{"id":25775,"date":"2020-09-15T22:00:00","date_gmt":"2020-09-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-15T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-15T22:00:00","slug":"secuestrada-y-obligada-a-prostituirme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/secuestrada-y-obligada-a-prostituirme\/","title":{"rendered":"Secuestrada y obligada a prostituirme"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25775\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ese d&iacute;a al despertar not&eacute; de inmediato dos cosas: primero, no estaba en mi dormitorio, y segundo, ten&iacute;a semen por toda la cara. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? &iquest;Qu&eacute; hora era realmente? &iquest;D&oacute;nde estoy? &iquest;C&oacute;mo llegu&eacute; aqu&iacute;? Y sobre todo, &iquest;de qui&eacute;n, o quienes, era todo ese esperma que cubr&iacute;a mi rostro?<\/p>\n<p>A medida que despertaba me empezaba a dar cuenta: no estaba en un dormitorio, sino una especie de dep&oacute;sito. Solo hab&iacute;a el colch&oacute;n en el suelo, una silla, pero no hab&iacute;an ventanas, s&oacute;lo una peque&ntilde;a que daban hacia un pasillo; las paredes y el techo ten&iacute;an espejos por todos lados; la puerta, de madera vieja, estaba cerrada, pero aun as&iacute; pod&iacute;a escuchar ruido afuera. Encontr&eacute; algo de papel toalla para limpiarme el rostro. Mir&eacute; mi ropa: llevaba lo que acostumbro usar cuando salgo a los bares: mis tacones altos, medias de malla, mi corset negro con liguero y claro, una trucita tipo thong con encajes. Lo dem&aacute;s, mi minifalda y casaca de cuero estaban tiradas sobre la silla.<\/p>\n<p>Mir&eacute; por la ventanita y not&eacute; que daba a un largo pasillo, con muchas puertas. Decidida a resolver mis dudas, abr&iacute; la puerta: no lo pod&iacute;a creer. Lo primero que llam&oacute; mi atenci&oacute;n fueron las luces rojas que alumbraban el lugar; y luego, las otras chicas trans, vestidas casi igual que yo, paradas al lado de cada puerta. S&iacute;, estaba en un prost&iacute;bulo. &iquest;C&oacute;mo diablos hab&iacute;a llegado all&iacute;? Hice memoria. Era s&aacute;bado por la noche; fui a un bar con unas amigas trans, a tomar unas copas y con suerte, conseguirnos una buena pieza. Conocimos a unos chicos con quienes compartimos tragos, caricias, e incluso creo que llegu&eacute; a masturbar a uno de ellos. Y luego, mi mente qued&oacute; en blanco. &iquest;Qu&eacute; le pusieron a los tragos? No hab&iacute;a duda de que algo hab&iacute;a pasado desde ese &uacute;ltimo trago. Tampoco sab&iacute;a qu&eacute; hab&iacute;a pasado con las dos amigas que me acompa&ntilde;aban esa noche. El piso parec&iacute;a moverse. &ldquo;&iquest;Estoy mareada o acaso estamos en un barco?&rdquo; pens&eacute;.<\/p>\n<p>Era claro entonces que me hab&iacute;an drogado y as&iacute;, tra&iacute;do a un prost&iacute;bulo y que, por el semen que encontr&eacute; en mi cara (y que adem&aacute;s ahora chorreaba desde mi culito por mi pierna) ya se hab&iacute;an aprovechado de m&iacute;. Not&eacute; a varios hombres caminando por el pasillo, creo que todos eran tipos buscando putas. Entraban de uno, dos, hasta tres por cuarto. No ten&iacute;a c&oacute;mo escapar ni pedir ayuda; mi celular, documentos, llaves, todos hab&iacute;an desaparecido.<\/p>\n<p>Y de pronto, lleg&oacute; mi turno&hellip;<\/p>\n<p>Dos tipos, quiz&aacute; en sus cincuentas, se acercaron a mi cuarto, claro, con ganas de cogerme.