{"id":25600,"date":"2020-09-06T22:00:00","date_gmt":"2020-09-06T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-06T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-06T22:00:00","slug":"me-masturbo-leyendo-un-libro-y-me-pillan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-masturbo-leyendo-un-libro-y-me-pillan\/","title":{"rendered":"Me masturbo leyendo un libro y me pillan"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25600\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los rel&aacute;mpagos amenazaban lluvia y la tormenta era inminente. Claudia estaba sentada en el chaise longe marr&oacute;n del amplio sal&oacute;n. Con decoraci&oacute;n minimalista, pero de gustos caros, de primera impresi&oacute;n, se sab&iacute;a la clase social a la que pertenec&iacute;an los due&ntilde;os de aquel chalet de la sierra madrile&ntilde;a. Era una mujer que rozaba casi los cuarenta, pero se manten&iacute;a en forma. Su cuerpo tonificado por las clases semanales de Pilates le formaban una cintura delgada y un culo prieto.<\/p>\n<p>De unos a&ntilde;os para atr&aacute;s se obsesion&oacute; con mantener su juventud, usando cremas faciales, corporales y aceites. Le gustaba untarse el aceite de coco despu&eacute;s de la ducha y recrearse con su piel. Fantaseaba con que alg&uacute;n hombre le acariciara los lunares de sus piernas despacio, se recreara en ellos y se los besara. Un rastro de lunares que ascend&iacute;an con intermitencia desde su tobillo, hasta su entre pierna, para acabar justo al lado de sus labios mayores.<\/p>\n<p>Claudia estaba casada con un alto ejecutivo de la industria automovil&iacute;stica, el matrimonio tuvo un hijo. Criado en los mejores y m&aacute;s caros colegios de la zona residencial de Madrid. Se dedic&oacute; en exclusiva a criarlo dejando de forma puntual su carrera como agente inmobiliaria. Pasaron los a&ntilde;os, el ni&ntilde;o ya era un hombre, y lleg&oacute; el tiempo de ir a la universidad. Eligieron una universidad de estudios avanzados de econom&iacute;a en Irlanda. All&iacute; se fue el chaval a cursar su carrera durante los pr&oacute;ximos cinco a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Ahora Claudia se dedicaba a su bienestar y la gesti&oacute;n de las propiedades de la familia. Su marido estar&iacute;a de congreso del autom&oacute;vil en Frankf&uuml;rt todo el fin de semana, as&iacute; que Claudia dispon&iacute;a de tiempo para estar sola y disfrutar de un tiempo de ocio. Se prepar&oacute; un buen almuerzo de salm&oacute;n y ensalada y una copa de vino blanco. Hizo algo de ejercicio de cardio en la bici est&aacute;tica y se dio una ducha para quitarse el sudor. Como cada d&iacute;a, se deleit&oacute; extendiendo el aceite de coco sobre sus manos, sus muslos y sus peque&ntilde;os pechos que se manten&iacute;an suaves y tersos.<\/p>\n<p>El tiempo que le quedaba de tarde lo pasar&iacute;a sentada en su chaise longe marr&oacute;n leyendo, con el acompa&ntilde;amiento de la tormenta. Con ansia abri&oacute; el libro, de t&iacute;tulo &ldquo;Pasi&oacute;n en el Caribe&rdquo;, donde una mujer viuda se enamoraba de un joven moreno que trabajaba en el hotel donde se hospedaba. A Claudia le excitaba leer novelas er&oacute;ticas, manten&iacute;a su llama interior. Empez&oacute; el segundo cap&iacute;tulo que estaba leyendo.