{"id":25580,"date":"2020-09-03T22:00:00","date_gmt":"2020-09-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-03T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-03T22:00:00","slug":"incestos-con-la-tia-abuela-la-tia-y-la-prima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/incestos-con-la-tia-abuela-la-tia-y-la-prima\/","title":{"rendered":"Incestos con la t\u00eda abuela, la t\u00eda y la prima"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25580\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La vieja Agustina.<\/p>\n<p>Se llamaba Agustina y era la t&iacute;a abuela de un amigo m&iacute;o. Viv&iacute;a en una casa en medio del monte, era delgada, baja de estatura, ten&iacute;a muchos a&ntilde;os, no estaba arrugada, y su cabello blanco lo llevaba recogido en un mo&ntilde;o.<\/p>\n<p>Paso a contar la historia c&oacute;mo Lucho me la cont&oacute; y c&oacute;mo si yo fuera &eacute;l.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a le fui a cortar le&ntilde;a. A la hora de la merienda, sentados a la mesa de la cocina, con un trozo de pan de ma&iacute;z, un trozo de queso, una botella de vino tinto y un vaso delante, me pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal de chavalas, Quique?<\/p>\n<p>Yo en aquellos tiempos era un muchacho fuerte, de estatura mediana, ojos negros y pelo casta&ntilde;o, le respond&iacute;:<\/p>\n<p>-Son c&oacute;mo las anguilas, Agustina.<\/p>\n<p>-Escurridizas, eh.<\/p>\n<p>-&iexcl;Y tanto!<\/p>\n<p>-&iquest;Y con los chavales? Alguna mamada habr&aacute;.<\/p>\n<p>Lo de la mamada me dej&oacute; descolocado, pero le segu&iacute; la corriente.<\/p>\n<p>-Algunos las hacen, a m&iacute; no me va.<\/p>\n<p>-&iquest;Que dar&iacute;as por follarte a unas cuantas mujeres de este pueblo?<\/p>\n<p>-&iquest;A unas cuantas?<\/p>\n<p>-S&iacute;, a unas cuantas que van desde los dieciocho a&ntilde;os a los cuarenta a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Me entr&oacute; la risa floja.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya surtido!<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; dar&iacute;as?<\/p>\n<p>-Nada, porque eso es imposible.<\/p>\n<p>-Si me haces un favor me encargo de presentarte a las primeras.<\/p>\n<p>Me empez&oacute; a dar pena mi t&iacute;a abuela Agustina.<\/p>\n<p>-Esto de vivir sola le est&aacute; afectando a tu salud mental, Agustina.<\/p>\n<p>La vieja se levant&oacute;, cogi&oacute; una libreta en un caj&oacute;n y me dijo:<\/p>\n<p>-Hice que se corrieran cientos de mujeres, de este pueblo y de pueblos de los alrededores, madres, hijas, hermanas, primas. Te ense&ntilde;o la lista si aceptas lo del favor.<\/p>\n<p>Otra vez me pillaba descolocado. &iquest;Por qu&eacute; me contar&iacute;a algo tan &iacute;ntimo? Echando balones fuera, le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Y de que me valdr&iacute;a la lista?<\/p>\n<p>-Te podr&iacute;as forrar.<\/p>\n<p>Sus palabras solo pod&iacute;a decir una cosa.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Fuiste puta?!<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;ntas veces me has visto trabajar?<\/p>\n<p>-Nunca.<\/p>\n<p>-&iquest;Ves que me falte de algo?<\/p>\n<p>-Pues no. &iquest;C&oacute;mo empezaste en el negocio?<\/p>\n<p>Se explay&oacute; en la respuesta.