{"id":25587,"date":"2020-09-04T23:43:50","date_gmt":"2020-09-04T23:43:50","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-04T23:43:50","modified_gmt":"2020-09-04T23:43:50","slug":"mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-19","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-prima-se-viste-de-novia-capitulo-19\/","title":{"rendered":"Mi prima se viste de novia  (Cap\u00edtulo 19)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25587\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&Uacute;ltimos 4 cap&iacute;tulos.<\/p>\n<p>El hombre habl&oacute; un rato m&aacute;s, mientras yo s&oacute;lo pensaba en que no hab&iacute;a nada mejor en la vida que hacerle la colita a una chica virgen. Esa era mi mayor fantas&iacute;a sexual. Era cierto que ten&iacute;a muchas. Pero esta era de las dif&iacute;ciles. Me encantaba que una piba pierda la virginidad del ano antes que la virginidad de la conchita. Me volv&iacute;a loco.<\/p>\n<p>Perd&oacute;n que insista, pero esa sensaci&oacute;n que quedaba al saber que la pendeja hab&iacute;a entregado el culo antes que la vagina, era de las que percib&iacute;a como de un nivel superior.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a otra cosa en el mundo que me excite m&aacute;s que una chica con el orto desvirgado antes que la concha, era cierto, pero era todav&iacute;a mucho mejor si ella ni siquiera lo pensaba. Sino que se daba cuenta despu&eacute;s de haberse puesto en cuatro con una sonrisa. Que ser&iacute;a desde ese d&iacute;a y para siempre, la piba que a la que culearon antes de cogerla. Y que no lo haya tenido en cuenta del todo. Una imagen tan de putita, que me hac&iacute;a poner la piel de gallina.<\/p>\n<p>Aunque hasta ese momento s&oacute;lo lo hab&iacute;a logrado tres veces en toda mi vida, esta brasilera no se iba a salvar de eso, si es que ca&iacute;a en mis redes. Y la seguridad y la confianza en m&iacute; mismo que hab&iacute;a ganado en esos d&iacute;as, me llenaban el pecho de esperanza y la pija de sangre. De aquellas tres pibas anteriores, todav&iacute;a conservaba las bombachas que hab&iacute;an usado. Eran mi &uacute;nica colecci&oacute;n. Ahora la necesidad de conseguir la chabomba de la rubiecita esta, me incentivaba a&uacute;n m&aacute;s a escuchar al hombre.<\/p>\n<p>-S&eacute; que esto puede parecerle una atrocidad. Que un padre le pida fotos de la vagina de su hija. &ndash; dec&iacute;a el tipo cuando le empec&eacute; a prestar atenci&oacute;n. &ndash; Pero entiendo que ustedes realizan este tipo de trabajos.<\/p>\n<p>Aunque mi cabeza hab&iacute;a quedado latiendo en la palabra &ldquo;atrocidad&rdquo; y perdidamente excitada en &ldquo;vagina&rdquo;, lo que dijo me result&oacute; extra&ntilde;o. Pero lo siguiente fue peor.<\/p>\n<p>-Entiendo tambi&eacute;n que cobran en Bitcoins, c&oacute;mo no dispongo en este momento, puedo pagarles con fichas de casino, si el problema es el efectivo. Y de ser necesario, a los quince mil habituales, le puedo agregar una propina extra de cinco mil. &ndash; dijo sacando cuentas en el aire. &ndash; Por los inconvenientes y el apuro. &ndash; agreg&oacute; luego. -Ser&iacute;an en total veinte mil. No diez, como le dije antes. Sin contar los cinco que le acabo de dar, por supuesto. 20 mil por la foto. Un pack de fotos, de ser posible. &ndash; finaliz&oacute;.<\/p>\n<p>Ahora mi mente no pod&iacute;a dejar de pensar en lo desesperado que deb&iacute;a estar el tipo. Me daba much&iacute;sima curiosidad saber c&oacute;mo hab&iacute;a llegado a esa situaci&oacute;n. Y cu&aacute;nto tiempo hab&iacute;a tenido que hablar con Fabi&aacute;n para saber tantos datos y detalles de una persona que yo no era, que ambos lo sab&iacute;amos pero, con tal de verle la concha a su hija, &eacute;l mantendr&iacute;a el personaje que lo hab&iacute;a llevado hasta aqu&iacute;, hasta las &uacute;ltimas consecuencias.<\/p>\n<p>La curiosidad me estaba recorriendo el cerebro, no puedo negarlo pero, al fin y al cabo, el tipo entraba de lleno en el perfil que le hab&iacute;a dado: ten&iacute;a, sin dudas, m&aacute;s guita que medio crucero junto, y manejaba el poder de la informaci&oacute;n de una forma admirable.