{"id":25605,"date":"2020-09-07T01:05:52","date_gmt":"2020-09-07T01:05:52","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-07T01:05:52","modified_gmt":"2020-09-07T01:05:52","slug":"ana-y-el-herrero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/ana-y-el-herrero\/","title":{"rendered":"Ana y el herrero"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25605\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ana era una hermosa mujer madura, morena clara con cabello negro y largo, conservaba muy bien su figura, divorciada hace varios a&ntilde;os con sus hijos fuera del pa&iacute;s buscando mejores oportunidades, vive sola rodeada de buenos vecinos a los que trata como familia. Es profesora en una universidad, lleva una vida tranquila ya que no le hace falta nada para satisfacer sus necesidades excepto una, el amor.<\/p>\n<p>Su vida matrimonial no fue muy buena y luego del divorcio no encontr&oacute; en las relaciones posteriores que tuvo algo que la llene por completo, nunca encontr&oacute; alguien que halagara sus muchas o pocas virtudes, alguien que le dijera que bien luce o lo bonita que se ve&iacute;a, por lo cual hab&iacute;a dejado de lado las ganas de arreglarse bien o simplemente tratar de lucir atractiva, hay algo en su vida que a&uacute;n no ha sido llenado por nadie y es algo que si bien no la atormenta&hellip; no le caer&iacute;a mal encontrarlo.<\/p>\n<p>Una tarde mientras compart&iacute;a un caf&eacute; con unos vecinos, faltaba una de sus amigas, quien estaba atendiendo a un herrero que estaba terminando de reforzar la ventana de la habitaci&oacute;n de sus hijos debido al temor que tenia de que pudiera entrar alg&uacute;n ladr&oacute;n por esa ventana.<\/p>\n<p>Era un hombre un poco menor que Ana, no muy alto, pero si con brazos bien definidos debido al trabajo que hac&iacute;a, la amiga de Ana le pago y &eacute;l se march&oacute;, no sin antes devorar fugazmente a Ana con la mirada, aunque ella not&oacute; esa mirada no supo que hacer en ese momento, lo que si sab&iacute;a era que ten&iacute;a que ver el trabajo que hab&iacute;a terminado de hacer aquel hombre de pocas palabras, pero que Ana no pudo quitar de sus pensamientos.<\/p>\n<p>Cuando entr&oacute; a la habitaci&oacute;n donde estaba la ventana ya reforzada por Manuel, Ana entendi&oacute; p&iacute;cara, interesada, pero t&iacute;midamente que necesitar&iacute;a un trabajo igual ya que su ventana era igual de d&eacute;bil y adem&aacute;s viv&iacute;a sola, por lo que le pidi&oacute; a su amiga el n&uacute;mero de Manuel.<\/p>\n<p>A los pocos d&iacute;as marcaba el n&uacute;mero de aquel herrero que por alg&uacute;n motivo desconocido no sal&iacute;a de la mente de Ana, marco el tel&eacute;fono y al sonar los primeros tonos colg&oacute; la llamada como si fuera una travesura de ni&ntilde;os que marcaban a cualquier numero solo por molestar, sent&iacute;a un temor de hablar con Manuel, hasta que finalmente lo llamo y le pidi&oacute; venir a hacer el mismo trabajo.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente llego Manuel con todas sus herramientas bajo un calor fuerte que lo que lo hac&iacute;a lucir sudoroso, Ana lo dejo entrar mir&aacute;ndolo por completo como en c&aacute;mara lenta, detallando su cabello suelto, su barba de unas dos semanas, sus brazos marcados por la rudeza del trabajo y algunas cicatrices, su franelilla un poco h&uacute;meda y sus lentes oscuros.<\/p>\n<p>La escena en c&aacute;mara lenta se interrumpi&oacute; por el ruido de sus botas y de la voz grave de Manuel pidiendo que le indique cual es la ventana que quer&iacute;a reforzar mientras sonre&iacute;a cort&eacute;smente. A lo que Ana lo llevo y lo dejo en la habitaci&oacute;n para luego salir a la sala a tomar aire, la presencia de Manuel la hac&iacute;a sentir febril e inquieta.