{"id":25827,"date":"2020-09-19T05:16:37","date_gmt":"2020-09-19T05:16:37","guid":{"rendered":""},"modified":"2020-09-19T05:16:37","modified_gmt":"2020-09-19T05:16:37","slug":"disfrutando-de-un-joven-estudiante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/disfrutando-de-un-joven-estudiante\/","title":{"rendered":"Disfrutando de un joven estudiante"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"25827\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi esposa gusta leer y encuentra atractivo poder hablar con las personas acerca de diferentes temas. Sucedi&oacute; que, mirando una de tantas p&aacute;ginas de pornograf&iacute;a, encontr&oacute; el perfil de un muchacho que le llam&oacute; la atenci&oacute;n. En la fotograf&iacute;a de su perfil se ve&iacute;a bastante varonil y atractivo, y ella, por alg&uacute;n motivo, hizo alg&uacute;n comentario sobre su texto de presentaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El joven, ni m&aacute;s faltaba, bastante pronto respondi&oacute; a su comentario. Ella volvi&oacute; a mirar el perfil, d&iacute;as despu&eacute;s, observando que aquel hab&iacute;a respondido. Quiz&aacute; la redacci&oacute;n, o quiz&aacute; algo m&aacute;s capt&oacute; su atenci&oacute;n, por lo que se mostr&oacute; interesada en conocerle y as&iacute; lo manifest&oacute; en su perfil, dejando su correo electr&oacute;nico para ser contactada.<\/p>\n<p>Casi de inmediato recibi&oacute; noticias de &eacute;l en su correo y fue as&iacute; como empez&oacute; un intercambio que dur&oacute; algunas semanas. Extra&ntilde;amente, de lo que menos hablaban era de sexo. La curiosidad iba dirigida a saber por qu&eacute; el inter&eacute;s de frecuentar aquellas p&aacute;ginas, cu&aacute;l era el prop&oacute;sito de contactar hombres por aquel medio, qu&eacute; esperaba ella de aquellos contactos y otras preguntas por el estilo.<\/p>\n<p>Ella, por su parte, respond&iacute;a que, siendo mujer, era natural que sintiera alg&uacute;n tipo de atracci&oacute;n por los hombres, especialmente si su aspecto le llamaba la atenci&oacute;n, pero que en el fondo hab&iacute;a un inter&eacute;s de conocer a la otra persona por la manera como se comunicaba y manejaba el v&iacute;nculo. Y que, en su caso, lo percib&iacute;a como una persona educada, con formaci&oacute;n, y que sent&iacute;a curiosidad por conocerle y saber m&aacute;s de &eacute;l.<\/p>\n<p>Aquel muchacho, ante eso, ciertamente sinti&oacute; curiosidad, m&aacute;s a&uacute;n, siendo ella bastante mayor que &eacute;l, lo cual no fue un obst&aacute;culo para seguir adelante. Al ser cuestionada por su inter&eacute;s en visitar p&aacute;ginas pornogr&aacute;ficas, ella le confes&oacute; su atracci&oacute;n por los hombres de color y las aventuras que hab&iacute;a tenido previamente, pero su disposici&oacute;n a tratar otro tipo de personas, tanto a nivel personal como en la cama. Ella le cont&oacute; que muchos de ellos resultaban buenas parejas para tener sexo, pero que realmente no se conectaban a la hora de charlar y que los encuentros se limitaban al contacto genital &uacute;nicamente y que cre&iacute;a que deber&iacute;a haber hombres con los que se pudiera intercambiar no solo en la cama sino tambi&eacute;n de otras maneras.