{"id":25609,"date":"2020-09-07T09:59:11","date_gmt":"2020-09-07T09:59:11","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-07T09:59:11","modified_gmt":"2020-09-07T09:59:11","slug":"insomnio-confinamiento-y-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/insomnio-confinamiento-y-sexo\/","title":{"rendered":"Insomnio, confinamiento y sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25609\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El confinamiento me ha pillado sola en casa, soy muy respetuosa con las leyes pero, hay una necesidad en mi&hellip; Estoy que me subo por las paredes y lo peor es por las noches, cuando me acuesto normalmente me duermo pero, al cabo de una o dos horas, me despierto y entonces empiezo a dar vueltas en la cama. Cuando llevo un rato as&iacute;, pienso: &ldquo;Necesito relajarme&rdquo;, y saco el vibrador de mi mesita y paso un rato d&aacute;ndome placer.<\/p>\n<p>Me gusta mucho m&aacute;s el sexo en compa&ntilde;&iacute;a pero el confinamiento es el confinamiento. Paseo mi juguete por mi cl&iacute;toris una y otra vez, ese maldito vibrador es adictivo.<\/p>\n<p>Cada noche que me lo saco del caj&oacute;n no bajo de los tres orgasmos, pero al final, en lugar de acabar relajada acabo m&aacute;s excitada y con media hora menos para dormir. De vez en cuando, saco todos los juguetes, en la libertad de mi soledad, empiezo jugando con mi cl&iacute;toris; despu&eacute;s paso a humedecer un plug anal de cristal con mi boca y lo introduzco en mi culo. Cuando este se acomoda y sin dejar de pasear mis dedos por mi sexo, saco el consolador y empiezo a follarme. Los orgasmos vienen casi de seguido, m&aacute;s bien, es como si fuera uno solo que no cesa .Me retuerzo en mi cama, gimo, grito; me convierto en la bestia que llevo dentro y tras un rato retorci&eacute;ndome como una loba sin lobo; saco de mi cuerpo los juguetes, los lavo y me preparo una taza caliente de leche.<\/p>\n<p>La semana pasada tuve una de esas noches de sacar todos mis juguetes. Como hac&iacute;a calor hab&iacute;a dejado la ventana abierta. Normalmente no me dedico a excitar a mis vecinos, pero cuando me quise dar cuenta, a mitad de sesi&oacute;n, hab&iacute;a un chico en una ventana enfrente de la m&iacute;a. Nunca antes hab&iacute;a reparado en &eacute;l.<\/p>\n<p>Pod&iacute;a ver su cabeza rapada, su rostro, mir&aacute;ndome, su torso, desnudo y musculoso, su brazo derecho, movi&eacute;ndose r&iacute;tmicamente y su polla, estrangulada por su mano.<\/p>\n<p>Esto aument&oacute; mi excitaci&oacute;n. Me gir&eacute; para mirarle mejor y poder regalarle un buen plano de mi cuerpo penetrado por mis juguetes. Pude ver como sonre&iacute;a mientras segu&iacute;a masturb&aacute;ndose. Tras varios orgasmos y gemidos dedicados al vecino, decid&iacute; terminar con la sesi&oacute;n. Esta vez me hab&iacute;a gustado m&aacute;s que otras.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, no pod&iacute;a dejar de pensar en aquel desconocido. Tal vez hab&iacute;a sido un poco loco por mi parte saltarme todos los pasos y dejarle disfrutar de mi intimidad; pero, en realidad estaba deseando que llegara la noche para repetir.<\/p>\n<p>Cuando lleg&oacute; la noche, me duch&eacute; y me puse mi lencer&iacute;a favorita. Abr&iacute; las cortinas y me tumb&eacute; en la cama. Empec&eacute; a jugar con mis dedos, paseando por todo mi cuerpo, despacio, sintiendo como mi vello se erizaba en cada cent&iacute;metro de piel. De vez en cuando, miraba por la ventana, pero no le ve&iacute;a. No obstante, ya me hab&iacute;a encendido as&iacute; que decid&iacute; seguir; solo ser&iacute;a una noche m&aacute;s en solitario. Pero me costaba concentrarme, una y otra vez me preguntaba por qu&eacute; no estaba ah&iacute; para jugar conmigo. Finalmente, puse un relato er&oacute;tico en el m&oacute;vil y disfrut&eacute; en solitario, esta vez sin miradas.