{"id":25630,"date":"2020-09-07T22:00:00","date_gmt":"2020-09-07T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-07T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-07T22:00:00","slug":"la-monja-que-dejo-salir-la-puta-que-llevaba-dentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-monja-que-dejo-salir-la-puta-que-llevaba-dentro\/","title":{"rendered":"La monja que dej\u00f3 salir la puta que llevaba dentro"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25630\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Un nieto de mi amigo Pedro hizo la primera comuni&oacute;n en un conocido restaurante gallego. Su hija hab&iacute;a invitado a una prima suya que era monja. Cuando los ni&ntilde;os fueron a jugar a las colchonetas, a la piscina de bolas&#8230; Cuando se fueron a divertir. Marta, la monja, que era una joven chilena ni alta ni baja, ni guapa ni fea, ni gorda ni flaca, se sent&oacute; al lado de Pedro y le dijo:<\/p>\n<p>-Ya era hora de que naciera en Espa&ntilde;a un partido pol&iacute;tico c&oacute;mo Podemos, t&iacute;o.<\/p>\n<p>A Pedro, que era un cuarent&oacute;n, moreno, de estatura mediana y de complexi&oacute;n fuerte, hablarle de Podemos es envenenarlo. A su edad sabe de sobras quien viene a joder la marrana y quien viene a la pol&iacute;tica a trabajar por su pa&iacute;s. Mirando para el crucifijo que le colgaba de su cuello, le dijo:<\/p>\n<p>-Esos comunistas bolivarianos son vendedores de humo.<\/p>\n<p>-Yo no lo veo as&iacute;.<\/p>\n<p>-Mira, Kitty, a ese hijo de puta con coleta tarde o temprano se le ver&aacute; el plumero.<\/p>\n<p>No le gust&oacute; su lenguaje y lo corrigi&oacute;.<\/p>\n<p>-Hermana Marta, Kitty era la rebelde, y no diga palabrotas, por favor se lo pido.<\/p>\n<p>Hizo c&oacute;mo si no la hubiera o&iacute;do.<\/p>\n<p>-&iquest;Algo m&aacute;s sobre esos in&uacute;tiles que quieren tomar el cielo por asalto?<\/p>\n<p>-Lo de tomar el cielo por asalto es una met&aacute;fora. &iquest;Les llama vagos e in&uacute;tiles? Los de Podemos vienen a presionar a la casta.<\/p>\n<p>Pedro termin&oacute; su caf&eacute;, y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Hasta que se forren, despu&eacute;s ya no habr&aacute; casta. Si t&uacute; no te hubieras metido monja y tuvieras un buen puesto de trabajo en Espa&ntilde;a no dir&iacute;as esa tonter&iacute;a.<\/p>\n<p>-Puede, pero hora estoy para ayudar al necesitado.<\/p>\n<p>Pedro se tom&oacute; un sorbo de caf&eacute;, y despu&eacute;s le dijo:<\/p>\n<p>-Deseng&aacute;&ntilde;ate, Kitty, ese y su pandilla de maleantes vienen a ayudarse a si mismos enga&ntilde;ando a ingenuos.<\/p>\n<p>-Se dice ingenuos e ingenuas.<\/p>\n<p>Si hay una cosa que a Pedro le d&eacute; m&aacute;s por el culo que el calzoncillo es que destrocen el castellano. As&iacute; que mand&oacute; a mierda la cortes&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vete a tomar por culo, Kitty!<\/p>\n<p>Lo dijo en alto, pero la m&uacute;sica de los cantajuegos ten&iacute;a tanto volumen que solo la monja lo oy&oacute;&#8230; A ver, Marta, con su h&aacute;bito de monja merec&iacute;a un respeto, respeto que su t&iacute;o no le guard&oacute;, pero co&ntilde;o, ya le estaba tocando los cojones, y la hostia es que se los iba a seguir tocando, ya que lo peor de esta gente religiosa, es que digas lo que les digas sique erre que erre.<\/p>\n<p>-Hay que olvidar las ense&ntilde;anzas fascistas y adaptarse a los nuevos tiempos, t&iacute;o.<\/p>\n<p>La monja le estaba llamando fascista en la cara. Ah&iacute; ya le toc&oacute; la fibra sensible.<\/p>\n<p>-Hay, Kitty, hay que olvidarlas, quien las tenga. Yo ya estoy adaptado a los nuevos tiempos, la que no se adapt&oacute; fuiste t&uacute;, con el tremendo polvo que tienes meterte a monja fue un crimen.