<\/p>\n<p>Y en cuanto a la pendeja, como ya les dije, se part&iacute;a sola. Lo que m&aacute;s me costaba creer en ese momento, era que en realidad era virgen. Pero si lo era, la bombachita que llevase puesta ir&iacute;a a sumarse a mi colecci&oacute;n, ser&iacute;a ahora una colecci&oacute;n de cuatro piezas exclusivas. Me sonaba a una fortuna. De s&oacute;lo pensarlo se me hac&iacute;a agua la boca y hasta sent&iacute;a que me crec&iacute;an los colmillos.<\/p>\n<p>-Espero que sepa entender, que esta es mi &uacute;ltima oportunidad. Y me ayude. &ndash;continu&oacute; ante mi silencio- El pr&oacute;ximo a&ntilde;o comienza la universidad, y se la van a coger de inmediato, casi con seguridad.<\/p>\n<p>El hombre realmente estaba angustiado. Y aunque a veces sent&iacute;a que la situaci&oacute;n era un tanto psicod&eacute;lica, o bizarra, se pod&iacute;a ver hasta en su mirada la desesperaci&oacute;n por tener aunque sea una foto de la almeja de su hija, antes que la rompan. Por supuesto que tambi&eacute;n me estaba devorando el morbo, la perversi&oacute;n de un incesto un tanto m&aacute;s extremo, el de un padre preocupado porque le iban a coger a la nena. Y quer&iacute;a verle la conchita antes. O mejor dicho, guardarla como un suvenir, para sus pajas en soledad.<\/p>\n<p>Yo estaba completamente sorprendido. Y aunque trataba de disimularlo, porque la idea realmente me interesaba, sent&iacute;a que no llegaba a entender del todo cu&aacute;l era su plan. Pero el tipo por m&aacute;s plata que ten&iacute;a, por m&aacute;s exitoso que fuese en su trabajo, sea cual fuese, en ese instante sab&iacute;a que la manija de la situaci&oacute;n la ten&iacute;a yo. Por lo que not&eacute; inmediatamente que mi silencio lo incomodaba, y lo aprovech&eacute;. Entend&iacute; con extrema claridad, que si quer&iacute;a saber mejor qu&eacute; era en concreto lo que necesitaba de m&iacute;, s&oacute;lo deb&iacute;a mantenerme callado y &eacute;l hablar&iacute;a. Cada vez m&aacute;s y hasta por momentos sin pensar. Jam&aacute;s hab&iacute;a sentido aumentar tanto mi morbosidad, simplemente por permanecer sin decir una sola palabra.<\/p>\n<p>La calentura ahora se me hac&iacute;a dif&iacute;cil de soportar. La verga bajo el pantal&oacute;n, m&aacute;s la imagen de la pibita revoleando la pollerita, amagando con mostrar la bombacha mientras bailaba la noche anterior con su pap&aacute;, qui&eacute;n a su vez se angustiaba porque le quer&iacute;a ver la almeja, que pon&iacute;a la guita necesaria para las futuras pajas pensando en ella, asustado porque se la iban a coger, pero me la entregaba para que yo le rompa la telita, me resultaba tan dif&iacute;cil de soportar que hasta pens&eacute; en disculparme, ir al ba&ntilde;o y masturbarme, o ir al cuarto y lechearle la cola a mi prima, y volver al rato, como si nada, para seguir escuch&aacute;ndolo. Pero me contuve. Despu&eacute;s de todo, s&oacute;lo deb&iacute;a mantener la boca cerrada.<\/p>\n<p>-A la nena me la van a coger en la universidad, eso seguro. &ndash; repiti&oacute;, ahora casi reflexionando. Como si todav&iacute;a no hubiese entendido que &ldquo;la nena&rdquo; no era suya. &ndash; La escucho todo el d&iacute;a hablando con sus compa&ntilde;eras, preocupada porque todav&iacute;a es virgen, pidi&eacute;ndoles consejos para levantarse a un hombre. Para que se la ponga. Se la pasa leyendo historias sexuales en Poronga, o Piringa. O Poringa, algo as&iacute;. La escucho gemir mientras se masturba y cree que yo no me doy cuenta. O disimula, pero yo no soy un tonto. Y me hace muy mal saber que jam&aacute;s voy a poder verle la vagina completa, sin estrenar digamos, si eso ocurre. &ndash; continu&oacute;.-Por eso estoy seguro que si usted va a hablarle y se la encara, la convence f&aacute;cil. &ndash; me explic&oacute; &ndash; Y si me env&iacute;a una foto, o las que pueda, yo le estar&eacute; por siempre agradecido. &ndash; dijo al final.