{"id":25672,"date":"2020-09-10T00:28:29","date_gmt":"2020-09-10T00:28:29","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-10T00:28:29","modified_gmt":"2020-09-10T00:28:29","slug":"no-hay-vuelta-atras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/no-hay-vuelta-atras\/","title":{"rendered":"No hay vuelta atr\u00e1s"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25672\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Aquella hora y media hab&iacute;a estado dando muchas explicaciones, como tantas veces antes. Todas y cada una ten&iacute;an sentido y un argumento v&aacute;lido.<\/p>\n<p>Me mir&oacute; pacientemente.<\/p>\n<p>-Basta de decir tonter&iacute;as- me dijo concluyente. -t&uacute; sabes la respuesta y no te quieres dar cuenta. Y lo sabes desde hace muchos a&ntilde;os, as&iacute; que ser&eacute; yo quien por fin te enfrente con tus miedos y te lo diga abiertamente- Me call&eacute; y tembl&eacute;. Un secreto estaba por revelarse y yo ten&iacute;a mucho miedo de aceptar lo que suceder&iacute;a al darme cuenta tan claramente de mi temor m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>-Tienes un micropene &ndash; continu&oacute;, &#8211; S&iacute;, un miembro diminuto y peque&ntilde;o. No lo he visto, pero se nota en tu pantal&oacute;n. Un miembro as&iacute; nunca complacer&aacute; a una mujer, le dar&aacute;s risa, no se te pondr&aacute; erecto. Lo sabes y sientes verg&uuml;enza por ello. Qu&eacute; pat&eacute;tico: una yegua desnuda queriendo una cabalgada legendaria, para encontrarse con una cosita que no vale la pena y que, si al fin lograra un orgasmo, ser&iacute;a en cuesti&oacute;n de minutos, &iquest;minutos? Que digo, &iexcl;ser&iacute;an segundos! &iquest;Te das cuenta de que nunca dar&aacute;s satisfacci&oacute;n a una mujer y que no sentir&aacute;n nada contigo?<\/p>\n<p>Tembl&eacute; ante esa declaraci&oacute;n. Cuanta verdad estaba oculta. Siempre lo supe, pero esperaba que no fuera cierto. Cuanta confusi&oacute;n en mi mente. Cuanta frustraci&oacute;n. Me qued&eacute; en silencio, desesperanzado.<\/p>\n<p>&#8211; Tiene raz&oacute;n- le dije desalentado. -ni siquiera he dado mi primer beso a nadie y no digamos satisfacer sexualmente a alguien y creo que nunca se podr&aacute;-<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Nunca se podr&aacute;? &ndash; Respondi&oacute;; y ech&oacute; a re&iacute;r abiertamente. &ndash; &iquest;No te has dado cuenta de que hay una mujer que verdaderamente puedes complacer?, &iquest;a quien puedes darle todos tus deseos y te har&aacute; estremecerte? &iquest;La que pedir&aacute; m&aacute;s y mas y ser&aacute;s capaz de darle mucho m&aacute;s que eso?<\/p>\n<p>Extra&ntilde;ado, pero con esperanza &#8211; &iquest;Pero, qui&eacute;n podr&iacute;a ser ella? &ndash; le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>Aquel profesor universitario a quien le hab&iacute;a tomado confianza en las &uacute;ltimas semanas y hab&iacute;a acudido a su casa por ayuda para que me escuchara, me tom&oacute; por sorpresa de la mano y no pude oponer resistencia. Me llev&oacute; a su cuarto y frente a un armario con espejo de cuerpo entero me detuvo.<\/p>\n<p>-Cierra los ojos. &ndash; Lo hice. Escuch&eacute; ruidos y me pidi&oacute; que los abriera.<\/p>\n<p>Al verme al espejo, me di cuenta de que &eacute;l coloc&oacute; un vestido corto frente a m&iacute;, de tal manera que parec&iacute;a que lo tuviera puesto.<\/p>\n<p>&#8211; Esa mujer eres t&uacute;. &ndash; afirm&oacute; solemnemente y yo tembl&eacute; nervioso, pero no pod&iacute;a quitar la vista de m&iacute; mismo, imagin&aacute;ndome con aquel vestido puesto. -Quiz&aacute; no tengas un miembro para ofrecer. Pero tienes unas piernas hermosas, una cintura fant&aacute;stica, podemos arreglarte para que muestres unos pechos apetecibles. Tu trasero es redondo y perfecto. Y tu agujero virgen &ndash; me apret&oacute; las nalgas y meti&oacute; su dedo medio en la separaci&oacute;n de las dos &ndash; puedo ense&ntilde;arte a que te monten de una forma que har&aacute;s a cualquier macho llegar al cielo.