{"id":25790,"date":"2020-09-17T02:08:52","date_gmt":"2020-09-17T02:08:52","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-17T02:08:52","modified_gmt":"2020-09-17T02:08:52","slug":"las-hermanas-de-camilo-capitulo-8-adrenalina-de-sabado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-hermanas-de-camilo-capitulo-8-adrenalina-de-sabado\/","title":{"rendered":"Las hermanas de Camilo (Cap\u00edtulo 8): Adrenalina de s\u00e1bado"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25790\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Como casi todas las relaciones, la nuestra fue maravillosa en un comienzo. Pero el paso del tiempo es devastador. Empiezan los celos, los reproches, las pataletas, los intentos de dominaci&oacute;n del uno sobre el otro, Bien dec&iacute;a Confucio &ldquo;los a&ntilde;os son escobas que nos van barriendo hacia la fosa&rdquo;. Yo sab&iacute;a que iba a ser as&iacute;, y a&uacute;n no entend&iacute;a por qu&eacute; hab&iacute;a aceptado empezar un noviazgo con Katherine. Pero lo hecho, hecho est&aacute;. Pensaba para mis adentros, &ldquo;echaremos 50 polvos buenos y desaparecer&aacute; la magia&rdquo;.<\/p>\n<p>Seguramente el hartazgo iba a ser mutuo para el momento en que llegase, pero a&uacute;n faltaba tiempo para eso, as&iacute; que no quedaba m&aacute;s que disfrutar y vivir la experiencia.<\/p>\n<p>Para m&iacute; el comienzo de nuestra relaci&oacute;n iba a ser m&aacute;s que id&iacute;lico, pues adem&aacute;s de la emoci&oacute;n y la satisfacci&oacute;n sexual que me gener&oacute; Katherine, consegu&iacute; mi primer trabajo pago. Fue en una productora audiovisual como editor de videos. Para tratarse de m&iacute; primer trabajo formal, sin contar con mayor experiencia, me pagaban bastante bien, teniendo en cuenta adem&aacute;s que segu&iacute;a siendo un estudiante universitario. Lo de editar video se me daba bien, y para ese entonces me apasionaba bastante.<\/p>\n<p>Por supuesto que lo primero que hice fue buscarme mi propio apartamento, que m&aacute;s que un apartamento result&oacute; siendo un piso en alquiler. Un piso en una bonita casa en un barrio c&eacute;ntrico de la ciudad.<\/p>\n<p>Contar con mi propio sitio me permiti&oacute; tener m&aacute;s privacidad con Katherine. Ya no deb&iacute;amos recurrir a moteles, ni fornicar en su apartamento sabiendo que sus hermanas y hermano pod&iacute;an escucharnos.<\/p>\n<p>Para Katherine fue en gran medida beneficioso, pues le quedaba relativamente cerca de su universidad, as&iacute; que me visitaba con mayor frecuencia, pr&aacute;cticamente a diario.<\/p>\n<p>Yo hab&iacute;a sido igualmente quien la introdujo en el mundo de los porros, en el cual se meti&oacute; de cabeza una vez que yo consegu&iacute; este piso. All&iacute; fum&aacute;bamos sin que nadie nos fuera a reprochar.<\/p>\n<p>Claro que el hecho de trabajar y estudiar al mismo tiempo, redujo en gran medida la cantidad de tiempo libre que ten&iacute;a. Pero de todas formas era un sacrificio que val&iacute;a la pena.<\/p>\n<p>El barrio donde quedaba mi piso tambi&eacute;n era ideal para m&iacute;. A pesar de ser una zona residencial de construcciones bajas (ninguna superaba los cuatro pisos), contaba con bastante comercio, ten&iacute;a bastantes zonas verdes, incluida una pista de skate; un par de bares, y facilidades para conseguir transporte.