<\/p>\n<p>La monja se puso nerviosa.<\/p>\n<p>-Creo que le hizo da&ntilde;o el vino. Y le repito que ya no soy Kitty, soy la hermana Marta.<\/p>\n<p>Pedro hizo c&oacute;mo si no escuchara sus palabras.<\/p>\n<p>-Los ni&ntilde;os y los borrachos dicen siempre la verdad. Ni te puedes imaginar lo que te har&iacute;a si t&uacute; quisieras.<\/p>\n<p>-Imagino, imagino. Todos los hombres quieren lo mismo. Despu&eacute;s de lo que me ha dicho deb&iacute;a ir a confesarse.<\/p>\n<p>-Yo no le cuento a nadie mis cosas. Dios ya sabe de qu&eacute; pie cojeo.<\/p>\n<p>-Eso es cierto. Dios lo sabe todo.<\/p>\n<p>-S&iacute;, y si te pudiera hablar te dir&iacute;a que me gustar&iacute;a verte desnuda -la monja se persign&oacute;-, para poder comer tus tetas, comer tu co&ntilde;o y follarte hasta quitarte las ganas de llevar esos h&aacute;bitos.<\/p>\n<p>La monja a pesar de lo que le acababa de decir, no se iba de su lado. Le dijo:<\/p>\n<p>-Se acaba de condenar al infierno.<\/p>\n<p>Al no irse, le dio alas.<\/p>\n<p>-Dime, Kitty. &iquest;Te corriste en la boca de tu novio antes de lo que fuera que pas&oacute;?<\/p>\n<p>-Sigue haciendo m&eacute;ritos para condenarse eternamente.<\/p>\n<p>Pedro ech&oacute; un trago de co&ntilde;ac y sigui&oacute; meti&eacute;ndose con la monja.<\/p>\n<p>-&iquest;Se la mamaste y bebiste su leche?<\/p>\n<p>Se volvi&oacute; a persignar.<\/p>\n<p>-Deje de beber, t&iacute;o.<\/p>\n<p>-&iquest;Te haces deditos en tu celda del convento? Recuerda que las monjas no mienten.<\/p>\n<p>-No voy a responder a su pregunta.<\/p>\n<p>-Los haces. &iquest;Te acuerdas de cuando viniste de vacaciones y de aquella noche que saliste de la habitaci&oacute;n de invitados para ir al aseo en bragas, con los pezones de las tetas marc&aacute;ndose en tu camiseta y te met&iacute; mano en el pasillo y te plant&eacute; un beso en la boca?<\/p>\n<p>-Esas son cosas que no se olvidan.<\/p>\n<p>-Aquella noche pude hacer de ti lo que quisiera.<\/p>\n<p>-Y no lo hizo porque lo llam&oacute; la t&iacute;a. Era muy joven y me herv&iacute;a la sangre, en aquellos d&iacute;as s&iacute; que era Kitty, la gatita curiosa.<\/p>\n<p>-Esa Kitty sigue dentro de ti<\/p>\n<p>-Soy una monja, t&iacute;o, una monja, Kitty ya no existe.<\/p>\n<p>Marta estaba colorada. En ese momento Pedro no supo si fuera por el vino tinto que bebiera o porque se pusiera cachonda. Le dijo:<\/p>\n<p>-Yo la sigo viendo.<\/p>\n<p>-Es usted el mism&iacute;simo demonio.<\/p>\n<p>-Y follo c&oacute;mo un &aacute;ngel. &iquest;Por qu&eacute; te hiciste monja?<\/p>\n<p>-No son cosas suyas.<\/p>\n<p>-Cuenta, mujer.<\/p>\n<p>-Ya le dije que no son cosas suyas y no me llame mujer, soy la hermana Marta.<\/p>\n<p>-Pues vaya tonter&iacute;a. Eres monja y mujer, y toda mujer lleva una puta dentro.<\/p>\n<p>Lo mir&oacute; con cara de asombro.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qu&eacute; dice?!<\/p>\n<p>-Que toda mujer lleva una puta dentro, cuando la deja salir ya es otra cosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Eso piensa de las mujeres?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Machista! Solo le falta decir que todas las monjas llevamos una puta dentro<\/p>\n<p>-Ya te lo dije. Las monjas sois mujeres. &iquest;O no? Ma&ntilde;ana estamos solos en casa. Se van todos a Disney Land Par&iacute;s&#8230;<\/p>\n<p>No dej&oacute; que acabara de hablar.<\/p>\n<p>-&iexcl;Qu&eacute; cara tiene!<\/p>\n<p>-Yo lo dejo caer por s&iacute;&#8230;<\/p>\n<p>La monja no era tonta. As&iacute; que le dijo:<\/p>\n<p>-Parece mentira que para no hablar de Podemos haya tenido que decir tanta barbaridad junta.