<\/p>\n<p>&ldquo;La pareja sali&oacute; del ascensor y de la mano caminaron por el pasillo del hotel. Anne le acarici&oacute; con la yema de los dedos la piel morena, desde su mu&ntilde;eca hasta el brazo. Pablo era un cubano fornido y musculado, piel oscura, pelo rizado y amplia sonrisa blanca. Un joven dotado para el baile y para el sexo. Anne hab&iacute;a descubierto lo primero, fue su profesor de salsa los d&iacute;as anteriores en las actividades del hotel. Ahora quer&iacute;a averiguar lo segundo. Si follaba tan bien como bailaba, la llevar&iacute;a al s&eacute;ptimo cielo. Pablo le bes&oacute; el cuello con sus gruesos labios y le pas&oacute; la lengua hasta la oreja. Anne se estremeci&oacute; y se le erizaron los pelos. Sinti&oacute; que acababa de mojarse solo con un beso. Hac&iacute;a a&ntilde;os que no le pasaba, desde su juventud. La pareja avanz&oacute; el pasillo hasta el final. Antes de meter la tarjeta electr&oacute;nica, Pablo cogi&oacute; de la nuca a Anne y le gir&oacute; la cara hacia &eacute;l. La bes&oacute; con pasi&oacute;n&hellip;.&rdquo;<\/p>\n<p>Claudia se imagin&oacute; cada detalle del relato. Se mord&iacute;a los labios conforme le&iacute;a cada palabra y sus pulsaciones aumentaban. Un ligero cosquilleo le ard&iacute;a en la vulva.<\/p>\n<p>&ldquo;Pablo le introdujo la lengua y sabore&oacute; la saliva de Anne, ella se dej&oacute; besar. Las fuertes manos de Pablo subieron hasta el escote y meti&oacute; un dedo por debajo del sujetador. Anne ten&iacute;a los pezones duros, &eacute;l lo sab&iacute;a, y quer&iacute;a com&eacute;rselos de inmediato. Le abri&oacute; la camisa de botones y con su lengua rosada le lami&oacute; los pechos. Anne suspir&oacute; y puso los ojos en blanco&#8230;&rdquo;<\/p>\n<p>Claudia suspir&oacute; tambi&eacute;n. Quer&iacute;a que le comieran las tetas as&iacute;. Se mir&oacute; los pezones, tambi&eacute;n los ten&iacute;a duros, eras puntiagudos y de color rosado oscuro. Perfectos para lamer. Se llev&oacute; el dedo a la boca y deposit&oacute; un poco de saliva sobre su yema, luego moj&oacute; su pez&oacute;n, que brill&oacute; con la humedad del l&iacute;quido. Ahora eran m&aacute;s apetecibles. Claudia daba movimientos circulares a su pez&oacute;n mientras segu&iacute;a leyendo.<\/p>\n<p>&ldquo;Anne no aguant&oacute; m&aacute;s los besos de Pablo y le suplic&oacute; que la penetrara. El joven le dio la vuelta y la puso contra la pared. La falda casi transparente de baile de Anne se elev&oacute; en el aire y dej&oacute; ver su braga de encaje blanca. Pablo le dio una palmada en el culo y se lo agarr&oacute; con fuerza. Le susurr&oacute; al o&iacute;do algunas palabras en espa&ntilde;ol que ella no comprendi&oacute;, pero su acento le mojaba cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Anne no supo porqu&eacute; aquel joven la ve&iacute;a atractiva, era una mujer del mont&oacute;n, una viuda bajita y de pechos peque&ntilde;os. Ahora le daba igual, solo quer&iacute;a sentir su enorme pene negro dentro de ella y que la llenara de semen&hellip;.&rdquo;<\/p>\n<p>Una gota transparente se filtr&oacute; por el borde del tanga que llevaba puesto Claudia. Leer esa escena le hab&iacute;a hecho mojarse. Sinti&oacute; un enorme calor y unas ganas irrefrenables de meterse los dedos. Se llev&oacute; dos de ellos a la boca y los llen&oacute; de mucha saliva. Desliz&oacute; la mano bajo su tanga y restreg&oacute; su cl&iacute;toris. Estaba enorme y palpitaba. El torrente sangu&iacute;neo se acumulaba en su co&ntilde;o y eso hizo que se le pusiera caliente. Un llama ardiente que ped&iacute;a ser apagada, con sus dedos o con una polla negra como la del protagonista del libro.