<\/p>\n<p>Era sin dudas una de las conversaciones m&aacute;s extra&ntilde;as que hab&iacute;a tenido en mi vida. Pero yo tambi&eacute;n pod&iacute;a mantenerle el personaje, si serv&iacute;a para mirar a mi prima chuparse una concha.<\/p>\n<p>C&oacute;mo ya imaginaba su respuesta, le pregunt&eacute; si hab&iacute;a intentado poner una c&aacute;mara escondida en el ba&ntilde;o, para filmarla mientras se ba&ntilde;aba o hac&iacute;a pis. Que esa era mi principal recomendaci&oacute;n. Y me dijo que s&iacute;, que ya lo hab&iacute;a hecho, pero no tuvo &eacute;xito y decidi&oacute; no arriesgarse m&aacute;s. Que al menos le hab&iacute;a podido filmar la cola en una oportunidad y la bombacha en otra. Pero la concha abierta y profunda, no.<\/p>\n<p>Me cont&oacute; tambi&eacute;n que la invit&oacute; al crucero con la excusa de hacerle un regalo por los dieciocho a&ntilde;os y celebrar que hab&iacute;a terminado el colegio con buenas notas, pero en realidad pensaba que, ya que viajaban solos y compartir&iacute;an el cuarto, podr&iacute;a animarse a fotografiarla. Pero que no lo hizo. Y que s&oacute;lo una noche tuvo el coraje para sacarle una foto a una teta, estir&aacute;ndole un poquito el corpi&ntilde;o, mientras dorm&iacute;a. Que pens&oacute; que con eso se podr&iacute;a conformar, pero ahora le hab&iacute;a aparecido esta oportunidad y que &eacute;l era un hombre que siempre aprovechaba las posibilidades que se le presentaban. Y que si el problema era el dinero, que pod&iacute;a darme m&aacute;s.<\/p>\n<p>Creo que fueron los primeros minutos que estuve arriba del barco, sin pensar en la colita de Julia. Ahora no pod&iacute;a quitarme de mi mente la imagen de su lengua y la de la pibita compartiendo un lechazo directo del pico de mi poronga.<\/p>\n<p>-Al final no s&eacute; si fue buena idea traerla aqu&iacute; &ndash; me explic&oacute; luego, casi lagrimeando. &ndash; No sabe lo que es verla cambiarse, tener tan a mano las bombachas y las polleras que usa. Es un dolor inmenso tener que aguantarme las ganas de ni siquiera tocarla dormida, o de oler la ropa interior que deja en la ducha, por miedo a ser descubierto. Y encima ese tipo de charlas que le escucho tener, preguntando c&oacute;mo encararse a un chico, o si conviene recibir una eyaculaci&oacute;n en la boca la primera vez que tienen sexo. O si el sexo anal duele mucho, o si cuenta como una desvirgada. Realmente me parten el coraz&oacute;n. &ndash; dijo despu&eacute;s, aunque ambos sab&iacute;amos que lo que en verdad le part&iacute;a era el pito. &ndash; Por favor se lo pido, usuario. Usted tiene que ayudarme.-me suplic&oacute;. -Cuando vaya a la universidad le van a romper la integridad, estoy seguro. -repiti&oacute; al final.<\/p>\n<p>Por unos segundos pens&eacute; en despacharlo y decirle que no. Para qu&eacute; me iba a meter en semejante lio, si los datos que el tipo me hab&iacute;a dado ya eran suficientes para ir a encar&aacute;rmela y enfiestarla, sin que &eacute;l &eacute;ste involucrado en absolutamente nada. Parec&iacute;a ser que el &uacute;nico beneficio que podr&iacute;a agregarme, ser&iacute;an los d&oacute;lares. Y realmente no me interesaban. Esa idea que tienen varios, de que una persona har&iacute;a lo que sea por dinero, yo no la compart&iacute;a. Podr&iacute;a guardarse su plata y listo. A m&iacute; no me importaba tanto, el dinero jam&aacute;s dominaba mis acciones. Y me sent&iacute;a muy bien al considerarme a m&iacute; mismo, que era, orgullosamente, un pibe sin precio. O eso cre&iacute;a.