<\/p>\n<p>&ldquo;hey, danos servicio completo&rdquo;<\/p>\n<p>&iquest;Uh? &iquest;De qu&eacute; hablaban? &iquest;As&iacute; nada m&aacute;s?<\/p>\n<p>&ldquo;vamos que no tenemos toda la noche&rdquo;<\/p>\n<p>Y sin pensarlo me empujaron al interior del cuarto, cerrando la puerta. Sin dejar pasar m&aacute;s tiempo, me arrancaron las panties. &ldquo;Esto no ser&aacute; solo sexo&rdquo; pens&eacute;: &ldquo;esto ser&aacute; casi una violaci&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>Se desnudaron r&aacute;pidamente y luego me lanzaron sobre el colch&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;ponte en cuatro putita&rdquo;<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que no ten&iacute;a sentido negarse. Eran dos tipos fornidos, fuera de forma, pero aun as&iacute;, se ve&iacute;an bastante fuertes y rudos. Ambos ten&iacute;an un ligero acento extranjero.<\/p>\n<p>De manera muy sumisa obedec&iacute;. De inmediato, uno de ellos me tom&oacute; por las caderas, y sin mayor lubricaci&oacute;n, empez&oacute; a meter esa cabeza gorda de su gigante pene en mi culito.<\/p>\n<p>&ldquo;Mierda, esto va a doler&rdquo; &#8211; pens&eacute;. Y s&iacute;, doli&oacute; un poco.<\/p>\n<p>A&uacute;n ten&iacute;a algo de esperma en mi culo, de quien quiera que me hubiese cojido antes, as&iacute; que esa leche hizo las de lubricante.<\/p>\n<p>&ldquo;Oh mierda&rdquo;, aun cuando era una violaci&oacute;n, era verga s&iacute; que se sent&iacute;a muy rica.<\/p>\n<p>Ese pedazo gigante de carne inici&oacute; su ingreso, cent&iacute;metro tras cent&iacute;metro, desapareciendo dentro de mi cuerpo; lo hizo sin sutilezas, solo agarr&oacute; mis caderas, y como un martillo autom&aacute;tico, clav&oacute; toda su hombr&iacute;a en mi interior. A partir de entonces solo se limit&oacute; a meterla y sacarla una y otra vez, sin parar, sin cansarse, casi como si yo fuese el &uacute;ltimo co&ntilde;o en el mundo; al mismo tiempo yo estaba en completo frenes&iacute;: ya no pensaba, ni me importaba c&oacute;mo hab&iacute;a llegado hasta all&iacute;. En ese instante mi &uacute;nica preocupaci&oacute;n era asegurarme que los 30 cent&iacute;metros de carne dura entren por completo en mi boipussy. Mientras eso pasaba, pude mirar a los espejos alrededor: pod&iacute;a verme, en mis cuatro, completamente abierta, con un macho atr&aacute;s que me violaba sin piedad; mi cabello, largo y ondulado se mec&iacute;a al ritmo de mis caderas, cubri&eacute;ndome todo el rostro.<\/p>\n<p>Mientras eso pasaba, el otro tipo se hab&iacute;a estado masturbando para endurecer su pieza. Desnudo, se sent&oacute; en el colch&oacute;n delante de m&iacute;. Sab&iacute;a que se ten&iacute;a que hacer: mam&aacute;rsela. Y as&iacute; lo hice; empec&eacute; a chup&aacute;rsela casi con desesperaci&oacute;n, tratando de meterla hasta el fondo de mi garganta lo m&aacute;s pronto posible. &Eacute;l agarr&oacute; mi cabeza con ambas manos y empez&oacute; a empujarla hacia abajo. &ldquo;&iexcl;Tr&aacute;gatela perra!&rdquo; dec&iacute;a. Tras un par de intentos me met&iacute; su mazo carnoso al punto que sus bolas tocaban mi ment&oacute;n. Mantuve la respiraci&oacute;n unos segundos para que su verga se quedara en mi boca todo el tiempo posible. Cerr&eacute; mis ojos. Sent&iacute;a como la punta rozaba mi garganta. &iexcl;Era casi divino!