<\/p>\n<p>-A los dieciocho a&ntilde;os empec&eacute; a follar por dinero con hombres y mujeres casadas, solteras y viudas. Ellos me pagaban con dinero y ellas, unas me pagaban con oro y plata, en forma de cadenas, pulseras&#8230; Otras con garrafas de vino, otras con animales&#8230; El caso fue que los hombres hablaban entre ellos, y ellas, una se lo dec&iacute;a a su mejor amiga, esa a otra mejor amiga y as&iacute; se mont&oacute; la cadena. No sab&iacute;an unas de las otras, por eso pod&iacute;an meterles los cuernos a los maridos o a los novios y seguir presumiendo de honradas, eso las que ten&iacute;an pareja, claro. Me tengo corrido cientos de veces con ellos y con ellas. A los 50 a&ntilde;os ya ellos dejaron de venir pero algunas siguen viniendo.<\/p>\n<p>-Acepto. A ver qu&eacute; material hay en esa libreta.<\/p>\n<p>-A&uacute;n no sabes cu&aacute;l es el favor.<\/p>\n<p>-Me lo imagino.<\/p>\n<p>-No creo. Quiero que me comas el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-No se comerlo, si supiera te lo com&iacute;a.<\/p>\n<p>-Yo te ense&ntilde;o.<\/p>\n<p>No me cort&eacute; un pelo.<\/p>\n<p>-Qu&iacute;tate las bragas y dime c&oacute;mo se come.<\/p>\n<p>Separ&oacute; la silla de la mesa, se levant&oacute; el vestido, quit&oacute; las bragas y vi su co&ntilde;o. Ten&iacute;a el pelo con mechas blancas, se sent&oacute; en la silla, se abri&oacute; las piernas y con dos dedos abri&oacute; el co&ntilde;o. Me puse en cuclillas delante de ella, y empez&oacute; la lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Este bicho peludo que ves es el co&ntilde;o de una mujer, con la pepita arriba y la entrada del co&ntilde;o abajo y estos son los labios. Comerlo no tiene ning&uacute;n misterio. Se le pasa la lengua de abajo a arriba y se le lame la pepita. Vete haciendo lo que te diga -fui haciendo lo que me dijo-. Mete la lengua dentro de co&ntilde;o, saca, mete, saca, mete saca&#8230; Lame la pepita -la se&ntilde;al&oacute; con un dedo-, de abajo a arriba, as&iacute;, as&iacute;, as&iacute;, as&iacute;&#8230; Alrededor, as&iacute;, as&iacute;, as&iacute;&#8230; Hacia los lados&#8230; M&eacute;teme dos dedos en el co&ntilde;o y f&oacute;llamelo con ellos&#8230; Ahora lame el co&ntilde;o de todas las maneras que te ense&ntilde;e.<\/p>\n<p>Al rato me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-Lame y folla m&aacute;s aprisa.<\/p>\n<p>En nada Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me voy a correr!<\/p>\n<p>Yo estaba empalmado c&oacute;mo un toro. Me puse en pie, la levant&eacute;, la ech&eacute; sobre la mesa y se la clav&eacute; hasta el fondo. Emilia, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; gusto, pich&oacute;n, qu&eacute; gusto!<\/p>\n<p>La cog&iacute; por la cintura y la foll&eacute; a toda hostia.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; gusto, qu&eacute; gusto, qu&eacute; gusto! &iexcl;&iexcl;Me corro!!<\/p>\n<p>Agustina se corri&oacute; y yo me corr&iacute; dentro de ella.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse ten&iacute;a una sonrisa de oreja a oreja. Le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;Puedo ver la lista?<\/p>\n<p>-Es toda tuya.<\/p>\n<p>Regresando a casa me cruc&eacute; con algunas de las que Agustina le comiera el co&ntilde;o: Marta, la mujer del panadero, una treinta&ntilde;era tan presumida que parec&iacute;a que al caminar andaba pisando huevos. Pili, una joven tan vergonzosa que no levantaba la cabeza del suelo al pasar por su lado&#8230; Me cruc&eacute; con m&aacute;s de diez, todas putas y nadie lo dir&iacute;a al verlas. Al llegar a casa me encontr&eacute; con dos m&aacute;s de la lista, mi prima Laura y mi t&iacute;a Emilia.