<\/p>\n<p>&ldquo;Pablo dobl&oacute; la espalda de Anne para dejarla a su altura perfecta. Se sac&oacute; su pene, era enorme, oscuro, con un glande rosado y delicioso. Estaba muy duro. Deposit&oacute; saliva sobre &eacute;l, lo agarr&oacute; con fuerza y separ&oacute; las nalgas de Anne. Ella suplic&oacute; que no se corriera dentro, pero necesitaba sentirla. Pablo le habl&oacute; al o&iacute;do muy bajo. &#8211; Quiero tu culo &ndash;Ella asinti&oacute;. Sus manos se estremecieron al sentir que el pene de Pablo entraba en su ano. Estaban en medio del pasillo del hotel, y eso le excitaba a ella&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>Los rel&aacute;mpagos eran m&aacute;s fuertes y comenz&oacute; a llover. Claudia ajena a todo aquello, se meti&oacute; los dedos dentro de su co&ntilde;o, bien hasta el fondo. Con las yemas de sus dedos, pod&iacute;a sentir la rugosidad de su vagina. Se imaginaba una polla negra llen&aacute;ndola. El sonido mojado de su flujo se entre mezclaba con el de la lluvia. El sal&oacute;n se inund&oacute; a un olor de co&ntilde;o y aceite de coco muy intenso. Claudia solt&oacute; un gemido fuerte que reson&oacute; en el sal&oacute;n, estaba a punto de correrse. Sus dedos se deslizaban con mucha facilidad y el flujo blanco de su co&ntilde;o le corr&iacute;a hasta el culo. Estaba empapando el sill&oacute;n y si segu&iacute;a as&iacute;, probablemente soltar&iacute;a un buen chorro. El orgasmo era inminente.<\/p>\n<p>Un fuerte ruido desde la calle le hizo detenerse en su corrida y se desconcentr&oacute;. Odiaba quedarse a medias de un orgasmo. La lluvia en el exterior era intensa. Mir&oacute; por la ventana para averiguar qu&eacute; hab&iacute;a pasado. Un chico joven, de unos 20 y pocos a&ntilde;os, estaba observ&aacute;ndola desde la ventana. El joven llevaba unas cajas de cart&oacute;n llenas de libros. Claudia, vestida solo con la camisa larga de andar por casa y el tanga debajo, sali&oacute; a la puerta del chalet.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; haces? -Claudia llevaba el libro en la mano.<\/p>\n<p>El joven parec&iacute;a t&iacute;mido y tartamudeaba de los nervios. Sab&iacute;a que Claudia le hab&iacute;a pillado espi&aacute;ndola mientras se tocaba.<\/p>\n<p>-Soy el hijo del vecino. Estoy de mudanzas y&hellip; -los libros estaban desparramados por el suelo y se estaban mojando de la lluvia. El chico tambi&eacute;n estaba empapado. Claudia supuso que estuvo un buen tiempo mir&aacute;ndola.<\/p>\n<p>-Entra, te vas a resfriar.<\/p>\n<p>Claudia le ayud&oacute; a recoger los libros. Entraron en la casa y los puso sobre la mesa del sal&oacute;n. Eran ejemplares de arte y pintura. Claudia le dej&oacute; una toalla para que se secara el pelo.<\/p>\n<p>-&iquest;Estudias esto? -ella hoje&oacute; varias p&aacute;ginas. Una pintura llam&oacute; su atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Es el nacimiento de la Venus de Botticelli. Una diosa romana, s&iacute;mbolo de la fertilidad.<\/p>\n<p>Claudia se sorprendi&oacute; al o&iacute;r esa informaci&oacute;n. No se hab&iacute;a percatado del joven, pero ahora lo miraba de otra forma. Que supiera eso le dio un toque de atenci&oacute;n. No era muy alto, delgado, de complexi&oacute;n fibrosa. Ojos grandes y expresivos y el pelo de media melena. Sus manos eran grandes, como su torso. Quiz&aacute;s hubiera practicado nataci&oacute;n durante un tiempo. Se dio cuenta que empezaba a fantasear con el joven en su mente. El chico termin&oacute; de secarse y le pas&oacute; la toalla a Claudia. Ahora &eacute;l la miraba. Sus piernas brillaban por el aceite de coco y vio que no se hab&iacute;a puesto ropa para abrirle la puerta.<\/p>\n<p>-Mejor que te cambies la camisa, te puedo dar una seca de mi marido, pero me la tienes que devolver ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&#8211; Si&#8230; si claro&#8230; -el joven tartamudeaba.