<\/p>\n<p>Lamentablemente algunas veces los estereotipos tienen algo de verdad, y bien dicen por ah&iacute; que las pistas de skate vienen con mariguaneros incluidos. Yo no patino, ni monto tabla, pero si consumo hierba, por lo que me adapt&eacute; e hice amigos r&aacute;pidamente en el lugar.<\/p>\n<p>Uno de ellos fue Pedro, que indirectamente hizo que yo tuviera uno de los m&aacute;s memorables polvos con Katherine entre esos 50 que estipul&eacute; podr&iacute;amos tener.<\/p>\n<p>Ocurri&oacute; una tarde de s&aacute;bado que ella estaba en mi piso. Yo ten&iacute;a algo de trabajo acumulado as&iacute; que me sent&eacute; a editar mientras ella dorm&iacute;a. Esa tarde Pedro fue a visitarme. &Eacute;l, adem&aacute;s de fumar marihuana, era un apasionado por tocar trompeta. Como sab&iacute;a que en mi piso nadie le iba a reprochar, iba para ensayar tranquilamente. Esa tarde gener&oacute; algo de molestia, pues con su estrepitoso instrumento cort&oacute; el sue&ntilde;o de Katherine; que valga aclarar que cuando dorm&iacute;a luc&iacute;a dulce y tierna, me hac&iacute;a pensar que realmente estaba enamorado de ella.<\/p>\n<p>De todas formas ella se levant&oacute; y no arm&oacute; mayor drama por esto. De hecho se ofreci&oacute; a ir a comprar algo para tomar entre los tres. Yo deb&iacute;a trabajar, as&iacute; que en un comienzo me negu&eacute; a beber, pero entre los dos me convencieron para tomarnos aunque sea un par de cervezas.<\/p>\n<p>Pedro, adem&aacute;s de fumar hierba, era un amante del perico (coca&iacute;na). Yo no, pues siempre se me ha hecho que es la perdici&oacute;n, la puerta de entrada al infierno. Sin embargo, cuando alguien m&aacute;s la consume no puedo prohib&iacute;rselo. Adem&aacute;s, Pedro no se alteraba mucho cuando consum&iacute;a, se alteraba era cuando se le acababa.<\/p>\n<p>Esa tarde se le acab&oacute; y entr&oacute; en desespero. Empez&oacute; a llamar a su dealer para que le vendiera un poco. Cuando concret&oacute; el encuentro nos pidi&oacute; que le acompa&ntilde;&aacute;ramos. Ir&iacute;amos en su auto, as&iacute; que accedimos.<\/p>\n<p>Su dealer viv&iacute;a en Kennedy, una localidad en el sur occidente de la ciudad, no muy retirada de donde est&aacute;bamos, por lo que ser&iacute;a un viaje relativamente r&aacute;pido. Finalmente no tanto, pues los s&aacute;bados esta ciudad es intransitable, especialmente en la tarde.<\/p>\n<p>El dealer viv&iacute;a en una especie de conjunto que no era cerrado. Era una peque&ntilde;a ciudadela, un conjunto de edificios, pero no hab&iacute;a ninguna reja o alg&uacute;n tipo de seguridad a la entrada de la urbanizaci&oacute;n; solo un grupo de edificios construidos en forma de u, mientras que el centro era un espacio para parquear veh&iacute;culos.<\/p>\n<p>Pedro estacion&oacute; el carro, nos dijo que tratar&iacute;a de no demorarse, se baj&oacute; del veh&iacute;culo y se fue, despareciendo de neutra vista al entrar en una de las torres.<\/p>\n<p>Para ese momento yo estaba sentado en el puesto del copiloto, mientras que Katherine ven&iacute;a en el asiento de atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-&iquest;Me vas a dejar aqu&iacute; solita?