<\/p>\n<p>Pasaban las horas y Manuel trabajaba en silencio, solo se escuchaba el ruido de su martillo, y el estruendo de la amoladora. Pasaron algunas horas y Ana entro a ver c&oacute;mo iba el trabajo y encontr&oacute; a Manuel sentado comiendo un s&aacute;ndwich a lo que ella amablemente le llevo una fr&iacute;a bebida para calmar el calor y acompa&ntilde;ar su almuerzo.<\/p>\n<p>Manuel agradeci&oacute; el gesto y termin&oacute; r&aacute;pidamente para seguir trabajando. Ya para la tarde al irse tuvieron una corta y amable charla donde Ana le dec&iacute;a que ahora se sent&iacute;a m&aacute;s segura, pero que quer&iacute;a que tambi&eacute;n reforzar una ventana m&aacute;s, a lo que Manuel se ofreci&oacute; volver al d&iacute;a siguiente para hacer el trabajo.<\/p>\n<p>Al despedirse, Ana le dijo que no traiga comida, ella lo invitar&iacute;a a almorzar, se despidieron con una sonrisa y la promesa de verse al d&iacute;a siguiente. Ya en su cama Ana daba vueltas sin poder dormir, no entend&iacute;a como un desconocido la hab&iacute;a hecho sentir esa sensaci&oacute;n de calor, de humedad y de inquietud que ni siquiera en sus d&iacute;as de noviazgo hab&iacute;a sentido.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente Manuel llego m&aacute;s temprano para empezar el trabajo y Ana lo recibi&oacute; con un caf&eacute; y el inicio de una charla con un poco m&aacute;s de confianza, ella quiso estar presente mientras Manuel trabajaba pero no se atrevi&oacute; a estar tanto tiempo cerca de &eacute;l, de nuevo los golpes de martillo el ruido de la amoladora y la luz relampagueante de la soldadura sal&iacute;an de la habitaci&oacute;n donde estaba Manuel mientras Ana disfrutaba sentir ese nerviosismo y febrilidad que le hac&iacute;a sentir la presencia de aquel herrero.<\/p>\n<p>El calor se hac&iacute;a m&aacute;s fuerte a medida que pasaban las horas, por lo que Ana le llevo una bebida refrescante y encontr&oacute; a Manuel con el torso descubierto mientras exprim&iacute;a su camiseta despu&eacute;s de haberla mojado en una tina de agua, nuevamente Ana tuvo esa visi&oacute;n en c&aacute;mara lenta de aquel hombre que con los ojos cerrados dejaba caer las gotas de agua de su camisa en su cara, mojando su cabello suelto y la barba que lo hac&iacute;a ver como todo un hombre rudo, lo marcado de sus brazos y su torso, su tatuaje de infanter&iacute;a de marina. Las gotas segu&iacute;an cayendo, ya no solo desde la camisa de Manuel, sino que empezaban a brotar de la vagina de Ana que ahora sab&iacute;a lo que estaba sintiendo. Solo dejo la bebida en la mesa y se fue sin que Manuel pudiera verla.<\/p>\n<p>Al momento del almuerzo Manuel se sent&oacute; a la mesa con el cabello mojado, se hab&iacute;a lavado la cara y la cabeza para refrescarse, contrariamente a Ana que empezaba a no saber disimular lo acalorada que se sent&iacute;a, mientras almorzaban Manuel le contaba de sus experiencias en los despliegues militares en los que hab&iacute;a participado y los motivos que lo llevaron a salir del ej&eacute;rcito, Ana escuchaba con atenci&oacute;n, en especial la parte donde le contaba de la ruptura de su &uacute;ltima relaci&oacute;n, sin dejar de contemplar las grandes y gruesas manos con las que sujetaba los cubiertos, ella le conto un poco tambi&eacute;n de su vida y lo sola que se sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Manuel le dijo que a pesar de lo agradable de la conversaci&oacute;n deb&iacute;a continuar el trabajo, se levant&oacute; de la mesa y le dio el ultimo sorbo a la lata de cerveza que Ana le hab&iacute;a dado junto con la comida, agradeciendo se fue a terminar su trabajo. Ana al verlo levantarse empezaba a no solo imaginar bes&aacute;ndose con Manuel sino que sus ojos se clavaron en su paquete y no dejaba de imagin&aacute;rselo, cuando lo perdi&oacute; de vista observ&oacute; la lata que hab&iacute;a dejado en la mesa y deseosa y m&aacute;s decidida, sabiendo lo que quer&iacute;a, limpi&oacute; con un dedo la boca de la lata donde quedaba algo de cerveza y saliva de Manuel y se lo llevo a su boca, mientras su otra mano jugueteaba por primera vez en mucho tiempo por su entrepierna.