{"id":25801,"date":"2020-09-17T22:00:00","date_gmt":"2020-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-17T22:00:00","modified_gmt":"2020-09-17T22:00:00","slug":"del-diario-de-claudia-mis-primeras-cogidas-en-serie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/del-diario-de-claudia-mis-primeras-cogidas-en-serie\/","title":{"rendered":"Del diario de Claudia: Mis primeras cogidas en serie"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25801\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta historia es parte de mi vida real. En aquellos d&iacute;as pasaba una temporada en la ciudad de Houston. Eran los a&ntilde;os en los que a&uacute;n no era tan p&uacute;blica como ahora. De todos modos, me daba mis escapadas para gozar de alguna polla dura. Durante ese tiempo en la ciudad rent&eacute; un cuarto en una casa de un amigo de un amigo, ya sabes, la cl&aacute;sica. El problema era que el due&ntilde;o de la casa era ya mayor, quiz&aacute; bordeando los 58, y asumo, algo conservador, as&iacute; que deb&iacute;a de tener algo de cuidado antes de &lsquo;mostrarme al mundo&rsquo; en su casa. Lo bueno era que &eacute;l deb&iacute;a viajar todos los fines de semana por motivos de trabajo. As&iacute; que, perfecto &#8211; ten&iacute;a toda la casa para mi sola desde el s&aacute;bado al mediod&iacute;a hasta el domingo en la noche. Excelente. De ese modo, pod&iacute;a gozar todo ese tiempo como Claudia en casa, irme a un club en la noche sin temor a causar un esc&aacute;ndalo con Fred, el due&ntilde;o.<\/p>\n<p>Pero una vez Fred me dijo que tendr&iacute;a que viajar por una semana a California para visitar unos parientes. En mi mente estaba feliz como una perdiz. Ya no aguantaba eso de no poder ser Claudia a mis anchas. Pens&eacute; c&oacute;mo gozar esos siete d&iacute;as al m&aacute;ximo; como no conoc&iacute;a a&uacute;n tantas personas en una ciudad tan grande como Houston, se me ocurri&oacute; publicar un anuncio en Craiglist, para contactar gente. Para ser honesta, era la primera vez que publicaba online para contactar hombres; ahora que lo pienso, podr&iacute;a haberme encontrado con uno de esos tantos freaks que hay por all&aacute;. Sin embargo, para asegurarme un poco, hice &eacute;nfasis en &ldquo;novatos y hombres casados&rdquo;, as&iacute; de ese modo, al menos ten&iacute;a un poco de discreci&oacute;n y seguridad. En todo caso, la idea fue un &iexcl;bingo! total. Realmente es incre&iacute;ble la cantidad de hombres casados, la mayor&iacute;a en sus cuarentas y cincuentas, que de pronto les pica el bichito de la bisexualidad y quieren probar una travesti y acariciar una verga que no sea suya. En un par de d&iacute;as mi buz&oacute;n de correo estaba lleno de mensajes con tipos queriendo hacer una cita. &iexcl;Wow! No me lo esperaba. &iquest;C&oacute;mo la hago? &iquest;Los recibo en casa de Fred o los veo en un hotel? Me sent&iacute;a m&aacute;s c&oacute;moda en casa, claro, as&iacute; pod&iacute;a ver m&aacute;s de un hombre al d&iacute;a.<\/p>\n<p>Como hab&iacute;a m&aacute;s ofertas de lo que hab&iacute;a pensado, le di prioridad a aquellos que me mandaron foto, al menos de sus pollas bien duras, ya saben, para que el momento valga la pena. Calcul&eacute; al menos tres al d&iacute;a: mediod&iacute;a, tarde y noche. (Bueno, en esa &eacute;poca no era tan ninf&oacute;mana como ahora pero la idea de varios hombres al d&iacute;a me pon&iacute;a s&uacute;per cachonda). &ldquo;Tres al d&iacute;a por una semana&#8230; son 21&hellip; &iquest;segura que quieres y puedes hacerlo?&rdquo; era el pensamiento que me rondaba por la cabeza. Sonaba tan excitante pues era casi como ser una puta verdadera.