<\/p>\n<p>As&iacute; seguimos un buen rato. Ambos machos intercambiaban lugar, de mi culo a la boca; las vergas entraban y sal&iacute;an constantemente, dejando cada vez un r&iacute;o de esperma caliente en mis cavidades. Me mir&eacute; a los espejos: era como ser una actriz porno a quien cogen sin cesar. Disfrutaba realmente de esa vista &#8211; me sent&iacute;a una verdadera puta de burdel. Mientras me montaban desde atr&aacute;s, mi propia verga, ahora completamente dura, no dejaba de balancearse como un p&eacute;ndulo.<\/p>\n<p>Luego de inundarme con su leche salada, ambos se vistieron y me lanzaron un par de buenos billetes. &ldquo;Buen trabajo perra&rdquo;, atin&oacute; a decir uno de ellos antes de salir de la habitaci&oacute;n. Tuve que descansar unos minutos antes de reponerme. Al cabo de un tiempo, y luego de limpiar mi cuerpo semidesnudo de los rastros de esperma, abr&iacute; la puerta. Quer&iacute;a saber de qu&eacute; se trataba todo esto y cu&aacute;ndo (y c&oacute;mo) pod&iacute;a irme. De pronto apareci&oacute; una hembra, una rubia con las tetas al aire; solo llevaba tacos y una panti diminuta.<\/p>\n<p>&ldquo;Toma, para que te recuperes r&aacute;pido&rdquo; &#8211; me dijo, alcanzando un vaso con un trago desconocido.<\/p>\n<p>Acept&eacute; sin pensarlo; ten&iacute;a la garganta adolorida y me mor&iacute;a de sed. Entonces pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;D&oacute;nde estoy? &iquest;Me puedo ir de aqu&iacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>Ella me mir&oacute; con una risa burlona.<\/p>\n<p>&ldquo;No importa d&oacute;nde est&aacute;s; lo que importa es que cumplas con tu cuota m&iacute;nima&rdquo;<\/p>\n<p>&iquest;Cuota m&iacute;nima? &iquest;De qu&eacute; diablos hablaba esta mujer?<\/p>\n<p>&ldquo;Tienes que servir al menos un d&iacute;a entero, de otro modo, no sales de aqu&iacute;&rdquo; me dijo. &ldquo;Apenas has cumplido cuatro horas desde que te trajeron&rdquo;<\/p>\n<p>Y antes de que pudiera reclamar, ella desapareci&oacute; de mi vista. A lo largo del pasillo, aparte de clientes, pude notar lo que parec&iacute;a ser personal de seguridad. Era bastante claro que me hab&iacute;an secuestrado para forzarme a ejercer la prostituci&oacute;n. &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;a hacer? Mientras tanto, not&eacute; que el trago empezaba a hacer efectos; se sent&iacute;a como una dosis de adrenalina: el dolor, el cansancio y el hambre desaparec&iacute;an; era como un borr&oacute;n y cuenta nueva de tu cuerpo. &ldquo;Qu&eacute; cosa tan rara (y buen&iacute;sima) pens&eacute;&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces tengo que quedarme otras veinte horas aqu&iacute;, a merced de cualquier hombre&rdquo;<\/p>\n<p>Mientras tanto, aprovech&eacute; los espejos para arreglar mi maquillaje &#8211; ok, puede que est&eacute; secuestrada, eso no significa que no pueda lucir sexy, &iquest;verdad? As&iacute; que, como siempre, puse un rojo fuego en mis labios, azul met&aacute;lico en mis p&aacute;rpados y me arregl&eacute; el cabello. Afuera, en el pasillo no dejaban de sonar los pasos de varios hombres arrechos y con ganas de coger. Algunos iban semidesnudos, con la verga al aire, exhibi&eacute;ndose.<\/p>\n<p>No pasaron ni 15 minutos y nuevamente alguien toc&oacute; la puerta. La abr&iacute;. Era un moreno, negr&iacute;simo como una aceituna, de casi un metro ochenta. &ldquo;Mierda&#8230; esto ser&aacute; interesante&rdquo; Sin presentaci&oacute;n alguna, el tipo se quit&oacute; el buzo que llevaba puesto. OMFG. Parec&iacute;a que ven&iacute;a de coger a alguien ya que su verga, tambi&eacute;n negr&iacute;sima, se expon&iacute;a en toda su gloria: un mazo digno de un caballo, del grosor de una lata de cerveza, con una cabeza en forma de hongo grueso, las venas casi a punto de explotar. Estoy casi segura que sobrado pasaba los 30 cent&iacute;metros de largo. Era como esos dildos tipo burro que hab&iacute;a visto en l&iacute;nea.