{"id":25629,"date":"2020-09-07T22:00:00","date_gmt":"2020-09-07T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-07T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-07T22:00:00","slug":"una-follada-memorable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-follada-memorable\/","title":{"rendered":"Una follada memorable"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25629\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hab&iacute;an pasado varias semanas mes desde que Wilson, el amante de mi mujer, nos hab&iacute;a incumplido una cita. En aquella ocasi&oacute;n ella hab&iacute;a estado esperando con ansiedad ese encuentro y fue una verdadera decepci&oacute;n que &eacute;l no pudiera llegar. As&iacute; que ahora, pasado el tiempo, la expectativa de verse con &eacute;l era muy alta. Hasta &uacute;ltimo momento tuvimos dudas acerca de su llegada, pero finalmente apareci&oacute;.<\/p>\n<p>El proceso previo hab&iacute;a estado lleno de incertidumbres, porque la vez anterior estuvo chateando con nosotros desde un caf&eacute; internet y, cuando ya todo estuvo acordado y parti&oacute; a encontrarnos, descubri&oacute; que hab&iacute;a dejado su celular en aquel lugar. Regres&oacute; de inmediato a recuperarlo, pero ya no lo encontr&oacute;, y ese incidente obstaculiz&oacute; una noche de sexo muy esperada. Quedamos incomunicados, lo esperamos casi por dos horas con la esperanza de que llegara, pero nunca lleg&oacute;.<\/p>\n<p>Al igual que la vez anterior, nos ubicamos con mi esposa en una habitaci&oacute;n espaciosa, en un motel, y estuvimos a la espera. No demor&oacute; mucho en llegar. Acudi&oacute; muy puntual a la cita y bien dispuesto a brindar todas las atenciones a mi esposa que, con solo verlo, se derret&iacute;a en ganas de disfrutar de sus proezas sexuales.<\/p>\n<p>Son&oacute; el timbre del tel&eacute;fono en nuestra habitaci&oacute;n para anunciar su llegada y, como estaba acordado, sal&iacute; a encontrarle para dirigirlo a nuestra habitaci&oacute;n. Cuando le vi, lo salud&eacute; agitando mi mano y le pregunt&eacute;: &iquest;C&oacute;mo est&aacute;? Con la herramienta lista, patr&oacute;n. Me sorprendi&oacute; con la respuesta, me dio algo de risa y repliqu&eacute;; bueno, espero que la sepa usar, pues la se&ntilde;ora esta que se muere de ganas por tenerla adentro. Tranquilo, me dijo, no se va a arrepentir.<\/p>\n<p>Llegados a la habitaci&oacute;n, ella nos abri&oacute; la puerta y de inmediato fij&oacute; la atenci&oacute;n en su hombre, a quien esperaba ver y salud&oacute; con un abrazo, que fue correspondido por &eacute;l con un beso en la boca. As&iacute; que ya estaba todo dispuesto. No hab&iacute;a nada que decirse; eran innecesarios los coqueteos y los rituales de seducci&oacute;n. Ambos sab&iacute;an a que iban y se notaban ansiosos por empezar, sin demora.<\/p>\n<p>Y all&iacute; mismo, en medio de la habitaci&oacute;n, empezaron los preliminares. El la abraz&oacute;, la sigui&oacute; besando, desabroch&oacute; su cintur&oacute;n mientras lo hac&iacute;a, bajo la cremallera de su pantal&oacute;n, expuso su miembro y dirigi&oacute; las manos de ella para que lo acariciara. La sensaci&oacute;n debi&oacute; ser muy placentera, porque de inmediato se vio como ella se entreg&oacute; a aquel hombre y se dej&oacute; llevar de acuerdo a sus instrucciones. En esa mezcla de besos y abrazos, con su miembro erecto a la vista, el muchacho apretaba su cuerpo al de ella, quiz&aacute; con la intenci&oacute;n de que ella se excitara a&uacute;n m&aacute;s con la sensaci&oacute;n que aquello le produc&iacute;a.