<\/p>\n<p>Ana sab&iacute;a que lo deseaba, pero hacia tanto que no estaba en una relaci&oacute;n que no sab&iacute;a c&oacute;mo insinuar su deseo sin parecer una mujer f&aacute;cil, quiso verlo de nuevo trabajando y al entrar en la habitaci&oacute;n su visi&oacute;n en c&aacute;mara lenta le permiti&oacute; ver a Manuel usando la amoladora, sujet&aacute;ndola con sus manos varoniles despidiendo una estela de chispas mientras proteg&iacute;a sus ojos con lentes oscuros y la expresi&oacute;n m&aacute;s varonil que Ana hubiera visto.<\/p>\n<p>Era esto lo que ella esperaba sentir para sentirse plena? No lo sab&iacute;a, pero ten&iacute;a que averiguarlo. Cuando el ruido de la amoladora ceso. Ana le pregunto si pod&iacute;a terminar el trabajo a las 6 de la tarde porque iba a salir con unas amigas, a lo que Manuel asinti&oacute; diciendo que faltaba poco.<\/p>\n<p>Al terminar el trabajo luego de guardar todo su equipo y esperar el pago, Ana lo esperaba en la sala ya arreglada para salir, lo que vio Manuel fue una mujer con un vestido corto que dejaba ver sus aun torneadas piernas, un escote que insinuaba de una manera decente el hermoso busto que guardaba su brasier de encajes y dejaba ver su cintura, su cabello suelto y hermoso, un maquillaje ligero, unas argollas plateadas anchas y grandes que resaltaban con su brillo en el fondo negro de su cabello, todo un bomb&oacute;n, a lo que Manuel no pudo evitar decirle que estaba preciosa y que el hombre con quien se encontrar&iacute;a era muy afortunado.<\/p>\n<p>Vio el dinero en la mesa, lo tomo y estaba guard&aacute;ndolo sin querer verla tanto porque a pesar de lo rudo que pudiera lucir estaba sintiendo debilidad por aquella cliente que seguramente estar&iacute;a dentro de unas horas en los brazos de otro hombre, a lo que Ana respondi&oacute;, no voy a salir a ning&uacute;n lado, me arregle as&iacute; para ti.<\/p>\n<p>Al o&iacute;r eso Manuel solt&oacute; su maleta de herramientas y en un solo movimiento se acerc&oacute; a ella y la rodeo con sus brazos por la cintura en un movimiento algo tosco pero que no fue rechazado, mir&aacute;ndose a los ojos fijamente ambos sab&iacute;an lo que iba a pasar, no hubo necesidad de palabras, solo vino un beso, un beso como nunca hab&iacute;a recibido Ana, cargado de pasi&oacute;n, deseo, locura y desespero.<\/p>\n<p>Ana sent&iacute;a que era un momento que necesitaba vivir al igual que Manuel, se besaban con mucha intensidad, ella acariciaba su rostro barbado, su cuello y su cabello mojado, &eacute;l la ten&iacute;a sujetada de la cintura balance&aacute;ndola mientras buscaban m&aacute;s profundidad en el beso que parec&iacute;a interminable, entre los suspiros de Ana, ambos se desahogaban de deseos reprimidos, de malas relaciones y otras cosas que se olvidaron por completo en aquel h&uacute;medo momento.<\/p>\n<p>&Eacute;l la cargo y llevo hasta el sof&aacute; acost&aacute;ndola c&oacute;modamente con sus brazos fuertes, se abalanzo sobre ella para seguir disfrut&aacute;ndola, sus manos empezaron a recorrer su cuerpo mientras Ana sent&iacute;a que volaba de placer, sus manos tambi&eacute;n empezaron a tocarlo y a quitarle su camiseta para tocar y sentir el torso y los brazos que en silencio hab&iacute;a observado momentos antes.