<\/p>\n<p>&ldquo;Oh mi amor, no importa c&oacute;mo llegu&eacute; aqu&iacute; papito, ven, pasa y dame como todo lo que puedas&rdquo; le dije con una sonrisa lasciva, mientras &eacute;l se sentaba sobre la &uacute;nica silla disponible.<\/p>\n<p>En menos de un minuto ya me encontraba encima de &eacute;l; me sent&eacute; de espaldas hacia &eacute;l; agarr&eacute; esa deliciosa verga y la dirig&iacute; hacia la entrada, ya bien abierta, de mi boipussy; &ldquo;m&eacute;telo todo negro&rdquo; pens&eacute;; entonces, cogi&eacute;ndome de la cintura con sus gigantes manos, esa verga de caballo desapareci&oacute; en mi interior. Sin dudarlo, hice que toda esa carne se meta hasta la base en mi culo, incluso sus bolas rozaban mi piel. &ldquo;&iexcl;oh dios&#8230; esto es lo que he esperado toda mi vida!&rdquo; grit&eacute;. Cerr&eacute; los ojos; arque&eacute; mi espalda hacia atr&aacute;s, mis dedos entre mi melena, mis piernas abiertas casi 180 grados; parec&iacute;a que iba a desmayarme o volverme loca, se los juro que nunca me hab&iacute;a pasado eso; me qued&eacute; est&aacute;tica, quer&iacute;a sentirlo completamente dentro de m&iacute; lo m&aacute;s posible; me sent&iacute;a empalada y completamente abierta al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Y entonces empez&oacute; la danza: me tom&oacute; de las caderas y con mucha facilidad, me levant&oacute; casi 30 cent&iacute;metros en el aire, dejando solo esa cabeza gorda de su pene en mi interior, y entonces, sin ning&uacute;n aviso, me dej&oacute; caer de nuevo sobre su verga&hellip; &ldquo;&iexcl;oh mierda!&#8230; &iexcl;qu&eacute; es esto!&rdquo; El mazo de carne entr&oacute; como un proyectil en mi culito. &ldquo;&iexcl;Oh, oh, oh!!!&rdquo; Y lo volvi&oacute; a repetir, dos, tres, cuatro veces. Era un verdadero animal. No ten&iacute;a piedad con mi pussy; mi hueco estaba completamente abierto. Imag&iacute;nate un cilindro de casi diez cent&iacute;metros de grosor, entrando una y otra vez en el ano. &iexcl;Fue maravilloso y delicioso! Una tortura pero de puro placer.<\/p>\n<p>Les juro que por un momento estuve a punto de realmente desmayarme. Cre&iacute; que en cualquier momento esa verga de caballo saldr&iacute;a por mi boca.<\/p>\n<p>Luego me arrastr&oacute; al colch&oacute;n (sin sacar la verga de mi interior), me puso en cuatro y sigui&oacute; perforando sin piedad; mis piernas temblaban, mi espalda se arqueaba m&aacute;s y m&aacute;s, trataba de abrir mis piernas lo m&aacute;s posible&hellip;&rdquo;&iexcl;m&eacute;telo, m&eacute;telo m&aacute;s, m&aacute;s, m&aacute;s!!&rdquo; le gritaba como una loca. Era una verdadera violaci&oacute;n brutal.<\/p>\n<p>Cuando ya parec&iacute;a venirse, sac&oacute; su mazo, me volte&oacute; boca arriba y se arrodill&oacute; delante de mi cara. &iquest;Qu&eacute; piensa hacer este? Pens&eacute;. Masajeaba su pene con frenes&iacute; y de pronto, y sin aviso, una explosi&oacute;n de esperma caliente empez&oacute; a inundar mi rostro. &ldquo;&iexcl;&iexcl; oh dios, oh dios&#8230; s&iacute; mi amor, d&aacute;melo d&aacute;melo!!!