<\/p>\n<p>-No, ya me paso para atr&aacute;s<\/p>\n<p>En un comienzo ella se recost&oacute; en mis piernas mientas yo acariciaba su pelo. Empez&oacute; a contarme del hartazgo que ten&iacute;a de vivir con sus hermanos, especialmente con Diana, que al ser la mayor de todos, actuaba como si fuera su madre. &ldquo;Es insoportable&rdquo;, dec&iacute;a Katherine, mientras yo trataba de ponerle atenci&oacute;n, pues el coloc&oacute;n de los porros que nos hab&iacute;amos fumado antes todav&iacute;a no se me pasaba.<\/p>\n<p>&ldquo;Menos mal que te tengo a ti&rdquo;, dijo antes de levantarse bruscamente y empezar a besarme. Yo correspond&iacute; el beso, incluso busque que fuera algo rom&aacute;ntico tomando su mejilla suavemente. Pens&eacute; que era lo que buscaba, pero me equivoqu&eacute;.<\/p>\n<p>-Quiero que me lo hagas aqu&iacute;<\/p>\n<p>-&iexcl;Est&aacute;s loca! Es de d&iacute;a, pasa mucha gente. Pedro vuelve en cualquier momento<\/p>\n<p>-No me salgas con pretextos llenos de cagaleras. Va a ser uno rapidito, tengo muchas ganas<\/p>\n<p>-Dale<\/p>\n<p>Realmente fue un polvo muy corto. Lo s&eacute; porque mientras que lo hicimos sonaron apenas dos canciones, es m&aacute;s, una ya iba a la mitad cuando empezamos a follar, as&iacute; que fue canci&oacute;n y media. La canci&oacute;n que sonaba cuando empezamos a culear era Bad Boys, de Bob Marley, y la segunda fue Mi vida (Live) de Manu Chao. No lo olvidar&eacute;, pues amenizaron uno de los polvos m&aacute;s especiales que echamos Katherine y yo.<\/p>\n<p>Esa vez Katherine llevaba una falda de jean, as&iacute; que no hubo mayor complicaci&oacute;n para follarla, fue cuesti&oacute;n de subirla un poco, correr su ropa interior hacia aun costado y listo.<\/p>\n<p>La calentura que Katherine ten&iacute;a ese d&iacute;a era de alto calibre, pues fue ella quien impuso el ritmo de la cabalgata. Yo me limitaba a agarrarla fuertemente de las nalgas, ocasionalmente a sentir sus peque&ntilde;os senos por sobre su camisa, y especialmente besarla.<\/p>\n<p>No puedo negar que sent&iacute;a un gran nerviosismo por lo que hac&iacute;amos, as&iacute; que tomando de las caderas a Katherine, empec&eacute; a guiar sus movimientos para que fueran cada vez m&aacute;s fuertes y provocar mi orgasmo lo m&aacute;s pronto posible.<\/p>\n<p>El polvo quiz&aacute; no tuvo nada espectacular, pues ni siquiera pude verla desnuda, ni sentir su piel en la mayor&iacute;a de su cuerpo, mucho menos disfrutar el sabor de su fluidos, pero seguramente la alta dosis de adrenalina que me gener&oacute; fue lo que me dej&oacute; tan marcado.<\/p>\n<p>Cuando sent&iacute; que iba a terminar se lo hice saber, pero esta vez ella hizo caso omiso y me pidi&oacute; acabar en ella. &ldquo;luego compramos la pastillita del d&iacute;a despu&eacute;s&rdquo;, dijo en medio de su calentura.<\/p>\n<p>Yo termin&eacute; y ella lo not&oacute;, pero m&aacute;s all&aacute; de eso aprovech&oacute; el extratiempo de dureza de mi pene para seguir montada, empez&oacute; a besarme y me sentenci&oacute;. &ldquo;Cuando volvamos a casa vamos a rematar, as&iacute; que aprovecha para recuperarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Ella me desmont&oacute;, se hizo a un lado y se recost&oacute; en el asiento. Estaba colorada y acalorada, su pelo un tanto desordenado; los vidrios se hab&iacute;an empa&ntilde;ado, aunque no tanto como muestran en las pel&iacute;culas.<\/p>\n<p>Pedro volvi&oacute; unos diez minutos despu&eacute;s. El polvo hab&iacute;a terminado hace un buen tiempo, pero nuestra apariencia era delatora.