<\/p>\n<p>La ansiedad y desesperaci&oacute;n los consum&iacute;an. &Eacute;l se sent&oacute; y la tomo de la cintura para sentarla sobre el abierta de piernas, le acariciaba los pechos y los besaba por encima del vestido, Ana se baj&oacute; el vestido ofreci&eacute;ndole sus senos cubiertos por ese lindo brasier de encajes y &eacute;l al observar esos pechos tan lindos con esos pezones oscuros y erectos como perillas de sintonizar una radio antigua, se los com&iacute;a a besos, no se atrev&iacute;a a quitarle el brasier, pero si a baj&aacute;rselo un poco hasta se empezara a ver sus aureolas, unos senos tan hermosos cubiertos por una lencer&iacute;a as&iacute; hay que disfrutarlos lentamente le dijo a Ana, a lo que ella respondi&oacute; que era la primera vez que alguien le dec&iacute;a algo as&iacute;.<\/p>\n<p>Los acariciaba con su lengua y los besaba para el completo placer de Ana que recib&iacute;a unas caricias que deseo recibir toda su vida, hasta que ella misma se desabrocho el brasier y lo dejo caer, mientras acariciaba uno se com&iacute;a el otro para luego cambiar y no dejar ni un cent&iacute;metro de piel sin besar, se com&iacute;a sus pezones con intensidad y Ana sent&iacute;a que herv&iacute;a su sangre, nunca se hab&iacute;a sentido as&iacute;.<\/p>\n<p>Luego de varios minutos de besos apasionados y de probar sus senos, la ropa se hizo completamente innecesaria y cay&oacute; en el piso dejando sus cuerpos desnudos a merced del placer, ella se acost&oacute; invit&aacute;ndolo a poseerla, &eacute;l empez&oacute; a besarla desde sus pies, subiendo lentamente por sus piernas, mientras que Ana extasiada no pod&iacute;a pronunciar palabra, &eacute;l iba acariciando y luego besando cada parte de ella hasta llegar a su vagina h&uacute;meda, depilada y que ped&iacute;a a gritos atenci&oacute;n cari&ntilde;o y pasi&oacute;n, al probar su sabor no pudo evitar quedarse ah&iacute;, acariciando sus labios con su lengua, queriendo secar su humedad in&uacute;tilmente debido a que Ana era un manantial desbordado, lamia y chupaba su vagina, desde abajo hasta su cl&iacute;toris acelerando su respiraci&oacute;n y haci&eacute;ndola retorcer de placer.<\/p>\n<p>Un placer que no hab&iacute;a descubierto hasta entonces, sus manos acariciaban su cabello y tom&aacute;ndolo de la cabeza lo guiaba a las zonas donde quer&iacute;a caricias.<\/p>\n<p>Luego de un rato de jugueteo Manuel estaba listo para tenerla, solo que Ana quer&iacute;a tambi&eacute;n hacerlo sentir en las nubes, aunque un poco de menor estatura y peso, lo empujo haci&eacute;ndolo caer en el sof&aacute; y dej&aacute;ndose caer sobre &eacute;l, rob&aacute;ndole un beso y bajando por su torso besando y toc&aacute;ndolo hasta llegar a donde m&aacute;s quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Tom&oacute; su miembro son sus manos masturb&aacute;ndolo un poco para luego ense&ntilde;arle lo que pod&iacute;a hacer con su boca, acarici&oacute; primero la punta con su lengua y luego de unos besos, procedi&oacute; a devorarlo lentamente, sintiendo su dureza, su vigor y el efecto que ella causaba en &eacute;l.<\/p>\n<p>Aquel hombre fuerte estaba completamente vulnerable ante el sexo oral que Ana le estaba proporcionando, era tanto el placer que manten&iacute;a los ojos cerrados durante los primeros minutos, luego al abrirlos ve&iacute;a la expresi&oacute;n en el rostro de aquella mujer que ten&iacute;a todo su miembro en su boca sabore&aacute;ndolo como un helado, se ve&iacute;a tan hermosa cuando lo miraba de frente teniendo la boca llena, &eacute;l jugaba con su cabello y sus argollas mientras ella con sus movimientos hacia que entrara y saliera de su boca.<\/p>\n<p>Era un momento glorioso pero era solo el comienzo de algo mejor.