<\/p>\n<p>El desliz&oacute; sus manos por debajo de la chaqueta de mi esposa, para acariciar su torso, por debajo de la prenda, descubriendo que ella estaba casi desnuda. Y, en efecto, fue ella quien dispuso quitarse la chaqueta y dejar a la vista un body negro, transparente, que dejaba ver sus senos, casi que desnudos. Encima del body &uacute;nicamente llevaba puesta una corta falda roja, sus pantis, unas medias rojas y sus zapatos, tambi&eacute;n rojos. La tarea de desvestirla no estaba complicada para &eacute;l.<\/p>\n<p>Y fue all&iacute; mismo, al lado de la cama, como poco a poco, entre besos y abrazos, se fueron desvistiendo. El, se dio ma&ntilde;as para retirar su falda y bajar la parte superior de su body, dejando al desnudo su torso y disfrutar de la vista de sus senos. Y ella, por su parte, retir&oacute; la camiseta de su macho, procur&aacute;ndose el contacto directo de sus torsos desnudos. Wilson, con su pantal&oacute;n a medio bajar y su miembro erecto a la vista, empujaba r&iacute;tmicamente contra las caderas de mi mujer, como si ya la estuviera penetrando. Y ella, ansiosa, le segu&iacute;a el juego, sobando con sus manos aquel miembro grande y duro.<\/p>\n<p>El, ahora, poco a poco la empuj&oacute; hacia la cama, forz&aacute;ndola a recostarse en ella. Cuando lo hizo, se coloc&oacute; encima de ella y empez&oacute; a besarle todo su cuerpo, iniciando por sus senos, los cuales acarici&oacute; repetidamente con sus manos. Sigui&oacute; en esa din&aacute;mica, pasando de los senos a su abdomen, de all&iacute; a sus muslos; la volte&oacute; para besar su trasero y acariciar mientras tanto todo su cuerpo. Y luego, meti&oacute; su mano bajo sus pantis y empez&oacute; a estimular su cl&iacute;toris con sus dedos. Ella empez&oacute; a contorsionar su cuerpo y mostr&oacute; en su cara una expresi&oacute;n de placer, gimiendo t&iacute;midamente mientras &eacute;l prosegu&iacute;a con su faena.<\/p>\n<p>Y despu&eacute;s, para finalizar el &acute;proceso, decidi&oacute; besar su vagina. En ese punto, ella estaba disfrutando al m&aacute;ximo. Su boca se abri&oacute; y gimi&oacute; cada vez con m&aacute;s fuerza a medida que &eacute;l jugaba con la lengua dentro de la vagina de mi mujer. El, procur&oacute; que ella abriera sus piernas para poder acceder a su cl&iacute;toris con m&aacute;s facilidad y permitir que su lengua entrara, m&aacute;s profundo dentro de su sexo. Ella contorsionaba su cuerpo y gem&iacute;a, una y otra vez, con cada una de las embestidas de su lengua. Y as&iacute; pas&oacute; un largo rato. Luego, &eacute;l se retir&oacute; y se incorpor&oacute;, poni&eacute;ndose de pie a un lado de la cama.<\/p>\n<p>Mi esposa, no lo dud&oacute;, se sent&oacute; en el borde de la cama, tom&oacute; entre sus manos aquel miembro, se lo llev&oacute; a la boca y empez&oacute; a chuparlo con la misma devoci&oacute;n que aquel le dedic&oacute; unos instantes antes. Con una mano friccionaba el tronco de aquel pene, arriba y abajo, mientras su lengua se concentraba en el glande, y con la otra mano acariciaba sus test&iacute;culos. Permaneci&oacute; en esa actividad unos minutos, trabajando con su lengua sobre aquel duro y palpitante miembro.