<\/p>\n<p>-Se la pasaron bien por lo que veo chicos<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; lo dices Pedrito?<\/p>\n<p>-Hombre, el carro apesta a sexo. Adem&aacute;s que tienen unas caritas&hellip; &iquest;No me lo habr&aacute;n manchado?<\/p>\n<p>-No Pedro &iquest;C&oacute;mo se te ocurre?<\/p>\n<p>Nos miramos con Katherine y creo que ambos sentimos algo de verg&uuml;enza, pero lo que rein&oacute; fue el silencio. &ldquo;Parce, pasate aqu&iacute; adelante que no quiero parecer su chofer&rdquo;, dijo Pedro mientras me miraba.<\/p>\n<p>Pedro nos llev&oacute; de vuelta a casa, tom&oacute; su trompeta y se fue. Ahora ten&iacute;amos pista libre para continuar lo que hab&iacute;amos empezado en la tarde. Yo ya hab&iacute;a recuperado fuerzas, por lo que estaba ansioso por repetir. Me hab&iacute;a olvidado que ten&iacute;a trabajo atrasado, lo &uacute;nico que me importaba a esa hora era echar un polvo tan maravilloso como el vivido unas horas atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Hazme un&hellip; &iquest;C&oacute;mo es que le llamas? &iquest;Cunnilingus?<\/p>\n<p>-A tus &oacute;rdenes bonita&hellip;<\/p>\n<p>Baje su falda de un jal&oacute;n. Qued&oacute; all&iacute; de pie, tan vulnerable, tapada apenas por su tanguita y su camisa. Quiz&aacute; algo sorprendida por la brutalidad con la que le saqu&eacute; la falda. Lo hice as&iacute; porque me apetec&iacute;a, hab&iacute;a fantaseado con ello.<\/p>\n<p>Luego le saqu&eacute; la tanga, normalmente; no todo ten&iacute;a que tener esa dosis de agresividad. Le ped&iacute; que se mantuviese en pie mientras yo me agachaba para darle sexo oral.<\/p>\n<p>Recuerdo que esa vez jugu&eacute; quiz&aacute; de m&aacute;s con mis dedos, pues yo era mucho de usar la lengua, los labios y los dientes, pero poco los dedos, ya que mis manos habitualmente se ocupaban acariciando el resto de su cuerpo. Sin embargo, esa noche ten&iacute;a ganas de &ldquo;jugar al ginec&oacute;logo&rdquo;, quer&iacute;a explorar un poco con mis manos.<\/p>\n<p>Ella lo disfrut&oacute;, pero estoy seguro de que no tanto como en anteriores ocasiones. De todas formas, con la pareja debes ir probando, y eso fue lo que hice. De hecho, creo que se peg&oacute; un buen susto cuando dirig&iacute; uno de mis dedos hacia su culo, otra vez volvi&oacute; a aparecer ese gesto de apretar nalgas. Yo solo me re&iacute; y le dije &ldquo;no te preocupes, quer&iacute;a ver c&oacute;mo reaccionabas, pero s&eacute; que no te gusta&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; como ella hab&iacute;a sido la encargada de dominar la situaci&oacute;n en el polvo de la tarde, ahora era mi turno.<\/p>\n<p>Una vez que termin&eacute; la sesi&oacute;n de sexo oral, me puse en pie y r&aacute;pidamente la empuj&eacute; contra la pared. Empec&eacute; a besarla, levante sus piernas, les agarr&eacute; entre mis brazos, como enganch&aacute;ndolas, como si se tratara de alzar canastos, y la penetr&eacute;. Lo hice lentamente, pues ahora no ten&iacute;amos apuro alguno.<\/p>\n<p>Ella dej&oacute; escapar sus primeros jadeos, luego empez&oacute; a besarme. Todo esto pas&oacute; en la sala de la casa, a oscuras, pues creo que la calentura que tra&iacute;amos no nos dio tiempo para m&aacute;s.