<\/p>\n<p>Manuel volvi&oacute; a tomar el control y la acost&oacute; y d&aacute;ndole una &uacute;ltima caricia de lengua en su vagina para ir subiendo, acariciando tambi&eacute;n su ombligo y vientre, llegando de nuevo a sus senos y por ultimo a su boca, rozaba su vagina con su miembro al natural, la rozaba torturando a Ana al no penetrarla aun quer&iacute;a volverla loca de deseo hasta que ella se lo pida y no hizo falta esperar tanto.<\/p>\n<p>Aquella mujer que se consideraba algo t&iacute;mida y reservada en la intimidad, tomo con sus manos el miembro de Manuel y rode&aacute;ndolo con sus piernas lo ayudo a penetrarla, de un solo movimiento &eacute;l la embisti&oacute; llegando a penetrarla completamente, ayudado por el candado que formaban las piernas de Ana que gem&iacute;a de placer desde que la punta del miembro de Manuel empez&oacute; a abrirse camino.<\/p>\n<p>Manuel sent&iacute;a un calor, humedad y presi&oacute;n tan ricos que no dejaba de moverse entrando y saliendo de la vagina de Ana con fuerza suficiente para hacerla sentir mujer pero no la suficiente para hacerle da&ntilde;o, esos movimientos de vaiv&eacute;n se mezclaban con besos muy profundos y caricias en sus senos. Ana por su lado acariciaba y rasgu&ntilde;aba aferr&aacute;ndose a su espalda como deseando que el momento no termine nunca.<\/p>\n<p>En un h&aacute;bil movimiento, Ana puso sus piernas en los hombros de Manuel para que la posea en una posici&oacute;n donde no quedara nada de su cuerpo fuera del de ella, como si la anterior no hubiera sido as&iacute;, sus cuerpos chocaban con cada entrada, se o&iacute;an chasquidos por la humedad que se desbordaba.<\/p>\n<p>Manuel nunca hab&iacute;a tenido una mujer tan entregada y apasionada, quer&iacute;a que ella lo supiera d&aacute;ndole el mayor placer posible y combinando sus movimientos empez&oacute; a acariciar su cl&iacute;toris con sus dedos haciendo que Ana tenga un orgasmo que seguramente hasta el d&iacute;a de hoy recuerda, pero sus ganas segu&iacute;an presentes, no quer&iacute;an descansar ni un momento, ten&iacute;an una forma de besarse &uacute;nica y nueva para ambos, sus lenguas se enredaban en caricias y roces deliciosos mientras sus labios muy abiertos se apretaban mutuamente.<\/p>\n<p>Al notar que Ana ten&iacute;a un espejo en la sala, Manuel sali&oacute; de su cuerpo y se acost&oacute; invit&aacute;ndola a que ella lo cabalgue, ella acept&oacute; gustosa no sin antes darle una chupada r&aacute;pida a su miembro, se sent&oacute; sobre el abierta de piernas y al igual que &eacute;l la tortur&oacute; solo con roces hace unos momentos. Ella hizo lo mismo, tom&oacute; su miembro y solo rozaba su vagina con &eacute;l, hacia amagues de penetrarse pero lo evitaba a &uacute;ltimo momento mezclando la sensaci&oacute;n de desesperaci&oacute;n, de placer con el brote de m&aacute;s y m&aacute;s fluido de su vagina, a lo que Manuel la tomo de la cintura y la ubico, ella ya no quer&iacute;a placer a medias, por lo que se dej&oacute; caer quedando penetrada hasta el fondo.<\/p>\n<p>Sus gemidos se hac&iacute;an m&aacute;s intensos y sentidos, a Manuel quer&iacute;a que Ana sienta con &eacute;l lo que no hab&iacute;a sentido en mucho tiempo o nunca, sus movimientos de cadera lo enloquec&iacute;an, quiz&aacute; ella misma no sab&iacute;a que pod&iacute;a dar tanto placer, por momentos sub&iacute;a y bajaba mientras &eacute;l la sujetaba de la cintura, luego se mov&iacute;a de adelante hacia atr&aacute;s y en otras en c&iacute;rculo, sin dejar que el miembro de Manuel se saliera de su vagina, era su due&ntilde;a, lo pose&iacute;a a placer, &eacute;l quiso dejarla llevar el ritmo, que se sintiera su due&ntilde;a, su reina, su hembra y por qu&eacute; no? Hasta su puta.