<\/p>\n<p>Una semana m&aacute;s tarde comenz&oacute; mi corta carrera de chulo de putas.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a Emilia<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a Emilia, una mujer viuda de 32 a&ntilde;os, se quit&oacute; la pa&ntilde;oleta, despu&eacute;s, lentamente desabroch&oacute; los botones de su blusa negra. Un sujetador negro aprisionaba sus tetas. Lo quit&oacute; y dejo libres dos grandes tetas, gordas, ca&iacute;das con areolas casi negras y pezones gorditos. Abri&oacute; el corchete de la falda negra y baj&oacute; la cremallera, la falda cay&oacute; al suelo cubriendo sus zapatos y sus tobillos. Luego baj&oacute; sus bragas negras. Un co&ntilde;o rodeado de una mata espesa de pelo negro qued&oacute; al descubierto. Se deshizo de los zapatos, de la falda y de las bragas y meneando sus caderas se fue hacia la cama donde la esperaba Agustina con un vaso de vino tinto en la mano, que bebi&oacute; y despu&eacute;s me lo pas&oacute;. Yo estaba desnudo, de pie, con la espalda apoyada en la pared y delante de un brasero luciendo mi cuerpo musculado. Llevaba puesto un antifaz y un bigote postizo al estilo Errol Flynn para que no me reconociera. Me hab&iacute;a empalmado y apoyaba mi espada a la pared. No perdiera detalle del striptis que hiciera para m&iacute;. Pos&eacute; el vaso sobre la mesita de noche y vi c&oacute;mo Emilia se echaba sobre la cama. Agustina, que estaba vestida, me dijo:<\/p>\n<p>-Men&eacute;ala y cuando te venga c&oacute;rrete en su cara.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a Emilia me dijo:<\/p>\n<p>-D&aacute;mela a chupar antes.<\/p>\n<p>Aunque fuera ella la que pagaba la vieja Agustina mandaba y ordenaba, me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ni se te ocurra! Que sufra.<\/p>\n<p>Yo no hablaba para no delatarme. Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-Mira c&oacute;mo se comen unas tetas.<\/p>\n<p>Vi c&oacute;mo cog&iacute;a con las tetas con las dos manos, c&oacute;mo las apretaba y c&oacute;mo hac&iacute;a que sus pezones apuntaran hacia arriba, los lami&oacute; y los aplast&oacute; con la lengua, despu&eacute;s lami&oacute; las areolas y las mam&oacute;. Chup&oacute; las tetas por todos los lados&#8230; No dej&oacute; ni trozo de piel sin lamer ni chupar&#8230; Mi t&iacute;a ya gem&iacute;a sin parar cuando me corr&iacute;. Le cay&oacute; un diluvio de leche en la cara. Mi t&iacute;a se lav&oacute; la cara con la leche y despu&eacute;s se chup&oacute; los dedos.<\/p>\n<p>Antes de meterse entre sus piernas, Agustina, me dijo:<\/p>\n<p>-As&iacute; me gusta, ahora d&aacute;sela a chupar mientras yo le como el co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Le met&iacute; la polla en la boca. Mi t&iacute;a Emilia la mam&oacute; con ganas atrasadas. Agustina sigui&oacute; con la lecci&oacute;n. Le levant&oacute; las nalgas con las dos manos. Mi t&iacute;a se abri&oacute; de piernas y Agustina le lami&oacute; el culo. Era como si lo estuviera limpiando con una hoja de verdura alta, pues su lengua era enorme y lam&iacute;a perin&eacute;, ojete y muslos. Mi t&iacute;a comenz&oacute; a gemir&#8230; Cuando Agustina le foll&oacute; el ojete con la punta de la lengua mi