<\/p>\n<p>Claudia fue en busca de la camisa. Le dio la espalda al chico y de forma elegante camin&oacute; de puntillas. Sus gemelos se elevaron y sus gl&uacute;teos se pusieron firmes. La camisa se le subi&oacute; un poco y asom&oacute; la parte baja de sus nalgas. El joven le clav&oacute; la mirada. La sangr&eacute; comenz&oacute; a correr hasta su polla. Not&oacute; en menos de un segundo que le crec&iacute;a y se pon&iacute;a dura. Una situaci&oacute;n inc&oacute;moda estando en casa de una vecina pens&oacute;. Pero ese culo le parec&iacute;a muy apetecible. Claudia eligi&oacute; la camisa. Antes de regresar al sal&oacute;n se meti&oacute; los dedos debajo del tanga. Segu&iacute;a h&uacute;meda y cachonda. Sus pezones se transparentaban por la camisa y se notaban duros. Ella sonri&oacute; y sali&oacute; al sal&oacute;n de nuevo.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; hac&iacute;as en mi ventana? -ella le ofreci&oacute; la camisa. El joven se quit&oacute; la camisa mojada frente a ella.<\/p>\n<p>-Ya le dije que estoy de mudanzas y&#8230; estaba lloviendo&#8230;<\/p>\n<p>-Me estabas espiando &ndash;Claudia dio un paso al frente. Se acerc&oacute; al joven. Ver su pecho desnudo le hab&iacute;a excitado a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Vi que estaba leyendo&#8230; -el joven cogi&oacute; la novela er&oacute;tica que estaba sobre la mesa para justificarse.<\/p>\n<p>-Me estaba tocando mientras le&iacute;a. &iquest;Te gust&oacute; ver eso?<\/p>\n<p>El joven se mantuvo en silencio. En su mente estaba la imagen de Claudia tumbada en el chaise longo meti&eacute;ndose los dedos. Chupando el flujo que sal&iacute;a de su co&ntilde;o y volviendo a introducirlos de forma salvaje. &Eacute;l sab&iacute;a que estaba h&uacute;meda, pod&iacute;a percibir el olor de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres verlo de nuevo?<\/p>\n<p>Estaban separados por un metro de distancia, pero sintieron que estaban uno pegado al otro. Claudia se meti&oacute; los dedos en su boca y los llen&oacute; de saliva. Al sacarlos de la boca, hilos de saliva le corrieron por las mejillas y el labio inferior y cayeron al suelo. Baj&oacute; la mano y la meti&oacute; bajo el tanga. Sin dejar de mirarle a los ojos, comenz&oacute; a frotarse el cl&iacute;toris en c&iacute;rculos. Con movimientos lentos y suaves. El tanga estaba empapado y era de color oscuro de tanto flujo que se acumulaba. La saliva le deslizaba por la cara interior de los muslos. El joven no apart&oacute; la mirada. Su cara era de lascivo. Quer&iacute;a foll&aacute;rsela. Su polla estaba reventando el pantal&oacute;n y le dol&iacute;a. Claudia gimi&oacute; al meterse el dedo anular hasta el fondo de su co&ntilde;o. Lo sac&oacute; y recort&oacute; la distancia entre los dos. El joven supo enseguida lo que ella quer&iacute;a. Abri&oacute; la boca para dejar que el dedo de Claudia entrara. Jug&oacute; con su lengua y absorbi&oacute; el flujo de ella. Sab&iacute;a dulce, a coco. Claudia se eriz&oacute; entera cuando not&oacute; su lengua caliente rodear su dedo. Le excit&oacute; que quisiera tragarse su flujo.<\/p>\n<p>Con la mano libre, Claudia acarici&oacute; el pecho del joven y su vientre. Con un movimiento r&aacute;pido desabroch&oacute; su cintur&oacute;n con una mano y la introdujo bajo sus boxers de color rojo. Palp&oacute; una enorme polla, con su glande voluminoso. El joven no dejaba de lamerle los dedos mientras ella sacud&iacute;a su polla despacio. Al sacarla entera del b&oacute;xer un chorro de flujo sali&oacute; de su polla y cay&oacute; al suelo. Estaba brotando un l&iacute;quido transparente. Era la se&ntilde;al de que estaba muy excitado y de empezar a mam&aacute;rsela.