&rdquo; gem&iacute;. La leche segu&iacute;a saliendo sin parar&#8230; mi cara se empez&oacute; a cubrir de una capa como un glaseado pegajoso&#8230; trat&eacute; de tragar todo lo posible, ese delicioso semen salado. No s&eacute; cu&aacute;nta leche lanz&oacute;, pero suficiente como para cubrir cada cent&iacute;metro de mi rostro; antes que pudiera terminarla, me puse de rodillas y trat&eacute; de meterme esa verga a la boca para poder tragarme las &uacute;ltimas gotas de su elixir. Mientras eso pasaba, el resto de esperma chorreaba por mi pecho. Y as&iacute;, sin m&aacute;s palabras, lanz&oacute; un par de billetes y sali&oacute; desnudo del cuarto. Yo me sent&iacute;a en el cielo. No pasaron unos minutos y nuevamente me trajeron ese trago para reanimarme.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a casi medio d&iacute;a que cumplir a&uacute;n. En el transcurso de ese tiempo pas&oacute; de todo: desde novatos t&iacute;midos que nunca hab&iacute;an estado con una trans, hasta cosas m&aacute;s extremas, desde el tipo que solo quer&iacute;a hacer fisting &#8211; meter ambos brazos en mi culito expandido, a otra en que un grupo de cinco tipos me cogieron en grupo, llegando a meterme tres vergas en el culo al mismo tiempo y que tambi&eacute;n terminaron ba&ntilde;&aacute;ndome por completo de esperma caliente.<\/p>\n<p>Perd&iacute; por completo la noci&oacute;n del tiempo; s&oacute;lo ve&iacute;a hombres entrar y salir, no solo de mi cuarto, sino de mi cuerpo; y entre uno y otro, un trago m&aacute;s para reponerme. De paso, mi bolsa de dinero iba creciendo.<\/p>\n<p>Cuando ya parec&iacute;a que &ldquo;acababa mi turno&rdquo; apareci&oacute; la rubia tetona y me dijo,<\/p>\n<p>&ldquo;OK, ya cumpliste tus 24 horas. Hemos contado 85 clientes en tu cuarto. Como ya te imaginas, nosotros nos quedamos con la mitad de la plata que has juntado&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;85 vergas. &iexcl;Incre&iacute;ble!&rdquo; pens&eacute;; la verdad, no sab&iacute;a que pod&iacute;a dar tanto &#8211; claro, con el traguito ese cualquiera. Con raz&oacute;n no quedaba un solo cent&iacute;metro de mi piel que no estuviese cubierto de semen y que mi huequito se sintiese tan abierto&rdquo; Con todo, quiz&aacute; por la droga, no me sent&iacute;a tan agotada.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya puedes irte. Aqu&iacute; est&aacute; tu paga y tus cosas. Buen trabajo&#8230;puta&rdquo; me dijo la rubia sin siquiera mirarme a los ojos.<\/p>\n<p>Entonces, en un milisegundo lo pens&eacute;: &ldquo;sexo, vergas, esperma sin parar, y encima de todo, con plata adicional&hellip; &iquest;qu&eacute; piensas Claudia?&rdquo;<\/p>\n<p>As&iacute; que, antes que pudiera irse, tom&eacute; a la rubia por el hombro derecho y con voz firme le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Puedo quedarme un par de d&iacute;as m&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>Me hab&iacute;an convertido en una puta de prost&iacute;bulo. Y eso me gustaba.<\/p>\n<p>Besos, Claudia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ese d&iacute;a al despertar not&eacute; de inmediato dos cosas: primero, no estaba en mi dormitorio, y segundo, ten&iacute;a semen por toda la cara. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a pasado? &iquest;Qu&eacute; hora era realmente? &iquest;D&oacute;nde estoy? &iquest;C&oacute;mo llegu&eacute; aqu&iacute;? Y sobre todo, &iquest;de qui&eacute;n, o quienes, era todo ese esperma que cubr&iacute;a mi rostro? A medida que despertaba me [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7459,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25775","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7459"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25775\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}