<\/p>\n<p>Finalmente lleg&oacute; el d&iacute;a. Fred sali&oacute; para California un domingo por la tarde. Apenas se fue, inici&eacute; los arreglos con mis contactos; &ldquo;program&eacute;&rdquo; un calendario de citas, para as&iacute; tener tiempo de arreglarme entre uno y otro. La noche anterior a mi primera cita dej&eacute; todo listo; sab&iacute;a con qu&eacute; ropa los recibir&iacute;a: un babydoll de encaje, semi-transparente, cortito para que mi trasero sea visible, mis medias tipo malla tambi&eacute;n con encaje, portaligas y claro, una trusa peque&ntilde;ita que apenas cubrir&iacute;a mi verga. Y encima de todo, una bata cortita, de seda. Todo en color negro, mi favorito. El maquillaje ser&iacute;a el de siempre: el de mujerzuela: labios rojo fuego, sombras azul met&aacute;lico, delineador de ojos bien negro. Todo esto acompa&ntilde;ado con unas botas negras, las que te llegan hasta los muslos, y con tacones de 12 cent&iacute;metros de alto.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; toda la ma&ntilde;ana alist&aacute;ndome. Estaba un poco nerviosa, nunca hab&iacute;a hecho esto y en esa &eacute;poca no me sent&iacute;a tan segura de mi misma. Ya me hab&iacute;an cogido varias veces, pero fueron enganches r&aacute;pidos en una noche de bar. Esto se sent&iacute;a m&aacute;s como dar servicio en un hotel. La verdad, ahora me sent&iacute;a un poquito &ldquo;m&aacute;s puta&rdquo; y eso me causaba una tremenda erecci&oacute;n. Para relajarme, destap&eacute; una botella de vino y me mand&eacute; con dos copas seguidas.<\/p>\n<p>Eran casi las 11 am, la hora de mi primera cita. Mi celular son&oacute;: &ldquo;llego en unos minutos&rdquo; &#8211; era &eacute;l. Me mir&eacute; al espejo cientos de veces, acomodando cada detalle de mi atuendo y mi cabello. En verdad, luc&iacute;a bien rica tanto as&iacute; que me arrechaba verme. &ldquo;&iexcl;Diablos, nunca pens&eacute; que pod&iacute;a convertirme en esta ricura!&rdquo; pens&eacute;. Hab&iacute;a hecho un excelente trabajo.<\/p>\n<p>Y entonces son&oacute; el timbre de la puerta. Finalmente, era el momento de acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta. Me encontr&eacute; con un hombre, quiz&aacute; de 50, con traje y todo; quiz&aacute; ven&iacute;a de la oficina. Luc&iacute;a nervioso (me encantan esos porque me dan la sensaci&oacute;n de poder y control total).<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, pasa; no te preocupes, no muerdo&rdquo; Le dije con una sonrisa p&iacute;cara. &ldquo;Ponte c&oacute;modo&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Soy Claudia. &iquest;C&oacute;mo te llamas &#8211; o c&oacute;mo quieres que te llame?&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Hola. Soy David&rdquo; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>El tipo no era un modelo pero tampoco estaba tan mal. Us&eacute; las fotos para seleccionar los mejores &ldquo;espec&iacute;menes&rdquo;. Le ofrec&iacute; una copa de vino, para que se relaje un poco.<\/p>\n<p>&ldquo;Ven al dormitorio David. All&iacute; la pasaremos bien&rdquo; Mientras camin&aacute;bamos, dej&eacute; caer mi bata a un lado para que pueda ver mi trasero en todo su esplendor, con el hilo dental bien metido entre las nalgas. Estaba segura de que &eacute;l estar&iacute;a gozando la vista. Mis tacones martillaban sobre el piso de madera. Hab&iacute;a tanta sensualidad en el aire.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a hacerla muy larga; mi segunda cita era a las 4 as&iacute; que esquiv&eacute; la conversaci&oacute;n y el cortejo.