<\/p>\n<p>Claudia se puso de rodillas y baj&oacute; hasta los tobillos la ropa interior y el pantal&oacute;n del joven. La polla qued&oacute; al descubierto. Era suave, ten&iacute;a los huevos depilados y bien formados y altos. Una polla joven y tersa. Claudia desliz&oacute; el prepucio y dej&oacute; ver el glande. Sus labios carnosos chuparon la gota que acababa de salir de su polla. Segu&iacute;a lubricando. La lengua de Claudia se desliz&oacute; por toda la base de la polla, siguiendo el recorrido de las hinchadas venas, de color azul intenso. Hasta la base de los huevos. Lami&oacute; sus test&iacute;culos y los llen&oacute; de saliva. Estaban apetecibles, as&iacute; que Claudia abri&oacute; la boca y se introdujo uno para chuparlo. El joven se estremeci&oacute; y su espalda dio un profundo espasmo. La mezcla del dolor punzante y el placer de sus labios calientes le abrum&oacute;.<\/p>\n<p>El joven pos&oacute; su mano en la cabeza de Claudia, y ella supo que quer&iacute;a que se la comiera entera. Abri&oacute; su boca al m&aacute;ximo y se meti&oacute; la polla hasta la mitad. Un primer esfuerzo. Al sacarla un resto de saliva le cay&oacute; por el labio inferior. El joven apret&oacute; su cabeza para que se la volviera a comer. Esta vez m&aacute;s profundo. Claudia escupi&oacute; sobre la polla y la acarici&oacute; para lubricarla. Quer&iacute;a llegar al fondo, com&eacute;rsela hasta el final. Sinti&oacute; la polla muy dura en su boca, para poder tragarla, Claudia baj&oacute; la lengua y not&oacute; como el glande le rozaba el paladar superior. La polla entr&oacute; hasta el fondo de su boca. El joven gimi&oacute; de placer y le mantuvo la cabeza pegada a su est&oacute;mago durante unos segundos. Claudia sac&oacute; la polla de su garganta con una fuerte arcada. Sus ojos se humedecieron debido al esfuerzo. Un sobrante de saliva cay&oacute; de su garganta y le empap&oacute; las tetas sobre la camisa. Sus pezones se transparentaban cada vez m&aacute;s.<\/p>\n<p>Claudia se la meti&oacute; de nuevo, entraba m&aacute;s f&aacute;cil y sacaba m&aacute;s saliva. El picor de su garganta era agradable. Le encantaba el delicioso sabor de aquella polla joven y dura. No quer&iacute;a dejar de mam&aacute;rsela nunca.<\/p>\n<p>Comenz&oacute; a llover con fuerza otra vez. El gorgoteo de la garganta profunda de Claudia era el &uacute;nico sonido reinante en la casa. Sus espasmos cada vez que se sacaba la polla de la boca y volv&iacute;a a met&eacute;rsela, hac&iacute;an que su co&ntilde;o se mojara. Tuvo un orgasmo al sacarla de su boca y sentir el semen caliente en su lengua. El joven no pudo aguantarse m&aacute;s. Se hab&iacute;a corrido con la mamada de Claudia. Nunca le hab&iacute;an comido la polla de esa forma.<\/p>\n<p>-Lo siento &ndash;&eacute;l no supo qu&eacute; decir.<\/p>\n<p>-No pasa nada, me gusta tu polla. Ven.<\/p>\n<p>Claudia cogi&oacute; de la mano al joven y lo llev&oacute; hasta el chaise longe. Ella se tumb&oacute; boca arriba y se quit&oacute; el tanga. Su co&ntilde;o estaba humedecido. Ten&iacute;a el vello recortado por el centro en forma de l&iacute;nea. Ella abri&oacute; las piernas y se introdujo dos dedos. Jade&oacute; varias veces y le hizo una se&ntilde;a al joven. &Eacute;l encaj&oacute; su cabeza entre sus muslos y comenz&oacute; a lamer sus labios. Con los dedos abri&oacute; los labios mayores y meti&oacute; su lengua. Claudia se sacudi&oacute; de placer. Un torrente de flujo le baj&oacute; desde el abdomen y sali&oacute; por su co&ntilde;o. &Eacute;l se lo trag&oacute; y sigui&oacute; comi&eacute;ndoselo.