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s, Wilson, la empuj&oacute; de nuevo hacia atr&aacute;s, para que ella se recostara en la cama, y nuevamente decidi&oacute; atacar su sexo con su lengua. Esta vez la chup&oacute; con m&aacute;s intensidad y ella, muy excitada, coloc&oacute; sus brazos por encima de su cabeza y se entreg&oacute; al placer que le produc&iacute;an aquellas sensaciones. Sus piernas se relajaron y se abrieron a&uacute;n m&aacute;s, permitiendo que aquel hiciera con ella lo que quisiera. Ella gimi&oacute; y gimi&oacute; y, en alg&uacute;n momento, pareci&oacute; que alcanzara el orgasmo, porque gimi&oacute; con mayor fuerza, tens&oacute; su espalda por unos instantes y pareci&oacute; relajarse a continuaci&oacute;n, cuando todo pas&oacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l, se incorpor&oacute;, mientras ella permaneci&oacute; tendida en la cama, con sus piernas abiertas y su sexo expuesto, termin&oacute; de bajarse los pantalones, se quit&oacute; los zapatos y las medias y qued&oacute;, ahora s&iacute;, completamente desnudo. Se dirigi&oacute; ahora al costado opuesto de la cama, donde estaba la cabeza de ella, se coloc&oacute; enfrente, dejando su pene en frente de la cara de mi esposa y, se dispuso, nuevamente, a chupar el sexo de ella, asumiendo la posici&oacute;n del 69.<\/p>\n<p>&Eacute;l, acarici&oacute; los muslos de ella y hundi&oacute; su cara en su sexo, y ella, a su vez, tom&oacute; aquel miembro entre sus manos y lo chup&oacute;, una y otra vez, mientras aquel empujaba, simulando la penetraci&oacute;n, usando su boca como vagina. Y pasaron as&iacute; varios minutos, procurando &eacute;l que ella volviera a gemir de nuevo. Lo cual sucedi&oacute; a los pocos instantes.<\/p>\n<p>Una vez m&aacute;s, &eacute;l se incorpor&oacute;, arrodillado a un costado de ella, mostr&aacute;ndole su pene erecto, h&uacute;medo y palpitante. Ella entendi&oacute; que &eacute;l quer&iacute;a m&aacute;s atenci&oacute;n con su boca, pero &eacute;l le insinu&oacute; que se acomodara, acostada sobre la cama, lo cual obedeci&oacute; ella con prontitud. &Eacute;l, hab&iacute;a decidido, entonces, que hab&iacute;a llegado el momento de penetrarla.<\/p>\n<p>Ella se acomod&oacute;, recostada sobre la cama y abri&oacute; sus piernas para que &eacute;l se acomodara en medio de ellas y accediera a su vagina con facilidad. Y &eacute;l, as&iacute; lo hizo. Acomod&oacute; con su mano el pene a la entrada de su vagina y empez&oacute; a empujar, poco a poco, para penetrarla. El miembro entr&oacute; sin dificultad dentro de la lubricada vagina, y empez&oacute; a embestir r&iacute;tmicamente dentro de ella, que abri&oacute; a&uacute;n m&aacute;s sus piernas, se relaj&oacute; y disfrut&oacute; de las embestidas de su macho.<\/p>\n<p>A medida que aquel empujaba, ella levant&oacute; sus piernas para permitir una penetraci&oacute;n m&aacute;s profunda y, conforme avanzaba el proceso, ella se aferr&oacute; de la cabecera de la cama para resistir las embestidas que cada vez eran m&aacute;s fuertes y a mayor velocidad. Ahora ella baj&oacute; sus piernas y empuj&oacute;, tambi&eacute;n con sus caderas, acopl&aacute;ndose al ritmo de las embestidas de aquel. Wilson empez&oacute; a variar sus posiciones estando encima de ella, formado una cruz con sus cuerpos. Parece que en esa posici&oacute;n su pene toc&oacute; fibras sensibles en la vagina de mi esposa, porque ella hizo gestos con su rostro, se&ntilde;al de que experimentaba intensas sensaciones.