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente me tocaba salir a hacer compra. Al volver, revis&eacute; el buz&oacute;n. Hab&iacute;a una nota:<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, Lola,<\/p>\n<p>He disfrutado mucho esta noche.<\/p>\n<p>Si quieres que juguemos m&aacute;s<\/p>\n<p>este es mi Instagram<\/p>\n<p>Besos,<\/p>\n<p>Pablo.&rdquo;<\/p>\n<p>Yo pensando que ya no quer&iacute;a verme y lo que quer&iacute;a era follarme.<\/p>\n<p>Sub&iacute; la compra, dej&eacute; las bolsas en el suelo de la cocina y lo busqu&eacute; en Instagram.<\/p>\n<p>El chico luc&iacute;a muy bien en todas las fotos: guapo, hombros fuertes, ojos verdes&hellip; Yo llevaba 40 d&iacute;as sin ver carne; me val&iacute;a casi cualquier cosa y Pablo era mucho m&aacute;s que cualquier cosa.<\/p>\n<p>A mitad de inspecci&oacute;n empec&eacute; a sentirme caliente y sin dudarlo, me fui a la cama y me recre&eacute; acarici&aacute;ndome con una mano mientras con la otra iba deslizando las fotos de Pablo en mi m&oacute;vil. Termin&eacute; y me qued&eacute; unos minutos en la cama exhausta.<\/p>\n<p>Una vez decid&iacute; moverme, me fui a por el m&oacute;vil de nuevo y le di a &ldquo;Seguir&rdquo;. Como por arte de magia, en menos de un minuto, empez&oacute; a seguirme &eacute;l tambi&eacute;n y empezamos a chatear.<\/p>\n<p>El chico parec&iacute;a majo. Me cont&oacute; lo mucho que se excit&oacute; al o&iacute;rme; como disfrut&oacute; al verme y cuanto hab&iacute;a fantaseado con tocarme. Yo estaba echando humo otra vez. No quer&iacute;a meter a un desconocido en mi casa en plena pandemia pero&hellip;, tampoco quer&iacute;a seguir subi&eacute;ndome por las paredes.<\/p>\n<p>Las puertas del cielo y las de mi casa se abrieron cuando me dijo que llevaba 40 d&iacute;as encerrado sin ver a nadie. Yo pens&eacute; que, en ese caso, dos personas sanas que se juntan, no es un ejemplo, pero tampoco pod&iacute;amos hacer da&ntilde;o a nadie. As&iacute; que decid&iacute; bajar la guardia.<\/p>\n<p>Me propuso venir a mi casa esa noche a ver una peli juntos. Con una sonrisa llena de deseo y con mis dedos en llamas respond&iacute;:<\/p>\n<p>-Solo si te curras la cena.<\/p>\n<p>Cocinar no es lo m&iacute;o y no quer&iacute;a regalarme. Prefer&iacute;a venderme por un plato de comida caliente.<\/p>\n<p>Tras interesarse por mis gustos culinarios, decidimos que vendr&iacute;a a las 8 de la tarde con la cena.<\/p>\n<p>Mi cabeza y mi co&ntilde;o echaban humo, me recre&eacute; en una sesi&oacute;n de belleza; lo prepar&eacute; todo y enseguida lleg&oacute; la hora.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta llevando una camiseta de chico que no llegaba a tapar del todo mi culo. Le invit&eacute; a pasar y camin&eacute; por el pasillo delante de &eacute;l para lucirme. Hab&iacute;a decidido dejarme la melena suelta, me hab&iacute;a maquillado un poco y me hab&iacute;a perfumado otro poco. Sab&iacute;a que no ten&iacute;a que seducirle, que ya le ten&iacute;a en mi red de ara&ntilde;a listo para devorar; pero me apetec&iacute;a arreglarme y jugar a provocar.<\/p>\n<p>El juego de la provocaci&oacute;n dur&oacute; poco. Tan pronto solt&oacute; las bolsas que tra&iacute;a con la cena me acerqu&eacute; a &eacute;l, le sequ&eacute; el sudor de su frente. El pobre estaba nervioso, ya se hab&iacute;a dado cuenta que realmente mi cena era &eacute;l.