<\/p>\n<p>Le encantaba ver como se balanceaban sus senos en cada sent&oacute;n que se daba Ana mientras jugaba con su cabello suelto y libre, sus argollas se mov&iacute;an a su ritmo brillando con destellos plateados, cuando ella se apoyaba con sus manos en su pecho el solo la sosten&iacute;a para que quedara libre de mover sus caderas, ahora era &eacute;l quien ve&iacute;a todo en c&aacute;mara lenta, acariciaba y apretaba sus senos y la tomo de las manos tray&eacute;ndola hacia &eacute;l para besarla con la misma pasi&oacute;n del primer beso.<\/p>\n<p>Ana perd&iacute;a el aliento con cada beso profundo que le daba en sus mejillas se pod&iacute;a observar el movimiento que Manuel le daba a su lengua por dentro de la boca de Ana mientras le daba movimientos de mete y saca cada vez m&aacute;s r&aacute;pidos. Ana se levant&oacute; del beso mareada de placer pero sabiendo que quer&iacute;a probar m&aacute;s sensaciones, sin dejar que el miembro de Manuel saliera de su vagina se dio la vuelta d&aacute;ndole la espalda y recarg&aacute;ndose hacia adelante.<\/p>\n<p>Los movimientos eran m&aacute;s suaves y lentos, pero la sensaci&oacute;n que ten&iacute;a de sentir el miembro de su herrero en otro &aacute;ngulo de su vagina le hac&iacute;an sentir cosas nuevas para ella. Manuel solo la nalgueaba mientras observaba como los gruesos y hermosos labios vaginales de Ana lo atrapaban por completo, viendo como le dejaba su miembro empapado cada vez que sub&iacute;a y como se lo devoraba cada vez que bajaba.<\/p>\n<p>La ayud&oacute; a levantarse para hacerlo en otra posici&oacute;n, tom&aacute;ndose un descanso, ella se sent&oacute; abierta de piernas sobre &eacute;l, estando ambos sentados frente a frente con besos y chupadas de labio se dec&iacute;an mutuamente que se sent&iacute;an como nunca, que era algo raro por ser apenas conocidos pero que no se arrepent&iacute;a de nada, entre m&aacute;s besos y miradas fulminantes Ana sinti&oacute; deseos de seguir y acariciando su miembro lo invito a continuar aquel caluroso y h&uacute;medo encuentro.<\/p>\n<p>Manuel le dijo que con el vivir&iacute;a cosas que jam&aacute;s vivi&oacute;, a lo que ella le respondi&oacute;&hellip; m&aacute;s??? Entre risas y besos la llevo frente al espejo, mira que hermosa te ves desnuda, ella respondi&oacute; que hac&iacute;a mucho tiempo que no se admiraba frente al espejo, le respondi&oacute; dici&eacute;ndole, me encanto la ropa &iacute;ntima que ten&iacute;as, no te dur&oacute; mucho tiempo, pero me encanto verte as&iacute;, le dec&iacute;a al o&iacute;do a la vez que acariciaba sus dos senos y la rozaba con su miembro desde atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Ella volte&oacute; para besarlo a lo que &eacute;l no desperdici&oacute; la oportunidad de comerse sus labios una vez m&aacute;s, me encantan tus besos, tus caricias, tus movimientos de cadera Ana y a m&iacute; la fuerza con que me tomas le dijo con ojos cerrados y labios buscando los suyos. Una mano de Manuel bajo para acariciar y frotar su cl&iacute;toris. Al escuchar sus gemidos y sentir como se retorc&iacute;a el cuerpo de Ana empez&oacute; a jugar un poco m&aacute;s profundo metiendo sus dedos en su vagina, ummmm dijo Ana entre suspiros, dime que m&aacute;s te gusta de m&iacute;, d&iacute;melo en al o&iacute;do.<\/p>\n<p>Manuel pensando en lo que har&iacute;a para hacer que el encuentro sea m&aacute;s memorable aun le dec&iacute;a: Tu entrega, tu intensidad sin dejar de ser femenina, la forma en que te vestiste y arreglaste para mi, tu cabello suelto, lo sensual que luces con esas argollas. Ella sin dejar de jadear y de sentir el miembro de Manuel rozando sus labios le dijo: Te gusta c&oacute;mo me quedan? Las tuve guardadas por a&ntilde;os, a lo que &eacute;l le respondi&oacute;, &uacute;salas siempre que quieras seducir a un hombre y ella le dijo, pudiera seducirte siempre a ti?