<\/p>\n<p>Ahora &eacute;l se tumb&oacute; a un lado de ella y le insinu&oacute; que lo montara, que se colocara sobre &eacute;l y tomara el control. Ella lo hizo de inmediato y movi&oacute; sus caderas circularmente, estando montada sobre aquel miembro. Su cuerpo se desliz&oacute; sobre el de aquel, arriba y abajo, manteni&eacute;ndose aferrada a aquel pene. Y as&iacute;, por varios minutos, continu&oacute; el contoneo de sus cuerpos. Ella empuj&oacute;, &eacute;l le respondi&oacute;, y ella gimi&oacute; y, cuando lo hizo, el empuj&oacute; a&uacute;n m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>Ahora, &eacute;l la coloc&oacute; a un costado mientras la sigui&oacute; penetrando y empujando. Ella, que ya no est&aacute; sobre &eacute;l, no se desprendi&oacute; y sigui&oacute; conectada. El levant&oacute; una de sus piernas para que la penetraci&oacute;n fuera bien profundo y, en alg&uacute;n momento, decidi&oacute; cambiar la posici&oacute;n. La coloc&oacute; en posici&oacute;n de perrito y la penetr&oacute; desde atr&aacute;s, empujando con vigor mientras sus manos se encargan de acariciar todo su cuerpo, especialmente sus senos. Tambi&eacute;n, en esa posici&oacute;n, &eacute;l se atrevi&oacute; a halar de su cabello, lo cual ella pareci&oacute; disfrutar al ritmo de sus embestidas.<\/p>\n<p>As&iacute; sigui&oacute; por varios instantes hasta que, tal vez, pr&oacute;ximo a su cl&iacute;max, &eacute;l la coloc&oacute; boca a arriba y la penetr&oacute; de nuevo, en la posici&oacute;n de misionero, pero esta vez con m&aacute;s fuerza e intensidad. Ella, empez&oacute; a gemir otra vez, a contorsionar su cuerpo, a expresar a trav&eacute;s de los gestos de su rostro la extrema excitaci&oacute;n que estaba sintiendo, y a bambolear sus piernas, quiz&aacute; para hacer m&aacute;s intensa la sensaci&oacute;n. De ese momento quedan unas fotograf&iacute;as memorables. &Eacute;l sigui&oacute; empujando dentro de ella y, de un momento a otro, se incorpor&oacute; de repente para descargar su semen en el pecho de ella. &Eacute;l, quiso que ella se lo chupara, pero ella se resisti&oacute;. Y ah&iacute; acab&oacute; todo.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, los tres nos pusimos a charlar, mientras nos beb&iacute;amos unos tragos de licor. Ella se visti&oacute; ligeramente, cubriendo su torso con el body, y el sigui&oacute; desnudo, sin inmutarse. Y as&iacute; pasaron los minutos. Ella empez&oacute; a preguntarle por su trabajo, por sus actividades, sobre lo sucedido la vez anterior y lo frustrada que se hab&iacute;a sentido porque hab&iacute;a deseado estar con &eacute;l y lo hab&iacute;a dado por hecho. &Eacute;l cont&oacute; los detalles de su historia y las dificultades que hab&iacute;a tenido y que, pasado el tiempo, simplemente no le hab&iacute;a pasado por la cabeza haber llegado a donde nos encontr&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Bueno, le dije, si hubiera llegado en aquella ocasi&oacute;n, ella lo hubiera estado esperando, pero tal vez la faena no hubiera sido tan intensa como lo ha sido el d&iacute;a de hoy. &iquest;C&oacute;mo la ha encontrado? Bien, dijo. Ella lo hace muy rico, me hace sentir c&oacute;modo y a m&iacute; me gusta estar con ella. As&iacute; que hago lo que sea para que me tenga en cuenta, dijo ri&eacute;ndose. No s&eacute; qu&eacute; piense ella. &iquest;Si lo hago bien? le pregunt&oacute;. Si, muy bien, le respondi&oacute; ella. Y as&iacute;, entre unos tragos y conversando sobre cosas sin importancia, fueron pasando los minutos.