<\/p>\n<p>Pasado alg&uacute;n tiempo ella me comenta sobre el v&iacute;nculo que ha establecido con aquel joven y su deseo de salir a compartir con &eacute;l. &iquest;Qu&eacute; es lo que realmente quieres? Pregunt&eacute;. Es s&oacute;lo curiosidad, contest&oacute;, porque me parece un muchacho educado y con formaci&oacute;n, hemos conversado y hemos quedado de conocernos. Bien, dije. &iquest;Y cu&aacute;ndo te vas a ver con &eacute;l? Bueno, la idea es que me acompa&ntilde;es y nos conozcamos los tres, afirm&oacute;.<\/p>\n<p>Y &iquest;cu&aacute;l es la idea? Insist&iacute;. Pues, conocernos, dijo ella, y hacer algo si surge la oportunidad. Ya. Lo que quieres es tener sexo con &eacute;l, dije. Bueno, no s&eacute; si a &eacute;l le llame la atenci&oacute;n, respondi&oacute;. Ayyy&hellip; se&ntilde;ora Laura&hellip; si el muchacho est&aacute; interesado en conocerte, con los antecedentes que sabe de ti, lo m&aacute;s seguro es que est&eacute; pensando en la posibilidad de que ese ligue se vuelva realidad. &Eacute;l puede querer, pero lo importante es que t&uacute; le muestres inter&eacute;s, porque, al fin y al cabo, siendo una persona mayor, quiz&aacute; &eacute;l se sienta un poco en desventaja. As&iacute; que la que debe manejar la situaci&oacute;n y tener el control eres t&uacute;. Bueno&hellip; no s&eacute;, dijo ella.<\/p>\n<p>Lo cierto es que se dispuso el encuentro para un d&iacute;a viernes en la noche. Ella, como siempre, en estas circunstancias, se visti&oacute; con su traje de faena; body negro transparente, medias negras con ligero, falda corta color rojo y una chaqueta beige. Adornada, muy femenina, con sus aretes, collares y pulseras.<\/p>\n<p>Le recogimos, seguramente muy cerca a su casa, y, al encontrarnos y hacer las presentaciones de rigor, nos sugiri&oacute; ir a un lugar cercano, donde empezamos a charlar sobre temas varios; nada relacionado con sexo.<\/p>\n<p>Pasada una hora de conversaci&oacute;n, m&aacute;s o menos, le propuse a ella que sugiriera que fu&eacute;ramos a otro lugar para seguir conversando, y &eacute;l no se opuso, as&iacute; que pagu&eacute; la cuenta, abordamos nuestro veh&iacute;culo y emprendimos la partida, sin tener claro realmente a d&oacute;nde dirigirnos.<\/p>\n<p>No m&aacute;s avanzadas unas cuadras, pregunt&eacute; al muchacho si ten&iacute;a alguna expectativa en especial al haber conocido a mi esposa, y nos dijo que la encontraba atractiva y que a &eacute;l le gustaba ir paso a paso, primero conversar, conocerse, tomar algo, entrar en confianza y luego, si las cosas se daban, ir m&aacute;s all&aacute;. &iquest;Ir m&aacute;s all&aacute; es tener sexo con ella? Pregunt&eacute;. Bueno, no s&eacute;, tal vez&hellip; respondi&oacute;. Ella intervino preguntando sobre alguna cosa que desvi&oacute; la conversaci&oacute;n hacia otra cosa, as&iacute; que yo segu&iacute; manejando sin decir m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me dirig&iacute; de inmediato hacia un motel, que ya hab&iacute;amos frecuentado anteriormente. Una vez llegados all&iacute;, el muchacho pareci&oacute; sorprenderse y manifest&oacute; que no era eso en lo que estaba pensando y que &eacute;l preferir&iacute;a ir a otro lugar a conversar. Mi esposa, entonces, le dijo que no hab&iacute;a problema, que el lugar ten&iacute;a varios ambientes y que, si estaban de acuerdo, se har&iacute;a lo que &eacute;l prefiriera. Que el acudir a aquel lugar no era una camisa de fuerza, para nada, y que la idea era conocerse y pasar un rato agradable.<\/p>\n<p>El joven pareci&oacute; tranquilizarse. Ingresamos al lugar y pedimos una habitaci&oacute;n grande, que ten&iacute;a una especie de recepci&oacute;n, separada por un vidrio de una peque&ntilde;a sala situada al lado de una gran cama. Al entrar, ellos se dirigieron a la peque&ntilde;a sala y yo, un poco prudente, me qued&eacute; en la recepci&oacute;n, expectante de lo que pudiera suceder.