma electricidad que a m&iacute;.<\/p>\n<p>Yo la miraba apoyado desde el mueble del pie de la cama, desde el mismo &aacute;ngulo que hab&iacute;a tenido el video. Era un detalle que tambi&eacute;n me calentaba a m&aacute;s no poder.<\/p>\n<p>Julia lo not&oacute; y mejor&oacute; el show. Ya sin leche en los preservativos, abri&oacute; las piernas, las estir&oacute; y comenz&oacute; a masturbarse otra vez, ahora para que la vea de frente. Cuando la pija se me puso al palo, comenc&eacute; yo tambi&eacute;n a pajearme despacio.<\/p>\n<p>Ni tres minutos habr&iacute;an pasado cuando empez&oacute; a gemir, mir&aacute;ndome fijo y con una cara de pajera que nunca le hab&iacute;a visto. O nunca me hab&iacute;a detenido a disfrutar con atenci&oacute;n. Y en el preciso instante en donde mi prima comenzaba a sentir un nuevo orgasmo, tres o cuatro gotas de leche me cayeron en la palma de la mano, dej&aacute;ndome los test&iacute;culos extremadamente secos.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a con su mirada en la m&iacute;a se chup&oacute; los dedos y me hizo se&ntilde;as para que me acerque. Como una gatita hambrienta me lami&oacute; la palma para tragarse el semen y dej&aacute;rmela bien limpia.<\/p>\n<p>-La m&aacute;s rica de todas. &ndash;dijo cuando supo que no hab&iacute;a m&aacute;s. Sabiendo tambi&eacute;n que la fiesta del sue&ntilde;o hab&iacute;a finalizado.<\/p>\n<p>M&aacute;s que la fiesta del sue&ntilde;o, hab&iacute;a sido la fiesta del pedazo de carne. De la dormida culeada. De la trola del casino. O la de la pibita con todos los agujeros llenos. Pero tampoco aclar&eacute; nada.<\/p>\n<p>Como siempre, me acost&eacute; a su lado, para besarla. O dejar que me bese ella a m&iacute;. Era una se&ntilde;al que ya sab&iacute;amos qu&eacute; significaba, que esa sesi&oacute;n se terminaba. Y que era tiempo de pensar una nueva. Claro est&aacute;, era una se&ntilde;al maravillosamente provocativa.<\/p>\n<p>Cuando se acomod&oacute; para apoyar su cara sobre mi pecho, me fij&eacute; la hora. Eran las 10 de la noche, pero me cost&oacute; unos segundos saber de qu&eacute; d&iacute;a. Entend&iacute; entonces que romperle el culo y darle leche en la lengua a la putita de mi prima, me hac&iacute;a perder la noci&oacute;n del tiempo. Y me encantaba.<\/p>\n<p>Julia se puso de pie y se quej&oacute; de que ahora tambi&eacute;n le dol&iacute;a la concha. Y al abrir la ducha me grit&oacute; desde el ba&ntilde;o que esperaba que al menos haya aceptado los 800 d&oacute;lares. Que los necesitaba para un culo nuevo. Y una cajeta.<\/p>\n<p>Al terminar de ba&ntilde;arse, se encontr&oacute; con la cama llena de billetes. A penas los vio, peg&oacute; un grito de excitaci&oacute;n y me pregunt&oacute; de d&oacute;nde hab&iacute;a sacado todo eso. Con el apuro por ir a verlos de cerca casi se tropieza con su propia bombacha, que hab&iacute;a logrado ponerse solamente hasta las rodillas.<\/p>\n<p>Ri&eacute;ndome por el acto le cont&eacute; que eso hab&iacute;an pagado por cogerse a la pendeja dormida. Y me acompa&ntilde;&oacute; en la risa, tap&aacute;ndose la cara pero, esta vez, no de verg&uuml;enza. Esta vez lo hac&iacute;a porque no lo pod&iacute;a creer. Porque no llegaba a entender del todo que se hab&iacute;a recibido de puta premium.<\/p>\n<p>-Jodeme que todo eso le sacaste a los viejos. Sos un genio. No te puedo creer. &ndash;Dec&iacute;a, mezclando el morbo y la sorpresa en su tono de voz.- &iquest;Qu&eacute; vas a hacer con tanta plata, Rodri? &ndash;pregunt&oacute; luego.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; en silencio para admirar su inocencia. El ojete partido al medio, casi un litro de leche en el est&oacute;mago, la conchita ardiendo de tanta pija que hab&iacute;a recibido, y pensaba que la plata era para m&iacute;. Se hab&iacute;a roto el culo laburando y pensaba que iba a cobrar yo.<\/p>\n<p>Le bes&eacute; la frente y le dije que iba a buscar algo para comer. Que se quede acostada, recuperando la cola, que en un rato se le terminaba el recreo y la pon&iacute;a a mamar pija de nuevo. Y que junte la guita, que la meta en un sobre y la guarde bien, que era todo de ella.<\/p>\n<p>Mientras recolectaba panes en el comedor del crucero, para hacer unos cuantos sanguches en el camarote, me son&oacute; el celular. Me llegaron alrededor de doce mensajes del brasilero. C&oacute;mo cuando uno recupera la se&ntilde;al o prende el tel&eacute;fono despu&eacute;s de un buen rato de haberlo apagado.