t&iacute;a mam&oacute; mi polla como si no hubiese ma&ntilde;ana. Me corr&iacute; en su boca y se trag&oacute; toda mi leche. Agustina hizo que flexionara las rodillas y le lami&oacute; el cl&iacute;toris muy despacito de abajo a arriba, mi t&iacute;a levant&oacute; la pelvis para apretarlo contra la lengua. Agustina lami&oacute; transversalmente y Emilia se puso c&oacute;mo loca, luego hizo un remolino sobre el cl&iacute;toris y casi se corre. Lami&oacute; el co&ntilde;o de abajo a arriba arrastrando todos los jugos que ten&iacute;a en &eacute;l. Meti&oacute; un dedo en la boca, lo chup&oacute; y despu&eacute;s le pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde quieres que te meta el dedo, Emilia, en el co&ntilde;o o en el culo?<\/p>\n<p>Emilia par&oacute; de gemir para balbucear:<\/p>\n<p>-En el culo.<\/p>\n<p>Le meti&oacute; el dedo medio de su mano derecha en el ano, le lami&oacute; el cl&iacute;toris transversalmente, despu&eacute;s de abajo a arriba y cuando le hizo el remolino se corri&oacute; c&oacute;mo una perra, jadeando, temblando, echando un chorrito de meo primero y soltando jugos despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Casi sin dejarla respirar, me dijo Agustina:<\/p>\n<p>-C&oacute;mele el culo c&oacute;mo se lo com&iacute; yo.<\/p>\n<p>Aquel no era plato de buen gusto, pero hab&iacute;a que comerlo, ya que c&oacute;mo dije antes la vieja Agustina mandaba y ordenaba.<\/p>\n<p>-Ponte a cuatro patas, Emilia -mi t&iacute;a se puso a cuatro patas-. Ponte detr&aacute;s de ella, huele su culo, l&aacute;melo y az&oacute;talo.<\/p>\n<p>Le ol&iacute; el culo, le di una palmada en una nalga y despu&eacute;s le lam&iacute; el ojete y el perin&eacute;. Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-Los azotes con m&aacute;s fuerza.<\/p>\n<p>Le dio dos palmadas con sus gordos dedos y la rechoncha palma de su mano.<\/p>\n<p>El culo qued&oacute; colorado, pero mi t&iacute;a no se inmut&oacute;&#8230; Lam&iacute; de nuevo perin&eacute; y ojete. Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-Lame tambi&eacute;n su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Le azot&eacute; el culo.<\/p>\n<p>-Am&aacute;sale las tetas.<\/p>\n<p>Le magre&eacute; las tetas, lam&iacute;, foll&eacute; su culo con mi lengua, la azote&#8230; Le hice de todo&#8230; Al rato, foll&aacute;ndole el culo con la lengua comenc&eacute; a o&iacute;r los gemidos de mi t&iacute;a y me puse perro.<\/p>\n<p>Agustina lleg&oacute; con un bote de manteca, y me dijo:<\/p>\n<p>-Unta tus manos con manteca y magrea sus tetas.<\/p>\n<p>Lo hice y a mi t&iacute;a le encant&oacute;.<\/p>\n<p>-Echa m&aacute;s manteca y f&oacute;llale el culo, primero hazlo con un dedo, despu&eacute;s con dos y luego con tres y no dejes de azotar su culo.<\/p>\n<p>Sin decirme nada, y ya con tres dedos dentro del culo los mov&iacute; alrededor para hacer sitio. Vi c&oacute;mo mi t&iacute;a Emilia se masturbaba&#8230; Mi polla lat&iacute;a una cosa mala y goteaba sobre la cama.<\/p>\n<p>-Ahora unta la polla con manteca y m&eacute;tesela en el culo muy lentamente.<\/p>\n<p>Unt&eacute; mi tiesa polla con manteca y le puse la cabeza en la entrada del ojete. El ojete abri&eacute;ndose y cerr&aacute;ndose me la bes&oacute;. Empuj&eacute; y entr&oacute; la cabeza. Mi t&iacute;a ech&oacute; el culo hacia atr&aacute;s y la clav&oacute; hasta el fondo&#8230; Le di ca&ntilde;a de la buena hasta que se corri&oacute; sacudi&eacute;ndose y jadeando.