<\/p>\n<p>Pero haciendo un esfuerzo para salir del trance, le dije en cambio que s&iacute;. Que lo iba a ayudar. El viejo estir&oacute; sus manos y tom&oacute; las m&iacute;as sobre la mesa, y ahora casi llorando me agradeci&oacute;. Le expliqu&eacute; entonces que el &uacute;nico requisito que hab&iacute;a que cumplir, y que era innegociable, era que mi prima tambi&eacute;n iba a participar de la desvirgaci&oacute;n. Y tuve que contener la risa, porque ni sab&iacute;a si la palabra &ldquo;desvirgaci&oacute;n&rdquo; exist&iacute;a. Pero sonaba profesional. No le pod&iacute;a decir que mi prima tambi&eacute;n se iba a enfiestar con su chiquita. O que la nena aprender&iacute;a a recibir la chota por la concha y la almeja por la lengua en la misma lecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a aceptado la oferta porque si el tipo hab&iacute;a entrado en confianza con Fabi&aacute;n, lo que menos necesitaba era ofenderlo. Ni me daba la cabeza para seguir la velocidad con la que se mov&iacute;an en mi mente la cantidad impresionante de complicaciones que podr&iacute;a generar si el tipo le contaba de la fiesta. O de cualquier otra cosa que pod&iacute;a saber. Si lograba un par de fotos y se las enviaba, qued&aacute;bamos casi a mano de posibles extorciones que podr&iacute;amos recibir el uno del otro. Qu&eacute; podr&iacute;a decir un hombre con deseos perversos por su hija, sobre otro que se culeaba a su prima.<\/p>\n<p>Pero para serles del todo sincero, tambi&eacute;n hab&iacute;a aceptado porque me estaba volviendo adicto a todo tipo de morbosidad relacionada al incesto.<\/p>\n<p>-Le agradezco de coraz&oacute;n. De coraz&oacute;n. &ndash;repiti&oacute; sin soltarme las manos. &ndash; Es similar a una tortura verla en pijama, en esos shortcitos que usa, que le marcan todas las curvas de las nalgas, o la rayita de la vagina. Caminando por el camarote como si nada, mientras yo estoy ah&iacute; nom&aacute;s. Disimulando la vista en un libro o una revista, con temor a que me pesque mir&aacute;ndola de esa manera indebida. Y ni hablar de las polleritas que a veces me muestran sin querer la bombacha. &ndash; dijo, esta vez con un tono de voz parecido a una descarga emocional. Como si yo fuese su psic&oacute;logo. O un amigo. &ndash; Todo el d&iacute;a con esas polleras que parecen del colegio. Todo el d&iacute;a. Se ve que est&aacute;n de moda, porque las usa todo el d&iacute;a. Y a m&iacute; me hace tanto, pero tanto mal. &ndash; reconoci&oacute; luego.<\/p>\n<p>Mientras el viejo parec&iacute;a estar a punto de largarse a llorar, yo pensaba en que ir&iacute;a a eyacular en cualquier momento bajo la mesa. Solo roz&aacute;ndome la pija un poco, cerrando y apretando las piernas, lo m&aacute;s disimuladamente que pod&iacute;a.<\/p>\n<p>-Dejeme analizarlo con mi prima, y le escribo. &ndash;dije, ya desesperado por volver al cuarto. De volver en realidad a la garganta de Julia. &ndash; Desarrollamos bien el plan y lo llevamos a cabo.<\/p>\n<p>El brasilero me respondi&oacute; que estaba bien. Que en unas horas estar&iacute;an en el bar, que hab&iacute;a una fiesta y la nena quer&iacute;a ir. Que siempre quer&iacute;a ir a las fiestas. Que pensaba que esa ser&iacute;a la oportunidad perfecta para que yo la &ldquo;seduzca&rdquo;. Cu&aacute;ndo se ofreci&oacute; &eacute;l mismo de encargarse que su hija consuma alcohol para que est&eacute; m&aacute;s &ldquo;dispuesta&rdquo;, le dije que no. Pero que era probable que intentara encar&aacute;rmela ah&iacute;.<\/p>\n<p>Apenas llegu&eacute; al pasillo que me llevaba al cuarto, lo vi al chinito sacudiendo dos tarjetitas. Eran seguramente las invitaciones a la fiesta que ya sab&iacute;a que habr&iacute;a en un rato. Eso no era ninguna novedad. Pero, al acercarme m&aacute;s, la verga peg&oacute; un salto al ver que hablaba con mi prima, que le hab&iacute;a abierto la puerta usando s&oacute;lo una musculosa que no le llegaba ni al ombligo y una bombachita roja que el pibe no sab&iacute;a c&oacute;mo hacer para no mirarle fijamente.<\/p>\n<p>La hija de puta se daba vuelta con cualquier excusa barata para mostrarle, de vez en cuando, el orto entangado. Y le sonre&iacute;a y le tocaba el brazo, casi sin querer, mientras el chino le explicaba vaya a saber qu&eacute; cosa de la fiesta. Parec&iacute;a que le le&iacute;a el folleto entero con tal de hacer tiempo para mirarle la conchita un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Al acercarme, simplemente me saludo y se fue.<\/p>\n<p>-&iquest;Podes ser tan, pero tan, pero tan putita? &ndash; le pregunt&eacute; cuando cerr&eacute; la puerta.