<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos, s&aacute;cate el saco y la corbata; rel&aacute;jate, abre tu pantal&oacute;n y si&eacute;ntate en la cama&rdquo;<\/p>\n<p>Muy obediente sigui&oacute; mis &oacute;rdenes. Se baj&oacute; el pantal&oacute;n, dejando su verga al descubierto. &ldquo;Nada mal cari&ntilde;o&rdquo;, le dije para animarlo. &ldquo;Me vas a hacer muy feliz&rdquo;<\/p>\n<p>Me puse de rodillas entre sus piernas; me puse algo lubricante en las manos, agarr&eacute; su miembro y empec&eacute; a masajearlo de arriba abajo; no tom&oacute; ni un minuto y ahora s&iacute;, lo ten&iacute;a duro; era un hermoso pene de casi 25 cent&iacute;metros, completamente afeitado. Mientras lo masturbaba mi miraba directamente a los ojos con una sonrisa lasciva. &ldquo;&iquest;Te gusta verdad?&rdquo; le dije, &ldquo;Uf, me encanta Claudia&rdquo;. &ldquo;Y eso que reci&eacute;n empezamos&rdquo;. Acarici&eacute; sus bolas. Entonces, sin avisar me inclin&eacute; hacia adelante y empec&eacute; a mamarlo, primero lamiendo la cabeza con la punta de mi lengua, haciendo c&iacute;rculos, y luego, con toda voracidad. Ten&iacute;a una verga tan rica; era la primera a la que serv&iacute;a en casa y eso me arrechaba m&aacute;s a&uacute;n. Segu&iacute; chup&aacute;ndole el pene hasta hacerlo entrar por completo a mi boca; en esa &eacute;poca a&uacute;n no ten&iacute;a mucha experiencia haciendo garganta profunda, pero este me sali&oacute; bien. Lam&iacute; sus bolas bien afeitadas, logrando meterlas ambas en la boca. David se ech&oacute; por completo en la cama, cerrando los ojos. Creo que su esposa nunca le hab&iacute;a dado una buena mamada. &ldquo;Sigue por favor, sigue as&iacute;&rdquo; y as&iacute; lo hice; su verga perforaba mi boca como un sacacorcho; al mismo tiempo cada vez me excitaba m&aacute;s y m&aacute;s, tanto as&iacute; que tuve que sacar mi verga de mis panties. Apret&eacute; la base de su polla para hinchas m&aacute;s las venas.<\/p>\n<p>Pero entonces pas&oacute; lo inesperado (o quiz&aacute; lo esperado): sin poder contenerse, &iexcl;David explot&oacute; todo su esperma en mi boca! Al inicio no me di cuenta pero de pronto sent&iacute; ese chisgueteo en mi boca con el sabor entre salado y agrio que tiene el semen. &iexcl;Se estaba vaciando! Y lo hizo cuando su pieza estaba en el fondo de mi garganta as&iacute; que se fue directo adentro; no sab&iacute;a c&oacute;mo reaccionar as&iacute; que lo &uacute;nico que pens&eacute; en ese segundo fue &ldquo;mierda, ya est&aacute; bien adentro, ahora solo g&oacute;zalo&rdquo;, y as&iacute; lo hice: segu&iacute; chup&aacute;ndosela hasta que salga la &uacute;ltima gota.<\/p>\n<p>David se mostr&oacute; asustado &ldquo;uy lo siento mucho, en serio, no quer&iacute;a eyacular tan r&aacute;pido y mucho menos en tu boca&rdquo; me dijo.<\/p>\n<p>&ldquo;Tranquilo amor, no te preocupes, eso pasa y la verdad, me encanta cuando me llenan la boca de leche caliente&rdquo; le respond&iacute; con una sonrisa; luego not&eacute; que ten&iacute;a un chorro de su semen bajando por mi ment&oacute;n. Con una sonrisa, us&eacute; mi dedo para jalarlo hacia mi boca.<\/p>\n<p>Pero entonces David me dio otra sorpresa:<\/p>\n<p>&ldquo;OK, mira, no s&eacute; qu&eacute; te parece o c&oacute;mo te suene, pero la verdad, me muero de ganas por saber qu&eacute; se siente mamar un pene, sobre todo de una trans. &iquest;Dejar&iacute;as que lo haga?&rdquo;<\/p>\n<p>Le sonre&iacute;; supuse que me pedir&iacute;a eso; creo que muchos hombres casados en sus cuarentas y cincuentas de pronto les da esa curiosidad de mamar verga.