<\/p>\n<p>Me bes&oacute; el cuello. Yo estaba desconcertado. Me rompi&oacute; la camisa con sus manos. Con sus pies me zaf&oacute; los zapatos. Me arrebat&oacute; el pantal&oacute;n y me baj&oacute; el calzoncillo violentamente.<\/p>\n<p>Estaba all&iacute;, asustado y desnudo.<\/p>\n<p>Me dio una nalgada. Dio una vuelta a mi alrededor mir&aacute;ndome. Registr&oacute; entre el armario y sac&oacute; otro vestido acampanado corto blanco de flores, una peluca color casta&ntilde;o y larga y unas sandalias de tac&oacute;n alto doradas de pata de gallo sin tal&oacute;n. Me dijo -En el armario encontrar&aacute;s maquillaje y una rasuradora. Lleg&oacute; el d&iacute;a: Despu&eacute;s de hoy no hay vuelta atr&aacute;s, ser&aacute;s una verdadera mujer. Tienes 20 minutos.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de la habitaci&oacute;n. Me qued&eacute; viendo mi desnudez. Aquel miembro diminuto y vergonzoso. Mi piel blanca de porcelana y mi silueta delicada y s&iacute;, muy femenina. Tragu&eacute; saliva. -Tiene raz&oacute;n- me dije &ndash; si no puedo gozar siendo el hombre que puedo, ser&eacute; la mujer que todos quieren.<\/p>\n<p>As&iacute; fue. En 20 minutos estaba listo como toda una mujer. El vestido y las sandalias me hac&iacute;an ver perfecta. Mi piel hab&iacute;a quedado suave en todo mi cuerpo gracias a la depilaci&oacute;n; y el maquillaje discreto en rostro, ojos y labios me daba un toque de inocencia.<\/p>\n<p>Sal&iacute; de cuarto libre, dejando atr&aacute;s todo miedo cultivado por a&ntilde;os de frustraciones.<\/p>\n<p>Era verano y hacia calor, pero el viento me sopaba los muslos, los pies en las sandalias, que a cada paso rebotaban dando golpes en mis talones produc&iacute;an un ruido placentero que me dio una sensaci&oacute;n mas femenina. Hab&iacute;a encontrado unos aretes de presi&oacute;n hermosos y me hab&iacute;a colocado un mo&ntilde;o con cinta en la peluca.<\/p>\n<p>Mi profesor me vio y me acerqu&eacute; a &eacute;l que estaba grab&aacute;ndome con su tel&eacute;fono. No dijo palabra. Guard&oacute; su tel&eacute;fono, me tom&oacute; de la mano y me condujo hacia la puerta de salida.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; est&aacute; haciendo?- le pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>-Luci&eacute;ndote- me respondi&oacute;. &ndash; Te voy a presumir-. Me dio unas gafas oscuras y salimos de su casa. Yo temblaba. Pero el aire de la calle que soplaba mi entrepierna me dio valor. Caminamos una cuadra y llegamos a otro edificio de apartamentos, subimos por el elevador, bajo la mirada curiosa y excitada de la gente que nos encontramos.<\/p>\n<p>Llegamos a un apartamento y toc&oacute; la puerta. &iexcl;Era otro de los profesores de la universidad!<\/p>\n<p>-Hola-, dijo &ndash; te presento a &iquest;c&oacute;mo dijiste que te llamabas? &#8211; me cuestion&oacute;<\/p>\n<p>Sab&iacute;a lo que yo ten&iacute;a que hacer, no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s &ndash; Genoveva-, dije, adoptando una actitud seductora.<\/p>\n<p>Aquel otro profesor nos hizo pasar a su casa. Se sentaron ambos en un sill&oacute;n.<\/p>\n<p>-Baila para nosotros- me ordenaron, encendiendo el viejo est&eacute;reo con m&uacute;sica incitadora.<\/p>\n<p>Mi mente estaba enajenada y comenc&eacute; a bailar acariciando mi cuerpo. No tra&iacute;a tangas ni sost&eacute;n, solo el vestido y las sandalias. Mis movimientos eran cada vez m&aacute;s calientes.<\/p>\n<p>De pronto, uno de ellos se levant&oacute; y me tir&oacute; al sill&oacute;n donde estaba el otro, quien baj&aacute;ndose su pantal&oacute;n mostr&oacute; aquel bello y ejemplar miembro y tom&aacute;ndome de la cabeza me condujo a &eacute;l. Inconscientemente comenc&eacute; a mamarlo y chuparlo. Nada en aquel momento era racional, solo pasi&oacute;n y emoci&oacute;n.<\/p>\n<p>El que estaba atr&aacute;s de mi me levant&oacute; el vestido y comenz&oacute; a lamer las nalgas pasando su lengua por mi raya y ano. Levant&eacute; mi culo ofreci&eacute;ndolo.<\/p>\n<p>-Te voy a desflorar el agujero nenita-. Me dijo unt&aacute;ndose saliva en su verga, que tambi&eacute;n estaba de un tama&ntilde;o considerable.<\/p>\n<p>&#8211; Se lo suplico, por favor- le implor&eacute; &ndash; H&aacute;game mujer, quiero ser toda una hembra montada por un semental-, le dije mientras continuaba mamando aquel bello ejemplar.