<\/p>\n<p>Al rato, &eacute;l se empez&oacute; a estimular a s&iacute; mismo y bien pronto ten&iacute;a nuevamente su miembro erecto. Y, con toda naturalidad le pregunt&oacute; a ella, &iquest;tienes ganas de que estemos juntos otro ratico? S&iacute;, claro, le respondi&oacute; ella. As&iacute; que &eacute;l se dej&oacute; caer de espaldas, puso las manos a los costados y dej&oacute; su miembro erecto a la vista de mi mujer, que bien pronto entendi&oacute; lo que aquel quer&iacute;a, de modo que tom&oacute; aquel miembro en sus manos y volvi&oacute; a chuparlo para ponerlo totalmente a punto.<\/p>\n<p>Pasados unos instantes, ella volte&oacute; a mirarme y me pidi&oacute; que le alcanzara un cond&oacute;n. Lo hice y ella procedi&oacute; a coloc&aacute;rselo y, aprovechando que &eacute;l estaba recostado en la cama, lo mont&oacute; para ser ella quien controlara la situaci&oacute;n. Y as&iacute; lo hizo; lo mont&oacute;, acomod&oacute; el pene en su vagina, se dej&oacute; caer sobre &eacute;l y empez&oacute; a moverse r&iacute;tmicamente. Primero movi&oacute; su cuerpo adelante y atr&aacute;s, y despu&eacute;s empez&oacute; a mover sus caderas a un lado y otro. No hab&iacute;a gemidos a&uacute;n.<\/p>\n<p>Pasado un tiempo, &eacute;l se incorpor&oacute; hasta quedar sentado, manteniendo a mi esposa tambi&eacute;n sentada sobre su pene. Y as&iacute;, en esta posici&oacute;n, empez&oacute; a embestir. La penetraci&oacute;n debi&oacute; ser muy profunda y placentera, porque, casi de inmediato, ella empez&oacute; a hacer gestos y a gemir de nuevo. S&oacute;lo que esta vez &eacute;l acall&oacute; esos gemidos porque, dado que sus rostros estaban frente a frente, aprovech&oacute; para besarla y ella no lo rechaz&oacute;. Estaba encantada. La sensaci&oacute;n de la lengua de aquel dentro de su boca, mientras su pene sub&iacute;a y bajaba dentro de su vagina, debi&oacute; ser intensa. Al menos eso mostraba la expresi&oacute;n de su rostro y las posturas que asum&iacute;a su cuerpo con cada embestida. Y as&iacute; continu&oacute; hasta que, bes&aacute;ndose con aquel, empez&oacute; a gemir otra vez, hasta que no pudo m&aacute;s y explot&oacute; de placer.<\/p>\n<p>Se retiraron por unos instantes, pero Wilson es un morocho incansable y, teniendo a&uacute;n su miembro erecto, quiso seguir la faena, aunque ella, a estas alturas de la noche, parec&iacute;a estar exhausta. &Eacute;l se levant&oacute;, quedando de pie, y ella tambi&eacute;n lo hizo, quedando frente a &eacute;l, de modo que se besaron otra vez. Tal vez ella lo asumi&oacute; como la despedida, pero &eacute;l a&uacute;n no hab&iacute;a acabado. Despu&eacute;s de unos acalorados besos, el hizo que se pusiera de espaldas a &eacute;l y que se inclinara, apoyando sus manos sobre la cama, para poder penetrarla desde atr&aacute;s. Y as&iacute; lo hizo. Empuj&oacute; y empujo, mientras acariciaba los senos de mi mujer, hasta que volvi&oacute; a despachar su carga de semen y la pasi&oacute;n volvi&oacute; a la calma.<\/p>\n<p>Ahora s&iacute;, acabada esta faena, la velada llegaba a su fin. Mi esposa procedi&oacute; a vestirse y fue evidente para &eacute;l que el encuentro hab&iacute;a acabado. Fue una follada esperada, que vali&oacute; la pena. Despu&eacute;s de aquello salimos de aquel motel, nos despedimos y todos felices, de regreso a casa. Fue una sesi&oacute;n de sensaciones intensas. Fue una noche memorable.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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