<\/p>\n<p>-&iquest;Y si lo sab&iacute;as por qu&eacute; no lo dijiste antes?<\/p>\n<p>-Quer&iacute;a saber hasta d&oacute;nde pod&iacute;a llegar, y lleg&oacute; hasta el final.<\/p>\n<p>Pedro ten&iacute;a m&aacute;s cara que espalda.<\/p>\n<p>-Mujer, ya puesto, si sonaba la flauta&#8230;<\/p>\n<p>-Me voy, me voy que est&aacute; mucho m&aacute;s borracho de lo que yo pensaba.<\/p>\n<p>A la ma&ntilde;ana siguiente, Pedro, en bata de casa y zapatillas fue a la cocina. Detr&aacute;s de &eacute;l entr&oacute; la monja, que le dijo:<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, t&iacute;o.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as. &iquest;Dormiste bien?<\/p>\n<p>-S&iacute;, pero despert&eacute; a las siete de la ma&ntilde;ana cuando se marcharon la t&iacute;a, la prima y el peque&ntilde;o Juan.<\/p>\n<p>-&iquest;Te apetecen unos huevos fritos con bacon?<\/p>\n<p>Se le ilumin&oacute; la cara.<\/p>\n<p>-Hace a&ntilde;os que no desayuno as&iacute;. Cocino yo.<\/p>\n<p>En un plis plas ya ten&iacute;a cuatro trozos de bacon y dos huevos fritos en un plato. Estaba de espaldas a Pedro. El hombre estaba viendo el culo que viera tiempo atr&aacute;s en el pasillo, un culo paradito y rellenito. Se acerc&oacute; a ella y le ech&oacute; las manos a las tetas. No llevaba sujetador. Se las magre&oacute; despacito. La voz de la monja son&oacute; autoritaria al decir:<\/p>\n<p>-&iexcl;Su&eacute;lteme, t&iacute;o!<\/p>\n<p>Ech&oacute; el culo para atr&aacute;s para separarlo de ella, o para sentir su polla en el culo, fuera para lo fuera, se encontr&oacute; con la polla empalmada entre las nalgas. Pedro le bes&oacute; el cuello por encima de la cofia, y le dijo:<\/p>\n<p>-Anda, s&eacute; buena y d&eacute;jate.<\/p>\n<p>La monja apag&oacute; el fuego de la cocina, y le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;No se puede ser m&aacute;s ruin!<\/p>\n<p>La solt&oacute; y le dijo:<\/p>\n<p>-Perdona, Marta, por un momento cre&iacute; que necesitabas cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iquest;Qui&eacute;n se cree que es?! A lo mejor se cree que es mister universo<\/p>\n<p>-Ya te ped&iacute; perd&oacute;n, no hagas m&aacute;s sangre. Me voy a vestir. Desayuna.<\/p>\n<p>La monja viendo que Pedro se rajaba, le ech&oacute; la mano a la polla, y le dijo:<\/p>\n<p>-Aunque de esto no andas mal, daddy.<\/p>\n<p>M&aacute;s claro, agua. Ya pod&iacute;a entrar a matar. Le lami&oacute; la cara. La monja gir&oacute; la cabeza, le chup&oacute; la lengua con ganas atrasadas, y despu&eacute;s, dejando salir la puta que llevaba dentro, le dijo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Tengo unas ganas locas de mam&aacute;rtela, daddy!<\/p>\n<p>Pedro ten&iacute;a un empalme bestial, se abri&oacute; la bata, quit&oacute; la polla, y le dijo:<\/p>\n<p>-Toda tuya, Kitty.<\/p>\n<p>La monja se agach&oacute; y se la mam&oacute; meti&eacute;ndola toda en la boca, despu&eacute;s le quit&oacute; los calzoncillos y lami&oacute; los cojones y se la sacudi&oacute;&#8230; Lami&oacute; la polla de abajo a arriba y lami&oacute; y mam&oacute; el glande para luego mamarla c&oacute;mo al principio&#8230; Estuvo as&iacute; largo rato. Al dejar de mamar y ponerse en pie le levant&oacute; el h&aacute;bito. Le quito las bragas negras y vio su co&ntilde;o, lo rodeaba una espl&eacute;ndida mata de vello negro. La sent&oacute; en la encimera de m&aacute;rmol. Le lami&oacute; de abajo a arriba el co&ntilde;o, el cl&iacute;toris, el co&ntilde;o, el cl&iacute;toris, el co&ntilde;o, el cl&iacute;toris&#8230; La monja se deshac&iacute;a en gemidos. Le meti&oacute; un dedo en el co&ntilde;o y le sigui&oacute; lamiendo el cl&iacute;toris de abajo a arriba, hasta que se vino c&oacute;mo una bendita, diciendo:<\/p>\n<p>-&iexcl;Mi madre qu&eacute; corrida, daddy, qu&eacute; corrida!