<\/p>\n<p>-El forro fuiste vos, que te salv&oacute; el primer d&iacute;a y ni lo invitaste a la fiesta del sue&ntilde;o. &ndash; me contest&oacute;, d&aacute;ndome la espalda, caminando hacia la cama. &ndash; Nos invita a todas las fiestas el loco, y vos ni a una lo invitas. &ndash; agreg&oacute; luego, mezclando palabras entre su sonrisa.<\/p>\n<p>Esper&eacute; a que se acueste y se acomode bien, solo para molestarla. Le pregunt&eacute; que qu&eacute; hac&iacute;a acostada, que se arrodille a chuparme la pija, ya mismo. Inmediatamente a mamarme la chota y sin chistar. Que ten&iacute;a algo que contarle. Y la pija me empez&oacute; a latir, literalmente, cuando le mostr&eacute; el abanico nuevo de billetes que hab&iacute;a tra&iacute;do del casino y Julia casi instintivamente se acarici&oacute; la concha bajo la bombacha.<\/p>\n<p>Cuando termin&eacute; de armarle un sanguche de jam&oacute;n y queso, para que comiese otra cosa que no sea guasca, ya se estaba acercando a m&iacute; pija, gateando y con la carita de gata petera que ya sab&iacute;a que me enfermaba.<\/p>\n<p>A penas se la puso en la boca la sabore&oacute; m&aacute;s que al primer mordisc&oacute;n que le hab&iacute;a dado al sanguche que comi&oacute; de mi mano.<\/p>\n<p>Era tanta mi calentura que a las pocas palabras que dije para contarle lo ocurrido, ya estaba por acabar. Sin sac&aacute;rsela de la boquita, mi prima jug&oacute; a penas con su lengua sobre el glande y ya entendiendo que iba a eyacular de un momento a otro, me mir&oacute; a los ojos, para pedirme la leche con la mirada. Presion&oacute; el grosor de la pija con los labios y muy lentamente empez&oacute; a cabecear, sin dejar de mirarme. Arque&eacute; mi columna, puse una mano en su cabeza y le llen&eacute; la boca de semen una vez m&aacute;s. Julia me quit&oacute; el sanguche de un tir&oacute;n, lo abri&oacute; y escupi&oacute; todo el lechazo entre el pan y el queso.<\/p>\n<p>-Le faltaba aderezo. &ndash; dijo, cuando pudo hablar. &ndash; Ahora est&aacute; riqu&iacute;simo &ndash; exclam&oacute; despu&eacute;s. &ndash; Le faltaba mayonesa de leche. Mayonesa de pija, le faltaba &ndash; dijo al final. Mientras le daba un mordisco tras otro y le pasaba la lengua si la leche se escurr&iacute;a por los costados.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; un minuto disfrutando de ver a mi prima arrodillada, tragando pedacitos de sanguche y acompa&ntilde;ando la degluci&oacute;n con sonidos de satisfacci&oacute;n, siempre con cara de puta, pero aunque la imagen que ten&iacute;a enfrente no le daba ni la m&iacute;nima chance a que se me achique la chota, me dispuse a contarle mi charla con el viejo.<\/p>\n<p>Le cont&eacute; todo, hasta el &uacute;ltimo detalle, salvo la parte del Usuario PsyExA, para no preocuparla al pedo. Julia no pod&iacute;a ni respirar del todo bien, culpa de la calentura que le hab&iacute;a provocado. Al darme cuenta, le ofrec&iacute; cogerla un poco, darle un polvo rapidito antes de ba&ntilde;arme para ir a buscarle la conchita que quer&iacute;a de postre, pero me dijo que no. Que vayamos ya. Que me apure. Que total ya se hab&iacute;a pajeado dos veces en mi ausencia y que quer&iacute;a acumular ganas para probar la cajeta de la rubia. Pero que me apure.<\/p>\n<p>Al terminar de darme la ducha, olfate&eacute; mi remera de la suerte. Ten&iacute;a un olor a chivo impresionante. De esos olores profundos que se suelen acumular en las camisetas de f&uacute;tbol. Pero no me import&oacute;. Ni el olor, ni que no era la mejor para ir a una fiesta. Se pas&oacute; por la cabeza que ciertos lugares, para evitar peleas, no te dejan entrar con ese tipo de remeras. Pero &eacute;sta era de un club no tan conocido, que ni recordaba yo qui&eacute;n me la hab&iacute;a regalado, ni por qu&eacute;. Las chances de que me hagan lio eran pocas, por lo que decid&iacute; arriesgarme. La llen&eacute; de desodorante y me la volv&iacute; a poner.