<\/p>\n<p>Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-No te corras. Guarda tu leche para su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a chorreaba por el co&ntilde;o cuando se la quit&eacute; del culo. Ante mi sorpresa Agustina me cogi&oacute; la polla, me la mam&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Hace muchos a&ntilde;os que no chupo una.<\/p>\n<p>La mamaba de miedo. En nada not&oacute; que me iba a correr, la sac&oacute; de la boca y me dijo:<\/p>\n<p>-Ll&eacute;nale el co&ntilde;o de leche.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a Emilia, la que daba lecciones de moral, la defensora de a virtud, estaba espatarrada en la cama. Su co&ntilde;o a&uacute;n lat&iacute;a cuando se la clav&eacute; y me corr&iacute; dentro de ella.<\/p>\n<p>Al acabar de correrme, me dijo:<\/p>\n<p>-Sigue foll&aacute;ndola hasta que se corra de nuevo.<\/p>\n<p>Mi t&iacute;a callaba, y quien calla otorga. Mi polla al correrse apenas se bajaba. Le volv&iacute; a dar ca&ntilde;a de la buena. Mi t&iacute;a gozaba c&oacute;mo una perra, jadeaba y sub&iacute;a el culo para que mi polla le entrase hasta el fondo. Cuando ya estaba buena de ir cerr&oacute; las piernas para que la polla le entrara m&aacute;s apretada y me dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Dame duro!<\/p>\n<p>Mir&eacute; para Agustina, ella ten&iacute;a la &uacute;ltima palabra.<\/p>\n<p>-Dale y vuelve a llenar su co&ntilde;o de leche.<\/p>\n<p>Agarr&aacute;ndola por las tetas la foll&eacute; al estilo conejo. A Emilia no le dio tiempo a correrse. Le volv&iacute; a llenar el co&ntilde;o de leche. Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-S&aacute;cate de encima para que se d&eacute; la vuelta.<\/p>\n<p>Hice lo que me dijo. Emilia se dio la vuelta.<\/p>\n<p>-C&oacute;mele el co&ntilde;o hasta que se corra en tu boca.<\/p>\n<p>Emilia flexion&oacute; las rodillas. Met&iacute; mi cabeza entre sus piernas y vi su co&ntilde;o. Ten&iacute;a los pelos encharcados de jugos. De su vagina sali&oacute; mi leche mezclada con sus jugos, baj&oacute; hasta su ojete y luego descendi&oacute; hasta la cama. Le levant&eacute; el culo con las dos mano y lam&iacute; y foll&eacute; su ojete y c&oacute;mo se lo viera follar a mi t&iacute;a abuela Agustina. Al hacerlo el culo y co&ntilde;o se abr&iacute;an y se cerraban, lo que hizo que la vagina echase todo lo que ten&iacute;a dentro&#8230; Cuando lam&iacute; el co&ntilde;o de abajo a arriba, Emilia me cogi&oacute; la cabeza, movi&oacute; a pelvis alrededor y dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro!<\/p>\n<p>Agustina a&uacute;n me ten&iacute;a que dar la &uacute;ltima lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-B&eacute;sala hasta que se ponga cachonda de nuevo.<\/p>\n<p>Le di un pico en los labios, pues no sab&iacute;a besar de otra manera. Emilia me iba a aprender. Su lengua se meti&oacute; en mi boca, se frot&oacute; con mi lengua, me la chup&oacute; y al ratito ya yo le com&iacute;a la suya.<\/p>\n<p>Agustina me dijo:<\/p>\n<p>-Mete dos dedos en su co&ntilde;o y despu&eacute;s mete y saca apretando hacia arriba.<\/p>\n<p>Met&iacute; dos dedos dentro de su co&ntilde;o, aunque pod&iacute;a meter cuatro, ya que ten&iacute;a co&ntilde;o de vaca&#8230; Met&iacute; y saqu&eacute; c&oacute;mo me hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>-Come sus tetas c&oacute;mo te ense&ntilde;&eacute;.