<\/p>\n<p>Mientras le secaba el sudor, mir&eacute; hacia abajo y encontr&eacute; que en su pantal&oacute;n hab&iacute;a algo apuntando. Mi plan era cenar primero pero, no pude evitar mirarle a sus ojos verdes y con mi sonrisa de ni&ntilde;a buena pase&eacute; mi dedo desde su hombro hasta su pecho, hasta su abdomen y despu&eacute;s, hacia ese bulto gigante que me hab&iacute;a hecho humedecer de nuevo. El chico segu&iacute;a tan nervioso como empalmado.<\/p>\n<p>Reaccion&oacute; posando sus manos en mi cadera, me di media vuelta d&aacute;ndole una visi&oacute;n completa de mi trasero; levant&eacute; sutilmente mi camiseta y retroced&iacute; hasta sentir aquel bulto presionando mi culo. En ese momento, Pablo se desat&oacute;; ech&oacute; una de sus manos sobre la parte baja de mi vientre y la otra sobre mis pechos. Gir&eacute; el cuello y encontr&eacute; su boca.<\/p>\n<p>Empezamos a besarnos, nuestras lenguas jugaban mientras sus brazos me apretaban contra &eacute;l. Sent&iacute;a su polla a pesar del pantal&oacute;n. Me zaf&eacute; y dirig&iacute; mis manos a la hebilla de su pantal&oacute;n, estaba deseando ver mi verdadera cena. La liber&eacute; de la presi&oacute;n de la ropa y sonre&iacute; al ver que el chico estaba muy bien dotado. Agarr&eacute; su polla con mi mano y tir&eacute; de &eacute;l, como quien tira de la correa de un perro, hasta mi dormitorio.<\/p>\n<p>Una vez all&iacute;, lo empuj&eacute; sobre la cama y lam&iacute; su miembro de abajo a arriba; tras 40 d&iacute;as sin probar la carne, el pecado sab&iacute;a a delicia. Gimi&oacute; y yo sub&iacute;, besando su torso, paseando mi lengua por sus pezones; jugu&eacute; con su cuello, gem&iacute; en sus o&iacute;dos. Pablo se prepar&oacute; para met&eacute;rmela puesto que yo estaba abierta de piernas sobre &eacute;l. Yo sujet&eacute; su cabeza con mis dos manos y segu&iacute; gateando hasta acabar con mi co&ntilde;o sobre su cara.<\/p>\n<p>El chico se volvi&oacute; loco, empez&oacute; a mover la lengua mientras una de sus manos acariciaba mis pechos. Me estaba encantando. Agarr&eacute; su cabeza y la apret&eacute; contra m&iacute;. Yo estaba muy sensible, llevaba d&iacute;as cachonda, as&iacute; que fue cuesti&oacute;n de pocos minutos que mi cl&iacute;toris empezase a palpitar. Un escalofr&iacute;o recorri&oacute; mi cuerpo desde el c&oacute;ccix en todas direcciones; mi cadera empez&oacute; a temblar mientras mis gemidos llenaban la habitaci&oacute;n: mi primer orgasmo no solitario en 40 d&iacute;as.<\/p>\n<p>Mir&eacute; hacia abajo, hacia sus ojos verdes, le sonre&iacute; y &eacute;l me devolvi&oacute; la sonrisa. Me hab&iacute;a le&iacute;do el pensamiento, ahora me toca a m&iacute; comerte. Volv&iacute; a gatear, esta vez marcha atr&aacute;s mordisqueando su cuello, lamiendo sus pezones, besando su torso hasta llegar a aquel miembro erecto. Dej&eacute; una de sus piernas entre las m&iacute;as, mientras jugaba con mi lengua por su glande, restregaba mi rajita h&uacute;meda por su pierna como perra en celo. Mi excitaci&oacute;n estaba a tope y aquella polla era como un regalo del cielo, llegaba desde mi barbilla hasta mi frente.<\/p>\n<p>Cuando me la met&iacute; en la boca, trat&eacute; de meterla entera, de llegar con mis labios hasta la base Hice varios intentos, sent&iacute;a como atravesaba mi boca de principio a fin y m&aacute;s all&aacute;; &eacute;l gem&iacute;a de gusto, yo tambi&eacute;n. Jugu&eacute; y jugu&eacute; con aquella pija enorme en mi boca, le miraba a los ojos, su rostro expresaba una sonrisa picarona mezclada con placer, mucho placer&#8230;<\/p>\n<p>Gate&eacute; un poco hacia adelante y coloqu&eacute; su polla entre mis tetas, sub&iacute;a y bajaba, sus gemidos fueron en aumento. Estaba claro que a Pablo le encantaban mis pechos as&iacute; que, decid&iacute; ser complaciente y de pronto, Pablo se impuso con una mano y consigui&oacute; dar la vuelta dej&aacute;ndome tumbada boca arriba en la cama, &eacute;l sobre mi y manteniendo su polla entre mis pechos.