<\/p>\n<p>Al salir, volv&iacute; a abrir la boca. Julia ya estaba vestida, a diferencia m&iacute;a, como para ir a una celebraci&oacute;n cheta. Como si ir&iacute;a a una reuni&oacute;n de princesas. No pude evitar detenerme para admirarla, esta vez vestida. Mi prima estaba hermosa. Ten&iacute;a un vestidito rojo, atado en la espalda, con un escote que daba bastante lugar a la imaginaci&oacute;n, sin corpi&ntilde;o y una tanguita que, aunque no llegaba a transparent&aacute;rsele el color, se le notaba bien metida en el ojete. Y el peinado casi igualito al de la fiesta del culo.<\/p>\n<p>Preso de su belleza la bes&eacute; en los labios y me termin&eacute; de vestir para ir al bar.<\/p>\n<p>Llegamos casi corriendo. Con mi prima gan&aacute;ndose la mirada de absolutamente todos los hombres que nos cruzamos en el camino. Hipnotizados porque en cada paso apurado que daba Julia, el vestido casi casi les mostraba el culo.<\/p>\n<p>A penas entramos, los reconoc&iacute; de inmediato. Estaban sentados los dos en una mesa contra la pared, ri&eacute;ndose y charlando como normalmente lo har&iacute;an una chica con su pap&aacute;. Aunque de normalidad, en realidad, no hab&iacute;a nada.<\/p>\n<p>-Buenas noches, &iquest;me permite bailar con su hija? &ndash; le pregunt&eacute; al tipo, mirando y sonri&eacute;ndole a la rubiecita. Usando en la voz un tono anticuado y a la vez fuerte, para mostrarle valent&iacute;a. Sab&iacute;a que una pendeja en su situaci&oacute;n se podr&iacute;a volver loca por un pibe con el coraje suficiente como para encararla delante de su padre.<\/p>\n<p>El pap&aacute; se sorprendi&oacute; y por un instante se qued&oacute; quieto. Al ver a mi prima a mi lado, se puso de pie, para mostrarle respeto. O vaya a saber qu&eacute; cosa. Julia casi autom&aacute;ticamente le mir&oacute; la pija. Ten&iacute;a tanta conexi&oacute;n con mi primita, que hasta sab&iacute;a lo que estaba pensando. Que le conoc&iacute;a hasta el gusto de la chele que largaba el pito que ten&iacute;a el viejo, bajo la panza. Que le conoc&iacute;a el pene hasta con el culo.<\/p>\n<p>En el mismo momento en donde la invitaba con su mano a sentarse, July lo salud&oacute; con la mirada, con un poco de verg&uuml;enza y la conchita un poco mojada, y se fue a sentar en la barra. Aunque con la mirada buscaba a Fabi&aacute;n, no lo encontr&oacute;. Al menos no en la barra. Unos minutos despu&eacute;s lo vio bailando con una pendeja, que era evidente que hab&iacute;a viajado con sus amigas. Bien de fiesta estaba es piba.<\/p>\n<p>La rubia, en cambio, me dio la mano y sin esperar la autorizaci&oacute;n de su pap&aacute;, me dijo que s&iacute;. Me sonri&oacute; y aunque faltaban dos pasos, o tres, para llegar a la pista de baile, empez&oacute; a mover el orto al ritmo del reggaet&oacute;n que sonaba a todo volumen. La pollerita tableada que llevaba ese d&iacute;a, no era la misma que la noche anterior, pero igual se mov&iacute;a de un lado al otro, cada vez que la pibita quebraba su cintura.<\/p>\n<p>A las dos canciones de seguirle el ritmo como pod&iacute;a, me empez&oacute; a apoyar la cola en el bulto. Y a la tercera aprovech&eacute; que la tuve de frente para tomarla de las manos y decirle que me estaba muriendo de ganas de comerle la boca. Le ment&iacute; a medias al decirle que era, ella, la chica m&aacute;s linda del barco y que no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s sin besarla. A medias, porque s&oacute;lo mi prima le ganaba. Luego le acarici&eacute; la mejilla y al verla un poco nerviosa, me asust&eacute;. Si me rechazaba, se arruinaba alta fiesta.<\/p>\n<p>Le dije que estaba todo bien. Que se tranquilizara, y que si no quer&iacute;a saber nada, por supuesto que la dejar&iacute;a en paz. Pero que me entienda, que al menos deb&iacute;a intentarlo.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a preguntarle, entonces, si me dejaba darle un beso mientras mis dedos jugaban con su pelo y mi boca se acercaba de a poco a la de ella. Sabiendo que si aceptaba el beso, el resto era s&oacute;lo de manual.