<\/p>\n<p>Hice lo mismo que le viera hacer a ella, solo que yo lo hice con una sola mano, apret&eacute; la teta izquierda. Su pez&oacute;n qued&oacute; mirando hacia el techo, lo lam&iacute;, lo apret&eacute; y lo chup&eacute;, chup&eacute; su areola y luego toda la teta&#8230; Despu&eacute;s hice lo mismo con la derecha. Agustina sigui&oacute; con la lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Saca los dedos del co&ntilde;o, d&aacute;selos a chupar y despu&eacute;s acaricia con ellos la pepitilla de abajo a arriba, hacia los lados y alrededor.<\/p>\n<p>Acarici&eacute; su cl&iacute;toris de abajo a arriba varias veces, de un lado al otro, y antes de que le hiciera el remolino solt&oacute; un chorrito de meo y retorci&eacute;ndose, temblando y gimiendo, se corri&oacute; c&oacute;mo una perra.<\/p>\n<p>Cuando acab&oacute; de correrse, me dijo al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-C&oacute;mo se entere tu madre de que faltaste al Instituto para trabajar de chulo te capa.<\/p>\n<p>Conchi<\/p>\n<p>Mi novia se llamaba Conchi y ten&iacute;a mi edad, era delgada, de ojos color avellana, casi siempre llevaba coletas que le llegaban a la cintura, sus tetas eran peque&ntilde;as, sus piernas bien hechas, su cintura estrecha, sus caderas normales, su culo redondo y era muy guapa. &Eacute;ramos novios, pero a escondidas, ya que &eacute;ramos primos carnales. Empez&aacute;ramos a serlo hac&iacute;a mucho, pero no voy a perder el tiempo en contar c&oacute;mo comenz&oacute; la historia. El caso era que yo ten&iacute;a ganas de acostarme con ella y se lo hab&iacute;a dicho decenas de veces, pero ella no dejaba ni que le diera un pico en los labios m&aacute;s que cuando nos desped&iacute;amos y no hab&iacute;a moros en la costa.<\/p>\n<p>Esa tarde est&aacute;bamos en el cine. Echaban Por Mis Pistolas. Le dije:<\/p>\n<p>-Tenemos que hablar.<\/p>\n<p>-Ahora no.<\/p>\n<p>-Es importante.<\/p>\n<p>-No hay nada&#8230;<\/p>\n<p>-Me acost&eacute; con otra mujer.<\/p>\n<p>Se levant&oacute; y sali&oacute; de la sala.<\/p>\n<p>Lo primero que hizo al salir del cine fue plantarme una hostia en la cara que deb&iacute;a llevar semilla de amapola, ya que me la dej&oacute; roja.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;C&oacute;mo pudiste hacerme eso?!<\/p>\n<p>-Ten&iacute;a ganas, ella ten&iacute;a ganas, t&uacute; no te dejas&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;Se acab&oacute;! No te quiero ver m&aacute;s delante.<\/p>\n<p>-Es lo mejor. As&iacute; no me sentir&eacute; culpable cuando vuelva a follar.<\/p>\n<p>Me miraba con ojos de desquiciada.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Es que te vas a volver a acostar con ella?!<\/p>\n<p>-Con ella, no s&eacute;, pero con otras, s&iacute;.<\/p>\n<p>Rompi&oacute; a llorar y ech&oacute; a andar.<\/p>\n<p>-T&uacute; nunca me quisiste.<\/p>\n<p>Caminando a su lado le di mi pa&ntilde;uelo, y le dije:<\/p>\n<p>-Si no te quisiera no te dir&iacute;a nada y seguir&iacute;a contigo.<\/p>\n<p>Cogi&oacute; el pa&ntilde;uelo y se sec&oacute; las l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>-Si me quisieras no har&iacute;as cochinadas con ella. &iquest;Qui&eacute;n es esa guarra?<\/p>\n<p>-Se dice el pecado no la pecadora.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Pecadora?! Es una puta. &iquest;Te gust&oacute;?