<\/p>\n<p>Sent&iacute; un dolor intenso. Su miembro se abr&iacute;a camino por mi agujero virgen con mucha dificultad, pero me forz&oacute; hasta met&eacute;rmelo todo adentro. Gem&iacute;, llor&eacute; por el dolor y me dio una nalgada.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; bombe&aacute;ndome y con cada empuj&oacute;n dentro de m&iacute;, me provocaba que tragara mas adentro de mi garganta el miembro del otro. Me dio un par de nalgadas m&aacute;s.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a gritar de dolor y placer. Nunca me imagin&eacute; tener sexo y hoy dos hombres me daban verga por la boca y por el culo, haciendo de mi una mujer completa.<\/p>\n<p>Cambiamos papeles, dej&eacute; de mamar y me sent&eacute; sobre el pito que ten&iacute;a mi saliva, cabalg&aacute;ndolo. El otro, que ten&iacute;a sabor a mi ahora estaba en mi boca y lo mam&eacute; por un buen tiempo.<\/p>\n<p>De pronto, cambiamos de posici&oacute;n sin que me sacara el miembro de mi agujero. Ahora &eacute;l estaba debajo de mi, acostado, yo estaba acostado de espadas sobre &eacute;l, con &eacute;l adentro. El otro se acost&oacute; sobre nosotros, solo que puso su miembro sobre mi boca y me mam&oacute; mi micropene que para este entonces simplemente era un accesorio mas que me otorgaba placer, pero m&iacute;nimo, comparado con sentir dos buenas vergas dentro de mi. Formamos los tres un delicioso s&aacute;ndwich y yo era el jam&oacute;n.<\/p>\n<p>Los dos comenzaron a dar metidas de verga mas profunda en mi agujero y en mi boca. Me perd&iacute; en mi &eacute;xtasis, grit&eacute;, gem&iacute;, llor&eacute;, di alaridos diciendo &ndash; &iexcl;M&aacute;s!, &iexcl;qu&eacute; rico!, &iexcl;Toda! &iexcl;papitos ricos! Y estall&eacute; en un orgasmo jam&aacute;s so&ntilde;ado mientras uno de los profesores me masturbaba apret&aacute;ndome duro el miserable miembro que tengo.<\/p>\n<p>Por fin la mejor sensaci&oacute;n de todas, el postre vino cuando sent&iacute; mi boca inundarse de semen caliente, viscoso y abundante, mientras a la vez mi ano recib&iacute;a lo mismo potentemente. Embarr&eacute; aquella leche por toda mi cara. Estaba deliciosa.<\/p>\n<p>Lo he resumido, pero aquel encontr&oacute;n sexual tom&oacute; m&aacute;s de intensas 3 horas d&aacute;ndome dos de las mejores vergas por el culo y garganta que nunca he experimentado.<\/p>\n<p>Cuando terminamos, estaba totalmente agotado, con mi agujero absolutamente desflorado, punzante por el dolor, pero ardiente de m&aacute;s deseo junto a mi garganta ligosa.<\/p>\n<p>Me par&eacute;, me puse aquellas hermosas sandalias, que torneaban mis pantorrillas y piernas. Los dos profesores se vistieron. Me coloqu&eacute; el vestido y quien me hab&iacute;a llevado a este lugar de pasi&oacute;n, lujuria y deseo me llev&oacute; de nuevo a su casa. Entramos a su casa, me llev&oacute; a su cuarto y me dio una mudada de su ropa.<\/p>\n<p>-A tu closet mu&ntilde;equita &ndash; me dijo &ndash; ser&aacute;s m&iacute;a cada vez m&aacute;s, solo cuando yo quiera. Ahora vete y regresa la otra semana para mas verga. Veremos si esta otra vez puedes con tres.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Aquella hora y media hab&iacute;a estado dando muchas explicaciones, como tantas veces antes. Todas y cada una ten&iacute;an sentido y un argumento v&aacute;lido. Me mir&oacute; pacientemente. -Basta de decir tonter&iacute;as- me dijo concluyente. -t&uacute; sabes la respuesta y no te quieres dar cuenta. Y lo sabes desde hace muchos a&ntilde;os, as&iacute; que ser&eacute; yo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16130,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25672","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25672","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16130"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25672"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25672\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25672"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25672"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25672"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}