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien. &ndash; dijo un segundo despu&eacute;s. &ndash; S&oacute;lo porque mi mam&aacute; es de Jun&iacute;n y yo tambi&eacute;n soy hincha de Sarmiento. &ndash; agreg&oacute; mordi&eacute;ndose el labio inferior, se&ntilde;al&aacute;ndome con la mirada la remera transpirada. Ignorando que en realidad lo &uacute;nico que nos un&iacute;a, era la suerte. Que s&oacute;lo hab&iacute;a visto una vez un partido de Sarmiento, y era para no pensar en tocarle m&aacute;s el culo a Julia.<\/p>\n<p>No pude evitar reflexionar sobre todo lo que hab&iacute;an cambiado las cosas desde aquel entonces.<\/p>\n<p>Por caballerosidad, le pregunt&eacute; su nombre. Me dijo que se llamaba Lihu&eacute;n, luego le dije el m&iacute;o.<\/p>\n<p>En medio de su nerviosismo tan natural, me dijo tambi&eacute;n que no le gustaba que sus amigas le digan &ldquo;Li&rdquo;, que prefer&iacute;a su nombre entero a cualquier diminutivo. Que le costaba hac&eacute;rselos entender, pero que de a poco lo iba logrando. Que &ldquo;Li&rdquo; sonaba a chino y prefer&iacute;a ser siempre brasilera. Todos esos datos que no me importaban, realmente no los escuche solo por diplomacia. La pibita ten&iacute;a esa actitud con la que es imposible no encari&ntilde;arse un poco. Si quer&iacute;a contarme m&aacute;s cosas, podr&iacute;a hacerlo sin ning&uacute;n apuro.<\/p>\n<p>E imaginando todos los posibles futuros recorridos de la lengua de mi prima, la bes&eacute; tiernamente sobre los labios.<\/p>\n<p>Se corri&oacute; una hermosa qu&iacute;mica entre los dos. No puedo negarlo. Podr&iacute;a haber estado horas abraz&aacute;ndola y acarici&aacute;ndole el pelo, solamente. Pero luego, al meterle la lengua en la garganta y sentir en su boca ese sabor mitad carioca, mitad argento, no pude dejar de pensar en la bombachita que agregar&iacute;a a mi colecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando las manos se me iban solas hacia la pollerita, le dije si quer&iacute;a ir a un lugar m&aacute;s tranquilo. La cl&aacute;sica que nunca falla, cuando se maneja sutilmente el tiempo.<\/p>\n<p>Me dijo que viajaba s&oacute;lo con su padre, por lo que a su cuarto no pod&iacute;amos ir. Confirm&eacute; entonces que realmente estaba desesperada por perder la virginidad, yo planeaba simplemente ir a sentarnos a alguna mesa un poco m&aacute;s oscura. Pero aprovech&eacute;.<\/p>\n<p>Le dije que vayamos a la terraza, que a esa hora las luces apagadas nos regalar&iacute;an una bell&iacute;sima vista hac&iacute;a el cielo estrellado, y acept&oacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Nos acostamos los dos en una reposera, Lihu&eacute;n puso su cabeza en mi pecho y nuestras miradas se dedicaron un momento a admirar el firmamento que ten&iacute;amos encima. Era sin dudas, otra postal para el recuerdo.<\/p>\n<p>Al ratito volvieron los besos, los abrazos y las caricias. Me fren&oacute; s&oacute;lo cuando mi mano derecha intentaba esquivar su pollera para tocarle la cola. Lo hizo con tanta inocencia que me record&oacute; mis propios d&iacute;as de secundaria.<\/p>\n<p>-Tengo que decirte algo. &ndash; susurr&oacute;. &ndash; Nunca tuve sexo con nadie. Y no s&eacute; muy bien c&oacute;mo se hace. &ndash; confes&oacute; un segundo despu&eacute;s.<\/p>\n<p>Yo ya lo sab&iacute;a. Ven&iacute;a preparado para todo eso. Lo que no estaba en los planes era el cari&ntilde;o que la pendeja me hab&iacute;a despertado.<\/p>\n<p>-Quedate tranquila &ndash; le dije fuera del libreto. &ndash; No hay necesidad de que hagamos nada de lo que no est&eacute;s segura. &ndash; agregue luego. Sabiendo que no era del todo inteligente recular en vez de avanzar, en casos como este.<\/p>\n<p>Pero la nena de pap&aacute;, cambi&oacute; la cara. Esta vez habl&oacute; casi llorando.<\/p>\n<p>-No deber&iacute;a haber dicho nada. Siempre hago la misma estupidez. No deber&iacute;a haber dicho nada.