<\/p>\n<p>C&oacute;mo ya sab&iacute;a que me hab&iacute;a enga&ntilde;ado para obtener mi n&uacute;mero, los ignor&eacute;. En realidad s&oacute;lo por un tiempo. Antes de cargar un plato con fiambre, quesos, rodajas de tomates y lechuga, abr&iacute; el whatsapp para bloquearlo, pero me llam&oacute; la atenci&oacute;n el &uacute;ltimo que hab&iacute;a recibido.<\/p>\n<p>&ldquo;5 mil d&oacute;lares s&oacute;lo por hablar cinco minutos en el bar del octavo piso&rdquo;<\/p>\n<p>Pens&eacute; entonces en la cara de Julia al verme llegar con cinco lucas m&aacute;s. Tir&aacute;rselos y decirle que me los hab&iacute;an dado de propina, porque todav&iacute;a segu&iacute;an sin poder creer la pendeja que se hab&iacute;an garchado. O algo as&iacute;.<\/p>\n<p>&ldquo;En cinco lo veo. S&oacute;lo cinco minutos y sin promesas de nada&rdquo;, contest&eacute;.<\/p>\n<p>Lo encontr&eacute; a Fabi&aacute;n, primero. Me salud&oacute; y como dici&eacute;ndome un secreto, me pregunt&oacute; si estaba funcionando la cosa. Si Julia me hab&iacute;a dicho algo, o hab&iacute;a empezado a aflojar. Le dije que s&iacute;, que iba mejorando la situaci&oacute;n. Que siga as&iacute;. Y que mucho no hab&iacute;a podido hablarle porque se la hab&iacute;a pasado durmiendo. La &uacute;ltima frase creo que fue la m&aacute;s cercana a una verdad. Y aunque el dato no aportaba ninguna informaci&oacute;n importante, se lo dije porque todav&iacute;a me gustaba tomarlo de boludo. Me desped&iacute; con dos palmaditas y en el fondo del bar lo encontr&eacute; al brazuca.<\/p>\n<p>-Cinco minutos. &ndash;dije, cuando me dio la ficha. Sinti&eacute;ndome un mafioso berreta, pero que en mi imaginaci&oacute;n daba miedo.<\/p>\n<p>El viejo s&oacute;lo necesit&oacute; 5 segundos.<\/p>\n<p>-Quiero que usted desvirgue a mi hija &ndash;dijo.<\/p>\n<p>Con las mismas cartas de la mano anterior, le cant&eacute; el vale cuatro. Disimulando el apret&oacute;n que me daba la pija bajo el pantal&oacute;n, le indiqu&eacute;, con la mano, que contin&uacute;e hablando.<\/p>\n<p>-Quiero que usted desvirgue a mi hija &ndash;repiti&oacute;.&ndash; Y le saque al menos una foto a su vagina virgen. Que me la env&iacute;e y a cambio le entrego diez mil d&oacute;lares m&aacute;s.<\/p>\n<p>La ficha que ten&iacute;a entre mis dedos qued&oacute; en segundo plano. Ahora la verga me hac&iacute;a imaginar la cara de mi prima si adem&aacute;s de los sanguches y cinco luquitas verdes, ca&iacute;a al cuarto con una conchita virgen para que se la coma por primera vez.<\/p>\n<p>Tal vez no sea un buen momento para hacerles una adivinanza. Pero da igual. Voy a jugar por unas l&iacute;neas a ver qu&eacute; tan atentos est&aacute;n.<\/p>\n<p>Adivinen qu&eacute; remera llevaba puesta en ese momento.<\/p>\n<p>Les doy una ayuda:<\/p>\n<p>-Es bonita la nena &ndash;dijo, mostr&aacute;ndome una foto.<\/p>\n<p>Era, encima, la pibita con la pollera tableada que Julia hab&iacute;a elegido la noche anterior.<\/p>\n<p>Haci&eacute;ndome el importante le dije al tipo que me explique mejor su idea. Que ten&iacute;a media hora m&aacute;s para explicarme. Aunque creo que los dos sab&iacute;amos que pod&iacute;a quedarse habl&aacute;ndome por horas y horas.<\/p>\n<p>Las primeras palabras ni las escuch&eacute;.<\/p>\n<p>Mi mente no pod&iacute;a dejar de visualizar a mi primita chup&aacute;ndole la conchita a la rubia. Meti&eacute;ndole la lengua bien adentro de su vagina, para probar un nuevo sabor. Bes&aacute;ndola y lami&eacute;ndole las tetas y la colita a la pibita que cada vez recordaba con m&aacute;s nitidez. Prepararle la cajeta para que mi verga no la lastime tanto. Y hasta pr&aacute;cticamente las ve&iacute;a compartiendo luego, entre sus lenguas, el semen que sent&iacute;a que iba a salir a chorros ah&iacute; mismo.<\/p>\n<p>-Rep&iacute;tame lo &uacute;ltimo &ndash;tuve que pedirle al tipo.<\/p>\n<p>Y aunque lo repiti&oacute;, volv&iacute; a olvidarlo.<\/p>\n<p>Porque sab&iacute;a que si hab&iacute;a una forma perfecta para ir terminando nuestro viaje, ser&iacute;a comiendo una empanadita a medias con mi prima.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Cuando escuch&oacute; que uno de los desconocidos ofrec&iacute;a 800 d&oacute;lares, Julia levant&oacute; una ceja. 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