<\/p>\n<p>El cl&iacute;toris estaba expuesto y lubricado con la saliva del joven. Sus labios lo chuparon con delicadeza, a cada succi&oacute;n, Claudia se corr&iacute;a. Perdi&oacute; la cuenta de los orgasmos que tuvo. La saliva corr&iacute;a hasta su ano y el joven se dio cuenta que le palpitaba el esf&iacute;nter de la excitaci&oacute;n. Se chup&oacute; un dedo y lo meti&oacute; despacio en el culo de Claudia. Ella jade&oacute; al sentir que le entraba hasta la mitad.<\/p>\n<p>-Quiero que me folles el culo &ndash;ella le mir&oacute; a los ojos, su pelo estaba alborotado y sus mejillas sonrojadas y sudor le excitaba a&uacute;n m&aacute;s a &eacute;l.<\/p>\n<p>La polla del joven volvi&oacute; a ponerse r&iacute;gida. Esas palabras le excitaron. La s&uacute;plica por que le follara el culo le hab&iacute;a motivado de nuevo. El joven volte&oacute; con energ&iacute;a el cuerpo de Claudia y ella obedeci&oacute; poni&eacute;ndose a cuatro patas para ofrecerle su culo. El joven escupi&oacute; sobre su polla e introdujo el dedo m&aacute;s profundamente. Claudia jadeaba de placer. Con su mano derecha abri&oacute; su nalga para despejar el camino de la polla. El glande le roz&oacute; el esf&iacute;nter mojado y se meti&oacute; unos cent&iacute;metros dentro. Ahora la polla estaba muy dura, las venas se hincharon al entrar en el estrecho culo de Claudia.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a empotrarla a cuatro patas sobre el chaise longe. El culo estaba totalmente dilatado y entraba con facilidad pasmosa. Claudia jadeaba como una perra y ped&iacute;a que le follara m&aacute;s fuerte el culo. El glande crec&iacute;a a cada momento y casi no pod&iacute;a introducirse m&aacute;s. Claudia le agarr&oacute; de la cadera para que empujase con m&aacute;s fuerza. Quiso sentir la polla hasta lo m&aacute;s profundo de su ser. El olor de su culo y el semen la excitaba. El joven toquete&oacute; con su &iacute;ndice el cl&iacute;toris de ella, estaba muy sensible y rosado. Ella grit&oacute; de placer, se estaba corriendo otra vez. El joven se agarr&oacute; la base de la polla para contener el flujo de sangre y hacerla m&aacute;s grande. Claudia peg&oacute; un alarido al notar como se hinchaba la polla en lo m&aacute;s profundo de su culo. Volvi&oacute; a correrse. Estaba muy llena. Un segundo m&aacute;s tarde, not&oacute; el semen caliente del joven. Una oleada de calor le invadi&oacute; por la espalda y le hizo perder el sentido y marearse. La sangre le bajaba hasta el cl&iacute;toris y explot&oacute; con un chorro de corrida que le sali&oacute; bajo el cl&iacute;toris mojando todo el chaise longe.<\/p>\n<p>El semen blanco y espumoso que sali&oacute; del culo de Claudia era abundante. Ella llev&oacute; el dedo para acariciar su esf&iacute;nter y lamer el resto que le goteaba. Estaba satisfecha. Pens&oacute; que as&iacute; ser&iacute;a la follada de Pablo a Anne en el libro. Y eso le hizo estremecerse de nuevo. El joven se subi&oacute; la ropa y se termin&oacute; de secar el sudor. Ahora su sonrisa ya no era la de un ni&ntilde;o tartamudo. Era parte de una fantas&iacute;a que no olvidar&iacute;a jam&aacute;s. &Eacute;l se despidi&oacute; no sin antes recoger sus libros de arte. Claudia se qued&oacute; tumbada en el sill&oacute;n. La tormenta hab&iacute;a amainado y dej&oacute; de llover. El sol entraba por la ventana del sal&oacute;n. Claudia cogi&oacute; de nuevo del libro de &ldquo;Pasi&oacute;n en el Caribe&rdquo; y comenz&oacute; a leer la p&aacute;gina siguiente.<\/p>\n<p>Se le escap&oacute; un suspiro de su boca. En la tercera l&iacute;nea, Claudia ya ten&iacute;a de nuevo la mano entre sus piernas. La tarde de lectura iba a ser larga, probablemente estar&iacute;a toda la noche leyendo.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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