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Mucho?<\/p>\n<p>-Mucho.<\/p>\n<p>-&iquest;Y ella se corri&oacute;?<\/p>\n<p>-Varias veces.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a romper a llorar, esta vez con m&aacute;s ganas que antes.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vete, vete! &iexcl;No te quiero ver m&aacute;s delante!<\/p>\n<p>Un guardia municipal, de aquellos que llevaban un casco en la cabeza que parec&iacute;a una bacinilla, le pregunt&oacute; a Conchi:<\/p>\n<p>-&iquest;Te est&aacute; molestando?<\/p>\n<p>Conchi, se son&oacute; los mocos, y le dijo:<\/p>\n<p>-No, ya se iba.<\/p>\n<p>Siete d&iacute;as despu&eacute;s, en la fuente, llenando un cubo de agua y despu&eacute;s de devolverme el pa&ntilde;uelo, me dijo:<\/p>\n<p>-Quiero hacer cochinadas contigo.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a forzarla a hacer algo que no deseaba solo por volver a ser novios.<\/p>\n<p>-Podemos volver a ser novios sin necesidad&#8230;<\/p>\n<p>-Quiero hacerlas. &iquest;Sabes de alg&uacute;n sito?<\/p>\n<p>No iba a desaprovechar la oportunidad, le respond&iacute;:<\/p>\n<p>-S&iacute;, la casa de se&ntilde;ora Agustina, se va a Padr&oacute;n y no vuelve hasta la noche.<\/p>\n<p>-A las cinco estar&eacute; all&iacute;.<\/p>\n<p>A las cinco de la tarde la vi llegar. Ven&iacute;a vestida con la ropa de los domingos, una falda marr&oacute;n que le daba por encima de las rodillas, un jersey negro, una blusa blanca, unos zapatos marrones y con su cabello recogido en dos trenzas. Yo estaba en la puerta de la casa. Pas&oacute; por mi lado con la cabeza gacha sin decir palabra y se meti&oacute; dentro de la casa. Cerr&eacute; la puerta, le puse la tranca, y le dije:<\/p>\n<p>-Te quiero.<\/p>\n<p>Segu&iacute;a con la cabeza gacha. Fui a su lado, le levant&eacute; el ment&oacute;n con un dedo y pos&eacute; un beso en sus labios, la mir&eacute; y vi que estaba con los ojos cerrados. Pas&eacute; mi lengua por sus labios, abri&oacute; los ojos y me mir&oacute; con extra&ntilde;eza. Le puse un dedo en el labio inferior, abri&oacute; la boca y mi lengua acarici&oacute; la suya. Se dej&oacute; besar y al final su lengua ya jugaba con la m&iacute;a. Al acabar de besarla la mire y vi que ten&iacute;a la cara roja c&oacute;mo un tomate maduro, la abrac&eacute; y al tocar mi cara con la suya not&eacute; que abrasaba. Le quit&eacute; el jersey y despu&eacute;s quit&eacute; el m&iacute;o. Me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;De verdad que me quieres?<\/p>\n<p>-De verdad de la buena.<\/p>\n<p>-H&aacute;zmelo con mucho cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Le desabroch&eacute; los botones de su blusa blanca, se la quit&eacute; y le quise quitar el sujetador. No hab&iacute;a manera, lo tuvo que quitar ella. Sus tetas eran m&aacute;s grandes de lo que yo pensaba, eran redondas y c&oacute;mo naranjas de las gordas. Sus areolas eran marrones y sus pezones medianos. Apart&eacute; las trenzas que cubr&iacute;an parte de sus areolas. Apret&eacute; sus tetas pero mis manos no se hundieron en ella. Estaban duras c&oacute;mo piedras, piedras sedosas. Lam&iacute; sus tiesos pezones, los aplast&eacute; con la lengua, los chup&eacute; y chup&eacute; sus areolas, luego le lam&iacute; y chup&eacute; cada cent&iacute;metro de piel de sus maravillosas tetas. Me agach&eacute;, le baj&eacute; la falda y despu&eacute;s las bragas, unas bragas mojadas en las que los polvos de talco que se echara hicieran una plasta con sus jugos. Despu&eacute;s le quit&eacute; los zapatos y los calcetines blancos, la cog&iacute; en brazos y la llev&eacute; a la cama del viejo Agust&iacute;n. La puse sobre la cama, me desnud&eacute; y me ech&eacute; a su lado con un empalme brutal. Conchi mirando para mi polla volvi&oacute; a hablar.