<\/p>\n<p>Ped&iacute; unas bebidas y algunos pasabocas que, una vez recibidos, se los puse al alcance, pero no interfer&iacute; para nada en su conversaci&oacute;n. Al principio, sentado lado a lado en el sof&aacute;, parec&iacute;an conversar de manera informal y amistosa. Yo les observaba detr&aacute;s de la vidriera, distray&eacute;ndome con el celular y expectante sobre lo que pudiera pasar. Pero, pasado el tiempo, parec&iacute;a que, como lo hab&iacute;a dicho aquel, la cosa no iba a pasar de la conversaci&oacute;n y la escena ya se estaba poniendo aburridora.<\/p>\n<p>Sin embargo, pasados unos instantes, ella me hizo se&ntilde;as para que no fuera a tomar fotograf&iacute;as. Y aquello me pareci&oacute; un poco extra&ntilde;o, pues algo que ella disfruta es recordar con esas fotograf&iacute;as los instantes vividos en sus aventuras. Pero, dadas las circunstancias y para no da&ntilde;ar el momento, guard&eacute; la c&aacute;mara y tan solo me qued&eacute; all&iacute;, desde mi posici&oacute;n, observando los acontecimientos.<\/p>\n<p>Pasado un rato m&aacute;s, vi como mi esposa empez&oacute; a frotar con su mano los muslos de aquel joven y, bien pronto, a masajear su miembro por encima de la ropa. Fue evidente que esas caricias despertaron su virilidad y se not&oacute; como se formaba un bulto en su entrepierna, como resultado de la erecci&oacute;n que poco a poco empezaba a crecer en sus pantalones.<\/p>\n<p>Esa caricia propici&oacute; que se acercaran sus cuerpos un poco m&aacute;s y que, al calor de la excitaci&oacute;n que ese hombre empezaba a experimentar, se atreviera a besar a mi esposa, iniciativa que fue aceptada de inmediato por ella. El, de inmediato, llev&oacute; sus manos por debajo de la chaqueta que ella vest&iacute;a y empez&oacute; a masajear sus senos, casi desnudos por debajo de su body negro transparente. Se le notaba la excitaci&oacute;n, porque sus pezones estaban duros y se marcaban a trav&eacute;s de la prenda que vest&iacute;a.<\/p>\n<p>Poco tiempo pas&oacute; para que ella aflojara el cintur&oacute;n del pantal&oacute;n de aquel muchacho, desabotonara la pretina y bajara la cremallera para introducir su mano en los pantaloncillos, y alcanzara y expusiera su pene. Algo debi&oacute; sentir el joven, porque abri&oacute; sus piernas y permiti&oacute; que ella siguiera explorando con sus manos mientras se segu&iacute;an besando.<\/p>\n<p>Ahora ella frotaba el cuello de aquel miembro, que se notaba grande en su erecci&oacute;n, y cuya cabeza roja parec&iacute;a brillar por la humedad de l&iacute;quido seminal que ya le mojaba por todos lados. Ella, entonces, dej&oacute; de besarlo y se inclin&oacute; para atender con su boca aquel pene que, al tacto de sus manos, le result&oacute; atractivo y apetitoso.<\/p>\n<p>Lami&oacute; con su lengua aquel glande brillante y reluciente, mientras frotaba arriba y abajo con su mano el tallo de ese miembro, que ya empezaba a palpitar con la velocidad de las caricias que le propiciaba mi mujer con mucha intensidad. No paso mucho tiempo para que ella decidiera llevar aquel miembro a su boca y deslizar ahora su cabeza, arriba y abajo, succionado fuerte aquel pedazo de carne que le resultaba excitante. Ella siente poder y control cuando experimenta que esos miembros crecen y se ponen m&aacute;s duros dentro de su boca, as&iacute; que procura