<\/p>\n<p>Al acabar de correrse la baj&oacute; de la encimera y le quit&oacute; la cofia y el h&aacute;bito. Su cabello era negro y corto. Se qued&oacute; solo con una camiseta negra, los zapatos negros con muy poco tac&oacute;n y unos calcetines blancos. La arrim&oacute; a la mesa, le dio la vuelta, se la meti&oacute; por detr&aacute;s y la foll&oacute; con prisa y sin pausa. La monja giraba la cabeza, lo miraba, gem&iacute;a y se mord&iacute;a el labio inferior. Al rato la sac&oacute; del co&ntilde;o y frot&oacute; el glande en su ojete. La monja movi&oacute; el culo alrededor invit&aacute;ndolo a que se la metiera en el culo. No se la meti&oacute;. Lami&oacute; su co&ntilde;o, su perin&eacute; y su ojete hasta que vio como dos de sus dedos acariciaban el cl&iacute;toris. Entonces su lengua comenz&oacute; a entrar y salir de su culo&#8230; No par&oacute; hasta que le dijo:<\/p>\n<p>-Quiero correrme en tu boca, daddy.<\/p>\n<p>Le dio la vuelta, se agach&oacute; y le comi&oacute; el co&ntilde;o encharcado de jugos, en nada, exclam&oacute;:<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, daddy, me corro!<\/p>\n<p>De su co&ntilde;o sali&oacute; un chorrito de meo y despu&eacute;s una peque&ntilde;a cascada de jugos pastosos con sabor agridulce.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de correrse en la boca de Pedro, con su co&ntilde;o latiendo y tirando de la respiraci&oacute;n, le volvi&oacute; a dar la vuelta, la agarr&oacute; por la cintura y le meti&oacute; la cabeza de la polla en el culo. Le doli&oacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Co&ntilde;ooo!<\/p>\n<p>La polla fue entrando mientras la monja dec&iacute;a:<\/p>\n<p>-&iexcl;Hostiaaas!<\/p>\n<p>-No jures, que las monjas no juran!<\/p>\n<p>-Encima sarcasmo. &iexcl;Eres un cabr&oacute;n, daddy!<\/p>\n<p>Aquella ya era Kitty, de la monja solo quedaba el h&aacute;bito que estaba tirado en el piso de la cocina.<\/p>\n<p>Le foll&oacute; el culo unos minutos. Cuando sinti&oacute; que se iba a correr le quit&oacute; la camiseta negra y le dio la vuelta. Vio sus generosas tetas, con areolas oscuras y pezones tiesos. Cogi&oacute; pan, parti&oacute; un trozo lo moj&oacute; en uno de los huevos fritos, se lo frot&oacute; en un pez&oacute;n y despu&eacute;s se lo dio a comer. Lo comi&oacute; mientras Pedro lam&iacute;a el huevo de su pez&oacute;n. Despu&eacute;s fue el otro pez&oacute;n&#8230; Al final restreg&oacute; las claras en sus tetas y despu&eacute;s se las dio a comer con pan&#8230; Para acabar le pas&oacute; los cuatro trozos de bacon por el culo y por el co&ntilde;o y despu&eacute;s de adobarlos bien se los dio a comer. Al terminar de comer, le dijo:<\/p>\n<p>-Tengo sed, daddy.<\/p>\n<p>Le ech&oacute; mano a un cart&oacute;n de leche de la nevera y se lo dej&oacute; caer en la boca cuan cascada, y cuan cascada la leche que no daba bebido bajaba por sus tetas, llegaba a su co&ntilde;o y acababa en el piso de la cocina, despu&eacute;s le limpi&oacute; la boca a besos y volvi&oacute; a magrear las tetas. Se las mam&oacute; bien mamada antes de ponerla sobre la mesa y clavarle la polla hasta las trancas. Sobraban las palabras en aquel polvo solo se necesitaban gemidos y m&aacute;s gemidos y por ambas partes. Kitty cuanto m&aacute;s fuerte Pedro le daba m&aacute;s lo desafiaba con la mirada, c&oacute;mo diciendo que se iba a correr &eacute;l antes que ella&#8230; Pero los ojos se le fueron cerrando hasta que desaparecieron bajo los p&aacute;rpados. Jadeando se volvi&oacute; a correr. Pedro le dijo:<\/p>\n<p>-Abra los ojos, hermana.