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; uno con cada mano, presionando ambos hacia el centro, me miraba con la cara que un animal devora a su presa, bailaba sobre m&iacute; moviendo su pelvis hacia delante y hacia atr&aacute;s, con fuerza. Las venas de su cara se hinchan, las de su polla ya lo estaban desde hac&iacute;a rato. Tan pronto empez&oacute; a gemir, hizo un movimiento r&aacute;pido y meti&oacute; su polla en mi boca; una vez ah&iacute; empez&oacute; a regar mi lengua con su leche. Mi cuerpo se estremec&iacute;a con cada uno de sus gemidos, sentir el palpitar de su polla en mi boca, c&oacute;mo su cuerpo se tensaba entero sobre m&iacute;, su espalda se arqueaba y gem&iacute;a con m&aacute;s fuerza.<\/p>\n<p>Cuando sac&oacute; su polla de mi boca, le volv&iacute; a sonre&iacute;r, limpi&eacute; una gotita de aquella rica leche de mi labio con mi dedo y lo met&iacute; en mi boca. &Eacute;l con su sonrisa de ni&ntilde;o perverso, fue a su pantal&oacute;n, sac&oacute; un preservativo y se lo puso. Despu&eacute;s, se situ&oacute; entre mis piernas, las levant&oacute; hasta poner mis peque&ntilde;os pies en su pecho y me penetr&oacute;, yo cre&iacute;a que ya hab&iacute;amos terminado, pero a Pablo le quedaba marcha para rato.<\/p>\n<p>Me fue follando lentamente, entrando y saliendo de m&iacute;, disfrutando cada penetraci&oacute;n. Yo sent&iacute;a mi co&ntilde;o muy h&uacute;medo y su polla muy grande. Mis manos fueron a mis pezones, sent&iacute;a un placer absoluto. Sin entender por qu&eacute;, de repente me gir&oacute;, me dej&oacute; boca abajo con las piernas estiradas y metiendo su polla entre mis piernas lleg&oacute; a mi co&ntilde;o, uno de sus dedos se perdi&oacute; en mi ano, mientras su otra mano tiraba de mi coleta rubia.<\/p>\n<p>-Me encanta tu culo.<\/p>\n<p>Dijo mientras segu&iacute;a penetr&aacute;ndome con su polla y su dedo a la vez. Sus embestidas eran cada vez m&aacute;s salvajes, m&aacute;s fuertes, aquella polla parec&iacute;a ser incombustible. Sent&iacute; c&oacute;mo la punta de su pija alcanzaba mi punto G; gem&iacute;, cerr&eacute; mis pu&ntilde;os agarrando las s&aacute;banas con todas mis fuerzas. Volv&iacute; a estremecerme, volvi&oacute; el escalofr&iacute;o, mi cuerpo entero temblaba.<\/p>\n<p>-S&iacute;, c&oacute;rrete, c&oacute;rrete conmigo.<\/p>\n<p>Esa frase de Pablo era lo &uacute;nico que me faltaba para alcanzar el &eacute;xtasis. Mis gemidos dejaron de ser discretos para convertirse en aut&eacute;nticos aullidos. Sus embestidas se unieron a sus gritos. Agarraba mi cintura con sus manos, clavando sus dedos. Me embest&iacute;a hincando su miembro hasta lo m&aacute;s profundo de m&iacute;, as&iacute; hasta que un &uacute;ltimo gemido ahogado y simult&aacute;neo acab&oacute; con su cuerpo cayendo sobre el m&iacute;o, con su polla a&uacute;n erecta dentro de m&iacute;.<\/p>\n<p>Ahora pod&iacute;a sentir los latidos de su pecho sobre mi espalda, mis piernas fueron destensando y sent&iacute; esa paz que se siente tras un buen polvo despu&eacute;s de 40 d&iacute;as.<\/p>\n<p>Tras aquello, nos quedamos en la cama, olvidamos la cena y ambos dormimos como marmotas.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a, viene a mi casa una vez por semana para convertirse en mi cena.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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