<\/p>\n<p>&ldquo;Claro amor, no hay problema. Mira justo ahora la tengo s&uacute;per dura. &iquest;Quieres tocarla? Es bien suavecita&rdquo;<\/p>\n<p>T&iacute;midamente la cogi&oacute; entre sus dedos. Para eso, &eacute;l estaba sentado en el borde de la cama y yo, de pie frente a &eacute;l, entre sus piernas. Poco a poco, sin que se d&eacute; cuenta, fui acercando mi verga hacia su boca; en el momento menos pensado ten&iacute;a la punta a menos de un cent&iacute;metro de sus labios. Entonces, sutilmente hice contacto. David abri&oacute; la boca y primero empez&oacute; a lamerlo; se sent&iacute;a tan rico; luego hice un poco m&aacute;s de fuerza y mi verga entr&oacute; hasta la mitad. Luego de ello, &eacute;l no se las aguant&oacute; m&aacute;s: cerr&oacute; los ojos, abri&oacute; m&aacute;s la boca y se la trag&oacute; por completo para luego chuparla totalmente. Se notaba que lo estaba gozando mucho. Tom&eacute; su cabeza y empec&eacute; a moverla de adelante a atr&aacute;s, mientras yo forzaba mi mazo cada vez m&aacute;s adentro. Con la lengua &eacute;l no dejaba de frotar mi polla como si fuese un chupete. Ya me sent&iacute;a lista para explotar. Estuvimos as&iacute; un buen rato, hasta que tuve que preguntarle:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Quieres probar el sabor del semen? Lo puedo dejar todo en tu boca si quieres&rdquo; David no lo pens&oacute; ni un minuto &#8211; &ldquo;s&iacute;, d&aacute;melo todo por favor&rdquo;<\/p>\n<p>As&iacute; que aceler&eacute; el ritmo de la mamada; en realidad estaba s&uacute;per en celo as&iacute; que esperaba una buena porci&oacute;n; y as&iacute; fue: &iexcl;explot&eacute; por completo en su boca! Mientras el semen sal&iacute;a &eacute;l no dejaba de chupar y tragarlo; luego tom&oacute; mi polla con la mano y se lanz&oacute; un poco de leche sobre la cara. Se le ve&iacute;a tan feliz al tipo. Termin&eacute; d&aacute;ndole un beso con lengua y de paso, intercambiando esperma.<\/p>\n<p>Para decepci&oacute;n m&iacute;a, no tuve nada de sexo anal con David. Luego de la mamada con semen, parece que le vinieron los sentimientos de culpa (t&iacute;pico), as&iacute; que arregl&oacute; sus cosas y sali&oacute; casi disparado. Primerizos. El resto del d&iacute;a fue algo mejor; en la noche me visit&oacute; un tipo muy guapo y que s&iacute; me hizo gozar bien rico su polla, llen&aacute;ndome el culo con varias dosis de su rico esperma. Al final del d&iacute;a me sent&iacute; complacida: hab&iacute;a atendido a tres completos extra&ntilde;os en casa, les hab&iacute;a chupado la verga hasta hacerlos venir, dos de ellos me cogieron por el culo y sobre todo, los tres me encontraron s&uacute;per atractiva. Eso me hizo muy feliz.<\/p>\n<p>A&uacute;n ten&iacute;a seis d&iacute;as m&aacute;s para coger. Fueron los inicios de mi vida como putita. Pero lo mejor estaba a&uacute;n por venir. No dejes de leer la segunda parte; &iexcl;te encantar&aacute;!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Esta historia es parte de mi vida real. En aquellos d&iacute;as pasaba una temporada en la ciudad de Houston. Eran los a&ntilde;os en los que a&uacute;n no era tan p&uacute;blica como ahora. De todos modos, me daba mis escapadas para gozar de alguna polla dura. Durante ese tiempo en la ciudad rent&eacute; un cuarto en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":7459,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-25801","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7459"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25801"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25801\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}