<\/p>\n<p>Por m&iacute; no te las quites nunca le dijo &eacute;l bes&aacute;ndola en el cuello y haci&eacute;ndola un poco hacia adelante .Al ver su vagina hinchada, empapada y ardiendo la tomo de la cintura y la penetro lentamente mientras ella miraba en el espejo el espect&aacute;culo de sexo que estaban viviendo. Sin embargo, despu&eacute;s de unos pocos movimientos se separ&oacute; de ella y solo la rozaba tratando de empapar su miembro con sus fluidos con un prop&oacute;sito que ella aun desconoc&iacute;a, una mujer que siempre tuvo un sexo cl&aacute;sico sin muchas variantes estaba por conocer algo que Manuel conoc&iacute;a solo en teor&iacute;a con el nombre de los cuatro puntos del placer.<\/p>\n<p>Sigue Manuel, sigue, rog&oacute; Ana, a lo que &eacute;l la trajo de nuevo hacia el estando ella aun de espaldas y le dijo al o&iacute;do, dame un beso especial porque no te voy a poder besar en un buen rato, a lo que ella obedeci&oacute; abriendo sus labios para encontrarse con los de Manuel y luego de sentir el roce de su lengua, sinti&oacute; tambi&eacute;n un roce nuevo para ella, desconocido hasta ese momento, esa sensaci&oacute;n la hizo cortar el beso y mirarlo fijamente. Una mirada tan expresiva que hizo a entender a Manuel que pod&iacute;a hacer lo que &eacute;l quisiera con ella.<\/p>\n<p>Al entenderlo y tener su aprobaci&oacute;n, la rodeo por la cintura y retrocediendo unos pasos se sent&oacute; en una esquina del sof&aacute;, la tom&oacute; de la cintura y la trajo hacia &eacute;l, acomod&aacute;ndola como todo un caballero ante el halago de su permisividad, colocando su miembro en un lugar nuevo para ella, que aunque con nervios, pero con determinaci&oacute;n de sentir y vivir se sent&oacute; lentamente quedando penetrada por ese nuevo lugar. Sinti&oacute; placer, tambi&eacute;n dolor pero no el suficiente como para detenerse, quedando sentada sobre su herrero quien en agradecimiento por ser el primero en descubrir esa parte de ella empez&oacute; a moverse muy lentamente mientras el cuerpo de Ana se acostumbraba a esa nueva experiencia.<\/p>\n<p>Ella se recost&oacute; de su torso retorci&eacute;ndose de placer, mientras &eacute;l le dec&iacute;a al o&iacute;do que era solo una de las cosas que quer&iacute;a ense&ntilde;arle, con sus grandes manos acariciaba su cintura y deslizando una de ellas hasta su vagina la acariciaba sin dejar nada sin tocar, estimulaba si cl&iacute;toris haciendo que ella suspirara m&aacute;s fuerte aun, con su otra mano acariciaba suavemente sus senos y pezones que se manten&iacute;an paraditos y a punto de reventar.<\/p>\n<p>Solo faltaba algo para darle a Ana todo el placer que &eacute;l pod&iacute;a darle y llego cuando Ana volteo su cara hacia el d&aacute;ndose un beso apasionado pero no lujurioso, aquel momento de entrega no eran dos cuerpos unidos, era algo m&aacute;s, parec&iacute;a que ambos hab&iacute;an encontrado lo que por a&ntilde;os hab&iacute;an buscado y lo hab&iacute;an encontrado de la manera m&aacute;s loca.<\/p>\n<p>Luego de tanta estimulaci&oacute;n, Ana quer&iacute;a que el final de ese encuentro sea frente a frente, por lo que delicadamente se separ&oacute;, y sin dejar que Manuel se levante se sent&oacute; sobre &eacute;l, penetr&aacute;ndose ella misma con una confianza incre&iacute;ble y as&iacute; entre miradas, besos interminables y movimientos de cadera, tocaron el cielo tomados de la mano y dejando mojado el sof&aacute; de tanto placer, ella record&oacute; que era hermosa y que pod&iacute;a sentir.<\/p>\n<p>Manuel sab&iacute;a que hab&iacute;a encontrado mucho m&aacute;s que una cliente y los vecinos escuchar&iacute;an muy seguido el ruido de la amoladora saliendo de la casa de Ana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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