<\/p>\n<p>-Despacito, m&eacute;tela despacito que esa cosa es muy grande.<\/p>\n<p>Me met&iacute; entre sus piernas, le cog&iacute; las nalgas, las levant&eacute; y su co&ntilde;o se abri&oacute; c&oacute;mo una flor. No se ve&iacute;a la vagina con tantos jugos. Lam&iacute; su perin&eacute; y su ojete, lam&iacute; sus jugos, y al lamer su cl&iacute;toris: &quot;Chiiiisss&quot;, un chorro de meo se col&oacute; en mi boca, y otro y otro, y otro&#8230; Y despu&eacute;s se llen&oacute; mi boca con una corrida de jugos que m&aacute;s que una corrida parec&iacute;a una riada. Conchi se sacud&iacute;a con el inmenso placer que sent&iacute;a y yo casi me corro vi&eacute;ndola y sintiendo sus gemidos.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, le puse la polla en la entrada del co&ntilde;o, empuj&eacute; y entr&oacute; la cabeza y un poco del tronco, entraran tan apretada que la hice chillar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Ayyy! Despacito. Quique, despacito.<\/p>\n<p>Al sacarla vi que sal&iacute;a con un poco de sangre. La hab&iacute;a desvirgado. Si me hab&iacute;a de cortar me excit&eacute; a&uacute;n m&aacute;s de lo que ya estaba. Despacito se la fui metiendo. Conchi apretaba los dientes y mord&iacute;a el labio inferior, pero no le cay&oacute; ni una l&aacute;grima. Era dura c&oacute;mo ella sola&#8230; Al tenerla toda dentro, la levant&eacute; y nos besamos. Con sus tetas apretadas contra mi pecho nos estuvimos besando unos cinco minutos. Lleg&oacute; un momento en que no aguantaba m&aacute;s. Le dije:<\/p>\n<p>-Tengo que quitarla, me voy a correr.<\/p>\n<p>-C&oacute;rrete dentro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Est&aacute;s loca?!<\/p>\n<p>-No, quiero saber qu&eacute; siente cuando derraman dentro de una.<\/p>\n<p>-Puedes quedar pre&ntilde;ada.<\/p>\n<p>Conchi me mir&oacute; a los ojos y me dijo:<\/p>\n<p>-Si me quieres c&oacute;rrete dentro.<\/p>\n<p>Sus palabras a&uacute;n me excitaron m&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, Conchi!<\/p>\n<p>D&aacute;ndome picos y sin quitar sus pupilas de las m&iacute;as vio y sinti&oacute; c&oacute;mo le llenaba el co&ntilde;o de leche, vio y sinti&oacute; hasta que se comenz&oacute; a correr ella, ya que sus ojos se cerraron para no ver nada.<\/p>\n<p>Cinco minutos despu&eacute;s llamaron a la puerta. Era Agustina que regresaba de Padr&oacute;n antes de lo que yo esperaba.<\/p>\n<p>No volv&iacute; a darle ganancias. Conchi no qued&oacute; pre&ntilde;ada, pero se enteraron de lo nuestro y tuvimos que dejarlo, ya que su padre era muy bruto y sacaba el cinto con facilidad.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 La vieja Agustina. Se llamaba Agustina y era la t&iacute;a abuela de un amigo m&iacute;o. Viv&iacute;a en una casa en medio del monte, era delgada, baja de estatura, ten&iacute;a muchos a&ntilde;os, no estaba arrugada, y su cabello blanco lo llevaba recogido en un mo&ntilde;o. 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