<\/p>\n<p>Como era habitual en ella, su vagina estaba empapada, y poco a poco mi zona p&eacute;lvica fue quedando igual dado el constante contacto con la suya. No s&eacute; si la humedad hace que el sonido de los cuerpos al chocar sea m&aacute;s intenso, tal vez es solo mi imaginaci&oacute;n; lo cierto es que ese sonido tan caracter&iacute;stico del sexo estaba presente.<\/p>\n<p>&ldquo;Naciste para hacer el amor&rdquo;, le dije antes de darle un largo beso mientras segu&iacute;amos follando all&iacute; de pie. Quer&iacute;a que este polvo fuera muy largo, pero alzarla, as&iacute; fuera apoyado por la pared, fue mermando la energ&iacute;a en mis brazos. Tuvimos que cambiar de posici&oacute;n. La acost&eacute; sobre un sof&aacute; y sin mucho rodeo volv&iacute; a penetrarla.<\/p>\n<p>A esta altura del coito sus gemidos eran continuos y sonoros, y solo se vieron interrumpidos para decirme:<\/p>\n<p>-&iexcl;Ch&uacute;pame las tetas!<\/p>\n<p>-&iquest;Cu&aacute;les?<\/p>\n<p>-&iexcl;Imb&eacute;cil!<\/p>\n<p>-No te enojes, son tetitas y son las m&aacute;s hermosas que he conocido<\/p>\n<p>Levant&eacute; su camisa y cual neonato me apasion&eacute; besando, lamiendo y chupando esos peque&ntilde;os pero tiernos senos. Ella por ratos me agarraba fuertemente de la espalda y por ratos me ara&ntilde;aba. No s&eacute; por qu&eacute;, pero eso me excitaba sobremanera, tanto as&iacute; que me hizo llegar al orgasmo. De nuevo me corr&iacute; dentro de ella. Sin remordimiento alguno, pues de todas formas al otro d&iacute;a ir&iacute;amos a comprar la p&iacute;ldora del d&iacute;a despu&eacute;s. Con todo el malestar que eso conlleva y el consecuente cari&ntilde;o que un novio debe dar a su chica en esas circunstancias.<\/p>\n<p>El domingo fue ciertamente tortuoso, Katherine estaba de muy mal car&aacute;cter por los s&iacute;ntomas que le provoc&oacute; la pastilla. Yo deb&iacute;a alternar entre cuidarla y trabajar, pues los videos que hab&iacute;a dejado pendientes el d&iacute;a anterior, no se iban a editar solos.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">******************<\/p>\n<p><strong><u>Cap&iacute;tulo 9<\/u>: La noche de los lechazos<\/strong><\/p>\n<p>El amor que sent&iacute;a por Katherine crec&iacute;a inversamente proporcional a mi relaci&oacute;n de amistad con Camilo, que hab&iacute;a ido enfri&aacute;ndose. Antes sol&iacute;a contarme los detalles del sexo con la novia de turno, me mostraba las fotos que ellas le enviaban, y hasta se animaba a fantasear con tr&iacute;os e invitarme a alguno de ellos. Pero ahora, todo era diferente. Yo tampoco le daba mayores detalles de mi relaci&oacute;n, evidentemente porque iba a ser demasiado inc&oacute;modo contarle lo que hac&iacute;a con su hermana, especialmente el gusto que estaba desarrollando por correrme en ella.<\/p>\n<p>&iexcl;No olviden compartir y comentar!<\/p>\n<p>Twitter: @felodel2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Como casi todas las relaciones, la nuestra fue maravillosa en un comienzo. Pero el paso del tiempo es devastador. Empiezan los celos, los reproches, las pataletas, los intentos de dominaci&oacute;n del uno sobre el otro, Bien dec&iacute;a Confucio &ldquo;los a&ntilde;os son escobas que nos van barriendo hacia la fosa&rdquo;. Yo sab&iacute;a que iba a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5643,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25790","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5643"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}