<\/p>\n<p>La tome de las mejillas y la volv&iacute; a besar, le dije nuevamente que se tranquilice, que todo estaba bien, que s&oacute;lo me diga qu&eacute; era lo que quer&iacute;a y lo har&iacute;amos. Si quer&iacute;a esperar, esper&aacute;bamos. Si quer&iacute;a quedarse mirando el cielo, lo hac&iacute;amos. Que no hab&iacute;a ning&uacute;n tipo de presi&oacute;n para nada, y que yo s&oacute;lo seguir&iacute;a sus deseos.<\/p>\n<p>-Quiero perder la virginidad. Eso quiero. No quiero llegar a la universidad y ser la &uacute;nica que no sabe nada sobre el sexo. &ndash; dijo sin dejar que pueda terminar mi discurso. -No s&eacute; ni siquiera c&oacute;mo hacer una mamada. S&oacute;lo quiero aprender aunque sea lo b&aacute;sico.<\/p>\n<p>-No tiene nada de malo llegar a la universidad sin saber nada. La gran mayor&iacute;a llega en esas condiciones. &ndash; respond&iacute; para que no se sienta presionada al pedo.<\/p>\n<p>Realmente no entend&iacute;a su angustia. Ese temor y ese apuro por querer saber cosas que, aunque todos digan que las saben, bien sab&iacute;a yo que no eran verdad. Terminar el colegio sin haber tenido sexo, era much&iacute;simo m&aacute;s com&uacute;n que lo que uno puede creer. Era una presi&oacute;n social que confund&iacute;a y lastimaba tanto a varones como mujeres, y completamente en vano. Y aunque pon&iacute;a en riesgo de arruinar todos mis planes, vencer esos tipos de presiones sociales, en todos los frentes, era una especie de objetivo principal.<\/p>\n<p>-Ya s&eacute;. Pero quiero aprender igual. &ndash;contest&oacute; para mi fortuna.<\/p>\n<p>Yo le sonre&iacute; y volv&iacute; a mis cabales. Al personaje que su padre me hab&iacute;a inventado. Esta vez sin cuota de cari&ntilde;o extra, aprovech&eacute; la pelota en la l&iacute;nea del arco que me hab&iacute;a dejado picando.<\/p>\n<p>-Pero, linda, dej&aacute; de llorar entonces. &ndash; dije. &ndash; Si quer&eacute;s aprender, puedo ofrecerte un curso intensivo. Yo tampoco viajo s&oacute;lo. Podemos ir a mi camarote y pedirle ayuda a mi prima, ella la tiene re clara. Cuando salgas, no s&oacute;lo vas a salir hecha una experta en mamadas. Vas a salir con m&aacute;s experiencia que toda tu universidad junta.<\/p>\n<p>La rubiecita abri&oacute; los ojos, entusiasmada. Se notaba que nunca hab&iacute;a pensado experimentar con otra chica, pero la angustia que sent&iacute;a por no saber siquiera qu&eacute; hacer en frente de un cuerpo desnudo, le era muy grande. Y la soluci&oacute;n que le ofrec&iacute;, en cambio, le ven&iacute;a al pelo.<\/p>\n<p>El bichito del incesto al escucharme decir que mi propia prima participar&iacute;a de la fiesta, empez&oacute; tambi&eacute;n a germinar en su mente. Hasta por el olor podr&iacute;a darme cuenta cuando el morbo se le enciende a una persona.<\/p>\n<p>Me dijo sin dudas que s&iacute;. Que hagamos eso. Que le pidamos ayuda a Julia. Que si mi prima estaba dispuesta a ayudarla, ella har&iacute;a lo que sea.<\/p>\n<p>-No hay nada que tengas que hacer, s&oacute;lo disfrutar. &ndash; le contest&eacute;. &ndash; S&oacute;lo podes ayudarme a cumplir mi fantas&iacute;a. La de hacerle sexo anal a una chica virgen. Pero s&oacute;lo si quer&eacute;s.<\/p>\n<p>Me dijo que s&iacute;, que le daba igual. Pero que le prometa que no iba a dejarla salir del cuarto sin la concha rota.<\/p>\n<p>Y que vayamos. Que vayamos al camarote, r&aacute;pido. Que ten&iacute;a mucho que aprender y quer&iacute;a empezar ya.<\/p>\n<p>Le hice caso, porque yo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 &Uacute;ltimos 4 cap&iacute;tulos. El hombre habl&oacute; un rato m&aacute;s, mientras yo s&oacute;lo pensaba en que no hab&iacute;a nada mejor en la vida que hacerle la colita a una chica virgen. Esa era mi mayor fantas&iacute;a sexual. Era cierto que ten&iacute;a muchas. Pero esta era de las dif&iacute;ciles. Me encantaba que una piba pierda la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15848,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25587","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15848"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25587"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25587\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}