<\/p>\n<p>Los abri&oacute; y vio que los ten&iacute;a en blanco. Quit&oacute; la polla y se corri&oacute; en su cara.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse lami&oacute; su leche de la cara, y despu&eacute;s con la lengua pringada de semen se dieron un bes&oacute; largo, muy largo. Al acabar la cogi&oacute; en brazos, la llev&oacute; a su habitaci&oacute;n y la puso en la cama. Le dio un beso. La monja le mir&oacute;, sonri&oacute;, y Le dijo:<\/p>\n<p>-Quiero correrme otra vez en tu boca, daddy.<\/p>\n<p>-Cierra los ojos.<\/p>\n<p>-Ll&aacute;mame hermana Kitty, daddy.<\/p>\n<p>-Cierre los ojos, hermana Kitty.<\/p>\n<p>La monja cerr&oacute; sus ojos. Pedro le cogi&oacute; la mano izquierda, le chup&oacute; los dedos y le lami&oacute; la palma, luego subi&oacute; lamiendo el interior de su brazo hasta lamer sus axilas peludas. Bes&oacute; su hombro, su cuello, le dio un pico en la boca, bes&oacute; y lami&oacute; el otro lado del cuello, el hombro, la axila del brazo izquierdo, el interior y los dedos y la palma, despu&eacute;s su lengua jug&oacute; con sus dos pezones erectos, lami&oacute; y chup&oacute; sus areolas y sus manos le amasaron las tetas. Baj&oacute; besando su vientre y jug&oacute; con la lengua en su ombligo. Sigui&oacute; bajando. Le abri&oacute; las piernas, le dio un beso en el cl&iacute;toris y despu&eacute;s fue besando y lamiendo el interior de su muslo derecho, al llegar a los pies le quit&oacute; el zapato y el calcet&iacute;n del pie derecho, y luego masaje&oacute; la planta, la bes&oacute;, la lami&oacute;, chup&oacute; sus dedos, lami&oacute; sus tobillos, sus talones, el empeine&#8230;<\/p>\n<p>De ese pie pas&eacute; al otro y le hizo lo mismo, despu&eacute;s fue besando y lamiendo su muslo izquierdo hasta llegar al co&ntilde;o. Se lo abri&oacute; con dos dedos y vio que estaba perdido de jugos. Lo lami&oacute; de abajo a arriba muy lentamente. La monja, que hasta ese momento se contuviera, comenz&oacute; a gemir. Con el co&ntilde;o abierto le lami&oacute; los labios por separado m&aacute;s de veinte veces y despu&eacute;s juntos otras tantas, sin llegar a tocar el cl&iacute;toris en ninguna de ellas, despu&eacute;s meti&oacute; y sac&oacute; la lengua de su vagina varias veces, y al final pas&oacute; la punta de la lengua por el glande del cl&iacute;toris que ya hab&iacute;a salido del capuch&oacute;n. La monja le dijo:<\/p>\n<p>-Me voy a correr, daddy.<\/p>\n<p>Le meti&oacute; dos dedos en el co&ntilde;o y le acarici&oacute; el punto G, que ya estaba abultado. La monja estaba en el cielo y sus gemidos eran celestiales.<\/p>\n<p>-&iexcl;Me corro, daddy, me corro!<\/p>\n<p>Pedro sinti&oacute; c&oacute;mo una corriente de jugos encharcaba sus dedos. Frot&oacute; con m&aacute;s celeridad y de nuevo un chorrito de meo, o de lo que fuera, sali&oacute; a presi&oacute;n de su co&ntilde;o y ba&ntilde;&oacute; su cara, al meo sigui&oacute; la corrida de jugos espesos que lami&oacute; y se trag&oacute; mientras la monja se retorc&iacute;a de placer.<\/p>\n<p>Al acabar de correrse, se la meti&oacute; en el co&ntilde;o, le cerr&oacute; las piernas y le dio ca&ntilde;a de la buena&#8230; No pasaran ni dos minutos cuando se volvi&oacute; a venir. Se estaba corriendo cuando le vino &eacute;l. La sac&oacute; y se la meti&oacute; en la boca. La monja se trag&oacute; la leche de la corrida de su daddy mientras se corr&iacute;a.<\/p>\n<p>Fue un domingo inolvidable.<\/p>\n<p>Quique.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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