que el momento perdure, m&aacute;s y m&aacute;s&hellip;<\/p>\n<p>Aquel, entonces, en respuesta, mand&oacute; sus manos por debajo de la falda de mi mujer y empez&oacute; a acariciar sus nalgas, y a tratar de excitarle frotando su vagina por encima de sus pantis. Mi esposa detuvo su maniobra por un instante, se despoj&oacute; de la chaqueta, se baj&oacute; la falda y prosigui&oacute; atendiendo el miembro de aquel, que palpitaba ansioso a la espera del placer que le proporcionaba la boca de esa se&ntilde;ora tan caliente&hellip;<\/p>\n<p>Ella, ahora, se baj&oacute; del sof&aacute; y se coloc&oacute; frente a &eacute;l, arrodillada, para continuar chupando aquel apetitoso miembro. Y &eacute;l, presa de las sensaciones, decidi&oacute; apoyar las manos sobre la cabeza de ella para guiar el ritmo de las embestidas de la boca sobre su pene. Y fue &eacute;l, ahora, quien la detuvo y le insinu&oacute; que se pusiera de pie, frente a &eacute;l&hellip; y ella as&iacute; lo hizo, despoj&aacute;ndose de su panty y dejando expuesta su vagina, que estaba totalmente h&uacute;meda.<\/p>\n<p>El, estando ella en aquella posici&oacute;n, de pie frente a &eacute;l, aprovech&oacute; para acariciar sus muslos, por delante y por detr&aacute;s, y frotar con avidez sus nalgas, ahora expuestas al natural, desnudas&hellip; Le hizo se&ntilde;as para que ella se sentara en el sof&aacute;, intercambiando posici&oacute;n con &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>&Eacute;l se puso de pie, frente a ella, exponiendo su sexo frente a la cara de ella, quien entendi&oacute; el prop&oacute;sito de aquello, se incorpor&oacute;, tom&oacute; su miembro entre su s manos, lo froto de nuevo y se lo llev&oacute; a la boca para seguir mam&aacute;ndoselo con mucha intensidad. Por la expresi&oacute;n del rostro se notaba que aquel muchacho estaba fascinado con el juego&hellip; y mientras ella segu&iacute;a atendi&eacute;ndole, &eacute;l se despoj&oacute; de su camisa y camiseta, dejando su torso desnudo&hellip;<\/p>\n<p>Tal vez aquella vista y la sensaci&oacute;n al tacto de la piel de aquel hombre fue nueva para ella, porque de inmediato empez&oacute; a acariciar su pecho velludo y sus nalgas. El decidi&oacute; parar aquello, arrodillarse frente a ella, abrir sus piernas y empezar a besar su vagina mientras le acariciaba sus senos y sus piernas. Y ella, excitada con esa carica, abri&oacute; sus piernas todo lo que pudo y empez&oacute; a empujar sus caderas contra el rostro de aquel hombre, que se encontraba sumergido en las profundidades de su vagina. Y as&iacute; permanecieron un rato&hellip;<\/p>\n<p>Luego &eacute;l se incorpor&oacute;, como sin saber que hacer&hellip; y ella hizo otro tanto, pero se dirigi&oacute; a la cama y lo tom&oacute; de la mano para que la siguiera. Al llegar all&iacute;, el termin&oacute; de desnudarse, y ella tambi&eacute;n, quedando &eacute;l totalmente desnudo y ella, tan solo vestida con sus medias negras y zapatos&hellip; Inicialmente, as&iacute; como estaban, parados uno frente al otro, se acariciaron los torsos&hellip; El con esmerada atenci&oacute;n a los senos de mi mujer, y ella, estimulando aquel pene con sus manos para que la intensidad de su erecci&oacute;n no disminuyera. Y se besaron all&iacute; por un largo rato mientras segu&iacute;an acarici&aacute;ndose&hellip;<\/p>\n<p>Luego ella tomo la iniciativa para pasar a la cama. Se sent&oacute; apoyada en el espaldar, abri&oacute; sus piernas y le invit&oacute; para que se aproximara y la penetrara. Y el, fiel a sus instrucciones, as&iacute; lo hizo. Se arrodill&oacute; frente a ella, acomod&oacute; su pene a la entrada de su vagina y, con delicadeza, fue introduciendo, poco a poco, su pene, hasta que desapareci&oacute; de la vista&hellip; Y ya con su miembro, todo adentro y lubricado, empez&oacute; a bombear, r&iacute;tmicamente, adentro y afuera, mientras se besaban.