{"id":25725,"date":"2020-09-12T22:00:00","date_gmt":"2020-09-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-12T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-12T22:00:00","slug":"metro-hora-punta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/metro-hora-punta\/","title":{"rendered":"Metro, hora punta"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25725\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hoy hace bastante calor, y todas las chicas llevan ropa de verano, ense&ntilde;ando los hombros.&nbsp; Me gusta, y esa puede ser una buena noticia para empezar el d&iacute;a, pero tengo que ir en metro a trabajar, y no soporto estar apretado. Esa es la parte mala.<\/p>\n<p>Cuando subo, no parece que haya tanta gente. Y como tengo que ir casi hasta el final, me alejo de la puerta y me voy a una esquina del vag&oacute;n. Me fijo en la chica que est&aacute; cerca de m&iacute;. Bastante alta, con tacones no muy exagerados. Lleva una falda estampada y una blusa blanca, ambas muy ligeras. Est&aacute; de espaldas y no le puedo ver la cara, pero ya decido que me gusta. A primera vista parece que tiene un buen cuerpo.<\/p>\n<p>En la siguiente parada ya se empieza a subir mucha gente, y al llegar a la segunda, ya vamos todos totalmente pegados. Me fijo en que ella se ha tenido que desplazar hacia m&iacute;, y ahora la tengo muy cerca, la estoy tocando. Sigue de espaldas, y en un acto reflejo acerco mi cara y huelo su pelo suelto, ondulado. Me llega su perfume, maravilloso (creo que de Lanc&ocirc;me).<\/p>\n<p>Siguen entrando m&aacute;s personas y ahora ya estamos absolutamente encajonados. Ella se ha echado hacia atr&aacute;s, y ahora la tengo totalmente pegada a mi cuerpo. No se ha dado la vuelta en ning&uacute;n momento. Desde donde estoy puedo ver un escote muy generoso, con un lunar en un lugar privilegiado. Y siento sus nalgas, firmes, apret&aacute;ndome en el bajo vientre. Me empiezo a excitar. No quiero, es un lugar p&uacute;blico, pero tampoco puedo evitarlo. Donde estoy no puedo moverme, y cuanto m&aacute;s intento evitarlo, peor me pongo. Estoy seguro de que lo va a notar, y me juego un grito o un guantazo. De momento no ocurre nada.<\/p>\n<p>La falda es tan fina que creo notar incluso la tela de sus braguitas. Ellas se tiene que estar dando cuenta. Y de repente, noto que se acomoda, de manera que mi erecci&oacute;n queda incrustada en medio de sus nalgas. No me lo puedo creer, se echa hacia atr&aacute;s, y apoya su espalda en mi pecho. En una acci&oacute;n de locura, le rodeo la cintura con una mano, y veo que no la rechaza. Gano en atrevimiento, pongo mi otra mano sobre su cadera, y le levanto la falda. Le agarro una de las nalgas, y tampoco hay reacci&oacute;n. Y entonces ya me dejo ir. Siempre por debajo de la falda, llevo mi mano a su entrepierna. Aparto la poca tela de sus braguitas y acaricio el musgo de su sexo. No est&aacute; depilada, pero s&iacute; lo tiene cuidado, muy corto. Avanzo un poco m&aacute;s y toco los labios, cerca de su vagina. Y aqu&iacute; s&iacute; me parece sentir que aguanta un poco la respiraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Est&aacute; completamente empapada, y mis dedos se deslizan sin ning&uacute;n esfuerzo, arriba y abajo, presionando suavemente. En ning&uacute;n momento vuelve la cara, pero puedo notar c&oacute;mo respira de manera entrecortada. Y cada vez que me acerco y rozo su cl&iacute;toris, emite un peque&ntilde;o suspiro, casi imperceptible. Noto como abre ligeramente las piernas, y me acerco a su entrada. Meto dos dedos, no muy r&aacute;pido pero con decisi&oacute;n. Me recibe f&aacute;cilmente, y ahora s&iacute;, veo como suben sus pechos al respirar m&aacute;s profundamente. Me parece notar un gemido, pero nadie mira, deben ser imaginaciones m&iacute;as.<\/p>\n<p>Mientras le agarro la cadera con la otra mano, de manera firme, empiezo a mover mis dedos dentro y fuera, primero despacio y con un ritmo constante, para ir acelerando muy poco a poco despu&eacute;s. Mientras tanto, le acaricio el cl&iacute;toris con el pulgar, dibujando c&iacute;rculos que le hacen estremecer. Sigue sin volver la cabeza, pero echa una mano hacia atr&aacute;s y la mete en mis pantalones. Me agarra, apretando un poco, y empieza a masturbarme. Debemos habernos vuelto locos los dos. Los dos de pie, en medio de tanta gente, ahora ya sin ning&uacute;n tipo de pudor. Pero nadie mira.<\/p>\n<p>Ahora muevo mi otra mano y presiono un poco sobre su bajo vientre, acerc&aacute;ndola m&aacute;s a m&iacute;. Meto un dedo m&aacute;s, ya son tres, y mi mano se transforma en garra, intentando estimular su punto G. Ahora noto c&oacute;mo su respiraci&oacute;n sigue mi ritmo, la controlo. Y dobla un poco las rodillas, dej&aacute;ndose caer sobre mi mano. Mientras tanto, contin&uacute;a masturb&aacute;ndome, moviendo su mano a trav&eacute;s de toda mi erecci&oacute;n, desde el glande a los test&iacute;culos. Estoy tan excitado que s&eacute; que no podr&eacute; aguantar mucho m&aacute;s. Pero ella tampoco&#8230; empiezo a notar el inicio de sus contracciones, y entonces le doy varios toques r&aacute;pidos en el cl&iacute;toris con los dedos de la otra mano, mientras contin&uacute;o presionando con la palma sobre su vientre. Suspira, se encoge un poco, y de verdad que noto en todo mi cuerpo cada uno de sus espasmos. Entonces aprieta un poco m&aacute;s su mano sobre mi miembro y yo tambi&eacute;n me voy, de manera simult&aacute;nea.<\/p>\n<p>Llegamos ya a una de las estaciones principales y va a salir bastante gente. Ambos sacamos las manos, y veo que se recompone la falda y echa a andar hacia la puerta, llevada en cierto modo por la multitud. Y se va sin mirar atr&aacute;s. Al final no le he visto la cara y supongo que no la volver&eacute; a encontrar&#8230; pero lo que ha sucedido es incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Estoy completamente manchado por dentro de la ropa, pero hasta ahora no hab&iacute;a podido ni pensar en esta consecuencia. De repente me veo oliendo y chupando mis dedos, de manera inconsciente. Sabe a gloria y se me escapa una sonrisa. Y entonces veo a dos se&ntilde;oras a mi lado mir&aacute;ndome con mala cara. &iquest;Nos habr&aacute;n visto? Mejor me voy a bajar en la siguiente parada&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hoy hace bastante calor, y todas las chicas llevan ropa de verano, ense&ntilde;ando los hombros.&nbsp; Me gusta, y esa puede ser una buena noticia para empezar el d&iacute;a, pero tengo que ir en metro a trabajar, y no soporto estar apretado. Esa es la parte mala. Cuando subo, no parece que haya tanta gente. Y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":15904,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25725","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15904"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}