<\/p>\n<p>Con el paso de las embestidas, mi mujer se fue deslizando hasta quedar tendida sobre la cama, con aquel macho empujando sobre ella, una y otra vez. Al parecer el contacto de su pecho velludo con el de ella le produc&iacute;a gran excitaci&oacute;n, porque restregaba su pecho contra el de &eacute;l mientras este segu&iacute;a embisti&eacute;ndole, cada vez con m&aacute;s vigor y velocidad.<\/p>\n<p>De repente aquellos fundieron sus cuerpos todav&iacute;a m&aacute;s. Ella apretaba y restregaba las nalgas de &eacute;l, atrayendo su cuerpo hacia ella y pareciendo dirigir el ritmo de sus embestidas. Y el, excitado como estaba, solo quer&iacute;a besar a mi mujer, una y otra vez, tal vez jugando a que su lengua fuera acompasada con las embestidas de su pene en la h&uacute;meda y excitada vagina de ella.<\/p>\n<p>Pasados unos instantes, las embestidas de aquel macho se hicieron las fuertes, los besos entre los dos m&aacute;s profundos y las caricias de mi esposa en las nalgas de su amante m&aacute;s intensas hasta que, llegados a la c&uacute;spide del placer, ambos se detuvieron, como paralizados, y se quedaron all&iacute;, abrazados y fundidos en un largo e interminable beso&hellip; La p&eacute;rdida de la erecci&oacute;n marc&oacute; la retirada de aquel muchacho y las piernas de mi esposa se juntaron, definiendo que aquella aventura hab&iacute;a terminado, por ahora&hellip;<\/p>\n<p>Pens&eacute; que la faena iba a continuar, pero no, el muchacho se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o, y poco despu&eacute;s escuchamos el ruido del agua saliendo de la ducha, lo cual daba por entendido que, para aquel, el episodio hab&iacute;a terminado. Esperamos a que saliera de la ducha, y lo vimos como de dirigi&oacute; hacia su ropa para vestirse, sin poner mucha atenci&oacute;n en nosotros, que le observ&aacute;bamos.<\/p>\n<p>Mi esposa, entonces, hizo lo mismo; solo que ella recogi&oacute; su ropa y entro al ba&ntilde;o con todo el ajuar, dispuesta para salir de all&iacute; totalmente vestida. Y as&iacute; fue&hellip; ba&ntilde;ada y vestida, como si fuera a iniciar de nuevo otra nueva faena. &iquest;Qu&eacute; tal estuvo? Le pregunt&eacute;. Bien. Pero no te not&oacute; muy entusiasmada. No&hellip; contest&oacute;. Todo bien. T&uacute; sabes que yo disfruto a plenitud cada oportunidad. S&iacute;, me he dado cuenta, le respond&iacute;. Y ambos nos re&iacute;mos. Aquel ni se dio por enterado del apunte.<\/p>\n<p>Salimos de aquel lugar, dejamos a nuestro invitado donde le recogimos y finaliz&oacute; la aventura por aquella noche. Y, ciertamente se cumpli&oacute; lo que hab&iacute;a dicho mi esposa previamente, pues la intenci&oacute;n era conocer bien a aquel muchacho. Y a fe que lo hizo, y en profundidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mi esposa gusta leer y encuentra atractivo poder hablar con las personas acerca de diferentes temas. Sucedi&oacute; que, mirando una de tantas p&aacute;ginas de pornograf&iacute;a, encontr&oacute; el perfil de un muchacho que le llam&oacute; la atenci&oacute;n. 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